NEG-Consejos para sacar partido de las clases online

De Pedro Rey Biel (@pedroreybiel)

Durante la reciente Conferencia de la Asociación Europea de Economía, que por primera vez se celebró de forma virtual, el renovado Comité de Educación en Economía, al que pertenezco, organizó una sesión sobre docencia online, que pretendía orientar a los muchos profesores que, al igual que los alumnos, nos enfrentamos a un curso atípico en el que existe incertidumbre sobre si nuestras clases deberán ser presenciales, híbridas o totalmente online (o cualquier combinación de ellas según vaya evolucionando la pandemia). Alvin Birdi (U. Bristol), presidente del Comité, dio una perspectiva optimista sobre las posibilidades que ofrece el formato online para involucrar a los alumnos y crear grupos de trabajo y comunidades interactivas. Cloda Jenkins (UCL), expuso el potencial y los inconvenientes de las diversas formas de evaluar a los alumnos en un contexto online. Pueden ver la conferencia completa aquí (¡Una de las ventajas de que todo quede grabado y pueda consultarse después!). En todo caso, a continuación ofrezco en mi tradicional formato de NEG-Consejos (1, 2, 3, 4, 5 y 6) algunas de las ideas que expuse sobre cómo dar las clases online, que espero puedan ser útiles tanto para profesores planificando sus cursos como para que los alumnos sugieran posibles mejoras.

1. Simplifica la vida de tus estudiantes. si la organización de un curso siempre es importante, en el formato virtual lo es aún más. Procura que el acceso a las distintas plataformas para hacer esas actividades sea sencillo y con links disponibles (y comprobados en todo momento). Usa una única plataforma digital con la que tú, y más aún tus alumnos, se sientan cómodos. Si puedes adaptarte a la que usan por defecto en su institución, mejor. Mantén los canales de comunicación siempre abiertos. Una de las ventajas que hemos experimentado en el formato virtual es que lo alumnos se muestran menos cohibidos a preguntar por chat o email que en directo. Un truco que me ha funcionado bien, es publicar una lista de respuesta disponibles para todos los alumnos a los FAQs que me han llegado después de cada sesión online. Incluso si les pones videos que ver durante las sesiones, mantente disponible en el chat para que te pregunten mientras hacen una actividad en la que no estés directamente activo.

2. Muestra el plan concreto de cada clase antes de tiempo. Resulta muy práctico publicar un plan de las diversas actividades que se van a hacer cada día, para que los alumnos sepan en cada minuto qué deben estar haciendo. Busca los mejores recursos disponibles que ya existan para un cierto tema, sin necesidad de que los crees tu de nuevo, pero añade una breve introducción que contextualice ese recurso externo y haga entender a los alumnos cómo contribuye a su aprendizaje. Si lo que usas son videos, esfuérzate en que sean breves (nunca superiores a 15 minutos), y divididos por temas concretos que quizá puedas reutilizar en otras asignaturas). En todo caso, ten el apoyo documental (presentaciones, artículos) siempre disponible online para que puedan profundizar con lecturas.

3. Establece expectativas razonables. La introducción al curso, explicando lo que se espera de los alumnos en un contexto en el que ellos son aún mas responsables de su aprendizaje es fundamental. Ayúdales a que se sientan involucrados obligándoles a hacer y entregar múltiples actividades (algunas incluso opcionales) que se valoren, aunque no cuenten mucho para la nota final haz lo mismo con la presencialidad (o el haber utilizado los recurso offline), facilitándote la vida con los recursos de “autochecking” que tienen la mayoría de los software de docencia disponibles. Utiliza la evaluación por parte de los mismo alumnos (en un porcentaje no excesivo) para que se sientan motivados con los trabajo en grupo. Se estricto con las fechas de entrega, pero deja amplios márgenes para entregarla desde que la anuncias.

4. La variedad ayuda a que se involucren. Introduce variedad en las actividades que realizan los alumnos (lecturas, aulas de discusión de grupos pequeños, challenges en Kahoot, encuestas, presentaciones breves de estudiantes…). Haz que los recursos se complementen y puedan utilizar unos u otros, incluso cuando una videoconferencia o un video te falle (¡que lo hará!). Cuando los alumnos realmente tengan contacto directo contigo, haz que merezca la pena. Una de las ventajas de la enseñanza online es que facilita aquello que pocas vences conseguimos en el aula de que los alumnos vengan con los temas previamente preparados, y que usen realmente el tiempo directo con vosotros para tener una discusión enriquecedora. Cuando realicen actividades, te sorprenderá saber lo curiosos que son los alumnos sobre sus resultados en relación con el resto de la clase (incluso para temas no evaluables), por lo que es muy útil mostrar los resultados (quizá de forma anónima) de cualquier actividad que realicen.

5. La docencia online requiere nuevas habilidades. A todos nos cuesta aprender a hablar a una cámara, pero es algo que debemos aprender a hacer si no queremos quedar obsoletos. Existen muy buenos cursos online sobre cómo hablar de forma natural a una cámara. Como truco básico, pon un post-it con una carita dibujada al lado del objetivo y háblale directamente. Mira al objetivo y no a la pantalla de tu ordenador. La cámara absorbe una gran parte de tu energía, así que esfuérzate por mantener a los alumnos despiertos, para lo que hacer cambios de ritmo y de intensidad al hablar es práctico. Ten cuidado con no usar fondeos de cámara excesivamente llamativos. Es mejor centrar la atención en ti. Igualmente, ten cuidado si grabas los videos desde casa, con el fondo de escritorio que utilizas. Te sorprenderá saber lo cotillas que pueden ser los alumnos, sobre el libro en la tercera estantería de tu biblioteca.

6. Usa la tecnología de forma inteligente. Procura dar a tus videos un formato lo más profesional posible. Si te lo puedes permitir, o tu institución te lo aporta, usa una cámara distinta a la de tu ordenador, un micrófono independiente decente, una luz frontal (¡nada de clases desde la cueva!)… e incluso un mínimo de maquillaje. Asegúrate de que grabas tus videos con una conexión por cable en lugar de por wifi, para no llevarte luego sorpresas. Ten en todo caso pensado un plan B (¡y un C!) por si la tecnología falla. Finalmente, y respecto a los alumnos, establece unos protocolos mínimos de comportamiento online que hayas decidido (cámaras encendidas o no, micrófonos apagados mientras no intervengan, conectarse 5 minutos antes de empezar la sesión…).

Esta recopilación de consejos vienen del aprendizaje propio. Estoy seguro de que otros lectores pueden aportar muchos más en sus comentarios. En todo caso, tendremos otra oportunidad de discutir estos temas en el próximo Simposio de la Asociación Española de Economía (AEe), que acaba de ser traspasado a formato online y que tendrá lugar en Diciembre. Durante dicho simposio, una de las expertas en docencia online, Stefania Paredes (U. WarwicK), ofrecerá otra visión sobre el mismo tema dentro de la sesión especial del Comité de Educación en Economía de la AEE. Por si no pueden esperar hasta entonces, les dejo con un último recurso online, con buenos consejos en video para que este trimestre nos pille a todos preparados. ¡Buena suerte!

PD: Me piden que por favor insista en que aquellos de ustedes que trabajen como economistas académicos rellenen la siguiente encuesta breve (1 pregunta) sobre qué actividades creen que debería cubrir el Comité de Docencia en Economía de la European Economic Association. Pueden hacerlo aquí. ¿Gracias!

Hay 1 comentarios
  • Muchas gracias por este muy útil post. Me parece fenomenal incorporar un sección de FAQ’s para los estudiantes.

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