Gane Quien Gane Será un Mal Resultado: Gobernanza de la Universidad y Elecciones Rectorales

Mañana lunes 7 de marzo son las elecciones a rector de la Universidad Carlos III de Madrid. Gane quien gane de los tres candidatos, habrá un perdedor claro: todos nosotros. Estas elecciones serán un ejemplo más de la terrible gobernanza de nuestras universidades y del coste que esto supone para la sociedad española en términos de bienestar.

Antes de desarrollar el argumento, déjenme que aclare un par de cosas. Una, que poco tengo que ver a nivel personal con la Carlos III. Si bien cuento con bastantes amigos que son profesores en el departamento de Economía y en el de Historia Económica e Instituciones, ni he estudiado en la Carlos III ni he tenido nunca una vinculación académica con la institución más allá de un par de charlas que he dado a lo largo de mi trayectoria profesional. Es más ni quiero una plaza en esta universidad ni, por motivos familiares, creo que la quiera en el futuro previsible. Dos, que no conozco a ninguno de los tres candidatos personalmente, ni recuerdo haberlos visto nunca (aunque en su día estudié con el libro de estadística de uno de ellos), ni se absolutamente nada de sus programas electorales más allá de lo que he leído en dos columnas en EL PAIS, una de un antiguo rector de la universidad criticando al actual rector, que se presenta a la reelección y una respuesta del candidato aludido, en la que los autores se tiran los trastos a la cabeza y que me han hecho ser consciente de esta elección.

Pero es precisamente la falta de lazos con la Carlos III y me desconocimiento de los candidatos lo que me permite disfrutar de la suficiente perspectiva para percatarme que elegir a un rector de esta manera es un absurdo. Y, no, no es un problema de un candidato u otro. Es un problema de un sistema basado en una premisa falaz, con malos incentivos y para el que existen alternativas claras y sencillas bien probadas en muchos otros países.

Empecemos con la falacia del supuesto que los rectores tienen que ser elegidos por los miembros de la universidad. De alguna manera se le ha metido al legislador la peregrina idea de que los profesores, estudiantes y personal administrativo tienen este derecho. Y digo peregrina pues no es la manera en la que seleccionamos los gestores de ningún otro servicio o agencia pública. Los beneficiarios de los servicios públicos somos todos, directamente (como los estudiantes de una universidad) o indirectamente (como partícipes en una economía con buenos profesionales o usuarios finales de la tecnología desarrollada en la universidad). Es por ello que, casi siempre, los gestores son nombrados por los poderes ejecutivos que son los que nos presentan al conjunto de los ciudadanos. Los inspectores de hacienda no votan al director de la Agencia Tributaria y los conductores del Metro de Madrid no votan al presidente de la compañía. La explicación de esta asimetría es sencilla: los profesores y estudiantes universitarios tienen un poder político desproporcionado a su tamaño y gracias a ello han extraído del resto de la sociedad un privilegio corporativo excepcional que disfrazan de apariencia democrática gracias a una sofística elocuencia.

Pero si solo fuera un privilegio sin mayor consecuencia, la elección de los rectores por votación no dejaría de ser una tontería más de las que acumula España. El verdadero problema es que el sistema genera incentivos perversos: los votantes no ganan al votar por el mejor rector desde el punto de vista de la sociedad sino por votar al que más les beneficie de manera personal. Esto no quiere decir, literalmente, que la gente solo vote por su interés, simplemente que muchos lo harán por este motivo y que muchos otros, quizás inconscientemente, lleguen a la conclusión que el rector que mejor les viene a ellos es también el mejor para todos. Negar que la gente se comporta, al menos en parte, para mejorar su situación personal es pura ingenuidad.

Repasemos pues la situación de los distintos miembros de la comunidad universitaria. El personal de administración y servicios no tiene ninguna razón especial, más allá del puro altruismo, para preferir una universidad de calidad: su sueldo será el mismo en todo caso y lo único que les puede traer la excelencia es más trabajo. A fin de cuentas ¿quién quiero gestionar una nueva beca u organizar más conferencias?

Los estudiantes tampoco ganan demasiado de una buena elección de rector: para cuando los efectos de este rector se noten, lo más probable es que ya hayan abandonado la universidad. Pensemos en los chavales que votarán mañana y estén en cuarto de carrera. En apenas 4 meses habrán terminado sus estudios y comenzado una nueva vida en la que, dado la poca selección que hace el mercado de trabajo español con respecto a la universidad de origen, el prestigio (o falta del mismo) de la Carlos III tendrá poca importancia. ¿Por tanto, tiene ninguno de ellos, de nuevo más allá del puro altruismo, una razón muy poderosa para preferir un rector exigente desde el punto de visto académico? ¿O votarán por aquel candidato que, o bien conforme con su ideología política o simplemente les ofrezca un camino más fácil y entretenido hacia la graduación?

Y finalmente los profesores. De nuevo el objetivo de muchos de ellos poco tendrán que ver con el bien de la universidad en su conjunto. Por ejemplo, imaginémonos que yo soy un mal investigador (que los hay y muchos). ¿Quiero votar a un rector que me deje en paz o a uno que me exija? O si estoy a 5 años de la jubilación, ¿a un rector que quiera cambiarlo todo o uno que me deje tranquilito los últimos años de mi carrera? O si estoy pensando en mudarme a otro universidad en el corto plazo ¿a un rector que posponga los costes de un ajuste al futuro o a uno que los quiera imponer ahora mismo?

Es más, el sistema de elección y la necesidad de “hacer campaña” probablemente desincentiven a muchos de los mejores candidatos a rector que lo último que quieren hacer es meterse en estos líos. ¿O es que hay muchos a los que les guste discutir en columnas en los periódicos nacionales si tienen o no compromiso con la democracia?

Estos argumentos no implican que, en todas las elecciones a rector salga el peor candidato elegido, sino que de media, los mejores no se presentarán y, entre los que se presenten, de nuevo de media, los elegidos no serán aquellos que trabajen de manera efectiva por la mejor universidad posible. Y aunque no quiero citar nombres ni casos concretos, hay claras experiencias que son pruebas lapidarias de todo lo que digo.

Más grave incluso es que existen maneras alternativas y más adecuadas de seleccionar rectores que se emplean con éxito en numerosos países desde hace mucho tiempo. Un ejemplo cercano a mí es Penn State, la universidad pública de mi estado (que no es UPenn, mi universidad, que es una institución privada). El presidente de Penn State (el equivalente al rector) es seleccionado por un consejo de administración con miembros del Estado, y representantes de la industria y de los antiguos alumnos (cuyas donaciones son importante fuente de financiación y quienes, en un sistema que discrima entre distintas universidades en términos de calidad, tienen un fuerte incentivo a mantener el valor de sus títulos incrementando el ranking de la universidad). El presidente es seleccionado por su curriculum, su experiencia y su capacidad de gestión y no por motivos políticos o por el deseo de una masa fluctuante de votantes (aquí se puede ver la biografía del presidente actual: una cosa solo a destacar y que es bastante común en EE.UU., antes de ser presidente de Penn State lo fue de otra universidad más pequeña y antes de ello tuvo muchos otros cargos en otras universidades, lo cual es una progresión mucho más lógica). Es más, el presidente no se selecciona por un mandato predeterminado, sino, como cualquier otro gestor, por tanto tiempo como satisfaga al consejo social.

Penn State es un orden de magnitud mejor en términos de investigación que cualquier universidad española y aunque existen muchos motivos para ello (financiación, selección de alumnos, independencia), su mejor gobernanza, en especial la selección de presidente (como demuestra la literatura empírica al respecto, aunque hoy, en el interés del espacio, voy a pedir al lector que confié en mi afirmación en vez de discutir esta evidencia en detalle que se puede encontrar por ejemplo en este trabajo), es un elemento clave en esta calidad a nivel internacional.

Concluyo con una breve frase para aquellos de nuestros seguidores que nos leen desde la Carlos III: el lunes tenéis que participar en el mal trago de un sistema demencial. Afortunadamente se pasará pronto. El martes, podemos empezar a cambiar, de verdad, la gobernanza, de nuestra universidad.

Hay 62 comentarios
  • Este discurso no es la primera vez que lo oigo. Pero claro choca de frente con la Constitución Española. Lástima, que la legislación de España consagre eso de la “autonomía universitaria”. ¿verdad?

  • Buenas Noches, Jesús:

    Te voy a pedir un ejercicio que aunque puede que te exceda como economista, como profesor que ha de transmitir ideas al público no te debería costar. Mañana voy a reenviar éste artículo tuyo (pondré el link, no quiero enfrentarme a la SGAE) a una lista de contactos a la que envío cuestiones sociales y políticas de actualidad, con una pequeña invitación de mi cosecha a la reflexión. Teniendo en cuenta cómo es la sociedad española a día de hoy, recibiré al menos una acusación de fascismo por siquiera suscribir tu argumento. (Te ahorro las insinuaciones de lo que algunos dirán de tí). El ejercicio que te solicito es: ¿cómo les convenzo?

    En España, por desgracia, se ha sacrificado la democracia en el altar de la papeletología, y los argumentos racionales sólo se aceptan tras pasar el filtro de pureza no ya ideológica sino partidaria. Hoy he reenviado un artículo en el que pedía reflexionar sobre la abrumadora parcialidad de la prensa española y su completo servilismo a grupos de presión y partidos políticos. Como respuesta he recibido un correo de un compañero de la universidad, 26 años de edad, en el que decía que el PSOE ha cometido errores, pero que los del PP somos peores aún. ¡Y ni siquiera mentaba a ningún partido en el correo!. Cuando envíe tu artículo, serás considerado un liberal radical de la estirpe de Milton Friedman y Ayn Rand por el simple hecho de que yo te cito. ¿Cómo combatir eso?

    Ya se que tu inviertes tu tiempo libre en ilustrarnos de economía y, como hoy, política universitaria. Pero la difusión de ideas de que otro camino es posible, como las que hoy enuncias, es vital para salir del hoyo. Y es difícil con una sociedad en la que la mitad ni siquiera se interesa y la otra mitad sólo se pelea, transmitir un poco de cordura.

    Muchas gracias por tu artículo. Como recién egresado entiendo hasta la última coma de todas las implicaciones del sistema, y me toca las pe….. que ésto se haga con mi dinero (y el tuyo, y el del vecino del 5º, etc)

    Un saludo.

  • Enhorabuena Jesús por tu post: claro, valiente (pese a los “cienes” de disclaimers) y razonado.
    Si a tus apuntes sobre la gobernanza de las universidades públicas añadimos la situación de “monopolio de oferta” que existe en la universidad española (sobretodo para los títulos de grado) creo que tenemos muchas de las razones de nuestro fracaso educativo y científico (el artículo que citas, muy bueno, hace referencia al impacto positivo de un entorno competitivo, por fondos y estudiantes, enter universidades).
    Claro está que siempre podemos hacer el “cambio de modelo productivo” desde una política de subvenciones tan inteligentemente (¿cómo podría ser de otra manera?) dirigidas por nuestra clase política, preocupada siempre por el bienestar de todos.

    No entiendo bien tu comentario Daniel. Hay un buen puñado de “errores” que consagra nuestra Constitución. Este hecho da para un buen tratado político sobre los riesgos de redactar una Constitución desde los “complejos”, falta de perspectiva y presión para sobrereaccionar frente a agravios (presuntos o reales), que los redactores consituyentes y sus sociedades tienen al final de un periodo de dictadura. Paradojicamente justo es ese (al final de una dictadura) el periodo en el que muchas de las constituciones son redactadas … pero este es un post económico así que …

  • Llanamente: tienes toda la razón del mundo.

    Si alguien quiere un caso (que Jesús no dice, pero estoy seguro que sabe y tiene en mente cuando escribe este artículo):

    Andre Mas-Colell, seguramente el mejor economista español de toda la historia y uno de los mejores del mundo, se presentó a las elecciones a rector de la Univesritat Pompeu Fabra hará unos seis o siete años.

    Conozco la historia como estudiante de carrera en aquel momento.

    Bien, enfrente tenía JJ Moreso. Un catedrático de derecho que, perdonen si se sienten ofendidos, nadie hablará de él una vez deje el cargo (con suerte, con mala suerte, la gente solamente hablará mal de él).

    La suerte de Moreso era que en aquellos tiempos (por allá 2004 o 2005, no recuerdo) en Catalunya reinaba un cierto odio al pujolime y a CiU por haber estado 23 años en el poder, y una cierta complacencia con el PSC, que justo acababa de ganar las elecciones y tenía a Maragall como President. Mas-Colell había sido Conseller de Pujol de 2000 a 2003 en Universidades (si alguien se interesa en saber la gran labor de Mas-Colell como Conseller, que ponga “ICREA” en google, algo que los tripartits no han conseguido destrozar pese a su empeño en cargarse la labor de Andreu)

    Todo el mundo parecía volcado con Moreso, y solamente gente del Departament d’Economia i Empresa de la UPF parecía darle su apoyo a Mas-Colell.

    Ni que decir tiene que desde un punto de vista social no hay duda de que Mas-Colell era de lejos la mejor opción, y que de hecho a la UPF, que Mas-Colell se planteara regirla, era como un regalo inesperado). Profesor de Harvard y Berkley, decenas de trabajos académicos inimaginables, autor del manual de Microeconomía de todos los programas de doctorado serios del mundo…)

    Pues Moreso, vicerector con la antigua rectora, había prometido lo que no está escrito al PAS. Así que, aunque entre profesores ganó (de muy poco) Mas-Colell (hay que recordar que en Políticas tienen gente tan sectaria como Vicente Navarro, con lo que la victoria por la mínima de Mas-Colell ya se puede considerar como algo bastante increible) y que entre los estudiantes hubo más o menos un empate entre ambos candidatos (la izquierda radical se dedicó a arrojar panfletos en contra de CiU para desacreditar Mas-Colell), el peso del PAS fue decisivo para que ganara Moreso y, de golpe, mandara la UPF al grupo de Universidades mediocres de España con su gestión ineficiente y absurda (aun me acuerdo de cuando se dedicó a pactar con el Ejército español el día en que los estudiantes podían ir a visitar a los miliatres…).

    En fin, algo que inequívocamente para la sociedad hubiese sido beneficioso (que Mas-Colell se hubiese hecho cargo de la UPF), con el sistema pernicioso que Jesús nos explica terminamos teniendo a Moreso al cargo de la universidad.

    Sin duda alguna suscribo todo cuanto dice Jesús.

  • J. Daniel García

    Esto es lo que dice el Tribubal Constitucional:

    “La autonomía universitaria -cubierta por la garantía institucional establecida en el art. 27.10 CE, de carácter instrumental respecto de derechos fundamentales de terceros (los titulares de las diversas vertientes de la libertad académica)- garantiza, pues, el ejercicio libre de injerencias externas de las funciones que se encomiendan a la universidad. Y esta concepción instrumental es importante para determinar el contenido de la autonomía universitaria. Al menos de forma negativa puede afirmarse que las medidas que de ninguna manera puedan afectar a los derechos fundamentales que se protegen por la autonomía universitaria, tampoco pueden afectar a ésta.

    Y la determinación de la estructura básica organizativa sobre la que aquel libre funcionamiento se proyecta no forma parte -salvo lo previsto legalmente para los Departamentos, arts. 8.4 LORU y 9.2 LOU- del contenido del ámbito de libre y autónoma decisión entregado a la universidad, sino que constituye, más bien, el presupuesto orgánico necesario que identifica y define el sujeto al que se garantiza el funcionamiento autónomo. En el Derecho vigente, la existencia y la estructura básica inicial de la universidad pública descansan sobre un acto jurídico-público que se adopta en forma de ley -arts. 5.1 LORU y 4.1 LOU-, que puede ser modificado o sustituido por otro de contrario imperio, adoptado en la misma forma, que altere aquella estructura, sin que por ello se vea afectada la autonomía universitaria.”

    Y luego mas tarde, en la misma sentencia:

    “conviene comenzar recordando, en lo necesario, el contenido de la autonomía universitaria constitucionalmente garantizado por el art. 27.10 CE. A este respecto es de indicar que aquélla “encuentra su razón de ser en la protección de la libertad académica, en su manifestación de libertad de enseñanza, estudio e investigación, frente a todo tipo de injerencias externas, de manera que, en todo caso, la libertad de ciencia quede garantizada, tanto en su vertiente individual como institucional, entendida ésta, además, como la correspondiente a cada Universidad en particular …. Por imperativo de la norma constitucional, que reconoce la autonomía universitaria ‘en los términos que la ley establezca’, corresponde al legislador precisar y desarrollar esa autonomía, determinando y reconociendo a las Universidades las facultades precisas que aseguren la libertad académica o … atribuyéndoles las facultades que garanticen el espacio de libertad intelectual, sin el cual no es posible la plena efectividad de la función esencial y consustancial a la institución universitaria, consistente en ‘la creación, desarrollo, transmisión y crítica de la ciencia, de la técnica y de la cultura’ -art. 1.2 a) LORU” [STC 106/1990, de 6 de junio, FJ 6; que cita jurisprudencia anterior (SSTC 26/1987, de 27 de febrero, FJ 4; y 55/1989, de 14 de marzo, FJ 2), y cuya doctrina se ha reiterado posteriormente en la STC 156/1994, de 23 de mayo, FJ 2].”

    (STC 047/2005)

    O en mas sencillas palabras: el articulo 27.10 CE solo establece una autonomia universitaria generica que el legislador puede desarrollar de manera concreta, incluida la estructura de gobernanza, siempre y cuando se mantenga la substancia de una universidad basada en la libertad de investigacion y catedra. La evidencia en muchos paises de nuestro entorno es que la eleccion del rector por un consejo social, lejos de cercenar la autonomia universitaria, la refuerza al desligarla de partidismos que en esto momento plagan las elecciones.

    Para completar el argumento, pongamos un simple ejemplo en nuestro propio ordenamiento: el Banco de España es plenamente autonomo (argumentaria que mas que las universidades) y el Gobernador no es elegido por los inspectores o por los tecnicos del servicio de estudios, mas por el poder ejecutivo.

    Por todo ello, la objecion de inconstitucionalidad no me preocupa en absoluto mas de un segundo y estoy bastante convencido que el TC me daria la razon.

    En todo caso, en el improbable evento que esto no fuera asi, la barrera constitucional es formal, no de fondo. Mi labor como economista es explicar como lograr una mejor universidad, no preocuparme de como el legislador puede implementarlas. Si hubiese que cambiar la CE, pues se cambia y se acabo. La CE esta para servir a la sociedad, no la sociedad a la CE.

  • FER

    Sientete libre de copiar el post donde y como quieras. En NeG estamos para difundir ideas, no para explotar a los usuarios.

    Se puede convencer a la gente? En el corto plazo es dificil cambiar las opiniones de casi nadie pero con la argumentacion constante vamos cambiandolas poco a poco, sembrando semillas que fructificaran en el futuro.

    A fin de cuentas, cuando empezamos a hablar del retraso de la edad de jubilacion nos dijeron que estabamos locos, y ya ves, al final incluso CC.OO. y UGT la han aceptado.

  • Pau:

    Me has cogido 😉 Si, lo de la UPF en el 2005 es a lo que me referia de manera indirecta.

  • Estoy completamente de acuerdo contigo. El problema de gobernanza es probablemente el más grave de todos los que afligen a las universidades públicas españolas. Y me temo que no hay ninguna esperanza de que pueda resolverse. ¿Quién está dispuesto a ser tachado de “antidemocrático”?

    Sobre el tema de la democracia en la universidad hay una cita de Henry Rosovky, decano de la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Harvard de 1973 a 1984 que me parece muy relevante: “Hay diferencias básicas entre los derechos de ciudadanía en una nación y los derechos que se obtienen al asociarse voluntariamente a una organización. Del mismo modo que las empresas pueden emitir acciones sin voto que nadie tiene que comprar o que asociaciones privadas pueden acordar sus normas de funcionamiento, pues nadie está obligado a asociarse a ellas, así las universidades pueden ofrecer la admisión a sus estudiantes o puestos de trabajo a sus empleados con derechos políticos limitados. El grado óptimo de democracia universitaria no debe reproducir el modelo de la ciudadanía de una nación. En consecuencia, los estudiantes deben estudiar y no participar en el gobierno de la universidad. Y algunas áreas de este gobierno deben quedar fuera de la jurisdicción de los profesores, por razones de competencia o de conflictos de interés. Tales asuntos deben ser considerados como responsabilidad de los patronos.”

    PD: El libro de Rosovsky es magnífico y se puede comprar aquí por $12.65: http://www.amazon.com/University-Owners-Manual-Henry-Rosovsky/dp/0393307832

  • Jesús,

    Excelente entrada. Me gustaría que en una entrada futura nos des tu opinión sobre el artículo de Aghion, Dewatripont, Hoxby, Mas-Colell y Sapir sobre la relación entre el gobierno de la universidad y sus resultados, cuyo mensaje vale mucho la pena difundir en España.

  • Estos procesos son osmóticos y terminan por llegar a las mentes que dirigen el estado. A estas iniciativas seguirán otras hasta que la tinta cubra el secante.
    Esta mañana ya son dos los casos en que me encuentro en este blog con reclamaciones en pro de sistemas de gestión desvinculados del poder político. Una por parte de J. F-V y otra, sobre otro tema de peso, por parte de J. Gali.
    En ambos casos la petición es un clamor en la calle pero es motivador que personas relevantes en el mundo académico lo digan en público.
    En España muy especilamente vivimos en un laboratorio social y educativo financiado por dinero de todos con muchos resabios totalitarios y del mismo modo que Nada es Gratis, tampoco casi Nada es Fruto del Azar en cosas que al poder importan.
    El post (y el lógico comentario de Fer) es de agradecer y es un paso más en la marea.

    Por cierto, uno se conoce a la fuerza las ordenanzas de los Jesuitas (lasgos años de internado en bachiller y, de postre, Deusto) y hay cosas en ellas que vienen como anillo al dedo.
    Por ejemplo: Sobre la elección de Superiores, Provinciales y Generales: “Si quieren serlo, no sirven”

    Saludos

  • Estaba pensando yo.

    Que este modelo tan americano del “President” es el que utilizan en España las Universidades privadas.

    Cuando vea que una de esas Universidades se acerca aunque sea de lejos a las buenas Universidades públicas españolas, quizás empiece a repensar mi posición.

    Por ahora creo, que lo que hace la UC3M no sea Oxford ni la Autónoma de Barcelona sea Cambridge, o que ni la UPM ni la UPC sean el MIT, tiene más que ver con la financiación recibida que con la forma de elegir los órganos de gobierno de la Universidad.

  • Allá en el pasado más o menos lejano yo participé en un encuentro con una señora que después nombrarons ministra de educación y nos explicó lo que ella entendía por autonomía universitaria.

    Nos vino a decir que la autonomía universitaria era un gran invento, pero que ser autónomo implicaba siempre tener que rendir cuentas a algún sitio y que el problema de la universidad española -ella no lo dijo así porque no era economista- era que la gobernanza era un ejemplo de libro de tragedia de los comunes dónde cada departamento competía por los recursos a base de intrigas políticas y que no había nadie en la cúspide que cuadrara la gestión de esos recursos de acuerdo con algún tipo de plan racional. El resultado previsible era que el sistema favorecía la endogamia y el despilfarro de recursos dónde en lugar de rendir cuentas ante la autoridad educativa o la sociedad o alguien, las universidades luchaban por obtener cada vez más recursos que se administraban de acuerdo con el poder de presión interno.

    Era bonito oírla porque en petit comité (apenas unas veinte personas) se notaba que la mujer se lo creía. El problema es que cuando la nombraron, parece que se le olvidó todo, o no la dejaron, no pudo o no supo. Desde entonces pienso que la única solución viable es el napalm.

  • J. Daniel García, como yo lo veo es un tema de competencia desleal. La unversidad pública española se financia, básicamente, de impuestos. Las privadas no pueden.

  • J. Daniel García

    La regulacion del sistema privado de grado y la estructura de la financiacion han llevado a que, como por otra parte argumento la gente con mas sentido comun en su dia, las universidades privadas de grado en España solo tengan sentido para maximizar el beneficio de sus promotores o para difundir la vision del mundo de los mismos. Como no ha existido ningun incentivo a la excelencia academica y esta ha sido dificultada por la regulacion de manera increible, los rectores de las privadas no han apostado por la misma. Estoy bastantante seguro que en sus labores de o bien generar ingresos o difundir su vision del mundo han sido mucho mas eficientes que rectores elegidos por votacion.

    Pero lo interesante es que cuando las instituciones españolas no han estado sometidos a las tonterias regulatorias, lo han hecho francamente bien. El mejor ejemplo son las escuelas de negocios de postgrado: el IESE o el IE son instituciones de prestigio internacional. O jugando con las frases:

    “Cuando vea que uno de los MBAs ofrecidos por una de esas universidades públicas españolas se acerca aunque sea de lejos a los de las buenas Escuelas de Negocios , quizás empiece a repensar mi posición.”

    Y esto no solo ocurre en el mundo de las escuelas de negocios. En Economia, todo el mundo creo que esta de acuerdo conmigo que las dos instituciones lideres en España son el CEMFI (Madrid) y el CREI (Barcelona) y la gobernanza de ambas se parece mucho mas a la de una universidad americana que a la Española.

    Finalmente, y para concluir, la evidencia empirica recopilada por la literatura es que la gobernanza importa, y mucho, CONDICIONAL en el nivel de financiacion. Estamos hablando de una derivada parcial: dado un nivel de financiacion fijo, se llega mucho mas lejos con una buena gobernanza que con una mala. Y al reves, incrementos de financiacion sin mejora en la gobernanza son un desperdicio. Es por ello que ni Oxford, ni Cambridge, ni MIT eligen a su rector (o figura equivalente) por votacion.

  • “El personal de administración y servicios no tiene ninguna razón especial, más allá del puro altruismo, para preferir una universidad de calidad: su sueldo será el mismo en todo caso y lo único que les puede traer la excelencia es más trabajo. A fin de cuentas ¿quién quiero gestionar una nueva beca u organizar más conferencias?”

    No he podido leer más allá de semejante muestra de, digamos, ignorancia de cómo se cuece la vida en la Universidad y de qué bulle en las cabezas de sus trabajadores. Desde un puesto base de la UC3M le puedo asegurar que me preocupa la calidad de la universidad al igual que un marinero se preocupa por el rumbo de su barco (¡y también porque en última instancia si se va a pique nos arrastra a todos!). Que este no es un sentir unánime entre el PAS, de acuerdo: tampoco entre profesores, investigadores y alumnos, estoy seguro. No vivimos en la unanimidad, afortunadamente. Que el tremendo esfuerzo que para todos está suponiendo la implantación del EEES a nadie se le oculta que supone más esfuerzo y más trabajo para toda la comunidad universitaria. Y que este esfuerzo debe redundar en un aumento de la calidad.

    Por otra parte -aclaro, desde mi punto de vista lego en economía- puedo aportar una experiencia de vida democrática en la universidad: durante 18 no pudimos elegir rector, y desde que ya podemos (aunque esto resulte ineficiente) se respira más diversidad y más democracia. No me diga que esto no es bueno.

  • No creo que tenga demasiado sentido que los estudiantes o el PAS elijan a su rector. Además creo que hay una ponderación sobre su voto, cosa que hace aún más folclórico todo el procedmiento. Sobre los profesores, ya no estoy tan seguro.

    De todos modos quisiera hacer una reflexión de cariz más general. La calidad de una universidad viene determinada por la calidad de sus profesores. Los profesores, dejando aparte procesos de selección de cara a la galería, han llegado a serlo porque otro profesor ha depositado su confianza en ellos, entendiendo que reúnen motivación y aptitudes: curiosidad, amor por la ciencia, etc..

    Sin querer idealizar el mundo universitario, creo que no puede ser evaluado de la misma manera que la empresa privada. La competencia en la empresa privada es el sentido básico de la economía de mercado, pues así se garantiza el mayor beneficio social -de esto sabéis más vosotros que yo-. Pero no creo que la competencia entre estudiantes, entre profesores y entre universidades, aporte tan gran beneficio añadido. Simplemente porque no compiten, ni en materias primas, ni en proveedores, ni en clientes finales.

    Por último quiero añadir que se habla mucho, y mal, de las universiades españolas, de su mala posición en los ránkings etc.. pero el nivel, el talento, que hay en la universidad es infinitamente más elevado que el que hay en la empresa privada española, al menos en el 90 % de ella.

  • Hola.

    Estoy de acuerdo en que el sistema de elección de rector no es el mejor. Pero con los mismos argumentos podemos poner en cuestión la elección de todos los cargos públicos, hasta la elección de presidente del gobierno. Peligroso, ¿no?

    Otra cosa. Supongo que el hecho de estar trabajando en el extranjero es el motivo de que la redacción no sea de lo más correcta. Le rogaría que cuidase más este detalle.

    Un saludo.

  • Joan:

    “Por último quiero añadir que se habla mucho, y mal, de las universiades españolas, de su mala posición en los ránkings etc.. pero el nivel, el talento, que hay en la universidad es infinitamente más elevado que el que hay en la empresa privada española, al menos en el 90 % de ella.”

    Totalmente de acuerdo. Pero yo completaria el argumento: la empresa privada tiene un nivel tan malo en buena medida porque la universidad no forma correctamente. Por eso no quiero hacer distinciones entre un mundo y el otro: ambos son profundamente complementarios.

  • ¿Cómo era aquello?, ¿”las relaciones de producción determinan la superestructura y no al revés”? Olvidáos de la governance y preguntáos cómo se financian la Carlos III y la Penn State.

  • Jorge:

    Me remito al paper que enlazo: la gobernanza importa y mucho, incluso una vez que condicionas en la financiacion. Darle mas dinero a muchas de nuestras instituciones es, sencillamente, tirar el dinero. A menos que tengamos buenas instituciones el dinero se desperdiciara.

    Y con respecto a la cita, el mismo Marx deja claro en “El 18 de Brumario….” que las fuerzas burocraticas son una clase en si misma y que el Bonapartismo tiene una autonomia relativa con respecto a las fuerzas de produccion;)

  • Jesús, me ha gustado mucho tu entrada y hago eco de lo que argumentas. Quizá un paso intermedio entre el modelo que esbozas y el que existe en España sea el sistema organizativo de mi universidad (una universidad pública en EE. UU.). Lo explico por si es de interés a los lectores de NeG. Y que conste que yo le veo ventajas Y desventajas – en todas partes cuecen habas.
    Nuestro sistema de gobernanza es algo peculiar respecto a lo que es habitual en EE. UU. De un lado existe el equipo gestor formado por el rector y todo el organigrama habitual de decanos. Del otro tenemos un “senado academico” formado por el profesorado de contrato fijo (es decir, excluye a profesores visitantes y profesores asociados). El reparto de responsabilidades es más o menos así: el rectorado gestiona y define la visión de la universidad y el senado se encarga de la función docente y de supervisar al rectorado. Existen órganos representativos de otros grupos (alumnos, etc.) pero tienen menor voz en la práctica.
    Para ilustrar como funciona esta simbiosis explico una vivencia reciente. Llevamos unos años de recortes de fondos públicos bastante serios y creo que en un futuro no muy lejano se tomará la decisión de desvincular al estado del funcionamiento de la universidad (pero esta es una historia para otro día). La rectora (que lleva en en cargo unos tres años) formó un comité de miembros del senado para dibujar el futuro de nuestra universidad en función de estos recortes (yo forme parte de este comité y desde el primer día la rectora enfatizó la diferencia entre costes marginales y costes medios). Este comite tenía la autoridad para convocar a distintos miembros directivos (como la encargada del presupuesto y contabilidad, etc.) para que nos explicase la película. Al final sacamos un informe y este año que nos ha llegado el palo de nuevo (y menudo palo, por cierto) puedo ver como la rectora ha aplicado varias de las lecciones de nuesto informe. De paso, el informe también fue presentado en su día al senado para explicar a nuestro compañeros las opciones que hay (muy pocas). Creo que la cosa funciono bastante bien. La rectora es la última responsable de la gestion y de como implementar los recortes, pero esto lo hace en cierta colaboración con el profesorado (aunque no tengamos capacidad ejecutiva). Dado lo traumático de los cambios que la rectora ha implementado, ha habido muy poca discomformidad y bastante aceptación.
    El nombramiento de nuestra rectora fue fruto de un proceso parecido al de selección del gestor de una empresa. Se contrató a una empresa de asesoramiento para identificar candidatos a nivel nacional/internacional, se formó un comité con representantes de profesorado, alumnos, antiguos alumnos, y gestoría universitaria, se hicieron entrevistas y al final la junta directiva eligió. Y doy gracias de que el proceso fue así. El rector prevío fue el resultado de nombrar al rector interino fijo, y esto fue un desastre.

  • Jesús, en la línea que nos tienes acostumbrados nos brindas una brillante argumentación con una lógica interna difícilmente rebatible.
    Del planteamiento que haces me surge una cadena de ideas y posibles implicaciones:

    1.- El buen gobierno de las universidades es de suma importante para la sociedad
    2.- Es deseable que los mejores sean los encargados de llevarlo a cabo

    Bajo la hipótesis de que se mantiene el sistema de elección/nombramiento de los cargos académicos en nuestras universidades públicas, aspecto crucial éste que como has señalado puede que no sea lo más eficiente:

    3.- El sistema debe ser capaz de atraer a algunos de los mejores profesores para los puestos académicos, no solamente a los que no valen o no les gustan las labores de investigación y docencia.
    4.- Para ello debe “retribuirlos” de forma competitiva con respecto a las otras dos tareas
    5.- Esto tiene implicaciones en el estatuto del PDI
    6.- Pone más de relieve la importancia del sistema de governance de las universidades.

  • Oscar:

    Muchas gracias por tu entrada. Totalmente de acuerdo contigo.

    Una aclaracion solo para terceros lectores: el que yo pida cambiar el sistema de eleccion de rectores no significa que no quiera que en el nuevo sistema haya un sistema de comunicacion fluido entre los miembros de la comunidad universitaria y la gerencia, por ejemplo con figuras como los senados academicos. Creo que mis repetidas afirmaciones que la informacion esta dispersa en la sociedad tambien se aplican a la universidad y que necesitamos maneras de agregar esa informacion. Mi punto es unicamente alinear los incentivos individuales con los de la sociedad.

  • Fede:

    Me quitas las palabras de la boca. Totalmente de acuerdo contigo. Una cosa que yo siempre insisto es que a los gestores de las AA.PP. hay que pagarles mucho mejor de lo que lo hacemos (o bien con sueldo o con otros beneficios). Uno jamas va a tener un bues rector si el puesto solo trae sinsabores. Buenos pagos+responsabilidad creo que es la formula a seguir.

  • Jesús, gracias, muchas gracias por el artículo. Sintetiza con argumentos contundentes muchas ideas que, a muchos en la UC3M, nos rondaban la cabeza y no sabíamos como defender mejor. En una universidad que debería ser profunda y radicalmente aristocrática, ha sido precisamente el rollo democrático, el onanismo representativo y la masturbación asamblearia los caballos de batalla para:

    – En tanto que grandes ideales, inflamar a l@s estudiant@s que más crudo se lo han llevado siempre: los que van a la universidad no a confrontar y debatir, sino a encontrar más (ya ni siquiera mejores) argumentos para fortalecer su ideología y ganar algo con ello.

    – En tanto que grandes ideales, y bajo su apariencia políticamente correcta, dar cobijo a las ansias revanchistas de los departamentos que más cuota de poder han perdido o a los que más se les ha llamado al orden.

    Jesús, haznos un favor: deja las nimiedades del blog y vente pa España, que falta nos hacéis los buenos de verdad.

    Un saludo.

  • Jesús, es difícil no estar de acuerdo con tu análisis de la governanza universitaria. Es un tema recurrente en el ámbito académico, pero su relevancia es tan grande que todo lo que se insista será poco.

    De todas formas, hoy que estamos de elecciones aquí en la Carlos III, permíteme que rompa una lanza a favor de los profesores que participan activamente en el gobierno de las universidades. A pesar del sistema de incentivos tan disparatado que tenemos, renuncian a su (en ocasiones brillante) carrera académica para producir un bien público del que todos nos beneficiamos.

  • Partiendo de la base que estoy totalmente de acuerdo que como se ha indicado aqui, la autogestion, no es un modelo de gestion por objetivos, sino basado en la mejora de las condiciones de los que participan en esa gestion. Por definicion vamos, asi una cooperativa buscaria mejores ingresos para sus participantes, sin tener en cuenta los beneficios que suponga para el contexto general (que son los que deberian marcar los objetivos)

    La autogestion en el ambito Universitario es infantil.

    Pero vender una Universidad aseptica, como aqui se ha intentado con un ejemplo, vamos por favor.. otro pensamiento naif?

    Sobre todo cuando como recurso, se hecha mano de las univesidaded tecnologicas o ciencias puras, cuyo “valor” puede se contrastado facilmente.. con la que aplican las humanidades, o ciencias sociales.. donde no ver una vinculacion a la transmision de valores e ideas me parece cinico.

    Senyores, venga! me van a decir que un departamento de politicas, de economia aplicada, no esta vendiendo un producto… que en USA, todas las universidades tienen un perfil, sea la que sea… solo vean el debate de ideas entre economistas…. neutro?

    Otra cosa, es que se potencia la diversidad, que se sepa vender el producto (la titulacion), que se abran las puertas a la economia real.. pero no vendamos una gestion aseptica de la politica.. porque eso no existe!

  • Hola Jesús:

    En unos minutos envío el correo que te comenté en mi anterior post. Haciendo memoria de mis años universitarios, de los que no hace casi nada, os paso a comentar la situación de mi escuela. Voy a hacer un poco de bombo por aquello del orgullo de casta. Estamos hablando de la Escuela de Minas de Madrid, adscrita a la UPM. Es la segunda escuela de ingeniería del mundo, tras la escuela de Freiberg. De ella han salido algunas de las mentes más brillantes del país, como los hermanos Elhúyar, descubridores del Wolframio, Andrés del Río, descubridor del Vanadio, en ella impartió clase Humboldt en su viaje a la América hispana, etc etc.

    Desde la implantación de la “democracia universitaria”, se han conseguido logros tales como:

    -Tenemos DOS departamentos de matemáticas, porque en el que había se llevaban mal entre ellos.
    -Tenemos un centro tecnológico en Getafe, a 20 kilómetros de la escuela, en el que lógicamente la investigación que se lleva a cabo está totalmente inconexa de la docencia.
    -Tenemos una casa del alumno, gran logro, en la que los alumnos van a pasar el rato.
    -Tenemos una ratio de 3 profesores por alumno!!!!!!!!!! Y sin embargo clases de 100 alumnos. Yo he llegado a dar clase con un catedrático de universidad, un maestro de laboratorio y yo como único alumno.
    -En mi apromoción, sólo dos personas acabaron la carrera en cinco años.

    Eso sí, como contrapartida, tenemos las mejores fiestas de toda la universidad politécnica, con un macrobotellón en el patio de la escuela por 13€ (precios de 2007) y cerveza y chuletas grátis el día de la patrona. Y fuegos artificiales!!!!! Y por supuesto, como buenos mineros, petardos.

    Si me permiten, y hablan ustedes ingles, busquen el capítulo de Free to Choose de Milton Friedman sobre la educación. (en youtube, busquen “milton friedman” y “education”) Presenta casos negros y blancos, ahí están ustedes para buscar los grises. Lo que aplica en este caso, es la magistral definición de la universidad pública como intervalo lúdico para los jóvenes entre el colegio y el mundo laboral. A fin de cuentas, no les sale muy caro y lo pasan bien. Y eso que UCLA tiene pinta de estar muy por encima de cualquier universidad española….

  • Off-topic un poco bestial, sólo a efectos del comentario sobre la universidad pública:

    Fer, no se en el caso de minas, pero te aseguro que el paso por la UC3M en una carrera conjunta no es ningún intervalo lúdico. También salimos y lo pasamos bien, pero el nivel de trabajo y stress hace que MUCHOS de mis conocidos me digan que, cuanto poco, no están peor trabajando que estudiando.

  • Fer, yo hasta no ver el modelo americano de universidad, donde prodomina el ascendente privado (no por cognotacion politica..) sino por la necesiada de “vender”, nunca entendi que una Universidad tuviese presupuestos que directa o indirectamente fuese en marketing, desde la imagen corporativa a la “adquisicion de nobeles” con un fin claramente publicitario… tenga en cuenta, que una titulacion alli exigue mucho menos nivel intelectual, aunque si en dedicacion y trabajo. Lo suyo son los postgraduados y estudios superiores. Vamos los actuales nuevos planes de estudio tanto denostados por aqui, son eso.. abandonamos la via de la excelencia por criba del modelo frances y nos vamos a las competencias a la carta del anglosajon.. donde el nivel lo pone un escaso grupo que culmina la piramide.
    Posiblemente un sistema mas practico y mas parejo a una sociedad real, donde no es de recibo ‘sufrir” para engrosar las listas del paro. Y el que quiera mas que se pague el master.

    La Universidad juego un triple factor, por un lado proveer de personal con capacidad a ser cualificado (que ya lo hace con creces), por otro un germen de iniciativas cientificas y tecnologicas (que como vemso el clima de autogestion es terriblemente nocivo, actualmente la inmensa mayoria de profesorado hispano, su mayor logro para serlo es haber sido un buen estudiante..) y por ultimo dentro del engranaje de sociedad civil como elemento que deberia proveer muchos cuadros politicos asi como discursos abiertos y no sectarios sobre el futuro (ya en esto… la total debacle)..

    En cualquier caso el caso USA hay que analizarlo cuidadosamente y separar grano de paja.. hay mucho, mucho marketing.. que por otra es normal.. o sino quien va a soltar 3.000 o 4.000 USD por trimestre? (minimo, y hace muchos anyos..)

  • Hola a todos:
    La intervención de Jesús es muy interesante y plantea otros muchos temas que espero se traten más adelante. Creo que la educación universitaria en España tiene problemas gravísimos y me temo que los ciudadanos no son conscientes o, lo que es peor, les da igual. Los mismos alumnos prefieren (salvo excecpiones, que siempre las hay) que les apruebe el profesor con faltas de ortografía o que les dejen seis convocatorias para examinarse, aunque a la larga eso suponga que el título de su universidad no valga nada en el mercado, hable mal de su universidad y salgan ellos mismos perjudicados). Pero ellos lo que quieren es aprobar (aprobar, ni siquiera una obtener una buena nota, sólo aprobar), con lo cual muchos vota el programa de los candidatos que faciliten el aprobado. Por otro lado, creo que es bastante cierto que los profesores votan, fundamentalmente, a aquel candidato que ofrezca algo que les favorezca personalmente, aún sabiendo que lo que es bueno para ellos puede no serlo para la Universidad en su conjunto. Y, por último, también es un fenómeno bastante común el que el profesor que da unas buenas clases (que los hay), que se las prepara, estudia, intenta estar al día, publicar etc. no tiene ni tiempo, pero sobre todo, ganas, para dedicarse a hacer política universitaria, de modo que, al final, como en la política, se da una proceso de selección negativa: el que de verdad se dedica a la tarea intelectual en serio, no quiere saber nada de la política universitaria, dejando el camino libre a los que se dedican en cuerpo y alma, día y noche, a otros menesteres. Al final, mal para todos porque la gente seria que tiene algo que decir, no quiere saber nada del sistema y alguno hay que directamente se ha prejubilado! Es frecuente oir muchas quejas por “lo bajini”, pero nadie da la cara; la gente no se atreve a decir lo que piensa no vaya a ser que luego haya alguna represalia y se resienta la carrera profesional… lo cual, ya de por sí, dice mucho de cómo están las cosas.

  • Hereje:

    Gracias por el comentario, me ha recordado una cosa. La UC3M es una de las pocas universidades públicas exigentes. Cuando yo ingresé en la UPM, éramos 30k alumnos, cuando salí, 25k. Eso hizo que la universidad instaurara la no limitación de convocatorias (yo he visto en actas personas que han aprobado a la undécima!!!) y un criterio de permanencia consistente en aprobar 6 créditos el primer año y el 60% de los créditos el segundo. Criterio que no se cumplía porque a los que no lo alcanzaban se les concedía de modo automático el año de gracia. Y el segundo año de gracia. Incluso el tercero. Ahora creo que me entiende mejor, ¿no?

    Outlander:

    El modelo francés cuadraba cuando había un puñado de escuelas superiores de ingeniería (sólo puedo hablar de lo que conozco), bastantes de ingeniería técnica y un porrón de universidades laborales. Cuando ésto era así, las cohortes de egresados cumplían una pirámide poblacional que de modo natural seleccionaba a los mejores y los ponía en su lugar. Con la aparición de universidades cual champiñones tras la tormenta, la oferta siendo superior a la demanda, todo el que económicamente podía y acababa bachiller se apuntaba al carro universitario en la legítima esperanza de a más inversión en formación, mayores réditos futuros. La pirámide de población profesional se fue al guano, y estamos como estamos. Ítem más, las carreras más duras eran desechadas en favor de otras más fáciles, con lo que tenemos superávit de muchos profesionales y déficit de muchos otros, porque como la universidad sólo busca maximizar la subvención, no le importa aumentar plazas en carreras que las empresas no demandan, ya que no hay retroalimentación entre la oferta de estudios y el mercado laboral al que sirven. En fin, qué le voy a contar que no sepa…

  • Fer, si la utilizacion de la Universidad como centro de almacenamiento… eso ya viene de antiguo.

    En cualquier caso, y eliminando derivadas posteriores, el modelo debe pasar por una respuesta a una situacion generica… y no buscando cierta superficialidad de la excelencia.

    Permitame te transfiera mi experiencia. El mundo es dificil, y los puestos con cinco cifras escasos, asi que no es broma. El sistema anglosajon al que se compara (quito el tema de autogestion porque ya estamos de acuerdo) es un sistema que lleva anyos ya rodando y conce que al final, la valoracion de la Universidad es directamente proporcional al salario medio de sus graduados.. aqui el corporativismo es brutal, la relacion ex-alumni es esencial, y cuando pasas por caja con 10.000 USD por anyo, publica incluida… ya puedes decir que es buena, hayas visto lo que hayas visto..

    Nosotros no nos podemos ni imaginar un sistema privado (o copago) igual, porque aqui no existen sponsors de la misma talla… vamos lejos estamos, y estaremos (puro peso economico)… y un sistema publico debera transigir que ciertas disposiciones de orden publico sean aceptadas..

    Lo mas, es crear ambientes asepticos (con diversidad pero no con el uso de la institucion como reformador social) para desbloquear la actual gobernanza sin crear un estado de escepcion.. no se si me explico. La Universidad no es mas que un reflejo de la actual sociedad..

  • Manuel

    Si, tienes razon. No queria implicar que todos los que se presentan a Rector son malos tipos. Ahi esta el ejemplo de Andreu dejando Harvard por la UPF. Solo queria decir que por cada Andreu tiene uno de los otros;)

  • Hola Jesús,

    justo hace un par de días hablaba con varios compañeros (todos de la UC3M) sobre como en otros paises lo que se elige sería el equivalente al consejo de gobierno y estos, junto con otros organismos de los que depende la universidad, escogen al rector para la gestión de la misma entre personas expertas en eso: gestionar (en concreto ponía como ejemplo el ayuntamiento de Helsinki que funciona así).

    El principal problema que me plantea este sistema es que, como bien has dicho, estamos en España y eso hace que se puedan dar casos como los de tantas fundaciones y cajas donde al final los cargos son puramente pago de favores políticos y los usuarios los grandes perjudicados.

    Finalmente decirte que aunque mi caso es el de uno de esos alumnos que estan a punto de salir (espero) de allí, también es cierto que en el caso del actual rector los cambios empezaron a notarse a los 4 meses, no 4 años, de salir elegido luego es muy posible que todavía lo note antes de presentar mi PFC…

  • Muy oportuno el post del profesor Jesús Fernández-Villaverde.
    En España también hay “círculos” que piensan en la importancia de modificar el modelo de gobernanza de las universidades y de los centros de investigación. Pueden verse las opiniones y los datos al respecto, desde una perspectiva sociológica, en el informe 2009 de la Fundación CyD sobre la Universidad española: http://www.fundacioncyd.org/wps/portal/

    Por otra parte, el modelo universitario norteamericano es muy desigual. Hay modelos europeos eficientes y, al mismo tiempo, más homogéneos en Europa, por ejemplo en los países escandinavos o los Países Bajos: http://scimagolab.com/blog/. Podríamos empezar por imitarles…

  • Compartiendo con este post que el diseño institucional que subyace al sistema de gobierno y organización de las universidades públicas españolas no es el óptimo, creo que hay algunas cuestiones que habría que aclarar si se quiere respetar el “principio de consistencia” y evitar las falacias categoriales.
    1. En el post se confunde dos conceptos que son distintos: el de autonomía universitaria y el de organización democracia de la universidad. No son lo mismo. Puede haber autonomía sin democracia, y puede haber democracia sin o con muy poca autonomía. El post no aclara sin el bloqueo de la eficiencia de este diseño institucional reside en el grado de autonomía, en el grado de democracia o en la combinación de ambos a la vez.
    2. Pudiera parecer, leyendo el post y alguno de los comentarios, que el concepto y la práctica reiterada “de la autonomía universitaria” fuera un invento de los constituyentes españoles de 1978 (o una reacción postraumática a la dictadura). El concepto de “autonomía universitaria” tiene una larga tradición vinculada en Europa a la defensa de la libertad de pensamiento y científica frente a los poderes reactivos a la crítica racional de las iglesias y la monarquías (unos por su “santidad”, y otros por su “autoridad” que decía Kant).
    3. Presupone el artículo que los actores corporativos del interior de la comunidad universitaria (profesores, alumnos, PAS) tienen intereses privados que se superponen a los intereses generales de una institución pública, comparto en gran medida esta visión en partir del diseño institucional dominante . ¿Pero por que presupone el autor del post que las empresas privadas no tienen esos mismos intereses y las introduce en la dirección óptima de una gobernanza eficiente de la universidad?
    4. Existen muchos modelos de autonomía y de democratización de las universidades públicas: ¿por qué solo se citan los anglosajones, y no los modelos alemanes o franceses que tienen también un altísimo nivel de productividad teórica y científica?.
    5. Si uno de los problemas reside en el modelo de rector y el autor del post propone un tipo basado en la experiencia y la destreza en un área específica cual es la “gestión académica” ; ¿ qué más da que sea o no un eminente investigador en grupos cristalográficos , termodinámica o en el romancero castellano?. De hecho, el actual rector de la Universidad Carlos III, Daniel Peña, es un estadístico con un currículo investigador internacional excelente y ha sido seleccionado como Rector por el modelo actual. Los tres candidatos al rectorado de las Carlos III (Daniel Peña, Luciano Parejo y Francisco Marcellán) tiene un extraordinario currículo en sus especialidades , ¿ Los hablita eso para ser uno buenos rectores?. El mismo Mas-Corell, citado en los comentarios como contraejemplo al modelo actual,, puede ser o no un “gran gestor académico” pero su currículo de gran investigador no le abalan, según los criterios del post , más que a un buen gerente con largos años de gestión en centros de enseñanza superior. ¿El modelo actual es “malo” porque no selecciona a los mejores investigadores y docentes o a los mejores gestores?. Ambas propiedades no tienen por que ir unidas y más bien parece razonable pensar lo contrario. La relación entre ser un experto en investigación en grupos cristalográficos y ser un magnífico gestor académico es equivalente a la que puede haber entre la destreza en el esquí alpino y la habilidad para la fabricación manual de croquetas de jamón.
    Como ni el blog , ni el pots es de mi autoría o propiedad no explico cuales creo que serian las reformas necesarias para evitar los efectos perversos descritos en el pots, y que en gran parte comparto, sin por ello sacrificar ni la autonomía ( convirtiendo a la universidad en una escuelas taller de las grandes empresas) , ni la democratización (haciendo de la universidad una maestría de autoritarismo).

  • Señor Jesús: aunque coincido con usted en que la autonomía tiene incentivos perversos, la falta de ella también los tendría.

    Por ejemplo, si los ascensos puedieran ser influidos por el poder político, sería imposible que José García Montalvo escribiera cosas como “RIP: Ministerio de Vivienda” http://www.econ.upf.edu/~montalvo/columnas/vanguardia220610.pdf donde pedía abiertamente la supresión de ese ministerio. A mí este economista me ha servido de referente. La división de poderes es una virtud en la democracia. Y, ¿realmente cree Jesús que si diéramos a las Comunidades Autónomas control sobre las universidades estas serían más eficientes y no más clientelistas? Entonces, ¿cómo es posible que regiones como Valencia, Cataluña o Castilla-La Mancha estén casi en bancarrota?

    Por tanto, centrémonos en corregir los problemas que propicia la autonomía (endogamia, corporativismo) pero sin eliminar sus virtudes. Un modelo similar al británico. Incentivar haciendo que el sueldo de cada profesor depende de los resultados colectivos de la universidad (trabajos de investigación, patentes, evaluación de la calidad de enseñanza), para alimentar así la responsabilidad compartida. Se mantendría lo que tiene de bueno la autonomía, que son sus miembros quienes mejor saben como mejorar, y se centraría la intervención de los poderes públicos en el resultado.

    En las empresas bien gestionadas, se da mucha autonomía a los departamentos, y a los individuos, pues cada uno es el que tiene más información para saber cómo hacer mejor su trabajo. El control se centra en los resultados.

    Por tanto, tiene razón Jesús que para que haya buen gobierno es necesaria una cadena de responsabilidad que una a un empleado con sus accionistas.

  • Emilio:

    Como bien dice un comentario anterior, hay que distinguir entre autonomia y autogestion. Una cosa es que la universidad tenga autonomia y otra muy distinta es que los profesores, estudiantes y PAS sean los que voten al rector. En EE.UU. las universidades publicas tienen, argumentaria, mucha mas autonomia que en España y desde luego Garcia Montalvo podria haber dicho lo que dijo sin ningun problema (es mas, argumentaria que con menos disgustos que en nuestro pais).

    El mejor ejemplo, que ya he puesto antes, es el del Banco de España: es independiente del gobierno, pero no por ello los inspectores votan al gobernador.

    Gracias

  • “Los inspectores de hacienda no votan al director de la Agencia Tributaria y los conductores del Metro de Madrid no votan al presidente de la compañía”

    Y estudiar algo de Derecho Administrativo tampoco vendría mal…..

  • Rober

    Y eso del estudio del Administrativo a que viene? Es una queja formal de esas que tanto les gustan a los abogados españoles? Como decia mi querido profesor de mercantil de la carrera, “el atavico y torticero formalismo del derecho español”……

  • En realidad Jesús, a lo que me refería es que el ejemplo que has puesto es bastante malo, incongruente e inteligible….

    Que tiene que ver el Director General de la agencia tributaria con el rector? y con una concesión administrativa?

    Si quieres comparar al director general de la agencia tributaria con alguien comparalo con un director general del área de educación y cultura (que por cierto, el criterio en este caso es el nombramiento a dedo por el ministro de turno, sin ningún requisito previo, como si ocurre dentro de la siguiente subescala, de subdirector general… que al menos hace falta ser funcionario de carrera…)

    No te ofendas, pero el ejemplo era malo malo….

  • Enhorabuena Jesús por el post, que tanta falta hace, ya que lo que dices es un secreto a voces, aunque sin duda a mucha gente le viene bien el statu quo. En cuanto a lo de saber o no Derecho Administrativo, yo como abogada del Estado excedente no he detectado ningún problema jurídico en tu exposición, qué tendrá que ver la autonomía universitaria con el hagoloquemedalaganaynorespondo de los resultados que es como se suele entender el término autonomía por estos pagos. Los sistemas de gobernanza que dan buenos resultados fuera pueden darlos en España y no tienen ningún problema de encaje constitucional, faltaría más, se reforma la LOU y aquí paz y después gloria. Eso sí, a ver quien se atreve porque hay muchos intereses creados, como demuestran algunos de los comentarios a este post. De todas formas, recogemos el guante y dedicaremos un post jurídico en ¿hay derecho? a la gobernanza de las universidades en España

  • Rober:

    Bueno, ya veo que lo de “Y estudiar algo de Derecho Administrativo tampoco vendría mal…..” era simplemente para distraer la atencion del lector menos verso en nuestro ordenamiento juridico e intentar debilitar mi posicion con un argumentum ad verecundiam. Esto me deja mas tranquilo. Dos años enteritos estudiando en la carrera derecho administrativo, con la cantidad de horas que le tuve que meter, tirados por la borda habria sido un pena.

    Es bueno o es malo el ejemplo? Depende de como uno lo mire. Desde el punto de vista economico, que es el que importa en este blog, me parece que el director de la Agencia Tributaria y el Rector de una universidad son basicamente lo mismo (o el presidente del metro, pero esto me lo salto para que la respuesta sea mas corta):

    1) Tenemos que dar un servicio a la sociedad (servicio no en el sentido de DA sino el meramente economico de la prestacion de una actividad). En un caso, es el dar formacion y hacer ciencia. En el otro recaudar para la Hacienda.

    2) Ambas actividades tienen implicaciones para toda la sociedad mas alla de los meros “usuarios” de la misma. Aunque yo no estudie en la universidad quiero que esta funcione bien y aunque no pague impuestos quiero que la recaudacion este bien realizada, pues en ambos casos tiene consecuencias importantes en mi bienestar.

    3) Alguien tiene que ser el jefe de estas instituciones.

    4) Hay grupos con una vinculacion profesional muy directa con la institucion: en el caso de la AT, los inspectores, en el caso de la universidad, los profesores, PAS, estudiantes.

    1)-4) justifican mi afirmacion que la AT y las universidades en realidad se parecen mucho.

    Sin embargo, los inspectores no votan a su jefe pero los miembros de la comunidad universitaria si. Esto es una incongruencia.

    Que argumento existe por el que los inspectores no puedan votar, o en sentido contrario, que justifique que los profesores si?

    Se podria argumentar que el rector necesita mas autonomia que el director de la AT. Bueno, tambien la necesita el gobernador del BdE y no por ello lo votan los inspectores del BdE. Es perfectamente compatible autonomia e independencia de la institucion con un sistema diferente de nombramiento de sus gerentes.

    Es mas, yo nunca he dicho que los rectores tengan que ser nombrados a dedo. He propuesto el sistema de gobernanza de las universidades americanas (puso incluso un link a como lo hace Penn State) que es por medio de un comite social.

  • Elisa

    Gracias por la aclaracion sobre lo del derecho administrativo;) Un comentarista antes lo ha dicho muy bien: se confunde la autonomia con la autogestion y esto es muy diferente.

    En todo caso, espero con interes el post sobre los aspectos juridicos del tema

  • Señor Jesús,

    El problema práctico que veo es que el poder que perderían las universidades se les daría a las comunidades autónomas. Y si aquellas tienen problemas serios de gobernanza, de estas no digamos. El modelo que usted defiende para las universidades es casi idéntico al que tienen actualmente las cajas de ahorros: tienen autonomía pero buena parte de sus cargos son elegidos por la política autonómica y municipal.

    Por otra parte, usted propone como modelo el banco de España. Pero las funciones son bastante distintas. El Banco de España tiene un cierto color político mediante el nombramiento del gobernador y una cierta autonomía. Se basa en un equilibro entre que la voluntad democrática influya en su funcionamiento, y dar una estabilidad a un sistema financiero para que sea predecible. Ustedes lo toman como modelo a seguir. Bueno, no estaría yo seguro de que el resultado sea tan bueno. Entre 2000 y 2007 se concedió en España créditos masivos, digamos que poco solventes, al negocio promotor y constructor, con un saldo deudor pendiente de unos 450.000 millones de euros. Este crédito fue tan masivo que no bastó con los ahorros de los españoles para financiarso, sino que se acudió al mercado interbancario de Frankfurt, donde la banca española tiene un saldo deudor de 437.000 millones de euros (datos de 2010, estadística 36a, estadísticas financieras internacionales del FMI). Recomiendo la charla de Ricardo Vergés : parte 1 http://www.youtube.com/watch?v=WFjF-VbPoLI , parte 2 http://www.youtube.com/watch?v=-8xfpz4Td9U . Hasta la aprobación de la circular contable 3/2010 del Banco de España, la supervisión del crédito promotor e hipotecario estaba llena de agujeros enormes, como eso de valorar. Igual que las entidades de crédito tenían incentivos perversos, también los tienen los gobernantes, con una política que crea empleo y votos a corto plazo y arruina el futuro de la próxima generación. Pero entiendo que eso no es que el nombramiento del Gobernador por el Gobierno sea un mal procedimiento, sino que la gente tiene lo que se merece por votar a quién votó. Y debe aprender a exigir responsabilidades.

    La universidad tiene una función distinta de la del banco de España. No acabo de ver por qué la preferencia política de los votantes deba influir en si es más importante investigar más en un tema u otro. Quizá su propuesta es excelente a largo plazo, pero a corto plazo poner las universidades en manos de los políticos autonómicos será un desastre. Habrá una invasión de clientelismo. Ya me puedo imaginar a más de uno fastidiando la universidad pública para que los alumnos se vayan a las privadas de sus amigos. Esto pasa en la Comunidad de Madrid con la educación pública. Sé que usted me dirá, bueno, la gente tiene lo que se merece, y yo le doy la razón, a largo plazo, las comunidades mejor gobernadas tendrán mejor calidad de vida, y las que no lo están tendrán quiebras. Pero, verá, incluso si se implantara en España una ley de quiebras de Administraciones Públicas que haga a los votantes responsables de las decisiones de sus gobernates (remito a la entrevista de Manuel Conthe al vicepresidente del Banco Mundial Octaviano Canuto http://www.expansion.com/blogs/conthe/2010/12/10/entrevista-a-otaviano-canuto.html), aquí y ahora, poner en manos de los gobernates autonómicos las universidades, llevará al desastre.

    Y repito, la función de la universidad es distinta de la del banco de España. Debe tener libertad para investigar. Debe meterse en campos que no traen beneficio inmediato. Por tanto, démosle libertad, exigiéndole resultados. Incluyendo el cierre (y despido de todos) si no se alcanzan objetivos mínimos. Hay que quitar a los profesores la categoría de funcionarios, como se hizo en Finlandia. Por la cuenta que les tiene, ya se encargarán ellos de hacerlo bien.

    En resumen, lo que usted propone es poner a las universidades bajo el control de los gobiernos autonómicos. Primero reformemos estos, sino acabarán como las cajas de ahorros.

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