Ruido y Ataques Especulativos

Después de un par de semanas en las que he escrito poco (los finales de semestre académico siempre vienen cargados de trabajo extra) hoy quería hablar de pensiones y de la evaluación ex post de las predicciones realizadas en los 90 del siglo pasado. Sin embargo los sucesos de estos días en los mercados de deuda justifican que retrase tal quehacer para otra ocasión e intente aportar mi granito de arena a la discusión de lo qué podemos hacer para reducir nuestros sofocones.

Mi objetivo hoy es intentar poner encima de la mesa algunos de los marcos analíticos que los economistas utilizamos para pensar acerca de este tipo de problemas y obtener recomendaciones concretas de política económica basadas en modelos y no en frases que suenen bonito. En concreto, quiero hablar un poco sobre los modelos de crisis financieras auto-realizadas. Vale, vale, esto parece muy raro, así que me explico.

Existe una larga tradición en economía de analizar de manera situaciones en las cuales las creencias de los agentes se auto-cumplen. Esta tradición se origina al menos desde el siglo XIX, pero los modelos formales aplicados a los mercados de deuda no aparecen hasta la década de los 80 del siglo pasado (por ejemplo, un trabajo temprano es este de Guillermo Calvo, o este otro de Hal Cole y Tim Kehoe). Si utilizar un modelo es siempre importante para clarificar nuestro razonamiento, en este caso lo es mucho más pues los resultados son, a menudo, sutiles y sin un análisis riguroso uno se pierde de manera inexorable (y lo que es peor, en la mayoría de los casos ni sabrá que está perdido).

La idea es, con ciertas simplificaciones, la siguiente. Imagínense que hay un estado que tiene que tomar prestado en el mercado de deuda, por ejemplo para refinanciar el conjunto de su deuda pública a corto plazo. Si, de repente, todos los participantes en el mercado comienzan a creer que el estado no devolverá sus deudas y esto lleva a que desaparezcan los nuevos créditos, el estado llegará a la bancarrota incluso en la situación en la que el estado es solvente en el largo plazo y puede hacer frente a sus obligaciones. Si, por el contrario, los participantes en el mercado siguen pensando que el estado podrá devolver las deudas, el crédito seguirá fluyendo.

Dos cosas llaman la atención del argumento anterior. La primera es que las creencias originales de los participantes en el mercado son “confirmadas” por el mercado. Si todos pensamos que el estado se va a la bancarrota, terminará en la bancarrota y si todos pensamos que no hay problema, no habrá problemas. Es decir, que en cierto sentido los mercados nunca aprenden nada nuevo y nos pueden llevar a situaciones muy ineficientes. La segunda observación es que este tipo de argumento no nos explica porque las expectativas cambias (Irlanda estaba igual de mal en Septiembre que hoy, así que ¿por qué ahora?) y por tanto no nos ayuda a diseñar una respuesta de política óptima.

Pero si uno le da un poco de vueltas al tema pronto se da cuenta que la información que tienen los participantes en el mercado (quién sabe qué y cuándo) va a jugar un papel clave en todo este proceso y que el argumento anterior descansa en un supuesto de conocimiento común: no solo los agentes conocen la situación del país, sino que además saben lo que los otros agentes saben, y saben que los otros agentes saben que… y así hasta el infinito (y sí, esta cadena de conocimiento es consistente por mucho que implique un infinito, esto lo resolvió Aumann con la estructura de espacio de estados que lleva su nombre y que en realidad es un caso particular de la estructura de Kripke, por cierto mi filósofo contemporáneo favorito). Esto nos enfatiza que entender bien este papel de la información es la pieza fundamental que necesitamos para poder lidiar con nuestros problemas actuales.

Un avance fundamental en evaluar este papel de la información se produjo con el marco analítico que voy a emplear hoy y que fue propuesto en este trabajo magnífico de Stephen Morris y Hyun Song Shin. El modelo que emplean los autores es sobre el mantenimiento de un tipo de cambio fijo y los ataques especulativos contra él pero solo requiere unos pocos ajustes para adaptarlo a una situación de ataques especulativos contra la deuda soberana de un estado.

Imaginémonos que tenemos un estado que está defendiendo un tipo de cambio fijo frente a un posible ataque especulativo. Este tipo de cambio fijo es superior al que prevalecería en un sistema de cambios flexibles y por tanto abre las puertas a un posible ataque especulativo. La diferencia entre el tipo de cambio flexible y el fijo viene determinada por la verdadera situación de la economía del país en cuestión (lo que llamamos los “fundamentales”). Por comodidad, asumamos que la diferencia es menor cuanto “mejor” está la coyuntura económica (esto es una mera normalización y por tanto no afecta nada de importancia).

El coste para el estado de defender el tipo de cambio depende del número de especuladores (cuanto más especuladores, más costoso) y de los fundamentales (cuanto “mejor” esté la economía, es menos costoso).

La ganancia potencial de los especuladores es la diferencia entre el tipo de cambio fijo y el tipo de cambio flexible (si el estado abandona el tipo fijo) o cero en el caso contrario menos el coste de tomar una posición en corto contra el tipo de cambio.

Si los fundamentales son conocidos por todos los participantes en el mercado, la descripción anterior implica que tengamos tres regiones:

1) La primera, donde la situación de la economía es tan mala que el tipo de cambio no será defendido.

2) La segunda, donde la situación de la economía es suficientemente buena que el tipo de cambio no será atacado porque el potencial beneficio para los especuladores es menor que el coste de tomar una posición en corto.

3) Una tercera, ambigua, donde podemos tener los ataques auto-confirmados a los que nos referíamos. Si suficientes especuladores atacan el gobierno abandonara el tipo fijo y lo mantendrá en caso contrario (donde la cantidad de especuladores que llevan a están situación depende de los fundamentales).

Sin embargo, la descripción de estas tres regiones depende crucialmente en la hipótesis de que todo el mundo observa el fundamental de la economía (y que todo el mundo sabe que todo el mundo sabe…). Esto, claramente, no es muy realista. El mejor ejemplo: ¿Cuál es la verdadera situación de los bancos en España?

Esto nos sugiere que pensemos mejor en un mundo donde los especuladores no observan el fundamental, sino el fundamental más un ruido: unos especuladores leen un periódico, hablan con un analista y tienen experiencias de una parte del país, otros especuladores leen otro periódico, hablan con otro analista y visitan una región diferente. Las conclusiones que obtienen no son radicalmente diferentes pero si lo suficiente como para que no exista unanimidad. Es más, no existe conocimiento común pues las señales son privadas (un especulador no le va a contar a otro lo que ha aprendido con mucho esfuerzo y aunque se lo contase, el segundo no tiene ningún motivo para creérselo).

Morris y Shin demuestran que, bajo ciertas condiciones acerca del ruido que reciben los agentes, en vez de tener ataques auto-confirmados, solo tendremos un resultado: existirá un fundamental tal que, si la economía está por encima de él, el tipo de cambio se defenderá y si está por debajo, se abandonará.

Este resultado es remarcable desde el punto de vista de política y de teoría económica. Empiezo primero por la política, pues es lo que más preocupa a buen seguro a la mayoría de nuestros lectores.

El modelo de Morris y Shin nos sugiere la siguiente situación. Estamos en un país en la región 2, es decir, donde los fundamentales son lo suficientemente buenos. De repente, algún suceso hace que aparezca ruido (pensemos: el fin del boom inmobiliario y su efecto en los balances bancarios). Esto nos hace saltar de un mundo sin ruido donde no hay ataques especulativos (fundamentales buenos, recordemos empezamos en la región 2) a un mundo con ruido donde, incluso si los fundamentales siguen siendo lo suficientemente buenos como para justificar el mantenimiento del tipo de cambio fijo, la presencia de ruido es tal que existirán suficientes especuladores que ataquen la moneda y esto lleve al gobierno a abandonar el tipo de cambio fijo.

La conclusión de política económica es aplastante: hay que eliminar la fuente de ruido de manera radical, y cuanto antes mejor. Si en España la fuente de ruido es la situación de los balances bancarios y la senda presupuestaria futura, la recomendación de política es eliminar esas dudas sobre los balances y sobre el presupuesto público. Dedicarnos a enviar mensajes confusos, por ejemplo, sobre la reforma de las pensiones como hizo el ministro de trabajo hace unas semanas, es profundamente erróneo. Es más, dado los posibles beneficios para los especuladores de los ataques, el incrementar los costes de la especulación (por ejemplo, limitando las posiciones cortas en los mercados) será poco efectivo y quizás contraproducente si es fuente adicional de ruido.

Desde el punto de vista de la teoría económica, el resultado de Morris y Shin ilustra como el supuesto de conocimiento común (o la ausencia del mismo) tiene unas implicaciones abrumadoras. La semana que viene (si los acontecimientos me dejan) hablaré más sobre la idea de conocimiento común y sus sorprendentes efectos, especialmente cuando uno tiene la cara manchada pero no lo sabe (si el lector ha entendido este chiste, no le hará falta leer el post :)).

Hay 30 comentarios
  • 1) ¡Por favor lee a Keynes (TG, Capítulo 12) y a Minsky!
    2) Las dudas sobre los balances bancarios solo puede eliminarlas el crecimiento y eso está en abierta contradicción con los ajustes. Los balances bancarios solo se sanearán cuando el peso de los créditos buenos gane el terreno a los créditos dudosos. Pero el problema de fondo no es que los especuladores tengan dudas sobre los balances bancarios y necesiten una mejor información. El problema es que los especuladores gozan de poder de mercado y han descubierto que hay una brecha abierta por la que poder influir en el sentido de sus apuestas. Al margen de esto hay que entender que la situación de los balances bancarios tiene dos componentes los créditos dañados por morosidad revelada pero cuyo valor tiene la gran componente de incertidumbre del valor de la recuperación y los futuros créditos y activos dañados cuya evolución es hoy impredecible.

  • Andres:

    Morris y Shin estan directamente motivados en su trabajo por las ideas de Keynes del beauty contest game en la Teoria General

    http://www.princeton.edu/~smorris/pdfs/SED.pdf

    Sin embargo el progreso en nuestra capacidad analitica no suele pasar por releer los clasicos (ya lo hicimos en la carrera y aprendimos lo que habia que aprender de ellos) sino por entender las implicaciones de las ideas, en concreto del papel de las expectativas de alto orden y de las consecuencias de la ausencia de conocimiento comun. Todo ello requiere el aparato de la teoria moderna y pasarse horas con Keynes no le va a ayudar mucho a uno con ello.

  • Dos hurras a Andrésa Lucas y una pregunta a los economistas de N€G:

    ¿Por qué no citan ustedes a Fisher o Steve Keen, que explican bastante claramente qué sucede en situaciones de desapalancamiendo de deuda y deflación de deuda?

    Y por otro lado, ¿no les parece que las cosas están empeorando a una velocidad que no puede arreglarse con un retoque de las pensiones y una reestructuración laboral?

    ¿No creen que el problema es básicamente financiero y no reajustes laborales?

    ¿No acaba de invertir el gobierno en autopistas deficitarias, lo que va a ahorrar con la congelación de pensiones, después de haber financiado su construcción quasi-gratis?

    Podría hacer otras cien preguntas, pero para no cansarles…

  • Hola Jesús, ¿podrías decirme cómo se llama el artículo de Aumann donde resuelve ese quilombo?
    Gracias

  • Se me ha olvidado pedirlo por favor.
    ¿Podrías decirme, por favor, el nombre del artículo de Aumann donde resuelve el yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes?
    Gracias de antebrazo

  • Jesús:

    1. Ejercicio excelente de divulgación de alto nivel.
    2. Si me permites una pregunta personal (y al hilo de tu comentario “el progreso en nuestra capacidad analitica no suele pasar por releer los clasicos ” en economía; pero se supone que sí en filosofía). ¿Por qué te gusta Kripke? He de decir que sólo conozco su trabajo sobre filosofía del lenguaje (su teoría de la referencia).

  • No estoy muy seguro de compartir las conclusiones del artículo. Al menos, tal y como yo entiendo los resultados tipo Global games (como es el caso de Morris y Shin), hay un equilibrio único para cualquier ruido positivo, incluso si ese ruido tiende a 0, tal que se determina un umbral por debajo del cual hay “ataque” y por encima del cual no hay ataque. Dicho umbral determina si los agentes “atacan o no” el tipo de cambio fijo (o la deuda pública), y lo curioso es que dicho umbral no coincide con el “fundamental realmente malo”.
    Es decir, cuando hay incluso un ruido casi imperceptible (y esto no se puede evitar, por muy transparentes que seamos), los individuos van a vender deuda pública en masa no porque los fundamentales del país sean malos, sino porque no son lo suficientemente buenos. La situación que suelen analizar esos modelos, bajo mi punto de vista, es la siguiente: se observa un fundamental, todos conocemos ese fundamental con una mínima variación, y ese fundamental es mejor que el que llevaría a la quiebra (aunque no “muchísimo mejor”). El hecho de que sepamos que hay un “ruido”, genera que creamos que algunos agentes, muy pocos, van a estar convencidos de que el fundamental es de quiebra. Esos van a vender deuda pública y no la van a comprar.
    Pero los que observen, por el ruido, un fundamental justo en el límite de quiebra, al ser conscientes de que para algunos agentes dicho fundamental sí que será de quiebra, unen al fundamental observado el hecho de que los más pesimitstas van a vender deuda. Y ellos, por tanto, también se comportan de ese modo.
    Esta lógica la incorporan aquellos que observan un fundamental sólo ligeramente mejor que el de quiebra, y pensando que algunos van a vender con seguridad más esa mínima posibilidad de quiebra que ellos observan, pues también venderán deuda pública, y así sucesivamente.
    Para mí, el mensaje de estos modelos, más que “reducir el nivel de ruido”, es que no sólo se necesita que los fundamentales sean buenos, sino que los fundamentales sean “suficientemente buenos”. Es decir, es posible que los fundamentales de la economía española no sean los de una quiebra, pero el hecho de que no estén suficientemente alejados de los de quiebra, inicia el proceso que la genera por la coordinación de los agentes.
    El mensaje, para mí, es que no se puede llevar el endeudamiento hasta el límite sostenible para el país por los fundamentales que tenga, sino que se tiene que detener mucho antes. En caso contrario, el proceso comenzará. Y es curioso que ocurrirá incluso si el país tiene plena capacidad para pagar sus deudas.

  • ¿ seria factible una intervencion del FMI en los paraisos fiscales con apoyo de los gobiernos y fiscalizar las cuentas, con el fin de esclarecer todo el dinero que no pago sus impuestos, con el fin de que pagasen , o un impuesto aprox. del 50 o 60%, o bien los gobiernos dispusiesen de dicho dinero para reactivar la economia y ayudar a salir de crisis, durante un plazo de 12 años al 0% de incentivo para dicho dinero, y despues reembolsarlo en dichas cuentas? .Pienso que solo en Europa y a ojo de buen cubero podriamos estar hablando de 900 mil millones de eur de dinero evadido.

  • Completamente de acuerdo con lo expuesto en el artículo y solo aportar que el fundamental en entredicho se convierte en el punto focal, en el sentido establecido por Thomas Schelling, que permite la coordinación de los especuladores

  • Es una cuestión muy interesante la de cómo reaccionar desde la política económica a determinados comportamientos del mercado. Personalmente creo que esto se puede arreglar de dos formas:

    1. Por sí mismo, el día en que los inversores/especuladores/bancos se den cuenta que comprar deuda de España al 6% en un entorno deflacionista de tipos cero es una oportunidad de inversión histórica.

    2.- Con una pequeña muestra de confianza por parte de quién está capacitado para transmitir confianza: el BCE y los gobiernos europeos. Bastaría un programa de compra de bonos españoles o periféricos para transmitir esa confianza y cortar en seco las ventas especulativas/defensivas. Salvo que el BCE dude de la solvencia de España, no veo por qué no van a invertir en nuestra deuda a una rentabilidad realmente atractiva como la actual.

    Sobre todo, no “paniquear” por la volatilidad de los mercados cuando uno está convencido de estar haciendo lo correcto. Es verdad que a nuestro Gobierno mucha credibilidad no le queda, pero los mercados tienen que entender que nuestra política económica está ya intervenida y no se va a desviar ni un milímetro de la ortodoxia.

  • Folks:

    El articulo clasico es

    Aumann, Robert. 1976, “Agreeing to Disagree”, Annals of Statistics 4, 1236-9.

    Este paper hace una revision de muchos de estos temas:

    Brandenburger, Adam. 1992. “Knowledge and Equilibrium in Games”, Journal of Economic Perspectives 6: 83-101.

    Pero quizas la mejor introduccion al tema es Ken Binmore, en el capitulo 12 de su estupendo “Playing for Real”. Esto es el tipo de cosas que hay que leer.

  • Sauri:

    Kripke esta vivito y colenado, asi que no se si le podemos llamar todavia un clasico:)

    No, mas en serio:

    1) Yo soy el primero al que le gusta la historia del pensamiento economico y que ha leido casi todas estas cosas. Si, tengo una Teoria General (y un retrato de Keynes) en mi despacho. Lo que me parece un poco tonto (y herencia de nuestra tradicion escolastica de interpretacion textual) esa idea de que volviendo a la Teoria General (o cualquier otro clasico) y haciendo un trabajo hermeneutico vamos a descifrar las claves de la crisis actual.

    2) La utilidad de leer a los clasicos es contingente al campo de conocimiento. En fisica, no sirve para nada leer a Newton. En economia, un poquito leer a Keynes, en filosofia probablemente mas leer a Hume.

    3) Kripke: Siempre me he sentido identificado con la tradicion analitica en filosofia (la cara de mis profesores en el Bachillerato cuando les decia esto era unas risas, dada la ausencia casi total de esta tradicion en Madrid hasta hace muy poco) y creo que Kripke es el maximo exponente moderno de la misma. No es tanto que este de acuerdo con todas sus ideas o puntos de vista (y en general la filosofia analitica creo que enfatiza que no hay “sistemas” con los que estar de acuerdo o no, pero un metodo de trabajo). Pero si, Naming and Necessity me parece una contribucion espectacular. A nivel personal, me parece que es un autentico “scholar” que dicen los americanos.

  • Alfonso:

    Si, es verdad que si estuviesemos como unas rosas en temas de deuda publica todos estos problemas no los tendriamos.

    Creo que la clave aqui es pensar en un cambio de equilibrio por un aumento de ruido (si, el articulo de Morris y Shin es solo estatico asi que esto requiere un poco de salto formal, aunque Morris y Shin creo que dicen esto en la pagina 585 del paper). El incremento de ruido causado por el fin del boom y sus efectos en los balances bancarios es el que nos lleva a los problemas.

  • Estimados Jesús,

    Hablando del beauty context de Keyness ¿por qué en los actuales carreras y programas de posgrado en economía se obvia el paso por los clásicos y se opta por ponderar al máximo en las herramientas matemáticas de análisis?

  • El ruido no es tan importante como los fundamentals.
    Espana ha pasado de la region 2 a la 3 porque los fundamentales son peores, se ha desinflado el real estate bubble, no tenemos perspectivas de crecimiento, bancos no prestan etc, y eso hace que en un model de global games la prob de ataque aumente.
    La politica tiene que mejorar los fundamentales, es decir tipo reformas extructurales, etc para bajar la prob de ataque
    Menos ruido no es necesariamente mejor en el modelo de Morris y Shin. Fijate en los trabajos de Angeletos et al. De hecho, si uno supone que todos los paises del mundo viven en la region 3 y los dentro de esta region estas cerca de la 2 en fundamentales (es decir eres muy bueno pero no perfecto ya que si todos-todos te atacan, te tumbarian), entonces pasar de ruido a no ruido es PEOR, ya que te genera posibles ataques por el common knowledge…
    Todo esto es importante porque la policy es muy diferente si es fundamentals o ruido!
    De hecho, las senales publicas endogenas que te eliminan el ruido pueden ser muy costosas porque coordinan a la gente perfectamente…

    Muy buen blog, saludos
    j

  • Hoy es uno de esos días en que uno se va a la cama consciente de que ha cumplido el refrán de que “nunca te acostarás sin saber una cosa más” y a demás soy consciente de que lo he aprendido gracias a este magnífico blog.
    Creo que se a que te refieres con lo de la cara pintada, pero ardo en deseos de que lo expliques por si acaso estoy pensando en otra cosa.

  • Se ha suscitado la cuestión de los clásicos y Jesús ha respondido con tino dándolos por conocidos y pidiendo validación empírica, medición replicable y consideración por las herramientas del tool box que para algo se han hecho con tanto esfuerzo.
    Los viernes, al atardecer, voy a escuchar una tertulia de filósofos maestros en los clásicos y, estando de acuerdo con lo de usar herramientas actuales, sí creo que nuestro sistema educativo actual no sólo desdeña sino que procura hacer que los clásicos caigan en el olvido. Poca gente habrá hecho como JF-V leyendo despacio the GT.. de JMK durante la carrera. A mi ni se me pasó por la cabeza in illo tempore.
    Vamos, con los dedos de la mano lo habrán leido. Entre otras cosas por falta de bagaje clásico, pitagórico y cartesiano.
    De todas formas y sobre el asunto concreto de los juegos alrededor del mundo de las decisiones en incertidumbre y con poco tiempo para decidir (como es casi siempre el caso) es también muy instructivo observar videos de estampidas y de otros movimientos rutinarios de manadas y las tácticas de los depredadores.
    Unos y otros reflejan muy bien un comportamiento que está en su software –de fábrica y adquirido– y que tiene enormes similitudes con lo que llamamos especuladores y mercados organizados. De todo se aprende. De hecho cualquier especulador de éxito es casi siempre un buen conocedor de las reacciones gregarias y sabe anticiparse a ellas. Esto es justamente la reflexión que tras equivocarse gravemente se hace Keynes, inversor profesional, cuando añora esa capacidad de anticiparse a los animal spirits.
    Entre mis hobbies siempre ha estado la física y es toda una experiencia leer física cuántica y teoría de cuerdas teniendo frescos en la mente a Plotino, Spinoza o Leibnitz. Al hacerlo es inevitable llegar a la conclusión de que son diversos los caminos disponibles para entender las funciones de onda que a nuestro alrededor se desarrollan.
    No creo que se deba reducir la exigencia matemática pero no veo por qué se eliminan otras disciplinas también valiosas y que nos unen a nuestras raices en ver de convertirnos en tristes versos sueltos.

    Saludos

  • Cabria analizar de una vez por todas el tema de las Comunidades Autónomas y su gasto.

  • Jesús,

    Te olvidas de una cosas. En tu articulo parece como si el mercado tuviera la sarten por le mango, es decir no se puede hacer nada sólo medidas para reducir el ruido, es decir satisfacer a los agentes del mercado. Pero te olvidas que en el caso de una economía monetario con monopolio de emisión y más con una moneda de amplio espectro como el euro, la sarten está en manos del banco central. Si el banco central quiere, termina con la especulación. Ejemplo, España, situac ión actual, imaginamos toma de posiciónes corta en deuda pública, sólo el anunció de un programa masivo de compra de deuda pública, especialmente en mercado primario por parte del BCE, arruinaría a muchos especuladores.

    Pero tambi´én estados coordinados entre si tienen instrumentos como una regulación estrcta de los mercados financieros. Si no se hace es por una cuestión cortoplacista y de coordinación de políticas, no porque los mercados financieros completamente liberalizados sean mas eficientes en la asignación del ahorro a la inversión y el aumento del crecimiento económico como en ocasiones se ha escrito sin base empírica alguna.

  • Jesús
    A mi también me parece que en el modelo de Morris y Shin (1998) la magnitud de la incertidumbre no tiene un efecto determinado sobre la probabilidad de abandonar el tipo de cambio fijo. Esto se puede ver gráficamente en la Figura 4 de la versión publicada en AER (encontré que hay una copia aquí) . En ese gráfico la función que traduce los fundamentales en la fracción de población necesaria para que el gobierno decida devaluar, a(theta), puede tomar cualquier forma, siempre que sea continua y creciente. Si reduces epsilon (el parámetro que mide la incertidumbre), entonces theta* (el valor de los fundamentales crítico) puede crecer o decrecer, dependiendo de la forma que tenga la función a(theta), y que no viene determinada por el modelo. Lo que dicen los autores en la página 595 no es más que un poco de “handwaving” sobre cosas que no salen del modelo.

    Sin embargo, creo que estás en lo correcto cuando dices que en la vida real menos ruido reducirá la probabilidad de una devaluación. Esto es porque si generalizas el modelo y tienes agentes aversos al riesgo (como en Guimaraes and Morris, JME 2007, y también en el capítulo 2 de mi tesis… aprovecho para hacer un poco de publicidad 🙂 ), entonces más ruido hará que los especuladores se decanten en mayor medida por la acción segura, que es no atacar el tipo de cambio frente a atacar, que sí tiene riesgo.

  • Rolf:

    Efectivamente, el teorema I (pagina 592) solo nos dice que existe un equilibrio unico con un corte si y solo si. Y por tanto puede existir el caso en que la introduccion de ruido nos haga poder defender el tipo de cambio de manera mas sencilla. Sin embargo, la interpretacion de la pagina 585 me parece intuitiva y, en un foro como este, algo menos tecnico, me parecia que entrar en muchos detalles era complejo.

    No conocia tu paper ni el de Guimaraes y Morris pero es un argumento interesante. Pensaba hablar en unos dias del paper de Christian, Alessandro y Marios en el JPE sobre senyalizacion, que siempre me ha gustado mucho y que de alguna manera revierte mucho de las ideas de Morris y Shin. Quizas intente enlazar todo esto en un post si es que me sale algo inteligible:)

  • Otro problema es que al numeroso grupo de especuladores atacantes que venden deuda pública española se les une la señora Elena Salgado que vende más deuda pública que todos los especuladores juntos.

    De lo que se deduce que una medida eficaz de política económica sería que el Estado dejase de vender deuda y empezase a comprarla masivamente (ahora que la venden barata)

    En cuanto a la “explosión de la burbuja”, no constituye la aparición de una nueva fuente de ruido sino todo lo contrario: cae un velo que deja por fin ver los fundamentales y esos fundamentales son que el Estado y es sistema financiero europeos son insolventes y eran insolventes en 2005, y en 2000 y en 1990.

    Independientemente de que el costo lo paguen los especuladores empujando en un sentido o el estado empujando el “tipo de cambio” en sentido opuesto, mantener un “tipo de cambio” desalineado respecto al valor que tendría en ausencia de manipulación supone un coste global para la economía. Proponer la manipulación masiva de precios como política económica equivale a proponer la profundización y el alargamiento de la depresión. El Estado debe reestructurar su deuda y el sistema financiero español debe ser liquidado. Empeñarse en introducir nuevas y más delirantes fantasías solo empeorará las cosas.

  • ¿Alguien me sabría decir un instrumento que afecte a los bonus que reciben los directivos, pero que no afecte al riesgo que toman en sus inversiones (es decir que la correlación entre este instrumento y el riesgo de las inversiones sea 0)?

    Estoy estudiando en la universidad de Rotterdam, y es para hacer un trabajo sobre el impacto de la ley que reduce los bonos de los directivos

  • Jesús,

    Aplaudo el post por su explicación del modelo de Morris-Shin y también por la idea de aplicar este tipo de modelo a la situación actual. Pero no estoy de acuerdo en la interpretación en este caso por lo siguiente:

    1. En estos modelos es importante distinguir ruido público vs. privado, ya que el ruido privado contribuye a la multiplicidad, mientras que el ruido público a la unicidad. El post aclara que interpreta todo como ruido privado. Pero tipicamente la información diseminada por el gobierno se interpreta en estos modelos como información pública, con ruido público no privado. Entonces, si los ministros son más claros en sus mensajes, menos ambiguos, mejoran la información pública. Esto contribuye a la multiplicidad no a la unicidad de equilibrio!

    2. Si insistimos que se trata de ruido privado que ha aumentado, y que podríamos disminuir ruido privado siendo menos ambiguos en anuncios públicos, entonces hay que tener en cuenta otra cosa fundamental: los especuladores no viven en una burbuja. Participan juntos en mercados donde se transmite la información en forma indirecta y pública al observar los precios y los volumenes financieros. Esto es importante porque puede dar vuelta el resultado de Morris-Shin: en estas circunstancias, más ruido privado contribuye a la unicidad, no a la multiplicidad de equilibrio. La razón es que si hay poco ruido privado, los precios funcionan mejor como señales publicas, reflejan mejor los “fundamentals”, y esto ayuda a coordinar a los agentes en un equilibrio o el otro, generando multiplicidad. Un artículo formalizando este argumento:
    http://ideas.repec.org/a/aea/aecrev/v96y2006i5p1720-1736.html

  • Leer este tema -¿por qué llamarle post?- y algunos comentarios ha sido una gozada.
    No sé por qué debe ser más costoso defender un tipo de cambio con menos especuladores. Yo hubiese pensado lo contrario. A más especuladores, más competencia entre ellos y más facilidad para un Estado poderlos “embaucar”.

    Irlanda o España… ¿Por qué hoy somos de menos confianza que hace un año, cuando todo indica que debería ser al contrario?
    Pienso que es porque hay menos dinero en juego y más pedigüeños tras él. Antes sobraba y cualquier país era bueno, hasta la mentirosa Grecia lo era; pero ahora hay más demanda que oferta y la caída de uno y su consiguiente rescate, representa que otro deba ponerse en la cola. Y se busca, se mira con lupa, se divaga… y las expectativas se convierten en autorrealizables. Y solo se puede solucionar inyectando carburante al sistema, en forma de compra de bonos para amagar la de deuda, por parte del emisor.

    Acertadísimo:
    “La utilidad de leer a los clásicos es contingente al campo de conocimiento. En fisica, no sirve para nada leer a Newton. En economía, un poquito leer a Keynes, en filosofía probablemente mas leer a Hume.

    Me ha gustado la comparación que hace Manu Oquendo, de las estampidas y los predadores, con los Estados y los especuladores. Hace muchos años pude observar al natural, como unas familias de delfines cazaban en una gigantesca bandada de atunes. Impresionante su técnica. Y al recordarla no puedo mas que reconocer que es lo mismo.

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