La única prioridad del nuevo gobierno: el cambio climático (otra vez)

 

El título de este post es el mismo que el de otro que publiqué el pasado 6 de mayo, tras las elecciones de abril que condujeron a la repetición electoral del mes próximo. Desde entonces, nada ha cambiado: por un lado, dado que a nuestros políticos no parecen interesarles los problemas del país, no se ha dado un solo paso para actuar sobre este asunto (ni sobre ninguno), y por otro, la imperiosa necesidad de actuar sigue siendo igual de imperiosa. Así, hace un par de semanas más de un centenar de revistas científicas dedicaron la mayor parte de sus números a esta urgencia, aportando numerosísimas evidencias y haciendo propuestas concretas de actuación. Como muestra, la portada de Nature que incluyo junto a estas líneas, con la frase “Time to act” (“Momento de actuar”) que no deja lugar a dudas sobre la línea editorial de esta y de las demás revistas que participaron. No solo desde la ciencia llega esta llamada: organismos poco sospechosos de ecologismo histérico como el FMI o la OCDE repiten también que hay que arremangarse ya.

Yo, por mi parte, sí he cambiado. No voy a repetir los contenidos de mi post anterior porque básicamente me he convencido de que ya no tiene sentido discutir la evidencia de que el cambio climático es una emergencia global y de que las cosas van a peor aceleradamente, igual que no discuto que la Tierra es redonda. No voy a escribir más posts apocalípticos con todos los desastres que nos van a acontecer y que ya nos están aconteciendo, porque creo que empieza a ser contraproducente. La polémica (absurda, por otro lado) sobre las intervenciones de la activista juvenil Greta Thunberg y su tono catastrofista me ha hecho ver que hay que adoptar otro enfoque que vaya a lo que hay que hacer que es lo que importa. También las conversaciones que he mantenido en los últimos tiempos con expertos como Xavier Labandeira han reforzado esta impresión; citando de su último artículo en La Voz de Galicia (no creo que necesite traducción) “Creo que o máis recomendable para a nosa sociedade é tomar conciencia da irreversibilidade da mudanza á que nos enfrontamos e poñerse mans á obra o antes posible.” Así que lo que voy a argumentar hoy es que la sociedad ya está madura para ello y que el gobierno que salga de las próximas elecciones no tiene excusa para no coger el toro por los cuernos de una vez (recomiendo la conversación de Xavier con Luis Quevedo en el podcast de este último para ampliar estas ideas).

La evidencia en favor de lo que acabo de decir la proporciona un reciente informe del Real Instituto Elcano, presentado a finales de septiembre, titulado “Los españoles ante el cambio climático” (informe completo aquí) y elaborado por Lara Lázaro, Carmen González y Gonzalo Escribano, con la colaboración de María Loureiro y Alina Averchenkova. El informe presenta los resultados de una encuesta diseñada para conocer qué opinan los españoles de las políticas climáticas, proporcionar información a los políticos sobre el apoyo a distintas medidas, y ayudar a que la futura Ley de Transición Energética sirva para algo. Más relevante para el gobierno que salga (esperemos que se imponga la responsabilidad de abordar los acuciantes problemas que tenemos) de las elecciones, imposible.

El informe es muy interesante y cualquier político que se preocupe por el cambio climático debe leerlo de principio a fin, pero aquí sólo voy a destacar algunas cosas que me han parecido particularmente relevantes:

1.- Citando del informe, “El cambio climático es de forma destacada el elemento que más preocupa a los españoles cuando se pregunta de forma abierta, sin respuestas sugeridas, por las amenazas a las que se enfrenta el mundo. Más de la mitad de los entrevistados mencionan literalmente el cambio climático o sus impactos, como el aumento de las temperaturas o la subida del nivel del mar. En un lugar secundario aparecen otros aspectos relacionados con el medio ambiente, como la contaminación del aire o del mar, los plásticos, el agotamiento de los recursos naturales o la pérdida de la biodiversidad.” 

2.- La conciencia ecológica de los españoles, medida mediante la escala NEP (New Ecological Paradigm) con dos preguntas adicionales, es comparable a de los países occidentales, con una media de 3.69 (1, menos pro-ecológico, 5 más pro-ecológico). Analizando el dato por colectivos, atendiendo a nivel de educación, tipo de empleo, edad, etcétera, los resultados son más o menos parecidos, con pequeñas variaciones esperables (más conciencia ecológica entre los jóvenes o entre la gente con más nivel de estudios), pero quiero destacar que por ideología son también bastante parecidos, decayendo de izquierda a derecha pero no de manera significativa. 

3.- Un porcentaje muy mayoritario, superior al 90% sin importar el colectivo que se mire, de los españoles cree que el cambio climático existe, y que los humanos somos los principales responsables del mismo (aquí hay alguna excepción, como entre las amas de casa, donde el acuerdo llega “solo” al 87%, o entre la gente de derechas, con el 84%). Además, más del 75% cree que los compromisos actuales de los países son insuficientes para luchar contra el cambio climático. Si nos centramos en España, más del 70% de los encuestados en todos los colectivos piensa que no hacemos lo suficiente.

4.- Un punto muy importante es la atribución de las responsabilidades, y aquí claramente hay que trabajar. Como se ve en la gráfica siguiente, la gente identifica a varios agentes como responsables, pero los que menos responsables somos resulta que somos nosotros mismos:

En este sentido, destaca la falta de conciencia de la propia contribución al problema entre los hombres, donde no llega al 50%.

5.- Aquí voy a citar literalmente del informe: “De forma casi unánime los españoles dicen estar de acuerdo en que el Estado dedique parte de su presupuesto a medidas destinadas a paliar los efectos del cambio climático, –en concreto a prevenir los incendios, mejorar el aislamiento de los edificios y plantar más árboles– incluso aunque ello implique disponer de menos fondos para otros proyectos estatales. Sólo entre los que ingresan menos de 600 euros al mes, entre los situados más a la derecha o los que tienen un nivel bajo en la escala NEP, hay más de un 10% de entrevistados que se oponen a que el Estado compense los daños del cambio climático (11%). En la explicación espontánea a su negativa, sobresale la respuesta que indica que existen otras prioridades para el gasto estatal.” La distribución de este presupuesto es muy interesante, pero entrar en esto haría que el post fuera demasiado largo, así que dirigiré al lector interesado al informe.

6.- Otro punto muy importante es que, pese a que la mitad de los encuestados no percibe que tenga mayor responsabilidad en el cambio climático, la gente que tiene vehículo está mayoritariamente dispuesta a aportar de su bolsillo para ayudar a prevenirlo. En concreto, refiriendo la pregunta al impuesto de circulación como ejemplo, se encuentra que, y cito de nuevo del informe, “el 43% de las personas dispuestas a pagar más estaría dispuesto a aumentar su contribución entre 31 y 60 euros al año, seguido por los que aceptarían pagar hasta 30 euros de más en el impuesto (35%). Algo más de la quinta parte (22%) admitiría pagar más de 60 euros al año. Como era de esperar, existe una relación directa entre el nivel de ingresos de los entrevistados y la cantidad adicional que estarían dispuestos a pagar en el impuesto de circulación. Lo mismo ocurre respecto al nivel educativo (muy relacionado con el nivel de renta). Sin embargo, no hay relación entre el nivel de conciencia ecológica (escala NEP) ni el de conocimiento sobre el cambio climático y la cantidad que los entrevistados aceptarían pagar de más.” Es interesante poner esta cantidad en contexto: si estimamos que hay 30 millones de coches en España, y multiplicamos por esos 60 euros de aumento de impuesto, obtenemos 1 800 millones de euros, a comparar con el coste para España en un 1% del PIB (estimación aquí, pero advierto que es difícil dar cifras realistas), sobre 10 000 millones, con lo que lo recaudado es realmente significativo.

7.- Finalmente, el 93% de los encuestados cree que España debe tener una Ley de Cambio Climático, y de ellos el 91% cree que el parlamento debe adoptar los objetivos climáticos que indiquen los científicos y el 83% cree que debemos tener objetivos de reducción de emisiones en todos los sectores económicos. Por otro lado, sólo el 24% apoya extender la vida de las centrales nucleares y el solo el 17% cree que debemos poder seguir usando coches gasolina y diesel.

En resumen, los políticos no tienen excusa para no abordar de una vez por todas con decisión este problema, y en particular no pueden excusarse en que a la gente no le importa. No sólo le importa (es su máxima preocupación como hemos visto) sino que creen que el gobierno y el parlamento deben afrontar el problema con presupuesto y legislación, y hay una mayoría dispuesta a poner de su bolsillo (que no es la única medida, como ya han discutido Juanfran y Marcel en NeG aquí o Antonia y Luis aquí o aquí). No sé qué más se puede pedir. Queda trabajo que hacer en educación, sobre todo para transmitir la responsabilidad que todos tenemos en lo que está pasando, pero está claro que la sociedad está madura para enfrentarse al cambio climático y asumir los costes correspondientes. Ahora solo falta que los políticos lo estén.

 

Hay 34 comentarios
  • Me preocupa el histerismo con que se aborda este asunto. No es un problema de España, es del mundo entero y ahí hay que centrar los esfuerzos. Tenemos una tendencia infantil al quijotismo que nos hace actuar a lo loco.
    España puede hacer más cosas por el medioambiente y las hará, pero no somos una isla. Podemos tener la cabeza bien alta y no caer en políticas de propaganda que llenan los bolsillos a unos cuantos.
    Reduzcamos el gasto superfluo e innecesario y manos a la obra, pero con cabeza y gradualidad.

    • Estoy de acuerdo en que hay que dejarse de histerismos e histrionismos, porque lo que discutimos ya, siempre de acuerdo a los informes del IPCC, son hechos y hay que prevenir lo que pueda pasar. Lo que me preocupa es la idea de “no es un problema de España”. Esto es lo mismo, a otra escala, que perciben los ciudadanos en la encuesta que resumo en el post: yo no soy, son las empresas, es el estado, es… otro. Es un problema de todos y a todas las escalas. Cada ciudadano tendrá que hacer lo que pueda dentro de sus posibilidades, cada ciudad y cada región tendrán que hacer lo que puedan, cada país tendrá que hacer lo que pueda (lo cual incluye también convencer a los demás de que actúen) y el mundo tendrá que actuar conjuntamente. Pero el problema es de todos y exige respuestas por parte de todos.

  • Buenos días Anxo; si me permites, una pregunta, aunque sé que no es estrictamente sobre el tema del post de hoy (de hecho, de algo que explícitamente dices quieres evitar…). Hace unas semanas escuché en el podcast Econtalk la charla con Bjorn Lomborg:

    https://www.econtalk.org/bjorn-lomborg-on-the-costs-and-benefits-of-attacking-climate-change/

    Me gustaría saber tu opinión general sobre el mensaje-discurso de Lomborg, si es que lo conoces. (Me imagino que sí puesto que, aunque hace tiempo que no oía de él, creo que al menos hace tiempo – no sé ahora – tuvo su relevancia mediática-pública en el debate del tema).

    Si entendí-recuerdo bien, el mensaje de Lomborg es el de relativizar los costes del cambio climático y la efectividad de las políticas anti cambio climático; y, por lo tanto, la necesidad de priorizar-afrontar otros temas globales que, según su opinión, tienen un mayor retorno social que el de la lucha contra el cambio climático (sin negar la existencia de éste).

    Saludos y gracias por tus entradas.

    • Gracias a ti por leerme, Aleix. No voy a entrar en una discusión sobre Lomborg, figura muy controvertida, y en todo caso como tú dices la discusión con él no es sobre el cambio climático en sí, que no niega que existe, sino sobre si las consecuencias del cambio climático son de una relevancia tal que merecen atención antes que otros temas. Como tú dices, Lomborg sostiene que no hay para tanto y que hay que ocuparse de otras cosas. Yo personalmente prefiero creer a los científicos del IPCC, que dicen que las posibilidades de que las consecuencias sean catastróficas son muy grandes, que a un politólogo como Lomborg. Dicho eso, creo que hay dinero para luchar contra el cambio climático y también contra las otras prioridades que puede mencionar Lomborg, no hay por qué desvestir a un santo para vestir otro; lo que hay que hacer es gastar con cabeza y aplicar muy seriamente el principio de que quién contamina/emite gases de efecto invernadero paga.

    • Para quien no lo sepa Lomborg es un viejo y destacado miembro del club “mercader de la duda” , cuya especialidad no consiste tanto en negar las evidencias como en infestar de dudas injustificables el debate publico sobre las evidencias científicas disponibles en el cambio climático y la crisis ecológica. Ha tenido tanta fortuna en su empeño que hay serias dudas sobre que alguna vez haya sido “ecologista” , aunque fuera escéptico. Lo digo pcon ironía para recordar el título del best seller aquel : ” El ecologista escéptico”

  • Los economistas, no la gente, no parecen entender que el cambio social que tenemos que hacer es total y afectan a toda la estructura productiva.

    No es poner un poco de dinero aquí y un par de impuestos por allá.

    El problema es que el pensamiento económico está controlado por la Teoría Liberal y esos reman contra corriente intentado proteger sus beneficios económicos.

  • Muy interesante el artículo, muchas gracias!
    Una pregunta retórica: habiendo tanto apoyo popular, por qué los políticos no quieren apuntarse un tanto fácil y hacer algo en este tema?
    Qué les retiene, qué incentivos tienen para no hacer nada?
    Si hay algo que consigue restringir la voluntad de la gente, en algo tan importante, entonces quizá eliminar ese algo sea igual o más importante que luchar contra el cambio climático.

    • Anxo, gracias por publicar mi comentario. La referencia es importante porque creo que ayuda a entender lo que pasa con los políticos en España y en todas las democracias constitucionales (en sistemas autocráticos, los gobiernos no prestan atención al bando ASP y forman un leal y sumiso bando ACT).

      Para entender la política en las democracias constitucionales se debe partir de la base de una competencia continua entre partidos para acceder al poder. En esa competencia, más allá de toda racionalidad, lo importante para cada partido es diferenciarse –en mayor o menor grado– de los otros partidos. Hay partidos que aceptan el papel de cómplices menores de los partidos con pretensiones mayoritarias, pero los partidos con estas pretensiones necesitan diferenciarse bien. Como no pueden conseguir diferenciarse solo en base a diferencias marcadas entre las personalidades de sus líderes, recurren a las promesas y la competencia entre los mayoritarios se vuelve un concurso de promesas. Nunca falta el partido con pretensión mayoritaria que apuesta a la promesa de la Revolución, promesa que debe justificarse en una gran idea, fácil de vender a muchos (ojalá a una mayoría aunque sea relativa). No es mi intención dar una clase completa de política pero espero que estas pocas ideas le sirvan para entender qué está pasando, en España y en otras democracias constitucionales.

  • Gracias por el post Anxo.
    ¿Qué debería hacer el nuevo gobierno para “afrontar” este reto?
    Porque les oyes, y salvo prohibir, que es fácil, no les oigo opciones positivas claras que permitan mantener nuestros niveles de vida al tiempo que nos saquen “paulatinamente” de esas actividades perniciosas (quema de combustibles y otras las que sean) que tenemos.

    • Gracias a ti. Para empezar, tenemos la Ley de Transición Energética que está sin aprobar. Bien valorada por la Comisión Europea, puede ser un punto de partida para ir a medidas más ambiciosas. Esas medidas tendrían que salir de una reflexión rigurosa (y rápida) de representantes del estado, autonómicos y locales junto con científicos y expertos en economía climática. Además, como decía en otra respuesta anterior, hay que ser un actor importante para presionar a otros países, trabajando con la Unión Europea, para que adopten medidas también. Por otro lado, lo de “mantener nuestro nivel de vida” habría que matizarlo, porque si eso quiere decir seguir con el despilfarro energético, con que todos queremos tener un coche SUV y meterlo hasta el portal de nuestra casa o la plaza mayor de nuestro pueblo, o con queremos comer chuletón todos los días (y no soy vegetariano ni mucho menos), por ejemplo, igual va a ser que no se puede.

      • Anxo, usted dice en su comentario
        “Para empezar, tenemos la Ley de Transición Energética que está sin aprobar. Bien valorada por la Comisión Europea, puede ser un punto de partida para ir a medidas más ambiciosas.”

        Buscando antecedentes sobre el anteproyecto de Ley y su valoración, tuve la suerte de encontrar este post

        http://www.cr2.cl/policy-brief-observatorio-ley-de-cambio-climatico-anteproyecto-de-ley-de-cambio-climatico-y-transicion-energetica-en-espana/

        escrito por un español pero colgado en la página web de un centro chileno. Como puede leerse además del anteproyecto del gobierno (febrero 2018), por lo menos otros dos partidos han presentado proposiciones (2do semestre 2018). Además, en febrero 2019 el gobierno ha presentado tardíamente el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030.

        Supongo que la disponibilidad de esos documentos ha motivado evaluaciones, quizás todavía en curso. No he podido encontrar documento de la Comisión Europea, pero dificulto que esta valoración haya pasado de un simple acuso de recibo. Tampoco he encontrado algo relevante en la página web del nuevo Ministerio para la Transición Ecológica. Quizás en centros académicos de investigación sí hay evaluaciones técnicas y económicas detalladas del anteproyecto, las proposiciones y el borrador del Plan. Desde ya le agradezco referencias a esas evaluaciones, aunque todavía estén en curso.

  • Gracias Anxo por seguir insistiendo y concienciando sobre los efectos que ya está causando el cambio climático, acelerado por la acción humana.

    Me permito adjuntar un buen artículo publicado en el diario La Verdad (Murcia) sobre las causas que han llevado a la “muerte” del Mar Menor. Creo que es un ejemplo de libro que muestra además cómo los ecosistemas -y países- más débiles tienen las de perder en las décadas que vienen. Ni que decir tiene que la opinión de los científicos en este caso concreto fue, para variar, ignorada reiteradamente.

    Las 10 puñaladas al Mar Menor
    Así se cometió el crimen colectivo en la mayor laguna salada de Europa: el historial de agresiones comenzó con la minería y la agricultura intensiva le ha dado la puntilla

    https://www.laverdad.es/lospiesenlatierra/noticias/punaladas-menor-20191020223149-nt.html#vca=modulos&vso=laverdad&vmc=lo-mas-leido&vli=portada

    Gracias.

    • Gracias Aciex, lo del Mar Menor es un desastre en toda regla, pero no será el último. Lo que sí te digo es que yo ya no escribiré más posts sobre los efectos del cambio climático, porque como digo en el post, hay cosas que ya no discuto ni por otra parte es necesario demostrarlas miles de veces. Si hablo de cambio climático será sobre otros aspectos.

  • Las dos industrias principales contaminantes (automóviles y sector eléctrico) ya están obligadas legalmente a reducir productos y actividades emisoras de CO2. Solo conozco algunos datos, pero, por ejemplo, las automovilísticas deben producir (y lo harán) coches eléctricos en 2020 en una cantidad cercana al 10 % de sus vehículos anuales. Esa producción de coches eléctricos irá aumentado. Las eléctricas están cerrando centrales de carbón a toda marcha (Endesa en estos días en Galicia, etc…). La pregunta : ¿estas reducciones de productos emisores de CO2 no tendrán efecto alguno en el cambio climático, ? Cambio que yo si considero que si se esta produciendo, pero si eliminamos automóviles no eléctricos y generación de energía del carbón no parece quedar mucha contaminación. ¿O si queda? No se ve este dato de reducción de emisiones previsto en sus artículos, creo. Saludos,

    • Gracias Antonio. Por supuesto, estas son contribuciones muy relevantes (aunque lo de los cierres de centrales de carbón a toda marcha, bueno, podría irse más rápido, y además en este sentido el problema es más China que nosotros), pero hay muchas otras que deberían abordarse. Baste decir que un único viaje transatlántico en avión equivale a todo un año de uso de un coche por cada uno de sus pasajeros. De hecho, la aviación considerada como un país es el noveno contribuyente mundial a los gases de efecto invernadero…

      • ”estas son contribuciones muy relevantes” Cuantifiquemos un poco: ¿que porcentaje de las emisiones de CO2 corresponden a automóviles y centrales de carbono?. ¿Un 30 %, 50 % , 70 %? ”la aviación considerada como un país es el noveno contribuyente mundial” Bien, ¿pero que % exactamente corresponde a la aviación?. Estimado Anxo, yo no soy un negacionista ( conozo informes oficiales sobre la desertificación en España, Europa, los efectos economicos en USA publicados por la misma Administración yanqui, etc.) pero si sus respuestas no son más contundentes parecería que las autoridades gubernamentales si ya han tomando las medidas necesarias para parar/revertir el cambio climático. Saludos

  • Es increible la cantidad de medidas “fáciles” que el Gobierno tiene a su disposicion:

    * Podría dejar de “regalar” la infraestructura que usan los automóviles en sus desplazamientos urbanos e interurbanos. ¿Por qué subvencionar una actividad contaminante?

    * Podría dejar de obligar a las empresas eléctricas a consumir carbón nacional. De paso podría completar de una vez el cierre de la minería del carbón que lleva décadas retrasando y cortar la vergüenza de los fondos MINER

    * Podría dejar de oponerse (gobiernos municipales y regionales) al cierre de las centrales de carbón.

    * Podría dejar de subvencionar los viajes en avión a los muchos aeropuertos regionales que trata de promocionar (y ya puestos a las islas).

    * Podría dejar de fomentar el turismo en España porque desplazar personas provoca cambio climátio (cerrar el Guggenheim para que nadie emita viniendo a verlo)

    * Podría dejar de subvencionar los viajes del INSERSO (los desplazamientos provocan emisiones a todas las edades).

    * Podría dejar de usar aire acondicionado en sus edificios y oficinas. Después de todo no las tenían hasta los 80 y los funcionarios no morían de calor

    Los economistas y demás científicos, también podrían contribuir dejando de organizar conferencias y simposios (de utilidad práctica como mínimo discutible) o montándolos solo por videoconferencia.

    Y también tienen medidas menos fáciles: podrían poner una tasa al CO2 y no quitarla cuando las protestas quemasen Madrid (como Paris o Quito)

      • El esquema de solución top-down donde los “sabios” proponen las medidas a adoptar y el gobierno las impone desde el BOE no va a funcionar. No lo ha hecho nunca: ese esquema no resolvió el hambre en la China de Mao, ni consiguió fabricar coches en Cuba, ni hacer sostenibles las pensiones, ni terminar con los homeless en California. Problemas mucho más sencillos. En realidad convertir el cambio climático en la “prioridad del gobierno” es la forma más segura de aumentar las emisiones.

        Y “reducir las emisiones de CO2” es un problema (si es ese del que hablamos) sin ninguna dificultad “técnica”: se impone un precio al CO2 emitido y se establece un pago a su captura. Pagos y cobros son gestionados desde una agencia independiente. Después se deja que los agentes generen soluciones “bottom-up” empleando su creatividad e ingenio al servicio de esta causa, priorizando sus consumos y arriesgando su dinero en los diversos experimentos que surgirán. Este esquema ha conseguido que haya dos coches por hogar, que haya suficientes alimentos para todos, que volemos tanto en avión ….

        Dos problemas:
        a) la gente no quiere pagar más (en la realidad, no en las encuestas) y vota en contra cuando le preguntan y quema las ciudades cuando no
        b) la solución creará unos cuantos billonarios en California (dios les bendiga) y, como todo el mundo sabe, no hacemos esta “revolución” para crear más billonarios que nos facilitan la vida, si no para terminar de una vez con los que ya existen

  • Apunto algunas ideas de por que los políticos no hacen mas respecto al cambio climático.

    1. Porque en fondo la gente solo acepta que le suban 40 0 50 euros el impuesto de circulación del automóvil como parece deducirse de la encuesta.
    2. Porque el riesgo percibido en encuestas no tiene nada que ver con el real, sino con los mensajes de los medios de comunicación. La gente en general no tiene ni idea de que riesgos son mayores para la humanidad. La gente común no lee informes de la OMS.
    3. Porque cuando se entra en si esos riesgos te van a afectar personalmente, la mayoría pensamos que no nos van a afectar personalmente. La subida de un metro de nivel del mar, en realidad, afecta a muy pocos en España y menos fin de siglo cuando casi todos estaremos muertos.
    4. Porque han visto lo ocurrido a Macron con los chalecos amarillos por subir el diesel.
    5. Porque subir el recibo de la luz hace perder elecciones
    6. Porque políticas anti-coche como Madrid central no han servido para ganar elecciones.

    En resumen, porque solo de boquilla la gente acepta sacrificios en este asunto, pero no en la realidad. Y ademas los costes son mayores para los mas pobres que para los mas ricos.

    • Gracias Fernando, apuntas algunas ideas interesantes, como por ejemplo que los costes son mayores para los más pobres, y es verdad. Sin embargo, luego resulta que los pobres están dispuestos a hacer más sacrificios que los ricos, como vimos en un experimento https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0204369 Ojo, que eso no quiere decir que esté bien, al contrario, hay que prevenirlo, pero lo que sí quiere decir es que lo de “de boquilla” igual no es tan así… Por otro lado, si hubiera políticos como debe ser, esta encuesta les daría munición para que las cosas dejaran de ser “de boquilla”…

      • Anxo,

        totalmente de acuerdo en que las clases menos favorecidas son mas generosas y solidarias que las clases mas altas. El experimento concuerda con esa percepción de que es mas fácil que un modesto trabajador ayude a un pobre a que lo haga un rico.

        No obstante, me parece un argumento peligroso, dejar que los menos favorecidos asuman costes mas altos por su mayor espíritu solidario. Eso mismo ha ocurrido en muchos países con la inmigración de africanos y magrebíes. Las clases menos favorecidas y con mentalidad de izquierdas lo apoyan inicialmente. Pero al final el hecho objetivo es que son los que sufren los inconvenientes y se produce una fatiga de la solidaridad que deriva en un cambio político a posiciones de extrema derecha.

        Creo que este asunto es lo mismo que ocurrió con los chalecos amarillos en Francia. Una fatiga del espíritu solidario, explicable cuando ves que la solidaridad te la pide un político extremadamente elitista y al que le apoyan las élites culturales, intelectuales y económicas.

        En mi opinión, estudiar con sinceridad la regresividad social de estas políticas y establecer mecanismos para evitarlas es crucial para que resulten viables. Y también asumir que hay una limitación política a lo que se puede exigir de los estados y en los calendarios de aplicación.

    • Creo que ambos tenéis razón, pero a dos niveles diferentes. Hay una importante, y creciente, parte de la sociedad que estaría dispuesta a realizar sacrificios para luchar contra el cambio climático, pero solo si fuera lo socialmente admitido. No son activistas. Si, actualmente, un partido propusiera introducir cambios importantes en sus vidas, sin antes generar una demanda social, casi seguro que sufriría una derrota electoral. Hace falta un liderazgo que genere ilusiones, como el proyecto Apolo en EEUU, y haga pensar a la gente que no se trata de esfuerzos para apuntalar una sociedad dañada sino de comprar un futuro mejor. El esfuerzo no debe generar resignación sino orgullo, y eso solo lo pueden conseguir los grandes líderes. Afortunadamente estamos sobraos 😛

      • Gracias Fede, efectivamente, este es el punto clave: la falta de liderazgo. Y en estas elecciones me temo que el liderazgo, ni está, ni se le espera…

  • Hola Antxo,

    Gracias por el artículo. Me parece importante discutir un dato que aportas que todavía no ha salido en los comentarios. Dices que solo el 24% de los espanoles apoya extender la vida de las centrales nucleares. Me imagino que el porcentaje de los que apoyarían construir nuevas será incluso menor.

    No soy para nada un experto en cambio climático. Sólo he atendido seminarios en mi lugar de trabajo por lo que mi conocimiento es muy superficial. Sin embargo, después de ver los datos creo que es una quimera pensar que podemos evitar un calentamiento de 1.5 grados en 50 anos sin recurrir a la energía nuclear (o con ella incluso la verdad). Las energías renovables no van a sustituir a las fósiles hasta ese punto parece. Qué opinas de esto?

    Por otro lado, la realidad es que aunque la gente responda que quiere medidas contra el cambio climático, cuando de verdad se implementan empiezan a quemar cosas. Construir centrales nucleares también puede ser politicamente conflictivo pero desde luego es una vía que no se ha explorado mucho. Insistir en las demás está bien, pero no abrir un debate sobre la energía nuclear es contraproductivo.

    Saludos.

    • Gracias Guille, pero te sobra una t, es Anxo. De tu pregunta: recuerdo años ha un informe encargado por Greenpeace (que obviamente tiene su propia agenda) a la Universidad de Comillas (buenos ingenieros, que dudo que la tengan) en el que se concluía que en 2050 España podría autoabastecerse (varias veces) solo con renovables. No tengo otro dato y la mucha gente que es escéptica al respecto tampoco me aporta ninguno en contra, así que no estoy seguro y es solo una impresión el que no necesitamos las nucleares. Desde luego, al ritmo que están llenando Castilla y León de Molinos y granjas solares parecería que es efectivamente así…

      • Hola Anxo,

        Perdona por ponerle letras de más a tu nombre. En comentario no voy a poder hacer mucho pero te saco algunos datos y te dejo enlace a la fuente:

        https://www.bp.com/content/dam/bp/business-sites/en/global/corporate/pdfs/energy-economics/statistical-review/bp-stats-review-2019-full-report.pdf

        1. Uno de los problemas es que la demanda de energía parece que sigue aumentando. Y también lo hacen por tanto el consumo de energías fosíles. Ni siquiera estamos siendo capaces de parar el aumento en su uso.

        Pag 4:
        “Primary energy consumption grew at a rate of 2.9% last year, almost double its 10-year average of 1.5% per year, and the fastest since 2010.”
        “Carbon emissions grew by 2.0%, the fastest growth for seven years.”
        “Coal consumption grew by 1.4%, double its 10-year average growth.”
        “Oil consumption grew by an above-average 1.4 million barrels per day (b/d), or 1.5%.”

        Pag 8: ” even if renewables are growing at truly exceptional rates, the pace of growth of power demand, particularly in developing Asia, limits the pace at which the power sector
        can decarbonize.”

      • 2. Por lo que he leído no parece que la sustitución de las energías fósiles por las renovables avance mucho:

        Pag 8: “Renewable energy appears to be coming of age, but to repeat a point I made last year, despite the increasing penetration of renewable power, the fuel mix in the global power system remains depressingly flat, with the share of both non-fossil fuels (36%) and coal (38%) in 2018 unchanged from their levels 20 years ago. ”

        Pag 9: “To give a sense of the challenge posed by the strength of growth in power demand: if we focus solely on renewable energy, given the profile of demand growth, to maintain the level of carbon emissions from the power sector at its 2015 level, renewable generation would have needed to grow more than twice as quickly than it actually did: by over 1800 TWh over the past three years, rather than its actual growth of a little over 800 TWh.”

        La primera gráfica en la página 12 es bastante ilustrativa.

        Pag 9: “Rapid growth in renewable energy is essential but it’s unlikely to be sufficient. To win the race to Paris, the world is likely to require many fuels and technologies for many years to come.”

        Ojala veamos un gran impulso en el desarrollo tecnologico de las renovables, pero por ahora parece difícil que nos salven da la impresión.

      • Un caculo rápido a la Fermi:

        el consumo energético total de España en 2016 (fuente: INE) fue equivalente a 123 millones de toneladas de petróleo, es decir, unos 1400 millones de Mwh. Un 85% (1100 milllones de MWh) proviene de fuentes no renovables: petróleo, carbón, gas, nuclear.

        La energía solar que llega al suelo en España anualmente es de 5 kwh/día/metro cuadrado, o sea 1,8 Mwh/año/metro cuadrado.

        Así que para cubrir con energía solar el consumo de energía no renovable de España necesitamos alrededor de 600 millones de m2 de paneles solares, suponiendo que la eficiencia de conversión es del 100% (la eficiencia real está sobre el 40-60% para la energía termosolar y 20-30% para la fotovoltaica). O sea, unos 300 millones de paneles solares de 2 m2.

        El cálculo de los costes (en euros, o en toneladas de CO2 producidas) asociados a la fabricación, transporte, instalación y mantenimiento de estos paneles se deja como ejercicio al lector.

        • ¿por qué renovables?. De lo que se trata es de que no emitan CO2, que no es lo mismo.

          Existe un proyecto muy interesante para el desarrollo de una nueva generación de plantas nucleares que resuelve algunos de sus problemas (exagerados por algunos).

          La situación del proyecto: detenido por el conflicto entre el gobierno americano y el chino.

          Y todavía hay “irreductibles galos” que piensan que el gobierno es parte de la solución y son incapaces de darse cuenta de que es la parte más substancial del problema.

          https://www.popularmechanics.com/science/energy/a25728221/terrapower-china-bill-gates-trump/

          • Ese es justo mi punto. Hay una incoherencia en pensar que el cambio climático va a tener consecuencias desastrosas para la humanidad y sin embargo no explorar todas las opciones posibles para evitarlo o mitigarlo.

            Si las renovables fueran a ser suficiente para reducir lo necesario las emisiones de CO2 no habría ningun problema. Pero desde mi limitado conocimiento de los datos parece que no es así. Y por mucho. Al final el cambio climático es una cuestión aun más ideológica que científica y el compromiso emocional (político) que muchas personas tienen con el tema hace imposible pensar con claridad.

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