
“A pesar de que el trabajo asalariado de las mujeres –los trabajos domésticos y sexuales pagados– se estudian aún con demasiada frecuencia aislados unos de otros, ahora estamos en mejor posición para ver que la discriminación que han sufrido las mujeres como mano de obra asalariada ha estado directamente vinculada a su función como trabajadoras no-asalariadas en el hogar. De esta manera, podemos conectar la prohibición de la prostitución y la expulsión de las mujeres del lugar de trabajo organizado con la aparición del ama de casa y la redefinición de la familia como lugar para la producción de fuerza de trabajo. Desde un punto de vista teórico y político, sin embargo, la cuestión fundamental está en las condiciones que hicieron posible semejante degradación y las fuerzas sociales que la promovieron o fueron cómplices.” Silvia Federici, Calibán y la bruja
Por Riccardo Ciacci
En los últimos años, varios estudios han aportado evidencia empírica sólida sobre cómo la despenalización de la venta de sexo y su regulación mediante licencias puede reducir los delitos sexuales (Bisschop et al. (2017), Cunningham y Shah (2018), Ciacci y Sviatschi (2021), Gao y Petrova (2022). Estos resultados (repasados en este post anterior) pueden ayudar a entender el signo y la magnitud del efecto sustitución entre la venta de sexo y los delitos sexuales. Sin embargo, aún queda por entender cómo influyen los efectos de ingreso —es decir, aumentos inesperados en el dinero que las personas tienen disponible— sobre estas dos variables.
Responder a esta pregunta no es sencillo, ya que requiere identificar un “efecto ingreso puro”, es decir, un cambio en el nivel de ingresos que no esté correlacionado con otras variables que puedan también afectar los resultados observados. Afortunadamente, la Lotería de Navidad en España ofrece un contexto ideal para abordar esta cuestión. No se trata de una lotería cualquiera: alrededor del 73% de la población participa, y su carácter es más social que apostador. La gente suele comprar décimos en su provincia de residencia y, a menudo, todos los boletos de un número específico se venden en una sola administración. Como resultado, los premios tienden a estar geográficamente concentrados. Como los premios son aleatorios, este contexto permite aislar con bastante precisión el efecto puro del ingreso sobre ciertos comportamientos sociales.
En este artículo, analizo cómo estos aumentos de ingresos, generados por los premios de la Lotería de Navidad, afectan tanto a la venta de sexo como a los delitos sexuales en España. Para ello, principalmente, utilizo datos entre 2015 y 2019 de cuatro fuentes distintas: información sobre los premios y gastos en lotería del Consejo Empresarial del Juego y de la Universidad Carlos III de Madrid, estadísticas criminales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Ministerio del Interior, y, finalmente, variables económicas generales. Este conjunto de datos permite hacer un análisis a nivel provincial y anual. En específico, este artículo utiliza información sobre todos los premios de la Lotería de Navidad como variaciones exógenas en el ingreso anual a nivel provincial. Estas variaciones se emplean para identificar el impacto de un efecto renta puro sobre la venta de sexo (medida a través de datos sobre prostitución) y sobre la incidencia de delitos sexuales. Por tanto, la identificación causal se basa en la asignación aleatoria de los premios en la Lotería de Navidad.
La estrategia seguida es similar a la utilizada en trabajos previos como los de Bagues and Esteve-Volart (2016), Bermejo et al. (2020) y Ghomi et al. (2022). A tal efecto, mi análisis tiene las mismas limitaciones que estos estudios. Los hallazgos podrían deberse tanto a los ganadores de la lotería como a los perdedores que observan los premios recibidos por sus vecinos. Además, tales hallazgos pueden interpretarse como fruto de un shock de renta, en la medida en la que los premios de Lotería de Navidad puedan verse como tal.
Una característica importante del periodo estudiado es que los delitos sexuales en España estaban clasificados en dos grandes grupos: agresiones sexuales (crímenes sexuales violentos) y abusos sexuales (crímenes sexuales sin violencia). Además, los datos del Ministerio del Interior permiten distinguir entre hechos conocidos (crímenes detectados por la policía o reportados), hechos esclarecidos (los que han pasado una investigación preliminar), victimizaciones (cuando una persona denuncia haber sido víctima de un crimen) y detenciones (cuando se imputa a una persona o entidad). Esta granularidad en los datos hace posible descomponer los efectos y entender mejor la dinámica detrás de los números.
Los resultados del estudio son, cuanto menos, sorprendentes. En lugar de observar una reducción de los delitos sexuales, como sugiere parte de la literatura anterior, se encuentra que los premios de la lotería provocan un aumento tanto en la venta de sexo como en los delitos sexuales. En el caso de la prostitución, el incremento parece estar vinculado a un aumento de la demanda. No obstante, el tráfico de personas con fines sexuales no muestra variaciones significativas. Esto podría indicar que, si bien hay más dinero disponible para pagar servicios sexuales, esto no necesariamente se traduce en un aumento del crimen organizado asociado al tráfico de personas.
En cuanto a los delitos sexuales, el aumento observado está relacionado principalmente con las agresiones sexuales, es decir, delitos violentos. Si separamos los dos delitos, vemos (como muestra la figura aquí abajo), que el incremento viene por los delitos sexuales violentos: las agresiones. Los intervalos de confianza para los delitos sexuales violentos y los no violentos no se solapan, indicando que los coeficientes estimados son estadísticamente diferentes entre ellos.
Además, al tener más datos sobre los delitos sexuales también podemos separar las detenciones por sexo y grupo etario del agresor. Este análisis, que se puede observar en la figura de abajo, muestra un repunte en las detenciones de hombres de entre 18 y 30 años y también de hombres mayores de 64 años. Este resultado plantea preguntas importantes sobre cómo ciertos grupos demográficos responden a cambios inesperados en sus ingresos disponibles. Podría ser que, en ciertos contextos, tener más dinero sin un cambio estructural en los valores o las normas sociales facilite comportamientos problemáticos que ya estaban latentes.
Cabe destacar que el INE solo ofrece datos diferenciados entre prostitución y tráfico sexual, lo cual es clave para estudiar la venta de sexo, pero no permite un análisis más exhaustivo (como en el caso de los delitos sexuales) al no poder ser combinado con datos del Ministerio del Interior. Además, he intentado recabar datos de clubes de alterne utilizando las bases de datos empresariales de Amadeus and Sabi. No obstante, al no haber un código específico para tales establecimientos, en la práctica es imposible poder diferenciarlos de otros locales de ocio nocturno (ojalá en el futuro estos establecimientos tengan un código diferente).
En conclusión, este análisis basado en la Lotería de Navidad española revela que los shocks de ingreso inesperado pueden tener consecuencias complejas y hasta contraintuitivas sobre fenómenos sociales como la venta de sexo y los delitos sexuales. Lejos de reducir los crímenes, el acceso súbito a mayores ingresos parece incentivar tanto la demanda de servicios sexuales como ciertos comportamientos delictivos, especialmente los de carácter violento. Esta evidencia llama a repensar el papel de las políticas de regulación del trabajo sexual y la necesidad de intervenciones preventivas dirigidas a ciertos grupos poblacionales, particularmente varones jóvenes y adultos mayores. El dinero extra no cambia las normas sociales de la noche a la mañana. Y cuando aparece de forma repentina y jovial, como en el caso de un billete premiado por la Lotería de Navidad, sus efectos pueden revelar dinámicas sociales profundas que, en tiempos ordinarios, pasan desapercibidas. Investigaciones y debates sobre estos temas son fundamentales si queremos tener un entendimiento más profundo los determinantes de la venta de sexo y de los crímenes sexuales.