Según el último informe institucional del Banco de España, correspondiente al año 2024, en nuestro país se retiraron de la circulación en ese año más billetes y por más valor que los que se distribuyeron (ver página 122 del informe). En particular, durante 2024, el "Banco de España entregó 2.489 millones de billetes a las entidades de crédito por un valor total de 75.788 millones de euros". Durante ese año, "se retiraron 2.871 millones de billetes por un valor de 88.037 millones de euros. (...) La diferencia entre los billetes entregados y recibidos resultó en una emisión neta negativa de 382 millones de billetes, equivalentes a 12.249 millones de euros". Nuestro banco central concluye seguidamente que "esta cifra negativa se debe a la importancia del sector turístico en España, más concretamente al efectivo en euros que portan los turistas, procedente de sus países de origen".
Como muestra el siguiente gráfico, esta emisión neta negativa de billetes no es un fenómeno que se circunscribe al año 2024. En el gráfico se representa, para nuestro país, la emisión de billetes, la retirada de billetes, así como la emisión neta, es decir, la diferencia entre las dos series anteriores. Las series son anuales y comienzan en 2002, el año de la introducción del euro. Este dato se observa en la emisión neta positiva masiva que se produce ese año. Podemos observar cómo, con la excepción de 2020, el año de la pandemia, la emisión neta negativa de billetes es algo que sistemáticamente ocurre desde 2007.
El siguiente gráfico compara la emisión neta de España con los otros cuatro países grandes de la zona euro (Alemania, Francia, Italia y Países Bajos) así como con la Zona euro en general. Los datos de Alemania y la Zona euro se miden en el eje vertical de la derecha. Las series son anuales, acaban en 2024 y comienzan en 2003 para evitar la masiva emisión inicial de 2002. Vemos cómo “Spain is different”. Es el país con la mayor y más prolongada emisión neta negativa de los últimos 17 años. Según estos datos, nos hemos convertido en el cementerio de billetes de la zona euro; en el Blade runner monetario dedicado a retirarlos de la circulación.
Estos datos han originado especulaciones sobre si realmente es el turismo la razón del elevado número de billetes que el Banco de España retira cada año (véase una noticia aquí). De hecho, el grupo parlamentario de Sumar ha registrado dos peticiones de información en el Congreso al Banco de España (se pueden ver aquí y aquí) “recabando datos anuales del número de billetes de euro que hayan tenido entrada en el Banco de España” desde el año 2017. En declaraciones al diario.es, uno de los ponentes de la petición, Carlos Martín, considera que el “Banco de España debe aportar una explicación más convincente que la del turismo sobre el importante y creciente volumen de billetes físicos que les devuelven los bancos comerciales anualmente”, de forma que se despejen “las dudas sobre la actividad económica que se puede estar generando alrededor de los mismos”.
En esta entrada repaso algunos datos que pueden dar información sobre si, como dice el Banco de España, el turismo es el responsable de este afloramiento de billetes que tenemos en España o si, como insinúa Sumar, la razón puede ser debida a la economía sumergida de este país.
Producción y retirada de billetes en la zona euro
Para entender estos datos, es importante primero describir el ciclo de vida de los billetes en la Zona euro y en España. Cada año, el Banco Central Europeo y los bancos centrales de los países que forman parte de la Zona euro estiman la cantidad de billetes que se necesitan para cubrir la demanda de efectivo y reponer los billetes dañados. Una vez decidida esta cantidad, cada banco central es el encargado de producir los billetes (directamente o a través de una licitación con una empresa externa al banco). De hecho, si nos fijamos en el número de serie del reverso de un billete, la letra por la que comienza ese número indica el país donde se ha producido. La letra V corresponde a España. Estos billetes se distribuyen a los bancos comerciales para que los pongan a disposición del público a través de sus oficinas y cajeros automáticos. Los billetes circulan en la economía a medida que los usamos para pagar las transacciones que realizamos. Si viajamos a otro país y nos los llevamos con nosotros para gastar en el país de destino, esos billetes comenzarán a circular allí.
Cuando acumulamos más billetes de los que necesitamos, los depositamos en las sucursales bancarias. Los bancos, al recibir el efectivo de sus clientes, los revisan para comprobar que no sean falsos o que no estén dañados. Si se depositan más billetes en un banco de los que ese banco quiere almacenar, o si se encuentran con billetes deteriorados, se devuelven al banco central. El banco central los vuelve a revisar y decide si los vuelve a poner en circulación, junto, posiblemente, nuevos billetes que ha producido, o si, por el contrario, los destruye.
Dado que hay libre circulación de personas en la zona euro, no sabemos cuánto dinero hay en circulación en cada país. Lo que sí sabemos es cuántos billetes salen de cada banco central con destino a los bancos comerciales y cuántos billetes los bancos comerciales depositan en cada banco central. Estas son las series, respectivamente, de emisión y retirada de billetes del gráfico 1 anterior cuya diferencia se denomina emisión neta.
En la actualidad, nuestros billetes aparecen en 7 denominaciones de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros. Cada una de estas denominaciones se emite, se retira y, por tanto, presenta una emisión neta. El siguiente gráfico muestra la contribución de cada denominación a la emisión neta global que mostraba el gráfico 1.
Observamos como las denominaciones más importantes a la hora de explicar las fluctuaciones en la emisión neta de billetes en España son las de 20€, 50€, 100€ y 500€. El resto de denominaciones tiene un papel marginal. Asimismo, observamos como la importancia de los billetes de 500€ disminuye significativamente a partir de 2019. Esto es debido a la decisión, por parte del Eurosistema, de dejar de producir estos billetes a partir de ese año. Otro dato curioso aparece con la contribución de los billetes de 50€. Con la excepción de 2018, 2023 y 2024, estos billetes siempre han contribuido de forma positiva, es decir, se han emitido más billetes de los que se han retirado.
El turismo como causa
Como se ha indicado arriba, el Banco de España atribuye la emisión neta negativa del año 2024 “a la importancia del sector turístico” de nuestro país. La idea es muy sencilla. Dado que España acoge a millones de turistas cada año, que vienen con euros en los bolsillos emitidos en otros países, esos euros se quedan en nuestro país lo que obliga a las entidades financieras monetarias a retirar más dinero del que piden al Banco de España.
Que España es un país de recepción neta de turistas, líder mundial en el sector, es un hecho que es obvio si se mira cualquier estadística. El siguiente gráfico resume esta información mostrando datos de la Organización Mundial del Turismo sobre el gasto que los turistas hacen en cada uno de los cinco países considerados en el gráfico 2. Vemos como España, aún teniendo menos población que Alemania, Francia o Italia, supera en ingresos por turismo a estos países.
Es, por tanto, razonable pensar que el turismo es una fuente de introducción de euros en nuestro país. Este flujo de efectivo contribuye, por tanto, a las estadísticas de emisión neta negativa de billetes, tal y como concluye el Banco de España.
Sin embargo, si entramos un poco más en detalle, aparecen elementos de la relación entre la entrada de turistas a España y la emisión neta de billetes que no son tan obvios. Uno de estos elementos es la comparación del momento en que se retiran los billetes con los periodos de afluencia de turistas en nuestro país. El INE nos proporciona, desde octubre de 2015, por meses, el número de turistas extranjeros que entran en nuestro país cada mes, así como el valor total de lo que gastan. El siguiente gráfico incluye estas dos series junto con la de emisión neta de billetes. Observamos que, si bien en los meses estivales coinciden sistemáticamente un gasto elevado de turistas con una alta emisión neta negativa, también aparecen picos negativos de emisión neta en meses donde no hay tantos turistas en términos relativos, como en enero, abril o mayo. Estos picos negativos en enero y primavera es algo característico de toda la serie de emisión neta, incluso antes de 2015.
Esta desproporción entre número de turistas y emisión neta negativa ha sido señalada como una de las evidencias que pone en duda la explicación que el Banco de España ha dado respecto a este fenómeno. Es más, estas fuentes especulan que esta desproporción es consecuencia, al menos en parte, del afloramiento de efectivo utilizado en la economía sumergida, en particular, usado en inversiones inmobiliarias.
Aunque esta explicación puede ser plausible, hay otra razón más sencilla que justificaría esta desproporción entre turistas y emisión neta que ocurre en enero y en primavera. Por un lado, la campaña navideña en diciembre genera una elevada demanda de efectivo en nuestro país. Esta demanda se compensa con un aumento en la emisión de billetes, recogida en el gráfico 5 por unos picos positivos a final de cada año. Dado que la demanda de efectivo cae en enero, todos esos billetes emitidos el mes anterior sobran y se han de retirar. Esto genera, por tanto, los picos negativos sistemáticos que se observan a principios de cada año. Por otro lado, los picos negativos que hay en primavera coinciden con el mes posterior a Semana Santa, que va cambiando de mes año tras año. Estos meses posteriores a Semana Santa se representan en el gráfico por barras grises. También en esas fechas hay un aumento en la demanda de efectivo que se ha de compensar el mes posterior. Esta es la principal razón de la emisión neta negativa de enero y primavera, la fluctuación estacional de la demanda de efectivo asociada a otros periodos festivos diferentes al verano.
Un sospechoso habitual: el mercado inmobiliario
Por otro lado, hay una segunda característica de la serie que es más difícil de explicar con la estacionalidad del turismo o nuestras festividades y a la que también se refieren en el artículo de la prensa antes citado. Esta segunda característica tiene que ver con la emisión neta de las diferentes denominaciones. El siguiente gráfico muestra el gasto anual de turistas contra la emisión neta de billetes de 20€ entre los años 2007 (el primer año con emisión neta total negativa) y 2019 (el año anterior a la pandemia y último año en el que se producen billetes de 500€). Si recordamos el gráfico anterior por tipo de billetes, esta denominación es una de los principales componentes de la evolución de la emisión neta total en España. Vemos que existe una fuerte relación negativa entre estas dos variables. La correlación entre estas dos series es muy alta, de -0.78. Obviamente esta correlación está dominada por las tendencias de estas dos series, pero es precisamente el efecto que se espera. A medida que entran más turistas en nuestro país, entran más billetes de 20€ que, a su vez, se han de retirar, aumentando así la emisión negativa de estos billetes.
Si en vez de billetes de 20€, usamos billetes de 500€, otro importante componente de la emisión neta total, la relación, aun siendo negativa, es mucho más débil, con una correlación de -0.33. Es lógico pensar que la relación tan estrecha entre denominaciones de billetes más bajas y el gasto del turismo se debe a que estas denominaciones suelen ser las más usadas por los consumidores cuando viajan. Esta relación es más difícil de entender para denominaciones más altas, como la de 500€ ya que es razonable pensar que los turistas no viajan con esos billetes en el bolsillo.
Puede haber, por tanto, otro factor que influya en la evolución de la emisión neta de los billetes de 500€. Además, como muestra el siguiente gráfico, una vez que nos concentramos en los billetes de 500€, España deja de ser el bicho raro de la Zona euro. Italia, Francia y Países Bajos también han mantenido emisiones netas negativas por un largo periodo de tiempo con Italia manteniendo unos niveles incluso superiores a los que presenta España (estos tres gráficos usan los datos del BCE).
Esta evidencia podría apuntar al afloramiento de efectivo asociado a la economía sumergida. Un candidato es el sector inmobiliario. Una hipótesis podría ser que, en general, un porcentaje del valor de compra de inmuebles se financia sin control fiscal, mediante el intercambio de efectivo. Si ese volumen de negocio aumenta, se produciría un aumento en la circulación de billetes, billetes que permanecían almacenados fuera del sistema con anterioridad a la compra. Esta situación llevaría a incrementar la cantidad de billetes que se introducen en la economía y que, si la demanda de los mismos en otros sectores no aumenta, sobrarían y se deberían retirar.
El siguiente gráfico muestra una estimación del valor total de las viviendas compradas cada año en España entre 2007 y 2019 contra la emisión neta de billetes de 500€. El valor total de las transacciones de viviendas se ha estimado multiplicando dos series que aparecen en los indicadores del mercado inmobiliario que publica el Banco de España. Estas series son el número de transacciones ante notario de compraventa de viviendas y el precio medio por metro cuadrado de la vivienda libre. Evidentemente, el producto de estas dos series es un indicador muy burdo del valor real de los inmuebles que se compran en cada año, pero parece razonable pensar que el indicador que se usa aquí fluctúe en la misma dirección que el valor real.
Como se observa, hay una fuerte relación positiva entre la emisión neta de billetes de 500€ y el estimador del valor de compra de viviendas con una correlación positiva del 0.60. Como comparación, la correlación del indicador del valor de compra de viviendas con la emisión neta de billetes de 20€ es solo de 0.21.
Conclusión
La circulación de billetes en España se ha caracterizado por una retirada neta negativa desde 2007, con la excepción de 2020, el año de pandemia. Para billetes de denominaciones pequeñas, caso de los billetes de 20€, los datos parecen apoyar la idea de un flujo neto a España derivado de ser un país líder en la recepción de turistas. Sin embargo, esta conclusión no es tan clara para denominaciones más altas, como la de 500€.
Los billetes de 500€ dejaron de producirse en 2019. Como refleja la nota de prensa del BCE de 4 de mayo de 2016, esta decisión tuvo en cuenta “la preocupación de que los billetes de esta denominación puedan facilitar la comisión de actividades ilícitas”. Sin embargo, como se puede observar en el gráfico 3, a partir de 2021 aparece un aumento de la emisión neta negativa de los billetes de 100€ y 200€ en nuestro país. Dadas las dudas que puede suscitar la actividad económica asociada a billetes de alta denominación, parece importante entender qué causa esta emisión neta negativa. No vaya a ser que acabemos cambiando el collar para quedarnos con el mismo perro.
* Agradezco los comentarios de Luis Puch a una versión anterior de este artículo









