Ganancias fiscales inesperadas, democracia y corrupción

Hace un par de semanas les hablaba de los efectos venenosos para el crecimiento económico de descubrir un recurso natural abundante que permita vivir sin trabajar, o trabajando poco. En el caso de España, el sol y las playas. Pero la controversia que ha levantado Josep Antoni Duran i Lleida con su propuesta de revisar el Plan de Empleo Rural me ha recordado que hay otra literatura interesante sobre los efectos negativos para la democracia de los recursos no naturales. Por ejemplo, la ayuda al desarrollo, o los aumentos fortuitos de la recaudación pública.

El Plan de Empleo Rural, al igual que los fondos estructurales de la Unión Europea, son ejemplos de ayuda al desarrollo. Estas ayudas han generado una cantidad inmensa de trabajo académico, ademas de una larga historia de decepciones. Cuanto más rico se volvía el mundo occidental en el siglo XX, más parecía preocuparse por las enormes cantidades de personas que no llegaban a cubrir mínimos vitales. Tanto las organizaciones internacionales, como los estados, o sus propios ciudadanos, directamente o a través de organizaciones no gubernamentales, han intentando proporcionar recursos para ayudar a que la riqueza del mundo tuviera un reparto menos desigual. La evidencia en este respecto es, como decía, muy decepcionante. No parece que la ayuda ayude. William Easterly escribió un libro famoso en el que resumía esta historia, The Elusive Quest for Growth (se puede ver algo muy relacionado de Easterly aquí y argumentos parecidos de Rajan y Subramanian aquí).

Pero hoy no voy a centrarme en la existencia o no de efectos sobre el crecimiento de la ayuda financiera a los estados. Recuerden que Duran declara que en el PER hay mucho fraude. ¿Es posible que la ayuda internacional (o inter-regional, o simplemente el gasto público) genere corrupción o dañe a la democracia? Comencemos por un artículo de hace un par de años en el Journal of Economic Growth de Simeon Djankov, José García-Montalvo y Marta Reynal-Querol, The Curse of Aid. Usando una base de datos de 108 países que reciben ayuda internacional, los autores encuentran efectos muy negativos de esa ayuda sobre la calidad de las instituciones. En sus propias palabras al final de la página 12 (traducidas por mi, espero que no traidoramente): “Si un país hubiera recibido la cantidad media de ayuda en proporción al PIB en el período 1977-1999, este país receptor habría pasado de tener un nivel medio de democracia en el año inicial a una total ausencia de instituciones democráticas. El efecto del petróleo en el largo plazo no es significativo.” Es decir, la ayuda para el desarrollo es mala para las instituciones democráticas. A largo plazo, peor que descubrir petróleo. Los autores no especulan sobre las razones por las que se produce este efecto negativo, simplemente se remiten a futuras investigaciones.

Una investigación algo más reciente examina uno de esos mecanismos y lo somete a una comprobación empírica. Fernanda Brollo,Tommaso Nannicini, Roberto Perotti y Guido Tabellini (para una versión más resumida ver aquí) estudian, primero, un modelo teórico en el que un aumento fortuito de los ingresos públicos genera un aumento de la corrupción. La razón es, primero, que con mayores recursos es más fácil dar la impresión de que el gobierno hace las cosas bien cuando el público no está suficientemente bien informado. Parece que es más efectivo, cuando simplemente tiene más dinero (y se mete más dinero en el bolsillo o lo dilapida en cosas inútiles porque no pone esfuerzo en controlar el gasto). Adicionalmente, cuando hay más recursos la selección de políticos es peor. Un trabajo en el que hay que pensar menos, o se puede robar más, resulta más atractivo cuando uno no tiene mucho talento. Y, para acabar de complicar las cosas, los mayores recursos hacen más fácil la reelección del corrupto que no es detectado.

Un problema para comprobar empíricamente un modelo como el que les he descrito es que los países o regiones con mayores recursos lo son, en parte, porque tienen buenos políticos. De manera que la correlación entre recursos fiscales y calidad de los políticos tenderá a ser positiva. Es preciso buscar un aumento fortuito de los recursos para poder establecer la conclusión de manera creíble. Para poder identificar el efecto de los recursos, los autores del artículo explotan una peculiaridad de la ley brasileña de financiación local: todos los ayuntamientos en un mismo estado y para unos determinados rangos de población deben recibir la misma financiación del Fondo de Financiación Municipal (que proporciona alrededor del 40% de los ingresos para ayuntamiento de menos de 50000 habitantes, que en Brasil son la inmensa mayoría). Por ejemplo, un salto de población que hace pasar la misma de 10189 a 10190 aumenta la financiación un 30%. Además tienen datos de corrupción de la Correduría General de la Unión, que audita ayuntamientos de manera aleatoria (muy útil para estar seguros de que los ayuntamientos con más recursos no son auditados más frecuentemente). El tipo de corrupción detectada más habitual tiene que ver con prácticas ilegales en contratación pública: limitación de la competencia (amigos o socios del alcalde reciben información privilegiada), manipulación de las ofertas, empresas que ganan el concurso de manera irregular, se otorga un concurso sin llegar al mínimo número de ofertas, o no se ejecuta el procedimiento concursal de manera correcta. También hay casos de fraude, favoritismo o de escribir recibos por cantidades mayores de las efectivamente pagadas. La calidad de los políticos la miden fundamentalmente con su nivel de educación.

Los resultados son llamativos. Un aumento del 10% en los recursos eleva la corrupción en un 24%. Las conclusiones son robustas a varias medidas de corrupción, para todos los umbrales y cantidades variadas del estímulo. En términos de la selección de los políticos, un aumento de un 10% en las transferencias induce una caída de 7% en la proporción de universitarios entre los alcaldes, de un 2% en su número de años de estudio, y aumenta un 7% su probabilidad de reelección.

Cuando leía la parte teórica del artículo, me parecía estar leyendo una historia de España en los últimos diez años. Pero la segunda parte del artículo muestra que no es que los españoles fuéramos particularmente malos. Sólo tuvimos la mala suerte de hacernos ricos muy rápido. Me pregunto si ahora que las cosas están mal, tendremos la suerte de que la democracia mejore. Yo creo que sí. No parece que los regalitos perezosos al que más grite, o los criminales a algún amiguete, vayan a seguir saliéndoles gratis a nuestros políticos. Algo bueno tenía que salir de una situación tan dramática.

Hay 40 comentarios
  • Muchas gracias Antonio, es realmente interesante. ¿Como se puede ayudar sin erosionar la democracia? Tanto a nivel internacional como interregional.

    • Gracias a ti, por interesarte. La verdad es que no estoy seguro. Podríamos empezar por dejar de subvencionar nuestros productos agrarios y abrirnos más a sus exportaciones. Otra sencilla es dar becas a estudiantes buenos de otros países para que vengan a nuestras universidades. Aunque tal como están, no sé si eso es una ayuda, u otra maldición.

  • Citoyen, muy bueno al artículo que enlazas, ya lo leí cuando lo pusiste hace un mes o dos y es de los que muestro por casa.

    Antonio, gracias por contestar tan rápido. El tema de becar a los buenos estudiantes extranjeros se que es muy polémico, porque les robamos su mejor materia gris, aunque me gustaría conocer mejor sus efectos netos. ¿Funcionan sus remesas de la misma manera que las ganancias inesperadas? Cuanto me temo de lo peor.

    El tema de las ayudas agrícolas es un clásico, difícil de resolver a día de hoy por falta de voluntad política, pero entraría en el grupo no de ayudas, sino de dejar de joderles (perdonen la expresión, no encontré una mejor), grupo de políticas que me imagino puede ser muy importante.

    En cualquier caso ha sido muy revelador ver los efectos negativos que han tenido las ayudas hasta ahora, sabía que tenían algunos pero no sabía que el balance fuera tan desolador.

  • Acerquémonos a ESPAÑA. Fuente de recursos “fáciles” para las administraciones públicas autonómicas y locales: SUELO.
    Consecuencias: deficiente planificación, corrupción, nula prioridad a la asignación de los excedentes en inversiones productivas, satisfacción inmediata y engañosa de los electores, ninguna exigencia a los cargos públicos. ¿Democracia?, ni idea de lo que es responabilizarse y responsabilizar.

    ¿Qien empieza a educar?

  • En el libro de Easterly que citas, si no recuerdo mal, analiza el gasto en formación en los países subdesarrollados y llega a la conclusión de que la cosa tampoco mejora invirtiendo en educación.

    En cuanto a España, además del rápido “enriquecimiento” (y, creo, derivado al menos parcialmente del mismo), se ha producido un deslizamiento del poder político (principal, aunque no únicamente, el del gasto) hacia ámbitos donde los mecanismos de control (medios de comunicación y Parlamento-Plenos) son mucho menos eficaces. Por otro lado, los incentivos a la corrupción en el orden urbanístico son fabulosos: entre muy pocas personas pueden hacer que un bien multiplique por diez o por cien su valor.

    Si a eso sumamos la replicación del sistema autonómico en unos partidos sin estructuras democráticas y con una muy baja participación ciudadana, que han tendido a convertirse en estructuras volcadas hacia sí mismas… pues apaga y vámonos.

    Saludos.

  • Carlos, tendría que mirar pero me suena que hay trabajos que muestran que las remesas no son malas. Supongo que si le envío el dinero a mi primo y resulta ser un vago, con el tiempo le corto el grifo. Desgraciadamente los gobiernos no actúan así. Respecto a robar cerebros, algo de esto hay, pero en la India buena parte de la exitosa industria informática la han iniciado indios que vivieron mucho tiempo en USA y luego decidieron montar algo más cerca de casa. En China también han tenido mucho impacto los expatriados que vuelven a casa.

  • Lara, a esto me refería. El suelo ha sido nuestro veneno. Pero ahora no puede serlo, y es posible que con las restricciones fiscales que hay comencemos a mirar con más detalle si los gastos que hacemos son útiles o no. No hay mal que por algún bien no venga.

  • Enhorabuena. Por fin hemos llegado a uno de los nudos gordianos de las posibles salidas de esta crisis. ¡Y vaya si está anudado el dichoso nudo!
    Parece relativamente sencillo probar que las transferencias interregionales de renta (dentro de España o dentro de la UE) son independientes de las tasas de crecimiento a medio plazo. Se trata de un análisis ex-post que no requiere ninguna inferencia causa efecto.
    Pero sugerir que las ayudas son negativas para el crecimiento (no sólo porque crean “dependencia” sino porque deterioran el funcionamiento institucional) es bastante más difícil de probar, porque se requiere algún contrafactual del tipo: “¿qué hubiese ocurrido si esas ayudas no se hubiesen recibido?”.
    Cada uno tendremos una respuesta intuitiva más o menos clara a esa pregunta, pero no deberíamos dejarnos llevar por esa primera intuición en caliente para inferir que las transferencias son una especie de “eutanasia asistida”, o incluso celebrada, por los receptores de las ayudas. Por supuesto, cuanta más luz se arroje sobre el asunto mejor, pero, visto desde el otro lado: ¿no existen determinados mínimos en infraestructuras o en niveles educativos por debajo de los cuales el crecimiento no es posible?
    Gracias por la entrada.

  • concalma. Muy cierto, pero como le digo a Lara, esto se acabó. Igual ahora los ciudadanos pedimos cuentas con más asiduidad.

  • Muy interesante, Antonio, gracias por tu entrada.

    Sería interesante también, al hilo de los comentarios sobre el PER, analizar si las subvenciones y ayudas que tratan de “modelar” la estructura productiva incentivando determinados sectores o ramas productivas, no son en realidad “caramelos envenenados” que impiden el pleno desarrollo de otras más eficientes (y que por tanto, lastran la economía en su conjunto) y que incluso pueden perjudicar el desarrollo en el territorio donde se concentren.

    Por poner un par de ejemplos concretos: las ayudas al carbón nacional (controladas en buena parte por sindicatos mineros) y sus efectos sobre las cuencas mineras de Asturias y León, que languidecen desde hace décadas, o las más modernas ayudas a las fotovoltaicas y su impacto sobre todo el sector eléctrico.

    Un saludo

  • Manuel:

    Sobre las ayudas al carbón (tema del que conozco un poco y puedo poner un case study) no se conceden solamente por mantener el empleo, también se hace por considerarse activo estratégico (reducir dependencia de fuentes energéticas no comunitarias). Se hace de hecho en toda la Union y, lógicamente, no hay carbón polaco barato para todos. No obstante, también es un medio de fijar a la gente a la tierra, y evitar la sangria de las mesetas, Aragón y norte de Andalucía hacia las costas y Madrid.

    ¿Que se debe gastar el dinero en una reconversión a fondo en lugar de pamplinas como ahora? Si, seguro, pero hay otros condicionantes, de índole no económica, que inducen a hacerlo así (este argumento es más aplicable al carbón que al PER, que me parece un robo, pero los argumentos son similares, ya que las ayudas europeas para la agricultura se deben a esto mismo)

    Un saludo

  • Manuel, Teresa García-Milà y José García Montalvo tienen un papel mostrando la ineficacia de las inversiones en carreteras para aumentar los negocios.
    http://scuoledidottorato.unicatt.it/defap/Garcia.pdf
    Y Teresa tiene un papel mostrando que el fondo de compensación interterritorial (en buena medida para infraestructuras) tampoco fue útil.
    http://www.econ.upf.edu/docs/papers/downloads/207.pdf
    Por su parte Michele Boldrin y Fabio Canova tienen otro papel mostrando lo propio para los fondos estructurales europeos no ya solamente para el crecimiento, no sirven ni para reducir desigualdades.
    http://www.fh-brandenburg.de/~brasche/EU/k6/k63/k633/Cohesion_Boldrin.pdf
    El País de ayer tiene un reportaje más que razonable sobre lo absurdamente cara que nos sale la electricidad por sobreponer política sobre política.
    http://www.elpais.com/articulo/sociedad/luz/5000/millones/cara/elpepisoc/20100606elpepisoc_1/Tes

  • Fer, no veo donde está el problema de que la gente se vaya de un sitio si en ese sitio no hay forma de ganarse la vida. Puede que haya algún efecto externo, pero yo no lo veo. Y en países más flexibles, el paro no se acaba porque si se pierde empleo en California se recupere en California. Los empleos que se pierden allí se ganan en el estado de Washington o en Arizona. Y la próxima recesión se solucionará en otro lado. Nos tenemos que quitar de la cabeza que de alguna manera mágica se van a poder generar empleos en el sitio donde estamos si el Estado se deja unos millones en ello. Lo que el Estado debería hacer es preocuparse de que la gente tenga una buena formación primaria y profesional, y no meterse mucho (o nada) en dónde ni cómo la gente hace negocios.

  • Manuel:

    El problema está en cuando se ha variado artificialmente la capacidad de un lugar para que alguien se gane la vida, y de pronto se cambian las condiciones, supongo que en esto estarás conmigo.

    Por otro lado, y esto lo digo desde la ignorancia, las economías rurales entiendo que necesitan una masa crítica para poder mantener un equilibrio suficiente que evite la despoblación. Porque en caso de despoblación, se pierde el patrimonio histórico, se descuidan los montes y caminos con el consiguiente peligro de incendios, y las pocas personas que quedan ven muy mermados los derechos sociales, como por ejemplo la sanidad, que el estado les puede proporcionar, porque no se puede poner un médico en un pueblo con cuatro ancianos.

    Y para dar esa masa crítica, no tengo la menor idea de cual es el modo más eficiente. Yo siempre he pensado que la concentración parcelaria es muy necesaria (la yugada de tractor actual es de 60 ha – lo que un agricultor puede labrar en un año con un tractor – y sin embargo la media está entorno a 4, creo) el fomento de la mineria es muy bueno para el desarrollo rural, siempre que sea sin subvención (hay una infinidad de cosas en el subsuelo más allá de lo que siempre se piensa) y el turismo rural está infraexplotado en España. Seguro que muchos aportan más y mejor.

    Un saludo.

  • Fer. Me parece que con el dinero artificial del carbón hay para pagar unos cuantos médicos rurales. Y luego se puede mantener héctareas y más hectáreas de bosque con unos cuantos guardabosques. Toda la provincia de León son 15.000 km2. El parque natural de Yellowstone tiene alrededor de 9000 km2, que se cuidan con 210 guardas de tiempo completo y 139 estacionales.
    http://www.nps.gov/yell/planyourvisit/upload/r&i10_front.pdf

  • Antonio, gracias por tus comentarios. Me leeré los papers que has enlazado (desolador, suponía que los fondos europeos funcionaban como incentivo medio decente, y lo mismo para el Pana Marshall) cuando tenga tiempo y totalmente de acuerdo con tu contestación a Fer (no te lo tomes a mal, Fer).

    Solo un consejo, paper lo puedes traducir mejor por artículo, aunque a mi me pasa igualmente cunado digo “realmente” como si dijera “really”.

  • Carlos. Sí, debería decir artículo. Lo de papel es una traducción perezosa. No obstante, si fuera un cursi pedante (que lo soy) podría poner un escudo académico. Las acepciones 4 y 5 de la entrada “papel” del diccionario de la Real Academia dicen:
    4. m. Carta, credencial, título, documento o manuscrito de cualquier clase.
    5. m. Impreso que no llega a formar libro.

    Pero mejor lo dejamos en artículo. Gracias.

  • Antonio,

    Muchas gracias por tu respuesta y por toda la información que adjuntas. La leeré con interés.

    Fer,

    No he contestado antes porque no he podido leer hasta ahora tus dos respuestas. En la primera me dices que conoces el tema (y que puedes poner un “case study”…) y en la segunda me dices que escribes desde la ignorancia (¿?).

    No quiero entrar en un debate, sólo te diré:

    – Las cuencas mineras de carbón están básicamente en Asturias y León, y no en “las mesetas”, Aragón y norte de Andalucía.

    – Soy asturiano y vivo en Asturias.

    – Conozco de cerca esa realidad.

    – Si con el carbón de estas cuencas reducimos nuestra dependencia energética exterior, que venga Dios y lo vea (repasa los datos…).

    – Evidentemente, esas ayudas son por motivos sociales (digamos que más bien políticos para ser sinceros) y no estratégicos, pero las cuencas carboníferas no paran de perder población, por muchos millones que hayan llovido con los planes del carbón.

    – En esas cuencas nadie “ha variado artificialmente la capacidad de un lugar para que alguien se gane la vida” (más bien al contrario). El carbón nacional es deficitario desde finales de los 50, cuando la minería entra en crisis (apertura internacional y fin del proteccionismo) y se termina creando Hunosa, que absorbe a las empresas privadas en crisis. Sólo por las ayudas se mantienen las explotaciones desde entonces. No tiene ningún sentido económico incentivar lo que no es rentable.

    Conozco los graves problemas a los que se enfrentan las poblaciones rurales, pero esa es otra historia…

    Un saludo

  • Antonio, gracias por las referencias adicionales sobre la inutilidad, o peor, los efectos negativos de las transferencias. Ya sé que hablar de intuiciones a estas alturas revela más la ignorancia de uno que su buena fe. Las leeré con gusto.
    Efectivamente, en la época de vacas gordas se han cometido abundantes excesos: muchas “actuaciones museísticas” como la que comenta Mendiño, muchas autovías que van de la nada a ninguna parte y que generan más movimiento de tierras que de factores de crecimiento económico, polideportivos sin deporte, etc. Todos tenemos en la cabeza varios ejemplos de ese tipo.
    Y desde luego, es muy preocupante el clientelismo y las estructuras de la Administración autojustificadas por la existencia de esos fondos. No me gusta el equilibrio perverso que se genera y que tan claramente planteas en tu entrada.
    Pero la “solución Yellowstone” es un golpe de péndulo que me produce cierto vértigo. Desde luego, la corrupción y el dispendio desaparecerían en ese “estado estacionario” de 210 guardas forestales (bueno, y alguna ayuda en verano). Además, con un sólo “médico rural” podríamos salir del paso.
    Si la más que previsible sequía de fondos nos conduce exclusivamente a buscar cómo sale más barato el Km2 de país, muchas personas sentiremos en nuestras carnes las “externalidades” morales generadas por el abandono del territorio. Soy consciente de que he sido yo el que he llevado el péndulo hasta el otro extremo estirando tu comparación al máximo. Permíteme esa licencia, ya comprendo que utilizas ese ejemplo para contestar al argumento medioambiental de que cuidar el territorio requiere gente.

  • Mendiño. Gracias por la cita. Justamente de lo que hablaba. En principio un museo puede generar efectos externos, algún turista que se deje caer por allí, y por tanto puede estar justificada la subvención. Es muy probable que los gastos en El Prado le salgan rentables al Estado español, por ejemplo. Pero me temo que el análisis económico del impacto previsible (si lo hubo) del museo de Bélmez debió de ser de muy baja calidad. Esto es lo que debe cambiar.

  • Jorge, no se trata de minimizar el coste por km2 sino de maximizar el impacto de cada unidad de gasto. Y, como bien dices, el único objetivo de la comparación con Yellowstone es responder a los argumentos falaces que se usan para gastar mal. Tenemos que aprender a ser exigentes con los que nos meten la mano en la cartera.Es nuestro dinero, que nos expliquen por favor por qué lo gastan como lo gastan.

  • Antonio:

    La verdad es que me dejas de piedra con lo de Yellowstone, pero no te lo puedo discutir.

    Manuel, con case study me refería al caso del carbón, en el desarrollo rural es en lo que no tengo ni idea en general, más allá de lo que me cuenta algun rural que conozco. Efectivamente solo hay carbón en Asturias, Galicia, Leon, Jaen-Córdoba y algo en Manresa, que creo que ya está agotado. Ah, y en Puertollano, también agotado o casi (meseta) Lo que he dicho de que es política europea de autosuficiencia europea se lo oí hace 5 años a la directora general de Carbunión (asociación sectorial de empresarios del carbón) que seguro está sesgada, pero no creo que tanto como para mentir.

    Efectivamente producimos cantidades muy limitadas de carbón, es más, he estado en una mina en la que el yacimiento tenía un espesor de unos 10cm, absurdo salvo que lo explotes con esclavos o subvencionado. Pero la idea, como política europea que es, es que nos abastezamos de carbón no español, sino comunitario. Si las cifras no me fallan (me baso en periodicos, seguro que podréis suministrar algunas mejores), consumimos en torno al 30-40% de carbón nacional. Esto significaría que de nuestra demanda energética total, sólo el 5% se satisface con carbón español, pero dentro del consumo de carbón es respetable. Sí es verdad que las minas más productivas son las gallegas que son a cielo abierto y más tecnificadas, pero bueno.

    Con “ha variado artificialmente la capacidad de un lugar para que alguien se gane la vida” me refería a la subvención. Si se retira la subvención se vuelve a variar una vez más la capacidad de un lugar para que alguien se gane la vida.

    En fin Manuel, mi posición personal es que excepto por no comprar gas extracomunitario, cerraría las minas de carbón, no hoy, ayer. Sólo quería dar a entender que existen condicionantes más allá de los electorales para mantener esas ayudas. Evidentemente, como expone Antonio, hay formas más económicas de satisfacer ciertos parámetros de los que ayudan a justificar las ayudas del carbón, o muchas otras subvenciones.

    En fin, lo siento si te he tocado una fibra sensible, pero bueno, el diálogo enriquece.

    Un saludo.

  • Despues de una crisis global de gran magnitud, hay cambios. Unos nos gustaran mas y otros menos. Una decada dura es inevitable, o bien fuerzan la inflación o nos vamos a la depresión.
    Esta crisis forzara a mas trasnparencia, a mas auditorias, a nuevas normas. A valorar a las personas via su meritocracia.

  • Exactamente, Ramon. Se acabó la fiesta. Cuanto antes nos pongamos a hacer gimnasia, mucho mejor.

  • Cada sociedad tiene sus características.
    Hace poco hablábamos de la situación creada por el PP frente a las medidas de ahorro, el desconcierto que había provocado en más de uno; y me pregunto si no es lo mismo.
    Dices que la democracia mejorará con la situación, como también podría ser que la situación mejorase gracias a la democracia. Y ni lo uno ni lo otro, el país no está para estas cosas, y al pueblo llano, eso de la democracia le suena a chino.
    Por desgracia la historia demuestra que en los países con poca cultura democrática, y nosotros somos los que menos tenemos, con las crisis se tiende a olvidarla; lo contrario que los anglosajones, que la potencian.
    Es curioso que sea Durán i Lleida el que hable de revisar el plan de empleo rural. Dice que existe mucha corruptela, pero lo que si hay es clientelismo político.
    ¿Es corrupción el clientelismo?
    Si lo fuera, Durán i Lleida sería de los peores, sin contar que cuando gobernaba, el mundo rural catalán, su feudo, recibía recursos y ayudas por doquier; de eso su negativa a revisar la ley electoral, su empeño en evitar que un ciudadano barcelonés tenga el mismo poder electoral que uno del Alt Camp, por poner un ejemplo.
    Para alguno, la ciudadanía más educada y con ínfulas de nórdica, es paradójico que los políticos pretendan regularnos, controlarnos, analizarnos para saber como vivimos y qué debemos pagar; mientras ellos no saben, pueden o quieren regularse a sí mismos. Para mí y la mayoría, que somos maleducados e insultamos, tan solo es patético.
    Por lo pronto no quieren regular su financiación, hacer una ley para controlarla, con lo cual ya demuestran el tipo de personajes que son.

    Dicho esto, pienso que las ayudas bien reguladas, con leyes diseñadas a propósito y bien estudiadas, podrían ser muy beneficiosas. Ahora nos hemos cargado las que promovían las energías alternativas, ni siquiera hemos dudado al hacerlo; pero discutimos, los sindicatos los primeros, sobre si es correcto hacerlo con las del desempleo y las que promueven una agricultura sin futuro medioambiental.
    Ayudar es bueno si se hace con inteligencia. Por ejemplo: para investigar nuevos procedimientos de riego y no debamos pagar royalties al extranjero. Pero no es así y promovemos cultivos como los del lino, para después quemarlo; producir más pollos para, después, financiar su venta en África.
    ¿Y eso para qué sirve?
    Pues para que al africano le salga más barato comprar el pollo español que criarlo y, así, puedan seguir llenando pateras; por cierto, fabricadas ya en Francia con fibra de vidrio, con la excusa que son para pescar, todo un negocio, y con ayudas del gobierno francés para el desarrollo de nuevas materias náuticas.
    Maravilloso.

  • Ramon ha querido poner este comentario muy interesante, que por algún motivo que no entiendo no sale:

    Este informe…del enlace que adjunto….deja claro los efectos perversos de la falta de transparencia y control…muchos de los cuales se solucionarían con auditorias forzosas para todas las instituciones publicas al igual que se obliga a las privadas cuando pasan de una cantidad.
    http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?language=ES&reference=A6-0082%2F2009
    http://www.elpais.com/articulo/opinion/gran/saqueo/elpepuopi/20090512elpepiopi_4/Tes

  • Pau, un corolario del modelo de Nannicini y compañía es que incluso la ciudadanía desinformada será más exigente en tiempos de crisis. No te puedes imaginar la cantidad de gente que hasta hace poco se callaba con todas las rentas que se distribuían aquí y allá (el magnífico ejemplo del centro de interpretación de las caras de Bélmez que nos dejó Mendiño) y ahora que vienen mal dadas se vuelve de pronto más crítico. Esto es lo que hace falta.

  • Antonio, com osiempre …hay que seguir a la gente inteligente y con experiencia, a los “profesores”….solo por poner un ejemplo siempre me han parecido acertadas las reflexiones del sr.Garrigues Walker (Trilateral), hoy en la radio hacia una entrevista, y todo lo que decía es de sentido común, transparencia, ética, una ciudadanía “apagada” sin instrumentos ni instituciones para que se escuche su voz, unos políticos incapaces de pactar en temas de estado, falta de coordinación, etc.

  • Palabras del sr.Garrigues:
    “Los abogados deben hacer su propia reflexión sobre la crisis”

    A Antonio Garrigues no le unen lazos especiales con Wharton. No estudió allí, pero le alegra muchísimo participar en el Foro Global de Alumnos porque cree que será transcendental. Hablará de la ética en los negocios.

    ¿Una ponencia que cobra gran interés con la crisis?

    La crisis tiene su origen en el déficit ético. La codicia, la avaricia y la corrupción se apoderó del sistema. Para todas las escuelas de negocio, y Wharton no puede ser una excepción, la educación ética y responsable debe ser algo decisivo. Nos tenemos que preguntar qué tipo de persona queremos que sea el ejecutivo, cuál tiene que ser su compromiso con la sociedad.

    ¿Y qué tipo de ejecutivos necesitamos?

    Siempre hablo de que necesitamos gente profundamente positiva. No queremos catastrofistas ni optimistas utópicos, sino personas que deseen un futuro mejor. Además, este tipo de estudiantes no tienen derecho al pesimismo.

    Muchos no entienden que van a pagar la crisis cuando no la han generado…

    Esa sensación podría tornarse en virulenta en Estados Unidos. No lo entienden, pero no porque sean torpes, sino porque no se puede entender. Sorprende ver cómo la banca de inversión sigue manteniendo las mismas pasiones por el enriquecimiento rápido.

    ¿Entonces no hemos aprendido nada?

    Tengo el sentimiento triste de que aprendemos poco. Algo sí, como por ejemplo, que hay que regular los movimientos financieros con más precisión. No se puede dejar al mercado financiero a su libre albedrío. Igual que se controla las leyes antimonopolio para evitar la concentración económica, también habría que protegerse de la concentración financiera.

    ¿Y el papel de los abogados en esta crisis?

    También debemos hacer nuestra propia reflexión sobre la crisis. Tendríamos que imponernos un nuevo código ético. Además, todos tenemos que dar ejemplo de austeridad, pero yo soy partidario de que siempre debe hacerse por la vía de la autorregulación y de la contención. Creo que ahí si vamos a avanzar un poco y el ejemplo que han dado los políticos en ese sentido ha sido bueno.


    http://www.cincodias.com/articulo/economia/fenomeno-globalizacion-abogacia-inevitable/20100607cdscdieco_8/cdseco/

  • “El momento más oscuro de la noche es el que precede al alba”

    ¿Cómo se sale de esta situación?
    No hay alternativa al trabajo. Todo lo que merece la pena requiere un tremendo esfuerzo.
    P. Y España, ¿superará lo difícil?
    Que nadie crea que somos el peor país del mundo y que todo lo que tenemos es despreciable. Que España está peor que antes, yo no lo dudo, pero así están muchos otros países. Debemos afrontar varias reformas como la laboral, fiscal, política energética, educativa y de valores, para que la innovación, productividad y competitividad se conviertan en algo prioritario. Eso requiere un mínimo de consenso político. Los pactos harían que las reformas fueran eficaces y que el sentimiento de pesimismo se fuera diluyendo y generando mayor confianza en el futuro. Por eso, el estamento político tiene que reflexionar sobre ello.

  • Muy interesante amigo Dr Cabrales. A mí me ha recordado mucho la España de las Autonomias.Más trasferencia , mayor corrupción. ¿ Es comparable con el jacobinismo francés?

  • Bastante impresionante, aunque también hay que decir que creo que el problema de España es más de “idiología”, en que más de la mitad de España vota a un partido que no cree en el esfuerzo, porque así no les obligará a ellos a esforzarse. Como cobrar sin arrimar el hombro es verdaderamente difícil, tienen que recurrir a enchufes, amiguismo, chanchullos y corrupción, en resumen, destierran la meritocracia y la sustituyen por la “pelotocracia”. Por lo tanto, lo que se necesita es erradicar de la política a estos “partidos cigarra”, fácilmente reconocibles por el bajo nivel currícular de su cúpula y el alto nivel de peloteo al líder.

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