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Algunas reflexiones desde la experiencia para doctorandos y jóvenes profesionales en la academia¹

Probablemente la mayor dificultad es enfrentarse a un papel en blanco. Y no es una frase literal, sino que aplica a todo: desarrollar tu trabajo, tu vida, tus relaciones personales, etc. Al igual que en la Ciencia, aprender de los demás puede mejorar las posibilidades de éxito futuro.

Es por ello que esta entrada tiene un único fin: resumir años de experiencia en la profesión de un economista académico. El lector debe tomarlas como una colección de aforismos como los que se hallan en la Galletas de la Suerte y tratarlos como a tal. Es decir, que, si el pensamiento ahí escrito no le inspira, no debe excitarse ni tomar mala voluntad contra el autor de estas líneas sino olvidarlo plácidamente. Si alguna línea le inspira, habrán cumplido su objetivo.

Recomendaciones generales

Primera: Cuando estás en la oscuridad, hay dos tipos de estrategias. Una es tener muchos proyectos (ejemplos: en la guerra, bombardeo de saturación, en biología, mucha descendencia). Y otra tener pocos, muy cuidados (bombardeo de precisión, poca descendencia). Escoge el que más se adapta a tu idiosincrasia porque nadie sabe el impacto que va a tener tu trabajo. Pero no importa lo que escojas: cuida todo lo que escribes y sé ambicioso en tus proyectos. No desperdicies tus esfuerzos en cosas que sabes que no van a tener impacto.

Segunda: En los países más desarrollados y en muchas disciplinas, solo una parte de los que se han doctorado se dedican a la academia. La formación que te da un buen doctorado es equivalente a la que obtienes en un cuerpo de élite del ejército o un club de deportivo de primer nivel. Y con esa formación se pueden hacer cosas diversas. Así que no te restrinjas necesariamente a puestos académicos.

Recomendaciones específicas

Primera: Consigue una buena formación en un buen programa doctoral que te posicione en la frontera del conocimiento. Al cabo de los años, esa formación fructificará y tú vas a ser tu mejor maestro, aprendiendo de tus errores y trabajando mucho con reflexión e inteligencia.

Segunda: Dedícate a temas que te gusten.

Tercera: Airea tus papers tanto como puedas, no con el objetivo de seguir las sugerencias de todo el mundo, sino para ver sus reacciones. Tenlas en cuenta al reescribir tus trabajos y, por supuesto, agradécelas.

Cuarta: Antes de mandar tus trabajos a una revista, repásalos tantas veces como puedas. Las erratas, cuando apagas el ordenador, copulan y se reproducen.

Quinta: Si no tienes prisa, mándalos al mejor journal en el que crees que se pueden publicar.

Sexta: En caso de rechazo, toma tiempo para ver qué no ha gustado y trata de corregirlo.

Séptima: Repite los dos puntos anteriores tantas veces como sea necesario, hasta que tus trabajos sean aceptados para publicación. No desperdicies nunca tu trabajo.

Octava: Uno de mis mejores profesores, Frank Hahn, cuando era editor de la Review of Economic Studies, tenía una carta tipo que decía: "Dear author. In one of the most pathbreaking contributions to XX century science, in a paper, 25 pages long, Crick and Watson announced to the world the structure of DNA. Do you think that your contribution outperforms theirs? If not, please rewrite your paper accordingly". Lo dicho.

Novena: Y, como me dijo Andreu Mas-Colell en 1981, "trabaja mucho".

Cosas que te pueden pasar mientras intentas publicar

  1. Antes de recibir noticia del paper

Primero: Pon tu paper en una colección internacional de documentos de trabajo cuanto antes, SSRN por ejemplo. A mí, en una presentación, un estudiante de doctorado me cogió la idea de mi trabajo y la publicó antes. Pero tuvo que citar mi paper.

Segundo: Tu paper ya enviado, se puede extraviar. O el referee y el editor pueden pasar de él. Haz un seguimiento de tus papers. Y si a los seis meses no tienes noticias, escribe al editor pidiendo explicaciones educadamente.

  1. El rechazo

Primero: Puede que te rechacen el paper con un report que está todo mal. No hagas un drama. Haz un report lo más educado que puedas diciendo algo así como "The referee says" y a continuación "Why the referee is wrong". La probabilidad de que reconsideren es baja, pero es positiva. Valora el coste-beneficio personal en cada caso.

Segundo: Es posible que un referee diga que está todo mal y el otro que los resultados son triviales. Normalmente los buenos editores suelen inferir que tus resultados no son ni triviales ni erróneos. Pero si no fuera así, escríbele apuntando eso. La probabilidad de que reconsideren es baja, pero al igual que antes, valóralo.

  1. La lucha editorial

Primero: Prepárate para todo. Por dar ejemplos, una vez, un coautor falsificó la carta de aceptación para no hacer su parte de la revisión. Al final yo hice esa parte de la revisión y salió todo bien. Otro coautor cayó gravemente enfermo... También acabó bien (incluyendo la aceptación del paper).

Segundo: Es perfectamente posible que un paper rechazado por “top journals” y publicado en un sitio menor sea ahora una referencia estándar en su campo. No desprecies las publicaciones en sitios “no fancies”. Publica todo lo que hagas, aunque sea en una revista decente de poco impacto. Pero solo si crees que ese paper va a tener impacto o te va a servir para algo importante más tarde. No te dejes tentar por un “predatory journal”, te saldrá caro y no te contará para nada. Aquí una lista de los tales.

Tercero: Pueden pasar muchos años de lucha contra el editor, las enfermedades y la falta de tiempo y al final, de interés. Pero piensa que, aunque un rechazo es siempre posible (conozco rechazos después de la tercera revisión), la probabilidad de este decrece con el número de revisiones.

  1. Una vez aceptado puede ocurrir que...

…pasen muchos años de plácida espera desde la última revisión hasta la publicación. Hasta seis he visto. No te desesperes, aunque podría ocurrir que el journal desaparezca antes de que la ansiada publicación ocurra. Hemos dejado para la siguiente generación la lucha por conseguir referee reports en tres meses o menos. Así que empieza a aplicártelo a ti mismo en tus deberes editoriales.

Consejos sobre la dirección de tesis doctorales.

Las tesis doctorales suponen una parte muy importante del trabajo académico. No solo por el esfuerzo que implica para ambas partes, sino por el avance del conocimiento que puede darse. Por tanto, al igual que con las publicaciones en revistas académicas, algunas actitudes pueden perjudicar tu causa. He aquí algunas ideas:

a) No cojas alumnos que no van a hacer una buena tesis. Una mala tesis es un mal negocio para todos, tiene un alto coste de oportunidad, sobre todo para el doctorando, que no levantará cabeza académicamente cuando hubiera podido ganarse la vida en otra actividad. Además, es fundamental que tu time series anime a los buenos estudiantes a escogerte como director. A veces te tentarán con dirigir tesis a distancia en departamentos que no son dignos de ese nombre. No colabores.

b) No drenes la energía de tus alumnos. La necesitan toda para luchar contra el mundo mundial.

c) Dales carrete a tus alumnos (autonomía). Pero no pierdas de vista el hilo.

d) Si ves que la cosita va mal, comunícaselo al interesado cuanto antes, junto con unas propuestas concretas de cómo mejorar. No abronques.

e) Cada estudiante es un mundo. Procura irle conociendo poco a poco.

f) Léete las cosas que te presentan. Aprenderás mucho. Y corrígelas puntillosamente. Una tesis es como un avión y para volar necesita que la aerodinámica no le traicione.

g) Si el estudiante no te hace caso, házselo notar. Si no mejora, deja de dirigirle la tesis. No sois un “good match” y cuanto antes ambos encontréis otro, mejor. No pasa nada por ello y, de hecho, es una mejora en el sentido de Pareto.

h) Atempera ligeramente al alumno ultra optimista y anima al que no lo es. No le mientas ni le ocultes información. No le desanimes.

i) Reúne a tus alumnos regularmente en tu despacho para presentaciones en petit comité. Puedes invitar a compañeros de tu confianza. Acostumbra de manera natural a tus alumnos a que trabajen en equipo, porque así trabajarán en su vida profesional.

j) Trata a tus alumnos como a colegas. Porque lo serán en muy poco tiempo y si has hecho bien tu trabajo, mejores que tú.

A modo de resumen

Pon todo tu empeño en hacer una contribución al cuerpo de conocimiento y de prácticas existentes y en transmitirlo adecuadamente para que la generación que viene tenga una mejor plataforma desde la que empezar.

[1]Agradezco a Carmen Beviá, Juan Luis Jiménez González y Juan D. Moreno-Ternero sus comentarios a una versión preliminar de este trabajo del que soy el único responsable. Sería muy largo nombrar a todas las personas de las que he ido aprendiendo en mis andanzas académicas, así que mentores, compañeros y alumnos, daos por mencionados.