Afiliados Junio 2020: un dato, tres titulares

de J. Ignacio Conde-Ruiz (@conderuiz), Manu García (@manugar), Luis Puch (@lpuchg) y Jesús Ruiz

Desde que se publicaron los datos de marzo de 2020, hemos escrito cada mes un post (al menos) sobre el seguimiento de los datos diarios de afiliación a la Seguridad Social. Han sido tres episodios: “I. La destrucción se ceba con el empleo temporal”: el 2 de abril; “II. La estabilización” (o “se detuvo la caída”)”: el 5 de mayo; y “III. La desescalada anima la contratación temporal”: el 2 de junio. Ya dijimos que el “anima” de entonces, estaba favorecido por un efecto principio de mes positivo, después del puente de mayo, pero, sobre todo, por un efecto fin de mes muy benigno, como ocurre siempre que fin de mes cae en el fin de semana, y porque las bajas de fin de mes se trasladan al primer lunes del mes siguiente, en este caso, el lunes 1 de este pasado junio.

Que el fin de mes caiga en fin de semana en la “economía del calendario”, son palabras mayores para la evolución de los contratos de muy corta duración, y con ello, para el seguimiento y la valoración de la afiliación a la Seguridad Social. En todo caso, el “anima” de mayo de 2020, dejaba todavía las cifras de afiliación más cerca de 2017 que de 2018: sin duda, una muy lenta recuperación. Ahí nos quedamos. ¿Qué ha pasado en junio? Varios titulares:

1. “El día que la afiliación a la seguridad social se fue a… ¡2017!”

El Gráfico 1 muestra el resultado de afiliación del mes de junio. A 30 de junio de 2020 el número de afiliados a la Seguridad Social se ha situado en 18.484.270, y tras una caída en un sólo día de 161.500 cotizantes. Algunos medios han interpretado este resultado como “caída sin precedentes”. Para nosotros es sobre todo el reflejo de un efecto de calendario negativo, de hecho, tan negativo como lo fueron el de 30 de junio de 2017 o el 30 de junio de 2016 ¡sin pandemia! Es cierto, sin embargo, que ahora estamos en pleno proceso de lenta recuperación frente a la gran caída de marzo, y en este proceso, un efecto de fin de mes como los de siempre, duele más.

Gráfico 1. Número de afiliados a la Seguridad Social organizado por años desde 2016 (datos diarios del registro de afiliaciones, que excluyen fines de semana y festivos).

En definitiva, el efecto fin de mes de junio ha operado en la dirección contraria a lo que pasó con el efecto fin de mes de mayo, y arroja el peor fin de mes de los últimos años. En este caso seguramente se debe a que han finalizado los contratos asociados a la educación. Ya sabemos que, en general, los trabajadores temporales del sector de la educación son despedidos tan pronto acaba el curso académico (en junio) para ser contratados nuevamente al comienzo del siguiente curso (en septiembre). Por desgracia, todo apunta que este año esta caída del último día del mes de junio por el despido de trabajadores del sector de la educación no podrán ser compensada por las nuevas contrataciones para hacer frente a la campaña turística en el mes de julio. Así de penosas son las características de la contratación en España, que sólo cambiarán el día que se resuelva esta patología de la legislación laboral. De eso hay que hablar más, sí, y no tanto de “caídas sin precedentes”, que en realidad ya lo fueron en marzo.

2. “La afiliación media sube en junio” 

Junio ha sido el mes en que terminó el Estado de Alarma (21 de junio), y cuando algunas actividades han empezado a retomar el pulso. En concreto, la afiliación media en junio aumentó un 0.37% (un 1.45% anualizado) respecto al mes anterior (68.208 cotizantes más). A la vez, sin embargo, la caída media interanual se sitúa en el -4.58%, sólo dos centésimas por debajo de la de mayo. Es decir, en media, nada realmente nuevo bajo el sol.

Lo importante en todo caso es que los ERTEs y las prestaciones por cese de actividad empiezan a desescalarse. En concreto, en junio se habían incorporado a la actividad 1,55 millones de trabajadores que estaban en ERTEs. Esto son buenas noticias.

Tabla 1. Evolución de los trabajadores en ERTEs.

La salida de los ERTEs ha permitido dinamizar un poco el mercado de trabajo de los trabajadores temporales. Como ya dijimos en el anterior post en un mercado laboral tan dual como el español, existe cierta complementariedad entre los contratos indefinidos y los contratos temporales. Por lo tanto, en la medida que se incorporan a la actividad los trabajadores en ERTEs (que son mayoritariamente trabajadores indefinidos y que se han mantenido afiliados a la Seguridad Social) aumenta la contratación de los temporales, lo que supone nuevas afiliaciones. Este mayor dinamismo se ve muy bien en las dos siguientes figuras (2a y 2b) donde están representadas las altas y las bajas diarias de los meses de abril, mayo y junio.

Gráfico 2a. Altas a la Seguridad Social cada día durante la crisis COVID-19.

Gráfico 2b. Bajas a la Seguridad Social cada día durante la crisis COVID-19.

 

Sabemos que las nuevas altas (y bajas) corresponden a trabajadores temporales pues replican el efecto calendario típico de este tipo de contratos: con picos en altas los lunes, y picos en baja los lunes también, y en menor medida los viernes. Se puede ver como tanto las altas como las bajas, respetando los mencionados efectos calendario, son mayores en junio que en los meses anteriores de esta pandemia. También, de nuevo, se ve el fuerte efecto fin de mes en las bajas de junio. En definitiva, el mayor número de altas diarias, y gracias en parte a la contratación temporal asociada a la desescalada de los ERTEs, explica el aumento neto de los afiliados medios en el mes de junio, y eso a pesar del marcado efecto fin de mes en las bajas de afiliación.

3. “El peor mes de junio de la historia (reciente)”, pero no tanto.

Si observamos las altas y las bajas diarias de todos los meses de junio desde 2012, podemos apreciar que tanto las altas como las bajas están en niveles históricamente reducidos.

Gráfico 3a. Altas diarias en todos los meses de junio, desde el año 2012.

El gráfico superior (3a) se construye haciendo coincidir, año a año, cada primer lunes del mes de junio. Esto se debe como sabemos a que la naturaleza del mercado laboral es caprichosa, y se contrata mayoritariamente el primer día de mes y el primer día de la semana. Por ello, se hace imprescindible comparar los lunes con los lunes, los martes con los martes, etc. (Hablamos de estos detalles y de mucho más en nuestro artículo de SERIEs). En general, las altas de cada día de junio de 2020 (en rojo), siguen estando en los mínimos del conjunto de los años. No obstante, los valores ya empiezan a acercarse (e incluso superar en algunos días) a los valores de años pasados. Esto, sin duda, supone una mejora (si el dinamismo se interpreta en el buen sentido, es decir, efectos de calendario mediante), respecto a los meses de abril y mayo (que hemos comentado, por su enorme atonía, y respectivamente aquí y aquí). 

Gráfico 3b. Bajas diarias en todos los meses de junio, desde el año 2012.

Desde el punto de vista de las bajas de afiliación, de nuevo, los puntos rojos representan valores por debajo de los observados en el pasado reciente (falta de dinamismo), pero también hay algunas observaciones de bajas diarias en pandemia que no pueden distinguirse de las de otros años. Por supuesto, los lunes hay muchas bajas heredadas del fin de semana y registradas el lunes, además de un patrón elevado de bajas en viernes y el consabido efecto fin de mes.

El gráfico 3b muestra como los puntos rojos, pese a presentar valores bastante bajos, se encuentran quizás más cerca de los valores pasados que en el caso de las altas.

Sí, estamos ante el peor mes de junio de la historia reciente, lo que se puede explicar porque el sector turístico, que era uno de los mas dinámicos en el mes de junio, está muy afectado por la pandemia. No obstante, aparecen unos cuantos síntomas de moderada recuperación, seguramente por lo que hemos explicado anteriormente, y que se refiere a la cantidad de trabajadores que se han activado en la salida de los ERTE durante el mes de junio, y a su efecto arrastre sobre los trabajadores temporales, y la afiliación. Mantengamos el optimismo, o tal vez no,…

P. D. El próximo mes de julio termina en viernes.