No Sin Mujeres en actos académicos

De Fran Beltrán, José Luis Ferreira, Juan Francisco Jimeno y Pedro Rey Biel.

Ayer se hizo público un compromiso, impulsado y coordinado por J. Ignacio Conde-Ruiz, Alain Cuenca y Daniel Fuentes Castro, firmado inicialmente por 56 académicos de las ciencias sociales, mayoritariamente economistas (parece ser que ya van más de 200), "comprometiéndose públicamente a no participar como ponente en ningún evento académico (Conferencia, Congreso, Jornada o similar) o mesa redonda de más dos ponentes donde no haya al menos una mujer en calidad de experta". Además, instan "al cumplimiento de lo establecido en la LEY ORGÁNICA 3/2007, de 22 de marzo; para la igualdad efectiva de mujeres y hombres". Pueden encontrar el manifiesto completo y la lista inicial de firmantes (actualizándose por momentos) aquí. La iniciativa ha tenido rápido eco en los medios (aquí, aquí, aquí o aquí).

Para los cuatro editores varones de este blog (junto con Libertad González, que les hablará mañana de los efectos de los permisos de paternidad), ha sido una grata sorpresa descubrirnos como firmantes del compromiso, a pesar de no habernos coordinado para hacerlo durante su gestación. Como han podido comprobar habitualmente los lectores, somos especialmente conscientes tanto de que el problema de la igualdad de género es particularmente acuciante en el mundo académico como de que existen diversidad de criterios sobre la mejor manera de atajarlo. Por tanto, firmamos esta entrada a título individual y no como editores del blog, constatando en todo caso tanto el que otros colaboradores habituales y puntuales han impulsado y se han sumado también a la iniciativa, como el que otros pueden no estar de acuerdo en la medida concreta a la que el manifiesto compromete. Creemos, no obstante, como ya hemos dicho otras veces, que el rol de este blog es el de generar debate sobre temas socialmente relevantes, especialmente sobre economía y sobre el mundo académico, y por ello invitamos tanto a los lectores como a los colaboradores a discutir sobre el problema y la idoneidad de las medidas propuestas y de otras posibles alternativas.

Pensamos que el objetivo principal del manifiesto es dar visibilidad  a un problema y generar un debate informado. Coinciden por tanto en muchos aspectos los propósitos del manifiesto y del blog. Simplemente se trata de hacer notar el hecho de que en muchos de nuestros actos académicos la presencia de expertas es extremadamente limitada, y además en muchas ocasiones terminan siendo las mismas "sospechosas habituales", con lo que se refuerza el estigma. En nuestra opinión, hay muchísimas académicas expertas en ciencias sociales tan buenas (o mejores o peores) que sus compañeros hombres y pensamos que una iniciativa de este tipo puede contribuir a que las que hay en el presente puedan participar más y a que haya más en el futuro, y que por tanto nuestros debates académicos sean de mayor nivel.

Frente a los reticentes (que ya nos han empezado a llamar de todo), argumentamos que en la situación actual resulta mucho más grave continuar discriminando (consciente o inconscientemente) en contra de la participación de las mujeres en el debate académico, que los puntuales errores que por la medida concreta cause el que se invite en alguna ocasión a una mujer que tenga menos que aportar que un sustituto varón. En todo caso, el espíritu del manifiesto no es excluyente sino inclusivo: la propuesta consiste en invitar al menos a una mujer a los actos académicos, sin que nada impida ampliar el número de invitados.

La otra gran reticencia que hemos encontrado es sobre la composición del grupo de firmantes, todos varones. Se podría pensar que nos creemos caballeros andantes en busca de "salvar a las pobrecitas académicas". Bienintencionados... pero machistas al fin y al cabo (les aseguramos que nos han caricaturizado de formas más ofensivas). Lejos de eso, puesto que el trabajo de las economistas se defiende por sí solo, sí pensamos que al explicitar de forma clara que un grupo exclusivo de hombres queremos formar parte de la solución y estamos dispuestos a incurrir en un pequeño coste por ello (recuerden, somos economistas... los incentivos importan) podemos tener más impacto que siendo una iniciativa más, de las muy valiosas que existen, de composición mixta o únicamente femenina.

¿Qué opinan ustedes (hombres y mujeres)?

 

Hay 52 comentarios
  • Yo me he unido a la iniciativa porque creo que, globalmente, es positiva, pero no me han parecido bien las formas. Primero, ya existía una plataforma de mujeres académicas con el nombre "no sin mujeres". Segundo, como mencionáis en la entrada, no es justo que sean los hombres quienes obtengan una cierta "publicidad" por "subsanar" una injusticia que han creado ellos mismos. Me pregunto si un boicot de las mujeres a participar (como oyentes) en eventos completamente masculinos hubiera tenido la misma repercusión mediática...

    • Gracias, Daniel.

      1. A mí también me llamó la atención al buscar la página en Google conocer que ya existían !varias! iniciativas con el mismo nombre. Desconozco el proceso por el que se eligió, pero no cre oque los impulsores lo hayan hecho con mala intención. En todo caso, el nombre es muy descriptivo de la propuesta.

      2, Precisamente creo que un boicot de las muejres a participar como oyentes en eventos exclusivamente masculinos podría tener mucha menor difusión. Preciamente por ello pienso que la participación exclusivamente masculina es acertada. En todo caso, como quizá hayas visto hoy en la cuenta de twitter de la inciativa, han recibido una gran número de apoyos por parte de investigadoras en ciencias sociales (y creo que están pensando publicar también esta segunda lista).

  • No les preocupa que esto sobrecargue a las mujeres de mesas redondas y eventos. Por ejemplo, los tribunales paritarios en las oposiciones academicas han sido una carga para las pocas catedráticos que hay en varias disciplinas, que han tenido que recorrerse España detrayendo mucho tiempo a usted valiosa investigación

    • A mí particularmente no me preocupa, puesto que 1) estamos muy lejos de que ocurra y 2) el problema contrario es el que ahora tenemos y es igualmente grave. En la entrada ya aludimos al problema de que siempre terminen siendo las mismas expertas las que van a los paneles de expertos, y por ello creo que una mayor laxitud en la categoría formal exigida a las expertas puede contribuir a que con el tiempo disminuya el problema.
      Pienso además que es preferible que los académicos adoptemos compromisos como éste de forma voluntaria que el que se impongan normas rígidas que sirvan para justificar el que no domine la meritocracia y se hagan tribunales ridículos.
      Como firmante del compromiso, apoyo la medida concreta a la que alude el manifiesto. La aplicación de cuotas y sus efectos en otros entornos más restrictivos (premios de investigación, becas, composición de comités de selección...), pienso que debe realizarse estudiando con cuidado cada caso. Pero en general, asumir que hoy en día no hay mujeres suficientemente buenas como para estar en cualquier panel de expertos en ciencias sociales es simplemente absurdo.

    • Yo veo una diferencia importante entre participar en el tribunal de una oposición (u otros comités de tipo más administrativo) y el ser invitada como ponente experta en un congreso, taller, o mesa redonda. Lo primero es puro servicio a la profesión y no redunda en beneficio profesional alguno (o poco), mientras que lo segundo presta voz y visibilidad, contribuye a la difusión de la investigación propia, y tiene unos retornos profesionales directos. Para el primer tipo de comités ya existían cuotas, mientras que para ponencias invitadas no.

      • Sí, tal vez no me he explicado. Para las mesas redondas, congresos top, etc, me parece bien. Me preocupa que pueda sobrecargar a algunas académicas de actos de segundo orden, por decirlo así...

  • Mientras tanto en las universidades catalanas, valencianas y vascas no podemos trabajar si no conocemos el idioma de la tribu, pero eso no es un problema.

      • Mi comentario solo era un apunte sobre el hecho de que hay cuestiones tan importante sobre las que se pasa de puntillas. No es por tanto el lugar para polemizar, por lo tanto solo como apunte.
        a) En el País Vasco los perfiles lingüisticos imposibilitan el acceso a muchas plazas.
        b) Sobre Valencia el link de Juan Franscisco lo explica todo.
        c) Sobre Cataluña ya sé que hay excepciones y usos, pero el el DECRET 128/2010, de 14 de setembre es bastante claro al respecto.

      • Apoyo y aplaudo esta iniciativa y no me gustaría desviarme del ámbito concreto en que se aplica (la discriminación hacia las mujeres) pero no sé si he entendido esta respuesta por parte que da uno de sus promotores cuando nos movemos a la cuestión lingüística ¿Es un problema que haya un requisito hacia la lengua minorizada o que ese requisito no se generalice?

        • Lo que quise decir es que es un problema que existan requisitos lingüísticos de cualquier tipo que favorezcan a profesores mediocres frente a otros y otras con mayores capacidades.

  • Hace poco asistí a un workshop académico de finanzas de altísima calidad donde hubo una ponente femenina y siete u ocho masculinos. ¿Fue un encuentro machista?

  • Como siempre me pregunto qué están dispuestos a sacrificar los firmantes del compromiso para forzar su cumplimiento estricto. Por ejemplo, la gran mayoría de los actos académicos que interesan a los investigadores son sobre temas específicos y entonces es probable que no haya mujeres que quieran o puedan participar por lo que ese cumplimiento estricto requeriría que los firmantes tampoco participen, quizás forzando que no se realice el acto académico. Pedro, ¿que haría usted en esa situación? Sí, nada es gratis y bien sabemos cuantos compromisos se han roto cuando el costo alto en relación al beneficio.

  • Mi opinión es que no hay nada como los resultados empíricos: hagan la prueba y, dentro de un año (o el tiempo que consideren) cuéntennos cómo les ha ido. Y, si pueden anotar algún dato estadístico y hacer algunas regresiones con sentido, lo mismo da para un buen artículo.

    ¡Suerte!

  • Espero que Jesús Fernández Villaverde ponga orden. Lo importante es que no haya machismo ni ningún tipo de discriminación a la hora de elegir a los ponentes, no fijarse en los resultados. Ellas son tan válidas como cualquiera, no necesitan de vuestro paternalismo ni cuotas.

    • 1. No necesitamos ni aceptaremos que nadie "venga a poner orden". Revise un poco la forma de expresarse que recuerda a tiempos pretéritos que asustan. En todo caso, estamos seguros de que a Jesús le hará ilusión que pregunten por él. Formalmente nos pidió un poco de tiempo debido a otras obligaciones, pero estamos deseando que vuelva a escribir posts.

      2. Personalmente, no soy partidario del paternalismo, pero en mi investigación sobre discriminación positiva he comprobado que sus efectos a veces son inesperados y en direcciones contraintuitivas.
      http://pareto.uab.es/prey/sudokuFINALpaper.pdf

    • Gustavo,
      Te guste o no, los encargados de poner orden en este blog somos los actuales editores. Ojalá JFV contribuyera más con nuevas entradas y sus (añoradas) opiniones, pero que sea así solo depende de él.
      En cuanto a tus objeciones a la propuesta, tres hechos objetivos: 1. Las mujeres están infra-represeantads en reuniones científicas. 2. La mayoría de ellas sienten que su presencia en debates académicos y públicos es inferior a la deseable. 3. Los "resultados" relativos a la composición por género de participantes en este tipo de reuniones no suelen reflejar la diversidad de la composición por género de la profesión económica ni de los méritos de unas y otros.
      Podemos estar equivocados sobre la efectividad de las cuotas a la hora de resolver este problema, pero creemos que algo hay que hacer por resolverlo y la opción personal de comprometernos en ello debería ser respetada.
      Por otra parte, lo que sí es paternalismo es arrogarse de la capacidad de decidir qué necesitan (o no) las mujeres.
      Saludos.

  • Del post me llama la atención a la reacción negativa al compromiso de los firmantes. Todo indica que los firmantes no están forzando a nadie a firmar el compromiso y los demás deberían tolerar semejante compromiso. Ojalá lo cumplan porque su cumplimiento no perjudica a nadie y sí favorece que otros hombres se cuestionen sus conductas, algo que siempre es bueno hacer. Aunque es posible que esa reacción negativa es consecuencia de que mujeres --parejas o amigas de quienes no aceptaron firmar o criticaron la firma-- hayan cuestionado a los no-firmantes y que los firmantes sí hayan buscado este cuestionamiento, las reacciones mencionadas en el post parecen haber ido mucho más lejos de lo razonable y entonces me pregunto sobre el ambiente en que los académicos firmantes trabajan, y en particular me pregunto por qué tanta crispación.

  • Soy el único que piensa que en este post se esta infravalorando a las mujeres ? Para una ponencia uno se tiene que fijar en meritocracia, no en el sexo de los ponentes. Ya les aseguro que por ejemplo en econometría en mi universidad, las mujeres les dan una paliza a los hombres, tanto a nivel de docencia como de curriculum. Cuando vuelve Villaverde?

    • Totalmente de acuerdo en que el criterio para elegir ponentes debe ser la meritocracia.

      Quizá sería conveniente que les preguntara a sus compañeras económetras si no se han sentido alguna vez relegadas frente a otros compañeros no tan buenos a pesar de que sus propios méritos fueran mayores.

      Estoy seguro de que a Jesús le hará ilusión que pregunte por él. Formalmente, Jesús nos ha pedido un poco de tiempo debido a otras obligaciones, pero estamos por supuesto abiertos (y deseosos) de que vuelva a escribir posts lo antes posible.

    • Erik,
      Creo que confundes la motivación de la propuesta. Si se infravalora algo con ella es la capacidad y el esfuerzo de los organizadores de reuniones científicas por encontrar talento (femenino). Y si la diferencia en méritos a favor de las mujeres es como la que mencionas que existe en tu universidad y no hubiera discriminación, las mujeres deberían estar sobre-representadas en esas reuniones, cuando la realidad es justo la contraria. Es esta la realidad que queremos cambiar con un gesto pequeño y, que si acaso, solo tiene algún coste para los que nos hemos comprometido con ello.
      En cuanto a JFV: sigue siendo colaborador de NeG y estamos ansiosos de que nos mande nuevas contribuciones. Cuando lo hará, es su decisión.
      Saludos.

      • Por puntos, 1 No puedo saber si se han sentido así, pero cuando uno va a unos seminarios de economía donde todos los profesores presentan sus trabajos y, para cualquier duda de carácter econometrico, toda la sala se gira a mirar al sector donde están esas profesoras en busca de respuestas, digo yo que eso muestra al menos algo de respeto... Por otro lado vosotros estáis valorando que esta situación se debe a un "tufillo machista" que hace que no vengan mujeres . Os habéis planteado que sea por otras cuestiones? Tiene que ser por motivos machistas siempre ? ¿Es adecuado imponer cuotas por eso ? es como si de repente decimos que hay infrarrepresentacion de personas de raza negra en las conferencias de economía y planteamos lo mismo. Para mi es indiferente que JFV sea hombre, me gusta y punto. ¿De verdad os creéis que a la gente que va a esos congresos valora mas el sexo del ponente que sus méritos académicos ? Este tipo de medidas en mi opinión crean mas sentimiento de agravio puesto que lo que se consigue generar un entorno en el que se infravalora a las mujeres generando opiniones del tipo "Esta ahí porque lo dice la ley, no porque sea buena" . Lo siento, no me parece una perspectiva adecuada de cara a lograr una igualdad. Por mi parte creo que seria mucho mas acertado hablar de mujeres economistas que hubieran hecho grandes aportaciones y vislumbrar su trabajo que algo como una cuota.

  • Yo les recuerdo a las mujeres las palabras que Shakespeare pone en boca de Julio César (1.º acto, escena II):

    “¡La culpa, querido Brutus, no es de nuestras estrellas, sino de nosotros mismos que consentimos en ser inferiores!”

    Hay cosas que la mujer no debería consentir al hombre desde hace mucho tiempo, y una de ellas, pero no la única, es el no estar presente con igual numero que el de los hombres en cualquier actividad humana sea la que sea.

    • Pedro:

      En la enfermería las mujeres no están presentes en igual número que los hombres.

      Son muchas más.

      ¿Es esto algo que las mujeres "no deberían consentir"?

      • Esa pregunta, querido Brutus, deberías hacérsela a los hombres, y no a las mujeres.

      • Yo voy a plantearme, formalmente, no asistir a ninguna reunión con los profesores de mis hijos si no hay, al menos, un maestro hombre entre ellos.

        Ya está bien de boicotear la carrera profesional de los maestros de escuela! ... aunque nunca antes se me había ocurrido que esto pudiera ser un problema, debe ser que las "llamadas de atención" sobre estas cosas funcionan.

        Y, desde luego, lo que no me parece nada bien es que las mujeres vivan más tiempo que los hombres (6 años más de esperanza de vida!!). Creo que los hombres tenemos derecho, en esta sociedad igualitaria, a vivir el mismo tiempo que las mujeres, me parece básico.

    • Pero el caso es que la mayor parte de nosotros no somos Julio Cesar, así que no es que "consintamos" o no en ser inferiores, es que somos inferiores a muchas otras personas de más conocimiento, iniciativa, valor, capacidad intelectual, habilidades ... No es que los que escribimos comentarios "consintamos" en tener opiniones menos interesantes o fundadas que los editores del blog, es que es, de hecho, así, consintamos o no.

      Las "inferioridades" (o las "superioridades") son una característica individual. Cuando se ligan a una cualidad "colectiva": ser mujer o hombre, o catalán o ario es cuando ya sabemos que, fijo, habrá problemas. Me fascinan los individuos (o individuas) interesantes pero me aterrorizan los colectivos.

      Yo no quiero que mi cirujano/a o mi asesor/a financiera o el piloto/a de mi avión estén ahí por "reales decretos para la igualdad" o por "consentimiento" de ningún colectivo o de la "autoridad competente en el Ministerio de la Suprema Igualdad".

      La verdad es que lo que suceda con los ponentes de las conferencias académicas a las que asisto me da un poco más igual.

      • Comprendo lo que me dices, Jose Pablo, pero mi comentario iba dirigido a las mujeres y no a los hombres. No he creído en ningún momento que los hombres pudieran entender lo que nos decía Julio Cesar con sus palabras, no soy tan ingenuo.

        Me parece bien y entiendo que si alguien quiere asegurarse de que esta en manos ... "de los mejores y mas capacitados"... se asegure antes de que todos ellos sean en su mayoría hombres, blancos y a ser posible de origen anglosajón. pero como ya he comentado me estaba dirigiendo a las mujeres, en ningún momento he tenido la pretensión de ser entendido por los hombres y me disculpáis si, sin pretenderlo, he herido la sensibilidad de alguno de vosotros.

        • Pedro, yo te he contestado desde la mujer que todos llevamos dentro.

          La que yo llevo dentro, está también aterrorizada por el aumento de importancia de las "características colectivas" (respecto a las individuales) y por la necesidad de que un colectivo ("las mujeres" en el caso que tu planteabas), que tiende a estar representando por individuos que actúan "en interés de otros" (la especie más peligrosa que hay) tengan que "consentir" o no lo que hacen los individuos.

          El hombre y la mujer que yo llevo dentro están de acuerdo en muchos valores y principios. Entre ellos una profunda desconfianza (y un temblor de miedo) cuando la ortodoxia impone una uniformidad de pensamiento que convierte el disentir en herejía condenable y proscribe la realidad cuando esta pudiera incluso parecer que contradice los "Principios Fundamentales" de la ortodoxia.

          Las "Leyes orgánicas para la igualdad efectiva" y el Ministerio de la Suprema Igualdad (en formación para la próxima legislatura) son "señales" que producen un miedo terrible en todas mis sensibilidades (masculina y femenina). Ayn Rand (que era mujer) y Orwell (que no lo era) contribuyeron a ese saludable pánico por este tipo de señales.

          • No se lo que tu llevas dentro, Jose Pablo, pero sospecho que llevas dentro lo mismo que yo y las demás mujeres llevamos dentro, una persona, un ser humano si prefieres.

            Por esto es importante que la mujeres no consientan en ser inferiores, y por esto Julio Cesar nos lo recuerda, porque cuando ellas consienten entonces todas las personas consentimos en ser seres inferiores.

            • Pedro, las "mujeres como colectivo" ni consienten ni dejan de consentir nada. Es, y esa es la esencia de esta discrepancia, cada "mujer individual" la que no debe consentir ser tratada de forma discriminatoria. Exactamente igual que no debe consentir ser tratado así ningún hombre individual (sospecho que en los ambientes académicos , cuyos "politics" tan bien describia Kissinger, hombres individuales son frecuentemente discriminados por razones varias) .

              Cuando pensamos que existe discriminación porque una mujer no es invitada a algún evento o pensamos que alguien es un "discriminador" porque es un hombre, cometemos un "pecado original" que se llama "profiling" y que consiste en aplicar a los individuos características determinadas solo por la prevalencia de esas caracteristicas en los colectivos a los que pertenecen.

              Cuando una mujer individual no es invitada a un acto, en algunos casos será discriminación y en otros que no merecía asistir. Exactamente igual que cuando no es invitado un hombre concreto. En cada caso dependerá de las cualidades individuales de la persona, no de las características del grupo al que pertenece.

              Cuando verdades tan simples se esconden entre eslóganes es cuando uno debe empezar a preocuparse.

              • Por ejemplo, la iniciativa que plantean los autores sería mucho más útil si, en lugar de hacerse con carácter general, se hiciese para cada congreso concreto: si los ponentes del congreso consideran que alguna mujer que debería estar no ha sido invitada (incluso si ya hay otras mujeres entre las ponentes) deberían boicotear el evento y decir, con claridad, cual es la mujer que no ha sido invitada (e, idealmente, quien es la persona que debería caerse del panel de ponentes para hacerle hueco).

                Con la medida aplicada de esta manera es fácil ver que es irrelevante, en todo el planteamiento, el género del experto dejado fuera. El que la metodologia sea "ciega al género" siempre es un buen síntoma.

              • Lo que dices no es verdad, Jose Pablo, y lo que estas haciendo ahora es mentir:

                ..."Pedro, las "mujeres como colectivo" ni consienten ni dejan de consentir nada. Es, y esa es la esencia de esta discrepancia, cada "mujer individual" la que no debe consentir ser tratada de forma discriminatoria."...

                Es mentira porque:

                1) El sueldo que recibe en términos medios la mujer es al menos 1/3 inferior al de los hombres.
                2) El numero de mujeres con puestos de trabajo "bien pagados" es, en términos medios, inferior a la tercera parte del numero de hombres.
                3) ETC...

                Es decir, se esta discriminando a la mujer por pertenecer a un colectivo diferenciado y no de manera individual. Se esta discriminando al colectivo de la mujer.

                La ciencia te dice que la única forma de asegurarte que no estas discriminando a una mujer por pertenecer al colectivo de las mujeres es haciendo que no existan diferencias entre el colectivo de los hombres y el colectivo de las mujeres.

                Yo por encima de todo soy científico y la ciencia, en este caso, me da la razón. Si ademas, Julio Cesar dice lo mismo que dice la ciencia ... !!pues mejor que mejor!!

      • ''Las "inferioridades" (o las "superioridades") son una característica individual. Cuando se ligan a una cualidad "colectiva": ser mujer o hombre, o catalán o ario es cuando ya sabemos que, fijo, habrá problemas. Me fascinan los individuos (o individuas) interesantes pero me aterrorizan los colectivos''
        Se podrá decir de otro modo y mejor, pero el ideario (neo) liberal, esta aqui al completo.Trasnochado, retrogrado (dicho suavemente), anti-evolutivo y claramente perjudicial a cualquier asomo de sociabilidad. A cualquier sociedad. Si, se que el voto económico egotropico (Marta Fraile, et all) explica casi al 100 % (con pequeños, provisionales y hasta precarios incrementos de renta y patrimonio el individuo se cree un superhéroe y se va a posiciones ideológicas conservadoras y reaccionarias), pero esta cruda e inane exposición ultraliberal es estomacante.
        No creo que sea ninguna falta de repecto decir que este ''individuo interesante'' preferiria volver a ser una ameba unicelular, por causa de que TODO LO SIGUIENTE han sido aumentos de lo colectivo, ese monstruo terrible, gracias al cual, exclusivamente, ha sido parido, vive y da la lata. Saludos

        • Aunque el off-topic es ya monumental (y agradeciendo la inmesa paciencia de los editores en este caso), uno no puede evitar la tentación.

          No sé como funciona con las amebas pero en la organización social del ser humano, la "evolución"parte del "imperio de lo colectivo" donde el "individuo" es irrelevante políticamente y su voluntad debe estar sometida al bien del organismo colectivo (la tribu, el reino, ...) y llega al 4 de Julio de 1776 cuando, por primera vez, es el "derecho a perseguir la felicidad individual" lo que condiciona la organización del Estado.

          Es precisamente que mi derecho a perseguir mi propia satisfacción no deba sacrificarse a ningún bien colectivo superior, lo que da al individuo toda la dignidad que es la base de nuestra sociedad y que no existía cuando era una parte de un todo sacrificable a esa "unidad de destino en lo universal" colectiva.

          No conozco a nadie sensato que no opine que eso es una "evolución" y de hecho, cuando nos hemos separado de ese planteamiento después de 1776 (en la alemania Nazi, en la rusia de Stalin, en la Cuba de Castro, en la Venezuela bolivariana, en la China de Mao, casos todos donde lo "colectivo" se volvía a convertir en el "bien superior" y el individuo era "sacrificable") los resultados han sido "colectivamente" desastrosos.

          Y conviene recordar que nunca estamos a más de una generación de distancia de repetir esos desastres así que conviene estar paranoicamente alerta contra el resurgir de los "destinos colectivos"

          • Su error (solo explicable por el 'voto económico egotrópico mencionado-por esa posición económica individual precaria y posiblemente hasta insignificante pero que por pura aleatoriedad colectiva (y con trabajo individual, cierto, como el de todos)se ha incrementado o mantenido en su balance vital-esta en asociar el concepto de colectivo, comunidad, socialización solo a los ejemplos de Stalin, Mao, Hitler, Cuba, y similares...y no percibir que sus modelos, sus ejemplos de 'individualismo interesante' tales como Amazon, Uber, B. Santander, y hasta el bueno de Amancio Ortega son, en realidad, TAMBIEN ejemplos de colectivo, de comunidad y socialización. Colectivos que eliminaron, volvieron irrelevantes, a las empresas individuales del Feudalismo y Esclavismo. Modelo suyo que sólo ha sido el PASO PREVIO Y ANTERIOR (sujeto económico empresa privada) a los ejemplos por ud. mencionados-salvo alguno- y al resto de países del orbe. Son los sujetos económico-país, los sujeto-organismos nuevos, dando su primeros pasos, especialmente en el siglo XX, y sujetos que estando lejos todavía de contener unos socios individuales con pleno poder y mando sobre el organismo, paso que llegará sin duda, desbancaran, volverán obsoletos a sus modelos de ‘empresa privada’. Por cierto, no se ha dado tampoco en sus modelos Amazón, etc.. ese paso de dar pleno poder a sus individuos-trabajadores, los cuales son en ellos 'individuos irrelevantes' 'sacrificados al bien colectivo’, ¿no lo ha visto?

  • Estupenda iniciativa, les felicito por ello.

    Una duda al ver la web donde sumarse, las firmas de apoyo ¿en qué consisten exactamente y en que difieren con las de compromiso?

  • Cada uno es muy libre de firmar lo que quiera.

    Yo personalmente opino que las cuotas es de lo peor que le ha pasado a la lucha por la igualdad en mucho tiempo. La imposición de las cuotas en cualquier campo hace que todo el que no haya estado involucrado en la elección se permita dudar si una persona está ahí por su valía o "por cuota".

    Me da lo mismo que hablemos de mujeres, del % obligatorio de minusválidos en las empresas, o de una cuota para zurdos en un club de petanca.

    ¿Alguien se plantearía un boicot a una conferencia en la que sólo haya mujeres como ponentes? ¿alguien estaría dispuesto a que en el acceso a un departamento académico puntuara la pertenencia a una de esas "minorías"?

    Hace tiempo que la sociedad occidental ha perdido el oremus con el tema de las "minorías desfavorecidas".

  • Aplaudo la iniciativa y dejo un reflexión para todos los que la han criticado acusándola de paternalista o advirtiendo de consecuencias indeseadas y potencialmente desastrosas de la misma.
    Partiendo de la hipótesis de que los que aquí opinan son gente razonable y con dos dedos de frente creo que la diferencia fundamental entre los que se declaran feministas (y firman el compromiso) y los que no, es que los primeros han reconocido y asimilado el hecho de que todos tenemos un sesgo sistemático e inconsciente que nos lleva a infravalorar a las mujeres. Son bien conocidos los experimentos donde se presenta el mismo currículum (inventado) para ser evaluado y el supuesto hombre gana por goleada en la puntuación (siempre que haya algún espacio para la subjetividad, claro). Además, este sesgo también lo tenemos las propias mujeres. Ejemplos:
    http://ulfzoelitz.com/wp-content/uploads/JEEA-gender-bias.pdf (las profesoras son infravaloradas por sus estudiantes varones).
    https://scholar.harvard.edu/files/sarsons/files/groupwork_full_v6.pdf (a las investigadoras que publican artículos con coautor(a) se las valora menos, mientras que los hombres no sufren ninguna penalización).
    Los dos enlaces están sacados de esta entrada anterior en este blog:
    http://nadaesgratis.es/pedro-rey-biel/cuantificando-el-sexismo-de-los-economistas

    Así que el que sea honesto consigo mismo que se informe un poco más antes de volver a la carga con los argumentos de siempre.

    • Es curiosa la idea de que la selección "ciega" produzca mejores resultados. Salvo que uno esté entrenando para "guerrero Saolin", no se entiende que tome mejores decisiones con menos información. Lo que se demostraría es que, en ausencia de esa información, los responsables de seleccionar toman decisiones "diferentes", no necesariamente "peores".

      De hecho si quienes toman esas decisiones de contratación son los "expertos" en seleccionar lo que nos dice el experimento es que el "genero" señala características relevantes para ellos. Y, puesto que están entrenados para seleccionar a los mejores, esas caractertísticas "señalan" a los mejores.

      Algo parecido sucede con los sueldos: si quienes fijan los sueldos son "expertos" en ello y tienen incentivos para no sobrepagar, entonces la diferencia de retribución nos está indicando qué trabajo es más valioso.

      Del hecho de que el experto en seleccionar contrate menos mujeres si puede observar eso y de que las pague menos ¿no debería deducirse precisamente que las mujeres realizan un trabajo menos valioso?

      La realidad es que se acepta como premisa, una Verdad inobservable: que ellas y ellos realizan trabajos idénticos. Pero eso resulta sorprendente: los hombres se mueren antes, las mujeres corren más despacio, el libro de Brizendine “The Male Brain” tiene muchas menos páginas y muchas más citas de “sex” que “The Female Brain”, el 92% de los presos son hombres, ellos doblan el fracaso escolar ... ¿pero trabajar, trabajamos igual?

      • Otra de las formas que tenemos de falsar una teoría es deducir a partir de ella hechos observables y ver si se producen.

        Si “el sistema” retribuye peor a las mujeres entonces existe la oportunidad de crear en muchos mercados compañías que, empleando solo mujeres, sean competitiva frente a las que emplean hombres.

        En la realidad, no se observan estos tipos de compañías y no parece que nadie este arbitrando esa ineficiencia … de más del 30% en costes!!

        Si existe “Sesgo” en la selección y en la fijación de sueldos, en ámbitos donde nadie selecciona ni fija sueldos el efecto debería desaparecer. Ese es el caso de los emprendedores: ellos deciden su sueldo y ellos se autoseleccionan. Sin embargo cuando uno mira la realidad no observa a “las” Bezos, Page, Brin, Musk, Jobs, Gates, Ortega, Andic, Roig … Se puede ciertamente argumentar que influyen “otros” “discriminadores” (financiadores, inversores, …), pero parece razonable pensar que en ese ámbito debería observarse, al menos, una mitigación de esa discriminación.

        En la realidad parecería que las “diferencias de output” entre los emprendedores, lejos de reducirse aumentan.

        Seguro que es "volver a la carga" por "no haberse informado lo suficiente" pero la verdad es que uno ve espacios para la plausibilidad del anatema y hay que reconocer que, en la unidad de pensamiento que imponen los Reales Decretos del Ministerio de la Suprema Igualdad, resulta muy fácil que el emperador de la ortodoxia este desnudo.

      • “Es curiosa la idea de que la selección "ciega" produzca mejores resultados. Salvo que uno esté entrenando para "guerrero Saolin", no se entiende que tome mejores decisiones con menos información.”

        Menudo argumento. Evidentemente si uno tiene un prejuicio y lo que quiere juzgar son los méritos objetivos libres de ese prejuicio es mejor lo que llamas selección “ciega”. Es lo que “vieron” los responsables de contratar músicos para las orquestas cuando comenzaron las audiciones a ciegas. Desde ese momento se incrementó notablemente el número de músicas contratadas. Resulta que no tocaban tan mal. Y ese argumento es igualmente válido para seleccionar cualquier trabajador, sea un científico o un pintor de brocha gorda. Lo importante es la calidad de su trabajo y está más que demostrado que nuestros prejuicios nos impiden juzgar adecuadamente (a algunos más que a otros, claro).

        • Irene, muy de acuerdo con usted sobre las consecuencias de los prejuicios en las decisiones de las personas. Siempre he tenido prejuicios y se que los demás siempre prejuicios porque no hay alternativa, mucho más hoy que nunca antes porque siempre que tomamos una decisión en alguna medida tenemos que tomar en cuenta a otros afectados por nuestra decisión, pero esta consideración varía mucho dependiendo de cuánto conocemos a los otros y cuanto menos los conocemos, mayor uso hacemos de nuestros prejuicios (no importa cómo se formaron, sí sabemos que los tenemos).

          Apuesto a que usted es prejuiciosa como todas las mujeres y no sólo en relación a los hombres sino en relación a otras mujeres. Siempre he vivido rodeado de mujeres y nunca he encontrado diferencia entre mujeres y hombres respecto a prejuicios. La pregunta entonces es qué está dispuesta usted a sacrificar para ser menos prejuiciosa --yo ya soy muy viejo para preocuparme de ser menos prejuicioso pero sí me preocupo que mis nietos no lo sean y advierto una gran diferencia entre mis nietos mayores (criados en California por padres con 5 títulos postgrado UC Berkeley) y mis nietos menores (criándose en Chile por padres sin estudios universitarios y todavía en primaria) ya que los mayores son más prejuiciosos.

        • Irene:

          Dice usted que "todos tenemos un sesgo sistemático e inconsciente que nos lleva a infravalorar a las mujeres". Se trata de una afirmación fuerte donde las haya.

          Ya que sabe tanto sobre sesgos, permítame preguntarle por qué motivo ese sesgo solo funciona en algunos campos, y no en otros, donde las mujeres son mayoría.

          También me gustaría saber en qué momento podríamos concluir que los sesgos han desaparecido, de modo que las medidas de discriminación positiva podrían ser abandonadas.

          ¿Quizá cuando haya paridad absoluta? ¿Y solo en algunos campos? ¿O en todos?

    • Irene:

      Permítame que le pregunte por qué motivo esos sesgos que todos tenemos y que "nos llevan a infravalorar a las mujeres" funcionan solo en algunos campos, y no en otros.

      También me gustaría saber en qué momento podríamos decidir que los sesgos han desaparecido, de manera que las medidas de discriminación podrían ser abandonadas? ¿Cuando se llegara a una paridad absoluta? ¿En todos los campos? ¿O sólo en algunos?

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