¿Son nuestros jóvenes “la generación mejor preparada de la historia”?

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por Antonio Villar

Que nuestros jóvenes constituyen “la generación mejor preparada de la historia” parece ser una de esas verdades incuestionables con la que nos hemos acostumbrado a convivir. Lo cierto es que hay datos objetivos que avalan esta afirmación: se trata de la generación que ha disfrutado de un proceso formativo más largo (más años medios de estudio) y que presenta la mayor proporción de titulados universitarios. Así y todo, yo nunca he terminado de sentirme cómodo con lo incontrovertible de esta afirmación. Por una parte, porque sabemos que habilidades y educación formal no son equivalentes aunque estén muy relacionadas. Por otra, porque la situación laboral afecta a la adquisición de nuevas habilidades y a la preservación de la adquiridas, de modo que los altos niveles de desempleo de nuestros jóvenes pueden resultar en una rápida destrucción del capital humano acumulado. Y a ello debo añadir, aunque no sea estadísticamente significativo, que mi experiencia personal como docente universitario no alienta la idea de que cualquier tiempo pasado fue peor.

Valoraciones subjetivas al margen, el reciente informe PIAAC (el PISA para adultos) nos da una oportunidad de discutir con datos esta verdad cuasi-evangélica. Me gustaría dedicar esta entrada del blog a poner algunos números al valor del capital humano de las distintas cohortes, tomando como referencia los resultados en matemáticas de este informe.

El PIAAC

El Programa Internacional para la Evaluación de la Competencia de los Adultos (PIAAC en sus siglas en inglés), coordinado por la OCDE, es un nuevo paso en la generación de datos comparables internacionalmente sobre los conocimientos y habilidades de la población en un amplio conjunto de países. En este caso se presenta un estudio de corte transversal en el que se analizan las habilidades en los ámbitos de comprensión lectora y matemáticas para la población adulta (entre 16 y 65 años). Veintitrés países han participado en esta primera oleada y algunos más se incorporarán en los próximos años. La evaluación de las habilidades se realiza mediante cuestionarios y las valoraciones se miden en una escala de 0 a 500 puntos.

La idea que hay detrás de esta nueva base de datos es la de facilitar la comprensión de la relación entre formación, adquisición de habilidades cognitivas y envejecimiento de la población, por el papel tan relevante que estos aspectos juegan en la realización personal, la acumulación de capital humano, la dinámica del mercado laboral y el desarrollo de las sociedades.

La valoración del conocimiento de las diferentes generaciones

En este trabajo he realizado una comparación intergeneracional de las habilidades cognitivas de la población española en el ámbito de las matemáticas a partir de los datos de PIAAC. El elemento novedoso del análisis es el uso de las distribuciones completas de la población de las diferentes cohortes en los cinco niveles de competencia que define el PIAAC. Se trata pues de una valoración que va más allá de la mera comparación de las medias de los test de las pruebas PIAAC, explotando la información contenida en la versión simplificada de la densidad que proporciona la distribución de las cohortes por niveles de competencia. La valoración de cada grupo (cohorte según grado formativo) es una medida de la probabilidad de que este grupo “domine” a los demás, en el sentido de que un individuo elegido al azar pertenezca a un nivel de competencia superior al de cualquier otro individuo elegido al azar entre los demás grupos (véase aquí para más detalles). La valoración así obtenida difiere sustancialmente de la comparación de los valores medios del test.

Evaluación de las cohortes por grado formativo

El Gráfico 1 describe la valoración de las distintas cohortes según el grado formativo alcanzado, tomando como unidad el valor de las habilidades cognitivas de la cohorte más joven con estudios obligatorios.

De la inspección del gráfico podemos deducir que:

– Dentro de cada cohorte el grupo con educación universitaria tiene una valoración muy superior al grupo con educación media y este último una valoración claramente mayor que la del grupo con estudios obligatorios.
– Los grupos con educación universitaria dominan a todos los demás, excepto el grupo de más edad con respecto a los más jóvenes con educación secundaria.
– La valoración de cada uno de los grados formativos tiende a decrecer con la edad. La diferencia entre la cohorte más joven y la de mayor edad es muy grande, pero el decrecimiento no es uniforme.

  • La valoración de los grupos con educación obligatoria presenta una reducción monótonamente decreciente con la edad.
  • La valoración de los grupos con educación secundaria cae de forma sustantiva de la primera a la segunda cohorte para luego recuperarse ligeramente y después caer de forma moderada.
  • La valoración de los grupos con formación universitaria presenta un perfil ligeramente creciente para las tres primeras cohortes, para caer en la cuarta y de forma muy destacada en la última.

Gráfico 1.- Valoración de las cohortes por grados formativos
nadaesg1

Como se observa en el Cuadro 1, esta valoración de las cohortes difiere mucho cuantitativamente de la que resultaría de asociar a cada cohorte y grupo formativo el valor medio del test de las pruebas PIACC. La razón de esta discrepancia en las magnitudes estriba en el efecto que tiene sobre la valoración la diferente distribución de las cohortes por grado formativo en los distintos niveles de competencia (véase Cuadro 2 del trabajo de referencia).

Cuadro 1: Valoración de las cohortes por grados formativos y valores medios (normalizados) de los test

Educación

Cohortes

24 o menos

25-34

35-44

45-54

55-65

(A) Valoración AV

Obligatoria

1.00

0.73

0.62

0.44

0.24

Media

3.26

2.13

2.23

1.66

1.02

Universitaria

6.43

6.68

6.76

5.75

2.68

(B) Valores medios del test (normalizados)

Obligatoria

1.00

0.95

0.95

0.90

0.84

Media

1.12

1.09

1.08

1.06

1.02

Universitaria

1.19

1.19

1.20

1.18

1.11

 

El caso de los universitarios

Conforme a las predicciones de la teoría generalmente aceptada y a la evidencia disponible, los datos muestran un proceso de depreciación de las habilidades cognitivas por efecto del envejecimiento. El hecho de que las generaciones más jóvenes hayan experimentado una aumento en los años de estudios acentúa esta tendencia. Este patrón, sin embargo, se expresa con perfiles diferenciados según los grados formativos.

El efecto negativo del envejecimiento no se aprecia en los individuos con formación universitaria hasta muy tarde (cuarta cohorte). Hay varias causas complementarias que pueden explicar este comportamiento diferencial. Por una parte, los universitarios finalizan su formación más tarde y tienen tasas de desempleo más bajas y mejores condiciones de trabajo, de modo que ese efecto depreciación se vería ralentizado y en parte compensado por su uso. Por otra parte, es posible que estos datos reflejen que hay un mejor ajuste entre formación y empleo en las cohortes tercera y cuarta con formación universitaria (¿efecto negativo de la sobre-cualificación sobre la preservación de las habilidades?) y que existan diferencias de calidad en la formación universitaria, que aparenta ser mejor para las cohortes intermedias que para las cohortes más jóvenes (¿hay un “efecto Bolonia”?). De hecho, si comparamos los valores relativos de la educación universitaria con respecto a la educación obligatoria en las distintas cohortes, observamos que en la generación más joven la ratio es de 6,4 mientras que en las otras cohortes oscila entre 9,2 y 13.

Una verdad con dos caras

Si nos fijamos en los aspectos formales, tales como los años medios de estudios y la proporción de jóvenes con estudios terciarios, podemos decir que nuestros jóvenes constituyen efectivamente la generación mejor preparada de la historia. Eso muestra el éxito de nuestro país en la extensión de la educación. Si miramos las habilidades cognitivas la cosa cambia. Los jóvenes entre 16 y 24 años son los que presentan mejores resultados frente a los mayores de esa edad, para los niveles educativos obligatorio y medio (aunque su valoración cae muy deprisa). No es así para los universitarios: lo que parece ser el mascarón de proa del avance educativo, los jóvenes universitarios, no presentan mejores resultados que sus mayores. En este ámbito no hay evidencia de que estemos consiguiendo acompañar la extensión de la educación con la mejora del rendimiento.

Una de las principales conclusiones del estudio en que se basa esta entrada es que los procesos de aprendizaje continuado y la adecuada integración en el mercado laboral son esenciales para el mantenimiento del stock de capital humano, por su efecto en retardar la depreciación asociada al envejecimiento. Los altos niveles de desempleo actuales, centrados especialmente en los jóvenes (con el deterioro que suponen de las habilidades cognitivas alcanzadas), el proceso de envejecimiento progresivo de la población, la dinámica extremadamente rápida de los cambios tecnológicos y el retraso en la edad de jubilación, hacen especialmente relevante abrir vías eficaces de actualización y mejora educativa.

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  • Esta gráfica habría que enseñársela a muchos de a partir de 50 que no paran de decir que su educación era mejor y que los jóvenes no sabemos nada y nuestras carreras no valen nada…

    • La caída en las habilidades cognitivas de los universitarios de la última cohorte con respecto a la anterior es de hecho la más grande de todas.

      • Porque todavía se están formando.

        Esa cohorte comprende a la gente de 24 años para abajo. Sospecho que hay pocos titulados universitarios en esa franja de edad, principalmente en carreras cortas y además sin apenas experiencia laboral o especialización.

      • O como dijo Platón (o al menos se le atribuye):

        “The children now love luxury. They have bad manners, contempt for authority; they show disrespect for elders and love chatter in place of exercise.”

  • Antonio,

    Gracias por el post, muy interesante. En más de una ocasión yo también he tenido la sensación de que, en lo que se refiere a la preparación de los estudiantes universitarios, no está claro que cualquier tiempo pasado haya sido peor. Pero tengo que confesar que soy incapaz de diferenciar en qué parte esto se debe a la formación y en qué parte a la selección.
    En las últimas décadas ha aumentado dramáticamente la proporción de estudiantes de cada cohorte que se incorpora a la universidad y por lo tanto, es probable que haya disminuido la “habilidad” media de cada nueva cohorte de estudiantes universitarios. En el contexto de PIACC, ¿cómo podemos diferenciar entre este efecto de “selección” y la posible existencia de diferencias en el capital humano de las distintas cohortes de graduados?

    • Gracias por tu comentario Manuel. Está en la misma línea de lo que plantea Roberto en el siguiente comentario. Es cierto que ha habido una gran extensión de la educación en nuestro país y que eso es un activo muy importante. Probablemente por ese efecto “selección” o “composición” las medias no son mejores. La idea de este post es la de animar a discutir estos aspectos porque la cuestión no es tan simple como se suele plantear. Se trata, como decía la final del post, de una verdad con dos caras. En el fondo la valoración final depende de la sustituibilidad que estemos dispuestos a considerar aceptable entre cantidad y calidad, por así decir. En el artículo sobre el que se basa esta entrada se hace una evaluación global de las cohortes y se concluye que las más jóvenes están mejor que las más mayores.

      • Por el mismo razonamiento, podemos comparar una poblacion de 99 analfabetos y un universitario Premio Nobel de Literatura y ademas Medalla Fields de Matematicas con otra de 100 universitarios donde la mitad ganaron el Nobel de Literatura y la otra mitad la Medalla Fields. La probabilidad de que un universitario al azar de la primera poblacion domine sobre un universitario al azar es del 100%.

        Podriamos decir que la primera generacion esta mejor preparada?

        Perdon por la ausencia de mayusculas, escribo en un teclado de un pais que si considera que estoy preparado.

        • “La probabilidad de que un universitario al azar de la primera poblacion domine sobre un universitario al azar” de la segunda, queria decir…

  • Pero la comparación entre las habilidades cognitivas de los universitarios de hoy y de ayer es un poco injusta, porque existe un efecto composición muy importante. Ayer sólo llegaban a la universidad los “mejores” . Y hoy llegan los “mejores” y los “no tan buenos.” Son estos últimos los que sesgan a la baja la media de habilidades de los universitarios de hoy. Pero estos “no tan buenos” universitarios de hoy están mejor formados que los “no tan buenos” de ayer, que no llegaron a la universidad. Esto puede ser indicativo de una caída en los estándares educativos (de la universidad, por ejemplo). Pero la afirmación “la generación más preparada de la historia” pienso que hay que valorarla por el margen extensivo (más jóvenes mejor preparados) y no por el intensivo (universitarios peor preparados). Y los datos por el margen extensivo parecen corroborar tal afirmación.

    • La cumbre, al nivel de los universitarios, está en la cohorte de los 35-44 años, es decir, la generación de la EGB. Estamos hablando de una generación que ya tuvo un acceso muy generalizado a la universidad, y que sin embargo parece que da sopas con honda a sus mayores, con lo que lo del “efecto composición” no se sostiene a nivel de los universitarios.

      Lo que el “efecto composición” sí podría explicar es la repentina caída de nivel, en la siguiente cohorte, de los encuestados con educación secundaria: la introducción de la ESO hubiese agrandado sensiblemente esa muestra.

      Mi conclusión, de todos modos, es que el sistema educativo español progresó rápidamente en los años 70 y 80 y que la LOGSE truncó bruscamente ese progreso. Aunque tuvo un aspecto positivo (la ampliación de la educación secundaria), esto fue más que compensado por una bajada generalizada de la calidad de la enseñanza, bajada reforzada por cambios socio-culturales muy negativos (crónica rosa y cultura del pelotazo).

      • Aunque las causas no están del todo claras, sí parece haber un periodo en el que la expansión de la educación corre paralela al aumento de la calidad mientras que a partir de los 90 hay cierta evidencia de que ese ciclo cambia. Y tienes razón en lo que apuntas al final: no sólo es la escuela la que explica los resultados educativos; la implicación de las familias y la valoración social de la cultura y la educación también juegan un papel importante. Los estudios PISA así lo sugieren cuando comparamos los resultados por Comunidades Autónomas.

    • Roberto, creo que la respuesta que he dado al comentario anterior te puede servir (de hecho la he redactado teniendo en cuenta también tu comentario). Gracias.

  • De todas formas, dentro de la segunda cohorte, (25-34) hay mucha gente de la eso, yo mismo soy del 81(32 AÑITOS), e hice la EGB(hasta octavo), pasando después a 3º ESO directamente, esos casos, ¿dónde quedarían?

    • Si miras el estudio de José Antonio Robles encontrarás una discusión pormenorizada de los resultados según los estudiantes se van incorporando progresivamente a la Logse (en el volumen II del Informe Español, que edita el Instituto Nacional de Evaluación Educativa).

  • Creo que el análisis, aunque muy interesante, no responde a la pregunta planteada. Más que de preparación habla de conocimientos o habilidades cognitivas.
    Para mi la preparación de los individuos que conforman una generación la determina su capacidad para hacer frente a los problemas que se le avecinan y, más concretamente, de llevar a cabo un proyecto vital minimamente en línea con sus aspiraciones.
    Los jóvenes españoles están muy lejos de ello. En un mundo globalizado sus conocimientos están muy lejos de los que necesitarían para conseguir un nivel de vida similar al de sus padres sin tener que emigrar. La preparación es por tanto un concepto relativo que depende de los competidores.
    Mi abuelo, a principios del siglo pasado, apenas sabia leer , pero tenia los suficientes conocimientos sobre agricultura para poder sacar adelante a su familia y mirar al futuro con optimismo. ¿Cuantos jóvenes pueden decir hoy lo mismo?

    • Es verdad que el concepto de “preparación” es más rico y va mucho más allá de lo que aquí se mide y que esa preparación es siempre relativa al contexto (periodo histórico, nivel de desarrollo de la sociedad, etc.). En este sentido los resultados de los test en matemáticas (y en comprensión lectora, que están muy correlacionados) no son más que una proxy de esa noción. El título de la entrada tiene en este sentido algo de “periodístico”, pero creo que una vez se explica el origen del análisis queda claro su alcance.

  • No sé cuales serán las preguntas en las pruebas pero entiendo que no se puede esperar la misma eficacia en una persona de 50 años que en una de 20. Que descienda por tanto la puntuación es lógico, de hecho lo lógico es eso, un descenso hacia la vejez, por lo tanto lo que llama la atención son los ascensos en secundaria y universitaria coincidentes precisamente con la generación EGB. Esto demuestra que la LOGSE ha sido un fracaso rotundo.

    • Así es Carlos. Lo que dice la teoría y la evidencia disponible es que las habilidades cognitivas crecen hasta los 18 o 20 años y luego van decreciendo. Cuánto y a qué velocidad depende del tipo de habilidad, de la continuidad en la formación y de la aplicación de los conocimientos adquiridos. Por eso lo destacable de estos perfiles que que sean crecientes para los universitarios durante tres cohortes y que haya esa caída tan brusca con una ligera recuperación en quienes tienen estudios medios.

  • Muy interesante el artículo de Antonio. Aquéllos universitarios que están mejor son precisamente los que se beneficiaron de la implantación de la gratuidad y obligatoriedad de la educación hasta los 14 años con la aprobación de la Ley General Educativa de 1970 y que coincide con la extensión de los estudios pos-obligatorios. No parece que sea casualidad. Desde luego, la extensión de la educación tiene un efecto positivo. El tema es ¿hasta qué punto se puede extender la educación? Una vez rebasado unos ciertos umbrales (cierto porcentaje de universitarios y con estudios de secundaria) la capacidad para incrementar la cantidad de individuos educados es limitada (por razones de motivación de los estudiantes por ejemplo) y hay que apostar por la calidad para mejorar el sistema.

  • Si medimos el capital humano por la capacidad de una sociedad para cubrir sus necesidades –productivas y de servicios– y prepararse el futuro habría que convenir en que no sólo nosotros sino gran parte de las naciones occidentales están en declive y que no hay correlación entre los años de estudios y dichas capacidades.

    Más bien parece al contrario, que la correlación es inversa sin que seamos capaces de decidir si es la situación la que nos fuerza a extender los años educativos (para no aumentar las cifras de paro, por ejemplo) o sucede al revés: que formamos en cosas que no ayudan a la función principal.

    Quizás deberíamos analizarlo desde la perspectiva global para luego determinar en qué aspectos somos educativamente deficientes.
    En general la educación se nos ha convertido en una vaca sagrada, una especie de inatacable “motherhood” y eso es muy mala señal.

    Saludos

    • ¿Podrías definir lo que para ti es la educación?

      Tal vez yo tenga una visión demasiada humanista de la educación, pero creo que a veces debería diferenciarse lo que es capital humano (entendido tus habilidades para hacer algo) con lo que es la educación (algo tal vez más general y más focalizado a la intelectualidad y al conocimiento).

      • (Respuesta a Holdensky)
        En el contexto de estos estudios tendemos a identificar las variables que medimos con los conceptos a los que aluden, que a veces son mucho más amplios. Se trata en este sentido de aproximaciones parciales, pero que son importantes mientras no haya otras mejores. En todo caso aquí se se habla de habilidades cognitivas como resultado (output) y de educación como variable explicativa (input).

        • Muchas gracias por la respuesta señor Villar.

          Como bien dices las variables y los conceptos intrínsecos en ellas suelen ser “pequeñas extracciones” de realidades mucho más amplias.

          Manu en su mensaje en referencia a la educación muy interesante, y es que lo que entendemos por educación cambia por culturas. Yo en este sentido entiendo la educación del mismo modo que la entendía por ejemplo Kant. Pero mucho me temo que el mundo cada vez más la ve con otros ojos.

          Había un artículo del WSJ que comparaba las madres chinas y las occidentales, y los resultados es que las primeras veían la educación como “ser útil para hacer algo a la sociedad sin importar lo demás” y las occidentales tendían más a hacer ver la educación como una vía de conocimiento, expresión y libertad.

          No tengo del todo claro que las habilidades cognitivas reflejen más un tipo de educación u otra, pero al decir que es una mala señal que la educación se esté convirtiendo en una vaca sagrada, creo estamos ampliando demasiado los conceptos y modificándolos según nuestra ideología educativa para utilizar el estudio para una cosa u otra.

          Saludos

          • Hola, Holdensky

            Educación en el sentido que la uso es el conjunto de actividades formativas necesarias para la realización personal y social. Dura toda la vida y tiene etapas formales e informales y requiere un esfuerzo constante e intenso.

            De esta definición se desprende que es una actividad que exige una idea precisa y profunda del ser humano, de sus fines personales y sociales.

            Vienen a ser los conceptos de Paideia y Areté de la cultura helénica descritos en detalle en el conocido texto de Werner Jaeger, 1933.

            Por otra parte el artículo del WSJ que citas creo que habla de Amy Chua, hoy profesora de derecho en Yale pero descendiente de la diáspora de administradores chinos que ayudaron al Gobernador de Filipinas, Ronquillo de Peñalosa, a fundar Nueva Segovia en la isla de Luzón. Siglo XVI.

            Ronquillo era natural de Arévalo y no consiguió convencer al emperador de las Españas que le autorizase a invadir China para unirla al imperio español.
            Nueva Segovia era la plaza fuerte donde se acantonarían las tropas para emular a Cortés en Asia.
            Ya ves, hoy de Ronquillo de Peñalosa sólo se acuerda Amy Chua. Pedazo de memoria tiene la famosa “madre tigresa”.

            Un saludo cordial

  • Es una reflexión interesante y que apunta a lo que ya mencioné en otra respuesta a la sustituibilidad admisible entre cantidad y calidad. Si uno observa los escasos efectivos que constituyen los niveles superiores en la distribución de competencias (tanto aquí como en PISA) no resulta difícil anticipar que la capacidad de extender la educación superior con altos niveles de calidad requiere algún tipo de acción adicional, porque por sí sola no parece que sea fácil conseguirlo.

  • Más que para saber, muchos acuden a la universidad para obtener los títulos que allí se otorgan, porque suponen, o quieren creer, que cuanto mayor y mejor sea la titulación que se tenga, tanto mejores serán los trabajos a desempeñar así como sus remuneraciones.

    Pero la titulación no siempre lleva emparejada la cualificación y cuando la cualificación se tiene no siempre se necesita. Entendidos como un bien de mercado, la abundancia de saberes académicos no suele corresponderse con las demandas del desarrollo económico. Ya se sabe, cuando un bien es abundante su precio baja. A lo que se puede añadir que, cuando un bien se fabrica en masa de modo que sea asequible y llegue a más consumidores, su calidad suele resentirse.

    Se produce así un desfase entre la formación que puede acreditarse (idiomas, másteres, doctorados, dobles titulaciones, seminarios, periodos en prácticas, etcétera) y las competencias que se demandan para muchos puestos de trabajo. Dicho en términos economicistas: se gasta mucho tiempo y mucho dinero en fabricar un producto mediocre que, además, no se necesita.

    http://www.otraspoliticas.com/educacion/becas

  • Hola,

    nadie se pregunta por la selección muestral? tengo mails que demuestran que no recogieron, de forma representativa, los resultados de los sujetos con estudios superiores. El INEE tuvo que hacerlo a última hora y pidiendo favores.
    Así que lo que pone en el informe sobre el proceso de selección muestral es falto. Estos datos no tienen ninguna validez externa.

    Un saludo

    • Las pruebas que pidió el INEE por correo electrónico eran para PIAAC on line. No tiene nada que ver con el PIAAC que se hizo público hace dos semanas. El PIAAC on line es un instrumento que va a servir en el futuro para conocer las necesidades formativas de las personas que lo realicen. El PIAAC (sin el on line) se hizo por una muestra llevada a cabo por el INE. Antes de decir algo tan grave, mejor informarse bien

    • Estimado Sr. Soprano

      Puede ver la información del PIAAC o line, la que usted ha confundido con el PIAAC de hace dos semanas, en http://www.mecd.gob.es/inee/PIAAC_ONLINE.html . Es importante no confundir las dos pruebas. La de PIAAC, se llevó a cabo con una muestra realizada por el INE totalmente representativa y validada por OCDE. La de PIAAC on line ha sido na prueba piloto, con muestra a conveniencia, y por tanto no representativa.

    • Estimado A. Soprano, en la información que facilita creo está mezclando dos estudios de la OCDE.
      El presentado el 8 de octubre Evaluación de Competencias de Adultos (PIAAC)
      http://www.oecd.org/piaac-es/evaluaciondecompetenciasdeadultospiaac.htm donde los participantes formaban parte de una selección aleatoria representativa del censo del país y que ha pasado los controles y estándares fijados por la OCDE.

      Por otro lado, se ha realizado el estudio piloto Education and Skills on line, en castellano Formación y Competencias on line (F&C online, también conocido como PIAAC online) http://www.oecd.org/piaac-es/ES%20Brochure%20F&C%20FINAL_OCT13.pdf
      En este segundo estudio (F&C online) la muestra es de conveniencia, por tratarse de un piloto, pero debe cumplir y cubrir una serie de estratos. En el siguiente video puede ver una explicación sobre el estudio, en el que se explica a un conjunto de profesores el proyecto de la OCDE y donde se les invita a participar si lo desean. http://www.youtube.com/watch?v=1OZA2dazNic&noredirect=1 Todo el proceso y el control de la tasa de respuesta y la validez de este estudio piloto se realiza por parte de la OCDE y la participación ha sido voluntaria, como en todos los estudios pilotos.
      Espero que esta información le ayude a entender la diferencia entre estos dos proyectos de la OCDE y diferenciar los procesos que implican estos estudios internacionales en sus distintas fases, estudio piloto (del que no hay resultados) y, estudio principal (del que se publican los resultados).

  • “Tal vez yo tenga una visión demasiada humanista de la educación, pero creo que a veces debería diferenciarse lo que es capital humano (entendido tus habilidades para hacer algo) con lo que es la educación (algo tal vez más general y más focalizado a la intelectualidad y al conocimiento).”

    Esto es algo que he oído muchas veces, pero francamente, hoy por hoy, con un paro juvenil superior al 50%, no veo nada de “humanista” en mantener un sistema educativo que no prepara a los alumnos al mercado de trabajo. O se les prepara para trabajar, o se les prepara para el paro, que raramente es un estado que promueva el conocimiento o el intelecto.

    Por lo demás, no comparto esa dualidad entre capital humano y educación: me parecerían muy yermos un conocimiento o un intelecto que no sirviesen para “hacer algo” (ya sean poemas o fresadoras) .

  • Probablemente no lo sean en cuanto a interes, pero si en cuanto a formacion, es necesario muchos estudios y mucha preparacion para llegar a algo

  • Para mi el problema está en que una buena parte de quienes más capacidad tendrían para impulsar a fondo una reforma del sistema educativo, niegan que exista cualquier problema.
    Tendríamos que incorporar la pregunta de prepararnos para qué. Siendo ministro el señor Gabilondo nos recordó que solo en la provincia de Madrid había más estudiantes de Derecho que en todo el Reino Unido, mientras existen facultades, especialmente de ciencias, vacías.

  • Recuerdo ahora al vicerector de una universidad española comentando que los graduados en Bellas Artes en su escuela raramente se quedaban inactivos al terminar. Probablemente el % de “empleados” entre los egresados es muy bajo, pero todos se desenvuelven de una forma u otra produciendo y vendiendo cosas, localmente (a empresas y/o usuarios finales) o por internet.

    Este recuerdo intenta romper un poco el debate sobre las vocaciones ciencias-letras: la cuestión no es “qué demanda el mercado de trabajo”, sino “quien podrá ganarse la vida, aquí o fuera, en algo que no necesariamente odia”.

    Muchas, demasiadas cosas tienen que cambiar para que el sector privado español vuelva a contratar en masa, mientras tanto, los jovenes y los parados o emigran o proveen directamente bienes y servicios demandados local o globalmente. De ahí el ejemplo de bellas artes.

    Antes esto, pues claro: capacidades técnicas, idiomas, iniciativa, TIC, habilidades “soft”, disciplina y paciencia, etc. Justo todo lo que no proveen ni nuestro sistema educativo obligatorio ni el universitario (mayoritariamente).

  • Pues me sorprende ver tan arriba a los “compulsory” y “secondary” de la generación más joven. A lo mejor todo lo que nos hemos estado gastando en educación en la última década (la ratio de profesores por alumno se disparó a finales de la década pasada) ha servido para algo. O a lo mejor es un efecto composición, porque los que antes terminaban secundaria con más pena que gloria empezaron a dejar los estudios para irse a construir casas. Podría mirarse, viendo si entre los que tienen estos dos niveles de educación, en agregado (sin distinguir si terminaron o no secundaria), la valoración aumenta o cae entre los grupos justo por encima y justo por debajo de 24 años.

  • Si entiendo bien el análisis, la principal conclusión es que hemos mejorado la educación/capital humano en el margen extensivo (mayor proporción de universitarios), pero hemos empeorado en el margen intensivo (el universitario medio es un poco peor que antes, si exceptuamos a los universitarios del franquismo).

    Si esto es así, ¿puede que se deba a un proceso de selección? Esto es, si el 10% de la población es universitaria, estos son el 10% más capacitado para serlos. Si añadimos otro 5% de población universitaria, el talento de ese 5% adicional es menor al del 10% original, y la media de talento del 15% es menor a la media de talento del 10% original.

    ¿Se puede descartar esta hipótesis con los datos del PIAAC?

    Gracias

    • (Respuesta a José Espín)
      Lo que planteas es una idea más que razonable, que creo vale la pena analizar. Sobre todo si tenemos en cuenta la distribución de habilidades por niveles cognitivos (tanto aquí como en PISA) que nos dice que en los niveles superiores tenemos muy pocos efectivos (la mitad de la media aproximadamente). De modo que la capacidad de crecer in extenso tiene visos de ser en parte sustitutivo del crecimiento “in intenso”.

  • Seguramente si sea la generación mas preparada de la historia de España, pero hay algo que no se enseño en la escuela, luchar por nuestros derechos.

  • y si nos dejasemos de culpar tanto el sistema, y viesemos a la sociedad que rodea el sistema? por un lado lo de la Logse no cuela, porque hay regiones que salen muy bien en PISA. Por otro, por muy bueno que sea el sistema, si no se hace nada con las habilidades que se adquieren estas se pierden, y si se usan aumentan. Normal que en una persona de 45 que ha ido a la universidad, sus habilidades lectoras y matemáticas sean más altas que las de un joven de 25, no tiene nada que ver con el que una época fuese mejor que otra, si no con la mejora a base de usarlas, tanto en el trabajo como en casa.

    Estoy de acuerdo con Samuel, los jovenes de secundaria salen muy bien, y en algunas regiones más que bien, pero que pasa luego? y estos jovenes porque no encuentran trabajo? sinceramente, no creo que se pueda echar la culpa a la Logse, si no hay cultura de la formación a todos los niveles, de nada sirve tener un buen sistema, y si los jovenes no están motivados para trabajar, tampoco.

  • También veo que nadie habla de la introducción de las lenguas regionales en la educación, esto sin duda tuvo que influenciar la adquisición de competencias, al menos durante varios años hasta su adaptación. Creo que hay demasiadas variables a tener en cuenta que no se están teniendo, y esto falsea la muestra. La base de datos de PIAAC es muy rica, y habría que tratarla con cuidado para no decir lo que no dice, y que por consecuencia no se use de forma positiva para mejorar la situación española.

  • In comparing young with old does anyone think that this is a comparison between educational inputs? Because it isn’t. It’s a comparison between input and input-PLUS-life experience. Decline cannot be proven with this set of stats. I thougth you knew better than that, you are comparing apples with organges,

  • Other factors affecting this input into the adult cohort would be immigration of non-native speakers, a sample skewed towards those who had ‘literate’ employment ie where they could improve their literacy levels as they worked, and so on.

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