- Nada es Gratis - https://nadaesgratis.es -

Riesgo de accidentes

La peligrosa, por lo inestable, situación en Portugal nos recuerda lo precario del equilibrio que han alcanzado los mercados este año, y que por tanto, el riesgo de accidentes sigue siendo enorme. Es cierto que hay muchos síntomas apuntan a que España está tocando fondo. El índice de Fedea muestra muestra signos de mejoría, con lecturas planas desde principios el 2013 en producción industrial matriculaciones, y consumo de energía, e indicios de recuperación en los índices de confianza y de ventas minoristas. Además, la caída de los Costes laborales unitarios, y la mejora drástica del déficit por cuenta corriente suponen que algunos de los desequilibrios claves de España se están corrigiendo.

Pero la situación sigue siendo endemoniada. Nada de lo que ha hecho o planea hacer la UE, incluida la unión bancaria que se plantea, ha conseguido, o conseguirá, romper el nudo diabólico entre bancos y estado, que, de momento no hace otra cosa que estrecharse. En octubre de 2008, el sistema financiero español tenía 78b mil millones de euros en bonos del gobierno español. En febrero de 2013, dichas participaciones habían aumentado a 259 mil millones, casi el 30% del PIB, según datos del banco de España. En dirección contraria, las pérdidas ocultas en el sistema bancario están empezando a materializarse, con 37 mil millones inyectados estos meses por parte del Estado español además de un stock de poco más de 100 mil millones de deuda bancaria garantizada que existía a finales de 2012. Los bancos rescatan al estado, y este, con el dinero que le prestan los bancos, rescata a los bancos.

La cumbre de junio del 2012 apuntó a un intento de romper el nudo. Pero lo que a algunos nos pareció un claro compromiso de asunción en común de algunas de las deudas derivadas de los rescates (los estado prometieron que "cuando se establezca un mecanismo de supervisión único eficaz, …, el ESM podría, tras una decisión regular, tener la posibilidad de recapitalizar directamente a los bancos ") se fue diluyendo bastante rápidamente. Un alto funcionario de la UE dijo al Wall Street Journal sólo unos pocos días después de la cumbre (el 6 de julio), "¿Sigue siendo el riesgo del soberano o [pasa] al ESM? El riesgo sigue siendo del soberano." Más tarde, los ministros holandés, finlandés y alemán de finanzas Cumbre, en una cumbre el 29 de septiembre de 2012, declararon que "(2) el ESM puede asumir la responsabilidad directa de los problemas que se produzcan bajo la nueva supervisión, pero los activos heredados deben estar bajo la responsabilidad de las autoridades nacionales (...) "

Lamentablemente, los paises del norte no parecen dispuestos a reconocer que todos " cometieron errores" en el diseño del euro, y que estos errores han tenido consecuencias muy graves para una serie de países (los deudores), que ahora se están extendiendo al resto. La confianza entre los Estados del Norte y los del Sur ha desaparecido durante la crisis. Los alemanes temen que en el momento en que se aseguren esas deudas por todos, un país como España tendrá un incentivo enorme a cambiar la ley hipotecaria y permitir que los españoles no paguen las hipotecas.

Si la solución a medio plazo no se ve, la de corto es igualmente precaria. La calma relativa que hemos vivido se debe casi exclusivamente a la promesa de Draghi de poner todo el ilimitado poder del BCE al servicio de la supervivencia del Euro vía las Outright Monetary Transactions (OMT). Es decir, que si hiciera falta porque los inversores abandonan a Italia o a España en estampida, el BCE comprará la deuda ede España o Italia de forma ilimitada.

Lo ideal es que, como hasta ahora, los mercados no comprueben la solidez de la promesa. Las palabras de Draghi han sido pura magia, pues  ninguna acción las respalda hasta ahora. ¿Podría, llegado el caso, el BCE llevar a cabo lo que ha amenazado? Yo creo que cada vez está mas claro que no. El BCE ha jugado de farol, y la resistencia en Alemania a una política que llevara a que el BCE fuera el acreedor principal de España o Italia sería enorme y haría esta misión imposible.

En definitiva, ni Europa ha decidido contribuir decisivamente a resolver los problemas de solvencia (cada uno carga con sus deudas) ni el BCE va a poder resolver un verdadero apretón fuerte de liquidez. El verano se plantea, una vez más, como complicadísimo para el Euro y para los países del Sur.