¿Necesitamos educación financiera? Sin duda. ¿En la escuela? Depende.

Me avisa una lectora, Blanca Cañamero, de que el próximo informe de PISA, en el que toca hacer énfasis en matemáticas, va a tener también una parte importante de evaluación del conocimiento financiero de nuestros jóvenes. La OCDE ha elaborado un documento en el que se detalla cómo se hará esta evaluación. Hoy quiero hablarles de si la educación financiera es necesaria, de si la escuela puede servir para proporcionarla y de si es oportuno introducirla ahora. Las respuestas son respectivamente sí, sí, y depende.

No puedo resistir la tentación de comenzar con un par de anécdotas. En la familia tengo cierta fama de gurú financiero. Y no por mis artículos científicos, sino por algún pequeño consejo exitoso del pasado. En el año 2000, poco antes del estallido de la burbuja tecnológica le dije a un cuñado que no hiciera su primera inversión seria en Terra, cuyo precio se había multiplicado recientemente por un factor elevado. Si quieres invertir en algo, pon los huevos en más de una cesta, respondí. Más o menos por aquel tiempo, un primo me dijo que le habían ofrecido invertir en una empresa que garantizaba un retorno de al menos un 15% anual. Mi reacción inmediata, después de averiguar en qué invertía aquella empresa llamada AFINSA, fue decir que alguien que ofrecía esa garantía invirtiendo en sellos era un ladrón o un tonto, y uno no quiere dar su dinero a ninguno de los dos.

Ninguno de mis consejos requería ser un experto en finanzas, sino un conocimiento muy básico de historia y teoría financiera. Y no se trataba de personas con bajos niveles de educación o inteligencia, más bien al contrario. El primero de mis interlocutores es ingeniero, el segundo doctor en historia y licenciado en derecho y políticas. Pero ambos tenían un desconocimiento de algunas cuestiones financieras elementales, que pudieron corregir con bastante rapidez una vez se les explicó. Esto es algo más que una anécdota. Creo que los españoles, y muchos ciudadanos de países bien variados, han cometido suficientes errores financieros en los últimos años como para que un cierto conocimiento de asuntos financieros sea una cuestión casi de salud pública. La cuestión es si el sistema educativo puede realizar esa función. Mi conclusión después de revisar alguna evidencia existente, es que probablemente sí puede hacerlo.

Como nos cuentan Bernheim, Garret y Maki 29 estados americanos introdujeron un los currículos escolares asignaturas sobre educación al consumidor entre 1957 y 1985. Hasta en 14 de aquellos casos, la asignatura debía cubrir problemas de finanzas personales, tales como hacer presupuestos, controlar el crédito, nociones de interés compuesto y otros principios financieros. Estos autores usan unos datos que proceden de una encuesta de Merril Lynch del año 1995. En esta encuesta, a diferencia de otras (como el Survey of Consumer Finances o el PSID), se les preguntó directamente a los encuestados si habían recibido educación financiera durante la secundaria y de qué tipo. Además tenían información demográfica estándar (incluyendo renta, riqueza y tipos de activos en que estaba invertida) y algunas preguntas sobre tasas de ahorro, además de alguna pregunta menos estándar como las influencias infantiles sobre hábitos de ahorro y consumo.

Hay dos características de la introducción de estos programas que ayudan al análisis de los datos. La primera es que la introducción del programa no fue simultánea en los distintos estados en los que se hizo. Esto hace que cuando se realizó la encuesta los ciudadanos de distintos estados habían estado expuestos al tratamiento de manera variable. Por tanto, uno podría asociar las diferencias de tasas y composición del ahorro entre estados con la exposición diferencial al tratamiento educativo. Esto, sin embargo, genera la pregunta de si la introducción diferencial del mandato está revelando algo acerca de los ciudadanos de estos estados que invalide la inferencia causal. Por ejemplo, un estado más propenso al ahorro podría introducir el mandato con más rapidez y entonces estaríamos atribuyendo el mayor ahorro al programa, cuando en realidad se debe a las preferencias de sus ciudadanos.

Sin embargo, los autores piensan que esto no es muy probable. Por varios motivos, el primero es que la introducción de los programas está asociada a los movimientos de protección al consumidor de los 60 y 70 (asociados a la figura del activista Ralph Nader, también famoso por arruinarle la elección a la presidencia a Al Gore) y la educación financiera es solamente una parte de una asignatura que contempla muchos otros temas de educación para el consumo. Normalmente la asignatura se introduce tras algún desastre relacionado con el consumo y una encuesta a administradores escolares revela que la iniciativa para introducir la asignatura viene sobre todo de educadores y empresarios, y solo en un 10% de asociaciones de madres y padres de alumnos. Tampoco hay evidencia de que los estados que introdujeran la asignatura fueran distintos en renta o nivel de educación. Para acabar, en el artículo se controla por el efecto de diferencias pre-existentes en tasas de ahorro.

Y ¿cuál es el efecto? En primer lugar el grado de exposición es muy variable. De los encuestados, el 42% asistieron una clase de educación al consumidor, el 70% de los asistentes recibió educación financiera en esa clase, y el 39% de estos dice que la clase fuese obligatoria. En las regresiones se estima el efecto de una exposición al mandato, es decir si el individuo vive en un estado que obligó a dar la clase y efectivamente la tomó y años desde que el mandato comenzó. El coeficiente de exposición al mandato es pequeño y no significativo mientras que el otro es muy significativo, lo que sugiere que el programa tiene retrasos en su implantación efectiva, pero que una vez se estabiliza es realmente efectivo. Como puede verse en la tabla que reproducimos a continuación, el efecto sobre la tasa de ahorro (ecuación 1) es de aproximadamente 1,5 % mayor para la gente que ha sido expuesta al programa durante 5 años (la tasa de ahorro media era de cerca un 10% en la muestra, así que esto representa un aumento del ahorro del 15%). En la segunda ecuación, que es una regresión en percentiles, se puede ver que cinco años de exposición aumentan a un individuo alrededor de 4% en el ranking de ahorro. Otra observación de gran interés está en las últimas columnas de la tabla, donde se observa que el efecto del programa sobre la tasa de ahorro es casi inexistente para las personas que vienen de una familia frugal. La escuela tiene un efecto sustitutivo sobre la educación familiar en términos de la tasa de ahorro.

Por tanto, creo que no queda duda de que el programa es efectivo. Pero en el título de esta entrada introducía una nota de precaución. Nada es gratis, y para hacer un hueco a la educación al consumo, tenemos que sacar tiempo de algún lado. Además, es preciso que la información la proporcione alguien suficientemente cualificado para hacerlo. Respecto al primer punto, la misión principal de la escuela es enseñar herramientas que nos ayuden a procesar información. De ahí el énfasis en matemáticas y lengua a lo largo de todo el currículo. A mí me parece que ahora mismo nuestros estudiantes de secundaria reciben demasiado poca formación, y poco exigente, en matemáticas y lengua. Eso no se toca, por favor. Quizá no estaría de más que los rudimentos del interés compuesto, y nociones de estadística, que ya se dan (o se deberían dar) se ilustren con conceptos financieros. Esto es casi gratis y hasta útil para motivar a los estudiantes a aprender matemáticas. En los cursos de historia se puede pasar más tiempo en ilustrar sobre asuntos financieros, si se hace con rigor. Y, si los docentes recibieran suficiente capacitación por parte de los expertos apropiados, quizá se pudiera utilizar la educación para la ciudadanía para ilustrar a los chicos sobre la importancia vital del ahorro o una planificación adecuada de sus asuntos financieros y disminuir el énfasis de esta asignatura sobre otras cuestiones que se pueden hacer igual de bien o mejor en otros lugares.

Y si no se pueden hacer estas cosas, porque no hay manera de encajar el temario sin que algún grupo de docentes se siente agraviado al reducir sus horas, o no se pueden hacer bien porque falta el personal con formación adecuada, pues no se hace. Porque, en última instancia, no olvidemos que Bayer, Bernheim y Scholz (o Lusardi) han mostrado que la educación financiera también se puede recibir adecuadamente en la empresa.

Hay 38 comentarios
  • Hola Antonio,
    Desde luego también los docentes de Economía creemos que las matemáticas y la lengua son fundamentales y desde luego nuestra postura no va en la dirección de reducir horas de materias instrumentales en las que año tras año el alumnado obtiene peores resultados a pesar de que la carga horaria, los apoyos y los refuerzos educativos son cada vez mayores. Para nada, su carga horaria es imprescindible mantenerla, nos resulta fundamental que el alumnado que llegue a Bachillerato domine dichas herramientas. Eso es indiscutibe (desde mi punto de vista, claro).
    En cuanto a la manera de ofertar los contenidos financieros en el sistema educativo, efectivamente el MEC y la CNMV proponían que fuean impartidos módulos en materias de Historia o Ciudadanía. Eso es lo que se ha hecho en varios" centros piloto", los resultados de esta actuación parece que no han sido buenos. A docentes de otras áreas se les ha impuesto comenzado el curso la impartición de contenidos financieros, que no dominan y que caen "fuera de sus ámbitos". ( Los programas de cada materia ya son extensos como para introducir nuevos contenidos una vez programado y secuenciado todo el curso).
    Efectivamente, impartir conceptos financieros debería implicar al profesorado del área de Economía, no sé si la solución pudiera ser que la asignatura de Iniciativa que nosostros impartimos en 4º ESO asumiera esos contenidos (parece que esa es la dirección que baraja la Junta de Castilla y León), pero claro debería ser una materia optativa "obligatoria". De seguir como ahora, sólo algunos alumnos recibirían esta formación.
    En fin, difícil situación la planteada, pero desde luego es necesaria. Esperemos que las Administraciones hagan bien las cosas independientemente de si crean o no la asignatura. Nosotros, los docentes de economía, seguiremos luchando por dar vida en los Institutos a esta área de conocimiento.

    Saludos, Blanca

  • Hola, Antonio.

    Partiendo de que el saber no ocupa lugar es difícil negarse a recibir educación de lo que sea.
    Supongo que cuando planteas educación financiera lo haces además de la ya establecida formación económica. Lo normal, creo, es que las finanzas fuesen parte introductoria de economía.
    Pero por lo que escucho aquí, la segunda, economía, ya es en España un "can of worms" porque se ha convertido en una asignatura de la religión marxista y formación del cuerpo de futuros votantes de izquierdas y la financiera, más allá de los cálculos de interés simple, compuesto y nociones de tipo estadístico y contractual que debieran darse en Aritmética y Matemáticas (como era en el bachiller de antes de los 80), puede convertirse en otra forma de adoctrinamiento dada la ubicuidad de grandes instituciones en la gestión y el mecenazgo del mundo de la educación.
    En buen grado el sistema de enseñanza actual, más que formar y educar, adoctrina, apacigua, degrada y aparca temporalmente masas ingentes de jóvenes que de otra forma estarían 3 ó 4 años antes (2 de colegios y 2 de universidad) esperando a encontrar trabajo.
    Por otra parte lo relacionas con defensa del consumidor que todos llevamos dentro y tan conveniente resulta para los sucesivos shocks de demanda. No sé, supongo que estas cosas se aprenden en casa y otras, para uno más importantes, en el colegio.

    Uno de los problemas de base es ver cómo aseguras que lo que se enseña es una honesta representación de la realidad.

    Por ejemplo: ¿Te imaginas un libro de texto de un hijo o nieto nuestro en un instituto español explicando que la doctrina marxista del valor de la mercancía siempre fue falsa a sabiendas y que su función real era otra? .

    Pues con la que se propone, fuera de lo meramente instrumental y de cálculo, es inevitable tener que hablar de cosas que para sus padres son del mismo tenor que dicha teoría.
    Por ejemplo los Instrumentos de Inversión financiera: Fondos y Fondos de Pensiones Privados y su papel fundamental en la Distribución de los Productos Financieros necesarios para la sostenibilidad del Crédito en nuestro modo de organización social.

    Si se cuenta la verdad se está organizando una revolución social y si se cuenta la teoría en plan fino no estamos educando ciudadanos, estamos preparando otra cosa. Llama la atención la enorme desconfianza de los jóvenes en casi todas nuestras instituciones. Su primer instinto es desconfiar y se comprende por qué.
    La verdad es que para los míos preferiría unas clases tempranas de matemáticas finacieras con buenos problemas y casos y mucho estudio de historia filosófica y económica.

    Pero, como te decía, siempre es mejor educar y aprender. Puestos a asignar prioridades enseñaría dos cosas que ya tratan de hacer muchas familias: Una, un bachiller clásico de pocas materias, a fondo y muy generalista, de modo que puedan cambiar fácilmente a lo largo de su vida y un oficio manual bien aprendido del que puedan vivir de modo independiente por su cuenta.
    Van a necesitar los dos.
    Saludos y gracias.

  • Muy interesante. Tengo algunos comentarios. 1) Explicar el ahorro por la “frugalidad” (aunque sea de los padres) parece medio tautológico. 2) Los macroeconomistas suelen imaginar el ahorro agregado como resultado de muchas decisiones óptimas. ¿Cabe pensar que los resultados muestran que los consumidores cometen errores? 3) La educación financiera tiene una externalidad positiva (véanse los efectos de la del autor sobre su cuñado y primo) y la falta de ella podría tener una externalidad negativa por la vía de la imitación. 4) Una ventaja de recibir la educación financiera en la empresa es que está más próxima a la época de la vida en que te empieza a hacer falta. Lo mismo se podría decir de la educación sanitaria.

  • Siento aportar un toque de pesimismo.
    La educación financiera, por importante que pueda ser, no es fundamental. Lo importante es la EDUCACIÓN, incluyendoel rechazo de la avaricia. Como la última crisis financiera ha demostrado gente con mucha preparación financiera ha sido victima de grandes estafas (ver el caso Madoff y, mas cercanamente lo que comentas de AFINSA, del que conozco afectados que eran doctores en CCEEEE). Efectivamente, la avaricia rompe el saco.
    Para Manu:
    Una persona poco sospechosa de ignorancia en temas financieros, George Soros, decia que sus conocimientos estaban basados en la Tª económica de Marx, que fué la que le enseñaron en Hungria. Otros educados en el capitalísmo mas puro y duro, los defensores de la Tª de los mercados efcientes, se han "columpiado" lamentablemente en estos mercados.
    Saludos.

  • Vicente. Los autores invocan la frugalidad de los padres para probar que la escuela sirve para suplir un esfuerzo doméstico que falla. Por desgracia esto es algo más general de lo que parece. Y, sí, los consumidores no siempre tienen información completa ni la capacidad de procesarla correctamente. La escuela está, en parte, para enseñarnos a procesar información y esto es un ejemplo más. Y estoy de acuerdo, como he dicho en el escrito, que no es evidente que la escuela sea el mejor sitio para proporcionar esta información.

  • KEyNES. Creo que es indudable que la escuela debe servir a los estudiantes para que aprendan a respetar las reglas y que los malos actos tienen consecuencias. El que engañe, que sufra un castigo. Así sería más difícil encontrar gentes como Madoff.

  • Blanca. Gracias por tu aportación. Por cierto, yo también he escuchado lo que dice Manu de que la enseñanza de la economía en secundaria es muchas veces indoctrinamiento anticapitalista puro y duro. Me cuesta creerlo porque no quedan muchas facultades (ni se si las hubo nunca) donde se enseñe solamente esto. Pero estaría bien contar con alguna evidencia sistemática sobre si los contenidos de economía tienen ese (u otro) sesgo. ¿Sabes de alguna forma de encontrarla?

  • Excelente post, Antonio. AnnaMaria Lusardi (Dartmouth) lleva muchos años intentanto medir la educación financiera en varios países. La idea es que una buena parte de la población de los USA (mayor y no tanto) no parece ser capaz de responder (durante una encuesta) a preguntas básicas sobre interés compuesto, y conceptos básicos de diversificación financiera (¿es más arriesgada una sola acción que un bono?).

    Tomado literalmente, esto parece preocupante, dadas las decisiones sobre planes de pensiones o endeudamiento que tienen q tomar los hogares

    Un par de lnks:

    http://www.dartmouth.edu/~alusardi/fli.html

    http://www.dartmouth.edu/~alusardi/fcw.html (financial capability around the world: Itaia, Nueva Zelanda, Reino Unido, Canada)

  • Una duda. La educación financiera mejora la tasa de ahorro, pero ése no era aparentemente el problema de los familiares de Antonio Cabrales, que disponían de posibles para invertir aquí y allí y eligieron Afinsa y Terra, en vez de bonos del Tesoro o una cartera bien diversificada. ¿Hay alguna evidencia de que la educación financiera mejore la calidad de las decisiones de inversión? Gracias.

  • Para Key-nes.

    No me cabe duda de que Soros tuvo que aprender muchas y buenas cosas del marxismo de su Hungría natal antes de emigrar. Cosas esenciales para el éxito en la especulación financiera. Una función higiénica que, como bien afirmas, si los mercados fueran eficientes no podría tener lugar.

    Es decir, cuando la mayoría cree algo que no es cierto hay una oportunidad para el arbitraje. Alguien se beneficia durante un tiempo de la expansión de creencias inciertas y otros lo hacen cuando su falsedad está a punto de ser descubierta.

    La teoría del valor de cambio de las mercancías cumple perfectamente la primera función hasta que la realidad comienza a colarse en las mentes y algunos hacen su agosto. Es curioso que todos los grandes capitalisti de la Rusia actual hunden sus raíces familiares en los altos cargos del PCUS y unos cuantos en la aristocracia de San Petersburgo.
    Esa habilidad es propia de regímenes de alta concentración de poder y, del mismo modo que George Soros, otros pueden reconocer su indudable valor didáctico.
    Keynes no dejaba de referirse a esa habilidad para detectar los errores de percepción de la mayoría.
    Saludos

  • Candemor. El enlace al paper de Lusardi que te pongo al final de la entrada revela que la educación financiera mejora la diversificación de las carteras de los individuos. Esto como mínimo elimina el problema de Terra. Lo de AFINSA se soluciona fácilmente una vez se informa al personal de cuáles son los retornos históricos de los distintos tipos de activos. Y si después de conocerla alguien invierte, allá él. En ese caso es avaricia pura y me importa poco lo que le pase.

  • Samuel & pasaba por aquí. Gracias por los enlaces. Respecto a las iniciativas del Banco de España o la CNMV son muy loables, pero como ellos mismos reconocen son complementarias y servirían de apoyo a algún programa de educación más formal. La probabilidad de que un adolescente vaya a esas páginas motu proprio son aproximadamente las mismas de que se pongan a escuchar a Pergolesi o leer las obras completas de Giordano Bruno por su cuenta.

  • Más allá de la educación financiera, ¿no es cierto que empiezan a aparecer cada vez más estudios (provenientes de la economía del comportamiento, la psicología evolutiva o las neurociencias) que ponen en duda que el cerebro humano "sea capaz" de aprehender y tomar decisiones racionales unitarias cuando se incluye la variable tiempo a largo plazo?

    Es decir, que a la falta de conocimientos sobre el funcionamiento del mundo económico que nos rodea, de nuestras decisiones de ahorro, de seguros, de inversión, etc, habría que sumar una incapacidad innata, un sesgo cognitivo derivado del diseño y evolución de nuestro cerebro que nos impide sistemáticamente tomar decisiones al margen de las influencias del grupo, de nuestros instintos y del corto plazo.

    Sería de esperar que, conforme el sistema económico y financiero gana complejidad, las necesidades de conocimiento adicional y las fallas básicas de nuestro cerebro se acrecentan. Igualmente, puede que elementos de racionalidad "impuestos" sobre el individuo (como los planes de pensiones o seguros obligatorios) no sólo vengan a remediar las fallas de un mercado con externalidades e información asimétrica, sino que subsanen una incapacidad intrínseca de valorar y reaccionar ante el futuro.

    Esto me hace recordar el artículo aparecido en Vanity Fair sobre uno de los más exitosos inversores "a corto" de la reciente crisis (http://www.vanityfair.com/business/features/2010/04/wall-street-excerpt-201004). Se trata de un médico autista (sólo se descubrió su ligero autismo a posteriori) que probablemente era el único tipo de USA que se leía enteros todos y cada uno de los folletos informativos de los cada vez más complejas titularizaciones hipotecarias que vendían los principales bancos. Nadie más leía esas 200 páginas llenas de datos y jerga legal. Él leía varias cada día. Las analizaba, las entendía, las explotaba y se forró.

    Es evidente que con un poco de educación financiera podríamos evitar que la gente invirtiese en Afinsa, Nueva Rumasa o que firmase dos hipotecas y dos avales hipotecarios en una semana con un sueldo de 1000€ mensuales. Pero habría que valorar si "cualquier" producto financiero es adecuado para el mercado minorista (y, visto el 2008, para la banca de inversión, que no pareció ser, de media, mucho más apta que el pobre inversor de Afinsa)

  • Antonio:

    1) Seguramente "lo que dice Manu de que la enseñanza de la economía en secundaria es muchas veces indoctrinamiento anticapitalista puro y duro" se referirá a ciertos libros de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos y de Educación Ético - Cívica. En efecto, hay ciertos libros con ese sesgo. (Por si alguien se siente aludido he de decir que también los hay con sesgo antiabortista, cristiano, proinmigrante y anti, laico, etc, etc., etc.). Discusión importante es hasta qué punto debe admitirse sesgo.

    2) "Pero estaría bien contar con alguna evidencia sistemática sobre si los contenidos de economía tienen ese (u otro) sesgo. ¿Sabes de alguna forma de encontrarla?" Una sugerencia es, precisamente, leerse algunos "libros de texto" (¿alguien sabe por qué se llaman así y no manuales?) y comparar.

  • Enric. Yo no tengo problemas con la economía del comportamiento, más bien al contrario. Pero tampoco me parece buena idea dejar que un comité de sabios decida qué productos son buenos para el mercado minorista o el mayorista. Creo que es mucho mejor educar a la gente para que sepa hacer las sumas necesarias lo mejor posible, verificar que no se proporciona información falsa a sabiendas y castigar al que haga trampas. Como ya he dicho, para no invertir en AFINSA, en Terra o en Nueva Rumasa no hace falta tener varios doctorados, ni evitar complejos sesgos psicológicos. Ni mucho menos ser autista.

  • Francisco. Tengo un manual en la mesa de Francisco Mochón que no parece particularmente sesgado. Y he ojeado otros que tampoco lo parecen. Pero cuando yo iba a la universidad había muchas clases con ese sesgo sin necesidad de que los manuales lo estuvieran. De ahí la pregunta.

  • Hola de nuevo Antonio,

    Respondiendo a tu pregunta, efectivamente los sesgos que alguien planteó en este post sobre la docencia de Economía (1º Bachillerato), lejos estan de la realidad. Nosotros planteamos nociones introductorias de Macro y Micro que evidentemente provienen de los programas de investigación de economistas tales como la Teoría marginalista, la teoría del equilibrio del mercado marshalliano, la Teoría General de Keynes, La teoría del multiplicador del diner ... etc. Enseñamos instrumentos económicos tradicionales, pero ni los manuales ni los docentes, (me consta) van más allá de los planteamientos anteriormente planteados.
    Véanse en las página de Fernando Mur o Jose Sande (me atrevería a decir, lo mejores ejemplos de la docencia de Economía en Bachillerato) la forma tan ejemplar y didáctica en que se programan los contenidos.

    Por otro lado, está claro que las nociones de educación financiera deben obligatoriamente ser previas a los niveles de Bachillerato, deben tener como alcance al 100% del alumnado (en Bachillerato sólo algunos, en realidad bastantes, estudian economí) y si se va a evaluar esa compertencia en la ESO, se debe dar respuesta a tal necesidad.

  • Lo del sesgo me parece bastante discutible, es más, posiblemente el temario pueda pecar más de liberalismo económico y capitalismo a ultranza. En cualquier caso, el sesgo ideológico lo pone el profesor, incluso me atrevería a aventurar que el mal profesor; es una cuestión que se puede dar en cualquier disciplina, sin ir más lejos en Historia.

    Los profesores de Economía de Secundaria pedimos, desde hace muchos años, una formación básica económico-financiera que tienen que dar precisamente los especialistas y no un profesor de filosofía o historia que se lea un manual de aprenda economía en media hora. Es obvio que ninguna disciplina quiere perder su cuota o su presencia en los planes de estudio pero no lo es menos que determinados conocimientos económicos, a día de hoy, no se están impartiendo y redundan negativamente en la formación de cualquier persona como ciudadano.

  • Buenas tardes,
    Me produce estupor el enorme desconocimiento existente acerca del sistema educativo de nuestro país.
    La materia de economía se imparte como enseñanza reglada en Bachillerato, en concreto en el bachillerato de Ciencias Sociales en el que las materias son de modalidad y estas mismas materias son optativas en algunos centros para alumnos que cursan otro tipo de bachillerato ( ciencias de la salud, tecnologico, humanidades).
    Economía se imparten en nuestro sistema educativo desde la implantación de la LOGSE.

    En primer curso de bachillerato se cursa una asignatura y en segundo de Bachillerato dos: Economía y organización de empresas y Fundamentos de Administración de empresas.
    Los contenidos mínimos están reglamentados a nivel estatal y luego cada CCAA desarrolla reglamentariamente estos contenidos.

    En cuanto a la reglamentación le hago llegar las de mi comunidad, no difieren mucho unas y otras, todas se desarrollan a partir de unas enseñanzas mínimas obligatorias.

    En cuanto al deje (anticapitalista) del que se habla, un poco de rigor, por favor, hay profesionales que hacen bien su trabajo, la mayoría y tratan de ser ecuánimes. Eviten Uds. la simpleza de la generalización.

    La referencia legislativa y reglamentaria es la siguiente:
    El RD 1467/2007 establece las enseñanzas mínimas a nivel nacional y el Decreto 85/2008 recoge el desarrollo curricular elaborado por la Comunidad Educativa de Castilla La Mancha. En segundo curso para la materia de Economía y Organización de Empresas el Real Decreto 85/2008, y para la materia optativa de Fundamentos de Administración y Gestión de Empresas se aplicará la Orden 30/06/2009, en la que se regula el currículo de los materias optativas de Bachillerato publicado en el Documento Oficial de Castilla La Mancha, publicado en 14 de Julio de 2009.

    Pd. por cierto, en enseñanzas medias existen profesores de la especialidad de Economía. (no es necesraio reciclar a los de otras especialidades).Los profesores que la imparten, como es mi caso, o bien somos licenciados en ciencias económicas o en Administración de empresas.

    Un cordial saludo.

  • Blanca, José Carlos y Klepsidra. Gracias por los comentarios. Queda claro pues que no hay sesgo salvo que alguien demuestre lo contrario. Y como ya he dicho a mí me parece bien que haya educación financiera, pero aún no sé a qué asignatura se le quitarían horas, lo cual me parece un punto clave. Lo de impartirlo con "historia" se debe a que en primero, segundo y tercero de ESO hay una asignatura que se llama Ciencias sociales y luego se añade el apellido geografía/historia o algo así. A mí me parece evidente que la economía es una ciencia social y por tanto es donde mejor encaja. Realmente no veo sitio en ningún otro lado. Otra cosa es que normativas burdas o intereses gremiales impidan impartir esa asignatura o parte de la misma a economistas. En ese caso habría que atajar ese problema, y no añadir más materia antes de pensar por donde se corta.

  • Buenas noches.

    Sobre el comentario acerca de la enseñanza de Marx.

    Leídos los comentarios y hasta poder aportar evidencia tangible iba a retirar parte de lo dicho sobre el sesgo marxista de mucha enseñanza reglada pero al llegar a casa ví el link de Klepsidra, (el real decreto 1467/2007 Anexo I del Art. 10 en el que se regulan contenidos mínimos y objetivos de la asignatura de economía) y aproveché para leerlo.

    Os invito a hacer lo mismo porque a lo mejor lo que sucede es que lo que yo tengo por un currículum construido desde una ideología totalitaria y estatista a algunos de mis colegas comentaristas les parece lo más normal y científico del mundo.
    Por lo tanto lamento tener que ratificarme en lo dicho porque el texto legal es para abochornar a cualquiera que aspire a que la materia sea o devenga ciencia y no una cuestión opinable como el legislador del año 2007 parece empeñado en alcanzar casi en cada párrafo.

    Por añadidura mi comentario se refería a que --salvo un viejo libro universitario de Jean-Yves Calvez de los años 50-- no recuerdo nadie que haya puesto de relieve en textos de enseñanza la falsedad de la definición marxiana del valor de cambio de la mercancía.

    Una falsedad que resulta esencial para reivindicar la legitimidad del estado para apropiarse de los medios de producción. Algo que nos debiera asombrar y sin embargo casi todos podemos llegar a aceptar --me incluyo en el grupo— como algo natural o al menos disculpable.
    El problema, tanto o más que la enseñanza acrítica de notorias falsedades, es el silencio sobre las mismas y no tanto el necesario conocimiento de ideologías que perviven y llegan, como es el caso, a disponer de un nivel de aceptación ciudadana como si de verdades plausibles y no de falsedades se estuviese tratando.
    Ya quisiera el dogma de la Santísima Trinidad disfrutar del aura de respetabilidad que disfruta Marx. Y eso que nadie puede demostrar que la Trinidad no existe pero sí es patente que Marx mintió y manipuló en cosas fundamentales.
    El silencio es bien conocido como una forma de evitar polémicas.
    Como ejemplo el --otherwise excellent-- libro de Francisco Mochón que cita Antonio, pasa de puntillas sobre Marx.
    Una especie de mutis por el foro que sorprende porque no le dedica ni diez líneas completas en sus casi 600 páginas. Sin embargo seguimos funcionando diariamente bajo muchísimas premisas fundadas en esa doctrina amén de que otras disciplinas sociales (Filosofía, Sociología, Política, Ciudadanía o Derecho) con diez o más veces el alumnado universitario de Economía han recogido como dogmas sus planteamientos.
    Sin ir más lejos busquen en los programas de postgrado de esas materias en cualquier universidad pública y verán el peso que dicha ideología recibe. Lo digo por experiencia directa porque estoy participando en uno de estos postgrados no económicos y, créanme, es de espanto la sima abisal de sectarismo irreflexivo.
    Nada nuevo pero, repito, lo esencial debiera ser la no diseminación de falsedades y la crítica abierta de las mismas cuando son notorias e importantes socialmente.
    Seriedad con unos y con otros, con todos.
    Porque mucha gente se sorprende de que esta nuestra sea de las pocas ciencias en las que se puede dar el Nobel a dos científicos que defienden tesis opuestas. (Hayek y Myrdal, por ejemplo en el 74) y esa impresión debe ser la del legislador en cuestión.
    Esto dista mucho de reducirse al debate entre Keynes y Friedman (como si sus desacuerdos hubiesen sido tantos o tan importantes dado que Keynes llevaba muerto 25 años y Friedman operaba en un mundo totalmente distinto al que conoció Keynes).
    Sospecho que, de nuevo, son los silencios una de las claves de lo que sucede.

    Saludos

  • Pues en mi opinión, además de que pone usted el dedo en la llaga con este tema, resalta el desconocimiento financiero que sufrimos los españoles, no sé sí alguno le irá peor por ello, pero seguro que nos iría mejor, si conociésemos algunos conceptos básicos sobre inversiones en renta fija y variable, tasa anual equivalente e interés simple y compuesto. Alguna vez también me toca asesorar sobre algún asunto de estos y creo que hay bastantes abusos que se apoyan en esa supuesta ignorancia.

  • Buenas a todos, muy interesante el post y los enlaces aportados, y agradable la sorpresa de encontrarme a profes de enseñanza media, espero algún día contarme entre vosotros!

    Evidentemente, el tema del sesgo es algo que puede dar mucho para discutir, pero creo que es muy relevante. No creo en un sesgo "general" o que sea un problema enorme actualmente, pero si es cierto que como futuro docente, y teniendo en cuenta que como se ha dicho, es el profesor el que marca el sesgo, me preocupa mucho como presentar ciertos temas a los alumnos (en particular, problemáticos los de redistribución-política económica, comercio), sin caer en simplificaciones, ideología o verdades" científicas "que no lo son.

    Sí que creo que ciertas afirmaciones de los libros de texto pecan de sesgadas/simplificadas, y asimiladas sin contextualizar por el profesor pueden llevar a "vender" ideología a los alumnos. Os pego unos extractos del libro de 1º de McGraw Hill sobre política económica (págs 223-227, sobre el Presupuesto general del Estado). Cojo precisamente este libro y este tema porque estoy trabajando en él:

    “existen dos corrientes del pensamiento (...) las políticas basadas en el modelo económico keynesaiano defienden que el estado tiene que endeudarse para lograr el pleno empleo y la estabilidad (...) Las políticas neoliberales… opinan que la política fiscal es innecesaria, el mercado se regula sólo y que el gasto debe limitarse a lo estrictamente necesario”
    “los neoliberales, tendencia política de mayor peso hoy en día, tratarán de minimizar el presupuesto”
    me parecen afirmaciones simplistas, con juicios de valor innecesarios y distutibles (tendencia de mayor peso) y estereotipadas. ¿qué opináis?

    Saludos!

  • Leo la disertación de Manu insistiendo sobre el sesgo Marxista y no puedo evitar la sonrisa que posiblemente compartan alguno de mis colegas que dan clase en Secundaria. Aprovecho además para responder a Ramiro sobre la sencillez de los contenidos que ha visto en Mc Graw Hill

    Señores, es evidente que ustedes no han dado clase en estos niveles educativos y, por tanto, no saben como están estas criaturas adolescentes; me da la impresión de que les adjudican una madurez intelectual que están lejos de alcanzar.

    Para empezar, quiero recordar que sólo disponemos de dos asignaturas en Bachilerato para explicar toda la Economía ( FPP, Demanda, Oferta, Costes, Función de producción, tipos de mercado, fallos de mercado, Ciclos económicos, Contabilidad Nacional, Hacienda Pública, Política económica, Comercio Exterior, Inflación, Desempleo, Dinero, ...etc ) y toda la Economía de la Empresa ( Marketing, Organización de Empresas, Derecho del trabajo, Contabilidad, Financiación e inversión, ...etc ?, es decir, ¿ se hacen una idea de la cantidad de conceptos que tenemos que transmitir en un tiempo limitado y siendo la primera vez para ellos que se enfrentan a esto ?.

    Estas discusiones tan eruditas sobre el sesgo marxista o neocon pertenecen a otro ámbito académico, desde luego muy alejado de los institutos de Educación Secundaria. No obstante, son ya muchos los profesores que se han alejado de los tradicionales manuales de texto y han elaborado sus propios materiales, muchísimo mejores que los ya mencionados. les invito que se pasen por las webs de Fernando Mur, José Sande, Tomás Guajardo, y tantos otros que trabajan a pie de aula.

    Los curriculos oficiales marcan una guia, unos contenidos que hay que dar, pero luego está en la mano del docente profundizar más en unos que en otros y darle al alumno unas herramientas que les permitan construir un pensamiento crítico sobre la Economía. Les puede parecer poco pero cuando al final del curso son capaces de comentarte tablas de datos, gráficas o te preguntan sobre el telediario del día anterior, nos queda la sensación de haber hecho el trabajo decentemente.

    Por último, no conozco en qué datos se basa para decir que otras disciplinas sociales como Sociología, Política, Derecho o Filosofía tienen ¡¡ 10 veces !! más alumnos que la Economía salvo que no cuente con otras carreras como Administración y Dirección de Empresas ( ADE ), Marketing, Investigación y Técnicas de Mercado ( ITM ), Publicidad y Relaciones Públicas, por no hablar de los Ciclos Formativos de Administración y Finanzas o Comercio, que son los más demandados año tras año. Discutir la presencia de la Economía en los estudios superiores y en la vida real, práctica de cualquier persona creo que está fuera de toda duda, sólo hay que abrir un periódico, cobrar una nómina o contar los alumnos matriculados en la Universidad.

  • Es difícil valorar bien la situación de la educación cuando uno no trabaja en un instituto. Antes de empezar a dar clase (llevo 12 años), tenía una idea totalmente equivocada de la realidad. Es lógico en una persona que proviene de una situación familiar normal y ha sido un estudiante normal. Como alumno o como padre uno ve una porción muy pequeña de la tarta.

    El 31% de nuestros jóvenes no terminan la ESO. Otro tanto de los que sigan estudiando no impartirá nunca una asignatura de Economía.

    Una gran parte de estos jóvenes que abandonan tienen 18 años (¡algunos llevan 15 años escolarizados!). Sí, deberían saber sumar y escribir correctamente...pero...¿ tiene sentido que lleguen a casa y sólo entiendan la mitad del telediario (la que habla de Ronaldo)?
    ¿Una formación básica y obligatorio no debería incluir "Escuchar un telediario y entenderlo"?

    Sobre que "aprenderán en el trabajo"....En el 2020 el 85% de los empleos serán para personas de cualificación medio-alta. Por lo que lamentablemente no podemos confiar ni en que encuentren un empleo, ni que nadie gaste su tiempo enseñándoles (y más lamentablemente...ni en que ellos quieran aprender...).

    La educación financiera es mucho más que el interés compuesto y elaborar un presupuesto. De hecho la OCDE en su definición de competencia financiera insiste en formar para tomar decisiones, valorando tanto aspectos racionales como irracionales (finanzas conductuales).

    Si tienen interés en conocer una visión amplia de la educación financiera en la ESO, en este enlace pueden descargar el libro que he enviado al Ministerio de Educación para solicitar que la impartan.

    Libro de texto “Educación Financiera para todos” disponible en : http://ow.ly/3jiOg

    El libro se ojea a golpe de click en 45 segundos.

  • Ramiro:

    Copias del libro de texto:

    "“existen dos corrientes del pensamiento (…) las políticas basadas en el modelo económico keynesaiano defienden que el estado tiene que endeudarse para lograr el pleno empleo y la estabilidad (…) Las políticas neoliberales… opinan que la política fiscal es innecesaria, el mercado se regula sólo y que el gasto debe limitarse a lo estrictamente necesario”
    “los neoliberales, tendencia política de mayor peso hoy en día, tratarán de minimizar el presupuesto”

    La verdad es que lo leo y no me lo creo y me hace preocuparme mucho, por mas que aquellos a pie de instituto piensen que la situacion real no es tan mala. Mientras que bien puede que lleven razon (es mas, sinceramente espero que lleven razon), el que circulen libros de texto como este publicados por una gran multinacional como MGH es espantoso.

    Las afirmaciones que copias son tan tontas, tan llenas de lugares comunes y tan ignorantes de lo que es la macroeconomia keynesiana (y esto lo dice alguien que se define a si mismo como un Macro Keynesiano "moderado" y que tiene un retrato de Keynes en su oficina) que se me asombra que alguien haya escrito esto y que alguien las de en clase. Solo me da pena no saber escribir tan bien como sabia Keynes para poder expresar mi estado de shock.

  • Sobre el texto que copia Ramiro de un libro de texto, me quedó la duda de si se trata del libro de texto de 1º de bachillerato o de 1º de carrera. Ese párrafo parece más bien sacado de una columna periodística del típico crítico del liberalismo e ignorante profundo en economía.
    Aunque habiendo pasado por la licenciatura tampoco me sorprenden mucho ese tipo de cosas. Entre otras cosas, he escuchado en clase meter a Hayek en el mismo saco que Friedman y los Chicago.
    Y lo de acusar a todos los pre-Keynesianos (clásicos) de creer que la oferta crea su propia demanda y que los ciclos son imposibles, también me parece una gran simplificación, y una grosera simplificación (¿manipulación?) de la Ley de Say.

  • José Carlos,

    De acuerdo en mi falta de experiencia, y en que probablemente muchos aspectos de mi perspectiva cambiarán si tengo la suerte de acumularla. Quede claro que en nigún caso he querido transmitir ningún desprecio por los docentes de secundaria de economía (faltaría más!), ni creo que lo he hecho . Las páginas web que dices me parecen muy interesantes y útiles y ya lo decía en mi entrada.

    Necesidad de ir a los conceptos básicos, limitaciones de tiempo, exceso de temario obligado por ley, falta de atención, desmotivación del alumnado... de acuerdo. La labor de los docentes para hacer frente a esto es en muchos casos encomiable, de acuerdo también. Simplemente, me preocupa llegar a un aula y contarle a un chic@ algo sobre política económica y otros temas complejos y sensibles (en los que me gustaría ir con pies de plomo) y encontrarme con afirmaciones en materiales de consulta como las que os copiaba, que es que simplemente creo que son prescindibles. Mejor no decir nada que meterse en jardines de estereotipos/ideología. Dado que hay que establecer prioridades por el limite de tiempo, mejor explicar bien por ejemplo lo que es la inversión, que tengan claro el concepto, los tipos, etc. que meterse en disquisiciones sobre modelo "neoliberal" o keynesiano que, en mi opinión, son simplificadoras, estereotipadas y en última instancia falsas. No veo que lo que me dices justifique las simplificaciones estereotipadas (no me refería a sencillez!) concretas que a mi juicio tiene el libro.

    Jesús,

    Las afirmaciones que pongo aparecen en el libro de McGraw Hill de Bachillerato de Anxo Penalonga Sweers en las págs 223 (apartado observatorio 3) y en la página 226-227 (apartado el saldo presupuestario). El libro tiene partes que me parece que sintetizan muy bien muchos conceptos (balanza de apgos, macromagnitudes...), pero en el tema concreto de que te hablo creo que se mete en camisas de 11 varas.

  • La economía estará condenada a ser una ciencia muy proclive a la polémica en tanto en cuanto la propia profesión no llegue a un cierto grado de consenso público.
    Un consenso que en buena medida me parece que existe en privado pero que en cuanto pasa al nivel público y ante problemas del día a día, cambia de naturaleza. En ese tránsito se hipertrofian diferencias menores y se busca la forma de contentar diferentes emotividades y necesidades políticas por razones fáciles de ver y de criticar pero en el fondo muy comprensibles cuando cada uno nos ponemos en los zapatos del criticado.

    Además todos los occidentales, religiosos o ateos, provenimos de religiones monoteistas pasadas, --nos guste o no--, por el tamiz maniqueo. Necesitamos genéticamente el mal para sentirnos amos del bien. Entendemos poco de graduaciones y equilibrios y este mensaje era uno de los centrales de Keynes. El equilibrio y la razonabildad.
    Quizás no hemos de poner tanto énfasis en pequeñas diferencias que casi siempre se resuelven en una conversación privada y quizás debamos unificar criterios sobre cosas muy evidentes.

    Por ejemplo.

    Cuando yo era niño, cinco pesetas nos bastaban para ir al cine, un refresco y un bocadillo de jamón bueno. Hoy, este sencillo ágape sale por entre 400 y 500 veces más y es de peor calidad. Lo mismo en cualquier otro país de nuestro entorno.

    Esto es una anomalía cósmica. Un hecho económico único en la historia de la humanidad. De enormes repercusiones prácticas y en la raíz de mucho de lo que está sucediendo.
    Pero nunca hablamos de ello. Silencio atronador.

    Paz y saludos

  • Madre mía Antonio!!!!!

    Cuando un día te mandé un correo comentándote la situación que se nos avecinaba, no pensaba que la discusión se dirigiera hacia este campo. Desde luego, mis ganas de trabajar y mi gusto por la enseñanza me impulsaron (como a muchos colegas de los que escriben aquí) a difundir la necesidad de mayor formación financiera en el alumnado de Secundaria. Venía leyendo ya desde hace un tiempo artículos tuyos relativoa a aspectos educativos y consideré que eras la persona ideal a la cual comentar mi preocupación.

    Sinceramente,... (por respeto a todos mis colegas que están trabajando mucho y bien)me entristece que se estén discutiendo cuestiones de sesgo marxista, neoliberal etc...En Institutos de Secundaria, es fundamental adaptar los contenidos económicos al alumnado y por ellos lo que aquí se plantea no tiene alcance en los IES.

    Sinceramente,...(por respeto a mis colegas que están trabajando mucho y bien) lamento que un correo electrónico haya trasladado la atención de nuestra inquietud POR LA EDUCACIÓN FINANCIERA al cuestionamiento de la imparcialidad de los docentes de secundaria. Somos muchos los que estamos dedicando tiempo y trabajo a buscar la mejor orientación posible a la inclusión de esta formación en la ESO. Por favor, no descentremos la atención!!!

    Como comenta mi colega Jose Sande, se está trabajando y mucho para que nuestros alumnos alcancen opiniones e interpreten realidades por sí mismos, esa es una de las capacidades básicas que debe alcanzar un alumno de Enseñanza Secundaria.

    Seamos rigurosos y valoremos la labor de cada uno en el proceso educativo de un alumno, es una cadena en la que todos formamos parte.!!!!

  • Blanca, mea culpa, me he centrado en lo del sesgo (algo que apareció de manera tangencial), y había cosas más relevantes que comentar en el artículo. Eso, si, que quede claro, no hablo en todo caso de docentes (no tengo evidencia al respecto), sino de materiales como el libro de texto que puse y en ningún caso he querido faltar al respeto a los docentes que han llevado a cabo iniciativas relacionadas con la eduación financiera, al contrario.

    Jose, el libro de texto que enlazas para eduación financiera me parece muy bueno. Como aspirante a profe, me doy cuenta de lo difícil que es seleccionar y adaptar contenidos para hacerlos adecuados y motivantes a los chavales, y me parece que en lo que he podido mirar, el libro es un muy buen ejemplo. Gracias por el enlace. Por supuesto, apoyo la inclusión en la ESO de la eduación financiera, y con más motivo si es de esa manera.

    Saludoss

  • Hola Antonio, que cantidad de comentarios! Normalmente soy lector de RSS y me los suelo perder, pero creo que a partir de ahora no voy a dejar que eso ocurra. Gran calidad en los mismos también.

    Respecto las clases de educación financiera, yo estudié en USA (Vermont) durante un año, el equivalente a 1º de Bachillerato de España. Recuerdo que la clase se llamaba "Personal Finance" y en su momento me pareció una bobada de clase, y no recuerdo que me gustase mucho.
    Pero lo cierto es que, lo que me enseñó esa clase fue probablemente igual o más valioso que mis clases de Física Avanzada, Matematicas AP... Recuerdo, concretamente, que nos pidieron que simulásemos que nos comprábamos un seguro de vida. El objetivo era mirar en Internet diferentes ofertas de Seguros de vida, ver las cuotas mensuales o anuales y analizar cual era mejor. Fue un ejercicio de clarividencia... Recuerdo que me dí cuenta de el timo que eran la mayoría de los seguros porque, a lo largo de tu vida, ¡Apenas te daban una rentabilidad aceptable por todas las cuotas que se aportaban!
    También me acuerdo que nos pidieron que encontrásemos la mejor cuenta bancaria que pudiésemos encontrar. Me acuerdo de pedir a mi "Madre Americana" que me llevase a la ciudad grande de por allí, Burlington y pasarme toda la mañana pidiendo información en todos los bancos que pude encontrar por información sobre las comisiones que tenían, los intereses que pagaban...
    Al final tuve un Excel muy bonito y me pusieron una A+.
    Te puedo asegurar que, esos dos simples ejercicios han afectado mi vida de forma MUY CONSIDERABLE. Ojala los hubiese hecho antes.

    Mi recomendación personal, respecto al curriculum de una clase como esta es que no puede ser teórica. NO PUEDE SER TEORICA. Tiene que ser práctica, los alumnos tienen que asociar su comportamiento diario con las finanzas. Yo, por ejemplo, me centraría en dos aspectos muy concretos:
    - Psicologia del dinero. Hacernos ver que los seres humanos nos guiamos por nuestros sentimientos y como vencerlos. Simplemente pedir a los alumnos que listen todo lo que han comprado en la última semana y analizar su utilidad, su coste... Eso te despierta de una manera increible
    - Formulas de GANANCIA (Interes) y de GASTO (Coste Total): Hay dos fórmulas que para mi son la más importantes. Una es que te enseñen lo que son los Intereses o Rentabilidad y como calcularlo. Y no solo calcularlo, sino ENTENDERLO de forma práctica. Se podría pedir que hiciesen el mismo ejercicio que hice yo con las cuentas bancarias y calcular cuanto tendrían en 1 año o 2 años invirtiendo sus ahorros.
    La otra fórmula que me parece VITAL (aun más que la otra), es la del Coste Total. Y con Coste Total me refiero a aprender a valorar absolutamente todos los aspectos de una compra para darte cuenta del Coste que tiene. Una cuenta bancaria tiene comisiones, ese juego de ordenador tiene ampliaciones, esa consola requiere 3 manos, 4 cables...
    Tenemos que aprender a valorar todos los aspectos de una compra.

    Y cambiando a otro tema... sobre lo que has comentado de "Asignaturas de procesamiento de datos", creo que los colegios deberían centrarse más en dos disciplinas: En mecanografiar, que ayudará inmensamente a cualquier niño a lo largo de su vida y a mejorar su lectura (incluso niños de 15 años pueden mejorarla). Yo, por ejemplo, soy practicante de lo que se llama "Lectura rápida" y leo unas 600-800 palabras por minuto. Y eso no lo conseguí por motu propio sino porque me entrené para ello. ¿Que mejor habilidad que aprender que esa?

    Un saludo a todos

  • A Blanca y otros docentes de economía quería decirles que siento que se hayan molestado por la discusión sobre sesgos. Pero creo que a pesar de desviarnos un poco, ha sido una discusión útil. Vuestra indignación es una muestra de que hay muchos buenos docentes que no tienen el sesgo. La luz mata a muchas bacterias y virus, así que hay que poner luz en todo lo que podamos.

    Otra cuestión que salió en la discusión es un programa piloto que ha comenzado bajo auspicios de la CNMV, el Banco de España y el MEC. Esto me dicen de la CNMV: " Se trata de un programa piloto para impartir un módulo de entre 10 y 20 horas a lo largo de este curso lectivo en el tercer curso de la ESO. Para ello, se han escogido dos centros de enseñanza dentro de cada una de las CCAA que, voluntariamente, se han adherido a este programa (en total, en principio, contamos con 30 centros de 13 CCAA, más dos en Ceuta y Melilla, respectivamente). La idea es, eventualmente, extender este programa piloto, idealmente, a todos los alumnos del país. Alguien ha comentado en el blog que el programa no fue exitoso. Debe de tratarse de un malentendido: el programa piloto está ahora mismo en marcha y para cuando concluya tenemos prevista una “auditoria” para ver qué ha fallado y qué es susceptible de mejora."

    De modo que conservemos la esperanza de que se implante una vez se evalúe. Y que se haga bien.

  • Siempre que enseñes, enseña a dudar de lo que enseñes - José Ortega y Gasset-
    Creo que la educación debe dar un buen giro, veo a mis hijos estudiar casi como estudiaba yo hace 35 años, reumen, esquema, empollar y olvidar. Con mas de un tema caduco, plomizo y aburrido, con muchos trabajos para hacer en casa.

    En el tema economico, deberia estar enfocado de una forma muldiciplinar, muy practica que tocara todas las areas aplicadas, estadistica, economia mundial, historia economica, psicologia del comportameinto, socioeconomia, historia del pensamiento economico, aciertos y errores de politcia economica, planes sencillos de viabilidad y de contingencia, los tipicos "estudio de casos" que se pueden resolver en tres horas, no clases de teoria economica ni de contabildad.
    Recomiendo los videos del prf.Marina, sobre hacia donde se debe dirigir la educación.

  • Dejo unos enlaces:
    Fernando Mur Alegre. Profesor de Economía del IES La Llitera de Tamarite de Litera
    13/02/2011
    http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=672712
    http://aprenderapensar.net/blog
    Marina:
    El conocimiento tiene que estar al servicio de la vida. No educamos para tener buenos resultados escolares, sino buenos resultados vitales fuera de la escuela.

    ... Lo olvidamos demasiado a menudo.
    Deberíamos invertir menos tiempo en clasificar a los niños y ayudarles más a identificar y cultivar sus habilidades y sus dones naturales, porque el talento se educa.

    ¿Cómo?
    Hay seis recursos fundamentales que deben fomentarse a través de todo el proceso educativo. Uno: una idea del mundo veraz, rica, amplia y llena de posibilidades.

    Dos.
    Un pensamiento fluido, riguroso, creativo, capaz de resolver problemas.

    Tres.
    Un tono vital activo, seguro de sí mismo, optimista y resistente.

    Cuatro.
    El aprendizaje de la libertad: entender la responsabilidad personal, construir la voluntad, formar la conciencia moral y entender las virtudes de la acción.

    Cinco.
    El aprendizaje del lenguaje es fundamental, no sólo para comunicarse con los demás, sino sobre todo para hablar con uno mismo. Los niños impulsivos no tienen una mediación lingüística entre el deseo y el acto, han de aprender a darse ordenes a sí mismos, porque si ese mecanismo no se forma, los niños no tienen control interno de sus actos.

    Seis.
    La sociabilidad. La educación del talento pasa por la educación intelectual, la educación afectiva y por desarrollar los sistemas de dirección de la propia conducta y dar criterios claros de lo bueno y lo malo.

    ¿Y cuáles son las herramientas?
    Los tres grandes recursos educativos de los padres son la ternura, la exigencia y la comunicación. El premio es el gran recurso para suscitar conducta, y el mayor premio es sentirse importante.

    http://blip.tv/file/2975672/
    http://www.ladanzadelavida12.blogspot.com/
    http://www.nuevoparadigma12.blogspot.com/
    http://www.realidadcuantica12.blogspot.com/

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