Wikileaks y la Teoría Económica

Estas últimas semanas las revelaciones de Wikileaks sobre los cables del Departamento de Estado americano han acaparado el interés de la opinión pública mundial de una manera inusitada.

Aquí no voy a juzgar ni los aspectos jurídicos ni morales de estas filtraciones: otros saben mucho más que yo de esos temas y sus comentarios serán, a buen seguro, más informativos y esclarecedores que los míos. Mi objetivo es mucho más modesto: intentar pensar, de manera analítica y empleando algunos de los instrumentos de la teoría económica, acerca de los posibles efectos de Wikileaks.

Wikileaks busca hacer público un conjunto de documentos e informaciones que normalmente no estaría al alcance de la mayoría de nosotros y con ello, obligar a los gobiernos (y potencialmente otras instituciones como empresas privadas) a comportarse de una manera distinta. Según la página web de Wikileaks:

“Publishing improves transparency, and this transparency creates a better society for all people. Better scrutiny leads to reduced corruption and stronger democracies in all society’s institutions, including government, corporations and other organisations. A healthy, vibrant and inquisitive journalistic media plays a vital role in achieving these goals. We are part of that media.”

¿Se conseguirán estos resultados? ¿Es cierto que una mayor transparencia es siempre mejor para la sociedad? Desafortunadamente, existen motivos para sospechar que no siempre es cierto que una mayor transparencia ayude a incrementar el bienestar. Para explicar estas dudas, voy a comenzar con dos ejemplos y luego pasaré a comentar dos trabajos de economistas que intentan formalizarlos.

El primer ejemplo es el de los cables del Departamento de Estado americano. Una mayor transparencia en estos cables llevará, casi de manera segura, a que la política exterior de EE.UU. opere de manera distinta pero sin que sus objetivos o prioridades cambien. Ya ha sido anunciado, de entrada, que el nivel de confidencialidad del departamento va a incrementarse y que mucha menos gente va a tener acceso a la información, con lo cual en realidad terminaremos reduciendo la transparencia, no incrementándola. Pero lo más probable es que la verdadera consecuencia sea que, mucho de lo que anteriormente se transmitía por cable, comience a ser transmitido de viva voz (por ejemplo, por telefonía en internet codificada) y con ello lo único que consigamos es que los historiadores del futuro nunca tengan acceso a esos cables.

El segundo ejemplo es el de las cartas de evaluación de profesores. En EE.UU., antes de una promoción interna o un fichaje externo, los departamentos de economía solicitan cartas de evaluación a un número grande de académicos bien reconocidos en la profesión (por ejemplo, muchos departamentos piden 12 cartas o así). Yo he tenido que escribir muchas de ellas (la semana pasada, sin ir más lejos, dos) y leer incluso más. Un problema con estas cartas es que, a menudo, son leídas a nivel de la universidad por miembros de otros departamentos y por personas en rectorado que en la mayoría de las ocasiones saben poco o nada de economía y aún menos de los mores propios de la profesión. Es más, las cartas pueden hacerse públicas si, por ejemplo, el afectado considera que se ha producido una discriminación de género o racial. Esto hace que, cuando uno escribe una carta, se exprese de manera distinta que como lo haría si esa misiva fuera leída, únicamente, por el director del departamento. Básicamente, las cosas nunca se dicen de una manera tan clara y honesta como se dirían en otro caso sino que muchas veces solo se insinúan (aquello de que a buen entendedor…) y al final, el proceso completo de evaluación sufre, precisamente por la “transparencia” (aunque hay que reconocer que existen otros argumentos a favor de rectorado leyendo las cartas).

¿Podemos formalizar estos ejemplos? A la cabeza me vienen dos trabajos directamente relacionados con este tema (por cierto, ambos relacionados con la discusión de ataques especulativos que hice hace unas semanas).

El primero es de Chris Edmond, un profesor de la Universidad de Melbourne. Chris ataca el problema desde una posición más general: la evaluación, en general, de los efectos de internet (y otras revoluciones tecnológicas) sobre los regímenes autoritarios.

La idea fundamental de este trabajo es que un régimen autoritario manipula la información por medio de acciones costosas pero escondidas (por ejemplo, comprando a un periodista o como hace China, pagando a tipos que se van a los blogs críticos con China y dejan comentarios positivos sobre su gobierno) con el objetivo de cambiar la distribución de señales que reciben los agentes acerca de las posibilidades de supervivencia del gobierno. Los agentes entienden este comportamiento del gobierno y ajustas sus creencias de manera acorde. El problema surge porque los agentes están imperfectamente informados acerca de la situación del régimen (¿es el gobierno débil?) pero también de la cantidad de manipulación informativa (¿Hay mucha o muchísima?). El resultado es que, de media, los agentes pueden no ajustar completamente la manipulación existente, lo cual era el objetivo perseguido por el gobierno desde el primer momento.

Ahora imaginémonos que la calidad de la información que reciben los agentes sube, por ejemplo con la llegada de Wikileaks, con lo cual existe menos dispersión de creencias acerca de la situación del régimen y del nivel de manipulación. Lo interesante es que, cuando la información se hace más precisa, en el modelo de Chris es más difícil derrocar al gobierno. La intuición es que el régimen puede aprovecharse de la mejor información para complicar la coordinación de los opositores. En concreto, el gobierno tiene ahora un incentivo a incrementar el nivel de manipulación pues los agentes recibirán menos ruido tanto la verdadera fortaleza del régimen como la manipulación y esto hace que, en el margen, los agentes que estaban casi indiferentes entre ser opositores y no serlo, prefieran pasarse al campo de los conformistas.

Déjenme que les ponga un ejemplo (donde me voy a saltar un par de detalles y “forzar” un poquito la explicación para ser más clara en este foro). Imagínense que hay tanto ruido que un 30% de los agentes creen que el gobierno puede ser derribado independientemente del nivel de manipulación. Si solo necesitamos un 33% de población en la oposición para derrocar al régimen, el coste para el gobierno de impedir que ni un 3% de la población se pase a la oposición es tan alto, que no se meterá en tal misión y el régimen caerá. Si, al mejorar la calidad de la información, pasamos a un 15% de la población opositora independientemente del nivel de manipulación, ahora el gobierno solo tiene que impedir que el 18% de la población se haga opositora, lo cual es mucho más fácil.

En el caso de Wikileaks, imaginémonos que mañana se publican detalles del extensísimo nivel de manipulación existente en China. La paradoja es que, lejos de comprometer al régimen, esto descorazonará a muchos disidentes, que verán su misión más ardua que nunca, y repercutirá a favor del régimen.

El segundo trabajo es de Stephen Morris. La idea es la siguiente. Imagínense que un político le pregunta a un economista si cree que las políticas de acción afirmativa (es decir, de “discriminación positiva a favor de minorías” como la que tienen muchas universidades americanas) son o no efectivas. El economista, después de haberlo pensado mucho y estudiado la evidencia empírica, ha llegado a la conclusión de que no lo son (esto es solo un ejemplo, no una afirmación de la validez de estas políticas, así que por favor, no me pongan comentarios sobre la “discriminación positiva” porque se saldrían del asunto). El problema es que uno puede decir que está en contra de la acción afirmativa por convencimiento de su inutilidad o por ser un racista. Condicional en la recomendación “la acción afirmativa es una mala idea”, el político tendrá una distribución acerca de si el economista ha llegado de manera objetiva a esa conclusión o de si lo ha hecho por racismo. Si el economista está muy preocupado por ser tildado de racista (el político no volverá nunca a preguntarle nada si este es el caso), no dirá la verdad, sino que mentirá (así no hay peligro), con lo cual importante información (sus conclusiones basadas en la evidencia y en sus razonamientos) se perderán.

Imaginemos ahora que además del político, el público en general recibe el informe sobre la acción afirmativa, por ejemplo en un Wikileaks (o simplemente, que existe una probabilidad de que haya un Wikileaks al respecto). Si el público tiene una percepción más sesgada que la del político (en muchos países, existe muchísima desconfianza hacia los verdaderos motivos de los “expertos”, sean estos sobre la gripe, el cambio climático o la reforma de las pensiones, o simplemente es más fácil caer en el “titular” que en el estudio detallado del informe), el economista tendrá aún más miedo de ser tildado de racista (por ejemplo, por no tener que sufrir a estudiantes tirándole huevos al coche o ser insultado en mil columnas de periódico) y con ello, un mayor incentivo a mentir. Y cualquiera que trabaje en las ciencias sociales sabe que hay temas espinosos donde meterse solo le crean a uno problemas, así que lejos de ser una posibilidad abstracta, el modelo de Morris es una realidad concreta.

Debe quedar claro que estos dos trabajos no defienden que haya que reducir la transparencia y que existen muchos otros motivos para incrementarla. Lo único que quiero enfatizar es que existen razones para ser escépticos acerca de los beneficios sociales de Wikileaks. En otras palabras, no es obvio que Wikileaks sea una buena idea, puede que sí lo sea, pero puede que no. Cualquier valoración moral o jurídica haría bien en, al menos, considerar estas dos posibilidades.

Hay 23 comentarios
  • Es interesante el trabajo de Morris que comentas. Siempre he ha impresionado la asimetría que existe entre el comportamiento de los científicos en la arena pública y la academia. El caso de Stiglitz, por ejemplo, es impresionante.

    Hace un par de años pasé una tarde intentando (sin éxito; al final se quedó en un essay) montar un modelito para explicar esto como un juego a dos niveles dónde las acciones en el ámbito público afectan a la reputación académica y la reputación académica afecta al prestigio público de un economista y sugerir que la asimetría de comportamiento se explicaría por el peso relativo que se otorgue el científico a los pagos en el entorno público y académico respectivamente, y por el tipo de entorno en el que se encuentre en cada ámbito.

  • ¿Qué quiere decir este párrafo? No llego a entender su conexión con el efecto Wikileaks, que no es una mejora informativa en general, sino un shock aleatorio y externo.

    “Imagínense que hay tanto ruido que un 30% de los agentes creen que el gobierno puede ser derribado independientemente del nivel de manipulación. Si solo necesitamos un 33% de población en la oposición para derrocar al régimen, el coste para el gobierno de impedir que ni un 3% de la población se pase a la oposición es tan alto, que no se meterá en tal misión y el régimen caerá. Si, al mejorar la calidad de la información, pasamos a un 15% de la población opositora independientemente del nivel de manipulación, ahora el gobierno solo tiene que impedir que el 18% de la población se haga opositora, lo cual es mucho más fácil.”

    Dado que los agentes perciben el ruido como algo que les acerca a que el régimen caiga, esto es verdad. Pero si re-escribimos lo siguiente:

    “Imagínense que hay tanto ruido que un 10% de los agentes creen que el gobierno puede ser derribado independientemente del nivel de manipulación. Si necesitamos un 33% de población en la oposición para derrocar al régimen, el coste para el gobierno de impedir que un 23% de la población se pase a la oposición es tan bajo, que se meterá en tal misión y el régimen se mantendrá. Si, al mejorar la calidad de la información, pasamos a un 30% de la población opositora independientemente del nivel de manipulación, ahora el gobierno tiene que impedir que el 3% de la población se haga opositora, lo cual es mucho más difícil”

    Esto es, si la nueva información no puede ser manipulada por el gobierno, entonces no puede ejercer dominio sobre los opositores. Por tanto, a no ser que el Gobierno autoritario manipule todos sus cables de información, haciendo imposible la gobernanza, un shock inesperado como el de Wikileaks puede que tenga el efecto inverso.

  • Me ha impresionado este artículo, es digno de aplicar a todas las áreas en que la economía tiene algo que decir. De no haber sido por la búsqueda de querer saber todavía no habría llegado la crisis, pero allá que van los periódicos a contar que si los bancos no tienen fondos, que si la deuda soberana no se puede pagar, …, no les bastaba con saber que de momento había para pagar los intereses. No nos engañemos, la transparencia debería aplicarse exclusivamente a la prensa del corazón, el resto de los mortales no estamos preparados para entender y si alguno lo estuviere, vete a saber si está preparado para decidir.
    Es por aportar otro punto de vista.
    Un saludo

  • Cada uno de nosotros percibe las noticias salidas de Wikileaks a su manera. Por ejemplo: a mi me importa un comino saber lo que piensa el embajador tal o cual de mi presidente, de mi ministro, cuando de todos es sabido cómo es y la ideología del mensajero. Pero sí me importa saber lo que mueve a mi presidente para hacer lo que hace, si es para su beneficio particular, para el de su casta o para el de todos sus representados.
    Todos sabemos que el rey marroquí cobra por cada estornudo que se suelta en su país, personalmente no conozco ningún marroquí que no lo sepa; y todos sabemos que en Senegal, las carreteras que financiamos tienen dos centímetros de asfalto en cambio de los veinte que pagamos, y personalmente no conozco ningún senegalés que lo desconozca. Pero lo que no sabía es que la banca británica estaba desfondada, que la otra medio… y que pretenden que lo paguemos mientras siguen disfrutando de su yate, sus prebendas y que, encima, quieren seguir diciéndonos cómo debemos comportarnos y administarnos.
    A mi, que Wikileaks enseñe lo que son los marines, los valientes soldaditos del tzahal… no me importa, todo el mundo lo sabe, aunque simule lo contrario. Si al americanito o al israelí de a pie no le gusta que se publique o se hace el sorprendido, es su problema. La situación no cambiará y seguirá votando al mismo energúmeno, que es lo que le va.
    Perseguir y eliminar a Wikileaks es la tontería más grande que puede hacerse, tan grande como lo fue crucificar a Jesús de Nazareth y convertirlo en un símbolo, en una leyenda imperecedera. Hacerle caso omiso sería dejarlo morir por sí solo, que la gente lo olvidara por pesado y odiarlo por repelente, por recordarle constantemente lo malnacida que es.

  • Creo que reduces lo que suponen los beneficios sociales de una forma importante. Wikileaks revela mentiras y muestra verdades y es por eso que nos da libertad. Seguro que podemos encontrar un modelo en el que teniendo menos libertad mejoran otros indicadores sociales pero, ¿tendríamos en conjunto un bienestar mayor?.

    Offtopic: Los datos ofrecidos por wikileaks no nos dicen casi nada que no intuyéramos antes pero nos muestran como los países usan su poder para influir en la voluntad de los gobiernos del resto del mundo en su propio beneficio, especialmente el país más poderoso, lo cual causa resentimiento entre las poblaciones de los países manipulados, lo que, en el peor de los casos, acaba ocasionado efectos indeseados para la propia superpotencia (y el resto del mundo), como el surgimiento de regímenes adversos en Latinoamérica u Oriente Medio o el terrorismo.

  • Gracias Jesús por el artículo. Desde hace semanas que vengo viendo el blog y hoy, por fin me he decidido a hacer un comentario debido a la alta sensibilidad que tengo sobre el tema.

    Si bien dices que el comentario lo haces no asumiendo un punto de vista moral, sin embargo los ejemplos que explicas parten de un receptor “imperfecto” desde el punto de vista moral; la dictadura o el economista que es capaz de mentir por miedo.

    Pienso que, efectivamente, la transparencia puntual y no sistemática puede causar daños inesperados a corto plazo ya que los receptores de información no son perfectos. No obstante a medio y largo plazo, tanto la dictadura como el economista mentiroso si la transparncia es contínua, sufrirán unos efectos secundarios que les harán tener una reacción en contra que beneficiarán a las decisiones económicas al aumentar la predecidbilidad del sistema.

    Basicamente es como el árbitro de televisión en rugby y en el fútbol. Al aplicarse en rugby, actitudes tan poco educativas como las que a frecuentemente vemos en fútbol simplemente desaparecen al conocer de la existencia de ese “ojo” que todo lo ve. Con esa “coacción” ineficiencias económicas y actuaciones fuera de mercado como serían los tirones de camiseta en el área, o el propio ruido de los hinchas festejando un penalty se reduciríuan sustancialmente.

    Saludos

  • Aunque digas que “Debe quedar claro que estos dos trabajos no defienden que haya que reducir la transparencia y que existen muchos otros motivos para incrementarla” tu post te deja el cuerpo un poco descompuesto más cuando a uno le han dicho siempre eso de cuanta más información siempre mejor.

    No sé si tiene relación pero según lo que explicas esto se parece mucho a los problemas de asimetría de información y la destrucción de coordinación. Me recuerda al mercado de limones y cerezas que pintaba Akerlof.

  • I:

    Como decia en el articulo, el ejemplo esta simplificado. Si vas al trabajo original de Edmond, veras que una mejora de la informacion siempre ayuda a las dictaduras: paginas 15 y 16., con un teorema formal.

    El parrafo alternativo es incorrecto (en el contexto del modelo de Edmond) porque con mucho mas ruido el pago relativo de la manipulacion decrece con el ruido y por tanto la cantidad de manipulacion que maximiza la funcion objetivo del gobierno.

  • Carlos Jerez:

    El punto precisamente de mi articulo es que se pueden construir situaciones donde la presencia de Wikileaks reduce la libertad y ayuda a las dictaduras. La implicacion:

    mas transparencia->mas libertad

    no es necesiamente cierta (ni necesariamente falsa). Lo unico que queria resaltar es que las respuestas endogenas de los agentes a las filtraciones pueden llevar a situaciones paradojicas como la reduccion de la libertad.

  • Bayes:

    En el articulo de Edmond, el receptor son los ciudadanos, que al comprobar con mas precision el tipo del regimen, inducen a que este se comporte de manera peor. Los ciudadanos son plenamente “morales” y sin embargo salen perjudicados.

    El articulo de Edmond tiene tambien una extension dinamica, con un corto y un medio plazo. De hecho, como hemos aprendido de la literatura de juegos repetidos, la existencia de medio y largo plazo puede ayudar sustancialmente a los “malos”.

    De nuevo, no me entendais mal. Lo unico que pretendo enfatizar es que las cosas, a menudo, tienen efectos paradojicos por las respuestas de los agentes a ellas.

  • Merco:

    Si, tienes razon, es algo relacionado con Akerlof. La informacion asimetrica genera efectos muy curiosos.

    “cuando a uno le han dicho siempre eso de cuanta más información siempre mejor.”

    Eso es precisamente lo que yo queria resaltar: que las cosas hay que pensarlas con cuidado y que aunque a primera vista puedan ser una buena idea, los resultados pueden ir en direccion contraria.

    Es mas que nada un toque de atencion “por si acaso” 🙂

  • Son las 04:29, a ver si no me equivoco. Presenta usted dos casos en los que se da como resultado la situación social producida por el efecto de las filtraciones en un instante “t” determinado. Ese resultado lo define claramente, no así la tendencia posterior de la relación población/gobierno. No creo que sea tan simple como: ahora que se lo que se filtra, manipulo utilizando este nuevo conocimiento.Quiero decir que el efecto sobre el gobierno opresor de la transparecia no se puede comparar con el efecto de la transparencia sobre, por ejemplo, el informe sobre la discriminación positiva. En un caso se trata de una decisión casi privada. En el otro la influencia de la transparencia sobre el gobierno no es tan menor y sí disminuye la capacidad de manipular: es de Pero Grullo, se filtraria que estan manipulando.

    Nada ha aportado tanto a la justicia social y el crecimiento como el sometimiento al principio de legalidad en sociedades democràticas. Estas són mas prósperas que las totalitarias, especialmente si le damos importancia al modo en como se reparte la riqueza. Leyes democráticas, publicidad de las actuaciones del gobierno, seguridad jurídica…me equivoco si digo que la ausencia de estos es el principal freno de los candidatos a nuevos emnergentes? Es divertido el ejercicio, estan bien los casos…pero vaya, no estamos en momento de dudar sobre la necesidad, que no conveniencia de la transparencia de los gobiernos, y en cuanto a lo económico la demostración para uno que no sabe como yo sería el caso real, que no de laboratorio, de país prospero gracias a la opacidad y la inseguridad jurídica.

    Como tantas otras veces, se incorpora una nueva regla al juego. Aun me acuerdo de los que decían que nunca tendrían movil, que era ridiculo. Hace 10 -sí, sólo 10- años.

  • No soy economista:

    Como he explicado en varias respuestas anteriores, es trivial realizar extensiones dinamicas de los ejemplos que he presentado (es decir con “t” cambiando a lo largo del tiempo). Es mas, la existencia de dinamica puede hacer las cosas mucho peores.

    “En el otro la influencia de la transparencia sobre el gobierno no es tan menor y sí disminuye la capacidad de manipular: es de Pero Grullo, se filtraria que estan manipulando.” Pero precisamente esa filtracion es lo que ayuda el poder de la dictadura! La idea es que si los disidentes Chinos supieran a ciencia cierta la enorme manipulacion de su dictadura, perderia toda la esperanza!

  • Jesús, lo que yo intento explicar es que conocer la verdad es libertad en sí misma, por supuesto se puede discutir si después ayudará o no a aumentar otras libertades civiles.

    Además el paper de Edmond apenas se basa en evidencia, tan solo comenta los casos de China y Cuba, conocidos por poner grandes barreras a la información, y el de Morris no lo puedo ver completo, aunque lo que dice es mas que conocido, lo vemos en los políticos que no pueden decir lo que realmente piensan por el miedo a perder votos, lo que no se es porque no se da cuenta de como la transparencia ayuda en otros casos a destruir los esfuerzos del hipócrita, como el político que dice una cosa en público pero se le pilla en un descuido diciendo otra (¿de verdad el público presta atención a los trabajos de los académicos?), o a través de unos documentos enviados por wikileaks.

    ¿Deberíamos no investigar la corrupción de los políticos para que pudieran actuar a sus anchas y dejarles “competir” para ver quien roba mejor fondos para su campaña?

  • Gracias, Jesús, es un excelente artículo. Me ha iluminado el ejemplo de los opositores en el totalitarismo. Me explica una situación chocante de mi vida cotidiana: algunas personas en mi lugar de trabajo parecen preferir análisis de la situación que estan “sugar-coated” en vez de la cruda realidad de la situación. Mi hábito de ser franco me ha creado problemas con estas personas.
    Se explica por diferentes niveles de motivación: Yo voy a trabajar igual de duro sabiendo que la tarea es complicada o lo contrario; soy un profesional. Ellos parecen necesitar verlo todo facil. Como ese 15% de disidentes chinos.

    PD, @Carlos Jerez: Es que también parece mentira que también nos sorprendamos de “como los países usan su poder para influir en la voluntad de los gobiernos del resto del mundo en su propio beneficio”. Pero es que ¡la diplomacia se inventó para esto! Y además es algo legitimo. Otra cosa es que no nos guste lo que EEUU haya intentado conseguir de nosotros. Claro.

  • Por alusiones –por lo de la resistencia inútil al teléfono móvil– y porque hace unos años tuve que esponsorizar unas maniobras de la OTAN en el Atlántico Sur en las que se experimentaba con tecnología civil –vulgo internet, es decir tecnología originalmente militar reciclada para uso civil– y con ordenadores y equipos de telecomunicaciones no “rugerizados”.
    El material “Ruggerized” tiene un coste que suele exceder en un factor de veinte al de la tecnología civil equivalente. Esto va desde la capacidad de resistencia a nieblas salinas, radiaciones nucleares, contaminación química y descargas eléctricas hasta la de soportar caidas desde 20 metros sin pérdida de funcionalidad.
    Con el final del muro de Berlín los ejércitos comenzaron a contemplar el abaratamiento de sus equipos. El resultado de este proceso de desarme es, entre otros, Wikileaks. Una ingenuidad bienintencionada semejante a la de Fukuyama en “The end of History” y, eso sí, muy barata.

    Creo que Jesús Fernández-Villaverde tiene razón y que Wikileaks durará lo que se tarde en reencriptar a 256 bits, restringir accesos desde redes públicas y endurecer la legislación por espionaje y privacidad.
    El otro ejemplo, el de las referencias académicas por escrito, lo desconocía pero se entiende perfectamente que si sabes que lo que dices sobre alguien será público la cosa tiene muy poca validez.
    Este sistema nunca se usa en la esfera corporativa privada para contratar directivos precisamente por eso, porque no vale.
    Quizás la pregunta A Jesús F-V sería ¿por qué se usa en la esfera académica cuando todo el mundo es consciente de sus limitaciones?

    Por otra parte sospecho que no somos plenamente conscientes del grado de control y conocimiento que tienen los estados grandes sobre cada minuto de la vida electrónica de sus ciudadanos pero supongo que bastará recordar que hoy toda la telefonía de voz es “digital” (es decir pasa por ficheros en forma de ceros y unos), que esos ficheros duran en el tiempo (a veces hasta cinco años) y que todo el resto de las telecomunicaciones (imagen y datos) lo son desde hace al menos seis o siete años por imperativo “digital”.

    Hace unos meses la Unión Europea envió a sus estados miembros una circular en forma de Ucassé y como resultado las operadoras y servidores de correo electrónico deben guardar una copia de todo nuestro tráfico durante dos años. Hizo titulares pero no se oyó un suspiro.
    Increíble ¿no? ¿Es esto lo que nuestro madrugador compañero de foro llama democracias?

    Saludos

  • Hoy no es de madrugada. Si los datos se conservan pero su acceso no es libre, sino sometido a vigilancia jursidiccional y se usa en aquellos supuestos en que esta motivada la restricción del secreto de las comunicaciones, sí, lo llamo democracia. Si lo usa el servicio secreto libremente justificado por un interés superior que no se sabe muy bien quien determina, no, no lo llamo democracia. Esas decisiones que los gobernantes toman porque creen que son necesarias aunque la gente no lo crea han traido mucha injusticia y mucha muerte. Por eso mismo creo que las actividades y las informaciones secretas deben ser los mínimos y que el sometimiento al principio de legalidad es innegociable.
    En cuanto a la economía, ya saben ustedes que no se de eso. No quisiera perturbar el foro – que es de economía – con opiniones que no proceden. Es que no madrugo, sino que no duermo, así que perdón por el comentario. Creo que el post era mas sobre lo interesante que le parece un caso de teoría económica, o su planteamiento matemático en teoría de juegos, y yo me he ido a lo que creo que debe ser la sociedad del futuro. Porque, latransparencia sera peor para los resistentes a una tiraní, pero soy partidaria de pensar como quiero que sea una futura democracia mundial y, ahí, si que no la concibo sin transparencia. Creo que todos queremos un mundo libre y justo, aunque no sea el mas eficiente. En libertades y derechos prima la eficacia.

    Un saludo.

  • Antes que nada, indicar que Wikileaks (http://es.wikipedia.org/wiki/WikiLeaks) es básicamente un medio de comunicación que ofrece el anonimato a sus fuentes. Nada diferente a lo que han hecho los medios de comunicación tradicionales. De hecho en la última filtración ha actuado como intermediario para que sean los medios tradicionales los que publiquen la información una vez analizada convenientemente. No he oído a nadie decir que hay que cerrar el País. Al final todo depende de la persona en concreto que filtra la información y no tanto de la plataforma que se usa para ello.
    Respecto a la repercusión económica y social de actividades de este tipo es imposible hablar de forma general, como usted indica hay que analizar cada caso por separado y no asumir que más información siempre implica mejor resultado. Una vez dicho esto, yo quiero ya un Wikileaks para mi ayuntamiento y mi comunidad autónoma, y para la mayor parte de mi Estado. Un Wikileaks donde cualquiera pueda ver las razones auténticas por las que se recalifica este o aquel terreno, quienes son los beneficiarios de un plan general, los gestores de las empresas públicas…etc. A pesar de no tener formación como economista, y por lo tanto sin base documental, se me hace difícil creer que una mayor transparencia en estos temas no acabe provocando un mejor uso de los recursos públicos y por lo tanto una mejora en nuestra calidad de vida. Al fin y al cabo, todo esto ya debería estar haciéndose por el periodismo convencional, tal vez estén un poco aletargados y quizás Wikileaks los obligue a moverse un poco.

  • Buenos días a todos:

    Los estados son especialmente activos y son sensibles a los dos asuntos de fondo que menciona el post de J F-V. Estos temas vienen en los artículos de Edmon (Internet y conductas manipuladoras del estado) y Morris (biased advisor protecting own reputation).
    Pero la cosa viene de muy lejos. Recordemos que ya Sócrates eligió la alternativa del suicidio por ser discrepante incómodo en su “democracia”.
    Esto de disfrazarnos para proteger reputaciones es un rasgo de la especie que no dejará nunca de sorprendernos a pesar de que todos nos vemos obligados a practicarlo en distintas formas e intensidades a lo largo de la vida. He de deciros que con la edad te vas liberando y se siente uno más en sintonía con el entorno a pesar del revolcón ocasional.

    Probablemente en eso consiste mucho de lo que llamamos el aprendizaje de la “socialización”. Es bueno que algunos intelectuales lo estudien porque el disfraz de lo que de verdad pensamos es “pervasive”, está en todas partes, y lo peor no es eso sino que, al faltar una referencia clara de “lo cierto”, resulta muy difícil el hecho mismo de “navegar”. Saber dónde estamos y hacia dónde vamos.

    Recientemente leí un comentario sobre Posner (afamado juez federal del 11th circuit court y conocido economista) que le describía como alguien que… nunca llegaría a ser Juez del Tribunal Supremo USA porque tenía la (mala) costumbre de “escribir sus propias opiniones”.
    Es otra fractura en nuestra confianza social.
    Una más de millones y millones cada día que nos lleva a perder el respeto de modo subconsciente por los que rigen nuestras instituciones y a renglón seguido por las instituciones mismas, luego nos llega el turno a nosotros mismos.
    ¿Alguien conoce un ejercicio más improductivo que leer o escuchar “la opinión”de uno de nuestros líderes políticos en un medio público?.

    Este asunto tiene relevancia económica probablemente más allá del simple ingrediente de la confianza recíproca que es una parte importante del coste de cualquier transacción.
    Hoy sabemos con bastante certeza dos cosas: Que el liderazgo o no sabe o no puede decir que sabe porque, como nos recuerda Morris, tiene una reputación que mantener.
    Está la cosa como para invertir (una transacción) a largo sobre sus dianósticos y sus pronósticos.

    Buenos días

  • El tema iba sobre la bondad de los efectos provocados por Wikileaks. En mi primer comentario, probablemente muy poco entendido, daba a entender el poco valor que puede tener wikileaks para el desarrollo de la democracia, de la libertad y de la transparencia, así como su limitación. Pero eso es una apreciación personal, en la que podría y me gustaría estar muy equivocado. Otra cosa es su importancia legal. ¿Alguien recuerda la investigación del Mundo sobre el Gal y su resultado?
    Lo cierto es que Wikileaks, para lo único que puede servir a corto plazo, es para controlar la red, reducir la libertad y acotar la información; algo que ya estaba en mente de nuestros queridos y democráticos gobernantes. Ahora ya tienen la excusa.
    Desde mi punto de vista y sin ánimo de ofender a nadie, discutir la existencia de Wikileaks o buscarle los tres pies al gato sobre su bondad es de pusilánimes.

    El poder… -“el liderazgo o no sabe o no puede decir que sabe porque, como nos recuerda Morris, tiene una reputación que mantener”- es manipulador por encima de todo y para sentirse realizado debe, precisa sentir que controla todo su entorno. Un psicólogo que analizara a nuestros gobernantes (sería bueno pregonar la idea y publicar sus resultados en Wikileaks) descubriría que padecen este tipo de… enfermedad? atrofia? locura?
    El poder es enfermo por sí mismo y necesita del engaño y de la simulación, cuando no debería ser necesario.
    Wikileaks, para lo único que sirve es para atizar las conciencias. El individuo seguirá aferrándose a su ideología y a sus líderes, todavía es inmaduro para no tenerlos, pese a leer y horrorizarse de sus acciones, de su estupidez; a descubrir que son individuos tan normales como ellos, que su capacidad intelectual no excede el de un tipo normal o, a veces, ni llega.
    Dicho esto, pienso que el poder, en cambio de intentar callar a Wikileaks, es posible que se infiltre en ella, para desinformar, confundir a lo que considera populacho primero, para, después, hacerlo con el competidor extranjero.
    ¿Os podéis imaginar lo que diría y cómo actuaría Ahmadinejad, si descubriera que su “enemigo” piensa de él lo contrario de lo que cree? (es broma)

  • Hombre, Ramón M.

    De Castells se puede aprender un montón de cosas y no sólo en sus libros. Por ejemplo, lo bien que engarza la presentación de sus libros con el poder. Ahí es nada, Rector Berzosa, La Ser, Campo Vidal e Informe Semanal. Bingo.
    Espero que la página de “acknowledgements” de su obra agradezca la contribución académica de Drew Westen porque su charla trae unas cuantas citas del libro de éste (“The Political Brain” 2007).
    Me ha gustado el video.
    Saludos

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