La expulsión de los Moriscos y la persistencia de las instituciones extractivas

La expulsión de los Moriscos

La expulsión de los moriscos en 1609 es uno de los episodios más sombríos y quizás más olvidados de la historia de España. En el plazo de escasas semanas, unos 300,000 moriscos se vieron obligados, bajo pena de muerte, a abandonar repentinamente las tierras que habitaban desde hacía siglos y partir hacia un exilio incierto. En algunas zonas, el impacto socioeconómico fue particularmente dramático. En Valencia, por ejemplo, supuso la expulsión de una tercera parte de la población.

La expulsión supuso el final de una larga historia de desencuentros entre cristianos viejos y cristianos nuevos y, si no tuvo lugar antes, probablemente se deba a la fuerte oposición de los señores feudales de los moriscos, preocupados por las fuertes pérdidas económicas que conllevaría la pérdida de unos vasallos tan valiosos. Los moriscos estaban obligados a ceder a sus señores hasta el 40% de la cosecha. Según un observador de la época, “decir que los moriscos son esclavos de sus señores no es apropiado porque están mucho peor que los esclavos” (Chaney y Hornbeck 2013).

Tal y como explican en un reciente artículo Chaney y Hornbeck (2013), la expulsión supuso una importante disminución de la producción agrícola que tardaría al menos dos siglos en recuperarse. Según estos autores, los efectos negativos de la expulsión se vieron magnificados por la persistencia de unas élites extractivas que aplicaron a los nuevos pobladores cristianos las mismas instituciones con las que habían explotado anteriormente a los moriscos.

Tras la expulsión, se produjeron numerosos conflictos entre los nobles que controlaban las zonas que habían sido habitadas por los moriscos y los cristianos que deseaban repoblarlas. Tras algunos titubeos, la Corona decidió permitir a la nobleza extender a los nuevos pobladores cristianos las mismas condiciones draconianas que habían sufrido anteriormente los moriscos, con el argumento de que era necesario compensar a los nobles por su pérdida económica. Los cristianos que habitaran estas tierras deberían pagar al señor feudal una proporción de su cosecha más elevada de lo habitual, se verían forzados a utilizar los monopolios señoriales y tendrían limitada su movilidad geográfica. Según un observador de principios del siglo XVIII citado por Chaney y Hornbeck, “los nobles de Valencia disfrutan de impuestos y tasas tan desorbitantes que convierten a sus vasallos en esclavos”.

Chaney y Hornbeck muestran que en un principio la escasez de mano de obra y la abundancia relativa de tierras produjo un aumento de la producción agrícola per cápita pero, sin embargo, este aumento de la producción per cápita no conllevó un rápido aumento de la población, ya sea vía aumento de la fertilidad o vía migración, tal y como cabría esperar desde una perspectiva malthusiana. Durante cerca de doscientos años las zonas que habían sido habitadas por los moriscos se mantuvieron relativamente despobladas y con un nivel producción agrícola inferior al observado anteriormente. La tesis de Chaney and Hornbeck es que esta lenta convergencia se debió al mantenimiento de unas instituciones extractivas que mantenían el nivel de consumo de los siervos a niveles suficientemente bajos como para que se no produjese crecimiento demográfico.

La expulsión de los moriscos supone un ejemplo interesante de la evolución de las instituciones y de cómo estas afectan al desarrollo económico. Según Acemoglu y Robinson (2012), una súbita escasez de mano de obra puede generar una coyuntura que propicie el cambio institucional, pero la naturaleza de este cambio dependerá en gran parte de la situación inicial y de la distribución del poder político. Un ejemplo clásico sería el impacto diferencial de la Peste Negra en Europa Occidental y Europa Oriental. La Peste Negra supuso la muerte de cerca de la tercera parte de la población europea. En la mayor parte de Europa Occidental (España sería un caso particular, tal y como explican Álvarez-Nogal y Prados de la Escosura 2011), la escasez de mano de obra ocasionada por la plaga facilitó que los siervos consiguieran un mayor poder de negociación con sus señores y sacudieran las bases del sistema feudal. En Europa Oriental la historia toma un rumbo muy diferente. La disminución de la población ocasionada por la Peste Negra es aprovechada por los siervos para demandar mayores libertades. Sin embargo, los señores feudales de Europa Oriental, más poderosos que los señores feudales de Occidente, consiguen derrotar los intentos reformistas de los campesinos y refuerzan el control del sistema feudal, aumentando los impuestos y las cargas que soportaban sus siervos. Según la interpretación de Acemoglu y Wolitzky (2012), la situación inicial de las instituciones en algunos casos permite que los trabajadores aprovechen el aumento de su poder de negociación para mejorar sus condiciones contractuales, mientras que en otros casos el efecto dominante está asociado al incremento en los beneficios del sistema coercitivo que provoca la escasez de la mano de obra.

En Europa Occidental la eliminación de las instituciones extractivas en general se produjo después de largos conflictos. Por ejemplo, en Inglaterra después de la Peste Negra los terratenientes intentaron controlar los costes laborales a través de un Estatuto de los trabajadores que establecía un salario máximo similar al que se pagaba antes de la epidemia, pero tras una serie de revueltas campesinas los intentos de mantener intacto el viejo régimen fracasan y se produce un aumento de los salarios. En las zonas antiguamente habitadas por moriscos, la dureza del sistema señorial también generó un profundo descontento que culminó con la revuelta popular de 1693 en la que participaron cerca de 5.000 campesinos. Sin embargo, el levantamiento fracasó y los principales líderes fueron ajusticiados. La abolición de estas instituciones extractivas tendría que esperar a que la solución llegase desde el exterior. Tras invadir España, en 1808 Napoleón Bonaparte aprueba la abolición del régimen señorial, lo que supondría el principio del fin de unas instituciones extractivas que durante cientos de años habían limitado el crecimiento económico del país.

Hay 21 comentarios
  • Muy interesante y muy justo que se recuerde ese fenómeno.
    Una disminución de la producción... y, más importante si cabe, de la productividad. Aún hoy se están tratando de recuperar variedades de productos agrícolas que se perdieron en aquel éxodo.
    Está claro por qué a Fernando VII se le llamaba "el deseado" y quién eran los que deseaban especialmente su vuelta.

    • En cuanto a la perdida economica si bién es logico que la produccion disminuyese al descender la poblacion activa, permitame ser esceptico sobre la perdida de la productividad y la perdida de variedades de productos agricolas. Si las tecnicas agricolas de los moriscos eran tan sofisticadas porqué dos siglos mas tarde cuando los franceses colonizan el Africa del Norte solo encuentran paramos y una agricultura primitiva? Porqué no las habian copiado los norafricanos? No era cuestion de clima porque los colonos franceses hicieron florecer lugares como la Mitidjah algo que no habian hecho ni los descendientes de moriscos ni los que habian estado en contacto con ellos. Me temo que esa decadencia agricola de las "regiones moriscas" sea una invencion de algun seguidor de Blas Infante.

    • Este comentario deberia haber ido al principio del precedente.

      Permitame recordarle pequenyas nimiedades tales como frecuentes y sangrientas revueltas, ayuda a los corsarios berberiscos cuando daban golpes de mano en busca de botin, esclavos y esclavAs o simplemente para matar infieles, ademas de tener contactos con los turcos que hacian presagiar que actuarian como quinta columna en caso de desembarco.

      Y algo que quizas hoy no parezca importante pero que entonces sí que lo era: perjurio ya que se les habia permitido quedarse bajo la condicion de abjurar (si no querian podain marcharse) y de ser leales y no habian cumplido nininguna de las dos condiciones.

      • JFM: Me abruma Usted con sus referencias históricas y no le rebatiré ninguna de ellas porque no escribo más que "de leídas", y no muy abundantes. Por ejemplo, no he leído nada de Blas Infante, aunque me suena por dónde va su crítica. Sin embargo, observo que Usted sí que ha leído el edicto de expulsión y da por buenos cada uno de sus términos. Y no me parece que la corte y nobleza de la época sea un ejemplo de instituciones inclusivas.
        Respecto a por qué no habían copiado los norafricanos las (supestas) técnicas de los moriscos, supongo que será por la misma razón por la que no las copiaron los sureuropeos: porque no eran sociedades muy proclives a la difusión del conocimiento. Descartamos lo del clima y lo del agua.
        Como comentario general, creo que debe haber un punto medio entre las visiones idealizadoras de la cultura morisca y la versión en castellano actual del edicto de expulsión. Lamento no poder aportar nada más.

        • El decreto de expulsión de Valencia, entre otros, permite a los señores escoger seis familias de cada cien con mayor apariencia de haber sido cristianizados para conservar regadíos, cosechas e ingenios de azucar y para instruir a los repobladores en las técnicas de cultivo.
          Blanco y en botella: leche.

          • Pero esa leche se te puede agriar si luego la teoría de los papeles no se traduce en una difusión en la práctica de ese conocimiento. Doctores tiene la iglesia para constatar si esa extraordinaria clausula tuvo algún efecto en la práctica. En todo caso, lo que prueba ese texto es que sí que debía haber algo de know-how que transmitir ¿no?

  • En la segunda línea hay un 'sino' que tiene que ser 'si no'. Últimamente me encuentro en este blog errores gordos de escritura, por ejemplo un 'porqué' que debería ser 'porque' en este artículo (http://nadaesgratis.es/?p=36436) y en este otro (http://nadaesgratis.es/?p=36204) un 'porque' que debería ser 'por qué'.
    Lo peor son artículos que parecen una traducción del inglés, como este (http://nadaesgratis.es/?p=36436): 'patrones', 'implicaciones'.
    Espero no parecer picajoso: son ejemplos de los últimos artículos solo.

    • Ángel,

      Tienes razón, lo acabo de corregir. No eres picajoso, al contrario, te agradezco mucho que te hayas tomado la molestia de avisarnos, lamento no haberme dado cuenta. Paso el aviso al autor del otro post que señalas (quien por cierto para ser italiano escribe en castellano de fábula).

    • Angel,

      Lo de los varios porque, yo lo llevo fatal, así que touché (si me disculpas el galicismo). Discrepo en cambio sobre "implicación" y "patrón". Aparecen en el diccionario de la RAE con el significado que nosotros queríamos que tuvieran. Dicho esto, coincido con Manuel, agradezco la corrección, pero no me comprometo a mejorar mis porques. Me da mucha pereza porque (?) pienso que es una distinción que no tiene ninguna razón de ser.

    • Yo, que soy el tercer implicado en este tirón de orejas no tengo mucho que alegar en mi defensa. He corregido el "porque" y prometo seguir esforzándome...

  • Pues parece que la conclusión de que "Europa es la solución" no es solo de esta epoca.

    Excelente entrada Manuel.

  • Por favor, ¿podríais explicarme la frase: "mientras que en otros casos el efecto dominante está asociado al incremento en los beneficios del sistema coercitivo que provoca la escasez de la mano de obra"?
    No entiendo la parte de Europa Oriental, la verdad.

    Gracias

    • El argumento de Acemoglu es el siguiente. Por un lado, la escasez de mano de obra aumenta el poder de negociación de los siervos. Por ejemplo, Acemoglu en su libro con Robinson cita el caso de un señor feudal en Inglaterra a quién los dos únicos siervos que habían sobrevivido a la peste amenazaron con abandonarle si no les mejoraba sus condiciones contractuales. Por otro lado, como ya apuntaba Domar (1970), tener siervos es relativamente más atractivo (para el señor) cuando la mano de obra es escasa (y por tanto los salarios que habría que pagar en un mercado libre son altos). Cuando hay escasez de mano de obra, cual de los dos efectos predomina dependerá, según Acemoglu y Wolitzky, de la situación institucional inicial. En su opinión, cuando llega la peste negra en Europa Oriental el sistema feudal era suficientemente fuerte como para que los señores feudales consiguieran imponer restricciones a la movilidad y endurecer las condiciones de los siervos. Según su narrativa de la historia, la peste negra, que afectó de igual manera a toda Europa en términos de mortalidad, acabo teniendo consecuencias dramáticamente diferentes en Europa Occidental y Europa Oriental debido a esas pequeñas diferencias iniciales en las instituciones.

  • Debían entregar a los Señores Feudales hasta un 40% de la cosecha...

    IRPF, IVA, cotizaciones SS, plusvalías, sucesiones y donaciones, recargos varios, tasas diversas, IBI y algún etc.

    Habría que calcular las contrapartidas pero no sé, no sé...

    • "Habría que calcular las contrapartidas pero no sé, no sé…"

      Fácil: en el sistema feudal, la contrapartida era que el señor no te mataba (salvo si le apetecía mucho), mientras que en la actualidad las contrapartidas incluyen unos sistemas sanitario, educativo y jurídico más o menos fiables, infraestructuras, defensa, policía, etc., etc...

      Por lo demás, para que la comparación fuese justa, habría que comparar a esos moriscos con alguien que, en la actualidad, tuviese una renta real comparable. No creo que haya nadie en España que pague un 40% con una renta real tan baja como la del morisco medio...

      • Hombre, los moriscos aquellos eran, precisamente, la clase media-alta de entonces. Luego en la comparación, a nivel de rentas relativas seguramente saldrían ganado.

        Y, siguiendo con el tono ligero-humorístico que no he sabido transmitirle, un 40% por salvar la vida en contrapartida, me parece poco.

        Pero, ahora en serio, tenemos perfectamente asumido que a partir de un nivel relativamente medio -"alto" de renta (según con quien comparemos, obviamente y no son tiempos para quejarse) trabajamos la mitad del año para el Estado.

        Pero eso solo se aplica a las rentas del trabajo vía nómina y creo que ahí hay un problema.

  • Por cierto, solo el IVA es el 21% (aunque existen otros tipos ya nos están amenazando con subirlos) y una renta media o media baja lo consume todo.

    Para llegar al 40% no falta mucho.

    Pero, obviamente, habría que calcular cada caso concreto y establecer una pauta de consumo precisa para hacer un buen cálculo pero creo que el resultado, del tiempo que trabajamos, escrito negro sobre blanco podría sorprender.

    Y parto de la base que no están los tiempos para quejarse... o, precisamente si.

  • Muy interesante. La historia refleja, la mala suerte de los seres humanos. Explotación y falta de libertad. No me gusta tampoco lo actual, creo que lo pequeño es hermoso y generalmente más libre. Salud.

  • Hablo sin conocer los trabajos, cosa que no debe hacerse... pero si hablamos de un 40% en régimen de aparcería/alquiler, vendría a reflejar la distribución entre las rentas del capital y del trabajo de la función de producción. Tampoco parece despendolado.

    (jod.. con vuestros captchas)

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