En mi época de estudiante de la licenciatura de Ciencias Económicas (hace ya casi cuarenta años), la docencia de la economía se estructuraba básicamente alrededor del estudio de las ideas de economistas difuntos. Incluso asignaturas fundamentales, como la microeconomía y la macroeconomía, se impartían mediante programas elaborados alrededor de las contribuciones de las distintas “escuelas [leer más ...]