¿Por qué gravar la riqueza? (III): Mitos, leyendas y realidades

de Antonia Díaz y Luis Puch

Este post es el epílogo de  (I) y (II) sobre este tema, en el que, además, atendemos algunos de los comentarios recibidos. Creemos que el debate se puede ordenar en torno a una clasificación: hay postulados que son mitos (creencias falsas, aunque ampliamente extendidas), otros son leyendas (hechos popularmente aceptados y no autenticados) y, finalmente, tenemos realidades: el estado de las cosas que existen. Por supuesto, somos posmodernos y creemos que la realidad siempre está en construcción, debate e interpretación.

1.     Mito: “Gravar el stock es ineficiente, solo se debe gravar la renta”

Este mandato es un abuso de interpretación de un resultado clásico de imposición óptima, Atkinson y Stiglitz (1976): bienes con elasticidades similares deben ser gravados de forma similar. Es decir, si valoramos igual consumir peras que manzanas hoy, ambos bienes deben ser gravados igual. De hecho, en un contexto estático, gravar consumo es equivalente a gravar renta. De este resultado estático se ha hecho, alegremente, una inferencia dinámica (es decir, cuando se puede ahorrar): Si el gobierno grava mi renta hoy, yo ahorro (consumo menos) y mañana grava el producto de mi ahorro, me está gravando dos veces la misma renta, lo que es equivalente a que el consumo de hoy y el de mañana no estén gravados uniformemente. Ergo: don’t touch my stock, que es el resultado clásico de la teoría de imposición óptima a la Ramsey.

En nuestro post anterior aseguramos que gravar al 2% un patrimonio valorado en un millón de euros es similar a gravar su renta. Supongamos una rentabilidad del 4%. Un impuesto de 2% al stock es similar a un tipo sobre la renta igual a 2%/4% = 50%. De hecho, dado un tipo impositivo sobre la renta del capital y su rendimiento, podemos encontrar el tipo impositivo equivalente sobre el stock. Son figuras equivalentes. Otra cosa diferente es si debemos usar el Impuesto al Patrimonio y cómo. En particular, hay dos tipos de rentas de capital: las no observadas y las observadas. Si usamos el Impuesto sobre el Patrimonio para gravar las rentas no observadas estaremos mejorando el sistema impositivo, puesto que uno de sus principios directores debe ser la equidad horizontal: gravar igual a los iguales. Si usamos el IP para gravar las rentas observadas incurrimos en una doble imposición. Otra forma de llamar a la doble imposición es progresividad. ¿Queremos un sistema impositivo progresivo? ¿Cuánto? ¿Queremos usar el IP para completar la progresividad del IRPF? ¿Por qué? El debate de la progresividad es diferente y debe estudiarse separadamente. Por eso defendemos que, por equidad horizontal, el IP debe existir: para gravar las rentas de capital no observadas.

Por supuesto, dado un tipo impositivo sobre el patrimonio, cuanto menor es su rentabilidad, mayor es el gravamen sobre su renta (es decir más progresiva se vuelve la imposición implícita de la renta del capital). Esta intuición tan simple la usan Guvenen et al. (2019) para defender, con argumentos sólidamente neoclásicos, las ganancias de productividad agregada al poner en práctica un impuesto sobre el patrimonio. El argumento es que el IP grava implícitamente más las rentas de los capitalistas/empresarios/ propietarios poco productivos (porque consiguen escasa rentabilidad con su patrimonio). En cualquier caso, conviene insistir en que la escala de gravamen del Impuesto sobre el Patrimonio en España es progresiva, lo que implica que el gravamen implícito sobre la renta de ese patrimonio aumenta con el tamaño de este.

2.     Mito: “Gravar la renta del capital es ineficiente”

Este mandato requiere un post en sí mismo. Como dijimos en otro post relativo al Impuesto sobre Sucesiones la literatura sobre Imposición Óptima no se pone de acuerdo. Conviene tener presente que solo cuando los agentes valoran uniformemente todos los bienes (desde hoy hasta el infinito y mas allá; es decir, en Generaciones Solapadas no se cumple) aparece el resultado de Chamley-Judd acerca de la optimalidad de imposición cero sobre las rentas de capital en el largo plazo. Y no siempre. Straub and Werning (American Economic Review, 2020) muestran que el resultado de Chamely-Judd desaparece al hacer supuestos razonables sobre la elasticidad del ahorro respecto al tipo de interés, pero, como hemos dicho, volveremos sobre este asunto. Resumiendo: es muy tentador y ¡tan sencillo! pensar en la elección entre manzanas de hoy y las manzanas futuras como una analogía del problema de elección entre peras y manzanas hoy. Es tentador y muy pocas veces correcto.

Estos dos mitos están en el centro de nuestro post ¿Por qué gravar la riqueza? (I) y nos ha parecido necesario volver sobre ellos.

3.     Leyenda: “La rentabilidad del capital es la misma para todos”

Nos gustaría pensar que tacita a tacita podemos acumular un buen patrimonio. Pero… no, no es tan fácil. Lo cierto es que la rentabilidad de las carteras aumenta con el nivel de riqueza. Hay rendimientos crecientes a escala en activos arriesgados (no se puede invertir 1000€ en muchos tipos de activos). Véase aquí, aquí, aquí o aquí. Los ricos pueden hacer frente a carteras más arriesgadas porque cuando el nivel de renta es alto, el colchón de seguro también lo es. Casi cualquier trabajador enfrenta hoy más riesgo en su día a día que un inversor mínimamente sofisticado. Los ricos, en fin, tienen mejores gestores para sus inversiones en activos financieros, y acceso a mejor información y redes de contactos para sus inversiones reales.

En definitiva, los mercados de inversión están segmentados, y ser rico da acceso a aquellos mercados con inversiones mínimas mas altas. De hecho, una posible explicación a la creciente desigualdad de rentas del capital es precisamente la enorme heterogeneidad que se observa en los rendimientos del ahorro, sea por las diferencias en el acceso a la información o en las actitudes frente al riesgo. Benhabib y Bisin (2018) discuten otras alternativas, mientras que Sáez y Zucman (2016), por ejemplo, imponen homogeneidad en los rendimientos de activos dentro de determinadas categorías, y para poner énfasis en las diferencias en las tasas de ahorro.

4.     Realidad: Mucha renta no es observable

Es bien sabido que algunos contribuyentes tienen cierto margen para eludir sus obligaciones de IRPF (y de IS). En lo que sigue, por tanto, no vamos a descubrir nada que no se sepa. En una economía cerrada, en la que los evasores fiscales gastaran toda su renta en bienes sujetos a fiscalidad, las pérdidas de recaudación vendrían dadas por las diferencias de tributación entre renta y consumo. En la realidad, sin embargo, los grandes propietarios de empresas cotizadas, más aún si son ejecutivos de las mismas (o precisamente por serlo), obtienen servicios del uso privado de todo tipo de duraderos que son propiedad de la empresa: vehículos, barcos, aviones, equipos informáticos y electrónicos,… Además realizan consumos de bienes no duraderos: comidas, cenas, viajes, celebraciones,… cuya frontera entre el uso privado y el ámbito de la empresa es difusa. Finalmente, pueden obtener dietas u otro tipo de pagos en especie o extraordinarios en mejores condiciones fiscales que las remuneraciones salariales (como en el caso muy sonado de cierta entidad financiera española no hace tanto).

Los gestores-propietarios de empresas no cotizadas disponen de margen adicional para convertir rentas de trabajo en rentas del capital, puesto que no están bajo el control de los accionistas. Dicha conversión se puede hacer dentro de un periodo fiscal, o a través de distintos períodos, según lo que más convenga, por lo que los márgenes de elusión fiscal pueden ser importantes. En la empresa no cotizada, además, se dispone de todos los márgenes de gasto a cargo de la empresa de los que disponen los gestores-propietarios de empresas cotizadas, seguramente a menor escala. Por último, dicha menor escala de la empresa (hasta unipersonal-profesional), hace más difícil observar el desvío de rentas hacia, por ejemplo, las mejoras, el mantenimiento y la reparación del hogar propio y de los vehículos (como gastos de la empresa). De hecho, ese desvío tenderá a ser mayor cuanto más boyante sea la cuenta de resultados de la empresa en cuestión, puesto que si la empresa presenta unos estándares de cumplimiento fiscal “adecuados” difícilmente será inspeccionada, independientemente de lo extraordinario de sus resultados.

Todo lo anterior son formas de elusión fiscal que en algún formato pueden estar conformes con la norma tributaria. Más en general, en la realidad económica, los evasores fiscales dedican una fracción creciente de su renta a la adquisición de activos financieros opacos, a cuentas en el extranjero y en paraísos fiscales, y a la adquisición de artículos de coleccionista como cuadros, monedas, sellos, antigüedades, incluso diamantes y otras joyas que pueden ser adquiridas de manera opaca al fisco. Es difícil que una evaluación superficial de este conjunto de actividades conduzca a una cuantificación precisa de las pérdidas de ingresos fiscales a las que dan lugar las rentas de la “economía no observada.” Una estimación precisa sólo podría hacerse con un modelo macroeconómico. Sin embargo, los procedimientos de organización de la información, a la vez que el registro y supervisión generalizada de la propiedad efectiva del patrimonio (junto a las normas antiblanqueo), podrían contribuir a cuantificar la magnitud de las rentas no observadas generadas por cada tipo de patrimonio, y con ello, a un diseño más efectivo y coordinado del impuesto sobre el patrimonio.

Todas estas razones sugieren que la declaración de patrimonio limita el fraude en la declaración de renta. El precio a pagar puede ser gravar dos veces las rentas observadas del patrimonio (lo que depende del diseño del IP). Lo que argüimos en el post ¿Por qué gravar la riqueza? (II) es que, aunque ese fuera el caso, la progresividad que imponen, conjuntamente, el IP y el IRPF sobre las rentas de capital está lejos de la progresividad con la que el IRPF grava las rentas de capital humano. No nos cansaremos de decirlo: en la sociedad del conocimiento, el capital más importante es el capital humano. ¡No es de extrañar que los gestores de empresas, consejeros, etc., prefieran recibir stock options o facturar a través de empresas, antes que recibir un salario!

5.     Realidad: La acción pública interviene para aumentar la rentabilidad de las inversiones

No queremos terminar este post sin resaltar lo obvio: el Estado interviene para que los ahorros privados tengan rentabilidad, de ahí que la renta de capital deba ser gravada. Las instituciones afectan a la rentabilidad de los activos privados. Hace poco, en este blog apareció un post estudiando el proceso de integración monetaria en España durante el siglo XIX. Este es un ejemplo clarísimo de cómo un cambio institucional –la creación de un mercado único—hizo que aumentara la rentabilidad del capital. La misma existencia de un Banco Central está motivada por la proliferación de pánicos bancarios durante el siglo XIX que amenazaban periódicamente el funcionamiento del mercado de crédito. Y podríamos seguir la lista que, de tan obvia, se nos olvida. Pagamos impuestos para financiar bienes públicos, sí; y esos bienes públicos son necesarios para el funcionamiento de la economía.

Hay 18 comentarios
  • Me parece que el punto 4 (Mucha renta no es observable), sin más elaboración, justificaría cosas como la expropiación forzosa de toda la riqueza y que el Estado decidiera unilateralmente la renta que corresponde a cada individua según la riqueza expropiada.

  • La realidad es que la acción colectiva Y coercitiva puede ser necesaria y conveniente en muchas circunstancias –esas que suponemos están en el origen de la jurisdicción política y explican que “de alguna manera” se haya llegado a un mundo de estados-nación. Como ayer, hoy y siempre la preocupación es cómo limitar el recurso a la coerción por quienes acceden a y gozan de ese recurso legítimamente, es decir, por los gobernantes. Ayer lo recordaba un viejo amigo

    https://www.lanacion.com.ar/economia/concentracion-economica-quien-nos-cuida-de-los-cuidadores-nid2328820

    en el contexto de la “nueva” política económica del nuevo gobierno argentino (presentada como nueva ola progre bajo la atenta mirada de Joe Stiglitz).

    Sí, la acción colectiva y coercitiva puede degenerar en una pérdida de bienestar para la gran mayoría del colectivo, y genera esa preocupación general se refleja en todas y cada una de las acciones de gobierno, comenzando por cómo el gobierno se financia. Mucho se ha investigado sobre el financiamiento “óptimo”, pero poco sobre cómo efectivamente se han financiado y financian los gobiernos. El recurso a un impuesto a la riqueza se puede justificar con argumentos variados –muchos ya usados en la larga historia de la humanidad. El problema es su beneficio neto marginal en el contexto de las finanzas (ingresos y gastos) del estado español hoy día. Si se ignora el contexto, el análisis es irrelevante.

  • Olvidan hablar de que el capital invertido en renta variable ya soporta una doble imposición, como beneficio de la empresa y como renta. La tercera imposición como patrimonio amenaza con suponer un tipo marginal agregado que para si quisiera Piketty…..

  • Brillante exposición. Un contra ejemplo sencillo. Mi abuelita ha recibido un requerimiento de la Agencia Tributaria en España. Ella tuvo que emigrar siendo una niña a Francia, donde trabajo desde una edad muy temprana. Las pensiones las recibe pues de Francia. Apenas sobrepasa el mínimo tributable. En el requerimiento se le exige documentación precisa para cumplimentar la declaración de la rentan del ejercicio del 2015. Pero habría que regularizar la situación hasta 2020. Como ella, muchas personas mayores que trabajaron en el extranjero además se les reclama ponerse al día con sus obligaciones tributarias. El amigo Montoro mientras tanto aprobando amnistías fiscales en su momento, premiando la opacidad y al gran defraudador, casos como el de los Pujol claman al cielo. Sin embargo a una persona con 90 años se le exige el máximo cumplimiento por unas cuantías realmente irrisorias. Esa es una realidad, que no se ve en una gráfica o en un análisis estadístico y que no ayuda a tener una visión positiva de las instituciones recaudatorias. En fin, creo valioso y necesario, aportar este testimonio de economía real para apuntar que tal vez las leyendas o los mitos sean consignas como la de que “hacienda somos todos”. Sería interesante consultar algún estudio que pusiera el foco en esta cuestión.

  • Dos cosas son infinitas: el Universo y la Estupidez Humana. Y de que el Universo sea infinito no estoy seguro.

  • Está admitiendo la doble imposición para rentas observadas. La cuestión es si es justo establecer el impuesto para rentas no observadas (que en algunos casos si existen como la imputación de rentas a inmuebles), por dos motivos, que existan realmente, y su cuantificación, ya que la administración puede evaluarlas erróneamente.
    Por otra parte se asume, en un ejemplo, que la rentabilidad es superior al tipo aplicado al Impt de Patrimonio (IP). ¿Y qué ocurre si la rentabilidad libre de riesgo es inferior al tipo de IP? Como puede ocurrir en la actualidad.
    En otro punto llega a afirmar: IP grava implícitamente más las rentas de los capitalistas/empresarios/ propietarios poco productivos (porque consiguen escasa rentabilidad con su patrimonio). Entonces si no son capaces de rentabilizar su patrimonio ¿se lo expropiamos?
    Suponiendo que los ricos obtienen una rentabilidad sobre el capital. ¿no está esta ya gravada en IRPF? Y es progresiva, cuanto debería ser es otro motivo de debate.
    En cuanto a que ciertos tipos de rentas de directivos, aunque ciertamente puede ocurrir, muchas de ellas se incluyen en rendimientos en especie. Y en el caso de no estar contempladas ¿No sería cuestión de llevar a cabo una inspección fiscal más exhaustiva? No de gravar lo que se supone que existe.

  • Sin embargo, le tengo que dar la razón en la existencia de una potencial elusión fiscal en la empresa no cotizada. Aunque también nos podemos plantear si la desviación de rentas del trabajo a capital es acertada ¿Los rendimientos derivados de la gestión del capital propio deben interpretarse como un rendimiento del trabajo?
    Evidentemente, como indica, el IP limita el fraude en la declaración de la renta, pero el IP podría convertirse en una declaración informativa obteniendo los mismos resultados.
    Suponiendo que las rentas del capital, conjuntamente IRPF e IP, fueran inferiores a las obtenidas del trabajo. Porqué sería justo gravarlas más cuando la obtención de esos capitales ya ha sido gravado previamente como rentas del trabajo o por ejemplo a través de sucesiones? No sería más justo bajar la tributación sobre las rentas del trabajo que llegan a suponer el 50% del rendimiento? Lo cual parece bastante abusivo.
    Y sinceramente, lo que me ha sorprendido es que crea que el Estado interviene para que los ahorros privados tengan rentabilidad. Realmente el Estado exprime a los ciudadanos a través de impuestos, algo que si me parece obvio. Y si bien como indica, los impuestos financian bienes públicos necesarios para el funcionamiento de la economía, la eficiencia de ese funcionamiento deja mucho que desear.
    En cualquier caso, muchas gracias por su artículo.

  • Hacer una suposición de que con un millón se va a ganar un 5%, es absolutamente ridículo.Para suponer eso podemos suponer que podemos acertar los números de la lotería y que con un dolar podemos ganar varios millones o incluso cientos.

    Las rentabilidades son diferentes para todo el mundo y en todo momento. Precisamente por eso mismo la gente tiene que dedicar décadas y décadas a comprender el mundo de la bolsa y los negocios para intentar sacarle el máximo provecho (ni si quiera creo que el concepto de “información” o “riesgo” lo pueda entender alguien sin esto). Si eres increíblemente bueno en los negocios y consigues rentabilidades muy altas te haces rico, pero no por ser rico vas a conseguir esto último.

    Mucha renta no es observable para bastante gente, por ejemplo la gente que como usted hace papers. Escribir papers exitosos te hace mas admirado entre tus “colegas”, te pueden invitar a fiestas, puedes ganar un nóbel, hacer contactos etc etc. Igual que poner impuestos absolutamente confiscatorios a la gente que hace papers exitosos llevaría a que no hiciera papers exitosos absolutamente nadie (tienen unas contrapartidas también bastante grandes), con las empresas y los negocios exitosos el escenario no es muy diferente.

    Los ejemplos que pone del sector público tienen un coste absolutamente ridículo. Habría un margen enorme para bajar los impuestos drásticamente, si lo que se supone que el “capital” tiene que financiar es esto.

  • Hola: con la nueva política de comentarios, indico que mi nombre y apellidos son los del correo, supongo que no tengo anonimato total para editores.
    Insisto con algo que pregunté o planteé en el post anterior: si mucho patrimonio obtiene mayor rentabilidad, ¿por qué no contrata la Seguridad Social a esas gestoras mejor preparadas y conectadas y mejora, o según la perspectiva, salva, las pensiones? ¿Porque vedar a la mayoría el acceso a esas inversiones más lucrativas?
    Si la respuesta es que la Seguridad Social tendría un riesgo de pérdidas que los ricos no, pues ya no tengo nada que argumentar con ustedes, vemos dos mundos no ya distintos sino incompatibles.
    Gracias y saludos.

  • Si no me creo los modelos matematizados cuando los elaboran los economistas, ¿por qué debería conceder mayor crédito a los que crean los físicos y matemáticos?

    En todo caso, por si alguien tiene dudas de lo fácil que es crear modelos que refutan el mito neoclásico de que “la riqueza fluye de modo natural hacia quienes se la merecen”, ahí va un ejemplo:

    https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/cristales-en-el-tiempo-788/es-inevitable-la-desigualdad-18143

    Sí, es necesario actuar con decisión sobre el estoc, con fines abiertamente REDISTRIBUTIVOS, y tanto más en tanto que nos dirigimos a una sociedad post-laboral, en la que las rentas serán cada vez más fruto del capital y cada vez menos del trabajo.

  • Los bienes públicos se financian con impuestos. Eso está en los libros de textos. Pero por ejemplo para nuestros políticos el agua es gratis y el dinero público no es de nadie. Ese es un problema. Pero hay más.
    Si tú y yo ganamos 2000 euros y al cabo de 10 años tú tienes un patrimonio de 100 y yo de 10 eso es producto de nuestras decisiones individuales y yo no puedo reclamarte a ti una parte de ese patrimonio. Las instituciones son las mismas para los dos, pero las decisiones son individuales.
    La rentabilidad del patrimonio no puede valorarse en suposiciones. Se gravará cuando esa supuesta rentabilidad se haga efectiva.

    • Bueno. Pero no estamos hablando de esos minipatrimonios. Despues de unas decadas y unas cuentas buenas inversiones (golpes de suerte) tu patrimonio crece impresionantemente. Y ahora decides no usarlo de forma productiva, porque te gusta más tener una finca en el monte para irte de cacería, aunque haya gente muriéndose de hambre al lado porque no pueden acceder a esas tierras para cultivar. ¿ Te gusta más este paradigma ?

      Y respecto a que la suerte no tenga nada que ver, te remito al mismo artículo del comentario anterior. Después de leerlo, a ver quien me justifica otra vez el no usar impuestos para reducir la desigualdad… O que todo se trata de trabajo duro…

      https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/cristales-en-el-tiempo-788/es-inevitable-la-desigualdad-18143

  • En primer lugar felicitarle por el artículo que me parece de gran nivel y excelente para el debate sosegado.

    Hace algunos años leí el famoso libro de Pikkety. Me hizo reconsiderar alguna de mis opiniones y aprendí mucho. Algunos de los argumentos de Pikkety se ven reflejados en este artículo, como por ejemplo la mayor rentabilidad obtenida del patrimonio cuanto mayor es este. Creo que esta afirmación esta demostrada estadísticamente y ademas tiene toda la lógica.

    La justificación de la aplicación del IP para gravar rentas que han eludido el pago de impuestos, a mi me resulta novedoso. Creo que es interesante, aunque deja cierto desasosiego aceptar que no haya otra forma de hacer que paguen impuestos.

    Echo de menos otro argumento para justificar el IP: Gravar activos que eternamente posponen el pago del impuesto de plusvalía como patrimonios grandes basados en fondos de inversión o Sicavs.

    No hace referencia su artículo a los efectos de un IP potente en la limitación de desigualdades a largo plazo. Esto es un tema muy ideológico, pero incluso desde un punto de vista liberal pienso que hay que considerar.

  • De 5, ¿es por el principio del beneficio que se sigue esto? “el Estado interviene para que los ahorros privados tengan rentabilidad, de ahí que la renta de capital deba ser gravada”.
    También el Estado interviene para que estemos con vida, desde el certificado de nacimiento, sin el que administrativamente no se existe, a la atención sanitaria, controles de polución… ¿se seguiría que estar con vida debe ser gravado?

  • ¿Sería correcto concebir 3 como una oportunidad de negocio para instituciones de inversión colectiva? A mí me parece el corolario lógico, sea en forma privada o desde las AA.PP., por ejemplo con alguna entidad que maneje gran volumen de fondos, digamos la caja de la Seguridad Social.

  • Sobre el punto 5, que sean necesarios impuestos para pagar la accion publica, no significa que NECESITEMOS PAGAR ESTEmpuesto , nuestros sistema tributario tiene mas impuestos, esto seria un ejemplo clasico de FALACIA DE LA FALSA DICOTOMIA (o pagas este impuesto o no hay accion publica) de hecho que haya paises y CCAA que pagan accion publica y han suprimido este impuesto, asi que 5 punto eliminado
    Sobre el punto 1 el impuesto de patrimonio recauda un ‘0.01 sobre un 40% que se recauda en Espaañ decir que “por poner este impuesto el sistema ser progresivo” es faltar a la verdad…un 0,01 no hara que el sistema sea progresivo (si eso es posible claro) de hecho hay otras alternativas como reducir los impuestos regresivos(se cae en falacia de la falsa dicotomia) voy a poner un ejemplo, España recauda 7 de iva regresivo y 0,1 de patrimonio , los impuestos a lso ricos (irpf, sociedad y patrimonio y sucesiones recaudan un 13% si 40 le quitas el iva, queda en 33 osea el 13/33, eso significaria que casi un 40% de los impuestos seria a los ricos, ahora supongamos que doblamos la recuadacion de patrimonio osea un 0,02 13.01/40.01= daria un cas un 33& como vemos se hace el sistema mas progresivo al reducir impuestos regresivos que añadiendo progresivos de baja recaudación , las matematicas no mienten… Aunque como se nos suele decir los economistas si 😉

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