FROB 2.0

(de Luis Garicano y Tano Santos)

La reorganización de nuestro sistema financiero sigue en marcha a trancas y barrancas, ahora bajo el marco legal establecido por el RD 2/2011- el FROB 2.0. Mientras el marco anterior ofrecía una vía hacia la percepción de ayudas en forma de deuda, a un tipo de interés elevado (que en términos económicos no es capital, se diga contablemente lo que se diga, ya que es exigible), para facilitar las fusiones, el marco actual ofrece la posibilidad de entrada directa del FROB en el capital de las Cajas. Pero la estrategia continua siendo la misma: perseguir la consolidación de balances bajo el argumento de que el sistema es solvente desde el punto de vista agregado, con independencia de que hubiera instituciones más problemáticas que otras. Bajo este supuesto, las cajas podrían tener necesidad de ayudas públicas transicionales, pero no hay lugar a resolución de las deudas a través de quitas o esperas, o  a cambios impuestos en el gobierno corporativo, incluyendo la sustitución de los malos gestores, porque el supuesto de partida es que no los hay, las pérdidas sonreducidas, y el sistema básicamente está sano. Esta estrategia tenía el mérito de minimizar, que no eliminar, la exposición del contribuyente a los problemas de solvencia de algunas cajas.

Pero esta estrategia tiene dos problemas principales. Primero, las pérdidas siguen sin reconocerse, y las inyecciones de capital suficientes para eliminar la sombra de duda del mercado no tienen lugar Así, las cajas y bancos en apuros pueden seguir pretendiendo que están estupendamente, y siguen descapitalizándose a base de nuevas contribuciones a la obra social y dividendos, como el escandaloso dividendo otorgado esta semana por la insolvente Caja del Mediterráneo. En algunos casos, como quizás sea el de la CAM, mejor que seguir tirando dinero bueno detrás del malo, o forzar a una institución mala a absorber un tumor que pueda acabar con las dos en el quirófano, más vale intervenir, como se ha hecho múltiples veces en el pasado, y forzar a la entidad a entrar en vía concursal para reducir sus deudas sin apelar a los maltrechos bolsillos de los  contribuyentes. Pero en los otros, donde la entidad es solvente, es necesario resolver el problema de una vez para todas por la vía de la venta de las entidades, preferentemente al capital extranjero (para evitar la concentración excesiva de riesgos en las entidades nacionales), mediente la constitución de un esquema de protección de activos como describimos en este blog la semana pasada y con más detalle en junio.

Segundo, y  a esto queremos prestar mayor atencion hoy, sin cambios en la dirección de las cajas, ¿cómo van los inversores extranjeros a invertir? Como un gestor importante dijo recientemente en Londres “mientras los que metieron a las entidades en este lío las sigan dirigiendo, yo no me acercaré a ellas ni con una pértiga de 10 piés.” Extraña la continua permanencia de los equipos directivos directamente responsables de que sus entidades necesiten de nuevas inyecciones de capital para resolver los problemas de solvencia que se derivan de sus malas decisiones crediticias. Es extraño, y sin precedente en las reestructuraciones bancarias españolas del pasado, que se espere que el capital privado entre de forma minoritaria y dispersa y deje su inversión precisamente en manos de quien tan mal ha gestionado la entidad.

El nuevo decreto RD 2/2011, que siendo un paso en la dirección adecuada peca de la timidez que en todo ha caracterizado a nuestra política económica en esta crisis, podía haber ayudado a resolver este problema simplemente poniendo como condición que si una entidad optaba por los fondos del FROB en vez de recapitalizarse apelando al mercado, sólo lo podía hacer mediante la dimisión de los gestores de la entidad. Esto hubiera colocado a dichos gestores ante a decisión correcta: si están convencidos de la salud de sus instituciones no hay porqué rehuir el test de mercado y si no lo están han de dimitir. El principio que determina si una institución financiera es solvente o no es si puede conseguir en el mercado una unidad marginal de capital a costa de diluir al accionariado existente. Dado todo lo que se ha hecho no está de más exigir a nuestras entidades de crédito que superen el examen de mercado al que nunca han estado sometidas, como sí lo están la mayoría de nuestros bancos. La alegría con la que las cajas solicitan dinero del FROB sugiere que los gestores no tienen preocupación alguna en lo que se refiere a su continuidad al frente de sus entidades. El que la entrada de capital público no tenga consecuencias sobre la continuidad de los equipos directivos es algo difícil de digerir.

Capital privado y público son dos cosas muy distintas: el primero puede ser exigente y a veces puede ofrecerse cuando no debiera pero al menos uno puede tener la certeza de que los incentivos están alineados con los de la solvencia de la entidad y la recuperación de los créditos dudosos. En el caso del capital público este no es el caso pues muchas otras consideraciones, muchas legítimas, entran a la hora de facilitarlo y esto no resuelve muchos de los problemas de gestión e información asimétrica que tienen nuestras cajas. Por ejemplo, una vez sentando en el consejo de administración el correspondiente miembro en representación del FROB, ¿tendrá el mismo incentivo a liquidar su posición en la entidad si descubre que los problemas contables son más agudos que los inicialmente esperados? ¿A revelarlo? ¿a forzar determinadas acciones que siendo beneficiosas para la entidad no lo sean para el conjunto del sistema porque, por ejemplo, son a costa de la generación de nuevo crédito? Nótese que esto último compromete al posible nuevo accionariado privado que vería con recelo la presencia del consejo de un representante público con incentivos distintos de la maximización del valor de la acción.

Vaya por delante que el RD 2/2011 ordena que donde la nacionalización es mayoritaria el FROB tendrá la participación mayoritaria en los Consejos, ya que el decreto determina que la presencia en los órganos de gobierno debe hacerse proporcionalmente al capital inyectado. Esperemos que esa mayoría se utilice de forma activa para profesionalizar y disciplinar a los directivos de las entidades necesitadas de capital público.

Si es cierto que a los gestores responsables de las malas gestiones hay que reemplazarlos, las ayudas a SIPS y entidades fusionadas plantean un problema: obviamente, si alguna de las Cajas que están en la una entidad fusionada no es responsable de estas pérdidas sus gestores no deben ser castigados; pero sí los de las que las crearon. En una situación de mercado, esta ambigüedad no existe, ya que si una entidad sana absorbe a una mala, el capital de la mala no valdrá nada, con lo cual las participaciones en la entidad resultante se ajustan automáticamente. En una fusión entre Cajas, la mala puede pretender que tiene muchos “activos” aunque estos no sean más que créditos malas, y demandar, como ha sucedido con CAM, una representación mayor de la que le corresponde. Por tanto, al entrar en el capital, el FROB debe tratar de respetar a los buenos gestores (que los hay) perjudicados por estas fusiones, que, admitámoslo de una vez, son más o menos forzosas.

Hay 8 comentarios
  • Es imposible no estar de acuerdo con los planteamientos de vuestro artículo, Luis y Tano.
    La estrategia correcta para los gestores de estas entidades cuestionadas es ser oficialmente nacionalizadas vía la entrada de capital público. En esta estrategia no deberá haber graves problemas para sus gestores.
    Una vez que se ha optado por la no intervención del Banco de España en su momento, no hay otra alternativa racional dado que, como bien decís, ningún inversor privado que no tenga contrapartidas estratégicas por otro lado se puede plantear ese tipo de entrada.
    Por otra parte todo termina saliendo a la luz y una de esas cosas es que resulta bastante difícil seguir sosteniendo una visión de la banca como un agente de mercado libre. Si se adopta otra perspectiva, otro punto de vista, no es necesario que nos hagamos preguntas sin respuesta.
    Hace tiempo que lo lógico sería ver a la banca, en mayor o menor grado, como una parte del Estado y abandonar la pretensión de que son entes autónomos. No lo son.
    De hecho las principales funciones que desempeña son propias del estado y a éste sirven.

    1. Crean moneda y medios de pago bajo la estricta dirección supervisión del estado. Como mucho se ocupan de los detalles menores y con escasa capacidad decisoria.
    2. Recaudan todos los impuestos, tasas, exacciones y multas.
    3. Guardan detallado registro histórico de cada transacción y por ello de todas las vidas privadas de la población a la entera disposición del estado. El ojo de Dios en la tierra.

    Alguien que hace todo esto no es un ente privado, ni libre, ni de mercado. La titularidad deviene accesoria o, incluso, conveniente porque esconde la realidad.
    Desde esta perspectiva se entiende que no haya habido actuaciones penales ni destituciones por mala gestión. No puede haberlas cuando has obedecido hasta las peticiones públicas del gobierno para seguir dando crédito a promotores cuando ya el reventón era notorio.

    Por otra parte hay un asunto que preocupa gravemente a personas físicas y a empresas en toda España: Es muy perceptible la gran oligopolización bancaria que estas operaciones suponen. Esta pregunta-lamento-objección surge espontánea en cada charla económica en lugares que no sean Madrid o Barcelona donde todavía no se percibe tan claramente como en lugares pequeños. Ya es posible ver el fantasma de uno o dos bancos como toda opción tan frecuente en pueblos y ciudades pequeñas de UK, Alemania o Francia.
    Europa no cree en el mercado y nosotros tampoco. Por eso hay ese enorme gap de credibilidad, este profundo divorcio y desconfianza entre la superestructura y la gente.

    Así no vale la pena jugar porque como recuerda Cohen, “the dice are loaded”. Esto es también una causa del declive.

    Saludos.

  • Hoy lo he entendido. La razón de la estrategia seguida no es técnica, sino de imagen. Pura y simple imagen.

    En el banco, hablando con un dependiente, lo cogí. A los bancos les interesa decir que el sistema financiero español es solvente, para que la gente no guarde demasiado dinero fuera. Para dar esta imagen se paga el precio que sea, a cuenta del contribuyente, por supuesto.

    La estrategia del banco de España es de negación de los problemas, por miedo a una fuga masiva de depósitos.

    Y cuanto más se niegue un problema, menos confianza tengo.

  • “Extraña la continua permanencia de los equipos directivos directamente responsables… ”
    Amén

    ¿Y por qué nadie exige responsabilidades?¿Dónde está el problema?

  • Muy claro, muchas gracias, ahora solo me faltaría saber quienes han ejercido de zorras cuidando cuales gallineros ajenos y quienes de fieles perros guardianes, más que nada para confiar nuestros pocos bienes en unos o en otros.

  • El hijo de Mendez, el presidente de Caixa Galicia, está en la alta dirección de Caixa Galicia. Yo hice mis estudios con él, puedo decir sin ningún problema que no era un personaje brillante y mucho menos para formar parte de la dirección de una empresa financiera de ese tamaño. Deben de ser cosas de la labor social de la caja.

    Mientras no se enteren que la entrada de capital significa una revolución total de las filosofía de gestión no van a conseguir un euro de nadie.

    Y tampoco me creo que algunos bancos como el Santander compren entidades como la CAM para salvarla y que la CAM pase a formar parte del grupo. Si una empresa como Santander entra en la CAM es para llevarse la cartera de clientes, integrarla con la de Santander y acabar con la CAM.

  • En agunas cajas, la alternativa mas sensata seria traspasar la red de oficinas, los depositos y la cartera crediticia de particulares y pymes al mejor postor. Y dejar el resto, que es financiacion mayorista, prestamos a promotores, participaciones, reservas a un compania transformada en asset managemnet co y ponerla en run off.
    El hecho que casi todas las entidades hayan rebajado su apelacion al BCE deberia facilitarlo.
    Sin embargo, yo siempre me quedo con la duda de que hacemos con toda la deuda subordinada que se ha vendido entre minoristas. Seguir el espiritu de la ley o proterger al pequeno ahorrador.

  • Buenos Días.

    Cuando hablamos de “exposición de balance” todos pensamos en la vivienda y en los préstamos a promotores de las mismas. Pero hay muchos otros problemas potenciales y reales en los balances. Unos son perceptibles con facilidad y otros no tanto.

    Entre los primeros está el propio IBEX 35 cuyo más saneado apalancamiento no pasa del 30% con la gran mayoría en torno al 10%. Entre los problemas que no están tan a la vista del público pero sí de la comunidad mundial de inversores estafados está la masiva inversión en renovables que recientemente ha visto sus primas (nuestra subvención liquidada mensual o por la Comisión Nacional de Energía).
    Esto también ha formado parte del toolbox de estímulos y hasta hace poco, a modo de ejemplo tenía la prima compensatoria a 47 céntimos y ahora a 32 y perspectivas a empeorar. De hecho si no hubiera sido por el riesgo de abrir otro flanco en la solvencia bancaria tendríamos hoy una tarifa sustancialmente inferior. Mientras tanto el precio de mercado equivalente (aquel al cual se vende en el mercado “mayorista”por ejemplo la fotovoltaica, anda alrededor de 7 céntimos. La diferencia hasta 47 o 32 la pagamos todos juntos). Así se crean estímulos. Salvo aquellas personas que están dentro de este circuito (mucho menos elitista de lo que parecería) poca gente cae en la cuenta que las “granjas solares” se venden sobre proyecto en un esquema muy parecido a la “multipropiedad” de apartamentos playeros y que casi toda la inversión se ha hecho a crédito y con enormes apalancamientos. La mayor parte eran a unos 100,000 euros la unidad, por 25 años y podías poner una placa con tu nombre en la base. (Nota)Esta inversión debe ser hecha a través de una sociedad porque lo que te venden lleva un IVA importante y esa es la única forma de recuperarlo. Por lo tanto el deudor tiene responsabilidad limitada y sabe lo que es un concurso de acreedores.

    Era un negocio seguro, garantizado por el estado y por él aprobado, proyecto a proyecto. Es decir, para meter a los buenos amigos. No quiero ni pensar cuántos “amigos” andan hoy repasando sus contratos de crédito que como salvaguarda incluyen la cesión de cash-flows al banco en la hipótesis de morosidad. Los bancos sí que los han estado repasando.

    En fin, la verdad es que si miramos todo el panorama de golpe es para ponerse a diseñar el juguete de nuevo. Así no es posible seguir con un mínimo de seriedad.

    Saludos

  • En primer lugar felicitar a Luis y a Tano por su estupendo artículo.
    Entrando ya en materia: El Frob 1.0 no fue más que un error del continuo que se han sucedido en ésta crisis. nadie puede creer que entidades insolventes necesitadas de la ayuda del estado sean capaces de devolver prestamos a un interés tan elevado.
    Por fin, en esta segunda versión del Frob el estado va a entrar a formar parte del capital de las entidades necesitadas, participando en la toma de decisiones, en relación directa con la ayuda aportada. Ahora sólo queda que cuando las respectivas participaciones de los nuevos bancos recuperen valor salgan al mercado y estén a disposición de los inversores. Esto es el mercado como debería ser, aumentando el valor de las entidades solventes y cayendo el de las mal gestionadas. En esto vamos mucho por detras de los países anglosajones que reconociendo la crisis en un momento adecuado ya llevaron a cabo una política como esta.
    El problema-duda que se me plantea, tras tanto criticar la politización de las cajas, es si esta política simplemente va a suponer un cambio de manos, dirigiéndolas en lugar de los políticos autonomicos los políticos a nivel nacional. Veremos cuanto tardan en deshacer las posiciones en estas entidades.

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