Una herramienta para elaborar tu propio escenario del impacto del Covid-19

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Por José Ignacio Castillo Manzano y Diego José Pedregal Tercero

Posiblemente no hay pregunta económica más relevante en estos momentos que intentar estimar cuál será el impacto sobre los agregados macroeconómicos de las medidas que se están tomando para frenar la pandemia del SARS-CoV-2.

A priori, estos impactos sobre la economía son múltiples y de muy difícil medición. Aunque se pueden agrupar según afecten al frente sanitario o económico del conflicto (a la espera de que probablemente se abra un nuevo frente político). En el primero, tenemos todas las medidas que suponen un incremento significativo del gasto público para mejorar la capacidad de respuesta de nuestro sistema sanitario, con el objetivo último de minimizar el número de muertos. Como, por ejemplo, compras en un mercado internacional con exceso de demanda de material higiénico-sanitario específico para la pandemia, incluidos los tan necesarios test (aquí se subraya la utilidad de los mismos); levantar hospitales de campaña (aquí se remarca la nueva pericia china en estas lides) u hoteleros (aquí), o fortalecimiento de la plantilla de profesionales sanitarios con, en teoría, 52.000 nuevos sanitarios (aquí se habla sobre la dificultad de encontrar a dichos sanitarios).

Mientras que el frente económico inicialmente comenzó con los problemas del sector turístico vacacional y de congresos; posteriormente se le sumó un efecto riqueza adverso por el desplome de los mercados de valores, hasta que se decidió, mediante el estado de alarma, poner en coma inducido a la economía (aquí se habla de por qué es mejor la metáfora del coma inducido que la de hibernación) y esperar un posterior efecto Lázaro que permita su resurrección, una vez que controlada la pandemia. En este último paso, los efectos económicos adversos son generalizados pero dispares. Por ejemplo, es de esperar que sean menores en la distribución comercial que en la hostelería.

En todo caso, la situación es tan sumamente complicada y tan imprevisible que se puede calificar de auténtico “cisne negro”, siguiendo la terminología de Nassim N. Taleb. Los “cisnes negros”, por definición, no son predecibles ni en su inicio, ni en su duración, ni en las consecuencias que puedan tener posteriores. Esto lo entendemos hoy muy bien que estamos sufriendo el doloroso proceso en carne propia.

Cuando hablamos de econometría, estas consideraciones nos llevan a constatar que no podemos confiar en demasía en ningún modelo. Mención aparte merece la inteligencia artificial, pero sus modelos tampoco son aplicables, puesto que son buscadores de patrones y el problema es que en este caso no hay patrones definidos en este momento.

En este contexto de oscuridad e incertidumbre, lo más prudente es plantear distintos escenarios con distinta severidad. En todo caso, se debe aplaudir el esfuerzo que diversos economistas a título individual e instituciones están realizando para ofrecer algo de luz.

Entre estos aventureros de un territorio inexplorado y por orden cronológico podemos citar:

1. Las predicciones yogurt, por su limitada fecha de caducidad, de la OCDE: El día 2 marzo la OCDE actualizó sus predicciones del pasado noviembre con un conjunto de dos nuevos escenarios, en el más probable, el crecimiento mundial sólo bajaría 0,5 puntos, pasando de su anterior previsión de noviembre del 2,9% al 2,4% y la Zona Euro pasaría del 0,8% predicho en noviembre a sólo un 0,4% (aquí). Sus escenarios posteriores ya son más pesimistas (aquí).

2. Las predicciones “regla de tres” de la Junta de Andalucía: posiblemente la más rápida de las Comunidades Autónomas que presentó un nuevo marco macroeconómico ha sido la Junta de Andalucía (aquí). Puede que esta eficiencia previsora haya estado condicionada por el perfil profesional del actual Consejero de Economía, Catedrático de Fundamentos Económicos de la Universidad de Granada (consultar aquí). Lo más llamativo de estas predicciones es su versatilidad a modo de Regla de 3. De forma que, por cada mes que se mantenga el Estado de Alarma, el PIB de Andalucía disminuirá 2,1 puntos porcentuales.

3. Las predicciones del bloguero Gurú: en esta categoría el pódium se las llevaría, por su difusión global (primero mediante WhatsApp, después en el ABC), por la claridad expositiva, por ofrecer el escenario social más completo y, por qué no, por ofrecer el dato más redondo, las de Martín Varsavsky y su 10% de caída para este año (aquí), aunque no se explica la metodología de cálculo. Otras opciones serían las del asesor económico del PP Daniel Lacalle y su también redondo 8% de caída, según él, determinado “en base a las previsiones de expertos independientes” (aquí).

4. Las predicciones basadas en modelos: en este segmento destaca un par de entradas de Nada es Gratis, una en la que se analiza los efectos de la crisis sin medidas paliativas (aquí), y otra en la que se estiman los efectos de las medidas adoptadas por el gobierno y las autoridades europeas hasta el 26 de marzo (aquí). Las conclusiones se basan en un modelo de equilibrio general dinámico y estocástico y cinco hipótesis que los mismos autores consideran razonables, pero optimistas. El escenario base arrojaría una caída del PIB del 4,7%, al que habría que añadir 0,5% si el confinamiento se alarga hasta el 18 de abril, un 3,4% si hay una pérdida mayor de confianza o un 3,8% si hay una pérdida mayor de capacidad productiva. Los autores no ofrecen la simulación si se produjeran las tres condiciones a la vez, que suponemos que no será la simple suma, puesto que los shocks están relacionados entre sí, pero la dicha suma produce escalofríos al superar el umbral del -10%.

El contrapunto está en las estimaciones que las medidas implementadas por las autoridades españolas y comunitarias. Los autores calculan que el conjunto de medidas incrementaría el déficit en 3,5 puntos porcentuales respecto al escenario sin pandemia, y el PIB pasaría de una caída del 4,1% a solo un 0,6%. En el caso del peor escenario en el que el PIB caía un 7,9%, esta se reduciría hasta el 4,5%.

En este contexto, cobra sentido los intentos de ofrecer escenarios futuros en función de una serie de predicciones individuales sectoriales. Un camino podría ser lo que ha hecho en Francia su Institut National de la Statistique et des Études Économiques (aquí) para medir los efectos de las medidas de confinamiento allí adoptadas. A partir de la agregación de los impactos sectoriales llegan de nuevo a una estimación modelo regla de tres, de forma que cada mes de confinamiento en Francia supondría una reducción de 3 puntos su PIB.

Siguiendo este último camino y en un escenario de excepcional incertidumbre, ofrecemos una herramienta que facilitará que cualquier economista, profesional o amateur, puede desarrollar su propia previsión en función del escenario que tenga en la cabeza. Se trata de un libro Excel que muestra la desagregación del VAB español por sectores productivos (primario, industria, construcción y servicios desagregados en siete ramas de acuerdo con la división del INE, ver figura más abajo) en los cuatro trimestres del año pasado y las hipótesis de crecimiento real del PIB para cada trimestre del 2020 respecto al mismo trimestre de 2019 (celdas de color verde oscuro). Por tanto, el usuario tiene que introducir, para cada uno de los cuatro trimestres, sus supuestos acerca de la tasa de crecimiento del VAB con respecto al mismo cuatrimestre del año anterior. La celda F3 ofrecerá la variación del PIB de 2020 respecto al de 2019. Aparte de la aplicación obvia consistente en hacer el cálculo de la variación del PIB, también permite poner números a la sensibilidad del PIB anual a las variaciones particulares que se quieran plantear en cualquiera de los sectores y trimestres.

Os podéis descargar nuestra herramienta aquí.

Por defecto, supuestos sobre las tasas de variación intertrimestral de cada componente del VAB que hemos introducido nos ofrecen un escenario de caída del 9,7%, con un reparto de la pérdida inspirado en el del INSEE.

La utilidad de esta herramienta puede ir más allá de la economía-ficción y creemos que puede ser una herramienta útil para acercar esta crisis sanitaria-económica a los alumnos que en estos momentos están desarrollando actividades de docencia virtual en los campus españoles en las asignaturas de Macroeconomía, Economía Española o Introducción a la Economía en múltiples grados, desde el propio de Economía hasta Derecho o Matemáticas, entre otros.

Es importante matizar que esta herramienta se centra únicamente en la variación del PIB. Por supuesto existen muchas otras variables macroeconómicas de interés, como desempleo, deuda o déficit públicos. Además, la herramienta se ofrece para realizar ejercicios sencillos de predicción en el que no se incorpora ninguna ecuación de comportamiento macroeconómico ni información pasada de otras variables que no sea el propio VAB del año 2019.

A todos los posibles usuarios les agradeceríamos nos manden su feedback a cualquiera de los dos autores (jignacio@us.es o diego.pedregal@uclm.es  o por Twitter a nuestro Grupo de Investigación en @aem_us).

Hay 4 comentarios
  • ¿No hay un bug en la hoja de cálculo? La casila J10 debería operar sobre la E10 (y no sobre la B10). Lo mismo pasa con la K10, etc. Vamos, que las columnas correspondientes a los trimestres de 2020 en las celdas ocultas/protegidas están al revés.

    • Muchas gracias por el comentario. Ya está solucionado, junto con alguna cuestión de formato que nos han comentado otros lectores.
      Saludos.

  • El ejercicio sería más interesante si también pusierais el cuadro trimestral del PIB por el lado de la demanda con vuestros supuestos sobre las tasas de variación trimestrales del consumo privado, el consumo público, la formación bruta de capital, la variación de existencias (y, por tanto, de la demanda nacional), las exportaciones y las importaciones (y, por tanto, del saldo exterior) de modo que la tasa de variación ínteranual del PIB también resulte ser -9,74% por esta vía (y lógicamente que coincidan las tasas de variación intertrimestrales del PIB tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda).

  • La predicción del -10% de Varsavsky … es la que sale

    Algo es algo, pero plantear un esquema en el que los sectores pueden actuar de forma independiente no parece que aporte mucho más que dar la suma hecha en un excel.

    La “gracia” está cuanto supone una caída del X% de la construcción en la industria o en actividades inmobiliarias (¿no sirve alguna referencia de la crisis del 2008?). Poner en bloque “industria” donde está clara la diferencia entre algunos que dependen del mercado exterior y otros del interior, que cada uno tiene una capacidad de arrastre sobre el resto de sectores…. No incluir que un aumento de peso del sector público tendrá efecto crowding-out o de estímulo sobre otros …

    En fin, se agradece un Excel para hacer la suma y mostrar que el número de Varsavsky se puede obtener de alguna forma.

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