Nuevo gobierno: ¿mejor gobernanza y crecimiento?

El castigo electoral al partido del gobierno saliente ha sido tremendo. Ha pagado sobremanera la percepción que han tenido los electores de su gestión de la crisis. Una legislatura que termina con un último dato desalentador: desde el año 2007, nuestro PIB per cápita ha caído unos 5 puntos en comparación con la media de la UE27, volviendo a situarnos en esta misma media despúes de 9 años.

Como se ha discutido en varias ocasiones en este blog, el impacto tan espectacular de la crisis en el empleo ha de asociarse con un modelo de crecimiento insostenible y la ausencia de reformas a tiempo que hubiesen impedido esta debacle. Ésta no se gestó en una única legislatura, ni siquiera en dos. No queda más que confiar en que este nuevo gobierno dé los pasos adecuados para poder cambiar de rumbo y nos sitúe en la senda adecuada.

Pero, ¿de verdad, una mejor gobernanza importa si queremos enderezar el rumbo y alcanzar una senda de crecimiento alto y más sostenible?

¿Dónde estamos en los indicadores de gobernanza?

Este verano, Samuel nos presentó una serie de indicadores de gobernanza internacionales, llegando a la conclusión que estabamos en una situación intermedia si nos comparamos con los países de la UE.

Como ejemplo, detengamonos un momento en los indicadores que el Banco Mundial viene desarrollando desde el año 1996, (The Worldwide Governance Indicators (WGI)), que cubren unos 200 países y que se construyen en base a 31 fuentes de datos distintas que intentar captar las percepciones sobre gobernanza en encuestas, de organizaciones no gubernamentales, proveedores de información para negocios comerciales y otras organizaciones públicas internacionales. Una explicación detallada de la metodología utilizada se puede encontrar aquí.

En concreto, se trata de 6 indicadores compuestos que recogen otras tantas dimensiones de la gobernanza: la voz (participación ciudadana) y la rendición de cuentas, la estabilidad política y la ausencia de violencia/terrorismo; la eficacia del gobierno; la calidad de la regulación; el estado de derecho y el control de la corrupción.

Para razón de espacio, centrémonos en los países de la UE15. Al igual que el Indice Fedea de Actividad Económica , los indicadores se presentan normalizados de tal forma que cuando los datos son positivos (negativos) estaríamos por encima (por debajo) de la media cero y el valor 1 (o -1) corresponde con una desviación estandar.

Según los últimos datos, ocuparíamos las últimas posiciones en todos los indicadores de gobernanza, justo un poquito por encima o por debajo de nuestros compañeros de desgracia en esta crisis: Portugal, Grecia e Italia, a gran distancia de nuestros envidiados países del norte.

¿Y cómo hemos evolucionado en calidad de gobernanza?

Pues estos datos, al contrario de otras fuentes sobre gobernanza, no nos permiten decir que hayamos evolucionado muy bien, al menos desde que comienzan a estar disponibles, a mediados de los años 90. Como se puede observar en el Gráfico 1, hemos ido cayendo en todo y en especial en la estabilidad política y la eficacia del gobierno. Este último indicador recogería las percepciones acerca de la calidad de los servicios y el grado de independencia de presiones políticas, así como la calidad de las políticas, su implementación y la credibilidad del compromiso del gobierno con estas políticas. Curiosamente, este indicador no cae en esta última legislatura, sino en la anterior.

Langbein y Knack muestran que estos seis índices no discriminan en realidad de forma útil entre distintos aspectos de la gobernanza, sino que simplemente reflejan la percepción sobre la calidad de esta desde la perspectiva más amplia. Quizás se deba entonces interpretar de esta manera la caída de prácticamente todos los indicadores que se ha ido produciendo de forma progresiva en nuestro país a lo largo de toda la última década.

¿Existe una relación entre calidad de la gobernanza y crecimiento económico?

El Cuadro 1, al igual que otros ya infinitos indicadores, entre ellos la renta per cápita, vuelve a ser un calco de un mapa de Europa, de norte a sur. Los países del este estarían aún por debajo de nosotros, al igual que la mayoría de los países en desarrollo. Si nos centramos aquí en los trabajos que han utilizado los datos del BM, constatamos que prácticamente todos obtienen una fuerte correlación entre las rentas per cápita de los países y la calidad de su gobernanza, aunque aparezca una gran heterogeneidad entre distintas regiones del planeta (Quibria, por ejemplo, muestra que Asia podría ser una excepción).

En realidad, la constatación bastante generalizada de que exista esta correlación tampoco es especialmente útil en términos de aplicabilidad política. Sí lo es si podemos mostrar que existe causalidad entre la renta de los países y la calidad de su gobernanza y en qué dirección. Esto es, una mejor gobernanza nos llevaría a tener mayores rentas per cápita o, por lo contrario (o incluso de forma complementaria), es precisamente con la consecución de unas mayores rentas que podemos mejorar la gobernanza. Alternativamente, igual se trata simplemente de que ambas están correlacionadas con otros factores.

Para resolver estos enigmas, varios trabajos en la literatura sobre crecimiento económico se han dedicado a documentar el hecho de que las diferencias en las rentas per cápita de los países se pueden asociar con las diferencias existentes en sus “infraestructuras sociales” (que recogerían la calidad de las instituciones y de la gobernanza). Estas infraestructuras se deberían considerar como endógenas y para controlar esta endogeneidad bastaría con remontarse a factores históricos asociados con los orígenes coloniales de los países que ya generaron diferencias en gobernanza e instituciones iniciales (véase por ejemplo los trabajos seminales Hall y Jones y de Acemoglu, Johnson y Robinson . Utilizando una estrategia de identificación algo más sofisticada y los indicadores de gobernanza del Banco Mundial, Kaufmann y Kraay van un poquito más lejos. También llegan a la conclusión que existe un efecto causal positivo entre una mejor gobernanza y una mayor renta per cápita, pero que la causalidad inversa sería débil e incluso negativa, es decir, que una mayor renta per cápita no mejora la gobernanza. No se produciría pues un “círculo virtuoso” en el sentido de que una mejora en la gobernanza permita un mayor crecimiento económico y que éste, a su vez, permita alcanzar mejoras en la gobernanza. En conclusión, invertir en infraestructura social, aumentando la calidad de la gobernanza y, por lo tanto, mejorando instituciones (por ejemplo, las instituciones laborales sobre las que tanto venimos insistiendo en este blog) debería ser una de las claves para nuestro futuro crecimiento económico.

Otro argumento también extraido de esta literatura y que, a estas alturas, no nos debería costar entender en este país. En un paper reciente, Kong desarrolla un modelo de crecimiento endógeno al que incorpora la calidad de la gobernanza. Su principal argumento es que ésta afectaría a la productividad de la inversión pública que a su vez tiene un impacto positivo sobre el crecimiento económico. Este modelo podría bien explicar por qué los conejos en libertad no se encuentran en peligro de extinción en Castellón, o que la austeridad fiscal no debería asociarse con recortes indiscriminados del gasto público.

Conclusiones

En definitiva, son varias las implicaciones prácticas de esta literatura que podrían ser útiles al nuevo gobierno. La más importante quizás es que la remontada sólo se puede alcanzar “trabajando duro para mejorar la gobernanza de forma continua”.

Hay 29 comentarios
  • Buenos días, Florentino.
    Muy útil el artículo (y los datos) que voy a usar para añadir un poco de controversia que no alcanza a cuestionar la mayor: la tesis de que hemos de “gobernar la gobernanza”. Un inciso: Hay que ver lo cerquita de nosotros que están Francia y UK en la tabla de los malos.
    En otros artículos se aborda una lógica semejante. Es el caso del de Goodhart y Schoenmaker que comenta Samuel. “Poned otro(s) control(es) (UE Finance Minister, etc) y todo irá bien”.
    Hace unos días Jesús trajo otro de Sargent, la aceptación del Nobel, en donde compara la Federalización Fiscal USA del siglo XIX con lo de la UE de Hoy. Innegables similitudes de procesos incomparables.
    En primer lugar tenemos que preguntarnos si este proceso puede llevarnos a una situación a corto o medio en la cual “algo” supranacional sustituya y redistribuya. Desde salarios sociales a pensiones contributivas y no contributivas y desde sanidades universales y gratuitas a Gymnasiums cinco estrellas o leyes laborales comunes.
    Basta con esta pregunta para ver que es imposible sin un incremento de la fiscalidad suicida amén de Políticamente imposible. Partes cruciales y mayoritarias del estamento político y social no quieren (recordemos referendos negativos).
    Pues bien, si esto es imposible, ¿qué sentido tiene hacer que el tiempo transcurra con recetas buenas pero que no resuelven?

    La situación se define con sencillez: No tenemos balanzas comerciales positivas y durante las tres últimas burbujas nuestra base de costes redistributivos se ha incrementado como si el boom fuera eterno. Al romperse las burbujas tenemos que pedir prestado para mantener los gastos estructurales del estado de Bienestar (y Autonómico en nuestro caso). En ese momento ni nos prestan ni nos dejan quebrar ni nos atrevemos a marcharnos: Añadimos coste.
    La gobernanza ha de ser mejor, claro, pero en el caso de España la “desgobernanza” está en la raíz de estado autonómico y tenemos un “Finance Minister” impotente. ¿El Europeo será mejor? ¿Por qué si, por ejemplo, el estado Italiano ni su propio territorio controla (Napoles, Calabria, Sicilia)?
    Saludos.

    • Manu, no acabo de entender muy bien la dicotomia de estado autonomico = despilfarro versus estado centralizado = eficacia que se adivina en tu post. Alemania, Estados Unidos, Canada o Suiza son estados federales y sin embargo son eficaces. Grecia es un estado centralista totalmente ineficaz en el plano economico (y no digamos en el politico). Por otro lado cuando España era un estado centralista no se distiguia precisamente por su buena gobernanza. En cambio viendo las tablas sí puede intuir la corelacion de que cuanto mas pequeños son los estados mejor gobernanza tienen y, por tanto mejor nivel de vida disfrutan.

      • Hola, Josep.
        Es frecuente que hablemos de descentralización en casos de fragmentación y que olvidemos que los estados federales son descentralizados en lo crucial, las diferencias son tan accesorias que resultan imperceptibles.

        Hace unos días Jesus F-V y José Jarauta trajeron la conferencia de Sargent http://www.nobelprize.org/mediaplayer/index.php?id=1741 sobre la cesión de poder monumental desde los estados a Washington cuando hubo que reformar la constitución entre 1780 y 1840.
        Descentralización es delegar la ejecución de algo. Por ejemplo, en una empresa se descentraliza la producción de una línea de productos y hay un flujo constante de consultas y acuerdos o aprobaciones o rechazos. Decisión y control tienen un proceso y sólo hay una autoridad y un control.

        Fragmentación es que las partes tengan autonomía decisoria. En una empresa significaría que los países o las sucursales pudieran firmar convenios y desarrollar productos sin contar con la central. El convenio afecta a los costes en todos los mercados y muy rápidamente la empresa pierde el control de sus recursos humanos y de sus mercados.

        El primer proceso mantiene en todo momento el control, la responsabilidad, la capacidad ejecutiva y consultiva y, muy especialmente el acceso a economías de escala. Optimiza.
        El segundo lo pierde irremediablemente (por diseño) y se hace ineficaz porque pierde las economías escala. Es un proceso entrópico a efectos del conjunto.

        Cuando ese proceso se lleva a cabo por grupos que lo que buscan es una “segregación de rama de actividad o geográfica” la empresa está acabada y se muere por insostenible económicamente cuando hay que competir.
        Realmente sólo los procesos descentralizados aseguran la sostenibilidad de los organismos porque, aunque en la naturaleza se dan las policefalias, estas son anomalías genéticas que nunca llegan a término.
        Nuestros constituyentes no atendieron a criterios de sostenibilidad. Crearon un paraíso entrópico sin dinero para pagarlo. Por eso no tenemos una buena base para construir prosperidad y eficacia.
        Saludos

    • Buenas tardes/noches Manu, como siempre un comentario que da mucho que pensar. Saludos desde Málaga, ciudad repleta de obras. Hacía ya un tiempo que no veía tantos agujeros y desvios, Como Madrid, Gijón e infinitas más en los buenos tiempos. ¿Será que hay elecciones en breve? ¿Cómo andan por el resto de la CCAA? Cuanta razón con el tema de “la gobernanza de la gobernanza”.

      • Me uno a este comentario, sobre la responsabilidad de los votantes. Una democracia funciona bien cuando hay un grado de madurez política que se adquiere pagando por los errores. Por eso comprendo la postura alemana. Otro elemento clave, relacionado, es la información, para que los votantes tomen decisiones correctas. La información económica es mala, con medios controlados por partidos políticos.

        Todo esto nos debe llevar a pensar en un proceso de reforma política, incluso admitiendo que la poca inteligencia de los votantes.

  • Un tema interesante y oportuno, Florentino

    He ido a mirar el trabajo de Kaufmann y Kraay que referencias, pero el vínculo nos lleva al paper de Kong ¿Podrías corregirlo?

    Respecto a la mejora de las instituciones, ¿qué opinión os merece la propuesta de los minijobs? (Claro, que si tenéis en mente un post al respecto, mejor que mejor)

    • Hola Penny. Los mini-what? Ese debería ser el título del post si tuvieramos algo de tiempo. Aprovechando que estamos en el Simposio de la Asociación Española de Economía, he preguntado a algún colega alemán por el tema. Ni idea…

      • Hola Florentino y gracias por la referencia

        Aunque, si te soy sincera, el trabajo de Kaufmann y Kraay me ha parecido bastante flojito. En sus regresiones de renta per capita y medidas de gobernanza no controlan por ninguna variable de capital humano o físico, así que me entran muchas dudas sobre lo que realmente significan los resultados empíricos que presentan

        Saludos

        Saludos

    • Penny,
      hoy sale un buen articulo en EP Negocios, sobre los minijobs:

      http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/Miniempleos/calle/Karl/Marx/elpepueconeg/20111218elpneglse_4/Tes

      “En las cocinas de los restaurantes se trabaja por jornadas completas, 40 horas semanales; te pagan los 400 euros, y el resto, en negro”.

      “El economista del DIW, que es uno de los cinco grandes institutos económicos alemanes, no había oído aún que los minijobs podrían convertirse en el último grito de las exportaciones alemanas: “Oh, vaya… ¡no lo dirá en serio!”.

      Te lo dice todo…

  • Sorprende que estemos los últimos en estabilidad política (incluso por detras de Bélgica, con mas de un año sin gobierno, o Grecia o Italia), a no ser que por este concepto se entienda algo distinto de lo que indica el sentido común.

    Saludos.

  • Para entender el nivel de calidad de la gobernanza de un país, también hay que analizar a su ciudadanía y el interés que tiene por ser bien gobernada; sin eso es difícil encontrar una explicación.
    Recordemos lo que fuimos y de dónde venimos, que somos de los pocos que salieron de una dictadura sin expulsar al dictador, que murió casi glorificado. Que solo tenemos interés en mejorar trabajando poco y sin esforzarnos, que a la mitad de la población le repanpinfla la corrupción o ya le va bien tal como está y que con elegir a un pico de oro que se parezca a la media tiene suficiente -en el caso que nos ocupa ni eso-
    Creo que fue un inglés quien dijo que España era un país ocupado por su propio ejército, mantenido por la deshonestidad. Ahora ya solo queda lo último y parece que enquistado.

    Hablas de los envidiados países del norte, cuando me temo que somos unos pocos los envidiosos. Lo normal es que te digan que vivimos muy bien, mucho mejor que ellos, que no van de cervezas ni de tapas, que se levantan pronto y no disfrutan de la noche, y aún corre la leyenda que se suicidan con ganas y andan borrachos por la calle. Una leyenda muy útil cuando se quiere esconder las propias carencias.

    Las etapas económicas no suelen coincidir con las políticas, eso lo sabemos todos. Si comparamos la calidad intelectual de los gobernantes con el crecimiento de su país, descubrimos que a veces no coinciden; sin embargo, sí lo hace con el tiempo. El ejemplo norteamericano es muy claro: Bush no tuvo tiempo de ver como su pobre coeficiente arruinaba a su país, sin embargo, sus predecesores lo sufrirán.
    Nosotros hemos sido bien gobernados en contadas ocasiones y no podemos comparar demasiado, a menos que busquemos a quién debemos la sanidad que disfrutamos y cómo la hizo posible, y luego analicemos su nivel intelectivo, su preparación y el por qué de su elección.

  • @KE y NES

    A mi también me ha sorprendido mucho el resultado de estabilidad política (los otros no…). Realmente, si algo ha caracterizado a la democracia española desde la transición (comparación muy importante con la II República) ha sido la estabilidad gubernamental: sólo en una ocasión el gobierno ha perdido la confianza del parlamento, cuando en 1995 a Felipe González le fueron tumbados los presupuestos : comparado con las formaciones interminabls de gobierno en Bélgica, las legislaturas acortadas sistemáticamente porque algun socio del gobierno lo abandona cuando las encuestas le van mal como en los Países Bajos la última década, la inestabilidad gubernamental crónica italiana -que mucho ha tenido que ver con su incapacidad de tomar ninguna medida impopular como aquí han hecho todos los Presidentes del Gobierno aunque les costara las elecciones-, parece una broma que a España se la considere el país más inestable políticamente de la UE-15.

    Las únicas razones que se me ocurren para hablar de inestabilidad política en España son la cuestión terrorista -aunque afortunadamente cada vez de menor importancia, esperemos que de manera definitiva-; y aunque dudo que se sea consciente de ello en el extranjero, que el choque identitario cada vez más fuerte entre las comunidades nacionales más definidas de España (la mayoritaria castellana/española y las dos principales minorías, la catalana y la vasca), pueda crear fracturas sociales muy profundas como en Bélgica, especialmente si el partido que más había servido de puente entre ellas queda fuera de juego, entre otras cosas por ser considerado blando por todo el mundo en la cuestión identitaria.

    • KE y NES y Lluís, si, indudablemente nuestra última posición en el tema de la estabilidad política es debida al terrorismo. Literalmente:
      “Political Stability and Absence of Violence/Terrorism (PV) . capturing perceptions of the likelihood that the government will be destabilized or overthrown by unconstitutional or violent means, including politically]motivated violence and terrorism”.

  • Gracias por la aclaración, Florentino.

    Me autoenmiendo con la cuestión terrorista: cuando lo he escrito estaba pensando en ETA y no he caído en el 11-M y sus consecuencias.

    Aún así, pienso que a medio y largo plazo, es más peligroso para la estabilidad institucional en España la tensión identitaria creciente entre la mayoría y las dos principales minorías -aunque sea de manera pacífica- que la cuestión de ETA, que a fin y al cabo, siempre se puede reducir a un problema de orden público sin poner en jaque el funcionamiento y la viabilidad del estado.

  • ¿Estos conceptos son similares a lo que se conoce como “capital social”? Por lo que he leído en el capital social se miden diferentes tipos de confianza y de cumplimiento de las normas y se aprecia que sí influyen en el desarrollo y en el crecimiento, es decir, la propia estructura de la sociedad parece “presionar” a los gobernantes. ¿Tenéis pensado hablar algo de esto?
    Gracias

    • Penny, bien pudiera ser que en los años en que se produjeron atentados, se percibiera que el gobierno actuase con más firmeza dando señales de menor de que estos no generarían inestabilidad política, mientras que en los años sin atentados, momentos de tregua, ocurriera lo contrario, con gobierno y oposición a la greña y quizás una percepción de que los terroristas pudieran sacar algo a cambio, es decir, condicionar la política del gobierno….

      • Florentino, podría ser lo que dices, pero esta explicación no me cuadra mucho con
        las encuestas del CIS. Este organismo viene preguntando a los españoles por sus 3 principales problemas desde hace mucho tiempo (Los datos están en http://www.cis.es/cis/opencms/-Archivos/Indicadores/documentos_html/TresProblemas.html.)

        El máximo de la respuesta “El terrorismo. ETA” está en el año 2000, cuando se alcanza al 80% de los encuestados y viene descendiendo desde entonces. En la encuesta de noviembre de este año no llegó al 4%. Afortunadamente, parece que ha dejado de ser un problema

        Respecto a los nacionalismos -que también podrían afectar a la estabilidad política-, nunca se ha visto como un problema importante. El máximo en este caso es en 2005, alcanzando el 6,6% de los españoles. En la última encuesta, sólo el 0,4%

        No entiendo de dónde salen los encuestados que están detrás de los datos que presenta el Banco Mundial

  • La gobernanza de los países tiene mucho que ver con su trayectoria histórica. Somos herederos y en cierta medida “prisioneros” de nuestro pasado. Esto no indica un determinismo absoluto obviamente, pero es algo que no se puede ignorar. Ha habido por supuesto intentos en la historia de suprimir ese factor, con resultados desastrosos por cierto.

    Me estoy releyendo ahora “El problema nacional. Hechos, causas, remedios.” Ricardo Macías Picabea. (Madrid, 1899). Un ejercicio interesante para ver las persistencias en ciertos problemas. La conclusión evidente es que “el problema nacional” no es fácil de resolver, para muestra el último siglo. Quizás con un modelo “bien calibrado” resolvamos el problema de una manera limpia y sencilla, lo dudo . En su momento examinaré la evidencia si procede.

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ricardo_Mac%C3%ADas_Picavea

    Las resistencias son múltiples y las dificultades complejas. La última vez que voté a uno de los grandes partidos fué al PP en 1996. El que no lo haya hecho después (tampoco al PSOE) es fácil de comprender (para mí al menos) si uno se lee el programa de aquellas elecciones. Aquella vez llegué a la conclusión de que un programa no deja de ser un brindis al sol. Se podría intentar expresarlo matemáticamente pero personalmente lo considero una pérdida de tiempo (igual equivocadamente).

    http://www.pp.es/file_upload/recursos/pdf/20090915093224_127951152.pdf

    PD: Manu, la conferencia de Sargent no la apunté yo. Creo que fué Key Nes y JFV.

  • Pues sí, tienes razón, José, el enlace de Sargent lo trajo KEyNES. ¿En qué estaría uno pensando? Me gustó mucho esa conferencia y espero verla de nuevo estas navidades. Así que gracias a los dos: KeyNES y Jesús F-V.
    Por otra parte el índice de estabilidad política parece referirse a la estabilidad del proceso de gobierno (probabilidad de cambios violentos o revolucionarios) y confianza en que las políticas son estables, es decir no sujetas a cambios arbitrarios o imprevisibles de forma que los agentes puedan desarrollar iniciativas “con confianza” en el escenario jurídico, legal y político.
    Es este sentido hemos tenido malas experiencias los últimos años con cambios legislativos esperpéntocos y de pura revancha electoralista. Recordemos el de la ley de Educación, trasvase, fotovoltaicas, apellidos y tantas otras que alteraron radicalmente muchas cuestiones de entorno creando inseguridad y conflictos con la excusa de tener a la sociedad “tensionada”.
    Buenas noches

  • Muchas gracias por este artículo. Esta idea la he pensado muchas veces, así que me alegra verla desarrollada con rigor académico.

    La siguiente etapa es la acción. ¿Cómo mejorar la gobernanza? Pienso que hace falta un proceso de reforma política.

    Saludos

  • Muy intersante el post desde un punto de vista sociológico, político y sobre todo, histórico.
    ¿Que fué primero el huevo o la gallina? Para mi la clave está en la estructura social, que es la que demanda una gobernanza operativa, la evolución de la renta pienso que es un subproducto de esa gobernanza, y sólo en determinados casos en los que la inversión actue de forma apropiada, retroalimenta la buena gobernanza.
    Si no hay demanda no hay gobernanza, y sin ella la renta se resiente porque no es capaz de competir en un mundo competitivo.
    En nuestro caso la demanda es baja porque no se ponen las bases en edades tempranas para que se desarrollen capacidades importantísimas como la responsabilidad, el análisis o la exigencia, y se acaba demandando cosas que en en ambito personal parecerían estúpidas. Es por eso que vayan de la mano los informes PISA con los que nos muestra este post, y con muchos otros, todos apuntan en una dirección: La educación es un factor crucial para modificar actitudes que a largo plazo que no aportan un valor añadido (cada paso que se deja de subir nos aleja de los que si lo han subido). Se ha desatentido ese aspecto, como en multiples ocasiones se ha tratado en este blog, y seguiremos pagando las consecuencias.

    En cuanto al comentario de Josep M., puntualizar que EEUU, Alemania o Suiza no tienen unos nacinalismos periféricos que tratan con una ambiguedad calculada la segregación y ruptura del sistema. Cada caso es distinto y en el nuestro hay un poder político empeñado en ese objetivo, o al menos en compartimentar de forma “asimétrica” los derechos del conjunto de la sociedad. Pienso que la educación tiene mucho que ver en la perpetuación de ese tipo de sentimientos en cuanto que el uso de las señas identitarias con fines políticos esta generalizada… y consentida.

    Alguien tambien ha mencionado que las unidades políticas reducidas tienden a tener mas mejor gobernanza… no creo que sea cierto, EEUU es un claro ejemplo de todo lo contrario. Además, ¿Cuanto tiempo puede durar si los intereses nacionales no pueden ser defendidos?. Las taifas altomedievales producto de la desintegración del Califato de Cordoba son un ejemplo própio que está ahí para enseñarnos que, nos guste o no, es mas práctica la unidad y coordinación en espacios políticos amplios siempre y cuando sea posible. En las taifas aún pervivía la potestas pública, y un sometimiento a la ley, pero de poco les valió contra la agresividad y pujanza del mundo feudal ( Es bien conocida la responsabilidad que las parias y su debilidad militar tuvieron en la gestación de no pocas de sus inestabilidades políticas, y éstasa la larga provocaron su desaparición.

  • Mejor gobernanza es asumir responsabilidades es dimitir cuando no se avanza, es formar un buen equipo de gobierno.
    En 2007 ya se advirtió de la magnitud de la crisis, que se debían ajustar los gastos, poco a poco, un 3-5 % anual, ahora después de 5 años ya solo nos quedarían unos 5 años, un ajuste de un 3 % anual se puede asumir, no se puede asumir un ajuste de un 20 % anual, les ha pillado el toro por no hacer caso de los análisis de los economistas. Si se hace un ajuste no lineal, si es un ajuste bien estudiado, la economía se va recuperando y con la recuperación se va volviendo a recuperar las horas suprimidas (Alemania recorto horas en 2003-2008) Si el ajuste es traumático se para la economía, por la misma incertidumbre que crea y tensión que se crea, al bajar el consumo.
    Creo que la unica forma de salir de esta es con un plan de salida a 10 años, refinanciar la deuda a mas largo plazo, la carga que hay de deuda para los dos proximos años no es asumible.
    Asumir resposabilidades aqui nadie asumira responsabilidades, diran que la culpa es de los mercados o de quien sea cuanto mas lejos este mejor…el problema es que con nuestros problemas no contagiemos a paises que no tiene culpa.

  • Muchas gracias, Florentino, por el artículo.

    Es realmente interesante, aunque me parece muy, muy preocupante por 2 motivos

    1. “El trabajador no tiene derecho a sanidad pública ni a pensión del Estado”
    2. “El presidente electo Mariano Rajoy ha sugerido que lo implantará en España por recomendación del Banco Central Europeo”

    Ya sé que estáis muy liados con otras cosas, pero dada la importancia del tema creo que sería necesario que sacaseis tiempo de debajo de las piedras (por fa, por fa) para hacer una valoración de la propuesta de los mini-jobs. Afortunadamente, NeG siempre ha dado una gran importancia al funcionamiento del mercado de trabajo

    Mucho menos importante, pero también me ha llamado la atención, es la extensión de este tipo de contratos en Alemania. Si la información del artículo es correcta son 7 millones de trabajadores con este tipo de contratos (¡más del 15% de la población activa!). ¿Explican en gran medida los mini-jobs la diferencia entre la tasa de paro alemana y española?

  • Los datos que se presentan es una compilación de opiniones subjetivas. No dudo de la buena fe de los autores del estudio, pero si yo hiciese una media ponderada de las puntuaciones de los participantes del Festival de Eurovisión a lo largo de los años, esto no se podía decir que sea un índice válido para medir la calidad musical de los países de Europa.

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