Muros y rampas laborales, de Juanjo Dolado, en Expansión

(Nuestro colaborador, y uno de los principales promotores del Contrato único, Juanjo Dolado, ha publicado este excelente y clarísimo artículo en Expansión sobre el Contrato único. Dado la enorme relevancia del problema lo colgamos en neg)
En palabras del ministro de Guindos, “el paro no bajará durante toda la legislatura”. Es decir, el Gobierno no está ni se le espera. La situación se hace cada vez más insostenible y, como era previsible, las medidas adoptadas hasta ahora no han resultado efectivas. Lo que es más preocupante, el auténtico problema de nuestro mercado laboral sigue sin abordarse: la dualidad y el paro de larga duración. Tomemos un ejemplo concreto, en la última reforma laboral de 2012 se introdujo un nuevo contrato indefinido de emprendedores para empresas de menos de 50 trabajadores, con un periodo de prueba de un año (sin indemnización) y trufado de bonificaciones mientras se mantenga durante tres años. En principio parecía muy atractivo pero apenas ha alcanzado un 8% de la contratación total en su primer año de funcionamiento. ¿Por qué? Simplemente porque prorrogarlo más allá del primer año supone, en caso de despido, que el trabajador acceda a una indemnización de 20 o 33 días de salarios por año de servicio. La brecha de los costes de despido, un autentico muro a ojos de nuestros empresarios y origen del cáncer de la dualidad, sigue sin resolverse pese a que la reforma laboral la ha recortado algo.

Este diagnóstico ha sido hecho por activa y por pasiva, por economistas españoles y por las grandes instituciones internacionales que controlan nuestra evolución económica. La solución es bien sencilla: sustituir el muro por una rampa gradual. Se trata de reemplazar un buen número de contratos temporales por un contrato único (CU) indefinido que, partiendo de unos 10 días de indemnización, aumente suavemente (digamos 2 días por año de servicio) hasta alcanzar un máximo de unos 25-30 días. Ello sería compatible con mantener contratos temporales de sustitución (bajas por enfermedad y ma/paternidad). Cualquier función que se pueda llevar a cabo con un contrato temporal actual se puede realizar con el CU pues aquellos (no todos) ya pagan 11 días de indemnización. El razonamiento es muy sencillo: si el trabajador es rentable, prorrogar su contrato apenas aumenta el coste marginal del despido. En consecuencia, la probabilidad de prorroga será sustancialmente mayor. Al aumentar la antigüedad, aun cobrando menos por año de servicio, el monto total a percibir en caso de despido será superior al que se percibe con la regulación vigente. Por ejemplo, un despedido con un año de antigüedad a 33 días, recibirá 3 días menos que alguien despedido al cabo de tres años con la escala del CU.

Hace unos días, el corresponsal en España de un conocido diario financiero extranjero me comentaba que le había preguntado a la Ministra Báñez por qué no se adoptaba una medida tan obvia. Le respondió que era inconstitucional. España es uno pocos países occidentales (junto a Finlandia, Francia, Portugal, Suecia y Luxemburgo) de los 34 que firmaron el Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) donde se establece un conjunto de reglas en términos de protección al empleo con el fin de mantener el principio de causalidad en la rescisión de un contrato laboral (procedente, improcedente, etcétera).

Ello podría chocar con el CU en la medida en que este es más flexible que los contratos indefinidos actuales. Un caso similar se produjo en Brasil en 2008, cuando el Presidente Lula da Silva rechazó la ratificación de dicho convenio por ser incompatible con su programa de modernización de la economía brasileña. Si la constitución permite que hayan 6,2 millones de parados, hay que cambiarla. Otra manera de salvar este obstáculo, como han señalado Samuel Bentolila y Marcel Jansen (“La viabilidad jurídica del contrato único”, 2009), seria restablecer con el CU el procedimiento del despido exprés vigente hasta 2012, según el cual el trabajador pierde el derecho a impugnar si cobra la indemnización depositada por el empresario en un plazo de 48 horas. Por último, si tampoco esto se lograra, siempre podrían crease dos CUs, uno por despido procedente (digamos 10-18) y otro improcedente (10-28). En todos los casos permanecería la nulidad por despido discriminatorio y se podría crear un protocolo específico para los despidos colectivos donde las indemnizaciones del CU servirían de referencia.
La siguiente cuestión es qué hacer con la protección del desempleo. Existe amplia evidencia sobre que lo nocivo es la duración de las prestaciones y no su generosidad, que ayuda a mantener el consumo. De hecho, si el CU redujera la protección al empleo (algo muy improbable) sería bueno compensar al trabajador vía un aumento de la tasa de reemplazamiento de las prestaciones. El Gobierno ha hecho justo lo contrario: reducir esta última tras 6 meses (del 60% al 50% del salario) manteniendo su duración en 2 años.

Finalmente, queda como resolver el problema de 3,5 millones de parados de larga duración, de los cuales 926 mil tienen menos de 30 años y cerca 600 mil solo tiene primaria o la ESO. Muchos tienen hipotecas y obligaciones familiares. La única solución es la formación profesional dual que solo pueden ofrecer eficazmente las agencias privadas (con tarifas razonables en función del éxito en la recolocación), todavía con muchas dificultades para ejercer dicha función porque patronal y sindicatos se resisten a perder sus rentas de monopolio.

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Juan J. Dolado, Catedrático de Economía, Universidad Carlos III de Madrid

Hay 16 comentarios
  • (1/2) El contrato único siempre me ha parecido una idea brillante. Por el muro y la rampa que tan bien explicado está en el post y porque da más derechos y seguridad a la inmensa mayoría de los nuevos contratos que se hacen cada día. Sin embargo, nunca me gustó la idea de descausalizar el despido que se introducía en sus primeras formulaciones. Ante las críticas recibidas se optó por reformular la idea y establecer dos escalas, una para el despido procedente y otra para el improcedente, lo cual llevó a que Bentolila les dijera a los niños que “ya no hay excusas jurídicas para no adoptarla”.

    A pesar de ello, los críticos del CU (los pocos que han leído algo sobre el asunto) continuaron y continúan centrando sus críticas en la que fue la propuesta inicial diciendo que se pretende imponer el despido libre y suprimir la tutela judicial; esto les ha permitido eludir el debate sobre el contenido. Por esta razón me sorprende que nuevamente se recupere la idea inicial del despido sin causa o de recuperar el despido exprés y, sólo como último recurso, aceptar las dos escalas de indemnización. Creo que esto sirve para introducir elementos en el debate ajenos a la esencia de la propuesta y que justifican que no sea aceptada… tampoco ayuda que cada vez bajéis más la cuantía de la indemnización.

  • (2/2) Pienso que se debería concretar la propuesta de CU en sus dos puntos esenciales:

    1- Supresión de los contratos temporales, excepto el de interinidad.
    2- Modificación de los artículos 53 y 56 del ET para introducir una escala creciente en la indemnización por despido.

    De esta manera quedaría claro que no se modifican ni las causas del despido, ni el acceso a la jurisdicción, ni la regulación del despido colectivo. A algunos solo les quedaría el argumento de que la propuesta está hecha por el demonio.

  • Totalamente deacuerdo con cada una de las líneas. Cuando los partidos políticos, sindicatos y patronal se ponen deacuerdo en algo en este país, un tufillo de desconfianza envuelve la cuestión. Por mi expeciencia directa, en un país donde más del 90% son pymes y de estas más de un 80% microypymes (léase autónomos con algún trabajador/a a cargo), crear empleo es imposible por los partidos costes asociados q conlleva. Es imposible.

  • Dos observaciones:

    1. Tal vez la misma distinción procedente/improcedente revela un vicio de origen en la concepción del contrato laboral.

    2. Un trabajador que pierde el empleo de forma ‘procedente’ y achacable unicamente a su prestación (ej: bajas y retrasos numerosos e injustificados) cobra, independientemente de la indemnización, en cualquier caso el paro. ¿Por qué?

  • Entiendo los argumentos en favor de una prestación por desempleo más generosa y más corta en duración. Pero no sé si la evidencia a la que se refiere Juanjo Dolado incluye países con 27% desempleo y una larga depresión.

    Si yo fuese el Gobierno y tuviese una dotación aproximadamente fija para prestaciones por desempleo, no sé cómo podría aprobar una prestación más generosa y más corta, aunque fuera muy consciente de sus bondades. Tengo 27% de paro y durante mucho tiempo sé que voy a estar por encima del 20% de paro. Qué hago? aumento las prestaciones y reduzco su duración para que la gente tenga más incentivos para buscar trabajo?? No es la situación miserable de empleo y el nivel reducido de las prestaciones suficiente incentivo para buscar trabajo?? No debe en este contexto el gobierno limitarse a garantizar un mínimo de prestación todo el tiempo que sea necesario dado que los incentivos correctos ya están dados con la penosa situación de desempleo??

  • Buenos Días.

    Esto sí que es un verdadero problema ” Finalmente, queda como resolver el problema de 3,5 millones de parados de larga duración, de los cuales 926 mil tienen menos de 30 años y cerca 600 mil solo tiene primaria o la ESO”, ¿ se pondrán los sindicatos algún día a trabajar en serio y dejar los slogans a un lado ? ¿ y los trabajadores les pedirán explicaciones a los sindicatos ?, demasiada publicidad…¿ Conseguirá el ciudadano español algún día mirar verdaderamente por su País ?.

    El desempleo de tantas y tantas personas, y además sin preparación es un gran problema, pero sigo viendo el problema de nuestro País en el no tener una conciencia de Estado, ni por parte de la política, ni por parte de los ciudadanos, y no sentir amor propio por tu País, ya es un grave error, eso esta en el sentir de los ciudadanos no se puede aprender, o se tiene o no, y hasta que esa actitud no prevalezca, mucho me temo, que nada de nada.

  • Disculpen, me olvidaba, creo que nos falta enamorarnos más de nuestro propio País, como si la letra de esta canción fuera entre un ciudadano español y España, una relación entre dos, si algún día se cumpliera, sería todo mucho mejor, podría haber problemas, pero se intentarían solucionar con madurez esos problemas, con responsabilidad.

    http://www.youtube.com/watch?v=NZM9ID06TdY

    Se sufre viendo como está nuestro País…no se lo merece, pero debemos tener más cercanía como ciudadanos hacia nuestro País, estrechar más las relaciones.

  • Yo admirando su contrato vuelvo a decir que por lo que he leído estos días parace posible reestablecer el contrato indefinido tradicional por las siguientes razones:

    1. Por ser posible la bajada los tipos del impuesto de socidades de Pymes a tipos como en Francia
    2. Por ser posible bajar 2 puntos todavía la cuota a la seguridad social del empleador para tenerla como Alemania(eso creo).
    3. Por poder incentivar el ahorro del empresario a futuro con el modelo austriaco de fondo indenizatorio.
    4. Por poder todavía mejorar la financiación de la empresa como e Francia con el pago del Iva según cobro factura.
    5. Por poder hacer lo que se ha dicho bajando la indemnización por causas economicas de 20 días a 15 por año de servicio como parece que es más general en Alemania consiguiendo aproximarlo al tipo de los temporales, y aumentando el sueldo de la prestación por paro a pagar por el estado aplicado durante menos tiempo aduciendo que es el estado el que tiene que asumir en mayor proporción la indemnización de un contrato fijo ya que es el que promueve el fijo, que en otro caso sería contratos a 10 años con mucha menos indemnización para el empresario.
    6. Por poder hacer una justicia independiente que promueva jueces que defiende nuestro estado social constitucional y que como en Alemania analicen cada caso concreto de las personas despedidas
    7. vaciar el despido improcedente

    Vamos que es cuestión de establecer una cultura empresarial del esfuerzo y de la responsabilidad social. Un saludo

  • El CU tampoco ataja el problema masivo de despido de jóvenes en periodos contractivo. Si la economía vuelve a caer a los 10 años, los primeros que saldrían serían igualmente los más jóvenes.

  • Muchas gracias por este post tan ilustrativo. Sin embargo hay determinadas cosas que me parecen sorprendentes con respecto a la concepción o inconvenientes que se atribuyen al CU.
    -Desde mi punto de vista el CU no tienen nada que ver con la causalidad y son dos conceptos totalmente compatibles.
    -En España en realidad siempre ha existido el despido libre, que se ha llamado improcedente, con la única salvedad de su elevado coste. Pero son dos cosas distintas.
    -Creo que una solución muy interesante sería ligar el contrato único a un fondo de capitalización tipo austriaco, fomentando la competencia tanto a nivel de empresarios en para retener los trabajadores como la competencia en formación y productividad de los trabajadores. Es muy extenso de explicar, pero para los interesados el modelo está colgado aqui: http://golpedefecto.blogspot.com.es/2013/05/el-contrato-unico-el-modelo-austriaco-y.html

  • No es cierto, Carlos. El problema de la dualidad es que los ajustes de producción se realizan con despidos y no con reducciones de jornadas. Si su empleador se plantease la necesidad de reducir la producción dentro de diez años, despedir a ese nuevo indefinido-según el esquema 10 días indemnización/año con un aumento de 2 por año-le costaría 190 días. Con ese coste es posible que se plantease que le resultaría más rentable reducir la jornada laboral que implementar despidos. Si, de cualquier manera, se decidiese a despedir, ese trabajador habría ganado: Diez años de estabilidad laboral que no habría tenido con el actual sistema, 190 días indemnización que no habría tenido siendo temporal y una formación laboral durante diez años que no le habrían proporcionado en su calidad de trabajador de usar y tirar.Es cierto que los veteranos indefinidos mantendrían una ventaja competitiva, dada su mayor antigüedad-mayor coste de despido, con respecto a los nuevos. No obstante, si comparamos el nuevo contrato, no con el antiguo fijo-por el que todo el mundo suspira-, sino con el medio de eventual en sus múltiples variantes, la conclusión es que el nuevo trabajador gana en vez de perder. ¿Hacia dónde hemos de mirar pues, hacia el óptimo inasequible o hacia la media mejorable?

  • Está claro que el sistema laboral español esta quebrado debido a su mal diseño.
    Por tanto hay que cambiarlo completamente, el CU con indemnización austrica me parece un buena solución. Si no funciona se vuelve a cambiar y copiamos el de otro pais en el que el mercado laboral funcione. No creo que con ningún otro marco distinto del actual podamos estar peor que ahora.

    En cualquier caso este monstruo que es el marco laboral español debe desaparecer ya, no merece la pena conservar nada de nada y lo mismo podría decirse del deleznable estado de la autonomías.

    Hasta ahora el mantra de los políticos, empresarios y sindicatos ha sido hacer mini-reformas “para que todo cambie para que todo siga igual”… y lo han logrado a costa de todos los trabajadores españoles.

  • Creo que se hace demasiado dogma de la supuesta eficiencia de las agencias privadas de empleo… en el caso alemán, la evaluación ex-post de las reformas Hartz puso de manifiesto que la externalización de la intermediación y formación laboral fue un auténtico desastre. Como mínimo, podría defenderse un modelo mixto: no creo que sea imposible que existan oficinas públicas de empleo eficientes, como ocurre en Francia o en el Reino Unido. Se debería empezar con alguna experiencia piloto… es evidente que los incentivos de las empresas privadas a colocar primero a los parados mejor formados es difícil de resolver, y a menudo puede resultar en emparejamientos no eficientes (los colocarán en la primera oferta de trabajo que les aparezca)

  • Queridos economistas de Nadaesgratis:
    Da igual que recomendéis el contrato único, no saben lo que es ni les interesa… Están mejor así, tranquilitos sin trabajar en el Ministerio, esperando a los alemanes a que se lleven a 5.000 jóvenes de intercambio, ¡que triste¡ La Ministra de esto ni idea, ¿otro tipo de contrato más para hoy?. Su formación del nivel de Pajín o Aído.
    Da igual que recomendéis una revisión a fondo de la imposición, hay mucho lobby tras las deducciones y los apaños desincentivadores de la actividad. Es mejor seguir poniendo parches y tocando cositas. En el Ministerio se está mejor tranquilito, haciendo cuatro cálculos con los tipos para arriba y para abajo…
    Da igual que recomendéis una reducción de gasto. Hay que recolocar a los pesebreros de cada partido. ¡¡Vivan las Diputaciones¡¡ (Un departamento de la CCAA se puede encargar de todo sin parafernalias). Ya les dejamos sueldecito a los alcaldes de menos de 1.000 habitantes, antes eran los de 1.500, luego los de 1.000 y ahora se queda en nada… y de acuerdo con el PSOE nada, sería todavía más liviano el maquillaje. Siguen gastando como les da la gana en lo que no se debe y colocando a sus caciques.
    Pero ¿en qué país estamos?
    Por favor, seguid desde aquí poniendo el dedo en la llaga, aunque no sirva para nada. Por lo menos que vean que nos somos cómplices de su entramado que está provocando tanto sufrimiento, mientras ellos en su poltrona ven pasar el tiempo.

  • Solo estoy en desacuerdo con un punto del post. El principal problema de nuestro mercado laboral (y de muchas otras cosas) no es que el actual sistema funcione mal, sino que los agentes sociales (sic) no permitan modificarlo por muy perentorio que sea. Si se desatara ese nudo gordiano la situación mejoraría, ya fuera mediante el CU u otra solución alternativa.

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