Más sobre el “Modelo Alemán”

Jesús me ha pillado con el pié cambiado con su comentario sobre el modelo alemán-estaba preparando este post, perdonad si hay redundancia.

Cuando MontoroToxo , y Corbacho están de acuerdo en algo, supongo que hay que prestar atención. Parece que el “modelo alemán” es la panacea. Como bien explica Jesús en su post, se trata de compensar a los trabajadores parcialmente por recortes en la jornada laboral. Es decir, una empresa se compromete a mantener el número de trabajadores, pero con reducción de jornada, y los trabajadores reciben parte del salario perdido del estado. La empresa recibe también una bonificación en la cotización a la seguridad social.

Vaya por delante que me parece bien flexibilizar el mercado laboral, y ayudar a que las empresas hagan ajustes con menores costes para todos. Sin embargo, veo varios problemas.

(1) Presupuestarios: supongamos que el modelo funciona bien, y cubre 200,000 empleos. Estos son empleos ‘protegidos’ con buenos salarios. El coste para el erario público de la compensación salarial podría ser 200,000*20,000euros=4,000 m de euros. ¿Cuantos puestos de trabajo no se destruyen? Supongamos que se hubieran destruido 50,0000 puestos (en todo caso, muchos menos de 200,000), y que los trabajadores hubieran reducido el subsidio de desempleo máximo: 6,326.86 (iprem ) x 2.25=14,328*50,000=711m de euros. El cálculo es muy a lo burro (o “back of the envelop” que suena más fino), claro, y hay que añadir la cotización a la SS de los trabajadores (que se produce cuando continúan trabajando y no si están parados)  pero ilustra dos cosas:

  •  muchos más trabajadores reciben el subsidio de los que irían al paro, ya que la empresa reduce el trabajo para todos, y no sólo para los que se irían al paro. Si añadimos el fraude, el número de recipientes puede ser muy alto.
  • la cuantía será probablemente, en mi opinión, bastante mayor que los 14,000 euros de la prestación por desempleo,  (¿me equivoco aquí?) dado que afectará en su mayor parte, imagino, a empleos de los del sector protegido, tipo banca, automóviles, etc.

(2) Posponer el ajuste: La economía española tiene que sufrir un ajuste gigante en esta crisis. Los alemanes van a producir lo mismo en el 2012 que producían en el 2007. Nosotros debemos cambiar el modelo productivo, muy centrado en la construcción (con 1,5m de casas vacías, no va a haber que construir muchas en una temporada). Por tanto, Alemania puede considerar la crisis actual como una caída temporal de demanda de la que hay que protegerse, mientras que en España mucho del ajuste debe llevarse a cabo antes o después. Hay dos posibles contrargumentos:

(a) Que quizás ya se ha llevado a cabo el ajuste necesario, y ahora están cerrando empresas viables pero que no pueden conseguir crédito o aguantar el temporal.

(b) Que en todo caso es bueno mantener el attachment máximo de los trabajadores al mercado de trabajo para evitar que pierdan capital humano.

Simpatizo con los dos argumentos. Pero recordad la eurosclerosis. Precisamente, la reacción de Europa tras la crisis del petróleo de los 70 fue evitar la destrucción de empleo a corto, pero esto llevó a (1) ajuste muy lento y costoso y (2) falta de creación de empleo una vez que pasa lo peor.

(3) Sustitución de la reforma necesaria, pero difícil, por una reforma en la que, cómo no, el contribuyente pone dinero y es dulce, pero al final, no funciona. Como los lectores del blog sabéis, FEDEA ha estado en el centro del debate sobre la necesidad de las reformas del mercado laboral (recordad el manifiesto de los 100). La visión de la mayor parte de los economistas de España que investigan y publican (no los ágrafos, que también los hay) sobre el tema es que hace falta (1) modificar en profundidad el marco de la negociación colectiva; y (2) cambiar el contrato de trabajo para acabar con la dualidad y el gran gap entre contratos fijos y temporales.  Habría que hablar de esto, y no posponer las siempre difíciles reformas.

(4) Fraude: No hace falta que os lo cuente… Empresa A reduce a la mitad, empresa B, en negro contrata la otra mitad, el trabajador coge los dos trabajos más el subsidio. Seguro que esto en Alemania, donde no hay casi economía sumergída, no es un problema, pero en España administrar el programa puede ser muy, muy difícil.

En fin, que me parece una idea prometedora, pero me parece que el Pacto Social tendría mucho más impacto positivo si hincara el diente a las reformas que sugerimos en el manifiesto de los 100.

Por cierto que esta tarde los promotores del manifiesto hemos tenido un debate fascinante sobre el modelo alemán—voy a pedir permiso para poner las opiniones de los contribuyentes como comentarios, aunque alguna (por ejempo, la 3) de las opiniones que reflejo aquí reflejan estas opiniones.

Hay 6 comentarios
  • Luis, no nos dejes con la miel en los labios. Ya que lo has mencionado, por favor ten la bondad de resumirnos ese debate debidamente anonimizado. O sea, ocultando qué es lo que ha dicho cada uno de los participantes.

  • Luis– Haber tenido el modelo aleman
    desde el principio de la crisis, bajo mi punto de vista, habria sido
    un grave error de politica economica. Espagna necesitaba destruir
    empleo en sectores obsoletos y/o sobredimensionados. Ahora me inclino
    a pensar que estamos destruyendo una importante proporcion empleos
    viables, pero es solo una percepcion y no tengo claro como se podria
    mirar. Al final del dia, qué es viable y qué no…La manera de
    implementar la reforma, bajo mi punto de vista, es dejar a las
    empresas que elijan. En otras palabras, que incluso si las empresas
    hacen hoarding subsidiado por el gobierno les cueste dinero (menos que
    el firing cost, claro), de forma que sean ellas las que tengan que
    determinar si les conviene un ajuste temporal o definitivo

  • Creo que identificar en qué sectores/empresas puede resultar socialmente beneficioso poner dinero público a cambio de menos horas de trabajo no es fácil y me disgusta profundamente:
    i) que se siga utilizando dinero público a “manguerazos” y
    ii) que se “inventen” cosas para evitar afrontar los problemas fundamentales del mercado de trabajo (pacto salarial a cambio de no tocar la negociación colectiva, subsidio para mantener el empleo con menos horas de trabajo a cambio de no reformar la contratación, los beneficios por desempleo y su financiación).
    EEE

  • Respecto a esta medida que todavia no ha sido concretada, aunque se
    habla mucho de ella, solo unas cuantas aclaraciones, que creo que no
    estan siendo tenidas en cuenta en el debate y son muy importantes

    1.Actualmente es posible compatibilizar un empleo a tiempo parcial (o
    con reduccion de jornada) con el cobro de la prestación parcial de
    desempleo (lógicamente eso se produce cuando, estando en el paro y
    percibiendo prestación, se encuentra un empleo a tiempo parcial)

    2.En el terreno colectivo, siempre ha sido posible reducir las horas
    de trabajo (mediante un ERE de reducción de jornada) y cobrar la parte
    proporcional de la reducción en forma de prestación por desempleo: no
    se trata por lo tanto de hacer ahora algo nuevo porque esto ya existe.
    (eso si hay un limite de reduccion minima que es (creo??) del 25%- )

    3.Lo que es posible que pretendan los sindicatos es que el sistema que
    se imponga a la hora de hacer las regulaciones colectivas de empleo
    sea este, que no conlleva pérdidas de empleo, y no los ERE de
    extinción de contratos (como se ha utlizado masivamente hasta ahora).
    Es decir, que ante situaciones económicas como las actuales (sean
    generales o sectoriales o empresariales) no haya un menú a disposición
    de las empresas sino una opción fácil (reducción de jornada) y otra
    difícil (despido)

    Luego, cuidado pues si lo que se pretende agilizar 1 y 2 puede estar
    bien, pero si lo que pretende es 3, la cosa es mas complicada.

  • Seguramente había tres razones por las que el modelo alemán no se aplicaba en España:

    1) La existencia de temporales que permitía un ajuste más fácil para empresa y trabajadores fijos
    2) El hecho de que muchas empresas eran directamente inviables y mientras que en Alemania este modelo servía como ajuste temporal a empresas con problemas transitorios de demanda por la caída del comercio, aquí un ajuste de este tipo era algo así como prolongar la agonía.
    3) La rigidez en la negociación colectiva que de hecho impedía estos ERES en muchas empresas pequeñas o medianas.

    Con la destrucción de empleo y cierre de empresas es posible que los factores 1) y 2) hayan perdido algo de fuerza y a mí me parece bien que se pacten las reformas necesarias para que 3) no sea un impedimento para este tipo de ajuste. Sin embargo para que sea eficiente es necesario diseñar la medida con cuidado:
    1) Debería ser claramente temporal
    2) Pero debería suponer acuerdos de largo plazo entre las partes para asegurar la viabilidad de la empresa en un escenario futuro razonable.
    3) Las partes han de tener algún coste presente o esperado. Es muy importante cuidar que esto no suponga situaciones de desventaja para las empresas de un mismo sector que no se acogen a estas medidas. El trabajador ya acepta una reducción parcial de ingresos y para la empresa se puede pensar en un incremento temporal de sus cotizaciones o impuestos en el futuro. La idea de recuperar más rápidamente los salarios cuando las cosas mejoren es un poco delicada, ¿Por qué no hacer sustitución intertemporal? Ahora me subvencionas en parte con el subsidio de paro y cuando vayan las cosas bien no hago catching up con los salarios pero la empresa paga más en el impuesto de sociedades (o algo así).
    4) Tendría que ir ligada a la formación para los trabajadores en las horas de reducción, no queremos contribuir a la economía sumergida. Esta formación debería ser preferentemente fuera de la empresa para evitar ‘arreglos’ del tipo “reduzco horas de trabajo a mi reponedor de cervezas y en las horas libres le voy a voy a formar reponiendo coca-colas, a cargo del estado”.

    Etc.

    Saludos.

    Javier

  • El llamado “modelo alemán” podemos decir que prácticamente ya existe en nuestro país, como se ha comentado. Lo que aquí no existe, y es lo que parece que no se quiere ver, es una negociación colectiva que responda a las necesidades de nuestras empresas. La empresa ha de ser dueña de su destino, y si entre empresarios y trabajadores deciden repartir las horas de trabajo entre todos los trabajadores a cambio de reducir salarios, pues debería ser posible y debería eliminarse el actual corsé de los convenios colectivos sectoriales o regionales, incluyendo si es necesario “cláusulas de descuelgue” o simplemente descentralizando el nivel de negociación.

    No es asumible que el coste de estos acuerdos se realice a cargo del erario público, porque entre otras cosas daría lugar a multitud de fraudes y porque es insostenible financieramente. Al igual que el beneficio es privado, también ha de serlo el coste de los ajustes de plantilla. Eso sí, hemos de permitir a la empresa que los pueda hacer para sobrevivir y ser competitiva.

    Seguimos dando vueltas y mareando la perdiz, pero hasta que no se ataque este tema, que está en la raíz del grave problema de desempleo que tenemos, no encontraremos una solución mínimamente satisfactoria.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

    Manuel Sarachaga

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