Los doble grados: una idea fuera de control

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La reciente explosión de dobles (e incluso triples) grados en la universidad española es un síntoma más de los profundos problemas de nuestro sistema educativo y de las ineficiencias del mercado de trabajo nacional. Unos programas que deberían ocupar solo un nicho reducido (o no existir) se han extendido por toda la geografía nacional sin ton ni son.

Los dobles grados prolongan en exceso los años de estudio, llevan a una formación superficial y, al sustituir calidad por cantidad, distraen de los verdaderos retos de la educación universitaria para las próximas décadas y nos separan de los mejores sistemas internacionales de enseñanza de grado.

Tres aclaraciones previas

Empecemos con tres aclaraciones. La primera es que yo estudié una doble licenciatura (derecho y empresariales). Aunque no quedé satisfecho con mi experiencia, muchos años en otras universidades, dando clases y hablando con decanos, directores de departamento, profesores, etc., me han llevado a la conclusión que el problema de los dobles grados es más de raíz que de la pobre implementación que de los mismos se hacía en mi universidad. No creo estar sesgado, por ello, en mis apreciaciones y, en todo caso, dada mi situación personal, el que haya más o menos dobles grados en España no me afecta más lejos de mi deseo general de formar adecuadamente a las futuras generaciones.

La segunda aclaración es que voy a hablar de dobles grados (aquellos con cargas lectivas de 300, 360 o hasta 474 créditos ECTS), no a grados multidisciplinares que incluyan materias de diferentes campos pero que se mantienen en 240 créditos.

La tercera aclaración es que mi ataque a la proliferación de dobles grados no contradice mi presunción de preferencia por las decisiones libres de cada individuo o institución. Por ejemplo, he defendido en este blog que las universidades deberían de ser libres en determinar sus planes de estudio, sus procesos de selección y sus sistemas de reclutamiento de profesorado. ¿Por qué critico entonces estos dobles grados?

Primero, porque estar a favor de que una persona tenga la libertad de hacer algo no significa que yo no pueda criticar su elección. Libertad no implica carencia de debate. Si mañana un grupo de personas crea la Universidad Rey Pelayo y deciden ofrecer un cuádruple grado, yo seré el primero en 1) defender el derecho de los fundadores de la universidad de ofertar el cuádruple grado y de los estudiantes de apuntarse al mismo y 2) explicar porque me parece una mala idea.[1]

Segundo, y esto me permite entrar en el centro de la discusión. El sistema educativo y el mercado de trabajo sufren de unos problemas de información asimétrica, de incentivos institucionales, de subvenciones públicas cruzadas y de regulación que causan que el estado de las universidades y de los estudios que las mismas ofrecen estén muy alejados de unos criterios de optimalidad. Y, aunque tal falta de optimalidad no es condición suficiente para una regulación adicional (insisto, el mejor camino es más libertad, no menos), sí que es condición suficiente para pedirle a la sociedad civil española a que piense en mayor detalle a dónde vamos.

Información asimétrica y grados

La educación universitaria cumple, en una economía moderna, un doble papel. Primero, permite a los estudiantes acumular capital humano. Uno aprende economía, contabilidad, álgebra, historia medieval, farmacología o decenas de otras materias. Tales conocimientos tienen valor en ellos mismos y un valor para el mercado de trabajo. Segundo, la educación “señala” la calidad de un estudiante, que de otra manera es difícil de evaluar. Ir a una universidad con un proceso de selección riguroso y notas de corte altas, estudiar un grado “difícil”, sacar buenas notas, etc., son mecanismos de “señalar” a las empresas las habilidades cognitivas (inteligencia) y no cognitivas (autocontrol) que son complejas de medir en entrevistas de trabajo u otros mecanismos de contratación.

En España existe poca dispersión en la calidad (real o percibida) de las universidades. Los motivos son varios (reducida movilidad de estudiantes, limitaciones regulatorias, falta de tradición de excelencia, enseñanza de mala calidad, poca tradición de rankings externos) pero en esta entrada no hace falta elaborar en ellos. De igual manera, nuestro derecho laboral limita la capacidad de oferentes y demandantes de trabajo en buscar soluciones individuales a sus problemas concretos de búsqueda y emparejamiento.

Dadas estas circunstancias, existe un fuerte incentivo en ambos lados del mercado a entrar en una “guerra armamentística” de cantidad (que se puede controlar) y no de calidad (que no se puede cambiar fácilmente). Las empresas quieren contratar a estudiantes que sean trabajadores y capaces. Y como es complicado y costoso determinar, por las razones esbozadas anteriormente, si un estudiante de economía de universidad A es mejor que de la universidad B o si el estudiante X es mejor que Y, las empresas prefieren contratar a un estudiante con un doble grado en economía y derecho simplemente porque este ha tenido una nota de corte más alta y ha demostrado “más empuje” durante sus estudios. Dado que lo más probable es que haya aprendido poco o nada (ya he criticado en detalle los problemas, por ejemplo, de los planes de grado de economía), al menos le ha metido horas y sacrificio y es más probable que en la empresa también le meta horas y sacrificio. Y, los estudiantes más ambiciosos, que entienden la posición de la empresa, deciden añadir derecho a sus estudios además de economía, empujando la nota de corte para la admisión hacia arriba. Para las universidades satisfacer esta demanda de dobles grados es sencillo. La mayoría de ellos no son más que “pegar” derecho y administración de empresa o variaciones como economía, finanzas, etc. (grados todos ellos baratos de ofrecer, al no requerir laboratorios o prácticas clínicas), sin tener que pensar mucho en su estructura y sin afrontar el problema de raíz de cómo ofrecer una educación diferente para 2017. Los decanos pueden así presumir de “programas de excelencia” y atraer a buenos estudiantes sin abrir la caja de pandora de una verdadera reforma que, dada la estructura de gobernanza de la universidad española, es casi imposible. La consecuencia de estos incentivos de empresas, estudiantes y universidades es una explosión de estos programas, desde los más tradicionales de derecho con dirección de empresa a los más exóticos como este. Como siempre ocurre en los sistemas complejos, las consecuencias de los problemas de raíz son propiedades emergentes no diseñadas por nadie.[2]

Consecuencias negativas

¿Por qué este resultado es negativo? Por las tres razones apuntadas al comienzo de esta entrada. Primero, porque los dobles grados llevan a un número excesivo de años de estudio, con sus costes monetarios y de oportunidad. En vez de grados de tres o cuatro años, una duración sensata dada la experiencia internacional y la posibilidad de especialización en el postgrado, nos encontramos con muchos estudiantes empleando cinco o seis años antes de acceder al siguiente paso de sus vidas. Aquellos lectores que hayan estudiado un doble grado no deben preguntarse sí aprendieron más que en el grado simple, deberían preguntarse sí aprendieron más de lo que hubiesen podido aprender en un grado simple de calidad más un master, que es el verdadero coste de oportunidad (al menos potencialmente). Las “carreras armamentísticas” en cantidad llevan al derroche de recursos. Y aunque todos los sistemas universitarios sufren en mayor o menor medida de este derroche, el caso actual de España es particularmente serio y parece agravarse.

Segundo, porque al final el doble grado es una quimera. Aprender bien economía a nivel de grado requiere dedicación completa por cuatro años. Mi sospecha es que lo mismo ocurre con todos los demás grados. Si juntas derecho y economía, por mucho que lleves el programa a cinco o seis años y que el estudiante haga un esfuerzo extraordinario, nos vamos a encontrar con una formación a medio cocinar: ni vas a saber economía ni vas a saber derecho. Paradójicamente, en España, esto quizás sea menos costoso de lo que parece pues la educación en los grados individuales es mala, con lo cual tampoco se pierde mucho (en la mayoría de los sitios poca economía vas a aprender de todas maneras: los planes están mal diseñados, se siguen dando apuntes, los libros de texto son terribles,...). Pero si uno quisiera montar un programa de grado de excelencia de verdad en España, los dobles grados no tendrían cabido en el mismo.[3]

Y esto no es problema de los detalles de cómo se hacen las cosas en un sitio u otro, es un problema estructural derivado del hecho de que en un año académico un estudiante no puede trabajar en su grado más de unas 2000 horas. Este es un reto fundamental, por ejemplo, para la enseñanza de economía a nivel de grado en Oxford, un programa que por una serie de motivos conozco. Por un accidente histórico (básicamente, la aparición de economía como disciplina de estudios a principios del siglo XX que había que encajar en una universidad muy conservadora), en Oxford no se puede estudiar “economía”. El grado es en “Filosofía, Política y Economía” (PPE) (existen dos grados pequeños colaterales de “economía y dirección de empresas” y “economía e historia”; el primero de reciente creación). Aunque la idea de combinar política, filosofía y economía suena fenomenal, en la práctica el grado funciona mal y existe un deseo extendido en la universidad de reformar PPE. Intentar abarcar tres áreas tan amplias como filosofía, política y economía a un nivel que vaya más lejos del superficial es, tristemente, imposible y, en el caso concreto de economía, los estudiantes terminan sus estudios sin la formación precisa para ir a un master de economía de calidad (aunque, afortunadamente, como el programa es selectivo y los estudiantes son buenos, la mayoría se las apaña para suplir carencias o estudian un año adicional en un master de transición).[4]

Tercero, porque como ya he explicado, los dobles grados ofrecen a las universidades una excusa para presumir de algo de lo que en realidad carecen, satisfacer en falso la demanda de los estudiantes más lanzados que reclaman una mejor educación y eludir los cambios en estructura y contenido de la enseñanza que ya se retrasan en exceso. Esta distracción es muy nociva para el largo plazo de las universidades y causa una desconexión de nuestro sistema universitario con los de otros países avanzados.

Soluciones

¿Qué se puede hacer? Tristemente, veo pocas soluciones a corto plazo. La paradoja de la situación actual es que los futuros estudiantes se encuentran “atrapados”. Si un familiar me preguntase si él debería estudiar un doble grado mi respuesta quizás fuera afirmativa. Si la mayoría de los estudiantes trabajadores estudian un doble grado y las empresas prefieren contratar a dobles grados, a un estudiante individual le quedan pocos incentivos a estudiar un grado simple, por mucho que esta sea su opción favorita. Por supuesto, siempre se puede ir por libre, pero esto tiene unos riesgos indudables, por mucho que luego haya casos donde las cosas terminen cuadrando. De hecho, es lo que ocurre en el Reino Unido con PPE: como es el programa al que tradicionalmente han ido muchos de los mejores estudiantes, las nuevas generaciones se ven “forzadas” a hacer PPE, aunque prefiriesen otra cosa.

La primera posibilidad para romper este nefasto equilibrio es que alguna institución cree programas de grado de excelencia y bien diseñados (por ejemplo, con solo 4 asignaturas por semestre pero de contenido sustancial). Una manera de hacerlo es con grupos especiales (lo que en Estados Unidos se llama honors y que no obliga a cerrar los grados convencionales). Si estos grados comienzan a atraer a los mejores estudiantes y las empresas a contratarlos, la demanda por los dobles grados caerá. De hecho, muchos estudiantes de mayor nivel de renta ya están buscando esta solución mudándose a otros países a estudiar.[5]

La segunda posibilidad es introducir más flexibilidad para que las universidades decidan sus programas de estudio. En su origen los dobles grados cubrieron un hueco en nuestra formación educativa: gente que estuviese mejor preparada para el mundo de la empresa y sus necesidades específicas. La idea del doble grado era intentar ofrecer tal formación dentro las rigideces de nuestros planes de estudio centralizados acumulando derecho y empresariales. Si lo que queremos es tener programas que satisfagan las demandas del mercado de trabajo, démosles a las universidades la posibilidad de diseñar sus programas de estudio de manera mucho más flexibles. En mi departamento en Penn tenemos varios majors (un equivalente, salvando distancias importantes, a los grados españoles). Uno es en economía, para la gran mayoría de estudiantes que quieren una formación básica en nuestra disciplina antes de empezar a trabajar o ir a graduate o professional school (aquí, por ejemplo, derecho se estudia después de haber acabado la carrera). Otro es en mathematical economics, para aquellos estudiantes que quieren estudiar un doctorado. Es un programa más riguroso y con una carga lectiva más pesada. Pero la misma no se cubre con más años de estudio, sino con la reducción en optativas de otras disciplinas. Esto nos permite ofrecer un programa de estudio coherente y de gran éxito en el mercado académico en vez del “pegote”, por ejemplo, de doble grado de economía, matemáticas y estadística que ofrece la Universidad Complutense o este absolutamente horroroso que ofrece la Universidad Rey Juan Carlos I, que parece mal diseñado a propósito.[6]

Una tercera posibilidad es seguir el ejemplo de SciencesPo o Polytechnique, unos programas que funcionan francamente bien, con grados con un tramo común y tramos posteriores especializados. Por ejemplo, podríamos tener un grado con dos años comunes entre muchos campos y dos/tres años específicos. Estos grados con dos tramos permiten mayor flexibilidad a los estudiantes al retrasar la elección de materia principal de estudio hasta haberse familiarizado más con las mismas a nivel universitario, Mi impresión es que muchos estudiantes con buenas notas se apuntan a dobles grados porque no están seguros de sus preferencias (algo lógico, por otra parte: ¿quién sabe de verdad que es la economía moderna con 17 años, por mucho que haya tenido una introducción a la misma en el bachillerato?) y prefieren mantener diferentes opciones abiertas.

Una cuarta posibilidad, relacionada con las dos anteriores, es dar mucha más libertad a los estudiantes a decidir sus programas de estudio permitiendo carreras más especializadas e individualizadas. Como mencionaba al comienzo de la entrada, estoy en contra de doble grados, no de grados multidisciplinares que incluyan materias de diferentes campos (aunque estos también puedan sufrir de cierta superficialidad, su contenido variado puede ser lo que prefiera el alumno por distintas razones). La consecuencia última de este camino sería generalizar ideas como los grados abiertos, que ya empiezan a ofrecerse en España, aunque aún con limitaciones.

Una quinta posibilidad es incrementar la percepción de la diferencia de calidad entre distintas universidades, para con ello reducir la competición en cantidad e incrementarla en calidad. El Mundo tiene un ranking de grados pero solo clasifican 5 por materia y los criterios de selección (como el número de ejemplares en biblioteca) algunas veces dejan que desear. Pero el resultado, al menos en economía, coinciden a grandes trazos con mi percepción subjetiva (no creo que nadie dude que los mejores programas de grado en economía en España están en la UPF y en la Carlos III). La Fundación BBVA e IVIE tienen otro, pero mezcla a veces grados de manera un tanto extraña. El ranking de esta gente no tiene sentido alguno. Esperemos que tales esfuerzos se hagan más comunes y la gente se acostumbre a aceptar que, como no puede ser de otra manera, hay universidades de primera, de segunda y de tercera división y que distintos estudiantes tiene que ir a diferentes universidades.

Finalmente, y esta es la motivación para esta entrada, empezando a hablar de este tema. Yo me percaté del problema cuando el año pasado repasé los grados de economía en España mientras preparaba una serie de entradas sobre sus deficiencias. Lo que antes era una pequeña excepción en la universidad se ha extendido como el fuego. No es esta la dirección correcta. Las cosas no se pueden medir al peso: ni las tesis doctorales ni los programas de grado.

P.d. Varios amigos me han sugerido mejoras a un primer borrador de esta entrada. Además de mi agradecimiento, tengo que eximirles de responsabilidad por el resultado final.

1. Este argumento requiere una matización en el caso de que los estudios se realicen en una universidad pública. Incluso con la reciente subida de las matrículas, los estudios en una universidad pública están subvencionados por el presupuesto público. Por tanto, tenemos que preguntarnos si el que paguemos parcialmente por dobles grados con el dinero de todos es el mejor uso del mismo (por ejemplo, en comparación con mejorar los grados simples). Como esta cuestión abre la puerta a muchas otras discusiones acerca de cómo financiar la universidad pública que no son el objeto de esta entrada, voy a ignorar esta matización.

2. Este proceso de señalización es muy semejante al de las oposiciones a los altos cuerpos. El valor monetario de las mismas se deriva más de la señalización que crean que del valor añadido del contenido de las mismas. Oposiciones y dobles grados son síntomas de la misma enfermedad estructural. Igualmente, a menudo se escuchan quejas que en muchas empresas profesionales españolas (consultoras, bufetes, etc.) se sobrevaloran las horas de trabajo como señal de calidad, pero tales quejas son complejas de juzgar en ausencia de una evidencia más sistemática.

3. Los lectores más astutos podrían contestarme que necesito de una evaluación rigurosa de estas afirmaciones, mirando formalmente los resultados de estudiantes en unos programas y otros. Este lector tiene, en principio, toda la razón, pero esta evaluación sufre de dos dificultades econométricas. Uno, que es compleja de implementar (habría que tener un panel de muchos años). Segundo, que habría que controlar por la endogeneidad de selección de programas y de los “peer effects” causados por esa endogeneidad. Y dado que no tenemos esta evaluación, debo de basarme en mis observaciones parciales.

4. No deja de sorprender, por tanto, que justo en este momento se creen programas similares en la universidad española como este o este (aunque estos no sean dobles grados, sino grados multidisciplinares, pues su carga es de 240 créditos; este otro programa en cambio sí que es un demencial triple grado). Que nadie se lleve a engaño: si uno estudia uno de estos grados, no sabe prácticamente nada de economía (dejo que la gente de filosofía y políticas decidan si la formación es adecuada en sus disciplinas) y que su grado ponga “economía” es más una aspiración que una realidad (aunque para algunos estudiantes, esto sea todo lo que necesiten o quieran). Nosotros en Penn también tenemos un programa así y si por mí fuera lo cerrabamos mañana por la mañana: no vale para nada. Mi sospecha es que los incentivos en las facultades a ofrecer nuevos grados y con ellos crecer en personal es casi irresistible.

5. Como economista, tiendo a desconfiar de las soluciones de esquina. Quizás exista espacio para cierto número de dobles grados (sobre todo si se solapan mucho, como dirección de empresa y economía o en algunas ciencias naturales o a lo mejor a nivel de postgrado, como aquí), pero mi sospecha es que el espacio óptimo de los mismos es mucho más reducido que el actual.

6. Una solución que me da más temor es alentar la creación de programas que combinen grados y masters (como ocurre a veces en Francia o en Estados Unidos) y que terminemos en una situación donde todos los estudiantes trabajadores se tengan que apuntar a estos programas por los mismos mecanismos que señalo en el texto principal.

Hay 31 comentarios
  • Interesante entrada. Quisiera añadir otra cuestión como es la apertura sin ningún criterio de nuevas facultades o escuelas de ingeniería. Recientemente la Universidad de Oviedo ha abierto una Escuela de Ingeniería Civil con Máster de Caminos incluido. Con las restricciones presupuestarias que existen, ¿qué motivo hay cuando en Santander está una de las mejores Escuelas de España?

    • Yo no soy ingeniero con lo cual sere cauto en extremo en mi respuesta. A primera vista, SI que sorprende que dado que hay una escuela en Santander, necesitemos de una segunda en Oviedo teniendo en cuenta que

      1) Con la A-8 ya terminada, la comunicacion entre Asturias y Cantabria es rapida.

      2) La pobre demografia de Asturias (y provincias circundantes) y por ello la escasa necesidad de mas plazas universitarias en el medio plazo.

      En el campo de ciencias sociales, sobre el que conozco mas, se ha dado un fuerte crecimiento de programas en las universidades publicas (las privadas pueden hacer lo que quieran) que considero a menudo reflejan mas los intereses de la institucion y de los departamentos de crecer (un incentivo de "public choice") que los de una planificacion global del sistema universitario nacional sensato.

  • Hola Jesus mi pregunta es que recomendación me darías para ampliar o simplemente compaginar mis estudios de grado en economía fuera de la universidad (por ejemplo, libros, cursos de gran valor en conocimiento... etc ) ya que veo que los profesionales como tu criticáis el plan de estudio de las universidades.
    muchas gracias. Un saludo

  • Interesante tema, Jesús.

    Es el caso de mi novia, sacó muy buena nota en bachillerato, y decidió hacer ADE+Derecho en la UPNA. Allí es un programa de 5,5 años, y dado que quiere ser abogada tiene que reservar algún tiempo más para hacer el examen de abogacía. De ese modo terminaría de mínimo 6,5 años, a no ser que quiera hacer un máster de verdad después, en cuyo caso se plantaría con 25 años sin haber terminado de estudiar.

    Como puedes ver no es la situación ideal para ella, pero con 18 años la posibilidad de entrar a un doble grado "elitista" (la nota media era muy alta) es mucho más interesante que una carrera "normal" con un acceso un poco más rápido al mercado de trabajo.

    Mi impresion es que los programas de doble grado son señales para los potenciales contratadores de que son más válidos que los demás o retos personales (dada mi experiencia con varios alumnos).

    En cualquier caso la universidad debe estar bastante contenta con la experiencia, ya que van a abrir el mismo grado, pero en inglés próximamente.

    • Como señalo en la entrada tardar 6.5 años en acceder al siguiente paso laboral/educativo es exagerado. En la mayoria de los paises de nuestro entorno ese primer tramo de educacion son 3/4 años. 2.5 años adicionales dan para mucho cuando uno esta comenzando su vida adulta.

      El que la universidad este contenta y quiera abrir un nuevo grupo refuerza mi argumento. La entrada explica como la explosion de los dobles grados es el resultado de la maximizacion de cada uno de los participantes en este mercado (estudiantes, universidades, empresas). La clave del problema es que el mercado de servicios educativos esta plagado de problemas de informacion asimetrica, de subvenciones cruzadas (que separan costes individuales de costes sociales) y distorsionado por la estructura regulatoria tanto de los titulos como del mercado de trabajo. En una situacion como tal, uno no debe de esperar que las decisiones individuales de los estudiantes (que maximizan su utilidad individual) lleven a situaciones optimas a nivel agregado.

      Los economistas tendemos a confiar en los mercados porque, bajo ciertas circunstancias, los incentivos que el sistema de precios ofrece hace que las decisiones individuales lleven a a buenos resultados agregados. Y, sabemos ademas que, aunque estas circunstancias no se cumplan exactamente, que en la practica los mercados tienden a ofrecer resultados suficientemente buenos (y mejores que los resultantes de otros sistemas de asignacion de recursos). Pero nuestro sistema educativo y laboral se encuentran tan lejanos de esas circunstancias que la presuncion que las decisiones individuales agregaran de manera correcta se rompe. La entrada intenta ofrecer soluciones a este problema sin pasar por mas regulacion.

  • Una universidad privada es una empresa y se dedica a satisfacer una demanda, no se le puede pedir que haga lo contrario. Son los estudiantes los que demandan mal? Estos demandan en función de lo que creen que se esperará de ellos (y no se si aciertan en el juicio). Y la empresas? De un mayor diálogo entre univerisdaded y empresarios podrían surgir buenas ideas.

    Por cierto, con las licenciaturas este problema no era tal. Mis estudios, matemáticas en la UVEG, tenían un último año con 100% de optativas. Hablé con aquellos con quienes iba a trabajar al año siguiente y ellos me dijeron que asignaturas cursar. Win-win con una base sólida.

    • Como explico en detalle en la entrada, el mercado de servicios educativos esta plagado de problemas de informacion asimetrica, de subvenciones cruzadas (que separan costes individuales de costes sociales) y distorsionado por la estructura regulatoria tanto de los titulos como del mercado de trabajo. En una situacion como tal, uno no debe de esperar que las decisiones individuales de los estudiantes (que maximizan su utilidad individual) lleven a situaciones optimas a nivel agregado. En el caso de las universidades el problema se agrava ya que la mayoria de ellas son instituciones publicas y, como hemos argumentado en este blog muchas veces, sus estructuras de gobernanza les llevan a maximizar el intereses de los "insiders" (rectores, ciertos catedraticos, etc.) y no el bienestar de la sociedad que las financia.

      Los estudiantes no "demandan mal", demanda lo mejor que pueden para ellos mismos dentro de un conjunto de opciones sub-optimas. Yo mismo recomendaria, por ejemplo, a un amigo que hiciera un doble grado. Ello no quita para que sea una mala idea que tengamos dobles grados.

      Uno de las grandes logros de la economia del siglo XX fue precisamente clarificar el abanico de situaciones en los cuales las decisiones individuales (empresas, universidades, estudiantes) no llevan a buenos resultados agregados. En esta entrada explico porque este el caso ahora en España y propongo soluciones que, respetando la libertad de los estudiantes, reduzcan el problema.

  • Interesante. Una matización: los dobles grados no son un grado en sí. Los alumnos obtienen dos diplomas independientes y cursan todas las asignaturas de cada grado (menos las comunes).
    Una reflexión: las facultades ofrecen estos dobles grados y no algo más razonable o específico en parte porque se ahorran la verificación de la ANECA. Una vez que tienen las dos titulaciones adaptan los horarios y listo. Para el alumno es más cómodo pero no es distinto de matricumarse en una segunda carrera
    Una experiencia: Los alumnos de estos grados que suelen tener un rendimiento más alto tienen unas preferencias claras por una de las dos y se centran en ella. Por ejemplo en el doble grado ingeniería y ADE esta segunda la consideran un minor o "María".
    Saludos

    • 1) Si, efectivamente, los dobles grados te dan dos titulos. Yo tengo dos trozos de papel diferentes en casa 🙂

      2) Si, el punto de la ANECA es importante. Lo deberia de haber resaltado mas cuando hablaba de como las universidades "pegaban" los dos grados sin mayor preocupacion.

      3) Si, los estudiantes tienen a menudo una preferencia clara. La tenia yo 😉

  • Cunado veo estas entradas, te das cuenta de las diferencias de clase tan importantes que hay y lo difícil que es salir de tu estrato social a otros más avanzados. Me refiero a ese comentario de los estudiantes con más rentas se van fuera de España. Para la mayoría eso es un sueño lejano. Tenemos que conformarnos con la calidad, mejorable, muchas veces, que nos comentas. Con lo cual, se tienden a perpetuar las diferencias de origen. Es triste ver cuanto te condiciona tu entorno y que difícil es que cambie.. Desde luego hay excepciones. Es un cierto consuelo que con sus entradas donde critica la situación, aunque no siempre estoy de acuerdo con usted Jesús, creo que en general suelen ser bastante acertadas penetrando en la esencia de las cosas, y con los debates que lanza,mucha gente pueda tener más conciencia de estos asuntos tan relevantes y sirva para tomar mejores decisiones. Desde luego, muchos no podrán irse fuera a estudiar el grado por falta de recursos, pero desde luego que unos cuantos trabajaran más duro si cabe para construirse una vida mejor aprovechando las cosas buenas, que también las hay. Me refiero a la UPF o UC3M, que para la gente no de clase alta, con mucho esfuerzo puede llegar lejos. Es nuestra única opción para muchos. Quizá mis comentarios le parezcan obviedades, pero cuando más bajo se esta en la pirámide social, es menos frecuente recibir comentarios y debates estimulantes. A este cometido usted contribuye mucho y quería agradecérselo.

    • Muchisimas gracias.

      "las diferencias de clase tan importantes que hay y lo difícil que es salir de tu estrato social a otros más avanzados"

      Precisamente por eso escribo estas entradas: para que tengamos un sistema universitario que no le impida a ningun español llegar a donde su esfuerzo y capacidad le pueda llevar.

      No hay nada que me preocupe mas que un chaval listo de una ciudad española pequeña o de un barrio menos favorecido no pueda progresar porque carezca de medios y la universidad local no le sirva.

      No estoy seguro que mis propuestas sean siempre correctas (quien puede estarlo?) pero es lo que mi leal saber y entender me dicta y por eso insisto tanto.

  • Le veo muy critico con los planes de estudio de economía. Me pregunto que opinión le merece la formación en economía que pueda obtener una persona que trabaja , vía la UNED. ¿En EEUU es frecuente que las personas estudien otras carreras que tienen que ver con su profesión? ¿ las empresas lo valoran? ¿ O solo se busca ultraespecializados en algo y se entiende que esos añadidos son muy superficiales y en el fondo poco útiles? ¿ Podría citar una institución de formación a distancia de gran prestigio en EEUU? ¿ Existe algo equivalente a lo que aquí es la UNED?

    • 1. El año pasado escribe una larga serie de entradas explicando porque los planes de estudio de economia de las universidades españolas eran muy malos. A ellos me remito (estan referenciados en otro comentario anterior).

      2. Desconozco el valor añadido real que tiene un grado de la UNED. Yo no lo he estudiado y no conozco personalmente a nadie que lo tenga.

      3. En otras entradas he sido muy critico con buena parte del profesorado de economia de la UNED . Por ejemplo, José Antonio Martínez Álvarez deberia de haber sido expulsado de la universidad por su plagio. Que yo sepa, la UNED se ha cruzado de brazos (que algun lector me diga si ha habido alguna consecuencia que desconozco). Esto me hace sospechar que la enseñanza de muchas asignaturas no debe de ser muy buena.

      4. En Estados Unidos existen miles de universidades. Unas ofrecen grados muy genericos con muy poca especializacion (incluso como este: https://www.sjc.edu/), otros ofrecen grados especializados. Y otras universidades ofrecen grados intermedios. La enorme ventaja de un sistema de libertad universitaria como el que yo propongo (y que ayudaria a eliminar la explosion de dobles grados) es el ofrecer un abanico muy amplio de opciones que se acomoden a diferentes objetivos.

      5. No, en Estados Unidos no existe nada equivalente a la UNED porque la educacion universitaria no es federal. Varias universidades publicas estatales tienen programas de educacion a distancia. Una mejor comparacion es con Open University:

      http://www.open.ac.uk/

      en el Reino Unido.

      6. En todo caso, el que yo critique los planes de estudio españoles no significa que proponga copiar el sistema de Estados Unidos. Mientras que el mismo tiene aspectos positivos a imitar, tiene muchos otros que no lo son. Por eso, por ejemplo, cito en mi entrada instituciones francesas. La solucion es mejorar la UNED, no hacerla desaparecer.

  • Ha comentado que el major es, salvando unas distancias, equivalente a un grado, ¿ podría explicar en que consisten esas distancias? ¿ Y podría explicar los minor? Oigo hablar de ello, pero no se exactamente muy bien como están estructurados. Le agradecería mucho si pudiera ilustrarme sobre ello, tengo mucho interés en conocer esas categorías . En España, no he visto nada de ello.

    • Aqui

      http://www.college.upenn.edu/curriculum/

      esta la estructura de la educacion de grado en una universidad como Penn (Arts and Sciences; en Wharton es diferente).

      Los estudiantes, en general, toman 32 asignaturas (4 asignaturas por cada uno de los 8 semestres del grado, cada asignatura en un credit unit, CU). Con esas 32 asignaturas hay que cubrir aspectos de enseñanza general (artes, humanidades, ciencias, matematicas, etc.) y una "concentracion" (el major) que viene a corresponder con unas 12-14 asignaturas (con alguna excepcion). Como las asignaturas de enseñanza general vienen a ser unas 15-16 y el major unas 12-14, te quedan unas 4-8 de electivas. Normalmente asignaturas del major, como introduccion a la economia, cubren requisitos de educacion general, como ciencias sociales y en el high school se ha estudiado alguna asignatura avanzada (AP, advanced placement) que se convalida para educacion general (aunque la mayoria de las universidades como Penn cada vez convalidan menos).

      Los estudiantes pueden emplear esas asignaturas extras para tener un minor, que es una concentracion menor, normalmente con unas 6-8 asignaturas. Por ejemplo, se puede tener un major en economia y un minor en historia.

      Tambien se puede hacer un doble major (matematicas y fisica, por ejemplo) pero requiere seleccionar muy bien todas las asignaturas para encajar en 32 CU los requisitos de educacion general y de los dos majors. Algunos estudiantes se van, por ello, a 34-36 CU pero no es algo que guste en exceso en decanato.

      Mira la pagina web que enlazo y todas las subpaginas en la misma y te quedara una buena idea del sistema.

  • Buenos días Jesús, estudié la doble licenciatura en la misma Universidad que usted y no puedo estar más de acuerdo en que esto de los dobles grados/licenciaturas no hay por donde cogerlo.

    Evidentemente, con este tema de la excelencia y demás parafernalia, uno se cree más guapo, fuerte e inteligente que el resto cuando la realidad es que la inteligencia/ capacidad de trabajo ya la trae cada uno desde casa. Lo único que hacen estas Universidades es aprovecharse del nivel de auto-exigencia de los alumnos que entran, precisamente alimentados por esas perspectivas laborales a priori más favorables, para luego colgarse la medalla.

    La realidad, un espíritu competitivo donde lo que prima es quedar por encima del de al lado, un profesorado a menudo endogámico que no ve más allá de las cuatro paredes del centro y escaso interés en profundizar en materia alguna con honrosas excepciones. Luego, también está la famosa red de contactos y el aprender a hacerse el nudo de la corbata, algo que en otras Universidades no enseñan y sin duda lo más útil que uno se lleva.

    Mucho orgullo y satisfacción en definitiva pero escaso rédito si uno buscar hacer carrera fuera de los cuatro despachos de élite o Big Four de turno. Un saludo.

  • Enhorabuena, una entrada muy necesaria y original.

    Por ponerle un pero, creo que se debería enfatizar más la divergencia que los dobles grados abren con respecto a los sistemas educativos de los países de nuestro entorno.
    ¿Qué estudiante de China o India (o Francia!) va a venir a España si las carreras de prestigio aquí duran 5-6 años, tienen una carga lectiva inmensa y no tienen un equivalente inmediato en el extranjero? ¿Cómo le explica un español que busca trabajo en un banco en Londres que ha dedicado 6 años a estudiar economía a nivel de grado y aun así tiene unos conocimientos notablemente inferiores al de un grado simple? ¡Es de locos!

    Por último, observo varias tendencias que podrían limitar la demanda de dobles grados a medio plazo:
    1. Al mejorar la economía, el coste de oportunidad de esos 2 años adicionales de educacion se puede ver incrementado.
    2. La competencia con el extranjero: Para qué hacer un doble grado si puedo hacer grado + máster en LSE? En Warwick, cada año de los ultimos 3 ha aumentado más o menos un 50% el número de españoles que entran en cada promoción de grado.
    3. La aparición en España de grados que ofrecen esa señal positiva: grados en inglés, grados como PPE (con todos sus problemas) o International Business Economics en la UPF, grupos de Alto Rendimiento Académico (como el la UPV).
    ¿Crees que acabarán teniendo un impacto significativo?

    • "creo que se debería enfatizar más la divergencia que los dobles grados abren con respecto a los sistemas educativos de los países de nuestro entorno."

      Si, es verdad. Pero me quedaba un pelin larga la entrada. Pero es un punto importantisimo.

      "La competencia con el extranjero"

      Si. Vamos a un sistema universitario mundial (o al menos Europeo). Mira:

      https://portail.polytechnique.edu/bachelor/fr

      Quien va a ir a un doble grado cutre español pudiendo ir a la Polytechnique? Es verdad que requiere dinero pero ahi esta el problema: que la gente que se lo pueda permitir va a conseguir dar a sus hijos una formacion mucho mejor. Por eso es tan importante solucionar mejorar universidad publica.

      3. "¿Crees que acabarán teniendo un impacto significativo?"

      Creo que si, pero que va a tardar tiempo. Hay que quitar primero la obsesion de la "cantidad".

  • Jesús,

    Aunque no esta relacionado directamente con la entrada, me gustaría hacer la siguiente pregunta, ¿Qué le ocurre a un alumno de Penn si es pillado copiando? Lo pregunto porque en la UMU se ha descubierto una red de 20 alumnos que copiaba vía WhatsApp pagando 300 euros a un docente de academia. La Inspección de Servicios de la UMU ha propuesto sancionar al cabecilla de la trama con la expulsión de su facultad durante un cuatrimestre.

    Para mas información os paso el enlace a la noticia que explica lo sucedido.

    http://www.laverdad.es/murcia/destapan-copiaba-whatsapp-20170905010134-ntvo.html

      • Gracias Jesús por contestar. A mi parece ridicula la sanción y que genera un efecto llamada para que los alumnos copien.

  • Hola profesor. Una pregunta: ¿Sería una excepcion el CFIS(Centro de Formacion Interdisciplinaria Superior) de la UPC. Parece que los doble grados no son solo la suma de temarios de 2 carreras, sino que están hechos con sentido. Se podría hacer algo parecido con economia+matematicas ó economia+finanzas cuantitativas etc....

    • 1) Yo no soy ingeniero (o matematico), con lo cual prefiero ser cauteloso en evaluar programas sobre los que conozco menos.

      2) Cuando los programas estan bien pensados y la relacion entre las dos areas (i.e., ingenieria de datos y matematicas) importante, el problema del doble grado es menor. A primera vista, los programas del CFIS parecen mucho mejores que los de la Rey Juan Carlos I o la Complutense (en general, los programas en las universidades de Barcelona suelen estar mejor organizados que en las universidades de Madrid y mucho mejor que en las de otras ciudades).

      3) Pero mi objecion principal (la larga duracion de un doble grado) se mantiene. Creo que tiene mas sentido estudiar 4 años de un grado mas 2 de un master avanzado que 6 años en un doble grado.

      4) En el caso de doble grado economia+matematicas. No creo que sea una buena idea. Hay muchas cosas en un grado de matematicas (geometria, partes de algebra, teoria de numeros) que tienen una aplicacion muy reducida en economia. Lo ideal seria un grado de economia matematica (quizas con algun credito mas que 240; pongamos 288, que corresponderian a 72 creditos por 4 años, en vez de 60 creditos por 4 años) con un fuerte componente de matematicas y menos bobadas estilo politica economica, pero no un doble grado.

  • Hola Jesús,

    Como estudiante de último año de Derecho y Economía, estoy totalmente de acuerdo contigo.

    Ahora, habiendo pasado por dos universidades Españolelas y conociendo como se desarrollan grados simples y dobles, creo que hay un matiz importante que no mencionas y que yo he sufrido.

    Evidentemente los dobles grados atraen a personas más trabajadoras y sacrificadas y, por ende, aumenta la nota de corte. Pero hay otra externalidad importante y que creo se te olvida; al coincidir con gente más dedicada a la carrera en su mayoría, esto empuja al resto de estudiantes a mejorar "compitiendo" y, probablemente, el nivel exigido por profesores sea mayor para el grupo de estudiantes de dobles grado.

    Muchas gracias por tu dedicación al blog, da gusta leerte.

    • Si, tienes toda la razon. Deberia de haber explicado el efecto de los compañeros (que ademas hace que las decisiones individuales, al tener externalidades, no sean necesariamente socialmente optimas). En una nota a pie de pagina hablo de los "peer effects" pero no desarrollo la idea en el texto principal.

      Y gracias 🙂

  • Hola Jesús,

    ¿Podría conocer de manera un poco más extensa tu opinión sobre el doble Economía + Matemáticas y Estadística de la UCM?

    Un saludo

    • Repito lo que he explicado en otras entradas:

      1) No es un programa pensado con criterio alguno. Como se quiere dar un doble grado (que requiere dos titulos) se han acumulado asignaturas sin sentido y sin integrarlas.

      2) Por ejemplo, en el primer semestre de segundo curso se da geometria lineal:

      https://matematicas.ucm.es/estudios/2016-17/grado-economiamatematicas-plan-900685

      Esta asignatura es muy bonita pero en economia su uso es casi nulo. A la vez, solo se dan 3 semestres de macro, que claramente son demasiados pocos, por ejemplo, para saltar a un doctorado (por mucho que luego haya una optativa).

      Igualmente, se da como obligatoria Fisica: Modelos Aplicados a la Economia

      https://matematicas.ucm.es/estudios/2016-17/grado-economiamatematicas-plan-900692

      que, quizas pudiera ser una optativa pero, en vez de cubrir ciertas cosas que tienen sentido (econofisica, sistemas auto-organizados, etc.) veo en el programa mecanica clasica.

      3) A la vez, se pierde el tiempo en asignaturas bobas de economia como Politica economica

      https://drive.google.com/file/d/0B7wDRK-SVxQFS1BZeVJNRkhnMUk/view

      u Organizacion Economica Internacional

      https://drive.google.com/file/d/0B7wDRK-SVxQFWFBPVDlmWVVZZ28/view

      que solo existen para mantener en su puesto de trabajo ha gente que nunca ha contribuido nada.

      4) Hay un solo semestre de Historia Economica y sin embargo Historia del Pensamiento Económico es obligatoria, siendo la primera mucho mas importante que la segunda (pero, de nuevo, me imagino que tienen a un lobby de profesores de la segunda).

      5) Solo veo un semestre de informatica.

      6) No veo muy bien donde se van a dar cosas como aprendizaje automatico, aunque varias asignaturas no tienen los planes detallados colgados.

      7) La asignaturas de econometria, series temporales, etc., no parecen estar integradas de manera coherente.

      8) La carga lectiva de 378 creditos es excesiva y seis asignaturas serias por semestre son imposibles de cubrir con la profundidad necesaria (ya he expuesto que en los progamas de excelencia en otros paises se dan 4 o 5 como mucho).

      Podria seguir pero no merece la pena. Es un doble grado que casi de manera perfecta refleja los problemas de la universidad española:

      1) Acumular cantidad como sustituto de cantidad.

      2) Asignaturas bobas para "colocar" a los insiders.

      3) Cero diseño y criterio.

      Me imagino que, al final del dia, como los chavales seran estudiosos, aprenderan algo de matematicas y los compañeros seran buenos, saldran estudiantes del grado que les ira bien, pero va a ser mas "a pesar de la Complutense" que "gracias a la Complutense". Si a mi me dejasen diseñar un grado decente de economia matematica con, pongamos, 300 creditos, tendria un programa que le daba mil vueltas a este...

  • "En vez de grados de tres o cuatro años, nos encontramos con muchos estudiantes empleando cinco o seis años antes de acceder al siguiente paso de sus vidas."

    Si pensás eso, no vengas a Argentina / Uruguay, porque te horrorizarás de nuestro promedio de años de estudio (y ni hablar de la deserción).

  • Hola Jesus!

    La UNED lleva ofreciendo desde hace poco una cosa que llaman 'grados combinados'. No sé a quién se le ocurrió la brillante idea ni cuál es el valor añadido que suponen. De hecho, lo que me parecen es una pérdida de tiempo, en el sentido de que el coste de oportunidad es enorme. Y lo que me parece más grave y me anima a escribir es que sea la misma institución, la que se supone que debe ofrecer a sus alumnos formas eficientes de incorporarse al mercado laboral y así poder prosperar en la vida, la que incentive tales prácticas. Si quieres echarle un vistazo, estaré encantado de leer tu opinión

    Un saludo!

    http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,42412910&_dad=portal&_schema=PORTAL

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