¡Bienvenido, PET!

Ayer tuvo lugar la presentación de una nueva fuente de datos para el análisis del mercado de trabajo en España: el Panel de Empresas-Trabajadores (el PET). Era esta una fuente muy deseada por parte de los investigadores sociales, en especial, los que se dedican a la Economía Laboral. Desde Fedea tuvimos ocasión de contribuir a la generación del PET con nuestro asesoramiento técnico-científico, en este sentido, nos sentimos también familia de la criatura. Si quieren saber algo más de la intra-historia, acudan a entradas anteriores en este blog (1 y 2).

Dado que la mayoría de lo países avanzados disponen de alguna base de datos parecida, sabemos bien desde hace tiempo todos los temas que podemos abordar e investigaciones a las que podremos acceder con el PET. En este sentido, al igual que lo hizo la Muestra Continua de Vidas Laboral desde mediados de los años 2000, pienso que el PET producirá un salto tanto cualitativo como cuantitativo en la investigación social en España, especialmente en la Economía Laboral. Al menos esta es la idea. Se deberían producir avances claros en la investigación del mercado de trabajo desde una perspectiva dinámica (flujos de creación y destrucción), y en temas como la precariedad laboral (por ejemplo, el uso de los contratos temporales y el juego de las sillas musicales), la jubilación  (si su retraso afecta al empleo juvenil) y las diferencias de género y por nacionalidades (diferencias entre segregación horizontal y vertical, por ejemplo), por mencionar sólo algunos temas que se podrán abordar y cuya investigación permitirá mejorar el desarrollo y aplicación de políticas públicas en España.

¿Qué es el PET?

Quienes conozcan la Muestra Continua de Vidas Laborales (la MCVL), entenderán rápidamente en qué consiste el PET. Todas las variables del PET están incluidas en la  MCVL, así que los diccionarios que tendrán que utilizar son los de la MCVL, excepto para un nuevo fichero con información agregada sobre la Cuenta de Cotización.  La diferencia entre ambas bases de datos se produce en el muestreo. Si la MCVL consiste en información extraída de los historiales laborales de un 4% de los afiliados a la Seguridad Social en el año correspondiente, el PET consiste en esta misma información pero para todas las personas que hayan trabajado (y dadas de alta en el Régimen General de la Seguridad Social) en una muestra de empresas en algún momento durante un período de cuatro años (en este primera edición 2013-2016).  Es decir, el requisito para que una persona esté incluida, con todo su historial laboral desde el inicio de su vida laboral hasta el momento de la extracción, es haber trabajado en algunos de los centros de trabajo incluidos en la muestra. Por lo tanto, también tenemos información sobre la vida laboral anterior y posterior a su paso por la empresa.

Estos centros de trabajo han sido elegidos usando un muestreo estratificado (por el número de trabajadores promedio a lo largo del año de la cuenta de cotización secundaria,  la unidad más cercana conceptualmente a "centro de trabajo"). En el tramo de 1-10 trabajadores el PET incluye un 3% de las cuentas de cotización en alta en el año correspondiente, y el tramo de 500 o más trabajadores representan un 15% del total. En breve saldrá una nota metodológica que explique detalladamente cómo y por qué se eligieron estas cifras, y cómo se producen las entradas y salidas de empresas durante el período de cuatro años (2013-2016). Esta primera versión del PET que estará ya disponible para los investigadores en unos pocos días, incluye cerca de 70000 cuentas de cotización  secundarias, para 1 millón de trabajadores y unos 30 millones de episodios. Tiene pues un tamaño parecido al de la MCVL.

¿Cómo acceder al PET?

El PET es una base de datos con información “sensible”. Se habrán dado cuenta que en España existe muy pocas bases de datos de empresas, al ser éstas, en algunos casos, fácilmente identificables (más fácilmente que los trabajadores). El PET viene convenientemente anonimizado para limitar este problema. Aún así, la exigencia de la Agencia de Protección de Datos implica que sólo tendrán acceso a esta fuente quienes puedan demostrar que se dedican a la investigación, y la cesión de los datos se hará manteniendo la trazabilidad de los mismos.

En un plazo de un par de semanas, estará disponible toda esta información, incluida las instrucciones y documentación para la solicitud de los datos en la siguientes página Web y dirección de correo electrónico:

Decir que el parto fue largo, se necesitaron  cerca de cinco años para resolver todos los problemas que se fueron generando: desde fomentar el interés por estos datos por parte de los distintos gestores que se fueron sucediendo, los problemas de índole técnico originados por la construcción de la muestra y el dictamen de la agencia de protección de datos. Por fin, el PET ya está aquí. Ahora se trata de que se utilice, por ello, apunten bien en su agenda, y antes de finales de mes, acudan a esta página, soliciten los datos y pónganse a trabajar con ellos. Esto hará que el PET se convierta en una fuente de datos estable, que la TGSS pueda incorporar de forma permanente en su futuro Plan Estadístico, y que pronto consigamos que se incorporen mejoras y se cruce con otras fuentes de datos que le otorguen un mayor valor añadido real, como información sobre las cuentas económicas y financieras de las empresas,  prestaciones, subvenciones y convenios colectivos, por ejemplo.

Son muchas las personas cuyo interés y labor hemos de agradecer para haber llegado hasta aquí. Evidentemente, los gestores, desde los secretarios de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, y Seguridad Social, Octavio Granado, y Javier Aibar, María Teresa Quílez, Julio García Fernández, y los compañeros de Fedea, que estuvieron implicados en alguna de las fases de este proyecto, en particular, Sergi Jiménez y Nacho Conde. Pero, en especial, déjenme reconocer bien alto la labor llevada a cabo a Israel Arroyo, hoy en la Airef y antes en la TGSS, el verdadero artífice e impulsor del PET.