Qué maximiza el homo economicus (I)

Nota: Agradezco a Carmen Beviá, José Luis Ferreira y Juan D. Moreno-Ternero sus comentarios a una versión preliminar de este trabajo.

El Homo Economicus (HE) no es más que un Homo Sapiens que maximiza. Y la maximización tiene tres partes. Lo que maximiza, cómo lo maximiza y qué información posee. En su versión más estilizada:

1) Lo que maximiza es su propia satisfacción (así se caiga el mundo).

2) Lo hace al milímetro, perfectamente.

3) Tiene información completa, perfecta, ilimitada.

Bueno pues lo primero que quiero decir es que ese modelo es como el modelo físico del plano sin rozamiento que puede parecer absurdo, pero es la base del diseño de motores y carreteras. Este modelo aísla los elementos importantes, nos ilustra cómo se interrelacionan y prepara el camino a modelos más detallados. ¡Y con mucho éxito! En otras palabras, si vas a construir un avión, construye primero una maqueta. Luego ponla en un túnel de viento y empieza a parchear. Como dicen Hahn y Hollis “Theories have to simplify and then have to patch” (Philosophy and Economic Theory, p. 13, Oxford U. Press).

En esta triple entrada voy a tratar sólo el primer aspecto del HE, siendo el segundo objeto de entradas en NeG sobre economía del comportamiento. El lector interesado en el papel del egoísmo en nuestros modelos puede leer estas dos entradas de Jose Luis Ferreira (1 y 2). Quizá algún día hable del tercero.

Lo segundo que quiero transmitir es que a pesar de los muchos chistes de economistas que todos hemos contado alguna vez, en los que aparecemos invariablemente como poco espabilados, quizá eso no sea así. En la economía, como en cualquier colectivo hay gente para todo. Y por cierto, un experimento realizado por el recientemente fallecido famoso psicólogo James Flynn
que se cuenta en las páginas 47-8 de Range (un interesante libro de David Epstein del que hablaré algún día), encontró que en un test conceptual administrado a estudiantes de grado en una de las mejores universidades de US, los estudiantes de economía fueron los que mostraron una mayor comprensión de los procesos lógicos. Y se suma a esto que los académicos de economía somos muchos. Las carreras de economía son muy populares y esto hace que los departamentos de economía sean grandes lo cual aumenta las posibilidades de que algún economista acierte en la diana.

Lo tercero, es que está bien que ejerzas una actividad mental crítica, pero empieza por aplicarte esa crítica a ti mismo y piensa “Esto a lo mejor se le ha ocurrido a alguien antes o se ha descartado porque no tiene sentido”. Teclea tu idea (en inglés) en Google Scholar y espera varios miles de resultados… (ya verás en la segunda parte de esta entrada). O haz una pregunta en nuestro blog. Y que alguien que está al día de lo que se hace te dé una respuesta. En una reciente entrada Juan Francisco Jimeno criticaba a aquellos que piensan que la economía es poco útil porque usa invariablemente el supuesto de que el mundo es Gaussiano). Existen literalmente miles de trabajos y de partes de la econometría que no usan ese supuesto (ver el comentario de Juanjo Dolado en esa entrada). Resumiendo, no critiques sin saber hasta dónde llegamos. La economía que se estudia en los primeros años de grado es MUY elemental. Dicho esto, y aplicándome a mí mismo esta receta, hay que reconocer “que se abusa del postulado (del egoísmo) y que se usa en situaciones en que no debería hacerse” como dijo José Luis Ferreira aquí.
Y dicho esto pasemos a nuestro temita.

El porqué del Homo Economicus

Como siempre, es útil comenzar por un poco de historia. La maximización egoísta fue una invención de nuestro Adán, Adam Smith. Y ¿por qué se le ocurrió tal cosa? Pues verás, Smith era más bien un filósofo (posiblemente por influencia de su amigo Hume) aunque en aquellos tiempos los campos no estaban muy delimitados (de hecho, Hume escribió uno de los primeros tratados sensatos sobre el dinero). Y escribió una obra titulada Teoría de los Sentimientos Morales en la que distinguía entre sentimientos egoístas y benevolentes. ¿Por qué entonces, si Smith reconocía la importancia de los sentimientos no egoístas, los eliminó de su magna opus La Riqueza de las Naciones? Pues verás, éste último libro trata de sistemas económicos muy grandes, de naciones. En esos sistemas la benevolencia tiene un impacto muy limitado. Imagínate que tú le das todas tus posesiones al mundo. El mundo no cambia, pero tú ahora eres pobre. Incluso si la persona más rica del mundo dona toda su fortuna tocaríamos a unos pocos dólares per cápita. Y ahí se acabó. En términos de las ganancias a lo largo de una vida, nada. Y el rico es ahora un pobre más. Este razonamiento hace que limitemos nuestra benevolencia hacia la humanidad y que como primera aproximación, pensar que el carnicero te vende la carne por la autosatisfacción que le proporciona tu dinero y no por lo bien que le caes o que pagamos impuestos porque eso se vigila, es un buen comienzo. Este tema se desarrolla en profundidad en este excelente artículo de Ronald Coase.

En sociedades pequeñas, grupos de amigos, familia, tribus, etc. la benevolencia funciona y por eso la ejercitamos diariamente. Por ejemplo, la economía de la familia considera que los agentes maximizan una combinación de su utilidad y la de su compañero. Aquí tienes un excelente libro de texto sobre ese tema. Aunque en esto hay que ser finos. Para que la benevolencia funcione no puede ser excesiva (mira la maximización en la p. 103 y siguientes de la cita anterior). Y, a largo plazo, tiene que haber un castigo a los que no son benevolentes. Sethi y Somanathan (2001) muestran como agentes que recompensan a los benevolentes y castigan a los egoístas mantienen la cooperación en pequeños grupos. En grandes grupos, Lahkar (2019) demuestra que los tipos egoístas dominan en términos de pagos a cualquier otro tipo. O sea que en sociedades grandes y anónimas puedes ser benevolente, pero verás que los que no lo son, están mejor que tú, tienen mejores vacaciones, sus hijos visten más chulos… me temo que muy posiblemente no aguantes como benevolente por mucho tiempo. Otro caso en el que la benevolencia puede funcionar es cuando implica poco trabajo. Yo trato de reciclar la basura lo mejor que puedo y me lleva un minuto al día. Aun así, hay países europeos (Holanda) donde se inspecciona la basura y las multas por incumplimiento no son pequeñas.

Tú dirás que hay otros sentimientos aparte de la benevolencia y el egoísmo. A la gente le importa el medio ambiente, la igualdad, mil cosas más. Y así es y se ha demostrado experimentalmente; mira aquí y aquí (sí, la economía es una ciencia experimental hace tiempo, mira esto). ¿La economía se olvida de todos estos sentimientos? Pues no. Vamos por partes.

Cuando la maximización egoísta es un buen modelo

Hemos quedado que el HE no es más que una simplificación para empezar a entender. Pero, además, hay casos en los que, a pesar de que la gente tenga sentimientos no egoístas, para explicar la realidad, puedes olvidarte de todo lo que no sean sentimientos egoístas. Aquí dos ejemplos.

1) Supón que eres una persona que, además de tu bienestar, te importa, y mucho, la igualdad en el mundo. Pero cuando estás decidiendo tu medio de transporte para ir a un espectáculo, o si tu segundo plato va a ser pescado o carne, tus creencias sobre la igualdad no son muy relevantes. En términos técnicos, la desigualdad si afecta a tu utilidad, pero no afecta a como ordenas los espectáculos o las viandas (o sea, no afecta a la tasa marginal de sustitución entre bienes). La condición general que garantiza que tus creencias sobre otras cosas no afectan a tu demanda está aquí, y aquí hay un trabajo (entre muchos) sobre cómo incorporar la desigualdad en las preferencias de los individuos.

2) Ahora supón que a tí te importa el medio ambiente. Por tanto, en la elección de tu medio de transporte o de tu comida las consideraciones de medio ambiente son importantes. ¿Han variado tus preferencias en los últimos tiempos? Si la respuesta es que no, entonces, aunque importan, son constantes, como los gustos. Y cuando estimes tu función de demanda de alimentos o de transporte, aparecerán afectando a las constantes de la ecuación que las representa. A efectos prácticos son tan importantes como tu tolerancia al ruido o tu gusto por ciertos colores. Pero en la medida en que no cambian no tienen valor para explicar los cambios.

¿Y qué pasa cuando estas consideraciones no bastan para entender la realidad económica? Pues de eso irá la próxima entrada.

Hay 26 comentarios
  • Estimado Luis, creo que en una sociedad en la que dominase de forma plena el bienestar del otro, por parte de todos y cada uno de los agentes involucrados, no harían falta economistas.
    Ahora bien, si existe al menos un gorrón en el grupo, ya la tenemos liada. Esto genera incertidumbre, desconfianza y falta de información. En ese caso no veo mal incentivar a través del egoísmo como la mejor estrategia para no colapsar en una anarquía. Aunque esto nos lleve a una carrera irresoluble por cuadrar ciertos desequilibrios estructurales. En cualquier caso pienso que un mundo perfecto, tiene el hándicap de ser muy aburrido. La vida es esencialmente conflicto y eso da juego, especialmente a los economistas. Me ha encantado la entrada y su tono desenfadado. Es curioso porque yo el otro día escribí algo bajo el título Homo Carnívorus que de forma alegórica señala algunas de las sombras de la condición humana.

    • Estimado Jordi. Muchas gracias por tus amables palabras. A mí también me da un poco de reparo eso de comerme otro ser vivo… A ver si la comida sintética arregla esto…

  • Es ridículo comparar un modelo abstracto puramente idealista con modelos de la física que si bien tienen reducciones, están basados en experimentos reales con planos reales.

    • Para tu información, la economía es una ciencia experimental hace unos 40 años. Si tecleas en Google Scholar “Experimental Economics” te saldrán cerca de cinco millones de entradas. Desde hace mucho tiempo en las mejores universidades españolas los métodos experimentales se enseñan desde primero de carrera. Aquí un ejemplo https://www.core-econ.org/experiencing-economics/ Y en las principales universidades americanas la economía se cataloga como STEM, igual que la física https://www.reddit.com/r/ApplyingToCollege/comments/bzojz7/schools_where_econ_is_a_stem_classified_major/

      • Eso no son experimentos válidos ni semejantes a los que se hacen en física. Estás experimentando con un sujeto en un entorno que, fuera de él, se comportará diferente, mientras que los materiales de laboratorio tales como poleas, piedras, básculas, etc. Se comportarán en otro contexto de forma semejante, la prueba la tienes en que no hay ningún teorema en economía (más allá de pseudo fórmulas abstractas basadas en utilidad y demás magnitudes imaginarias).

        De metodología no sabes nada y de física aún menos, siento ser así de duro, pero dejas claras evidencias. Los modelos de plano inclinado son fabricados a partir de ensayos y prueba-error en laboratorios, mientras que los modelos del hommo economicus no son más que pensamientos que hace algún friki en solitario.

        Por cierto, los modelos de plano inclinado sin rozamiento también son extrapolables a la realidad, un ejemplo sencillo es un plano inclinado magnético en un tubo de vacío, ¿tú has encontrado algún homo economicus? Creo que ambos sabemos la respuesta.

        • Lo que la economía experimental ha demostrado, es que existe mucha más consistencia en las acciones de los sujetos de las que incluso podríamos esperar. Lo que sí se ha visto es que hay elementos, digamos de nacionalidad, y también de género que importan y mucho. Esto no destruye el paradigma del HE, por el contrario, lo enriquece.
          Por cierto las propiedades de los materiales SI dependen del entorno, que incluye cosas como la presión, la humedad del aire, el medio en el que están, etc.
          Lo que dices de los teoremas me sorprende, porque la economía está llena de ellos. Por ejemplo el libro estándard de microeconomía en los cursos de doctorado (Mas Colell, Whisnston y Green) tienes decenas y decenas de ellos. ¿Que tú no les das ese status? So sorry…
          ¿Que si he encontrado un homo economicus? Todos los días salen en la prensa. De hecho son mucho más fáciles de encontrar que un tubo de vacío. Dile a tu tendero que te dé su género gratis, dile a los gobiernos que dejen de luchar por los recursos, dile a los trabajadores que no exijan salarios más altos, dile a las empresas que nos suministran material sanitario que lo hagan por la benevolencia y el amor a la humanidad… Dile a los estudiantes que no les vas a dar un título que les acredite sus estudios, dile a los políticos que renuncien a sus privilegios,… la lista es interminable…

          • El trabajo de Daniel Kahneman desmiente lo primero que dice. El homo económicus sólo existe en el papel y en su pensamiento.

            “Lo que dices de los teoremas me sorprende, porque la economía está llena de ellos. Por ejemplo el libro estándard de microeconomía en los cursos de doctorado (Mas Colell, Whisnston y Green) tienes decenas y decenas de ellos. ¿Que tú no les das ese status?”

            Perdone, eso no son teoremas, eso son fórmulas matemáticas, pero no tienen rango de verdad científica ni son aplicables a la realidad ¿dónde está la utilidad? ¿la maximización? Más allá del papel, estás confundiendo el álgebra matemática, análisis matricial, etc. con los teoremas científicos.

            Si un hombre levanta 100kg, medio hombre levantará 50kg, sin embargo eso no es un teorema y ni es una verdad, es una operación matemática sin valor más allá del papel. La microeconomía igual, un delirio muy grande tiene el que piense que en microeconomía existe algo así como las leyes de Ohm, por ejemplo.

            “Por cierto las propiedades de los materiales SI dependen del entorno, que incluye cosas como la presión, la humedad del aire, el medio en el que están, etc.”

            Disparates, las leyes de la electricidad (por seguir con el ejemplo) son las mismas en Huelva que en Ushuaia ¿acaso no iluminan las bombillas allí? ¿Ahora, cree que los humanos se comportan igual? Cuando un cable desprende calor este no cambia el comportamiento, ahora pruebe usted a meter los dedos en el enchufe para comprobar lo que le digo

            • “¿Que si he encontrado un homo economicus? Todos los días salen en la prensa.”

              También todos los días salen en la prensa titulares en sentido opuesto (y la lista es aún más interminable, porque por cada enemigo uno tiene al menos 100 conocidos y 10 amigos, salvo quizás que sea economista, claro jajaja). Por cierto que soy una persona muy querida, y lo del tendero es lo de menos, todas las semanas soy invitado a comidas, ¿empezamos ahora a suponer un homo amicissimum y que todos los humanos son amistosos y más friendly que el oso yogui por que en ocasiones se comportan de eso modo? Lo que hay que leer…

              Y respecto a las condiciones y contextos de los experimentos, es muy fácil, los ingenieros trabajan con tablas sobre resistencia a torción, resilencia, elasticidad, etc. de los materiales, las propiedades no cambian, por supuesto que reaccionan a fuerzas del entorno, pero SIEMPRE DEL MISMO MODO (ya que le gusta el uso de mayúsculas, yo puse más), veasé la ley de hooke por ejemplo.

              • Pues nada, dile a la autoridad fiscal que deje de vigilar a los que pagan impuestos. Dile a los empresarios que a partir de ahora no pueden ganar dinero. Dile a los futbolistas que van a tener que jugar casi de gratis. Dile a los trabajadores que su jornada laboral se incrementa unas horas y que van a ganar menos. Y te quedas sin impuestos, sin empresarios, sin futbolistas y con un follón de madre y señor mío con los trabajadores. Hay que saber separar lo importante de lo anecdótico. El sistema funciona por el egoísmo. Nadie ha negado la benevolencia. Pero no es la base del pan nuestro de cada día. Y como una primera aproximación el HE es válido. ¿Que esto no agota la descripción del comportamiento humano? Pues no. En la segunda parte de esta serie discuto dos grandes categorías de modelos complementarios. El homo ethicum y el homo pudicum. Y hay muchos mas. pero son refinamientos de la idea principal.

            • I. Si te refieres a la “Prospect Theory” (Kahneman ha publicado muchos artículos), el artículo principal se publicó en Econometrica, baluarte de la ortodoxia, por lo que es tan probable que esa teoría destruya al HE como que un artículo en L’Osservatore Romano destruya la figura de Cristo. Lo que esa teoría postula es que, a diferencia de las teorías anteriores, donde estás (el statu quo) importa y por lo tanto no son lo mismo ganancias que pérdidas. Esto es un refinamiento de la teoría existente que la hace mejor y que no destruye nada.
              II. Un teorema es según la RAE “Una proposición demostrable lógicamente partiendo de axiomas, postulados o de otras proposiciones ya demostradas”. De esos tenemos muchos. Que te le parecen irrelevantes… too bad. Entre ellos me permito dar una lista de los que para mí son más importantes.
              1. Teorema de existencia del equilibrio no cooperativo (Nash)
              2. ” id ” competitivo (Arrow y Debreu)
              3. Los dos teoremas fundamentales de la economía del bienestar (muchos autores).
              4. Teorema de imposibilidad de Arrow (del mismo).
              5. Teorema de Gibbard-Satterthwaite sobre la imposibilidad de revelación honesta de las preferencias.
              Y mil más que puedes consultar en cualquier libro avanzado de microeconomía. Las pruebas suelen ser difíciles. De hecho dos grandes matemáticos (von Neummann y Wald) ofrecieron pruebas de 1 muy poco satisfactorias.
              III. Las leyes de la economía son las mismas en todos los paises. A nadie se le ha ocurrido escribir un artículo o un libro que diga “Principios de economía para hindúes”. De hecho los libros de micro normalmente escritos en y para US se usan en todas partes del mundo y cuentan la misma historia. Son como las leyes de Ohm, no dependen de la nación. Los ejemplos en esos libros suelen referirse a US pero no es difícil sacar otros parecidos de España, Alemania, etc… En donde sí hay una diferencia notable de comportamiento es entre el masculino y el femenino especialmente en lo que se refiere a elecciones en situaciones de riesgo y a contiendas. Pero no es una diferencia cualitativa, simplemente los parámetros de las ecuaciones son distintos (la mujer es mas aversa al riesgo).
              IV. La utilidad no es más que una manera fácil de escribir un ranking de preferencias. Hasta los años 70 los economistas supusimos que estos rankings eran completos y transitivos lo cual nunca nos acabó de convencer. En los años 70 se demostró que ni la función de utilidad ni los rankings completos y transitivos eran necesarios para nuestras teorías. Eso lo explicaré en la tercera parte de esta serie.
              V. Cuanto mejor nos hubiera ido si se nos hubiera consultado como asignar el espacio radioeléctrico en vez de malvenderlo con un concurso administrativo. Gracias a la microeconomía, Alemania sacó 50.000 millones de euros, y España unos milloncejos… ver https://en.wikipedia.org/wiki/Spectrum_auction#Germany

              • “Hay que saber separar lo importante de lo anecdótico.”

                Imagino que la reproducción, el lenguaje, el cuidado de la familia, son anécdotas jajajaja. ¿En qué mundo vive? Lo digo porque somos animales sociales, alejados de animales como los tigres, osos, leopardos y un largo etc. que la biología tiene bien localizados y clasificados. Tiene además gracia lo que dice porque por cada fraude fiscal cotizan miles.

                En definitiva, me trae cuatro tonterías verdaderamente anecdóticas que son precisamente COMPORTAMIENTOS PROPIOS DE LA VIDA SOCIAL y me viene a explicar que el hombre es un ser egoísta con comportamientos que sólo podrían suceder precisamente en una sociedad estable basada en relaciones de reciprocidad, pero nada, será que el lenguaje y las expresiones corporales se aprenden por motivos egoístas de robar el pan ajeno jajajaja.

                Respecto a lo segundo, da verguenza responderle porque no entiende nada. Conclusiones lógicas basadas en premisas no son teoremas científicos, siento que su fuente sea la RAE (sólo le falto traer la Cibeles o la Fontana). Me pone fórmulas matemáticas y las confunde con teoremas, por favor señor sea serio, yo puedo formular y resolver ecuaciones diferenciales basadas en magnitudes ficticias y constantes físicas inventadas, pero eso no le otorga “verdad”, dado que son puros cálculos matemáticas, así que no siga confundiendo los cálculos matemáticas (dos humanos de cien mil toneladas pesarán doscientas mil toneladas) con los teoremas científicos.

              • No te has leído mi entrada que claramente distingue entre grupos pequeños (en donde la benevolencia funciona) y grupos grandes. La economía trata generalmente de como grupos grandes interaccionan y por eso se fija en el egoísmo. Léete lo que criticas… Respecto a tu segunda afirmación te repito que la economía es STEM según la mayoría de las mejores universidades del mundo.

              • “Cuanto mejor nos hubiera ido si se nos hubiera consultado como asignar el espacio radioeléctrico en vez de malvenderlo con un concurso administrativo. Gracias a la microeconomía, Alemania sacó 50.000 millones de euros, y España unos milloncejos… ver”

                Se os ha consultado en multitud de ocasiones, a veces salió bien y a veces salió mal (¿hay que recordar la austeridad expansiva, cómo os habéis comido la burbuja inmobiliaria con toda la crisis de 2008 o fondos de inversión de “grandes nóbeles” arruinados en un pestañeo? por poner sólo algunos, que podría citar “grandes predicciones” de los propios escritores del blog), si tanto sabéis de predicciones económicas no estaríais en una universidad con salarios bastante bajos, y créame, yo me dedico a inversión, no utilizo modelos y gano más que todo su departamento junto.

                Sean más modestos, su profesión no es más que la de un fan político de bar con unas pocas de gráficas y celdas de excel. Si de verdad fuera algo parecido a una ciencia o tuvieseis una serie de conocimientos rigurosos acumulados sabríais cómo va a ir la economía en los próximos años, del mismo modo que sabemos cuándo va a venir un eclipse o cuánta carga puede soportar una columna, por citar ejemplos que tanto le gustan. En definitiva, menos escribir en blogs y más estudiar epistemología…

              • Todas las ciencias tienen sus problemas. Efectivamente la mayoría de los economistas no proveímos la crisis del 2008… Igual que la OMS no previó la pandemia actual ni la astronomía es capaz de prever ni cuando ni donde vendrá el próximo meteorito a pesar de habernos gastado una autentica millonada en un sistema de detección de meteoritos. Las ciencias pueden preveer fenómenos recurrentes y no pueden prever fenómenos que ocurren muy raramente. Ninguna.

              • “Cuanto mejor nos hubiera ido si se nos hubiera consultado como asignar el espacio radioeléctrico en vez de malvenderlo con un concurso administrativo. Gracias a la microeconomía, Alemania sacó 50.000 millones de euros, y España unos milloncejos… ver”

                Se os ha consultado en multitud de ocasiones, a veces salió bien y a veces salió mal (¿hay que recordar la austeridad expansiva, cómo os habéis comido la burbuja inmobiliaria con toda la crisis de 2008 o fondos de inversión de “grandes nóbeles” arruinados en un pestañeo? por poner sólo algunos, y no irnos a asuntos turbios como los chicago boy, las cagadas del FMI, el BM y citar “grandes predicciones” de los propios escritores del blog).

                Si tanto sabéis de predicciones económicas no estaríais trabajando en una universidad, créame, así que sean más modestos, su profesión es más parecida a la de un fanático político de bar con unas pocas de gráficas y celdas de excel que a la de un físico o químico. Si de verdad fuera algo parecido a una ciencia o tuvieseis una serie de conocimientos rigurosos acumulados sabríais cómo va a ir la economía en los próximos años, del mismo modo que sabemos cuándo va a venir un eclipse o cuánta carga puede soportar una columna, por citar ejemplos que tanto le gustan. En definitiva, menos escribir en blogs y más estudiar epistemología…

              • Un problema que tiene nuestra profesión es que, la gente de fuera parece ser incapaz de distinguir a los buenos de los que no lo son. Lo mismo le pasó a la medicina por ejemplo. Cuando Abraham Flexner estudió las facultades de medicina en US a principios del siglo pasado encontró que la mayor parte de las escuelas de medicina no daban prácticamente ninguna instrucción útil y esto incluía las de las grandes ciudades (NY y Chicago). En España por ejemplo se da muchísima cancha a gente como Niño Becerra por razones que sinceramente son un arcano para mí. Y además tienes que consultarlos para temas para los que seamos útiles. Hay cosas que son impredecibles. Por cierto todos los bancos centrales (y otros que no lo son) lanzan sus predicciones trimestralmente. Y suelen acertar.

  • Luís Como siempre Un gusto leerte y que me ayudes a pensar Mi punto sobre lo que dices lo aplico a si dar dar o no vacunas ahora, de las pocas que se producen y compramos, a países del tercer mundo, a colectivos más vulnerables que los propios, postergando a los ciudadanos del país que las pagan. La lógica de la extrenalidad de la pandemia descontada como bien público. ¿valdría lo de que en sistemas económicos muy grandes, de naciones, el buenismo tiene un impacto muy limitado?. Es que lo de la acción concertada, todos igualmente solidarios, me suena que no es un equilibrio!! “”Imagínate que tú le das todas tus pertenencias al mundo. El mundo no cambia, pero tú ahora eres pobre. En sociedades grandes y anónimas puedes ser benevolente, pero verás que los que no lo son, están mejor que tú, y muy posiblemente no aguantes como benevolente por mucho tiempo””. ¿cómo lo ves? Greetings

    • Muchas gracias por tus amables palabras Guillem.
      La pandemia ha dado bastantes ejemplos de benevolencia -nuestros sanitarios jugándose la vida por curar- y de egoísmo -unos países robando material sanitario a otros. Lo que sí ha ocurrido es que a nadie se le ha ocurrido organizar la lucha contra la pandemia apelando a la benevolencia. Las empresas que han sacado las vacunas van a obtener un buen beneficio de ello, así como los que producen el material sanitario que ahora es imprescindible. De hecho alguna industria textil que estaba un poco apagada ha resurgido, aquí un ejemplo https://www.mascarillasbejar.shop/ todo “for profit” claro…

  • Luis, gracias por tu interesante entrada. Permíteme, sin embargo, referenciar un artículo de Amartya Sen (Sen, Amartya, 1993, “Does business ethics make economic sense?”, Business Ethics Quarterly, volume 3, Issue 1) en el que explica la visión de Adam Smith al respecto de la ética en la economía (y que creo matiza un poco tu explicación en referencia a Adam Smith).

    Según Sen, la supuesta y divulgada defensa del egoísmo de Smith (en la Riqueza de las Naciones) no es tal y se debe a una simplificación de sus escritos; éstos confunden el hecho que sea el propio interés lo que mueva a los agentes a comerciar con el hecho que los agentes sean puramente egoístas (incluso en los ámbitos económicos), y que ello sea conveniente para el desarrollo económico.

    En cualquier caso, gracias de nuevo por tus interesantes escritos en nada es gratis.

    Saludos

    aleix

  • Nos gustaría creer que el enfoque centrado en instituciones-historia-estructura social estaría desplazando al centrado en racionalidad-individualismo-equilibrio. No es así, a juzgar por las exposiciones que se hacen de la economía (por ejemplo, en este artículo) y por lo que se sigue enseñando en las universidades.

    El homo economicus se nos presenta como un idiota (en el sentido más etimológico de la palabra), es decir, un ser abstraído de su prójimo. Esto refleja una supina ignorancia antropológica. Lo que le interesa al humano no es la satisfacción individual, entendida como torpe “maximización de los bienes y servicios adquiridos”, sino ejercer poder e influencia sobre los demás. Y el poder es, siempre, poder de escasez. No nos interesa únicamente gozar de bienes, sino también INDUCIR PRIVACIÓN EN LOS DEMÁS, dominar la llave que controla su acceso a los bienes. Para ello, somos capaces de reducir nuestro nivel de bienestar individual. Nos guste o no, el ser humano habita, primordialmente, en el cuadrante “malo” (“pierdo para que pierdas”) de Cipolla.

    La predilección de los economistas por el paradigma racionalidad-individualismo-equilibrio se debe a que es matematizable y, con ello, adquiere una vitola de ciencia “dura”, y divide el mundo entre expertos y no expertos. Es corporativismo, puro y simple.

    En la “diálectica del amo y el esclavo” de Hegel hay mil veces más penetración antropológica que en toda la obra de Hicks y Solow.

    • Naturalmente que el hecho de que sea matematizable es una de las razones del éxito del paradigma del HE. Pero el achacarlo todo a eso me parece una exageración.
      La teoría del crecimiento le da bastante cancha al paradigma historia-instituciones, aquí tienes un libro, escrito nada menos que por Acemoglu, en el que se ve eso https://www.theigc.org/wp-content/uploads/2016/06/acemoglu-2007.pdf
      Los razonamientos que das son un ejemplo de externalidades cuyo estudio ha consumido mucho tiempo de muchos economistas. No hay nada en eso que contradiga el paradigma del HE. Simplemente lo que maximizas incluye otras cosas, en el caso que tú pones la desigualdad. En las próximas dos entradas daré una buena serie de ejemplos de tales modelos.

  • Si lo he entendido bien, en las distancias grandes funciona solo (hasta ahora) el egoísmo y en las distancias cortas ya vamos por la benevolencia (llamarle cooperación sería algo menos ‘’religioso’’ y algo más científico). En mi opinión, en eses dos comentarios aparentemente simples y sin enlace se encuentran el principal problema social humano. Un problema de carácter puramente físico y previo a lo social: la distancia, la distancia territorial. Recuerdese: la sociedades humanas parten de tribus paleolíticas que solo conviven en distancias cortas y en estado de comunismo primitivo según la antropología principal y tribus que a partir del Neolítico hace unos 12.000 años se globalizan ¿Por qué impiden (hasta ahora) las distancias grandes la cooperación entre individuos de un país o países? Porque a mayor distancia, mayor probabilidad de recursos naturales distintos (unos mejores que otros). Recursos naturales distintos que dan lugar a capitales humanos y tecnológicos distintos (unos más productivos que otros) en individuos y países. Establecida así las diferentes productividades humanas ya tenemos el terreno propicio para el egoísmo. Soy egoísta y no coopero porque puedo permitímerlo, y me lo permito porque soy mas productivo.
    Egoísmo que desaparece transformandose en cooperacion en las distancias cortas (tribu, amigos, familia, etc…). Ámbito espacial cercano que es en realidad un ámbito igualador de capacidades. Igualador de egoísmos. Con resultado en cooperación

    • Aparte de lo que apuntas, hay otras razones por las que la cooperación a gran distancia podría no funcionar. Hay un problema de verificación de los resultados, fácil con tu tribu, no tan fácil con alguien al otro lado de la línea telefónica o lo que sea. Y si esa persona no está cercana a ti sentimentalmente no está claro que obtengas ningún rendimiento de esa inversión. Lo podrías obtener si tienes algo así como “amor a la humanidad”, pero en muchos casos menor que cuando ayudas a una persona querida… La cooperación es un gran problema a pesar de que es posible que los humanos, por razones que desconozco, seamos más cooperativos que otras especies animales. Ese punto de vista lo toma John Roemer en su “Kantian equilibrium” del que hablaré muy brevemente en una entrada posterior.

  • Felicidades por la entrada, Luis. Ha generado muchos comentarios, algo de controversia y eso es bueno.

    Me gustaría hacer dos comentarios breves: (i) hay un debate interesante a la hora de precisar en el uso de las categorías conceptuales, me refiero a: “auto-interés (self-interest)” vs “egoísmo (selfishness)”. No es una cuestión menor en tanto los economistas comportamentales se han lanzado a medir (a través de experimentos de “laboratorio”) la mayor de las veces sin precisar estas categorías. Opino, que una mayor precisión en el uso de estas categorías nos hubiese ahorrado algunos problemas; y, (ii) creo que esta historia no comienza con “Adán”, es decir, con Adam Smith, sino que el debate es bastante anterior en el tiempo.

    En relación al punto (ii), personalmente he leído y estudiado a Hisrchman (Las pasiones y los intereses). Y sobre el tema, me he puesto a mirar en internet y he encontrado esta otra referencia que me la he apuntado —Force, P. (2003). Self-interest before Adam Smith: A genealogy of economic science (Vol. 68). Cambridge University Press.

    De nuevo, felicidades por la entrada.

    • Muchas gracias Alberto. No sabía que el tema del egoísmo y la benevolencia era anterior a AS. A ver si mañana encuentro un rato para leer lo que citas.

Los comentarios están cerrados.