Reforma laboral: Una valoración crítica

La Comunidad del Anillo del Manifiesto de los 100, a.k.a. los trece promotores, hemos hecho una valoración crítica de la propuesta de reforma laboral del Gobierno. Transcribo los puntos principales del texto, aunque recomiendo mucho una lectura completa. No tiene desperdicio.

La valoración crítica está en la página web de la Propuesta para la reactivación laboral en España, que tan amorosa y diligentemente gestiona Florentino Felgueroso, en la que se acaba de crear una nueva sección de Seguimiento de la reforma laboral. Estos son los puntos principales:

“El documento (del Gobierno) presenta una serie de limitaciones que condicionarán el proceso de negociación, corriéndose un alto riesgo de reincidir en medidas que ya se han revelado ineficaces en el pasado. A continuación, se realiza una valoración sobre la posible eficacia o ineficacia de cada una de las (ocho) líneas de actuación recogidas en el documento.

1. Actuaciones para reducir la dualidad y la temporalidad de nuestro mercado laboral:

  • Al descartar el objetivo fundamental de erradicar la dualidad laboral, esta reforma reproducirá en lo sustancial los mismos errores y problemas que las reformas anteriores.
  • Elevar las cotizaciones de los contratos temporales tendrá un impacto negativo sobre la creación de empleo.
  • La ampliación del contrato de fomento resultará mucho menos eficaz para incentivar la contratación indefinida que la implantación de un contrato único con indemnizaciones crecientes con la antigüedad, complementado con un sistema de cotizaciones bonus-malus.
  • Pese a su menor indemnización por despido objetivo improcedente, el contrato indefinido de fomento del empleo no es en esencia diferente del ordinario y por ello no altera el principal factor que desincentiva la contratación indefinida: la escasa flexibilidad externa que ofrece ante cambios económicos, tecnológicos o de organización de las empresas.
  • Fomentar el contrato a tiempo parcial es una medida de dudosa eficacia para combatir el desempleo si no se resuelve antes el problema de la dualidad.

2. Actuaciones para favorecer el empleo de los jóvenes:

  • Los programas para favorecer el empleo de los jóvenes no funcionarán por sí solos.

3. Actuaciones para el refuerzo de los Servicios Públicos de Empleo y la mejora general de la intermediación laboral:

  • La colaboración de los sectores público y privado no debería limitarse a la intermediación laboral, también es importante que se amplíe a la formación a empleados y parados.

4. Actuaciones para revisar la actual política de bonificaciones a la contratación:

  • Si se reconoce que las bonificaciones a la contratación han sido poco eficaces para fomentar la estabilidad laboral, no se debe recaer en el error de concentrarlas en colectivos específicos, en particular, en los jóvenes.

5. Negociación colectiva y flexibilidad interna en las empresas:

  • La reforma de la estructura de la negociación colectiva requiere cambios normativos importantes. La experiencia española demuestra que cuando se dejan en manos de los agentes sociales, nunca se producen cambios reales.

6. Actuaciones para seguir avanzando en la igualdad y no discriminación en el trabajo entre hombres y mujeres y 7. Actuaciones para la mejora del control de los procesos de incapacidad temporal:

  • Dado el contenido puramente retórico de estas dos líneas de actuación, será necesario esperar a ver si surge algún desarrollo realmente nuevo en la negociación en curso.

8. Actuaciones para fomentar el uso de la reducción de jornada como instrumento de ajuste temporal del empleo:

  • Ni es el momento más oportuno para incorporar el modelo alemán de reparto del empleo en España, ni éste será eficaz con el marco laboral actual.”

En fin, la pelota está en el tejado del Gobierno y los llamados interlocutores sociales.

Hay 6 comentarios
  • Se trata, en pocas palabras, de rebajar los derechos del trabajador en aras a una mayor tasa de empleo.
    El que cada día menos empresas y más grandes conformen la economía, hace que el trabajador deba reducir su salario y derechos. Hasta ahora la gran empresa se alimentaba de las dádivas y prerrogativas que los distintos gobiernos le ofrecían, a costa de la pequeña y mediana empresa. Ahora, al quedar pocas para esquilmar, los gobiernos deben ir a buscar lo que falta en el empleo.
    La economía es, a fin de cuentas, una gran cuenta de la vieja. Si pongo aquí, saco de allí.
    Ahora ya no hay forma de sacar, de inventar recalificaciones que hinchen el resultado económico de una empresa, ayudas a la inversión, condonación de impuestos, etc. porque no hay de donde sacar. Nos hemos quedado sin PYMES y las que quedan no tienen ni para pipas. Ahora hay que sacar de otro lugar.

    Nos quejamos del inmovilismo sindical, consideramos moderno reducir derechos y salarios… A eso llamamos elasticidad y nos quedamos tan anchos. Es lo más parecido a dorar una píldora que nadie traga, solo cuatro economistas llenos de números.
    No sé cómo lo ves, pero yo lo tengo claro. Aquí hay alguien que va errado. Quizá la gran corporación, que mueve dos tercios de la economía mundial, no funciona o está mal aconsejada, regida o lo que quieras y da pérdidas a la sociedad.

    Pensamos en recortar los derechos para parecernos cada día más a la Gran Bretaña en cambio de a Francia. Sin embargo es esta la que funciona en contra de la otra.
    Meditemos el asunto. No es tan difícil.

  • La situacíón actual, heredera de decisiones pasadas, automáticamente se compensará volviendo a situaciones pasadas. Toca volver al origen. Nos han hecho “comer” el futuro de manera acelerada con la política monetaria. Sí, en su momento era lo que tocaba, se sabía que era retrasar lo inevitable, pero una por una , una.
    Ya no se pueden retrasar lo ajustes naturales en una economía global. Toca bajada de salarios y precios hasta un equilibrio dinámico global. Se quiera o no. No se puede contener indefinidamente la ley natural, al Mercado.

    • pau: Sobre los derechos de los trabajadores, el Manifiesto de los 100 defiende especialmente los derechos de los temporales, a través de la propuesta del contrato único. Puede perjudicar a algunos trabajadores, los más protegidos, pero en promedio no tiene por qué ser negativo, dependerá de los costes de despido fijados. Sobre otros derechos, sugerimos subir las prestaciones por desempleo y mejorar la ayuda que reciben los parados para encontrar empleo, así que no habría pérdida de derechos.

      En cuanto a Francia, aunque no es el modelo que más me gusta, en un trabajo reciente, Cahuc, Dolado, Le Barbanchon y yo encontramos que España estaría mejor si tuviera menos temporalidad, como sucede en Francia. El enlace es éste:
      http://www.crisis09.es/monografia2009/pdf/temporary.pdf

  • El asunto que dice Pau es la pérdida de riqueza debido a la transferencia que ha hecho el mundo occidental a China ya otros países. Todo el mundo occidental ha perdido riqueza y debe ajustar su economía, bien devaluando su moneda, bien aumentando la productividad. Si Francia no ha notado la crisis como otros países es porque tiene la economía dopada por las transferencias de la politica agraria de la Unión europea. Desde el punto de vista industrial està en regresión, cosa que va bien a la industria española que exporta. Favorecer la competitividad de las pymes solamente se puede hacer a corto plazo via bajada de los costes laborales. Y si miramos qué medidas pueden tomarse para que ello sea así llegaremos a la conclusión que solamente puede ser via rebaja de las cotizaciones sociales y de la contención salarial y de precios. La reforma laboral debe resolver a su vez el problema de la absentismo y del aumento de la complicidad en el trabajo. Pero el objetivo debe ser siempre el aumento urgente de la competitividad de las empresas.

  • Samuel: Eso se podría hacer en la fase del ciclo expansivo (esa en la que hay capacidad de endeudamiento, de dinero barato, que se devuelve es menos de lo que se adquiere). Ahora no lo estamos. No se puede gastar más de lo que se ingresa (cada vez menos) si no es con endeudamiento que aunque aún se pueda hacer, será por muy poco tiempo y más precariedad para el futuro. Cuanto antes se hagan los ajustes para una mejor competitividad global que en nuestro País sólo puede ser vía rebaja de salarios por la falta de conocimiento (tenemos una mano de obra extensiva, falta de preparación tecnológica…). Toca volver al origen, a la era en que este País era competitivo debido a la mano de obra barata.

    • Ángel: yo creo que las reformas laborales se deberían hacer en las expansiones, pero se suelen hacer en las recesiones por razones de viabilidad política.

      En cuanto a los salarios, su bajada sería una ventaja para ganar competitividad exterior, pero no estoy convencido de que eso fuera suficiente; en los años 90 Japón tuvo superávit comercial creciente y eso no les salvó de la recesión de más de 10 años. Más que una bajada general de salarios, ésta se tendría que dar en aquellas empresas y para aquellos trabajadores en que su salario no está alineado con su productividad. Esto lo impide nuestra estructura actual de la negociación colectiva.

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