España en la Encrucijada

Ciclos Económicos Diferentes

Si nos fijamos en la tasas de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) medido a precios constantes, formar parte de la Eurozona ha sido bueno para la España.  El Gráfico 1 representa la evolución trimestral de los índices del PIB real de España y de la Eurozona normalizados a 100 en el primer trimestre de 1998 cuando se creó el euro.  Desde el primer momento España ha crecido más deprisa que la Eurozona y 10 años después, en el primer trimestre de 2008 España había acumulado 18.4 (=143.4–125.0) puntos porcentuales de diferencial de crecimiento.

Pero desde el primer trimestre de 2008 hasta la fecha a España no le ha ido tan bien.  La disminución del PIB real de la Eurozona fue más rápida que la del PIB real español. La Eurozona tocó fondo en el segundo trimestre de 2009 y España se retraso dos trimestres.  La caída fue un poco más profunda en la Eurozona ---el valor mínimo de su índice fue 94.6 mientras que el español se quedó en 95.0.  Pero la recuperación de la Eurozona ha sido mucho más vigorosa.  En el tercer trimestre de 2008 el índice del PIB real de la Eurozona había recuperado el 41(=2.2/5.4) por ciento de la brecha y el español tan solo un preocupante 6 (=0.3/5.0) por ciento.  En el Gráfico 2 aproximamos el objetivo a la recesión,  renormalizando las series del PIB real para hacer que el valor del primer trimestre de 2008 sea igual a 100.
Una explicación que nos sirve para los dos gráficos es la mayor volatilidad de los ciclos económicos en España.  O, mejor dicho de este último ciclo, o sea desde que España, se integró en la Eurozona, y por primera vez en su historia fijó su tipo de cambio con el de otros quince países y decidió por consensuar su política monetaria.   Esa mayor volatilidad ---a la que a veces nos referimos con la expresión más ambigua pero más impactante de ``ciclos asimétricos''---  justifica que España haya crecido más deprisa que la Eurozona en este último ciclo y habría hecho que la reducción de su PIB hubiera sido mayor.  Pero sin entrar en los detalles de un estudio comparado de los ciclos económicos, que requeriría de una metodología más sofisticada que unos  índices, lo que el Gráfico 2 pone de manifiesto es que la economía Española corre el serio riesgo de estancarse en el valle de la recesión.
Este riesgo de estancamiento se agrava en un régimen de tipos de cambio fijos, y se agrava todavía más cuando se comparte la política monetaria con un grupo de países que te están dejando atrás.  Los tipos de cambio fijos obligan a España a tener una tasa de inflación menor que la de la Eurozona si quiere depreciar su tipo de cambio real para aumentar la competitividad de sus empresas.  Y eso no está ocurriendo.  Entre enero de 1998 y octubre de 2010, según el índice de precios de consumo armonizado, la tasa de inflación española ha superado en 13.6 puntos porcentuales a la tasa de inflación de la Eurozona ---el valor del índices de precios de la Eurozona ha pasado de 100.0 a 128.8 y el español de 100.0 a 142.4.  El riesgo de la política monetaria compartida es que cambie de signo en el momento más inoportuno. (Este argumento sobre los problemas del euro se lo escuché por primera vez a Pedro Videla.)  Durante la expansión, la debilidad del crecimiento de Alemania y Francia, hizo que el Banco Central Europeo (BCE) siguiera una política monetaria expansiva que exacerbó el ciclo del sector de la construcción español.  Y ahora, si la recuperación de Alemania se consolida, el BCE puede cambiar el signo de su política monetaria y hacerla más contractiva dificultando todavía más la recuperación en España y en los demás países de la periferia de la Eurozona.

La Encrucijada

De una forma o de otra, es evidente que en el otoño de 2010 España se encuentra en una encrucijada.  La crisis financiera global, el desplome del sector de la construcción, la disfuncionalidad del mercado de trabajo español, los problemas de la banca española, y la cuantía ---y la ineficacia--- de la parte discrecional del rescate fiscal han llevado a la economía española al borde del abismo, al que se asomó por primera vez en mayo de 2010 con la crisis griega, y al que se ha vuelto a asomar en noviembre con la crisis irlandesa.
La falta de crecimiento del PIB ---cuya tasa se quedó en el 0.0 intertrimestral en el tercer trimestre de 2010--- el desempleo masivo ---cuya tasa alcanzó el 20.2 por ciento según la Encuesta de la Población Activa en el mismo periodo--- la falta de crédito a las familias y a las empresas fuertemente endeudadas ---debidos sobre todo a la exposición de la banca al sector de la construcción y que han hecho que de las 43 cajas de ahorro que había en 2009 quedaran únicamente 14 en julio de 2010--- y las dudas sobre la solvencia del estado  ---el déficit público español alcanzó el 11.2 por ciento del PIB en 2009, de esa cuantía 3.6 puntos se debieron al rescate fiscal discrecional y 3.5 puntos a la disminución de la recaudación y al aumento del subsidio por desempleo--- son las cuatro esquinas de un rombo vicioso que se retroalimenta y del que es muy difícil salir. (Esta descripción de la coyuntura española se la oí hace poco a Juan José Toribio.)
La falta de crecimiento es la consecuencia de los otros tres problemas y a su vez contribuye a agravarlos.  Como no hay crecimiento las empresas reducen su actividad y sus plantillas y el paro aumenta.  Y como hay mucho paro el consumo disminuye y las expectativas de crecimiento se deterioran.  Como no hay crecimiento las personas y las empresas pierden el crédito ---o sea la capacidad de convencer a la banca de que van a devolver sus créditos. Y como no hay demanda de créditos solventes, la banca reduce su volumen de negocio y sus cuentas de resultados se resienten.  Por último como no hay crecimiento el déficit público aumenta por el funcionamiento de los estabilizadores automáticos:  los ingresos fiscales se reducen y los gastos del subsidio por desempleo aumentan.  Y como aumenta el déficit el gobierno se ve obligado a realizar un ajuste fiscal ---a reducir sus gastos y a subir los tipos de los impuestos--- que a su vez reduce el crecimiento.
Entre el desempleo, la banca y el déficit también hay iterrelaciones parecidas que contribuyen a agravar esos tres problemas.  El desempleo reduce la solvencia de los hogares, puede obligar a entrar en mora a los propietarios de las hipotecas y agrava los problemas de la banca que se queda sin clientes y que tiene que provisionar las insolvencias.  Y a su vez las dificultades para obtener financiación dificultan la creación de nuevos puestos de trabajo, reducen el consumo, y agravan el problema de desempleo.  El desempleo agrava el déficit al aumentar los gastos del seguro de desempleo y el déficit agrava el desempleo porque limita la posibilidades de una expansión keynesiana que podría contribuir a crear empleo temporalmente.  Por último los problemas de la banca agravan el déficit publico ---los casos de Irlanda y de Islandia son dos ejemplos recientes especialmente graves y llamativos--- y el déficit público puede agravar los problemas de la banca obligándola a financiar su deuda y dificultando su acceso a los mercados del ahorro cuando la calificación de la deuda pública se deteriora.

Unas Reformas Pendientes de Confirmación

¿Qué puede hacer el Gobierno de España en esta coyuntura tan compleja?  Antes que nada cumplir lo prometido.  Y terminar cuanto antes las reformas que se pusieron en marcha en mayo de 2010.  La reforma laboral ha reducido los costes de despido.  Se ha dejado en el tintero la unificación del contrato laboral y ha dejado para el desarrollo reglamentario la reforma de la negociación colectiva que es absolutamente fundamental para reducir los costes laborales y para adecuar la negociación de los salarios a las circunstancias individuales de las empresas.  La Ley de Cajas que ha reformado el sector y ha abierto la posibilidad de transformar las cajas en bancos, ha servido para consolidar el sector en Sistemas Institucionales de Protección (SIP).  Pero los SIP todavía no han adoptado su forma definitiva y, por lo tanto, todavía no han pasado por la prueba de los mercados.  La reforma de las pensiones ---una reforma de mínimos que posiblemente retrase la edad de jubilación y aumente el número de años que se tienen en cuenta para el computo de la base reguladora--- se ha anunciado y se ha retrasado dos veces por lo menos. El último retraso ha puesto la fecha límite en marzo de 2011, y quizás fuera conveniente adelantar esa fecha.

Y Otras Reformas Mucho Más Radicales

La mayor parte de estas reformas son parches a un modelo económico que no ha pasado las duras pruebas de la unión monetaria y del final del ciclo inmobiliario en una economía globalizada.  Haciendo un ejercicio de imaginación, que quizás sea un poco irresponsable, olvidándome de los innegables costes políticos de las propuestas, y aprovechándome de que este artículo contiene la opinión individual e intransferible de su autor, podríamos pensar en otras reformas mucho más radicales que realmente contribuyeran a modernizar la economía española y a flexibilizar sus estructuras.
En el mercado laboral se podría crear un contrato único con una indemnización creciente hasta un máximo de 20 días por año trabajado y topada en seis meses de salario, y se podrían desjudicializar los despidos.  Además se debería potenciar el trabajo a tiempo parcial y se debería perseguir con más firmeza a la economía sumergida.  En la regulación de la banca, se podrían nacionalizar las cajas, sanearlas y venderlas, quizás exceptuando aquellos casos de solvencia probada.
Y en el sector público, se podría reformar por completo el modelo del estado de bienestar basado en la prestación gratuita y en el monopolio público de la provisión de los servicios.  La sanidad pública podría hacerse manteniendo la universalidad, pero creando un cheque médico que abriera la prestación de servicios sanitarios al sector privado y que instaurara el copago.    En las pensiones se podría preservar el sistema de reparto, pero se debería instaurar el principio de la contributividad, con un sistema unificado de cuentas nocionales que tuviera en cuenta las aportaciones hechas durante toda la vida laboral, en el que la edad de jubilación fuera completamente flexible, y en el que las pensiones fueran actuarialmente sostenibles y se actualizaran automáticamente para reflejar, además de la edad de jubilación, la evolución de la economía y el aumento de la esperanza de vida.  Y, ya puestos podríamos replantearnos la función pública y el modelo de organización territorial del estado, para aumentar su eficiencia, evitar duplicidades y mejorar los incentivos de todas las administraciones.  Comprendo que a muchos de vosotros estas reformas os puedan parecer a cuento de hadas.  Pero no he podido resistirme a escribir mi carta particular a los Reyes Magos.
Hay 16 comentarios
  • "En la regulación de la banca, se podrían nacionalizar las cajas, sanearlas y venderlas, quizás exceptuando aquellos casos de solvencia probada".
    Si no entiendo mal, estás sugiriendo nacionalizar las pérdidas de las Cajas de Ahorro para que al final el déficit público se incremente con todo el agujero de la construcción. Me parece más natural que aquellas Cajas que están en quiebra técnica acudan a un concurso de acreedores de forma ordenada. Las cajas solventes mantendrían su carácter de Cajas y el resto iría a parar al mejor postor.
    Tampoco estaría mal como medida cambiar la legislación para que la devolución de los préstamos hipotecarios quedara saldada con la entrega del inmueble: eso permitiría eliminar aquellas prácticas bancarias de prestar por encima del valor del bien y permitiría orientar a quien no puede afrontar la compra de un piso a un mercado de alquiler. Si eso lo combinas conque los bancos pasen de intentar vender pisos a alquilar ya habrás acercado un poco más la regulación económica a la realidad porque la realidad, tarde o temprano, será la que acabe imponiéndose.
    Un saludo y a esperar que el año que viene sea mejor.

  • Y ya puestos, por qué no liquidamos el ejército, que para lo que sirve... Y dejamos de financiar a la iglesia, que para lo que hace...
    Y en cambio de "reformar por completo el modelo del estado de bienestar", que es cargárselo sin más, podríamos reformar la financiación de los partidos y regular sus salarios en función de su productividad. Más y mejor liberalismo que eso, imposible, aparte de dar ejemplo.

    Hoy escuchaba al vicerrector de Economía de la Universitat de Barcelona, Gonzalo Bernardos, decir algo muy curioso y aleccionador para el que sepa escuchar: "no hay nada peor que un profesor que se cree sus propias teorías".
    Bueno... mejor profesor que Miguel Sebastián hay pocos, el problema, supongo, es que se lo creyó y así nos ha ido.

    Un saludo a todos y buen año.

  • Apreciado Javier. Me gustaría ver su análisis de un par de cosas.

    1. Evolución de todos los indicadores "per cápita".
    Nuestra población ha crecido por emigración en 7 (o más) millones de habitantes y eso es, sin casi, un 20%. Todos nuestros indicadores per cápita tienen que estar en caída libre y de hecho nuestra clase política, privadamente, no es que lo reconozca si no que dan por hecho que "ya nos iremos dando cuenta".

    2. Un análisis del crecimiento del PIB distinguiendo la parte derivada de Precios Monopolísticos (Estado y Oligopolios) y la parte procedente de la economía privada (la poca que todavía opera un poco en mercado libre).

    Este último análisis es crucial para entender el problema en el que estamos y que todos vivimos en directo en cada subida de precios (inauditas pero reales).
    Los precios públicos y monopolísticos de esta economía crecen a un ritmo de más de diez veces la inflación.

    En paralelo las pequeñas y medianas empresas (cuyos inputs provienen de dichos mopolios públicos y oligopolios en muchos casos) estamos reduciendo precios aunque esto nunca aparece en los deflactores por inflación.

    A continuación viene el INE y calcula el IPC con criterios que bien poco tienen que ver con los datos de cualquier familia que se moleste en guardar los tickets de la compra.
    Inevitablemente el resultado es "crecimiento". Crecimiento de Papel.

    Y sobre el papel podrá no ser discutible pero la verdad es que nadie que esté en el mundo de los negocios se lo cree.

    No solo está en contradicción con nuestra experiencia diaria, mensual y trimestral si no que lo que está pasando es que se deteriora --más todavía-- la Competitividad de la parte de la economía que aún funciona en un mercado más o menos libre.

    En efecto: Todos los factores de producción en el mercado competitivo recibimos la Tremenda Inflación de Precios Públicos y Oligopolios. ¿Cómo se recupera? ¿Quién puede hacerlo?

    Mientras a corto vivimos una ficción maquillada a medio y largo se gesta otra hecatombe más honda.

    Lo que se percibe es que las políticas económicas que hoy se adoptan y se recomiendan dan por sentado y buscan lo siguiente.

    1. Emigración masiva de españoles cualificados y entrada de emigrantes a bajo coste. Para ello se retira la desgravaciuón por adquisición de vivienda (Para que la movilidad sea más fácil)
    2. Desmantelamiento progresivo de la seguridad en el empleo de modo que lo que de verdad es el poder pueda darle un apretoncito a los costes con el despido libre.
    3. Ajuste del nivel de precios al exigido por la mecánica de fluidos --vasos comunicantes a igualdad de presión atmosférica-- de modo que nuestro coste horario se ajuste al de Asia Oriental y subcontinente.
    4. Reducción de los compromisos de pensiones (diseñadio como sistema Madoff, recordemos) a las esperas de que la ley de eutanasia activa tenga su oportunidad electoral (en cuanto los jóvenes se den cuenta de que la generación que se jubila ha abortado al 22% de la suya).

    ¿Esto es todo lo que el sistema puede dar de si?
    ¿No hay nadie responsable?

    Esta situación va a ser imposible mantenerla tapada mucho tiempo y cuando estalle mucha gente nos va a mirar por lo que en su momento hicimos y dijimos.

    Vamos a ponernos a trabajar de verdad. El tablero de juego no acepta las viejas reglas.
    Yo creo que podemos.

    Feliz Año nuevo.

  • Nuestro gato encerrado es el riesgo-ladrillo. Ése y no otro es el problema más acuciante. Si liberamos al sistema financiero de este "colesterol" que atrofia y asfixia el riego normal de la financiación del país, estaremos por el buen camino. ¿Cómo? De entrada, reconociendo la verdad. ¿Van a ser sinceros en ese requerimiento de transparencia del "loan to value" que exigió hace poco la ministra para marzo? Si escuchamos lo que dijo después Mafo, concluimos que no. No sé... parece que todo se reduce a esperar a la ayuda del gigante asiático en la compra de bonos para un país demasiado grande para caer y/o rescatar. Comprar tiempo no es tan mala medida si hubiera un plan sensato, completo, integral y alguien con capacidad para inspirar a la nación. ¿Lo tenemos?
    PD: Yo también escuché al profesor Toribio explicando el problema. Por primera vez desde que asisto a sus charlas percibí la derrota: incluso nos ilustró con lo que podía ser un plan de rescate para España. En fin, ya queda poco para conocer el resultado final del cuento.

  • “no hay nada peor que un profesor que se cree sus propias teorías”

    ¿No implica esto que Bob Lucas es peor que un profesor que no tiene teorías propias y también peor que uno que tiene teorías propias y ni él se las cree?

  • Mario.
    Supongo que Bernardos, sabedor en propia carne de sus carencias, quería decir que los profesores terminan excesivamente obsesionados con sus propias ideas, olvidan que el mundo no es una esfera perfecta, que existen múltiples facetas, salidas e ideas para un solo problema; también que la focalización sobre un punto concreto sacrifica la necesaria perspectiva y termina arruinando el resto, que al fin se convierte en todo.
    A Bernardos lo escucho con asiduidad, lo que no significa que sea santo de mi devoción. Desde que empezó esta crisis se ha contradecido un montón de veces; no obstante, es de mérito oír cómo un profesor reconoce las carencias que nombraba antes.

    Por descontado, todos desearíamos recibir como regalo el final de esta crisis, pero cada uno a su manera, ya que ninguno de nosotros la ve igual, aunque todos sepamos lo que la ha provocado y por qué hemos llegado hasta tal. Yo prefiero pedirle eso sin más, no fuera caso que errara en mis cálculos.
    En el fondo, y si me lo permites, te diré que a mí no me ha ido tan mal; sin embargo, mi deseo sigue siendo el mismo, aunque sea por empatía o porque cuando veas las barbas de tu...

  • Como bien indica Manu, estamos moviéndonos en un entorno nuevo, con un tablero con una mezcla de fichas viejas con fichas nuevas, y las fichas nuevas no se adaptan a las viejas reglas.

    Tenemos una vía, las empresas que hace tiempo que si se están adaptando a los nuevos modelos, que al final acabaran arrastrando a los otros, porque sinceramente observo a los políticos muy desfasados de la realidad empresarial a nivel global. No se les puede pedir que hagan reformas eficientes porque no están detrás del día a día de una empresa.

  • De los economistas de la historia hay muchas historias y probablemente el profesor Bernardos está accediendo a la sabiduría al reconocer el océano de ignorancia que intentamos vaciar gota a gota.
    Gunnar Myrdal escribió a principios de los 70 un "librito" (así lo describe el propio autor) entre trabajos de los que él llama importantes. Para los economistas académicos los trabajos importantes son aquellos que buscan datos fehacientes y tratan de establecer causalidades y reglas de predictiblidad.
    Como habréis adivinado hablo de "Against the stream". Probablemente es el más conocido de un autor que no escribió sus memorias pero nos dejó en esta obra numerosas reflexiones personales de interés y que guardan relación con algunas de las controversias suscitadas por el artículo de Javier Díaz-Giménez y con el momento actual
    Un momento éste que algunos todavía no sabemos explicarnos bien --quizás porque aún no lo hemos mirado atentamente y desde fuera-- pero que ya vamos cayendo en la cuenta que más que tiempo de cambios es un cambio de tiempos. De época incluso.

    Pues bien, recomiendo la relectura pausada del capítulo I de dicho "librito" (Crises and Cycles in the development of Economics) y dentro de él las dos primeras secciones del mismo.
    1. "Establisment economics", donde nos dice cosas como:
    ............."I shall confine myself to pointing out the importance within this group (the establishment professionals) of the interests and prejudices that are socially, economically and politically powerful in the surrounding society."
    Esta observación le da pie para referirse a la naturaleza cíclica de la propia ortodoxia.

    2. "The keynesian revolution".
    The alguna forma la pone en contexto y reduce su importancia teórica al apuntar la enorme incidencia que los cambios políticos y las demandas de grupos sociales con mayor fuerza tuvieron en su génesis.
    Recordemos que Myrdal llega a USA justamente el año 29/30 y que tras publicar "The political Element in the development of economic theory" reconoce su error de creer (de modo implícito) en la propia existencia de una teoría económica "objetiva" por el simple motivo de que hasta en la determinación de los hechos entran los valores en forma de premisas condicionantes.

    Por ello, nos dice, en la formación de cualquier teoría y antes de la exposición frontal de los "hechos" es necesario aportar las "value premises" que nos hicieron elegir tales hechos, medidos y pesados en tal forma y excluyendo otros factores.

    Es decir, hasta las propias métricas vienen dictadas, consciente e inconscientemente, por factores exógenos a lo que sería la pura asepsia científica. En tiempos como los actuales, de colapso de un paradigma, esto es gravísimo porque nos despierta navegando, sin cartas, sin brújula, sin sextantes, ni corredera y dependiendo de un GPS que representa los intereses de alguien que, cierta y metafóricamente, no tiene "mis intereses" en su radar.

    Complicado. Pero es mejor saber que nos lo habían avisado.

    Buenos días y Feliz año a todos.
    PD. Esto de la felicidad vamos a tener que "medirlo".

  • con el debido respeto, su propuesta sobre la descentralización de la negociación colectiva, sin más, me parece un cuento de de hadas....para los empresarios, pero para el trabajador será más bien una pesadilla. si la capacidad de negociación es muy desigual (con un paro cercano al 20%), no creo que los trabajadores resulten muy beneficiados. por otra parte, si una empresa puede subsistir con salarios bajos, para qué necesita innovar o ser más productiva?
    sobre nuestro estado de bienestar, lo cierto es que en % del PIB, el gasto social español es menor que el de los países de nuestro entorno. no entiendo en qué nos basamos para decir que es insotenible. si no hubiese fraude fiscal, y todas las rentas contribuyesen, la situación sería diferente, sin duda. supongo que es más fácil poner el enfásis en la reduccción del gasto que en la igualdad de esfuerzo
    por lo demás, buen año,

  • Hola, Albert.

    De lo que está encima de la mesa lo único que, en mi opinión, es absolutamente imprescindible es la propuesta de que cada empresa negocie su propio convenio y se deje de imponer de una vez el rodillo de los convenios nacionales, sectoriales, etc.

    Esta forma de proceder, --heredera directa de las políticas sociales del "caudillo"-- obliga a cualquier empresa a ajustar sus convenios a lo que sindicatos (verticales y subvencionados) y patronal (vertical y subvencionada) pacten.
    Esto es algo absurdo, poco racional y que únicamente sirve para cimentar año tras año el aumento del desempleo, el cierre de compañías y, en suma, la oligopolización de nuestra economía que engordará a los mismos de siempre y empobrecerá a todo el resto.

    Cualquier compañía que no sea dominante en el sector (un start up, por ejemplo) está obligada a seguir las estrategias salariales que marque la compañía líder al pactar con los sindicatos nacionales o sectoriales (una o dos como máximo ya que son las realmente representadas en la patronal).
    De esta forma los líderes dictan estrategias que son, lógicamente, ventajosas para ellos y ruinosas para su competencia con lo que se agrava otro de nuestros males endémicos: las grandes barreras de entrada en los sectores que forman parte del establishment.
    El resultado son corralitos que protegen sus precios de la competencia y empresas que no se crean porque sería irracional hacerlo.

    La cosa es tan perniciosa que resulta racional para el lider de mercado pactar altas subidas salariales sabiendo que serán tan dañinas para su competencia que lo que pierda firmando el convenio lo recuperará con creces cuando su competencia vaya cerrando.

    En otras palabras: El sistema actual es una fábrica de paro, oligopolización y perdida de competitividad. Las grandes centrales, como su función de ingresos “correlaciona divinamente” con la curva de paro del INEM, actúan racionalmente. La Patronal también lo hace.
    El resultado....a la vista está.
    En fin, feliz año nuevo, libre.

  • señor Oquendo: no creo que la culpa del gran paro actual sea sólo del modelo de negociación colectiva, porque años atrás, con el mismo sistema, era mucho menor. algún otro factor influirá, no?.

    yo continuo diciendo que de esta manera, con un paro del 20%, y una economía sumergida importante, los trabajadores de pequeñas empresas, donde no haya presencia sindical, estarán en una situación de indefensión. que para ciertas empresas el sistema actual puede ser un lastre, de acuerdo, pero que otras muchas abusarían del sistema por usted propuesto, me parece incontestable. si usted no lo ve así, estoy dispuesto a escuchar sus razones.

    la referencia al carácter franquista o subvencionado de los sindicatos me parece tan "rigurosa" como descalificar a FEDEA por sus patrocinadores.

    por otra parte. no entiendo que hablemos de altas subidas salariales cuando los salarios han perdido poder adquisitivo!

    buen año , libre.....pero no desamparado ni indefenso

  • Hola, Albert. Feliz Año y un saludo cordial.

    Creo que proceden diversas observaciones por sentar hechos sobre los cuales el desacuerdo sea mínimo.

    El actual sistema de relaciones laborales, la propia legislación laboral que se está desmantelando estos días, hunde sus raíces jurídicas en la legislación social del régimen anterior y, en algunos pocos casos, en la filosofía corporativista predominante en la época de Primo de Rivera. Esto es perfectamente validable revisitando libros de texto o comparando artículos y fecha de aparición en el BOE.

    Ironías de la vida, los dos últimos bastiones de legislación social (la Seguridad Social y la protección ante el despido libre fueron impulsados o creados por diferentes gobiernos del "caudillo") están siendo destruídos legalmente en este momento histórico.

    Debo reiterarle que, en mi opinión, esto se está haciendo sin necesidad dado que hay alternativas más eficaces y socialmente mejores a los efectos de proteger y crear empleo.

    Por otra parte creo que el "contrato" de trabajo es entre partes "desiguales" y debe ser tutelado a fin de tener una sociedad menos "estresada" y menos dividida entre supuestos señores y supuestos esclavos (énfasis en el adjetivo)

    Si no es así le ruego me ayude a identificar las diferencias porque, salvo las referentes a la elección de representantes y derechos especiales de los sindicalistas (liberados o no) yo no las conozco.
    Perdón, recuerdo una que había en la época y que hace años desapareció: Cuando una empleada se casaba y decidía no seguir trabajando tenía derecho a una indemnización o dote de 45 días por año de servicio. Estos detalles no los sé por la tragedia económica que representaba para mis padres cada vez que alguna empleada de la pequeña fábrica familiar decidía casarse y no volver a trabajar por cuenta ajena al menos durante un tiempo.

    Otro aspecto sobre el que no veo forma de discutir porque es un hecho bien documentado es la naturaleza Subvencionada con fondos públicos tanto de nuestros Sindicatos como de la Patronal.
    Tampoco es posible negar que ambas instituciones tienen fuentes de Ingresos (Revenue Streams) que correlacionan positiva y linealmente con las cifras de paro (más paro más ingresos, menos paro menos ingresos).

    Desde Gary Becker sabemos que, siempre que esto se produce, la ortodoxia económica dicta que estas organizaciones no van a mover un dedo por reducir el paro (casi con seguridad harán explícita o implícitamente lo contrario) dado que sus ingresos, tamaño y poder son mayores cuanto más paro haya y viceversa.

    Como tercer punto de acuerdo doy por sentado que ésta no es más que "otra" de las razones de nuestro nivel de paro. El paro, efectivamente, no es fruto no de una sola causa ni es ésta la más importante.

    Sin embargo es muy fácil ver la naturaleza tumoral de este tipo de organización decisoria que, cual plan Quinquenal, establece precios y anquilosa la estructura de cualquier sector de nuestra economía.
    Su diseño y sus reglas favorecen la estrategia de las compañías dominantes y crea una monumental barrera de entrada a pequeños competidores.

    En estas condiciones lo racional es no competir por un simple motivo: "Es de suicidas pelear con las armas que establece el más fuerte" esto es sabido desde el General Giap hasta Viriato pasando por Clausewitz, Blas de Lezo, Hernán Cortés, Anibal, Escipión y Atila.

    Estaremos también de acuerdo en que el Paro está sujeto a Ciclos, muy cierto. Pero bajo las sinusoides hay tendencias.
    Estas tendencias indican que el desempleo europeo (nosotros también) es creciente y de modo muy importante desde al menos principios de los años 70 (ver "Pleno Empleo" de Manuel Escudero, Espasa, 1998. Escudero es un economista de la misma escuela que Luis Garicano -- la LSE-- y fue uno de los artífices del programa del PSOE en el 2000).

    Esta tendencia a largo plazo del paro es un fenómeno que es necesario tener en cuenta y analizar con honestidad intelectual, para comprender la naturaleza de esta crisis y poder hacer algo sobre ella.

    Le reitero mi postura: De las tres cosas que el "establishment" dicta y Zapatero ejecuta como piedra angular del Poder, ésta es para mí la única que sería positiva.

    Las otras (despido libre y desmantelamiento gradual de las Pensiones Públicas) obedecen a intereses que tengo por muy cuestionables, dañinos para el tejido social y orientados a mantener el estatus quo de gobiernos jacobinos y oligopolios esencialmente parasitarios del sector público.

    En fin, Albert: Feliz 2011.

  • lo que yo quiero decir es que la objeción a un sistema totalmente descentralizado de negociación colectiva no se puede relacionar solamente con los sindicatos y su finaciación, yo veo unos riesgo smuy claros de indefensión en contra del trabajador, y no soy sindicalista liberado, ni estoy afiliado. no es un argumento válido en esta discusión la financiación de los sinidcatos, porque eso "desvia" la cuestión. ¿sólo nos oponemos a esta propuesta los liberados sindicales y los oligopolistas aprovechados?
    si se refuerza la inspección laboral y se establece un convenio marco para las empresas que no puedan (o quieran) alcanzar un acuerdo, puede tener sentido descentralizar la negociación, no sé cómo lo ve usted

  • Manu.
    "Es decir, hasta las propias métricas vienen dictadas, consciente e inconscientemente, por factores exógenos a lo que sería la pura asepsia científica. En tiempos como los actuales, de colapso de un paradigma, esto es gravísimo porque nos despierta navegando, sin cartas, sin brújula, sin sextantes, ni corredera y dependiendo de un GPS que representa los intereses de alguien que, cierta y metafóricamente, no tiene “mis intereses” en su radar. "

    Peculiar manera de expresar, no una realidad sino la realidad.
    Para un tipo como yo, bastante lego en la materia, tus comentarios son lecciones.

  • Para Albert.

    He tratado de responderte hace unos días pero veo que mi respuesta no ha debido de pasar el filtro. Supongo que ha sido porque en aquella ocasión aludía a cuestiones de política económica que me era imposible no atribuir a un partido político concreto.
    Lo entiendo a medias pero lo entiendo.

    El caso es que hay una frase en inglés "beating about the bush" que viene a decir que perdemos el tiempo cuando ante la intuición cartesiana directa (la forma más clara de acceder al conocimiento mirando directamente a los hechos que tenemos delante) elegimos el circunloquio demorado y aséptico.

    Sobre lo que hablábamos sólo puedo reiterarte lo dicho: La forma legal de imponer convenios que hay en España (también viene de Franco, de aquel ministro, Solís, o incluso del anterior, Girón de Velasco) es ideal para reforzar oligopolios e impedir el nacimiento de competidores. Esto siempre termina generando pérdida de empleo.
    Por ello los "actores" han preferido ir facilitando el despido y el recorte de pensiones que abordar lo importante. El sistema no busca lo que funciona y crea prosperidad sostenible. Prefiere, con mucho, políticas que prioritariamente beneficien a las organizaciones concretas que llevan a cabo las negociaciones.
    Con frecuencia esto es incompatible con la prosperidad general de la sociedad de ciudadanos.

    Por cierto, te invito a leer la primera página del reciente Acuerdo del Pacto de Toledo 2010.

    Allí aparece bien claro otro recordatorio al gobierno de que no se puede seguir haciendo que los fondos contributivos (nuestras contribuciones mensuales a la SS) financien políticas y pensiones no contributivas. Tengo el PDF a tu disposición si no lo encuentras en la red.

    No se puede hablar de "sistema de pensiones" si antes no se resuelve ese grave problema que ha costado a la reserva de fondos contributivos la friolera de 260,000 millones de Euros como indicaba FUNCAS ya en el 2007.
    Esta es la deuda del Estado con la Caja de la S. Social. Otro informe que de repente ha pasado a ser políticamente desaconsejable.

    Bueno, oye, saludos a todos.

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