La germanización de la política económica europea: implicaciones para España, de Óscar Fanjúl en Expansión

(Este brillante artículo de Oscar Fanjul, aparecido la semana pasada en Expansión tras la cortina de pago, me parece la más clara explicación posible de las restricciones bajo las que debe operar la economía española en una Europa Alemana -tema sobre el que yo he reflexionado aquí. Lo colgamos aquí para faciliatar su discusión y incrementar su difusión. ¿Puede la sociedad española operar bajo restricciones así? Espero vuestra opinión.)

Son muchos los que discrepan de la política económica defendida por Alemania, caracterizada por el papel restringido asignado al Banco Central Europeo, por su insistencia en las políticas de austeridad en medio de la recesión, por la casi obsesiva preocupación por el peligro de inflación y, en definitiva, por la prioridad que da a la resolución a largo plazo de los problemas estructurales, minusvalorando las dificultades cíclicas a corto.

Sin embargo, es el enfoque alemán el que finalmente se ha impuesto en Europa. Como señalaba recientemente el profesor Ulrich Beck, el nuevo papel de Alemania hoy es el “del arquitecto en la construcción de la nueva Europa alemana”. El proyecto de unión monetaria implica una disciplina que hemos tardado en comprender pero que no debería sorprendernos, pues los países europeos aspiraban con él a ganar la credibilidad que suponía asociarse a la política defendida por el Bundesbank. Sobre las dificultades y riesgos que esto suponía advirtieron en su momento muchos economistas, particularmente los anglosajones y, así, Samuelson comparó asociarse monetariamente con Alemania a acostarse con un oso.

Ahora bien, ¿es previsible que la prolongación de la crisis propicie un cambio sustantivo en la política económica europea? Difícilmente. Hoy no existe en Europa un liderazgo francoalemán, sólo alemán; y en este país existe el suficiente consenso social, y también político entre los cuatro grandes partidos, incluso con los sindicatos, como para no esperar que tras las próximas elecciones se produzca un cambio significativo de la política económica, a no ser que Alemania entre en recesión. Igualmente, existe también en Alemania el mismo consenso nacional respecto a la conveniencia de mantener y defender el sistema del euro. Por el contrario, el resto de los países de la eurozona no han sido capaces de articular una política económica alternativa dotada de credibilidad, ni tampoco existe en ellos una cohesión política y social comparable a la de la sociedad alemana.

El éxito de Alemania desde la postguerra sólo contribuye a reafirmar su planteamiento y el Bundesbank, su gran defensor, se ha convertido, con diferencia, en la institución más influyente y respetada por el pueblo alemán. Es más, no existe en el mundo un banco central en el que los ciudadanos tengan depositada más confianza que los alemanes en el suyo, fundamentada en la creencia de que defenderá la estabilidad de la moneda con la firmeza e independencia respecto del poder político que ha mostrado durante décadas. Y el Bundesbank conoce bien qué tipo de política debe defender si quiere mantener el apoyo del público alemán.

Por ello resulta tan importante, aunque no se comparta, entender adecuadamente qué significa la germanización de la política económica europea y qué implicaciones tiene para países como España, y no confiar en un cambio de orientación de la misma que difícilmente se producirá.

1. La necesidad de los superávits por cuenta corriente

La primera y más importante implicación es que España tiene que ser capaz de generar de forma sostenida superávits por cuenta corriente, algo inédito en su historia reciente, como única forma de reducir su endeudamiento y volver a crecer. En efecto, el principal desequilibrio macroeconómico de España lo constituye el elevado nivel de deuda, pues la pública continúa creciendo, pronto superará el 90% del Producto Interior Bruto, y las familias encuentran grandes dificultades para reducir la suya. Si los sectores público y privado deben reducir su nivel de endeudamiento, el saldo exterior por cuenta corriente debe necesariamente ser excedentario, pues estos sectores sólo pueden reducir simultáneamente su deuda si lo hacen respecto al sector exterior (por mera identidad contable, los tres saldos deben sumar cero).

En este tipo de planteamiento se sustenta la política de austeridad y de reformas que defiende Alemania. Los superávit por cuenta corriente no constituyen más que el ahorro que debemos destinar a reducir nuestro endeudamiento. La austeridad, más que una imposición alemana, es una consecuencia de que como país somos hoy menos ricos de lo que hasta hace poco creíamos, y ello obliga inevitablemente a ajustar nuestro gasto y a reducir nuestro nivel de deuda. Las diferencias con Alemania son importantes, pero se refieren fundamentalmente al ritmo y a la forma en que debe hacerse este ajuste.

Las reformas son necesarias para aumentar nuestra competitividad internacional, y es importante comprender que cuanto menos éxito tengamos en la generación de superávit externo mayor tendrá que ser la contracción interna del gasto necesario para conseguir un mismo objetivo de reducción de deuda.

2. La asimetría de los déficits y de los superávits

Esa imprescindible corrección de los déficits exteriores de los países periféricos europeos sería obviamente más fácil si, a la vez, las economías con superávits accedieran a reducirlos aumentando su gasto. Ahora bien, ¿podemos esperar este tipo de comportamiento por parte de Alemania? No debemos, y conviene recordar que la existencia de economías dispuestas a mantener superávits de forma permanente no es un problema nuevo ni fácil de resolver. La experiencia histórica muestra sobradamente que los déficits son insostenibles y se castigan, pero no ocurre lo mismo con los superávits.

Alemania difícilmente aceptará compromiso alguno que suponga eliminar este tipo de asimetría, y no está dispuesta a reducir sus superávits externos, que considera consecuencia y garantía de su competitividad, sólo para contribuir a que los países periféricos reduzcan sus déficits. El modelo de economía alemana se caracteriza por la importancia de su sector exportador y por los sostenidos superávits por cuenta corriente. Cuando recientemente el presidente Rajoy pidió que Alemania practicara una política de gasto más expansiva, la canciller Merkel reafirmó, una vez más, su negativa y se limitó a aconsejar que España aumentara sus exportaciones a Latinoamérica.

3. ¿Nos ayudará el tipo de cambio?

El ritmo y la facilidad con que se produzca el ajuste de las cuentas exteriores de los países periféricos dependerá de lo que ocurra con el valor del tipo de cambio. Está claro que el valor del euro es hoy demasiado alto para lo que conviene a la deprimida economía europea, y ello no es sino otra consecuencia de la fortaleza y del tamaño de la economía alemana.

En este sentido, es importante recordar que Alemania y otros países de su área han visto tradicionalmente la fortaleza de su divisa de una forma distinta a como lo han hecho países como España. En efecto, en economías con recursos ociosos la devaluación de la moneda es una forma de reducir costes y de recuperar, a costa del empobrecimiento relativo que ello supone, la competitividad y el empleo. Sin embargo, otros países han considerado una moneda fuerte como un reto y como un incentivo adicional para ser más competitivo, para introducir reformas y aumentar su productividad, y cuando han tenido éxito en el empeño –y este es el caso de Alemania–, se ha convertido en el fundamento de su riqueza y fortaleza.

Frente a quienes han mostrado recientemente su preocupación por la fortaleza del euro, los responsables políticos y económicos alemanes han respondido que de lo que se trata es de “aumentar la competitividad y no de debilitar la divisa”. Mientras que otros países practican hoy políticas que conducen a la depreciación de sus monedas, incluso compiten en ello, el caso japonés es un ejemplo, el BCE ha insistido en que siguen la evolución de los tipos de cambio, pero sólo para valorar la situación económica y nunca ha mostrado especial preocupación por los efectos de un euro fuerte. En definitiva, al igual que en la época del patrón oro, los países de la zona euro sólo pueden aspirar a corregir sus déficits mediante la devaluación interna, reduciendo los costes unitarios de sus bienes y servicios.

4.La balanza por cuenta corriente española: ¿problema resuelto?

Uno de los aspectos más destacables del reciente ajuste español ha sido la importante mejora del saldo por cuenta corriente, que ha pasado de representar el 10% del PIB en 2007 al equilibrio, reflejo de las mejoras conseguidas en la productividad y en los costes laborales unitarios. Como consecuencia de esta evolución tan positiva de la balanza por cuenta corriente, de la productividad y de las exportaciones, algunos niegan que tengamos un problema de competitividad. Sin embargo, conviene recordar que este reequilibrio se ha conseguido a través del hundimiento de la demanda interna y del empleo. Las importaciones han retrocedido al nivel que tenían hace más de diez años. Por ello, el problema es otro: en concreto, saber si somos capaces de volver a crecer de forma sostenida a tasas del 2% ó el 3%, generando también entonces superávits por cuenta corriente, algo que no ha ocurrido en las últimas décadas y sobre lo que hay razones para tener serias dudas.

Conviene tener en cuenta que una gran parte de la moderación de los costes laborales y de la flexibilidad mostrada recientemente por el mercado de trabajo se debe al impacto de la recesión y al temor real al cierre de empresas, más que a una mejora suficiente y permanente en el funcionamiento del mercado de trabajo. Es ésta, además, una situación que fácilmente podría cambiar ante una recuperación del crecimiento después de un largo periodo de reducción o estancamiento salarial y de caída del consumo y el peso de las rentas salariales en el PIB.

5. Políticas monetaria y fiscal

Ante el impacto recesivo que están teniendo las políticas de austeridad, muchos defienden en los países del sur de Europa la necesidad de practicar algún tipo de política monetaria y fiscal que permita estimular la demanda. Un banquero central como Bernanke defiende, en efecto, que el comportamiento de los bancos centrales debe de ser distinto en un contexto inflacionario y en otro deflacionista como el actual. Según él, frente a la inflación “la virtud de un banco central es su habilidad para decir “no”… Sin embargo, cuando no existe inflación, y el peligro es la deflación, se justifica una colaboración de la política monetaria con la política fiscal, lo que no es incompatible con la independencia del banco central, al igual que la colaboración entre países no cuestiona la soberanía de cada uno de ellos”.

Por el contrario, la política alemana se basa en defender una separación estricta entre la política monetaria y la acción discrecional de los gobiernos. En este sentido, los alemanes han interpretado desde su origen la creación del euro como un paso más en la separación entre el proceso de creación de dinero y la actuación de los gobiernos. Otmar Issing, el que fuera economista jefe y miembro alemán del Comité Ejecutivo del BCE, ha señalado que, en su concepción, la introducción del euro supuso la “desnacionalización del dinero en el sentido defendido por Hayek”, de forma que “la separación entre finanzas públicas y política monetaria queda así asegurada”.

Esta concepción del papel de la política monetaria y del banco central explica la resistencia alemana a que éste último colabore con la política fiscal, y la negativa a que pueda actuar como prestamista de última instancia de los gobiernos europeos. El BCE no debe colaborar en la financiación de los déficits fiscales, que deben reducirse aceleradamente, y los problemas de los países periféricos, son estructurales, no cíclicos, y éstos no se corrigen con estímulos monetarios y fiscales.

6. Conclusiones

Por las distintas razones hasta aquí explicadas, creo que lo más realista para España es asumir plenamente las consecuencias de una inevitable política de austeridad y de reformas, sabiendo, además, que los efectos positivos de éstas últimas tardarán tiempo en manifestarse. En contra de lo defendido por muchos, las políticas de austeridad tienen un efecto depresivo y la única forma de compensarlo es a través de reformas microeconómicas que permitan corregir las causas de nuestros desequilibrios y que sean lo suficientemente radicales como para tener un impacto macroeconómico. Por ello, es mejor concentrarse en ciertas reformas y saneamientos fundamentales, las de los mercados de capitales y de trabajo, incluso la del energético, y no dispersarse en otras de importancia secundaria, que contribuyen más a generar reacciones sociales en contra que a tener un impacto macroeconómico.

Aún así, los procesos de ajuste de devaluación interna pueden ser muy largos. Históricamente, rara vez han funcionado. No ocurrió en la Gran Depresión. La mejor alternativa sería que el Banco Central Europeo, como hace la Fed o el Banco de Inglaterra, apoyara con su política monetaria una política fiscal menos contractiva y se recapitalizara agresivamente al sector financiero a cambio de reformas más radicales acordes con la importancia de nuestros problemas. Ahora bien, ¿hay razones suficientes para ser optimista sobre la capacidad de comprometernos a las reformas que necesitamos y no, como tantas veces, hacerlas sólo a medias? Como en una ocasión señaló Churchill: “No es suficiente con hacerlo lo mejor que podamos; a veces tenemos que hacer lo que hay que hacer”.

Hay 29 comentarios
  • Totalmente de acuerdo en el diagnóstico:
    “…los procesos de ajuste de devaluación interna pueden ser muy largos. Históricamente, rara vez han funcionado. No ocurrió en la Gran Depresión”

    pero no en la conclusión de resignación:
    ” lo más realista para España es asumir plenamente las consecuencias de una inevitable política de austeridad y de reformas, sabiendo, además, que los efectos positivos de éstas últimas tardarán tiempo en manifestarse”

    mantener en el hoyo por una obsesión neomercantilista permanentemente a los vecinos no es sostenible es una lección que alemania debería haber de su historia. y al final se volverá en su contra, por mucho que se llame a la resignación, tambien se hacia lo mismo hace 70 años…

  • Excelente artículo
    Luis : Como es posible que en una crisis como la que tenemos nuestra inflación no sea más baja?
    Espero que los políticos de aquí hagan lo que tienen que hacer, aunque la probabilidad sea muy baja…

  • Hombre, lo que deberíamos plantearnos los demás es abandonar la UE y el euro. Que se queden con ella y con él los países a los que beneficia. Como por ejemplo Alemania o Alemania.

    Por cierto, ¿algún economista alemán ha conseguido explicar un modelo económico en el que todos los países del mundo tienen superavit?

  • Si queremos seguir estando dentro del Euro (en la “Champion League”), tenemos que asumir que no tenemos control de la política monetaria y los problemas no se solucionarán más como antaño devaluando la moneda porque Alemania no lo va a permitir como bien se explicó en el post. El crecimiento de PIB sustentado en perpetuos Déficits en Cuenta Corriente (aumento del endeudamiento externo) ha pasado a la historia.
    “…los procesos de ajuste de devaluación interna pueden ser muy largos. Históricamente, rara vez han funcionado…”. Efectivamente rara vez han funcionado (Alemania, países nórdicos, etc), pero en los países donde funcionó resulta que son los más competitivos y los que no necesitan devaluar sus monedas (hacer trampas) para vender sus productos y servicios al exterior.
    Está claro que la devaluación interna no es plato de buen gusto para nadie, pero ello no sólo significa reducir los salarios, hay muchos otros costes que deben ser revisados a la baja (energía, cotizaciones sociales, tributos, etc etc) si queremos ser realmente competitivos y no bajar a la “Segunda División”.

    • Efectivamente la devaluacion interna funciono en esos paises, pero eso solo fue posible debido al deficit de otros paises, especialmente los de su entorno.

      Perdon por los acentos.

  • El artículo de Fanjul, vicepresidente y consejero de multinacionales, ver: http://www.cincodias.com/articulo/economia/oscar-fanjul-primer-espanol-entra-lista-directivos-influyentes/20121113cdscdseco_9/
    empieza bastante bien, empleando el análisis de los balances sectoriales, cosa no habitual entre los economistas españoles, pero acaba fatal “hay que hacer lo que hay que hacer”, que además de una tautología, es lo que dicen todos los políticos cuando suben los impuestos. Porque, además, ¿Quién dice lo que hay que hacer? ¿Alemania? En este caso nos espera mas de lo mismo, pues es ella la gran beneficiaria de esta situación. No hay mas que mirar la cantidad de mercancías alemanas que abundan en la economía española y no me refiero sólo a maquinaria de alta tecnología desde autobuses Mercedes hasta productos de higiene como Nivea, pasando por todo tipo de electrodomésticos. Propongo no comprar productos alemanes. Sólo cuando Alemania vea que la crisis le afecta, esto es, cuando vea que no puede exportar a otros países europeos igual cambia la política económica de la Unión.
    Saludos.
    P.S.
    Otra alternativa sería que Francia, Italia y España-a los que seguramente se sumarían otros muchos, especialmente PIIGS-se plantasen y decidieran practicar otras políticas mas orientadas al crecimiento, pero me temo que no hay……
    NOTA DEL ED: Editado ligeramnete para eliminar aseveraciones personales rozando el insulto (si llegaran al insulto lo habria borrado)

    • No era mi intención insultar a Oscar , a quien conozco y aprecio. Únicamente señalar como ha evolucionado su carrera profesional, que ha sido admirable.
      Ningún problema en que editeís las entradas si consideraís pueden resultar ofensivas.
      Gracias

      Saludos.

  • Lúcido en el concepto pero al Gobierno le tocan las medidas. Me sorprende que no haya citado en ningún momento la reforma de las administraciones públicas y de la estructura política entre las reformas radicales a plantearse. Alemania hasta llevó adelante una reunificación.

  • Pues sí, la política alemana se ha impuesto. Pero lo más importante es el porqué.
    Para mi la política económica alemana se ha impuesto porque es una política seria que busca la estabilidad y el crecimiento a largo plazo por encima de cualquier otra consideración cortoplacista. Justo lo contrario de lo que ocurre en España, dónde los políticos únicamente buscan el beneficio a corto plazo de favorecer a grupos adeptos y ganar las próximas elecciones.
    En definitiva, la política alemana se ha impuesto porque en el largo plazo es la única correcta.

  • Es todo un desafío el enfoque alemán. Pero hay que copiarlos…copiar el que esta bien hecho!
    Ando frustrada con la situación de este país.
    ¿Ahora se han dado cuenta que hay que separar las finanzas públicas de las políticas monetarias?
    Letargo…se ha instalado en Europa! Ríos de tinta…

    • Esta bien hecho prestar dinero sin control y no querer asumir culpa?

      Perdon por los acentos

  • Lo de mantener superavit externo todos a la vez suena a meternos en un cubo y elevarnos tirando de las asas. Ah! que se refieren a que tengamos superavit vendiendo todos a China y EEUU. Claro estos paises no se han enterado de que el truco para que la economia funcione es exportar mas de lo que importas.

    Pensar que la productividad de la empresa española va a ser como la alemana, con reformas estructurales de los mercados laboral y financiero, por muy radicales que sean, es no haber trabajado nunca en empresa alemanas y españolas. La productividad depende de los organizadores y no de los organizados. Mientras en España los mejores puestos directivos los ocupen politicos sin oficio ni beneficio, y directivos cuyo mayor merito es su familia de origen, o ser amigos de, o famila de, jamas podremos competir con Alemania.

    Como me dijo un colega aleman: en España teneis a los hijos de buenas familias dirigiendo empresas, mientras en Alemania los tenemos en Mallorca, las empresas alemanas estan dirigidas por profesionales.

    Eso no hay reforma estructural que lo arregle.

    • Por tamanyos, la empresa espanyola no es mucho menos productiva que la alemana en absoluto.

      Perdon por los acentos

      • Si es cierto que en las empresas pequeñas somos muy productivos. En España hay ademas mas autonomos y pequeños empresarios que en Alemania porcentualmete, luego somos mas emprendedores. Como hombres orquesta los españoles somos francamente buenos. El problema es que la mejora de metodos organizativos se nota en las medianas y grandes, y hay es donde nos ganan por goleada, precisamente en el tamaño de empresa donde la organizacion para aprovechar las economias de escala es mas importante. Es mas muchas empresas españolas no crecen porque estan mal organizadas, en un entorno empresarial con muy malas practicas por lo general.

        Las multinacionales juegan en otra division, y estan en niveles similares, pero son las que menos empleo proporcionan. Aun asi en Alemania hay muchas mas y mas potentes.

        Perdon por los acentos tambien.

        Un saludo

  • “En contra de lo defendido por muchos, las políticas de austeridad tienen un efecto depresivo y la única forma de compensarlo es a través de reformas microeconómicas que permitan corregir las causas de nuestros desequilibrios y que sean lo suficientemente radicales como para tener un impacto macroeconómico.”
    ¿Qué esperamos entonces para crear una nueva masa monetaria?

  • Me ha parecido magnífica la exposición. Con lo que la competitividad tendrá que ser ganada por las propias Pymes y Autónomos a base de imaginación, ya que el oportunismo forma parte del pasado. Mientras tanto, que la banca vaya llenándose a base de comisiones y estafas y el gobierno a base de impuestos. Ellos primero, claro, para alimentar al tejido improductivo de este maravilloso país.
    De acuerdo en que tengamos que llegar a las costumbres y objetivos alemanes, falta nos hace, pero Europa no ha cogido el tren a la misma hora. Sinceramente, creo que tenemos el potencial, pero sigue sin haber valentía ni ideas en los gobernantes que permitan confiar en ellos. Al final, por mucha política económica, será la economía y las empresas las que nos saquen poquito a poco.

  • ¿Brillante artículo? ¿Magnífica exposición? Simplemente lean el último párrafo.

  • Creo que el articulo lo deja bastante claro, mas alla de estar a favor o en contra , estas son las cartas que nos han tocado jugar… seamos practicos, no vamos a abandonar el euro (salvo que las cosas se pusieran muchisimo peor que ahora) asi que, de momento, toca jugar con las reglas que alemania impone…

    La pregunta final tiene en mi opinion una respuesta deprimente: ¿Somos capaces (este gobierno, el siguente… ) de tomar las medidas necesarias? La respuesta es NO. Seguiremos con medias tintas, reformas laborales a medias, cambios de leyes a medias, pasos atras como lo de la CNMV, etc, etc , etc. Y por supuesto: reformas en lo tocante a puestos de trabajo de politicos? Ciencia ficcion.

  • ” Ahora bien, ¿podemos esperar este tipo de comportamiento por parte de Alemania? No debemos, y conviene recordar que la existencia de economías dispuestas a mantener superávits de forma permanente no es un problema nuevo ni fácil de resolver. La experiencia histórica muestra sobradamente que los déficits son insostenibles y se castigan, pero no ocurre lo mismo con los superávits.” XzFGGGXJ?????!!!!

    Si Alemania desea mantener superávits permanentes no puede hacerlo sin que otros incurran de manera permanente en “déficits insostenibles”. Claro que el problema no es fácil de resover, yo diría que es irresoluble sin una acción concertada entre deudores y acreedores. La historia está repleta de soluciones sangr…, perdón , imaginativas. Que se lo digan a los alemanes!!

    Y, desde luego, lo diré más finamente para que se pueda publicar la respuesta, el autor de la reflexión, en su ámbito profesional, se destaca por asesorar y acompañar a “unidades económicas” cuyo balance financiero está en superávit permanente. ¿Cómo va a escribir otra cosa?

    Toda la especulación financiera (impulsada por hedge funds y adláteres) es una enorme bomba que succiona recursos y los redistribuye hacia los balances con superávit.

  • El principal elemento de la política económica de Alemania ha sido y es el tratar de funcionar con una moneda devaluada. Como en todos los países grandes exportadores su modelo económico funciona mejor con una moneda devaluada que les facilita la exportación.
    La principal razón del éxito de Alemania desde la generalización del Euro no ha sido que sus salarios se moderaron sino el hecho de que el Euro tuvo en un valor mucho más bajo de lo que lo hubiera hecho un Marco independiente lo que les permitió crecer desmesuradamente sus exportaciones. Se engaña a la población española diciéndole que el éxito alemán se debe a la moderación salarios.

    España tuvo el reverso de la moneda, desde la entrada en el Euro le tocó lidiar con una moneda fuertemente sobrevaluada lo que causó los enormes déficits comerciales que caracterizó la época dorada del Euro, 6 años.
    Si España practicase la política económica preferida de Alemania, una moneda permanentemente devaluada, nos pareceríamos más a Alemania y las cosas nos irían mucho mejor. Claro, que como hay que salvar al Euro esto nos lo vedamos nosotros mismos y así nos va.

    Respecto a la necesidad de la devaluación interna es un argumento para adormecer y engañar a la población. El costo del factor trabajo en las empresas industriales españolas es el 12% de las ventas, según datos del Banco de España en su Central de Balances. Para conseguir lo mismo que conseguiría una devaluación del 30% se necesitaría reducir los salarios a cero y aún no llegaríamos.

  • Creo que el artículo ganaría un montón si se le eliminase el apartado 6 de conclusiones, que resulta inconsistente con lo anterior y no dice nada. Sin embargo, son de agradecer las excelentes explicaciones de la posición alemana, especialmente en lo que respecta a la moneda fuerte. Eso de que la moneda fuerte actue como una especie de autocontrol para evitar dormirse en los laureles es una idea que, a mi juicio, no se ha difundido mucho y explica muchas cosas. Para ellos será autocontrol, para nosotros ahora mismo es masoquismo.
    En resumen: estamos en la cama con un oso samuelsoniano, que ha ejercido su conocido “abrazo del oso”, pero lo peor es que si conseguimos desembarazarnos de él y huír de la cama, hay un león hambriento suelto en la habitación que lleva en el lomo impresas las letras DEFAULT. Mucha gente ha sufrido ya las dentelladas del oso, pero parece que no saltaremos de la cama hasta que el bicho muerda determinadas partes que hasta ahora han estado bien protegidas de los mordiscos.

  • Que no te engañen los alemanes, las grandes empresas españolas tienen mejor productividad que las alemanas. El mayor problema que tiene España es su exceso de pymes. Las pymes de este país, a parte de tener incentivos para no querer crecer, son muy poco productivas.

    Y de niños de papá puestos en empresas los hay en todos los paises

  • Si, pero si hay una secuencia escalonada de paises haciendo default (cosa relativamente probable en los próximos 5-10 años), o incluso saliendo del euro con una moneda nacional devaluada y reconvirtiendo la deuda a dicha moneda (algo mas dificil, pero tambien esperable), entonces Alemania terminaría perdiendo mucho de lo que ha conseguido, y ellos, serían los últimos en caer….pero al final caerían y el golpe para ellos sería enorme. Sin embargo los paises ahora afectados se recuperarían mucho antes (el sufrimiento a corto sería más agudo, pero probablemente saldrían muchisimoo antes del agujero). Pero ¿quien se atreve a intentarlo?

  • Produce pereza tener que defender la posición germana. Es obvio que el camino no es otro que defender el valor de la moneda, el valor del ahorro, los presupuestos equilibrados, la estabilidad de precios, la eficiencia en las relaciones económicas, la competitividad del producto final.

    Ocurre que los países del sur, acostumbrados a la devaluación como medicina para no acometer reformas, se encuentran ahora con la necesidad de afrontar cambios que afectan a determinadas concepciones sociales arraigadas en sus ADNs. Pasar del igualitarismo a la equidad y que la certidumbre se ampare sólo en la eficiencia, parece una revolución y causa vértigo a los gobernantes.

    Pero la posición germana no sólo es ideológica y/o interesada como pudiere parecer, es ante todo imperativa para sobrevivir en un mundo global. Pensar en la mutualización sin reformas de contrario, además de ser típico de tramposos, no valdría para enfrentarse con la hiperproductividad asiática, por ejemplo.

    Menos se entiende la posición de muchos españoles. La creación de la zona Euro es lo mejor que nos ha podido pasar. Obliga a hacer lo que hay que hacer, nos encapsula el problema nacionalista, nos evita el caciquismo de la compra de votos, elimina la ineficacia del amiguismo (empresa de amiguetes y familiares, empresa muerta por no competitiva), destierra el rentismo, obliga a revisar falsos comportamientos financieros, en definitiva, nos muestra el verdadero valor del dinero (que sí es de alguien) en especial a los que todavía cuentan en pesetas y no han salido de su comunidad autónoma.

  • Cuando hace ya bastantes años tuve que hacer un viaje por carretera desde Colonia hasta Hannover pasando por Wuppertal y Dortmund por fín comprendí visual y contundentemente qué es ser una potencia industrial.

    También comprendí en ese viaje por qué Alemania había estado en el epicentro de dos guerras mundiales (y eso que había leído muchísimo sobre el tema, pero ya se sabe que unas imágenes valen más que varios cientos de miles de palabras). Acabé el recorrido un poco deprimido, no estaba acostumbrado a ver ese tipo de paisajes por la ventana. Me quedó la sensación de haber recorrido un gigantesco polígono industrial .

    Intentar comparar a España con Alemania en cualquier sentido me parece simplemente un despropósito.

    Sí se puede afirmar que la terapia alemana aplicada a un país como España en los tiempos y condiciones actuales nos va a conducir a algo radicalmente distinto de lo que es y ha sido Alemania.

    Es el más difícil todavía en las peores condiciones posibles. Buena suerte a todos.

  • ¿ A nadie le chirría este párrafo ?: “Si los sectores público y privado deben reducir su nivel de endeudamiento, el saldo exterior por cuenta corriente debe necesariamente ser excedentario, pues estos sectores sólo pueden reducir simultáneamente su deuda si lo hacen respecto al sector exterior (por mera identidad contable, los tres saldos deben sumar cero).”

    Esa “identidad contable” es incorrecta. Debería decir: “”Si los sectores público y privado deben reducir su nivel de endeudamiento EXTERIOR…” y, así modificada, sí es una tautología, sino es simplemente falso. Ojo, porque las conclusiones, las causas y las medidas a tomar no se parecen en nada interpretando una cosa o la otra.

    Hay que separar bien los conceptos: externo-interno, neto-bruto, sectorial-consolidado.

    Que necesitamos superávit exterior es obvio. Unos 4.000 millones mensuales, creo.

  • Ayer no se me aceptó un comentario. Quizás me excedí, pero tampoco tanto. Lo que venía a decir en una forma más políticamente incorrecta que ahora, es que “me impresiona que en un foro como éste donde supongo (y me consta) que hay mentes privilegiadas de este país” empiece a calar de forma tan acusada el discurso “de los malos, malotes que son los alemanes”. Se nota que el proceso empieza a hacer pupa en las altas rocas donde nunca se creía que iba a llegar el oleaje. Pinchan en carne, sin duda.

  • Estimado Luis,
    Gracias por tu articulo. Solo me gustaria apuntar dos cosas:

    1) No hay nada que impida al BCE hacer una politica monetaria similar a la FED. El hecho es que el mecanismo de transmision monetaria esta roto por la fragmentacion del mercado bancario Europeo. Asi es responsabilidad del BCE que la politica monetaria funcione, y para ello tiene todos los medios a su disposicion. En mi opinion diseños extraños como el OMT dan la razon al Bundesbank al establecer una conexion entre la politica monetaria (compra de activos financieros) y politica fiscal (programa que se ha de firmar para entrar en el OMT). La compra proporcional de bonos de todos los estados de la Eurozona sin ninguna condicion fiscal esta dentro de las herramientas de politica monetaria, el problema es que el ECB es victima de errores pasados (SMP..).
    2) La gran diferencia entre Europa y Japon vs. Estados Unidos no es la politica monetaria, es que en Estados Unidos el desapalancamiento se ha producido no por el pago de la deuda sino por el “write-off”.
    Saludos,

  • pueden pasar al 2017, no sirve de nada ir saltando de año en año, las medidas de choque ya eran urgentes en 2007…http://www.elmundo.es/elmundo/2013/07/09/economia/1373371179.html
    Estamos dando vueltas al mismo tema, finanzas,cuando el tema es empresarial, faltan mas ideas, mas proyectos, mas empresarios como los de antes con ganas de montar una empresa y crear valor y trabajo, hasta que no vean un pais ejemplar, con mismas reglas para todos, en plan nordico, aqui no hay ganas de crear empresas…

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