El marxismo vs la economía moderna (1)

Hay mucha gente todavía afecta al marxismo por razones de lo más diversas. Sin pretender ser exhaustivo, a mi alrededor veo algunos que piensan que es una teoría económica válida, pero marginada por el pensamiento único; otros parecen pensar que tiene las claves para una sociedad mejor; otros más, que maneja conceptos que explican mejor que otras teorías la economía capitalista y todavía otros que se identifican con sus fines de crear una sociedad igualitaria, próspera y sin explotación. Ninguna de esas cosas es cierta. No es que esté marginada, simplemente no está en la economía moderna como no lo está el flogisto en la química ni la teoría de los humores en la medicina. En cuanto al atractivo de sus conceptos, en esta entrada y otra próxima mostraré cómo la economía moderna puede perfectamente hablar de las cosas que preocupan a los marxistas y de muchas más, y con un análisis económico más adecuado a la realidad. Finalmente, el deseo de una sociedad mejor no es exclusivo del marxismo, y si el marxismo no ofrece los mecanismos ni para diagnosticar de manera adecuada los males presentes ni para ofrecer alternativas, mejor si se queda en los libros de historia como una de tantas teorías fallidas. Esto último es reconocido por investigadores provenientes del marxismo o inspirados por él, como los pertenecientes a la corriente del marxismo analítico. (Léase, por ejemplo, “Una introducción a Karl Marx” de Jon Elster.)

Vamos allá con algunos conceptos que suelen aparecer cuando se habla de marxismo y qué podemos decir sobre ellos.

1. Valor de un bien

Todas las teorías económicas distinguen entre valor de uso y valor de cambio y buscan una relación entre ambos. El marxismo busca una relación intrínseca y toma la teoría clásica del valor-trabajo, que tiene que ver con el número de horas de trabajo que encierra el bien. La economía moderna deja que el valor de uso sea subjetivo y reconoce que el valor de cambio tampoco es intrínseco, puesto que depende del precio a que se intercambie. Ese precio no es intrínseco, sino que depende de la oferta y la demanda. Esa sí dependerá de los valores de uso. El marxismo busca una entelequia y desarrolla un modelo incoherente (un bien puede tener metidas muchas horas improductivas en su manufactura o ser un bien que nadie quiere), mientras que la economía moderna conjuga sin contradicciones ambos conceptos en un modelo coherente. (Aquí se puede leer una exposición histórica clara de esta teoría, dentro de la teoría del valor). La teoría del valor trabajo es uno de los primeros intentos de formalizar el concepto de valor. Es natural que fuera una teoría limitada y eso no quita su valor histórico ni el debido reconocimiento hacia los economistas clásicos que la desarrollaron. Puede incluso servir para exponer algunos aspectos de interés en economía, pero, como veremos a continuación, es demasiado simplista como para sacar conclusiones fuertes.

2. Reparto del excedente

Para el marxismo todo el excedente (beneficio) debe ir al trabajo, ya que todo el valor se mide en horas de trabajo. Este es un gran error deducido del error anterior. Sin considerar la actividad empresarial y la asunción del riesgo como unos factores más, cualquier régimen económico basado en esta premisa carecerá de esos inputs y verá cómo su actividad se estanca. Las teorías actuales encuentran que una economía funciona mejor si se remuneran todos los factores de producción (tierra, trabajo, materias primas, capital financiero, actividad empresarial, asunción de riesgo, capital humano, información,…) y que en una situación de mercados perfectamente competitivos la remuneración será proporcional a la productividad marginal, cosa que tiene muy buenas propiedades en términos de generar asignaciones eficientes y de señalar de manera correcta dónde hay escaseces y de dónde merece la pena retirar recursos o dónde dedicarlos. Nada de esto ocurre en la teoría marxista. De hecho, no existe en Marx una teoría económica que explique cómo funcionaría un modelo económico alternativo al capitalismo, p.e. el comunismo.

3. Explotación

La plusvalía, es decir, la parte del excedente que se queda el empresario, es vista en el marxismo como una medida de la explotación. Para la Economía moderna existe un abuso de poder de mercado cuando el excedente de alguno de los factores es superior al que marca su productividad. Ocurre cuando, por ejemplo, una empresa es monopolista, cuando existe un oligopolio, un cártel o una mafia o cuando el gobierno reparte prebendas y privilegios. Seguramente el mayor exponente en el uso de la economía moderna para hablar de explotación sea John Roemer, que la define a través de las relaciones de mercado y no como propiedad intrínseca (aquí).

4. Pobreza

El marxismo llega a la conclusión de que los trabajadores cada vez serán más pobres. Esto es un error doble: (i) no se deduce lógicamente de las premisas de la teoría marxista, (ii) empíricamente no ha ocurrido ni está claro que vaya a ocurrir. La Economía moderna muestra que la complementariedad entre trabajo y tecnología y la competencia por atraerse trabajadores permite a estos ser remunerados por una productividad cada vez mayor. Aquí los seguidores de Marx empezaron a decir cosas como que la razón de no observar la pauperización del proletariado es porque las empresas occidentales se expandían por los países en vías desarrollo, donde sí había esa pauperización. La Economía moderna muestra que tanto con esta expansión como con el desarrollo de empresas propias en los países pobres lo que se produce es la posibilidad de que estos países puedan salir de su pobreza (si toman las políticas económicas correctas y están libres de calamidades como guerras y sátrapas). Esto último es lo observado históricamente. (Véase el ejemplo de Bangladesh, epónimo de pobreza).

En la próxima entrada hablaré de la desigualdad, la lucha de clases y el cambio de sistema. Hasta entonces.

Hay 50 comentarios
  • Aunque como siempre argumentas de manera muy buena, el problema que veo es que es difícil definir qué se considera marxismo en términos modernos y se corre el riesgo de atacar a un hombre de paja(no es tu caso).Separas el marxismo analítico de roemer, que claramente sí está dentro de la investigación moderna, de otra especie de marxismo que considera el capital como la biblia, y criticas a estos últimos. Ahí veo yo la clave. Marx fue un genio que avanzó mucho las ciencias sociales y está obsoleto en economía. Su inspiración vive en los marxistas analíticos, que si quieren seguir siendo científicos. Me gustaría añadir, como aprendí en este mismo blog, que está muy vivo y pujante en metodología de la historia. Lo que a 200 años vista da una idea del gigante que fue. Aunque sus discípulos no hayan estado a la altura https://nadaesgratis.es/fernandez-villaverde/g-a-cohen-y-la-teoria-de-la-historia

    • Efectivamente, la influencia de la obra de Marx ayudó a que otras ciencias sociales prestaran atención a aspectos que hasta ese momento estaban descuidados.
      En esta entrada y en la siguiente citaré, sobre todo, a marxistas analíticos o afines, aunque en algún caso, como el de Roemer, ya no se identifique con esta etiqueta.

  • Creo que usted confunde lo que generalmente se conoce como valor, que es el valor de uso, es decir la utilidad que le damos los agentes económicos a las diferentes mercancías con valor de cambio, esta es la proporción de intercambio entre las mercancias (varios estudios empíricos de Shaikh, Ochoa, Cockshott, Cottrell, entre otros marxistas ven la correlación entre este y precio). Marx ya aclara al principio de El Capital que un a mercancía sin demanda social no tiene valor alguno, así que no tiene sentido lo que dice.

    En lo que habla de la repartición del excedente además de los problemas teóricos de la teoria de la productividad marginal(destacadas en el debate Cambridge-Cambridge), cualquier renta, interés o dividendo del capital es explotacion, ya que todo bien o servicio proviene del trabajo intelectual y manual.

    Marx en ningún momento dice que la pobreza absoluta va a aumentar con el desarrollo del capitalismo, sino que caerá la participacion del trabajo en la renta nacional y de que habrá un aumento de la desigualdad.

    • No solo no lo confundo, sino que explico la diferencia y cómo la Economía moderna no tiene problemas en definir bien ambos de manera consistente. Las contradicciones de Marx son justamente su problema. Sé que ha habido intentos de resolverlas, pero ninguno de ellos supera el tratamiento moderno.

      Decir que cualquier remuneración al capital es explotación es solo un manera de hablar. Si te refieres a que la economía es más eficiente o igualitaria o próspera si no ocurre esa remuneración, entonces simplemente no es verdad ni teórica ni empíricamente. Lo puedes ver más claro si entiendes que la remuneración al capital puede ser también una remuneración al trabajo pasado. Puede ser una remuneración a un heredero rentista, pero justamente entender la diferencia permite un análisis más completo que el marxista.

      Tampoco he dicho yo que sea pobreza absoluta. Marx decía que los trabajadores se mantendrían al nivel de subsistencia.

      • Además, esto:

        “Y finalmente , cuanto más crecen la miseria dentro de la clase obrera y el ejercito industrial de reserva más crece también el pauperismo oficial. Tal es la ley general absoluta de la acumulación capitalista. Una ley que, como todas las demás, se ve modificada en su aplicación por una serie de circunstancias que no interesa analizar aquí”
        (El Capital, Tomo I, Sección Séptima, Capitulo XXIII).

        • Lo que Marx se refiere aquí son dos cosas, que el proceso de acumulación de capital conlleva un aumento en la concentración del capital, la cual cosa arruina a los pequeños y medianos productores con los que se suman a las filas de la clase obrera y también lo que quiere decir es que, la acumulación capitalista impulsa un crecimiento mayor del capital constante(en términos absolutos y relativos) que de capital variable, esto suplanta el trabajo humano por maquinaria y lleva a esos trabajadores al desempleo, al ejercito industrial de reserva.

          • La concentración no tiene por qué producirse. Para ello la teoría necesita de más supuestos ad hoc. No es una necesidad.

            Que la sustitución por maquinaria deje un ejército de desempleados de reserva, tampoco.

      • No hace esa diferencia, porque primero diferencia entre valor de uso y valor de cambio y luego habla de valor en abstracto confundiendo términos. Aún así el gran problema de transformación marxiano ya fue resuelto en los 80 por Shaikh y Passinetti. Y de los trabajos empíricos a partir de lo que ellos desarrollaron se pudieron hacer tales estudios y confirmar la propia teoría.

        No solo me refiero que haya una enorme ganancia en bienestar social(ya que se consigue una sociedad mucho más equitativa) sino que cualquier ganancia del capital proviene de un trabajo no pagado, es decir al saber que todo bien o servicio viene del trabajo humano, sabemos que el salario del trabajador nunca puede ser igual a su participación en el producto social. Ese análisis es bastante estático, ya que un capitalista aunque inicia su proceso productivo a partir de sus ahorros personales cuando ya empiece a generar ganancias, reinvertirá sus beneficios en ampliar el capital total de esa empresa que el posee, pero esos beneficios provienen a su vez del trabajo no pagado, es decir que solo puede continuar acumulando capital(generando beneficios) si no remunera al factor trabajo todo lo que produce.

        Es que Marx dice que el flujo de medios de subsistencia, esto es de bienes de consumo, aumentaría constantemente pero que avanzaría mucho menos que la plusvalía (es decir , la ganancia del capital), con lo que relativamente su participación en la renta nacional caería

        • La diferencia está hecha.

          El problema no es tanto hacer una teoría coherente basada en el valor trabajo, sino que sirva para explicar la realidad. Dice usted que sí se ha hecho. Eso está por ver, pero lo que yo he señalado es que no tiene las implicaciones que señala Marx.

          Dice que no remunerar al capital consigue una sociedad equitativa. De nuevo, solo son palabras, como es el resto del párrafo. Uno puede diseñar una economía de laboratorio en la que los flujos vayan de una manera, incluidas remuneraciones de la manera que sea a quienes sea, pero si no incluye el cómo reaccionan los agentes económicos ante esas maneras de remunerar no tiene demasiado valor.

  • Le ha faltado añadir “… y otros para los que la obra de Marx no tiene ningún valor económico” que probablemente son “los otros” más numerosos.

  • Hola, Jose Luis.

    Me sorprenderás gratamente cuando pueda disfrutar de alguna propuesta alternativa original por tu parte que no sea negar el valor de teorías fallidas o imitar el sentido de propuestas ya contrastadas.

    Creo que el marxismo es un buen intento, en la dirección correcta, sobre todo en su contexto histórico y en relación directa con la situación de explotación que experimentaba la mayoría de la clase trabajadora en su momento.

    Hay aspectos intangibles, como el afán de transformar el mundo y alcanzar la utopía de un modelo económico justo. Que se niegan hoy en día al asociarlo en exclusiva al fracaso de los modelos marxistas o tardos comunistas.

    En relación con ello quería preguntarte: ¿Si es un objetivo de la teoría moderna, la consecución de una sociedad más justa (desligada del intento marxista) como eje transformador para universalizar el estado del bienestar? ¿O se da por muerta esa vía?

    Un cordial saludo.

    • Jordi: Parece que no lees. No solo critico, sino que también pongo al lado las mejoras.

      Además, hablas de cosas que no critico como si lo hiciera. Marx pudo tener todos los buenos deseos que quieras. Ni eso ni la inspiración que ello pudiera suponer para nadie es parte de mi crítica. Hablé de eso en esta otra entrada:

      https://nadaesgratis.es/jose-luis-ferreira/las-escuelas-de-pensamiento-economico

      Ahí, te hago notar, hago críticas a lo que es una mala escuela y propongo lo que debe ser una buena escuela.

      La pregunta que haces al final está un poco liosa, pero intentaré responder a lo que creo que preguntas:

      1. Las teorías deben, en principio, mostrar cómo funciona una realidad, en este caso la económica. Para ello, la Economía debe examinar las propiedades de los distintos tipos de mecanismos económicos. De esta manera podrá responder (si llega a acumular el conocimiento suficiente) qué pasará en tal economía si se toma tal decisión de política económica.

      2. Tener un estado del bienestar universal no es cosa que debe decidir una teoría económica, es algo que compete a la sociedad. La teoría económica, si está bien desarrollada, dirá de las consecuencias de llevarlo a cabo de una manera o de otra (o de no hacer nada) y ayudará a su diseño si así se desea.

  • Solo le presto atención a un hecho material, objetivo y de tipo individual que se repite con frecuencia, sorprendentemente, en el ámbito de cierta intelectualidad (consejos doy que yo no cumplo). Lo cierto es que esta critica a Marx y su socialismo proviene de un docente en una Universidad Publica tal como ud. indica, en la Universidad Carlos III de Madrid. Es decir, proviene de una persona que esta instalado laboralmente en el socialismo (es decir, la propiedad social de las empresas y trabajo garantizado de por vida, El socialismo real no ha ido más allá, objetiva y económicamente, de estos 2 objetivos
    Algunas preguntas ¿si Marx estaba equivocado como es que ud, muchos millones de ciudadanos y la mayoría de países occidentales, todos con dosis altas de empresas públicas, han sobrevivido a tal error por más de un siglo? Solo diré, si se me permite y con algo de humor, que, ud. ha encontrado el socialismo, sólo para ud., y ha tirado la llave.Una idea ultima: los modos de producción (todos) avanzan y retroceden (son los impulsos de Ragnar Frisch y los ciclos de Kondratiev), y usted esta interpretando mal un retroceso (desde los años 80) del modo de producción socialista en curso. En no más de 15 años se resolverá su error, y creo que deberá colocar la ‘’llave socialista’’ en su sitio, al alcance de todos.
    Un saludo cordial

    • Antonio:

      Comete usted muchos errores en su comentario. Mi entrada no dice nada acerca de la conveniencia o no de que algunos sectores de la economía de un país sean públicos. Lea despacio, verá que solo hablo de la teoría marxista del capitalismo. Marx puede estar equivocado en su análisis y a la vez puede ser interesante que la educación, por ejemplo, sea pública y universal.

      De hecho, Marx no dijo nada sobre cómo organizar la educación ni ningún otro sector de la economía en ni en un mundo socialista (¿qué tipo de socialismo?) ni en uno capitalista (¿qué tipo de capitalismo?). Es difícil, entonces, que mi trabajo esté en una Universidad que sea parte de un socialismo según lo diseñado por Marx y que sea lo que yo esté criticando.

      Dice también que yo estoy interpretando mal un retroceso (desde los 80) del modo de producción socialista en curso. No sé de que me está hablando. Por una parte, no sé si está llamando modo de producción socialista en curso a los estados de bienestar en algunos países o a otra cosa. Por otra parte, he leído otra vez mi entrada, por ver si he tecleado cosas que no estaban en mi mente, pero no, ahí no hay nada de eso. ¿Sería tan amable de decirme por qué se inventa lo que digo?

      • No voy a entrar en refutaciones del artículo y de su respuesta. Refutaciones, concepto a concepto, que ya se han hecho en la teoría socialista desde el siglo XIX por infinidad de autores (desde F. Engels hasta Michael Roberts) , Incluso lo hace el comentarista DeepMarxista, al cual responde con un auto de fe flojísimo y alejado de toda evidencia empírica y de toda teoría que lo respalde, al afirmar que ‘’la concentración del capital (el oligopolismo actual creciente) no tiene por que producirse’). Le daré solo dos datos: 1.- Crecimiento.El crecimiento del socialismo real (sobre el 7 % anual desde 2º GM hasta años 80. Incluyendo la contabilidad del PIB de los Servicios no incluidos en el PIB oficial) multiplica * 5 el crecimiento del solo capitalismo, sin empresas publicas) (1, 5 % media OCDE en siglo XIX según Agnus Maddison) 2.- Índice de Gini. En la Urss y países socialistas , indices cercanos al 0,2. Es decir, en record histórico. Estos datos ni usted, ni nadie, los puede refutar y son datos que validan si o si a cualquier modelo que piense en beneficiar a la población. Otra cosa, peor, son los Stalin, partidos úicos, etc.. Pero los modos de producción (como ningún otro producto del conocimiento)’’ nacen con todo incorporado desde el minuto 0’’. A pesar de eses datos, usted sostiene y sostendrá que K. Marx y su socialismo estaban equivocados. Muy científico y muy social no le veo, la verdad.’ Un saludo

        • Antonio:

          La entrada es sobre la teoría económica de Marx vs la moderna, no sobre qué tal le fue a la URSS. En cualquier caso, ya que habla del tema, debería hacerlo bien y no dar argumentos a quienes creen que con la estadística se puede demostrar cualquier cosa. No puede comparar crecimientos eligiendo de manera conveniente los intervalos. La URSS hizo un buen trabajo para salir de ambas guerras mundiales (con el añadido de la revolución durante la primera), pero nada más. En los años 60 empezó a estancarse hasta el declive de los 80, siendo ampliamente superada por, p.e., España y Portugal, y eso que en la URSS el PIB contabiliza muchísima actividad económica que no tenía ningún beneficio para el pueblo, como todo el gasto en armamento (entre el 15 y el 20% del PIB).

          Parece que con la Unión Soviética pasa como con las vacunas. Ya no nos acordamos de cómo era el mundo sin vacunas y algunos lo añoran.

          • ‘’No puede comparar crecimientos eligiendo de manera conveniente los intervalos. ’’ Pues, se debe comparar SOLO y PRECISAMENTE el periodo en el que actúa el modelo (socialista) estudiado. Ni se deben tener en cuenta los periodos anteriores ni posteriores. Esto es básico. Es más, el hecho cierto de que antes y después del modelo aplicado, la URSS fuese peor económicamente solo alaba y justifica el modelo.
            ‘’ En los años 60 empezó a estancarse hasta el declive de los 80’’. Confunde estancamiento endógeno por uno causado por motivos endógenos. Recuerde, los modos de producción (también le sucedió al Capitalismo con la Restauración Europea 1815-1848, en la fase de retroceso de un ciclo Kondratiev) avanzan y retroceden. Mejor dicho, los hacen retroceder los partidarios (externos e internos) del modelo anterior. Un ejemplo cercano ¿le suena de algo el pretendido y supuesto estancamiento de la fantástica y productiva Sanidad Pública española. Fue fantástica hasta que algunos consideraron que privatizándola (y antes estancándola por vía de no contratación de personal, no reposición de suministros, etc…) podrían obtener algún beneficio. A su Educación Publica , y a la totalidad del Estado Bienestar europeo y a mas de 600 empresas publicas de alta rentabilidad les ha pasado y le esa pasando lo mismo: se estancan misteriosa y oportunamente antes de su privatizacion. Y todo este fenómeno económico, sucede justo desde los años 80¡¡. Ud. no cree en las casualidades, ¿o si?.

            • Antonio:

              Primero dice que el crecimiento de la URSS es 5 veces superior al de los países capitalistas. Según usted la manera de medir el crecimiento capitalista es el siglo 19 y la de medir el socialista es el de la URSS desde justo el momento bajo de la primera guerra mundial hasta que le empieza a ir mal. Esa comparación es lo más burdo que se pueda leer en economía, tanto que parece una parodia del cherry picking.

              Cuando le señalo que en el mismo periodo que según usted estaba creciendo tanto la URSS, resulta que países más pobres, como Portugal, consiguen superar su nivel de vida me sale con una explicación ininteligible que mezcla los ciclos Kondratiev y la sanidad española. No dudo que a usted le resulte todo muy coherente. Dejaré que el comentario sirva de ejemplo para conocer el laberinto mental con el que algunos justifican lo injustificable.

  • La teoría económica marxista es errónea, si bien tuvo el mérito en su época de poner el foco en un problema y una injusticia real. En cambio, las principales intuiciones históricas de Marx eran correctas y son la base de la historia actual.

    La mayoría de los que nos consideramos Marxistas es porque compartimos unos mismos principios éticos, y unas preocupaciones semejantes a las de Marx, no porque aceptemos su teoría económica.
    Por lo que hace a los distintos puntos que trata, me gustaría hacer algunas puntualizaciones.
    Los grandes avances tecnológicos hacen perfectamente factible una economía planificada. Al fin y al cabo, una gran empresa como Amazon o Mercadona es un sistema planificado, de tamaño comparable a algún pequeño país, y son más eficientes que una empresa semejante que utilice el mercado como base de su organización.
    Siempre echo en falta en economía tener en cuenta las relaciones de poder, tan importantes en el mundo real. Por ejemplo: ¿La productividad de los altos ejecutivos se ha multiplicado en los últimos años mientras la de los trabajadores de base se ha mantenido? ¿El éxito de muchas empresas de EEUU es ajeno al poder militar del país?

    • Gregorio:

      Se pueden tener los mismos principios éticos que Marx sin ser marxista. De hecho, personalmente no le veo mucho sentido en denominarse marxista y a la vez rechazar lo que es específicamente marxista, como es su teoría económica. Pero eso empieza a ser una discusión semántica. Aquí aclaro mi postura sobre estas cuestiones:

      https://nadaesgratis.es/jose-luis-ferreira/las-escuelas-de-pensamiento-economico

      Finalmente, encuentro que es un error deducir la posibilidad de una economía planificada a partir del hecho de que existen las grandes empresas. Hay, cuando menos, dos saltos en el vacío en esa extrapolación. El primero se refiere al incentivo a la hora de tomar decisiones (producción, tecnología, contratación,..) y el segundo a la relación con las demás empresas. La economía planificada no resuelve lo primero carece del segundo marco de referencia.

      Las relaciones de poder, como cualquier otra restricción social o política que pueda haber, deben ser tenidas en cuenta y estudiadas. Imponen una estructura de mercado (un monopolio, p.e.), unos costes (sobornos) o unos problemas de asimetría de información (entre ejecutivos y accionistas) que se han estudiado en Economía. Aunque seguramente no con la atención debida a la situación particular que presenta en sus preguntas.

      • Puede que no tenga mucho sentido, pero en menor o mayor medida eso pasa en todas las escuelas o líneas de pensamiento. Como usted dice, es una discusión semántica.

        Por lo que hace a las posibilidades de una economía planificada, es un tema que me interesaría discutir más a fondo, pero seguramente este no sea el sitio adecuado.

        En cuanto a lo segundo, sé que la economía estudia estos temas, pero se suelen hacer afirmaciones categóricas basadas en principios teóricos básicos sin tener en cuenta esos factores. A veces la realidad se aproxima a esas aproximaciones, y otras en que las distorsiones son de tal magnitud que la realidad observable es muy distinta de lo que debería ser. Por ejemplo, las remuneraciones reales tienen mucha menos relación con la productividad de lo que indica la teoría.

  • Buenas Jose Luis. Gracias por tus articulos siempre interesantes.

    Acaso hay alguna teoria de los precios que podamos caracterizar de totalmente correcta? En el campo de la economia “ortodoxa” Marshall asumia que la utilidad marginal del dinero era constante, Hicks y Allen fueron criticados por Samuelson porque construyen curvas de indiferencia convexas basandose en la introspeccion y la teoria de la preferencia revelada de Samuelson carece de poder explicativo. Ademas, entiedo que los marxistas dicen que la teoria neoclasica de los precios no es necesariamente falsa, sino que es poco interesante.

    Por otra parte, la teoria del valor trabajo no es necesaria para hablar de la explotacion en el sentido de Marx, lo que se puede hacer dentro de un marco Srafiano , como muestran Carlo Benetti y Antoine Rebeyrol en este articulo.

    Benetti Carlo, Rebeyrol Antoine, (2018), « Une conception économique de l’exploitation: Smith, Marx et Torrens », Cahiers d’Economie Politique, n°73.

    • En cualquier texto de Teoría Económica se muestra cómo se forman los precios a partir de las preferencias individuales y de la estructura de mercado según una teoría coherente y que explica mucha de la realidad económica observada.
      No hace falta ni utilidad marginal del dinero constante (de hecho, no hace falta adscribir utilidad al dinero), ni curvas de indiferencia convexas (aunque ayudan y tampoco son descabelladas en la mayoría de los casos). La teoría de la preferencia revelada sí tiene poder de explicación (en el sentido que impone restricciones a lo que es dado observable según la teoría).

      Como he dicho en la entrada, es posible hacer modelos coherentes basados en el valor-trabajo, pero no tienen mucho recorrido. Algunos han hecho eso, han dado un poco más de rigor a alguna idea de Marx, pero ¿para qué? solo para decir que igual Marx tenía una intuición coherente. No, desde luego, para desarrollar una teoría económica que pueda tratar todos los temas de los que se trata en la Economía moderna, ni mucho menos para hacerlo con su rigor.

  • Lo que sin duda hay que reconocerle, es su capacidad para generar polémica y por lo tanto, un elevado número de comentarios, con independencia de la trascendencia del tema. Me parece bastante obvio que Marx, como economista, es de la Edad de Piedra.

    Lo que no tengo tan claro es que el sistema capitalista estándar, sea la mejor solución para resolver los problemas económicos y sociales de nuestro tiempo.

    • No sé si su comentario sobre la polémica es un halago o una crítica. No es algo buscado, sino que simplemente considero que hay que tratar algunos temas que, por comodidad y otra razón, se suelen aparcar entre mis colegas si queremos que la profesión y la sociedad entienda bien cuál es el debate y cuál no.

      En mi entrada no he dicho nada sobre el sistema capitalista estándar (tampoco sé muy bien qué significa eso). Tal vez esta reflexión ayude a entender mi postura: si queremos ayudar a la sociedad, la cuestión no es si una teoría normativa funciona o no (¿cómo la impondríamos?), sino si sabemos cómo mejorar lo que tenemos. Esta mejora será continua y tal vez en algún momento no querríamos llamar “capitalismo” a eso, o sí, no lo sé.

  • Hace años, yo también creía que Marx seguía vigente en economía. Luego, comentando y preguntando en este blog sobre referencias (En las entradas de JFVy ahora en esta) aprendí varias cosas:
    – La teoría del valor trabajo es matemáticamente inconsistente. Un pequeño ejemplo con álgebra puede demostrar que existe la posibilidad de que se obtengan valores trabajo negativos en producción conjunta.
    – La principal crítica de Cambridge se basa en algo superado. Con el uso de factores de descuento estocástico podemos valorar sin problemas bienes heterogéneos de capital.
    – Sobre la posibilidad de planificación central con las herramientas tecnológicas actuales. Hayek ya lo avanzó en los años 40.(ver archivo enlazado para una explicación actual) El problema NO es la potencia de cálculo, sino como conseguir a través del sistema la revelación de la información privada de los agentes.

    En los comentarios de esta entrada, compruebo que los comentarios son cíclicos. Muchas de las preguntas las hacía yo hice 10 años. Concluyo opinando por experiencia que el Marxismo basado en El Capital no ofrece en economía nada nuevo, sino viejas respuestas a preguntas ya superadas.
    https://www.sas.upenn.edu/~jesusfv/Simple_Rules_AI.pdf

    • Gracias por las referencias.

      Efectivamente, los comentarios tienden a ser cíclicos y repetitivos. Supongo que es difícil leer todos los comentarios antes de hacer el propio.

      Aprovecho para recordar que la política de comentarios de NeG puede consultarse en la sección “Comentarios”.

      • Collingwood contestará si así lo desea, pero me parece que habláis de cosas distintas.

        En cualquier caso, no quisiera que esto se convierta en una nueva reproducción del la disputa de Cambridge, que es ajena al tema de la entrada. Aun así, previendo que no me hagan mucho caso, pongo esto en consideración:

        -La disputa de Cambridge se refiere al uso de una función de producción agregada como manera de simplificar los modelos macroeconómicos.
        -Para que la agregación sea posible hacen falta supuestos muy fuertes sobre las funciones de producción individuales. Fuera de esos supuestos, no es posible.
        -El problema lo tiene cualquier teoría económica. Quienes pusieron el problema sobre la mesa no lo resolvieron.
        -La Economía moderna reconoce esto y justamente ha estudiado esos supuestos y, con ellos, las situaciones en que es factible la simplificación.
        -La Economía moderna hace tiempo que usa modelos con agentes heterogéneos. Fue la crítica de Lucas a los modelos keynesianos, que abusaban de los agentes agregados, la que inició la literatura con agentes heterogéneos.
        -El problema de agregación no se da en la microeconomía.

        • Respondo por aclarar, disculpas por ser off topic . sugiero una entrada al futura al respecto y hablaremos ahí si quieres, post keynesian. yo me estoy refiriendo a la crítica de Cambridge de que habria que calcular distintos tipos de interés en vez de uno único, porque según argumentan en Cambridge UK las Pmgk son distintas debido al capital heterogéneo. Eso no es un problema, porque como digo podemos hacerlo teniendo en cuenta los flujos futuros generados y el concepto de tipo de descuento estocastico. Eso hace que toda la crítica de Cambridge sobre invalidez de los resultados de distribución y valoración se venga abajo. tú te refieres a la agregación de bienes de capital heterogéneos. Precisamente por cierto fue lo que pasó en la controversia original. Que acabaron por hablar de cosas distintas. La agregación de bienes de capital heterogéneos puede ser complicada. Ese es todo el problema que queda. Y sobre ese problema (que en muchas áreas es irrelevante y en donde aparece muchas veces solo complica un poco el álgebra) Se vuelve una y otra vez como si se hubiera descubierto la gran falla del supuesto neoliberalismo salvaje de la teoría dominante. Repito, yo no pensaba así al principio. Lo aprendí preguntando y haciendo las mates. Aquí tienes la explicación técnica a la que me remitieron de cómo valorar los activos con la tasa de descuento en donde entendí el concepto que me cambió la visión. https://www.sas.upenn.edu/~jesusfv/lecture3_asset_pricing.pdf

          • Esas matemáticas son pura metafísica, lo siento pero esos trucos de novatos de presentar ecuaciones conmigo no funcionan. Usar un uso de descuento aleatorio y estacionario basado en expectativas y supuestos extraordinarios no sirve para nada (es puro delirio la última frase del artículo “Random walk of asset prices”).

            ¿Cómo sabes el cash flow futuro, en base a qué formas la expectativa? No lo puedes saber (¿te suena acaso el “long term capital management”?) y estará determinado en medida por el precio del bien de capital (tantas matemáticas y volvemos al problema que planteó la señora Robinson, el argumento circular de que el retorno depende del precio y viceversa). Además, ¿cuál es la unidad de capital? Puedes conocer su precio, pero eso no te dice nada más, del mismo modo que el precio de un perro no te dice nada de su edad, habilidad para la caza, etc.

            Siento si las matemáticas a ti te superan, pero como digo conmigo no funciona, tanto que diréctamente no se mide así, sino a precios de mercado deflactados:

            Medición del Capital Manual OCDE (SEGUNDA EDICIÓN)

            https://unstats.un.org/unsd/nationalaccount/docs/OECD-Capital-s.pdf

            En términos generales, hay tres formas de medir los stocks netos:

            • A través de aplicación directa del método del inventario permanente, como la suma de las
            inversiones pasadas, ponderadas con un perfil edad-precio/retiro;
            • Derivadas de los stock brutos y la depreciación
            • A partir de encuestas a las empresas

    • Miguelón:

      Estoy de acuerdo con usted en que a estas alturas de la vida no tiene mucho sentido hablar de dónde se equivocó la teoría de Marx, por eso en la entrada no hablo de eso ni pongo mucho detalle en especificar detalladamente sus errores. Desde el principio digo:

      “en esta entrada y otra próxima mostraré cómo la economía moderna puede perfectamente hablar de las cosas que preocupan a los marxistas y de muchas más, y con un análisis económico más adecuado a la realidad.”

      En todo caso, gracias por las referencias.

      • Desde el principio también dice: ” No es que esté marginada, simplemente no está en la economía moderna como no lo está el flogisto en la química ni la teoría de los humores en la medicina”. Más allá de lo aventudado de esta comparación, las referencias de economistas “modernos” sobre las contribuciones de Marx desmienten esta afirmación.

        • Y así es. Hablo de la Teoría Económica de Marx sobre el funcionamiento del capitalismo, no sobre otras posibles aportaciones de Marx o ideas inspiradas en Marx. Por ejemplo, las tablas input-output pueden estar inspiradas en Marx, pero no son de Marx y su uso es limitado. Ya en el apartado sobre la teoría del valor digo también eso último.

  • “La sociedad está determinada por los medios de producción”, este principio miope de Marx no permite mejorar la condición del proletario, porque la sociedad está más determinada por los medios de distribución, ve, hechos históricos importantes: el descubrimiento y conquista de América fue motivado por intereses de comerciantes, después impulsaron la productividad al explotar las minas; los voraces comerciantes de EEUU y del mundo detonaron el desarrollo económico de China para explotar su mano de obra barata y buena (después no les parece su creatividad). Los inocentes obreros marxistas y sus líderes (mercenarios) sindicales creen que únicamente el patrón los explota, pero en realidad, obreros y patrones son explotados por el gobierno, el aparato financiero, el sindicato y el comerciante. Entonces la pobreza de proletariado se debe principalmente por los altos precios de lo que compra; ahí está el abuso del comerciante, del financiero, de los impuestos y del sindicato. Por eso el aumento de salarios resulta ilusorio y contraproducente, por no tomar encuenta los factores de mayor peso.

    El proletariado y empresarios son los que generan la riqueza para la sociedad, deben de trabajar en armonía y no cometer la estupidez de otro principio marxista que pone en conflicto los empleados con el empresario, que tontamente llaman “lucha de clases”. No hay que destruir las polaridades de la sociedad, las polaridades deben estar en armonía para que generen el bien.

  • Realmente el Marxismo tiene más de religión que de ciencia. Una religión con pretensiones de infalibilidad y basada en “falsa ciencia” –no predictiva y no descriptiva– y que fundamentalmente es una Narrativa Emocional para alcanzar el Poder Social absoluto.

    Esto es bastante evidente en la relación entre su teoría del valor y la de la plusvalía. Meras falacias que se construyen para concluir que solo el legítimo representante del factor trabajo –el Partido de los Trabajadores– está legitimado para gobernar en nombre de dicha “clase”.

    No vamos a mencionar el hecho de que la inmensa mayoría de las empresas pierden dinero. Menos del 2% de las que empiezan llegan a los 10 años de vida ganando dinero. Como se enseña en todas las Business Schools del mundo en los primeros días lectivos.

    Si a ello le sumamos que nunca consiguieron el poder a través del proletariado industrial y que ya en los años 30 del pasado siglo Rosa Luxemburgo, Kautski y Gramsci lo reconocieron como vía muerta, comenzaremos a entender cómo nace el Post-Marxismo como máquina de captura del poder a través de la destrucción de la hegemonía cultural en todos y cada uno de los núcleos estructurales de nuestras sociedades.

    El marxismo hoy es un mecanismo de destrucción de lo existente –“campo de batalla” lo llama Gramsci y reiteran en los años 80 Laclau y Mouffe– para a lomos de los diversos movimientos identitarios actuales alcanzar el Palacio de Invierno y tomarlo.

    Esta pasando en España.

  • El boxeo de sombras no es una buena estrategia de debate racional. Construir un muñeco teórico compacto al que llama “marxismo” para luego atizarle es una técnica tan socorrida como deshonesta intelectualmente. Comparar la obra teórica de Marx y del materialismo histórico con la teoría del flogisto o la teoría medieval de los humores es tan inconsistente como el boxeo de sobras que construye- Demasiada brocha gruesa para tan fino (pretendido) análisis; hablar de “marxismo” así es muy poco marxista., si me permite la ironía marxiana. Hay usos de algunos conceptos de Marx y del materialismo histórico que están siendo fértiles para entender temas tan relevantes como la función de transformación en la teoría del valor , mire los trabajos de I.Wright , entre otros. Sería interesante que descubriera artículos e investigaciones actuales científicamente tan solventes sobre el flogisto o los humores https://academic.oup.com/cje/article/43/1/169/5057684?guestAccessKey=a51b4b1a-eb0d-49ce-a1a2-eb93a228e899.

    • FGP:

      Miro el trabajo de I. Wright y no sé qué relevancia tiene. Los clásicos, Marx incluido, querían una teoría del valor. Como muchos otros, Marx conocía los problemas de hablar de las horas de trabajo metidas en un bien siendo que el trabajo puede ser muy o poco productivo. Así todo, la teoría el valor trabajo es la que usa. Tras esto, y tras encontrar las inconsistencias en Marx, ha habido muchos intentos de hacer consistente la teoría o, como es el caso de Wright, de mostrar su validez empírica.

      Lo primero puede explicarse por una especie de acabar algo que no se hizo bien, aunque no tenga luego relevancia. Y no la tiene porque los modelos tras la teoría del valor trabajo son todos muy limitados, aunque se hagan coherentes. No incorporan los incentivos para la toma de decisiones ni por parte de los consumidores ni de las empresas.

      Lo segundo pudiera ser de interés para conocer en qué circunstancias pueden ser esos modelos una aproximación decente a la realidad para examinar algunos problemas económicos. Sin embargo, fijémonos en qué se hace:

      Usa el modelo de tablas input-output, que es completamente estático y se usa principalmente para estimar el impacto de unos sectores en otros. Es como una aproximación lineal a una curva, que solo es lícito hacer en un entorno pequeño alrededor de que estamos. Imaginemos que medimos el empleo (en jornadas de trabajo) en cada sector y ahora dividimos el valor de la producción de cada sector entre ese empleo. Habrá diferencias, pero se encontrará una gran correlación entre lo uno y lo otro. Si ahora corriges por el impacto de un sector sobre otro según las tablas input-output, encontrarás una relación todavía mayor, porque las diferencias entre sectores se habrán suavizado mucho. Esto es lo que hace Wright. No dice nada acerca de que no haya que remunerar al capital. Como mucho estaría diciendo que el número de jornadas es un buen predictor del valor.

      Define las variables para sus estimaciones a partir del modelo de Leontief (que motiva las tablas input-output), en el que todo es estático, con una tecnología fija con coeficientes constantes y una demanda dada. No hay decisiones por parte de los consumidores para demandar bienes ni para ofrecer trabajo, ni decisiones empresariales de cómo reaccionar ante cualquier novedad de nuevas tecnologías, mejoras de gestión, variaciones en la demanda, oportunidad de abastecerse en mejores condiciones,… Es decir, es un modelo únicamente ingenieril en el que no hay cabida para iniciativas económicas por parte de nadie.

      Por qué hay gente que sigue usando este modelo tan limitado para hablar de cosas que no puede tratar, como el progreso económico, es un misterio que solo se explica por el sesgo ideológico de no querer desdecir lo que dijo el maestro hace siglo y medio.

      • Coincidiendo con usted en que limitar el análisis económico a la matriz conceptual marxiana es una forma de pobreza teórica insostenible y más allá de las consideraciones críticas concretas que realiza al trabajo de Wright , que no tengo tiempo de discutir aquí ; compartirá conmigo que Wright, como muchos otros que usan la matriz conceptual marxiana en el análisis económico, no están en el mismo plano que el flogisto o los humores tal como usted afirmaba en el post.

          • “No es que esté marginada, simplemente no está en la economía moderna como no lo está el flogisto en la química ni la teoría de los humores en la medicina” Cita literal de su post. Wright es un autor que se autodefine como marxista y reivindica el uso de las categorías m,arxistas como instrumento de análisis económico.

            • Sin duda, cuando dentro de 100 años alguien inspirado en la teoría del flogisto realice trabajos en química de algún interés, aunque sea muy limitado, alguien me achacará que haya criticado la teoría del flogisto comparándola con la marxista.

              Si le parece mejor, la comparo con el modelo del átomo de Dalton.

  • José Luis, una vez más voy a correr el riesgo de que usted califique mi comentario como “fuera de su tema específico”. Sí, puede que así sea, pero el problema es que una vez más usted no es claro sobre su tema específico. No voy a intentar clarificar su tema, pero en función de sus respuestas a comentarios de otros lectores creo que sí puede haber un tema específico. La evaluación de su post, sin embargo, requiere mucha más precisión del contexto en que el tema podría ser interesante e importante.

    El jueves pasado (5 de marzo) en Nueva York, acompañado de uno de mis nietos (12 años), visitamos el Guggenheim. Mi nieto estaba cansado de nuestros largos tours y tomamos el ascensor hasta el piso superior y luego bajamos el espiral. En la sala del piso superior vimos

    https://www.guggenheim.org/exhibition/marking-time-process-in-minimal-abstraction

    Esta exposición pronto me recordó porqué recurrimos a modelos, en particular a modelos simples. Días antes, en Boston, había conversado con RC de MIT el estado de la macroeconomía y una “nueva forma de abstracción mínima”. RC me repitió una vez más —siempre lo hace cuando conversamos— que no se puede modelar sin tener clara la pregunta específica que se quiere contestar. Espero que en su post siguiente esta pregunta quede clara (por favor, no se limite al modelo de Roemer, compárelo con otros modelos “marxistas” –pienso que difieren porque responden a preguntas específicas distintas).

    • Pues me temo que le tendré que decir que sí, que son demasiadas palabras para decir solo que tal vez no se ha entendido bien el sentido de la entrada. He intentado aclararlo en los comentarios e insistiré en ello en la próxima según su consejo.

  • La totalidad del espiral del museo estaba dedicada a esta exposición

    https://www.guggenheim.org/exhibition/countryside?utm_source=google&utm_medium=post&utm_campaign=countryside

    Pretendía ser “una teoría histórica” del mundo rural, una en que revolucionarios socialistas (esos que celebraron a Marx) tuvieron “éxito” ( se exponían supuestos beneficios sin mención alguna a costos). El texto de cada imagen no dejaba duda alguna sobre cómo sus autores interpretaban la historia, pero por suerte no tuve con quién compartir mi crítica a cada imagen. La exposición era una muestra de historia absurda de ideas aparentemente marxistas.

    Para economistas interesados en las ideas de Marx, además del libro de Jon Elster mencionado en el post, sugiero leer también el libro de Thomas Sowell “Marxism” (ambos libros publicados en 1985). Además, sugiero leer reseñas de ambos libros publicadas poco después de la circulación de ambos libros

    En el viejo post de JFV mencionado por el lector Collingwood se puede leer

    “La idea central del libro de Cohen es extraordinariamente sencilla pero no por ello menos poderosa: reconstruir utilizando el arsenal analítico el materialismo histórico en su forma más pura y destilada, tal y como el propio Marx resume en el Prólogo …”

    JFV propone reconstruir la historia económica usando un arsenal analítico distinto. Otros hemos intentado o estamos intentando usar otro arsenal analítico, uno que pueda primero y ante todo explicar nuestra economía global.

  • Aplaudo su coraje, por abordar una vez más un tema controvertido.

    Las teorías de valor-trabajo no sostienen que una manta tenga menos utilidad si la fabrica una máquina que si la fabrica una persona -afirmación de cuya absurdidad es consciente cualquiera-. Simplemente postulan el trabajo como base de medida, en vista de que la utilidad no es objetivable y el valor-precio es algo manifiestamente caprichoso, que no puede deducirse y solo se conoce empíricamente.

    Hay que insistir en que la elección del valor-trabajo como criterio fundamental posee, ante todo, una justificación ética: si dos personas distintas trabajan 40 horas semanales en actividades distintas, pero ambas provistas de valor social, deberían ganar exactamente lo mismo. Podemos estar o no de acuerdo con este principio ético, pero no es tolerable convertirlo en una caricatura para poderlo ridiculizar, tachando de ingenuos a sus proponentes (Smith, Ricardo, Marx).

    Después de colocar el trabajo humano en el lugar fundamental que como teoría social considera que le es debido e inalienable, la teoría marxista procede a intentar deducir otras variables dentro de la economía de mercado, haciendo uso de factores, estos sí, inobservables, como la tasa de explotación y la plusvalía.

    Y ahí es donde falla, pero no menos, por cierto, que “las otras” teorías económicas.

    El concepto clave detrás de estos fracasos es, en mi opinión, que las relaciones de poder lo son casi todo en economía, pero no son cuantificables.

    • Jaime de B.:

      Para no confundirnos, aclaremos tres cosas distintas:

      1. La idea moral de que “dos personas distintas trabajan 40 horas semanales en actividades distintas, pero ambas provistas de valor social, deberían ganar exactamente lo mismo”.

      2. La idea intuitiva de que solo el trabajo y no el capital debe ser remunerado.

      3. La teoría del valor trabajo, o sus variantes, que intenta formalizar la idea anterior y de la cual Marx cree poder deducir además que en una sociedad capitalista se producirá la pauperización del proletariado.

      Yo he criticado la parte 3, que es la que corresponde a una teoría económica. Sorprendentemente, la crítica al punto 3 sigue siendo pertinente hoy en día.

      • José Luis:

        En mi opinión, precisamente si hay algo claramente obsoleto en Marx es la idea de que solo el trabajo debe ser remunerado, y nunca el capital.

        ¡No! El gran desafío del siglo XXI es construir una sociedad post-laboral justa, en la que las máquinas quiten a la gente el trabajo, pero no (como ahora sucede) la renta. O sea, que todos vivamos exclusivamente de la remuneración de nuestro capital.

        No es Marx, sino más bien su yerno Lafargue, quien debe iluminar el porvenir.

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