¿Nos espera una década como los 90 en Japón?

¿Nos espera una década como los 90 en Japón?

El miércoles estuvo dando un seminario en la Carlos III un profesor de la universidad de Kyoto. En la conversación posterior a su charla fuimos derivando hacia asuntos sobre los que no somos especialistas. Y soy consciente de que me meto en un lugar que conozco mal y seguramente me equivoque. Pero veo un blog como una herramienta de colaboración, de modo que ya me corregirán los lectores o los otros editores. Me llamaron la atención un par de coincidencias entre nuestra coyuntura y la situación japonesa a principios de los 90 y quería compartir las observaciones.

La primera coincidencia es que los precios inmobiliarios tardaron bastante en ajustarse en Japón. Les adjunto un gráfico de un artículo de Shiratsuka.

Precios de activos en Japón
Precios de activos en Japón

La línea sólida más oscura refleja los precios inmobiliarios. Y ahora comparen con este gráfico de Fotocasa.
Precios de la vivienda en España según Fotocasa
Precios de la vivienda en España según Fotocasa

En Japón los precios cayeron alrededor de un 30% de final del 90 al 93. En España del 07 al 10 algo más de un 20%. Es verdad que el Ministerio de Vivienda habla de caídas menores, pero me parecen más cercanas a mi (limitada y sesgada) experiencia las de Fotocasa. A lo mejor alguien tiene algún dato más fiable, o nos puede explicar mejor.

Otra coincidencia curiosa (y, tal vez, nada más). Les adjunto un gráfico de la evolución de la deuda pública japonesa, obtenida aquí.

Deuda pública en varios países según la OCDE
Deuda pública en varios países según la OCDE

Es decir, Japón entró en su década perdida con un nivel de deuda pública parecido al español al principio de la nuestra. También su euforia inmobiliaria tuvo un principio del fin parecido al nuestro.

Como han documentado Hoshi y Kashyap la desreglamentación financiera en Japón de los 80 hizo que las multinacionales japonesas, exportadoras y eficientes, dejaran de depender de los bancos para su financiación. Pero los ahorradores siguieron atados a sus bancos. De manera que éstos se lanzaron a prestar a pequeñas empresas y al sector inmobiliario. Cuando llegó la crisis tardaron mucho tiempo en ajustarse a la nueva situación. En parte porque el mercado inmobiliario tardó mucho tiempo en ajustar los precios. Esto, a su vez, porque los bancos se convirtieron en dueños de muchas propiedades y no querían reconocer las pérdidas para no crear un agujero en los balances. Total, con los tipos de interés cercanos a cero, la pérdida por esperar no parecía tan grande. Todo esto también me suena.

Nuestro invitado japonés nos habló de un inmenso rascacielos que nadie quería comprar. Para que el banco dueño no hiciera aguas, lo acabó comprando un organismo público, que trasladó allí a sus empleados. Con gran pérdida de bienestar para los mismos y un engorde artificial de la deuda pública. También nos contó una historia de una propiedad rural que quiso comprar. Ofreció un precio de mercado, alrededor del 50% del valor por el que el banco que era su actual dueño la tenía en el balance. Un campesino local ofreció un precio bastante más bajo. Pero por un artificio contable que no he llegado a entender, si se vendía al campesino, el banco podía mantener la ficción de que el valor era el original, aunque entregara mucho menos. Así que se le vendió al campesino.

La tardanza del ajuste bancario, fundamentalmente del sector de cajas, se está convirtiendo en un lastre para la economía española. Comparto el diagnóstico del gobernador del Banco de España de que el retraso de la reforma laboral puede ahondar la crisis financiera. Pero hay una crisis financiera ya, y hay que resolverla pronto. No me cabe la menor duda de que los profesionales del Banco de España están haciendo todo lo que está en su mano para resolverla. Pero en estas circunstancias hay que pedirles que hagan más todavía, lo imposible. Porque si quieren, pueden. El Banco ha atraído una cantidad de capital humano espectacular en las últimas décadas. Incluyendo a mucha gente que, en un país mejor organizado, estaría en la universidad. Pues que imaginen una manera de salvar los obstáculos políticos y de rodear las ficciones contables, si las hubiere.

El gobierno también tiene una labor importante que hacer para impedir que las coincidencias con Japón se transformen en algo más que eso. Y para ser justos, hacen cosas, aunque a veces parecen cuatro corazones con freno y marcha atrás. Buenos ejemplos son: la subida del IVA, la eliminación de la deducción fiscal a la vivienda, la elevación de la edad de jubilación o la decisión de contratar muchos menos funcionarios de los que se jubilen. Todas ellas han sufrido un oprobio por parte de la oposición que debería avergonzar al menos a los conservadores fiscales de buena fe.

Y conste que yo entiendo que un liberal prefiera una reducción seria del gasto antes que una subida de impuestos. Pero antes de apuntarme al “tea party” de la Comunidad de Madrid, me gustaría que me explicaran con bastante precisión en qué van a reducir el gasto y por qué. Por ejemplo, una alternativa equitativa y fiscalmente responsable a la subida de impuestos es la subida de tasas. La universidad y la sanidad, por ser concretos, pueden financiarse de esta manera. Juanjo Dolado lo ha argumentado recientemente para la universidad y Guillem López Casasnovas para la Sanidad. Tanto uno como otro han añadido que en estos sectores, como en todos los demás, es muy importante prestar especial atención al coste-efectividad de los gastos. La entrada en nuestro blog de Juanjo Ganuza y Fernanda Viecens del sábado nos hace pensar que antes que en el AVE, podemos gastar dinero en redes de nueva generación, o como decía otro comentarista, en trenes de mercancías. Cada euro cuenta. Ni podemos ni debemos llegar a una deuda pública como la japonesa o dejar pasar una década sin hacer reformas serias en todos los aspectos de la vida económica. Pero tenemos que trabajar todos de manera seria y constructiva para conseguirlo.

Hay 25 comentarios
  • Buenas Antonio, ante todo enhorabuena por el post este es un tema sobre el que he escrito bastante en mi blog y me gustaria dejar estos tres enlaces donde abordo este asunto desde diferentes puntos de vista que creo que pueden enriquecer el debate:

    http://lavidaolabolsa.blogspot.com/2010/03/espana-la-crisis-y-la-japonizacion.html

    http://lavidaolabolsa.blogspot.com/2010/03/las-soluciones-la-crisis.html

    http://lavidaolabolsa.blogspot.com/2009/05/esta-no-es-la-gran-depresion-animo.html

    Un Saludo y espero que sean de interes y utilidad.

    • Gracias, José Miguel. Muy útil tu perspectiva. Como sugieres, las reformas son clave para evitar la japonización. Y una crisis como dice Rahm Emanuel, el jefe de gabinete de Obama es una oportunidad para hacerlas: “Rule one: Never allow a crisis to go to waste. They are opportunities to do big things.”

    • Gracias, Samuel. Ayer no funcionaba el enlace al papel de Anton y Javier. Lo que no sé es si los mercados internacionales nos van a dar el lujo de esperar a hacer el ajuste de cinturón. El gobierno japonés le pedía prestado a su pueblo, que parece tener confianza suficiente en él. Imagino que porque no tiene una historia de mil años de “restructuraciones soberanas” como nosotros. Pero creo que España no tiene ese lujo. Y la subida del IVA puede ser prematura pero es una señal creíble, precisamente por costosa, de que no se va a dejar hinchar la deuda hasta que sea impagable.

  • Antonio:

    El caso japonés (y el alemán) se han puesto como ejemplo de lo que puede pasar en España. Sin embargo, no son adecuados. La diferencia clave con España radica en la capacidad/necesidad de financiacion: cronicamente excendetaria en los otros casos y al contrario en el español. Otra diferencia notable es la capacidad exportadora y su peso en la economía. En cualquier caso, en la mejor de las opciones, ya hemos empezado una década perdida (reducir el desempleo a niveles del 8%, suponiendo que creamos empleo como antes, llevaría diez años). La cuestión es, más bien, cómo de dura será.

    Saludos

    PD: Los datos sobre precios que pones de Japón son del suelo, no de viviendas. Usando datos de vivienda la caida es menor (mirad en BIS (2008): AR, pagina 144).

    • Gracias, Francisco. Como le digo a Samuel, la diferencia de a quién debemos el dinero es crucial. Y aunque en términos de empleo nos cueste volver adonde toca, creo que es más importante poner los fundamentos para que no nos estanquemos en productividad. Para que después de la primera década perdida no haya una segunda y una tercera.

  • ¿Podrías repasar el artículo de Jesús Fernandez-Villaverde publicado en febrero de este año en este blog? Creo que es bastante ilustrativo.

    • Gracias, Luis. Me parece que a Jesús decía que ajustar salarios en España no era suficiente para que no pase como Japón. Allí ajustaron salarios, mejoraron las exportaciones y poco más. Completamente de acuerdo. Hay muchas reformas pendientes para que no nos estanquemos. Mejor educación, investigación, sanidad, finanzas, mercado de trabajo, función pública, liberalizar servicios como nos exige la UE. Y así sucesivamente. Si quieren más, aquí hay unas cuantas:
      http://www.crisis09.es/les/

  • Hace pocos meses la hija de un amigo se compró un piso en el Maresme (una comarca extremadamente cara, vecina de Barcelona) a Caixa de Catalunya, por la mitad de su valor de hacía dos años.
    ¿Asombroso?
    Ni de lejos. Es lo que hay. La Caja necesita dinero y prefiere bajarse los pantalones antes que venga otro y se los quite. El truco es mantener la ficción en su contabilidad y dejar que la realidad vaya aflorando poco a poco, sin que se note demasiado y en forma de pequeñas pérdidas.
    Los mismos que han provocado el desaguisado son los que aparentemente dificultan su solución, que sería poner el balance al día, pasarlo mal un tiempo y salir como mejor se pueda del embrollo. Pero me pregunto si esta es la mejor opción.
    Los dirigentes de las Cajas son políticos o tienen su mismo prejuicio: la inmediatez de los beneficios, que no les deja ver el futuro. Prefieren mirar solo en una dirección y seguir como la mula a la zanahoria, pensando que será otro el que lidie con el precipicio.

    No sé hasta qué punto podemos comparar los dos casos. Pienso que Japón, con un gran excedente económico, tanto en las empresas como en el Estado, tenía otra problemática agravada por los desequilibrios financieros en su zona de influencia. (Crecer demasiado rápido tiene sus riesgos, esperemos que China tomara buena nota de ello).

    Al gobierno no le queda más remedio que subir el IVA, reducir las prestaciones y el monto funcionarial. A mi me pasa como a ti, que no entendemos cómo se le puede criticar por ello, y menos quien lo hace.

    No sé cómo una comunidad puede adoptar una política de financiación universitaria o sanitaria distinta al resto, sin crear desorden burocrático y financiero. Nos encontramos que cada comunidad cubre distintas medicaciones; mientras que un enfermo puede ser curado o derivado a cualquiera de ellas. E igual pasa con la Universidad, que ni siquiera tienen la misma exigencia de estudios, pero son convalidables en todas. Ahora solo falta que los estudios cuesten la mitad a un barcelonés que a un madrileño.

    • Gracias, Pau. Tienes razón en que diferenciar los pagos y prestaciones en servicios sanitarios por comunidades puede ser complejo, pero no es imposible. Guillem López ha escrito mucho y muy bien de estos asuntos, merece ser escuchado. Aquí hay, por ejemplo un artículo suyo que previene contra un pensamiento simplista en este asunto. En universidades es incluso más fácil. El gobierno británico nos ha dado también una pista, permitiendo a cada universidad pública cobrar tasas distintas, hasta un máximo de 3000 libras. Así que se puede diferenciar no solamente entre comunidades, sino dentro de las mismas. Y también entre individuos. Las tasas universitarias podrían perfectamente estar relacionadas con la renta.

  • Solo un punto que pudiera diferenciar la situación del sistema financiero japonés en los primeros 90 del español en la actualidad. Me refiero a las Cajas y al mayor riesgo inmobiliario relativo que soportan.

    Puede que estemos ya dentro de la década perdida, pero de forma inmediata vamos a sufrir una reestructuración del sistema financiero en la que la transformación puede ser descomunal. La descapitalización de las cajas ¿la va a soportar solo la banca nacional absorbente y el BE?….¿o algún otro invitado añadido a la fiesta que se avecina y que se va a ver obligado a participar ?

    • Pues igual es buena idea permitir que las Cajas inviables las absorban bancos (o Cajas) extranjeros. Esto evitaría que la consolidación viniera asociada a pérdida de competencia en el sector. Y los extranjeros ganan presencia en otro mercado en el que no sería fácil introducirse de otra manera.

  • La manida crisis ha dado para muchos análisis y estudios… cogiendo de aquí y de allá he llegado a un conclusión muy simple “las 3 razones de la crisis actual y la del crack del 29 sólo difieren en 3 términos” http://urlcorta.es/1eih
    Me gustaría saber vuestra opinión.
    Gracias

    • Algunos economistas sí que leen historia. Tan es así que Ben Bernanke con Mark Gertler tienen un artículo en el 2000 en el que hablan de la volatilidad de los precios de los activos inmobiliarios en los 80. Valga por ejemplo su cita al principio del artículo: “Associated with the “bust” part of the asset price cycle in many of these cases were significant contractions in real economic activity. For example, many economists attribute at least
      some part of the 1990 recession (and the slow recovery) in the United States to the preceding
      decline in commercial real estate prices, which weakened the capital positions of banks
      and the balance sheets of corporate borrowers (Bernanke and Lown).” En algún sentido fue casi providencial que Bernanke estuviera al mando esta vez. No sé si lo ha hecho todo bien, pero se podía haber hecho mucho peor, y él entendía el problema mejor que otros.

  • Más bien que a los grandes “absorbedores”, implantados en esos sitios en los que cuesta la implantación, les participe una coalición de fuerzas extranjeras que sirva de contrafuerte en una política general de salvamento de la deuda global.

  • Puede ser, pero antes de que grandes inversores institucionales inyecten capital a los grandes para que absorban a los pequeñois (creo que es lo que sugieres), prefiero que compren directamente los bancos y cajas. Mejor para la competencia, mejor para nosotros. Si también quieren invertir en bancos fuertes, ¿por qué no? Pero lo otro también.

    • Angel. mi impresión es que la perspectiva de Powell en el artículo que nos envías no es muy distinta de la de la gente de ciclos reales que ha trabajado con Kehoe y Prescott en su monumental historia de las grandes depresiones del siglo XX. Aconsejan al gobierno que no distorsione mucho los precios relativos y que no dificulte la reasignación de recursos que es necesaria tras una depresión. Y, por cierto, creo que también gustará a Ángel y Rodrigo, que veo tienen mucho interés en la historia.

  • Javier, yo creo que los economistas sí que leen historia. Y mucha, por cierto.
    Si no mira el ejemplo de Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal norteamericana, que es uno de los mayores expertos en la Gran Depresión. Y eso implica leer historia.
    Por tu artículo, si bien los “tres pasos” de la crisis son parecidos, casi todas las crisis de la historia tienen esos componentes (menos la de los años 70 por la subida del petróleo) y eso solo se debe a un factor simple: el ansia por obtener más riqueza del ser humano, que nos lleva a ese afán de especular en tiempos de bonanza.
    Une esta característica a tus pasos, y yo creo que podrías explicar desde la Gran Depresión, la crisis de Internet de los 90, la actual y las futuras crisis venideras que llegarán.
    Y ya que estamos, enhorabuena Antonio por el artículo. Me parece bastante ilustrativo y una buena llamada de atención para nuestras autoridades competentes: debemos evitar caer en los errores de nuestros colegas japoneses, para demostrar que así, los economistas también leemos historia.
    Después de todo, la historia es la ciencia que estudia el pasado, para comprender el presente y no cometer los mismos errores en el futuro.

  • Mi impresión es: “que mas quisiéramos”.

    Segun el FMI, el GDP pc en moneda nacional y a precios constantes era en 1988 de
    3.265.155 ¥, en 1999 de 3.846.780¥ y en 2007 de 4.421.065 ¥.

    El desempleo era del 2,5% en 1988, del 5,4 en el 2002 y del 4 % en el 2007.

    Ademas, se las han arreglado para invertir en R&D casi el 3 pct del pib, y aunque la losa de la deuda publica es increible, se la deben a ellos mismos, lo cual es una ventaja.

    Mi impresión es que Japón, es mas que nada un problema para el resto del mundo, por su falta de demanda, pero a ellos, les veo bastante sonrientes.

  • Gracias por su respuesta Antonio. Desde mi humilde opinión, y sin haber el libro que recomienda, creo que la perspectiva de Powell difiere de la de los ciclos reales en algunos aspectos teóricos importantes. Si bien es cierto que recomiendan que se deje libre al mercado y no interferir en el proceso de asignación de recursos y precios relativos, creo que la teoría que hay detrás de esa conclusión es distinta. Asimismo, los fundamentos teóricos de ambos enfoques (desde la concepción misma de la modelización teórica, el origen de los ciclos económicos, el concepto de agente económico, el concepto de equilibrio, expectativas…) también tienen diferencias.
    Por el lado austriaco que representa en este caso Powell, la naturaleza boom-bust / expansión-recesión debido a una política monetaria demasiado laxa (tipos de interés por debajo del nivel natural desencadenando una expansión crediticia que no viene sostenida por los ahorros reales) genera malas inversiones y expansión de la deuda (mala deuda) que deben reajustarse en el proceso inevitable de la recesión. Hasta donde yo sé, esto no está muy presente en la teoría de los ciclos reales.

  • si quereis repasar otros enlaces…
    Año 2002: Japon.Informes BPI :http://www.bis.org/publ/arpdf/ar2002s1.pdf
    Fuente:
    ***http://www.brettonwoodsproject.org/es/

    – La gestión de crisis financieras: lecciones de la incapacidad de Japón Keiichiro Kobayashi -27 October 2008 Keiichiro Kobayashi –
    “Subprime Loan Crisis – Lecciones del engaño de la Década del Japón”.
    Caballero, R., T. Hoshi, and A. Kashyap (2008). Caballero, R., T. Hoshi, y A. Kashyap (2008). “Zombie de préstamo y de reestructuración de depresión en el Japón.” American Economic Review

    Kobayashi, K. (2006). Kobayashi, K. (2006). “La incertidumbre de pago, la división del trabajo, y la disminución de la productividad en grandes depresiones.” Review of Economic Dynamics, vol. 9, pp. 9, pp. 715—741. 715-741.

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