Como mucho de nuestros lectores saben, Olivier Blanchard es el actual economista jefe del FMI, sí, el que vino el otro día a hablar con el Presidente por lo de la Flexible Credit Line. Lo que quizás es menos conocido es que Blanchard, antes de ir al Fondo, era un macro excelente, con un tremendo prestigio y que siempre había mirado los datos de una manera muy interesante (nota a mis compañeros de Minnesota: sí, yo soy mucho más estructural que él en mis estimaciones, pero no debo de dejar de reconocer que siempre ha descrito sus VARs con inmensa gracia, pluma que ya bien querría para mí).
Y creo que por eso los informes recientes del FMI sobre la economía mundial se leen últimamente mucho mejor: su mano es clara (hace unos días ya citaba otro sobre los mandamientos de la consolidación fiscal). Ayer salió la actualización del World Economic Outlook y se coloca en la misma línea que lo que yo aventuraba el domingo pasado: la preponderancia de la evidencia sigue en el lado del mantenimiento de la recuperación mundial (se incrementa incluso el pronóstico para el 2010) pero se resalta el aumento notable de los riesgos generado por las tensiones financieras en los mercados de deuda. La actualización es muy cortita y merece la pena leerla entera, más allá del extracto que hagan los periódicos o de mi corto resumen.
Desde un punto más negativo, y para poner toda la evidencia que vamos teniendo en la mesa, el comercio mundial parece estar entrando en una época de debilidad y las ventas minoristas en EE.UU. tampoco van muy bien.
Actualización: Blanchard explica la situación en este artículo.