La ¿Huelga? de hoy en la Universidad Pública

Si quieren otro día hablamos de la Educación pública, los recortes, y  las reformas educativas (o no) que se están llevando a cabo. Hoy no es día para el debate. Y no lo es, porque no nos han dejado.

Esta mañana, un grupo de unos trescientos ¿individuos? encapuchados han levantado barricadas en la Universitat Autònoma de Barcelona (también en otras), impidiendo la entrada a las aulas. Sin embargo, la noticia en los medios es el amplio seguimiento estudiantil de la huelga y sólo se mencionan los “escasos” incidentes. Pues no. Hoy el día ha estado movido.

Les aseguro que hoy no era el día que más ganas tenía de ejercer de docente. Ayer acabé de trabajar en Madrid a las 22:30 y la única forma que he tenido de poder llegar hoy a las 9:00 a mi clase de Microeconomía II en la UAB era mediante un tren nocturno en el que he compartido coche litera con cinco personas y ¡un cerdo!, metido dentro de una maleta. Les prometo que no estaba hoy para tonterías… y menos para soportar que unos 50 encapuchados nos impidieran a mis alumnos y a mí pasar a las aulas.

Podemos estar de acuerdo en algunas de las razones para oponerse a las medidas que se están tomando en Educación, pero lo que no puede seguir ocurriendo es que la universidad permita que unos energúmenos decidan si se da o no clase, agrediendo tanto de forma verbal como física a quien lo intenta. No es que me sintiera hoy muy héroe pero, si alguna vez enseño algo a mis estudiantes, que al menos sea a respetar los derechos de los demás, por muy en desacuerdo que se esté con sus opiniones.

Sinceramente, cuando mis estudiantes me preguntaban el otro día si hoy iba a haber clase, les contestaba dos cosas: 1) que no me había informado lo suficiente sobre las razones de la huelga como para decidir apoyarla, 2) que el derecho de un solo alumno a no hacer huelga y tener clase, prevalecía sobre mis propios derechos y que por tanto yo estaría en el aula.

Es un poco triste el que los alumnos pregunten estas cosas, quizá en parte por tener una excusa para no venir (que ya es triste, aquí no se obliga a nadie), quizá por el miedo fundado a la agresión si deciden venir a clase. Aún así, debo decirles que cada vez se nota un grupo más amplio de alumnos indignado con la falta de libertad y que han intentado, por todos los medios, incluido el buscar ventanas abiertas, acceder a las aulas.

Espero que empecemos a diferenciar entre un piquete informativo, y el conjunto de hooligans encapuchados (no puedo decir si son alumnos matriculados o no) que, amparados en el anonimato, hoy nos han zarandeado e insultado.

Espero que quienes ejercen cargos institucionales en la universidad no vuelvan a permitir que esto ocurra. Lo siento mucho, defender a tu alumnado y profesorado, va con el cargo.

Espero que entendamos de una vez que la autonomía universitaria no puede servir para que las fuerzas de seguridad no puedan entrar a los campus y, en la práctica protejan a quienes agreden y queman contenedores para que puedan seguir haciéndolo. ¿Por qué la universidad debe ser territorio sin ley? ¿por miedo a la mala publicidad? ¿Es eso lo realmente importante?

Espero que sepamos explicar que defender la educación pública pasa por no romper mobiliario ni destrozar las paredes con pintadas, que cuesta reponer y limpiar más que cualquier beca que se pudiera dar a un alumno. Los que defendemos lo público, primero de todo lo hacemos porque es lo de todos, como lo es también la libertad.

En fin, sólo quería decirles que hoy, a pesar de lo que les cuenten en las noticias, SÍ ha habido clases de Economía en la Universitat Autònoma de Barcelona.

Me pongo a trabajar un poco más, que hoy, aún estando de acuerdo en la necesidad de protestar y de defender no sólo lo público sino también el derecho a huelga, me siento un poco ardilla (“esquirol” en catalán). Así no.

Hay 44 comentarios
  • Idem en Santiago de Compostela. La pregunta clave a los piquetes: ¿Cómo puedo expresar que me opongo a esta huelga?

  • Acá un liberal que le apoya: la libertad de una persona termina donde empieza la de los demás.

  • Pues debería usted ver el campus de Somosaguas de la Complutense donde yo estudio, aquello es todavía peor.
    Han habido ocasiones en las cuales eso encapuchados nos han echado de clase siendo un lunes, víspera de huelga para “concienciar”. Y nunca faltan los insultos y pintadas en las paredes de fascistas a los que estudiamos en la facultad de económicas. Tampoco faltan las botellas de cristal rotas para impedir saltar las vallas, los insultos, los encapuchados fumando dentro del aulario de la facultad. Muy triste.
    Las reivindicaciones se acaban diluyendo por las formas.

    • Ya ves… Esta vez en Somosaguas ya ni han tenido q hacer barricadas ni nada. Con el anuncio ha bastado (y en mi caso la recomendación Decanal- comprensible- de retrasar entregas o parciales programados). El día q protesten por los planes de empleo digo de estudios les haré caso.
      Pedro, la Facultad á la UAB tiene 3(?) puertas, Somosaguas entero 4…y es por algo… Así era más fácil hacer cargas de los grises… The bad brings the bad … Y los Reptores lo saben

      • Gracias. Fui alumno de Somosaguas y, como delegado de curso, recuerdo cómo luchamos contra el “nuevo” plan de estudios. Hubo huelgas, sentadas e incluso creo recordar que dormimos una noche en la Facultad de Políticas, hoy tan de moda. También recuerdo las historias que nos contaban sobre por qué los cuatro Pabellones de Económicas eran tan oscuros y sólo tenían puerta de entrada y de salida…
        Pero creía pensar que lo de ejercer la violencia en la Universidad era de otra época, y de otro tipo de gente.
        Hoy he sentido más pena que indignación, mezclado con un poco de miedo.

    • Intolerable lo que cuenta Pedro Rey. Bien es cierto que hoy en Somosaguas yo he dado clase con absoluta normalidad. Aunque en anteriores huelgas, como apunta Borja, sí ha habido barricadas en las entradas, agresiones a alumnos y profesores y a sus coches y encapuchados que obligaban a los alumnos a salir de las aulas.

  • Hola,

    Puede ser que no sepan (o no quieran saber) lo que es un piquete informativo. Mis amigos que trabajan en ingeniería me han dicho que ellos también tenían barricada en la puerta de entrada, pero las personas que había allí (también encapuchados) te informaban del motivo de la huelga y te dejaban pasar. No entiendo por qué, aunque tengo algunos supuestos, en la misma universidad la gente se comporta de manera distinta…

    Yo tenía “miedo” de no poder hacer un experimento que me ha costado la vida organizar por culpa de este tipo de gente.

    Felizmente todo ha salido bien. Espero que esto no se repita, aunque creo que me equivoco porque los altos cargos se pasarán la pelota o se harán los suecos como siempre.

    Saludos,

    Nano.

  • Un artículo muy valiente. Coincido plenamente con lo expresado. El derecho de los estudiantes pasa por que decidan libremente hacer huelga o no. Debemos exterminar la violencia de cualquier campo. Miles de estudiantes han ejercido pacíficamente su derecho a hacer huelga y otros muchos han acudido pacíficamente a las aulas, ese es el camino. Información sí, violencia no. Muchas gracias por el artículo.

    Un cordial saludo.

  • Muchas gracias por su artículo. Por contarnos los hechos y por defender de palabra y de obra las ideas que son la base de la verdadera democracia. Es lamentable que las autoridades, tanto las universitarias como las otras, acepten someterse a la violencia de unos energúmenos como un supuesto “mal menor”. Por ganar un poco de supuesta paz perdemos la libertad y la verdadera paz.

  • Pedro,
    ¡Cuánta razón!
    Aquí en Alicante han cerrado las vallas de acceso y el rectorado no ha hecho nada para evitarlo. Está claro que coinciden en los objetivos.
    El problema es que así empiezan todos los totalitarismos.

  • Pedro es lamentable y deprimente lo que cuentas.
    Por suerte, en algunos sitios no ha ocurrido tan lamentable comportamiento.
    Yo hoy he podido dar mi clase de micro III con total normalidad en la Universidad Complutense.

  • Yo fui estudiante de economía en la UAB, me licencié en 2012. Mis recuerdos académicos de dicha universidad son excelentes y tuve la suerte de tener a grandes profesores, a Pedro entre ellos. Pero las huelgas y piquetes que alguna vez se produjeron durante mis 4 años fueron lamentables.

    La UAB fue una universidad concebida durante el franquismo. Cortando los 3-4 puntos de acceso aíslas la universidad entera. Era extraordinariamente frustrante observar como grupos muy reducidos de encapuchados conseguían imponer su voluntad sobre el resto de estudiantes. Tampoco es agradable ver como cientos y cientos de estudiantes se quedaban tirados en la carretera o estaciones de tren sin poder acceder a las aulas.

    Y lo peor no era la actitud, era la sensación de impunidad que estos sindicatos de estudiantes, cuyos miembros se dedicaban a todo menos estudiar, (¿no es eso una carga para el sistema?) tenían. Pintadas, destrozos e incluso agresiones físicas que nunca tenían ningún tipo de consecuencia.

    En fin, viva la libertad

  • Entre mis recuerdos de la UAB hay, desgraciadamente, varias jornadas como las que describes. Una verdadera lástima, para la UAB sobretodo.

    Saludos.

  • Por desgracia la UAB está muy poblada de gente de este tipo… SEPC & Co. Recuerdo como hace unos años, cuando luchaban contra el Plan Bolonia, en la Facultad de Letras se tiraron cerca de un mes acampados e impidiendo el acceso a muchas aulas. Luego más tarde cuando se decidió votar en la Asamblea si mantener la ocupación o no, utilizaron la vieja táctica de dividir el voto con solo una opción en favor de seguir con la ocupación, y 5 o 6 en contra. “Acabar con la ocupación pero no dejar hacer clase por las mañanas”, “Acabar con la ocupación pero poner piquetes en todas las aulas informando” y cosas por el estilo… Y así se decidió seguir con la ocupación ya que fue la opción mayoritaria, pese a que los votos de todas las opciones de PARAR juntas sumaban muchos más. Para ellos solo existe la libertad de expresar lo que ellos creen.

  • Hoy he tenido varias clases y tutorías, tanto por la mañana como por la tarde, y normalidad absoluta en la Pablo de Olavide de Sevilla. Y me consta que muchos de mis estudiantes se oponen al 3+2. Y otros no. Chapeau por el respeto de estos estudiantes a la diversidad de opiniones! (Lástima que lo que debería ser normal nos parezca excepcional…)

  • Copio a JOHN NASH, que, escribe usando una IP que nuestro sistema no reconoce:
    “Profesores de Microeconomía (desde Santiago hasta BCN) u otras especialidades, como os veo muy indignados con el tema de no poder dar clase a aquellos que, como vosotros se benefician la universidad pública pero sin embargo no la protegen (ellos no manifestándose y ustedes dándoles ventajas por ir a clase) os dejo una de th. de Juegos básica.
    “En el caso de una huelga, cada trabajador puede pensar: “o bien hay bastantes trabajadores que vayan a la huelga y consiguen el objetivo de esta acción colectiva, o bien esto no ocurre. En el primer caso, de todas formas voy a beneficiarme del éxito de la huelga, y si me quedo, puedo, además, seguir cobrando y quizá mejore mis relaciones con mis superiores. Y si los demás no van a la huelga, lo mejor es que yo tampoco vaya, porque estaré pagando en vano los costes de mi contribución a esta acción colectiva que va a fracasar”
    El problema es que lo individualmente racional conduce al fracaso colectivo, y el fracaso colectivo es que la decrépita universidad pública continúe desmantelándose hasta su desaparición. Y me extraña, que ustedes, profesores que viven de su trabajo en una universidad pública (pese a que defendéis a capa y espada las virtudes de lo privado (huele a hipocresía)) no apoyéis, o por lo menos no entendáis a los manifestantes que defienden vuestros puestos de trabajo activa y beligerantemente.”

    • Sr.Nash, usted parte del principio, que podría no ser compartido, que los cambios propuestos son negativos, y que los jugadores no tienen otros motivos para actuar como lo hacen en el juego…

  • JOHN NASH, como comprenderá, y por ejemplo pudo comprobar en mi entrada del lunes, algo de Tº de Juegos sabemos. Lo suficiente para entender el problema de bien público que plantea. Sólo unas breves matizaciones:
    1. La convocatoria de huelga era sólo de estudiantes. La violencia se ejerció no sólo contra ellos, sino contra personal docente, administrativo y de mantenimiento.
    2. No sé qué le da derecho a pensar que, desde su postura, usted es un mayor defensor de la universidad pública que cualquiera de nosotros.
    3. Infórmese un poco sobre nosotros y dese cuenta de que es dudoso que lo que defendamos sea nuestro puesto de trabajo, pues podríamos tener otros en universidades privadas o fuera de la vida académica.
    4.Como digo en la entrada, desde el momento en que se usa la violencia, no paso a discutir el fondo de los motivos de la huelga (aunque es posible que coincida con algunas de las razones).
    5. Si la universidad es algo, es espacio de debate. No de violencia.
    6. Pueden seguir contando conmigo, y me consta que con muchos de nosotros, para seguir luchando por la Universidad Pública, aún en las duras circunstancia que unos y otros están creando.

    • Estimado John Nash:

      Confunde el fondo con la forma. Si yo fuese estudiante, iría a la huelga. No estoy en contra del 3+2 pero sí del hecho que los master sean mucho más caros que los grados (sin causas reales que lo justifiquen). Pero como dijo Pedro, era una huelga de estudiantes, y no tengo el derecho a privar a los estudiantes que quieran ir a clase de hacerlo. Algunos de ellos pueden tener motivos para oponerse a esa huelga y la única forma que tienen de expresarlo es yendo a clase. No tengo ningún motivo para pensar que aquellos que deciden no secundar la huelga están menos informados, odian la universidad pública, o desean la desigualdad de clases.
      Finalmente, le diré que los piquetes que vi en Santiago tenían poco de estudiantes pero eso fue una impresión mía. Puedo estar confundido.
      saludos

      • Buenos días profesor Briel y Miguel, gracias por sus contestación:
        1º La huelga era sólo de estudiantes, sí, ustedes tienen la obligación de ir a clase. El problema es de los alumnos, pero ustedes podrían buscar una alternativa para no perjudicar a los manifestantes. Así no se beneficiarían los gorrones del juego (los esquiroles, esos que muchas veces no hacen huelga por falta de agallas. En mi clase acordamos no asistir ayer a la facultad, y sin embargo dos o tres compañeros fueron igualmente, me da asco esa gente, y más aún que sean beneficiados por ustedes (Pasando lista, pidiendo ejercicios…)
        2º Entonces, si se preocupa, no debería decir esto ” no me había informado lo suficiente sobre las razones de la huelga como para decidir apoyarla”.
        3º Estoy seguro de que podéis trabajar en el sector educativo privado (no tanto de sus virtudes), pero muchos de vosotros no lo hacéis.
        4ºy 5º No justifico de ninguna forma la violencia, y siento que se hayan sentido agredidos.
        6º Como estudiante de 3º Economía (no soy piquete), que cree que ustedes son la piedra angular de la Universidad, que cree a su vez que sí se han de hacer reformas universitarias pero cualitativas (tengo la sensación que cada vez la universidad tiene unas puertas más grandes, por las que entra cualquiera alumno o cualquier profesor) les agradezco que luchen por la Universidad Pública.

        Por cierto, he sido alumno suyo Miguel, de hecho eso explica que esté escribiendo aquí. Un saludo.

        • La huelga es un derecho individual. Obligar a otros a hacer huelga es un delito muy grave: si se utilizan fuerza, violencia o intimidación para conseguirlo la pena mínima son tres años de cárcel, como han descubierto algunos energúmenos recientemente (los del caso de la Champagnería de Granada, por ejemplo) (art. 315 del código penal).

          Aprecio que condenes la violencia, pero no es del todo coherente con afirmaciones como “me da asco esa gente”.

          Me da igual cuáles sean, si intentas imponerme tus ideas vas a tener un problema (si es conmigo en particular, probablemente un problema legal).

  • En este país, por desgracia; prevalece el derecho de huelga sobre cualquier otro derecho contitucional. Es el peaje que se cumple por ser un país aún acomplejado por un pasado de dictadura.
    La misma indignación que usted siente por no poder dar sus clases, la he experimentado varias veces(muchas veces) al verme atrapado en mi coche y al ver que mi libre circulación(por cierto, derecho contitucional que creo recordar tiene el mismo rango que el derecho a la huelga), quedaba del todo cercionada, de forma repetida semana tras semana.
    Vivo en el famoso eje madrileño Prado-Castellana y las huelgas , manifestaciones, mareas, y actos vandálicos, como el que destrozó el precioso y pintoresco café El Espejo o acabó casi asesinando a un polícia(creo que todos recordamos las imágenes de un polícia tumbado en el suelo sin casco),han sido continuas, curiosamente desde que cambió el signo político del gobierno.
    Yo defiendo de forma absoluta el derecho de huelga, de manifestación y de expresión; pero creo que los derechos de los demás acaban justo donde empiezan los míos.
    Hay que proteger y salvaguardar el derecho de los alumnos a hacer huelga, pero hay que defender de forma igualmente efusiva, el derecho de los alumnos a recibir sus clases(pagadas por cierto mediante las correspondientes tasas) y el de los profesores a ejercer su profesión.
    En esta españa nuestra existe mucho complejo democrático y por otro lado, al confusión de muchos que creen que ha de imponerse la vountad del que más grita.

  • Coincido en todo, salvo en la falta de información. En Derecho la Decana organizó un acto la semana pasada explicando 3+2 y tuvimos oportunidad de discutir profesores, pas y alumnos (asamblearios y no)

    • Gracias, Carlos. La iniciativa de la Decana de Derecho parece muy razonable. En todo caso, no he dicho que faltara información sino que yo no me había informado lo suficiente para tomar una decisión responsable, con consecuencias directas sobre un conjunto amplio de alumnos.
      Espero que en los próximos días, alguno de nosotros se anime a iniciar un debate sobre el tema del 3+2 porque, obviamente hay mucho que decir… y escuchar.

  • ¡Que no cunda el pánico!

    Para que veáis que la cosa mejora os contaré una pequeña batalla.
    Los economistas de mi generación- y todos aquellos que estaban estudiando en 1968- recordarán que ese año, tras una serie de huelgas, la “patronal” decidió cerrar la Facultad-en aquellas fechas en la U Complutense-hasta los exámenes. Además, al curso siguiente-para mi 3º- nos exiliaron al campus de Somosaguas, que, en 1969, era un descampado con cuatro pabellones prefabricados-aún no estaba construido el pabellón de 1º- con las famosas dos puertas, “in” &”out” y rodeado por la caballería “gris”.

    Como veis, la violencia no sólo se ejerce por encapuchados….

    Saludos.

    • Efectivamente, precisamente por ello, molesta, deprime y da miedo ver cómo grupos que se definen como opuestos en el espectro ideológico coincidan en sus métodos. Y por ello es importante que, aunque no digamos más que lo obvio, recordemos que ésto es un sinsentido.

  • Me parece muy triste la anécdota del cerdo. Hay personas que madrugan más y emplean vuelos tempraneros. Tal vez esa opción le interese para una próxima ocasión.

  • Quin, aunque obviamente queda en lo anecdótico, por rebajar un poco el tono le comentaré que la semana anterior cogí el primer vuelo de la mañana, que aterriza en el aeropuerto de El Prat a las 8 de la mañana. Aunque muy justo, le confirmo que es posible desplazarse en hora punta de El Prat al Campus de Bellaterra (30km) para estar a tiempo en clase a las 9. Eso sí, no se lo recomiendo.

    • Pedro,
      ciertamente el tono del post es sorprendente. epresiones como “un grupo de unos trescientos ¿individuos? encapuchados”; “que no me había informado lo suficiente sobre las razones de la huelga como para decidir apoyarla”; o “hoy nos han zarandeado e insultado” puedan denotar parcialidad en el relato de los hechos. Sólo observar algunas cosas:
      1) Descalificar al conjunto de integrante de los piquetes no le otorga mayor credibilidad.
      2) Su condición de docente no sé que tiene que ver con el hecho de que los convocantes tengan que informarle. La huelga no era de PDI, era de estudiantes.
      3) Con todos los respetos, dudo mucho que lo hayan zarandeado. La razón es muy simple, si hubiese sido zarandeado por “un grupo de unos trescientos ¿individuos? encapuchados”, dudo mucho que hoy pudiera estar en condiciones de redactar este post.
      A mí también me molestó la actitud de algunos en la huelga de ayer. Inacción de mi rector. Inacción de las fuerzas de seguridad. Falta de respeto hacia quienes no estábamos convocados a una jornada de paro. Pero mis opiniones las reservo para con mis allegados y para mí. Y, lejos de menospreciar a quienes intentan movilizarse por algo justo, me dedico a realizar mi faena, que es para lo que me pagan. Imagino que, después del zarandeo y los insultos, usted perdió su jornada laboral. Yo pasé rápido mi sofoco y seguí trabajando.
      Saludos.
      Pd: No necesito que me confirme nada. El trayecto del Prat a Bellaterra lo he recorrido muchas veces.

      • 1. No busco credibilidad, sino que al referirme a una masa de gente encapuchada, en la que es difícil discernir unos de otros, dudo que pueda decir “individuos”. Por cierto, como informan los medios, unos 300 en toda la UAB, unos 25 en el piquete concreto que nos agredió dentro del edificio de Económicas.
        2. No digo que nadie tenga que informarme de nada. Como ya le he dicho, fui yo el que no se informó y por tanto, antes de tomar una decisión que pueda perjudicar a mis estudiantes, no decido hacer una huelga de la que no estoy plenamente informado ni convencido.
        3. Es cierto. No me zarandearon. Me empujaron y recibí varios puñetazos y patadas. He intentado hacer el post lo menos personalista posible, pues no creo que deba ir de héroe. Eso no es lo importante.
        4. No perdí mi jornada laboral. Además de escribir este post de opinión (que creo que es lo que hacemos los que escribimos aquí), estuve trabajando con un estudiante de doctorado, escribí un informe de evaluación de un artículo, y me puse bastante contento al comprobar los resultados de un experimento que estoy realizando. Además de dar mis tres horas de clase por la mañana.
        PD: Sabrá entonces que la única manera de hacerlo a tiempo es en transporte privado (del que carecía), y que prefiero no cargar un taxi innecesario a mis costes de investigación que son, !sí! fundamentalmente públicos. !Mejor en tren y con cerdo! (preciso, ya que le veo quisquilloso, que era un cochinillo pequeño).

  • Hay formas de protesta que no tienen sentido, como es el caso de las llamadas huelgas de estudiantes. De entrada, los estudiantes como tales no pueden hacer huelga contra la universidad porque no trabajan para ella. Por tanto, estas protestas no se pueden considerar una huelga. Por otro lado, impedir el funcionamento normal de la universidad a quien perjudica por encima de todo es a los propios estudiantes, y no tanto a la universidad, que sigue cobrando tanto si los alumnos van como si no van a clase. Es como si los usuarios del metro deciden hacer una “huelga” que consiste en no coger el metro durante un día, pero sin dejar de pagar el billete. Si esto es una protesta que piensan que vale la pena poner en práctica, creo que no dice mucho de su habilidad para el pensamiento estratégico.

  • Gracias por compatir su experiencia en este articulo. Creo que describe una violencia que hemos vivido todos los que hemos estudiado en Espagna.

    En mi experiencia el problema basico es que en Espagna tenemos una aceptacion social a que en los agnos de estudiante uno tiene que hacer su mayo 68 particular. Y en esos agnos de estudiante debemos luchar contra el sistema con manifestaciones, sentadas, pintadas, etc. Cualquiera que se oponga, por supuesto, es un fascista.

    Para mi, la solucion es complicada, pues es pasar la adolescencia a nivel de pais. Por ejemplo, empezando como indica, a aplicar leyes que cualquier otro pais desarrollado tiene.

    Gracias de nuevo

  • Considero que el juego que plantea sobre la huelga “JOHN NASH” es acertado pero habría que considerar el número de estudiantes favorables a la huelga. Me entristece pensar que a muchos les falta la mínima opinión de política universitaria, vayan a clase o no, aunque lo cierto es que los que hacen piquetes supongo deben tener opinión formada. Y es en este punto donde la violencia provoca más indignación, en el post y en los comentarios y probablemente en los medios no se hablará más que de la violencia. Flaco favor hacen los piquetes violentos a sus propias propuestas desviando la atención de los desacertados cambios del gobierno (mi opinión, aunque como no se debate no puedo contrastarla…).

    Creo que sería positivo un post sobre el tema central, la política universitaria, más allá de la necesaria denuncia de la violencia.

  • También desde el Campus de la UAB, comparto completamente este artículo y quería aportar más información. Mis hijos de 7 y 9 años van a la escuela pública de primaria del Campus de la UAB. Para poder llevarlos al “cole”, situado cerca de mi instituto de investigación, tuve que atravesar con ellos a pie un recorrido de unos 15 minutos desde los furgones de la policía (con antidisturbios armados hasta los dientes). Atravesamos varias as barricadas con encapuchados muy agresivos. Tuvimos que aguantar insultos de todo tipo (les dije que si eran tan valientes con niños pequeños, que almenos se quitaran la capucha para ver quien me gritaba). También retenían a chavales de primeros cursos de ESO del instituo del Campus “para informarles”. Las caras de susto de lo niños (esos tenían 12-13 años) eran increibles. Mi opinión es que el Rectorado de la UAB no tienen verguenza en permitir estas cosas. Quizá hasta le va bien en cierto sentido. Quins collons! Si este es el ejemplo de democracia, tolerancia y uso de la razón que da la Universidad a la sociedad…

  • El derecho a la huelga es, por definición, un derecho de los trabajadores a interrumpir la producción (su deber de trabajar a cambio de un salario).Los estudiantes son titulares del derecho a disfrutar de un servicio público, como es el de la educación superior. ¿Desde cuándo tienen derecho a la huelga los usuarios -y beneficiarios- de un servicio público sufragado por todos? Cualquier día nos dirán q los pacientes de la sanidad se niegan a recibir tratamiento, o los justiciables a acceder a la justicia… Y dirán que ejercen su derecho a la huelga. Absurdo, ¿no?

  • En Alicante, había piquetes “informativos” bloqueando todas las puertas con mobiliario de la universidad. Estaban acompañados/vigilados por la Guardia Civil. Me quedé sorprendido cuando al preguntar al guardia civil sobre la posibilidad de entrar me contestó: “sólo dejan pasar a profesores y trabajadores”. Viniendo esas palabras de la autoridad, me quedó claro quién estaba el mando.

  • Es una pena que algunos no puedan asistir a clase un día por la inaceptable violencia de cincuenta encapuchados. Echo de menos, eso si, algún comentario sobre los que no pueden ir a clase ningún día porque el sistema económico capitalista les excluye de la posibilidad de recibir una educación que depende de cuanto dinero tenga tu papá en el banco.

  • Ojo, que si un día gana Podemos, todos los que hoy claman por el derecho a trabajar (o a estudiar), habitual portada de La Razón en días de huelga, saldrán a las calles a luchar por la libertad. Y entonces ya no será la libertad del que quiere no hacer huelga, sino una libertad superior la que ha de defenderse. Quien le iba a decir a la oligarquía Venezolana de los 90 que 15 años después estaría haciendo la guerrilla urbana.

  • Pedro, lamento mucho la situación vivida. Confío al menos que tus compañeros de departamento, director, decano y rector te hayan trasladado su apoyo incondicional. Si no es así, algo está muy podrido en la UAB.

  • Gracias, Luis Talmau. A nivel personal, algún compañero aislado, entre los que se incluye el decano, ha venido a hablar conmigo. A nivel institucional, no me consta que se haya tomado ninguna medida para denunciar el cierre violento de la facultad ni se hayan previsto medidas para que no vuelva a ocurrir. Y van…

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