Fútbol y mercados

Con J. Ignacio Conde-Ruiz

Frecuentemente se menciona que, entre otras funciones, los mercados proporcionan 1) incentivos para buscar información; 2) incentivos a revelar la información; y 3) un mecanismo para agregar información dispersa. Un ejemplo de mercados que se definen casi exclusivamente por estas características son los que normalmente se denominan “mercados de predicciones”, mercados en los que se intercambian activos que pagan 1 en el caso en el que se de un evento y 0 en caso contrario. Algunos autores prefieren llamarlos “mercados de información” para hacer hincapié en la agregación de información que hacen posible, “mercados de futuros de ideas” o “mercados de decisiones” para resaltar el hecho que la agregación de información se puede aprovechar para tomar decisiones informadas.

En la literatura sobre este tipo de mercados (un punto de partida muy interesante es la pagina web de Justin Wolfers de la Wharton School de la University of Pennsylvania) existe un consenso bastante amplio sobre el hecho de que las cotizaciones de los activos en estos mercados (por ejemplo los Iowa Electronic Markets o Intrade) permiten hacer predicciones muy acertadas y que esto ocurre incluso en los casos en los que en el mercado no se intercambia dinero real sino tan solo dinero de mentira. No está del todo claro porque esto es así, ni cuales son las condiciones que permiten agregar la información de manera eficiente (aquí un trabajo reciente muy interesante de Marco Ottaviani de la Università Bocconi y Peter Sørensen, de la University of Copenhagen).

Sea como fuere, el punto de partida que usaremos para este post es que el mercado que analizaremos, el mercado de apuestas sobre los partidos de la última Eurocopa, por su volumen  y por la participación de inversores expertos y sofisticados proporciona unas predicciones que deberían ser un banco de prueba para las teorías sobre el futbol que exponemos tan a menudo en las charlas de café o que la prensa deportiva nos proporciona.

La información que utilizamos procede de las cuotas de Betfair. A diferencia de otros sitios de apuestas deportivas, Betfair es lo que se suele denominar una plataforma de intercambio de apuestas en la que cada cual puede comprar o vender apuestas. Hay muchos vendedores y muchos compradores. Si bien no tenemos información sobre la identidad de los apostantes y su volumen de intercambio, es razonable pensar que Betfair es lo mas parecido a un mercado competitivo. Para tener una idea del volumen de actividad, es suficiente destacar que tan solo en la final entre España e Italia y únicamente sobre el resultado del tiempo reglamentario, ha habido mas de 37 millones de libras de apuestas.

Lo que hacemos es muy simple. Una vez recogidos los datos sobre las cuotas, es tan solo necesario invertirlos para obtener una estimación de la probabilidad de un evento. Si en el mercado la victoria de un equipo se intercambia 3 a 1, esto quiere decir que el mercado otorga una  probabilidad de 1/3 a que este equipo gane el partido.

La ventaja de Betfair es que las cuotas se actualizan constantemente a lo largo de todo el partido y esto permite no solo conocer las probabilidades al principio del partido sino también como reacciona el mercado frente a un gol, una lesión, una sustitución o simplemente a la manera en la que se desarrolla el juego.

Antes del principio de la Eurocopa nos propusimos intentar recoger estos datos. Se nos ocurrió que hacer un gráfico con las probabilidades de los resultados (victoria del equipo A, victoria del equipo B o empate) a lo largo de la duración del partido nos podría enseñar algo. Aún que no sabíamos realmente qué. En algunos casos hemos publicado los gráficos con algunos breves comentarios en el Huffington Post (aquí, aquí y aquí).

Lo que nos proponemos ahora es resumir algunos de los resultados que nos han llamado mas la atención. Con ello esperamos por un lado entretener y por otro dar un ejemplo de la cantidad de información que se puede obtener de los mercados de predicción. Nos centramos en algunos partidos de España e Italia un poco por nuestro sesgo de aficionados y un poco por que al ser aficionados hemos visto los partidos y estamos en condiciones de hacer algunos comentarios.

Buen juego no implica alta probabilidad de ganar

No queremos decir que el buen juego no implica ganar. Esto es obvio porque siempre se puede perder. Lo que queremos decir es que el buen juego no proporciona necesariamente una probabilidad mas alta de ganar. Lamentablemente, para uno de nosotros, el mejor  ejemplo es Italia. Toda la prensa y la mayoría de aficionados han destacado el buen juego de Italia ya desde el primer partido con España, en el que Italia combinó posesión del balon con frecuentes verticalizaciones del juego. Aquí van dos gráficos que ponen en duda este punto de vista.

Como se ve en el gráfico 1, España era claramente la favorita al empezar el partido, con una probabilidad de victoria cercana al 56%, frente a un 17% para Italia y a un 27% para el empate. Según pasan los minutos, la probabilidad de que España gane el partido disminuye, como es inevitable, ya que quedan menos minutos para que el resultado cambie. La probabilidad de que gane Italia, también disminuye, pero menos; quizás Italia demuestra estar un poco mejor de lo que se pensaba. Según pasan los minutos, lo único que aumenta es la probabilidad de que el partido termine en empate.

Todas las ocasiones de un lado y del otro dejan fríos a los que deciden apostar su dinero. Las cosas no parecen cambiar. Hasta el minuto 60 con el gol de Di Natale. Pero solo dura unos minutos. Fábregas empata y todo vuelve como estaba justo antes del gol de Italia. Las curvas vuelven a retomar el camino que habían seguido hasta este momento.

El siguiente gráfico ayuda a comprender un poco mejor la historia del partido. Este gráfico representa el ratio de las probabilidades de victoria de España e Italia.

Como se ve, este ratio se mantiene entre 3.5 y 2.5 a lo largo de casi todo el partido con la única excepción de la breve ventaja de Italia.  Tan solo se observa una ligera tendencia a la baja, hasta los minutos finales.

En conclusión, a pesar de la impresión generada por el “buen juego” de Italia y a pesar del resultado final (empate con la campeona del mundo y de Europa) que parece legitimar esta impresión, Italia ha tenido una probabilidad de ganar el partido bastante mas baja que España.

Los cuartos de final entre Italia e Inglaterra ofrecen otra ocasión de reflexión sobre las interpretaciones (¿las teorías?) tan frecuentes en la prensa que vuelve a alabar a Italia. De forma unánime (incluso en Inglaterra) dicen que fue la clara merecedora del pase a semifinales.

El partido empieza muy igualado. Al principio, la probabilidad de que pase Inglaterra incluso llega a estar  por encima de la Italia. Luego el juego de Italia parece convencer a los apostantes de que Italia es mejor. Pero, ¿cuanto mejor? A pesar del buen juego, en ningún momento Italia llega a tener una probabilidad de ganar el partido mayor del 55%.

 ¿Como responden los equipos a los incentivos?

En la última jornada de los grupos, los dos partidos se juegan de manera simultanea con el objetivo de minimizar las posibles ventajas por jugar conociendo el resultado del otro partido. Aún desarrollándose simultáneamente, en algunos casos, los resultados de un partido cambian los incentivos en el otro partido. Esto ocurrió en el grupo C, el de España e Italia. En la ultima jornada Italia se enfrentaba a Irlanda (ya eliminada) y España a Croacia. Por los resultados anteriores, los empates a cero iniciales clasificaban a España y Croacia. Sin embargo la ventaja de Italia en el minuto 33 de la primera parte convertía el 0-0 entre España y Croacia en inestable.

Guiados por los resultados de Luis Garicano e Ignacio Palacios-Huertas (dar 3 puntos al ganador de un partido en vez de 2 disminuye el numero de empates) pensamos que el gol de Italia reduciría la probabilidad de empate. Pero el gráfico sugiere que no fue así.

La razón es que mientras en el estudio de Luis e Ignacio el cambio de incentivos es simétrico (cualquier equipo que está empatando obtiene dos puntos si gana, cualquier equipo que está ganando pierde dos puntos si le empatan), aquí los incentivos no eran simétricos en el sentido que después de un primer gol, el equipo en desventaja tendría muchos incentivos a empatar (al estar eliminado) mientras que el equipo en ventaja tendría pocos incentivos a defender la ventaja (pues con empate a 1 seguiría clasificado). Dicho de otra forma, los apostantes, mas listos que nosotros, se habían dado cuenta de que una ventaja inicial de uno cualquiera de los dos equipos tenía una probabilidad elevada de convertirse en empate. Este efecto se nota con el gol de España. Después del gol, en el minuto 88, la probabilidad de empate (que es esencialmente la probabilidad de que Croacia marque un gol en los siguientes 5 minutos) es algo mas alta de lo que era la probabilidad de que Croacia marcara antes del gol (que era esencialmente la probabilidad de que Croacia marcara un gol en los siguientes 6 minutos).  Por suerte para Italia, la ventaja de España se produjo muy tarde y no hubo mucho tiempo para que el resultado se reequilibrara. Cabe incluso preguntarse, si no hubiera sido mejor para Croacia haberse dejado marcar un gol antes, para así haber jugado con una España mas “relajada” durante mas tiempo.

La final

España empieza con ventaja considerable. En los primeros minutos Italia parece convencer a los apostantes. Pero dura poco. A pesar de que el paso del tiempo debería hacer bajar la probabilidad de que España gane el partido, esta probabilidad empieza a subir en los minutos previos al primer gol de España. A partir de ahí el partido tuvo poca historia y el gráfico sirve principalmente para el recreo de los hinchas de la selección española (entre ellos uno de nosotros). Con el 2-0 la probabilidad de que gane España ya es del 93%.

Quizás lo único que nos ha llamado la atención es la lesión de Motta con la que Italia se quedó en 10 al haber agotado los cambios. Según muchos comentaristas (sobre todo italianos) la lesión de Motta “sentenció el partido”. Si no recordaran cuando tuvo lugar difícilmente encontrarían la lesión de Motta en el gráfico.

Francamente a estas alturas no se nos ocurre como interpretar este hecho. Una posibilidad es que de acuerdo con lo documentado por algunos estudios (por ejemplo, aquí) los precios en los mercados de predicciones agregan eficientemente la información siempre y cuando las probabilidades de los eventos no se acerquen demasiado a 0 o a 1. ¿O quizás tenía razón el Mago cuando decía que “se juega mejor con diez que con once”?

Conclusiones

Con los tiempos que corren, un poco de diversión no viene mal. Pero a la vez que entretener un poco hemos querido aprovechar la ocasión para dar un ejemplo de la información que se puede extraer de los precios en un mercado de predicciones. Esperamos que nuestro simple ejemplo haya servido para dar una idea de la “promesa de los mercados de predicción” a la que hace referencia un artículo en Science firmado por una larga lista de excelentes economistas. Según estos autores “estos mercados tienen un gran potencial para mejorar el bienestar social en muchos campos”. Justo lo que haría falta.

Nota de los autores: Queremos agradecer la extraordinaria ayuda de Víctor Rodríguez y Manuel García de FEDEA en el tratamiento de los datos.

Hay 15 comentarios
  • J. Ignacio,

    Gracia por la diversión. Primero, la salida de Motta sí sentenció el partido como lo muestra el gráfico porque luego de unos minutos España 1, Italia 0. Más sentencia que esa, imposible. Lo curioso es la trayectoria durante los primeros 15 minutos del segundo tiempo pero para que hubiera habido un cambio notorio Italia tendría que haber marcado un gol.

    Me pregunto si puedes desagregar las apuestas por su origen –España, Italia y resto del mundo en la final. Si se pudiera, supongo sería útil para quienes gustan identificar la importancia de la “ideología“ en la conducta humana y qué más humano que apostar.

    Y espero oportunidad de discutir las condiciones bajo las cuales la gente efectivamente apuesta. Si bien es cierto que en este caso Arrow & Co. están preocupados por el efecto negativo de la excesiva intervención estatal que impide el desarrollo de estos mercados (pero si chequeas no usan la palabra monopolio estatal), siguen dejando abierta la puerta para esa intervención “para acomodar preocupaciones legítimas“ de los políticos. Me causa gracia que Arrow, el viejo paladín de los mercados completos, en este caso sea tan reticente a reconocer cuan poco legítimas son las preocupaciones de los políticos (a pesar que en el artículo los vistan de legisladores y reguladores –la mona vestida de seda, mona queda).

    • J. Ignacio,

      Sin duda el partido más difícil de España fue contra Portugal. Ojalá puedas presentar un análisis detallado de cómo variaron las apuestas a lo largo del partido. Que siga la diversión.

    • Quasimontoro:
      1) Sobre Motta: No lo recuerdas tan bien como yo, ;). Motta entro en el minuto 57 con un resultado de 2-0 a favor de España y salió lesionado en el minuto 62.
      2) Sobre la desagregacion, no tenemos los datos desagregados. En principio uno podria desagregar las apuestas por la IP. Pero ni siquiera se si Betfair tiene estos datos.
      3) Sobre la procedencia de las apuestas:
      a) En principio ninguna apuesta procede de España. Como hemos explicado, desde el dia anterior al principio de la Eurocopa ha entrado en vigor una ley que no permite las plataformas de intercambios de apuestas. Esto quiere decir que si alguien intentan apostar desde España solo puede comprar las apuestas que ofrece Betfair (es el mercado que Betfair denomina Fixed Odds). Ya que todos nuestros datos proceden del Exchange, ninguna apuesta deberia proceder de España. Para poder apostar en el mercado exchange habria que engañar al servidor de Betfair y ademas tener una cuenta abierta en otro país.
      b) Lo mismo pasa con Italia (aun que el regulador italiano tiene previsto permitir los “betting exchanges” y se espera que empiecen a operar pronto).
      4) Sobre Arrow & Co. y los mercados: Todos los mercados financieros estan regulados y creo que no existe ninguna persona en el mundo que piensa que un minimo de regulacion es necesaria para su funcionamiento. ¿Porque no deberian serlo estos mercados?

  • Magnífica entrada y muy entretenida, sin embargo os planteo algo: a la hora de apostar hay 3 posibilidades (gana A, empatan, o gana B), pudiendo elegir sólo esas 3 opciones lo “lógico y razonable” es apostar por España tras el 1-0 de Silva, y más “lógico y razonable” tras el segundo gol, pero no pensáis que el hecho de SOLO tener 3 opciones condiciona mucho a la hora de apostar?.

    Futbolísticamente hablando la lesión de Motta sí sentenció el partido, anímicamente hundió a Italia porque sabrían que salvo un milagro les iba a ser casi imposible remontar con 10, pero teniendo que apostar entre 3 opciones seguramente la gente ya se inclinaba suficiente por la victoria de España antes de la lesión y por eso el efecto se nota tan poco, a pesar de haber sido un punto crítico en el desarrollo del partido.

    Quizás sería más acertado estudiar los porcentajes de que Italia marcara un gol antes y después de la lesión de Motta (apuestas por resultado, tipo 2-1, 2-0, 3-0), al haber más opciones puede que en ese tipo de apuestas sí se vea reflejado mejor que dicha lesión sentenció el partido porque el porcentaje de personas apostando por un gol de Italia haya disminuido considerablemente (ojo, es una suposición mía y me quedo con la sensación de que no he sabido explicar correctamente mi idea).

    • Te entiendo, pero no hay mejor manera de ver si se sentenció o no que con el mercado 1X2. Antes de la lesión de Motta el porcentaje era de un 95% aprox. y tras ella no subió, más que por el paso de los minutos hasta llegar al 100%.
      Es evidente que algo subirían las cuotas en mercados como Próximo gol Italia o Resultado correcto 2-1 porque con 10 es más difícil marcar que con 11, pero como demuestra el gráfico del 1X2, el partido ya estaba “sentenciado” desde antes de la lesión.
      Y eso no ocurre en la gran mayoría de partidos, en los que tras una expulsión las probabilidades varían muy considerablemente. Por lo que sí, sin temor a equivocarnos, el partido de España-Italia ya estaba sentenciado desde antes de la lesión de Motta.

      • Pau:
        Has resumido muy bien nuestro punto de vista. Por cierto, nosotros no hemos tenido ocasion de ver el impacto de una expulsion. ¿Dices que es grande?

        • Claro, una expulsión provoca una gran subida de cuota para el que la sufre (y al revés para el que se ‘beneficia’ de ella), en especial si no va ganando en ese momento. También depende del minuto y de la diferencia de nivel entre los rivales, obviamente, pero la incidencia en las cuotas es muy sustancial.

    • Carlos:
      Dices: ” “lógico y razonable” es apostar por España tras el 1-0 de Silva, y más “lógico y razonable” tras el segundo gol”.
      Pero, si hay gente que hace lo que a ti te parece “logico y razonable”, COMPRAR apuestas a favor de España después del 1-0 y del 2-0, también hay gente que hace algo que a ti te parecerá poco “logico y razonable” que es VENDER estas apuestas. La cuestión es cuales son los PRECIOS (los “odds”) que hacen que las demandas son iguales a las ofertas. El punto de vista de toda la literatura que analiza este tipo de mercados es que se puede aprender algo sobre las probabilidades de estos eventos analizando estos precios.

  • ¿Qué pasaría si el resultado de las apuestas influyese en el resultado del partido? (Dejando la corrupción aparte) Por ejemplo, el equipo que llegue al descanso con probabilidad mayor de 0,5 de ganar, se ve beneficiado por decisiones arbitrales, tanto más decisivas como mayor sea la probabilidad. ¿Tendrían las apuestas el mismo valor informativo? ¿Cambiaría sustancialmente el juego de los equipos? ¿Y si en vez de un solo benchmark al descanso, ponemos 4, dos en cada parte parte? ¿Y 10 o 20? ¿Infinitos?

      • No, la verdad es que no se entiende mucho. Me refería a la posibilidad que el resultado de las apuestas otorgara más allà de un valor informativo de lo que esperan los agentes, una incidencia real en el estado del partido, algo así, como una capacidad de autocumplimiento. Y si este “poder” implicaría cambios en la forma de apostar y también en la forma de jugar.

  • Como apunte, y si sirviera para algo, debo decir que los apostantes españoles (ni los italianos, ni los franceses) no han podido apostar en ningún partido de esta Eurocopa, ya que desde el mismo día 8 -inauguración- no se permitía entrar en Betfair.com (en el resto de casas ocurrió el día 5), debido a la nueva Ley del Juego que entró en vigor en junio. De momento, no está permitido el mercado de intercambio (Betfair como lo conocíamos hasta ahora), aunque se permitirá hacia finales de año. Mientras tanto, Betfair se ha ‘convertido’ en una casa de apuestas tradicional tipo Bwin, Miapuesta, etc.
    Esto en lo que respecta a España. Los italianos y los franceses tampoco han podido por las mismas razones, sólo que ellos ya llevaban bastante más tiempo con sus propias leyes del Juego.

    Saludos.

    • pau,
      ¿sabes cuál es la “racionalidad” de la prohibición del intercambio de apuestas en la nueva ley española? Desde que me enteré me he preguntado (sin haber investigado mucho) si había alguna razón de peso, o era conscuencia del lobbying del sector.
      gracias

      • Como te comenté, es difícil entender la razón que llevó al regulador a no permitir desde un principio las apuestas de intercambio. El motivo oficial, absurdo de todo punto, es que este tipo de apuestas, según el propio regulador (Enrique Alejo es el máximo dirigente de la DGOJ desde enero, aunque se inició la tramitación de la Ley con otro), no permitía definir bien el riesgo de las apuestas realizadas y no ofrecía tanta protección al jugador como el resto de apuestas.

        La razón real bien pudo ser una mezcla de presiones del sector offline y online sobre ese tipo de apuestas, sobre la cual están en clara desventaja (por cuotas y más).

        Personalmente no veo ninguna razón técnica ni de protección a los jugadores por la cual prohibir ese tipo de apuestas. Si quieren proteger a los jugadores pueden hacer muchas otras cosas que no hacen (la tramitación de la Ley y la propia ley está repleta de prisas, errores y aspectos sin solucionar que han dejado a miles de jugadores como yo sin apostar hasta que se aclaren -el modo de tributación es lo que más acongoja-). El riesgo está perfectamente definido.

        De todas maneras, hay voluntad por parte del regulador de permitir próximamente este tipo de apuestas, y se supone que en los próximos meses (algunos hablan de final año) podrán estar disponibles, eso sí, con liquidez únicamente nacional, con lo cual muchos mercados no se ajustarán como debieran y en los ‘lives’ probablemente no haya suficiente profundidad de mercado.

        Saludos.

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