La necesidad de crear una HispaNice

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Por Libertad González, , Beatriz González López Valcárcel, Sergi Jiménez Martín, Guillem López Casasnovas, Judit Vall Castelló, y Marcos Vera Hernández

Hace unos días se ha difundido un manifiesto que han firmado 300 profesionales de diversa índole, reclamando la creación de una agencia de evaluación de prácticas y políticas sanitarias en España al estilo de las que ya existen en otros países de la OCDE como Reino Unido, Suecia, Alemania, Australia, Nueva Zelanda. De hecho, el nombre de “HispaNice” se refiere al prototipo más conocido de estas agencias, el National Institute for Health and Care Excellence (NICE) del Reino Unido.

La tarea principal de esta agencia sería la evaluación de medicamentos y tecnologías sanitarias, y en especial, realizar una evaluación económica de los mismos, cuantificando los beneficios y los costes, para determinar su coste-efectividad. Sin ir más lejos, Beatriz y Laura hicieron un análisis coste-efectividad de las estrategias de test-rastreo-aislamiento en esta entrada reciente.

HispaNice sería un órgano de evaluación independiente que, desde el análisis coste-efectividad recomendaría o no la adopción de los medicamentos y tecnologías analizadas. También establecería el impacto presupuestario de las recomendaciones, para poder informar la toma de decisiones en el sistema sanitario español sobre tipo y cobertura de prestaciones, grupos de personas en los que están indicadas, y precios, con el objetivo último de optimizar los recursos limitados que se destinan a la mejora de la salud de la población. La agencia no tendría facultades ejecutivas ya que corresponde a las autoridades sanitarias tomar las decisiones (y explicarlas), que estarían basadas en la evidencia científica proporcionada por la agencia.

Es por estos estudios de coste-efectividad por lo que más se conoce al NICE británico. Por ejemplo, en este enlace, encontramos una lista de medicamentos y tecnologías sanitarias cuya coste-efectividad se ha valorado recientemente. Como conclusión al estudio, se dice si el medicamente o tecnología representa un uso aceptable de los recursos del Sistema Nacional de Salud británico. Pero en realidad hace más que esto. Por ejemplo, aquí se muestra una lista de tratamientos que representan un ahorro de costes, lo que representa el mínimo común denominador de la eficiencia. El NICE también publica guías clínicas (veáse aquí) que informa a los profesionales sanitarios sobre el tratamiento de las enfermedades, y que representa una fuente imparcial de información clínica que permite a los profesionales sanitarios no tener que depender de los laboratorios farmacéuticos para este tipo de información.

El Next Generation EU (ver aquí) es el programa de la Unión Europea para reinvigorar la economía de los países más afectados por la pandemia. Este programa supone una oportunidad única para poder financiar la creación de HispaNice, que permitiría utilizar la evidencia científica para optimizar el gasto farmacéutico en España, además de proporcionar información actualizada e imparcial a los profesionales sanitarios con las ganancias de salud y productividad que ello conlleva.

Desde Nada es Gratis siempre se ha defendido la importancia de que las políticas se basen en evidencia científica (como ejemplo, aquí y aquí), y esta representa una más de esas ocasiones. Así, entre los firmantes de este manifiesto nos encontramos varios de los colaboradores de Nada es Gratis (los cinco que firmamos esta entrada) así como el promotor de la iniciativa (Guillem López Casasnovas), con el fin de seguir impulsando la adopción de evaluaciones rigurosas y “despolitizar” las decisiones de políticas públicas en todos los ámbitos, y aún con mayor intensidad en el área de la salud, que resulta especialmente sensible, este año más que nunca.

Hay 6 comentarios
  • Muchas gracias por la entrada. Quería preguntarles si no creen que este tipo de organismos deberían ser supranacionales, a menos a nivel de la Unión Europea. No tengo un conocimiento relevante en temas sanitarios, pero intuitivamente diría que las recomendaciones en España deberían ser iguales, o muy similares, a las que den otros países de la UE. Creen que es el caso? Si es así, no sería mejor fomentar un organismo a nivel europeo?
    De nuevo gracias por su entrada y un saludo.

  • Con permiso de los autores.
    Esto estaría muy bien, si la toma de decisiones sanitarias se realizase principalmente en el marco europeo. Pero no es el caso, cada Sistema Nacional de Salud desarrolla sus propias políticas. Hay algunas comunes y otras adaptadas al contexto de cada país.
    Además, en mi opinión (y de algún otro 🙂 ) la existencia de una agencia de evaluación a nivel europeo llevaría asociado casi por necesidad una red de agencias de evaluación nacionales. Agencias que ya existen en muchos países, además del tan manido NICE, IQWIG (Alemania), HAS (Francia), AIFA (Portugal) por poner algunos ejemplos.
    Gracias Antonio por el comentario y por supuesto, a los autores por su entrada.

    • Muchas gracias por la respuesta! Lo que no entiendo muy bien es por qué esto es así, si es una ineficiencia debida a los factores que sea, o si realmente es mejor que cada país tome sus decisiones separadamente.
      Sigo sin poder pasar de intuiciones, pero me parece que la medicina es una ciencia de entre las más puras, en el sentido de que las afirmaciones son más empíricamente demostrables y menos opinables. Si ése es el caso, me parece que las observaciones de NICE, IQWIC, HAS y AIFA deberían ser iguales, y si no lo son habría que analizar por qué, porque probablemente algún organismo tendría más razón que otro, y lo suyo sería una convergencia.

      Si lo expuesto es razonable, entonces creo que tendría sentido un organismo supranacional. Aunque por experiencia propia de varios años trabajando en organismos internacionales europeos, sé que la realidad de estos organismos es absurdamente compleja por motivos principalmente políticos…

      Muchas gracias y saludos

  • Este blog lleva tiempo señalando la necesidad de evaluar las tecnologías sanitarias como “cuarta barrera” para entrar en la cartera de servicios del aseguramiento público. Esa evaluación no está exenta de dificultades ni su configuración organizativa es simple, como argumentan en dos post Juan Oliva y Jaume Puig (https://nadaesgratis.es/admin/tecnologias-sanitarias-y-disposicion-a-pagar-por-ano-de-vida-i-de-ii-contra-escrupulos-privados-virtudes-publicas y
    https://nadaesgratis.es/admin/tecnologias-sanitarias-y-disposicion-a-pagar-por-ano-de-vida-que-es-una-tecnologia-sanitaria-eficiente-en-espana-ii-de-ii).
    Pero las cosas difíciles también hay que hacerlas, y si hay un momento, es éste.

  • Gravias por vuestro trabajo. Me parece una propuesta interesante y necesaria. Sin embargo, me temo que si creamos un Hispa Nice las CCAA de nuestro país solicitarían crear un CAT Nice, EUSKO Nice, etc, etc, hasta 17 Nice diferentes dando al traste con la efectividad del sistema y haciéndolo muy costoso.

  • Me gustaría conocer la opinión de los/as autores/as sobre el papel que debería tener la Red de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias en el encaje del hipotético HispaNICE. ¿No podría la RedETS asumir algunas de estas demandas y constituir un punto de partida clave hacia la toma de (más) decisiones basadas en la evidencia? ¿Qué le sobra o le falta a la RedETS para estar en disposición de asumir este rol?

    Muchas gracias!

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