¿Qué gobierno ha sido más efectivo en reducir el paro en España?

Si estuvieron siguiendo mínimamente los debates pre-electorales, seguramente recuerden que PP y PSOE se lanzaron repetidas veces dardos y acusaciones mutuas en torno a la tasa de desempleo nacional, algunos de ellos acompañados de gráficos de barras de colores. Hoy me propongo considerar brevemente el mérito de estas afirmaciones y acusaciones, en base a los datos de la evolución de la tasa de paro durante los distintos mandatos del PSOE y del PP.

El PP en muchas ocasiones ha “presumido” de los éxitos de sus gobiernos en términos de desempleo, criticando al PSOE por sus supuestos malos resultados en esta área. Para ello, mostraban la evolución histórica de la tasa de paro, comparando los años de los gobiernos del PP con los del PSOE. Por su parte, en alguno de los últimos debates, el PSOE acusó al PP de que la mayor tasa de paro de la historia reciente de España se produjo durante el gobierno de Rajoy.

Ambos tipos de afirmaciones, que relacionan la tasa de paro de un periodo con el gobierno del momento, pretenden convencernos de que podemos atribuir esta cifra económica al signo del partido en el poder. ¿Qué mérito tienen estas afirmaciones?

En el gráfico siguiente pueden ver la tasa de paro nacional (según el INE) entre 1980 y 2018. Se pueden observar los altibajos correspondientes con la evolución del ciclo económico, con máximos en torno a 1985-86, 1994, y 2013. También se pueden observar algunos periodos de tendencia creciente prolongada, y otros de caída sostenida (como entre 1995 y 2007).

Figura 1. Tasa de desempleo en España, 1980-2018 (Fuente: INE)

En los 36 años comprendidos entre 1982 y 2018, ha habido dos periodos de gobierno del PSOE (González de 1982 a 1996 y Zapatero de 2004 a 2011), y dos del PP (Aznar de 1996 a 2004, y Rajoy de 2011 a 2018). Creo que ya pueden intuir que, con sólo dos observaciones efectivas para cada partido, resulta muy difícil realizar afirmaciones convincentes sobre la eficacia relativa de un partido u otro.

Se trata, después de todo, de una pregunta de tipo causal. Cuando nos preguntamos, por ejemplo, por la efectividad de Zapatero o de Rajoy durante sus mandatos, la pregunta es: ¿cuál ha sido la evolución del paro en ese periodo, y cuál habría sido la evolución si el otro partido hubiera estado en el poder? Es decir, la comparación que nos interesa de verdad no es la de unos periodos y otros, sino la de un mismo periodo bajo dos gobiernos alternativos. Evidentemente, esta comparación no resulta posible en la práctica, pero es conveniente tenerla en mente al leer los datos e intentar sacar conclusiones.

Pero hagamos el ejercicio que nos proponían los políticos. ¿Qué podemos concluir de estudiar de manera puramente observacional la evolución del paro durante cada gobierno?

La presidencia de Felipe González empezó en 1982, cuando la tasa de paro se encontraba en una tendencia alcista que venía de los años 70. Siguió aumentando hasta 1985, luego bajó hasta el 91, volvió a subir, y volvió a bajar. En 1996 era más alta que en 1982.

José María Aznar tomó el relevo en un momento en que la tasa de paro ya llevaba unos años de bajada. Su presidencia coincidió con un largo periodo de descenso del desempleo, que continuó durante los primeros años del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El mínimo histórico se alcanzó en 2007, cuando la tasa de paro rozó el 8%. La tendencia cambió con el comienzo de la recesión en 2008.

El desempleo continuó aumentando hasta 2013, y así el gobierno de Mariano Rajoy comenzó en 2011 con una tendencia creciente que ya venía de atrás. El máximo de la serie se alcanzó en 2013, con un 26% de paro. Desde entonces y hasta el primer trimestre de 2019, el desempleo ha venido descendiendo hasta el actual 14%.

Es cierto que los gobiernos de Aznar y Rajoy ambos terminaron en un momento en que la tasa de paro se encontraba en descenso. Es tentador atribuir esta tendencia a la actuación de esos gobiernos. También es cierto, desde luego, que el nivel más bajo del desempleo se produjo durante el gobierno de Zapatero, y el más alto durante el de Rajoy. Pero ¿habría sido el nivel de 2007 más bajo o más alto con el PP en el gobierno? ¿Habrían sido las subidas del 2008 al 2013 menores con otro partido al mando? ¿La recuperación desde 2013 más rápida con el PSOE? Son preguntas de difícil respuesta. La crisis económica que golpeó en 2008 no tuvo su origen en España, y sólo cabe preguntarse cómo su gestión afectó a su intensidad.

¿Quiero decir con esto que los datos no sirven de nada? Evidentemente, no. Pero es más complicado que mirar un gráfico de barras de colores. Simplemente comparar la evolución del desempleo en los dos periodos largos de gobiernos del PSOE con los dos del PP no nos dice gran cosa. La España de los 80 de Felipe González era muy diferente de la de finales de los 90 que se encontró Aznar. A Zapatero le tocó el principio de la última crisis, y a Rajoy el final.

Si de verdad queremos entender cómo cada gobierno contribuyó a la evolución del mercado de trabajo, me parece más productivo estudiar con detalle las políticas adoptadas por cada uno de ellos, y lo que nos dicen los datos sobre su impacto: los cambios en la regulación de los contratos temporales o de la negociación colectiva, las subidas (o no) del salario mínimo, etc, así como otras políticas que pudieran haber afectado al mercado de trabajo más indirectamente. En este blog hemos intentado presentar resultados de este tipo de análisis (ver aquí, aquí o aquí). Aunque no consiguen responder directamente a la pregunta inicial de esta entrada, tampoco se fíen de análisis más simplistas. A favor de presentar datos en los debates, sí. Pero los votantes nos merecemos un poco de rigor.

Hay 4 comentarios
  • Libertad, como usted misma reconoce en su párrafo final, todos los anteriores nada aportan a entender qué ha pasado con los mercados laborales ni a entender qué han hecho sucesivos gobiernos –si es que han hecho algo relevante– para mejor el desempeño de esos mercados.

    Más importante, y tratando de ser consistente con la marcada preferencia del blog por el análisis y la evaluación de políticas públicas, no recuerdo a economistas que hayan prestado atención al discurso político para esas tareas. Ambas tareas son difíciles y nada ayuda introducir más ruido.

    Si su propósito fue denunciar el discurso político por su contenido falso, no creo que a estas alturas el beneficio neto marginal sea positivo.

    Aprovecho para expresarle mi interés por conocer investigaciones sobre cómo se han estado ganando la vida los adultos jóvenes en España en los últimos 80 años. Le agradeceré referencias.

  • No son preguntas de difícil respuesta. Los izquierdistas son una desgracia para la economía y lo sabe cualquier con dos dedos de frente, y el orígen está en la criminalización del empresario y el blanqueo del pobre y desempleado.

  • La dificultad para tener discusiones sensatas sobre política económica no está en la interpretación de los datos si no en la imposibilidad de definir los datos. La inexistencia real, en el límite, de las variables agregadas macro (como comenta Enrique Uno con frecuencia); vuelven imposible cualquier discusión sensata y abona el campo para la interpretación partidista/normativa.

    Y los políticos, que tampoco son los campeones de la sutileza, se ven obligados a formular políticas “volando a ciegas”, incluso los pocos entre ellos que se dignan mirar por el parabrisas

    https://www.wsj.com/articles/income-quintiles-dont-tell-the-whole-story-11573580927?

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