Peor el remedio que la enfermedad

Deuda y déficit son nuestro pan de cada día (lo que me recuerda un libro del malogrado Rudi Dornbusch). Ayer J. Ignacio Conde-Ruiz y Juan Rubio-Ramírez, junto con José Montalbán, nos explicaban en este blog qué parte del desvío del déficit de 2010 se debe a las comunidades autónomas. Al hilo de la noticia de que el Gobierno plantea multar a las CCAA que no cumplan sus objetivos de déficit -algo que ya se planteó para los países que superaran del 3% de déficit en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y que nunca funcionó-, hoy han publicado un artículo en El País al respecto, que creemos será de interés para los lectores de NeG y queda aquí enlazado.

Hay 8 comentarios
  • Bienvenido el nuevo Observatorio Fiscal y Financiero de las CCAA. El tema no desmerece interés y el tratamiento promete ser riguroso y sólido.
    Solo algunos comentarios:
    – No creo que precisar la sanción sea peor que la situación actual. Vosotros mismos reconocéis que eso dependerá del tamaño relativo de dicha sanción con respecto a la percepción del castigo. Luego el problema no es explicitar la sanción sino hacerlo a un nivel demasiado bajo. Pues bien, pongamos entonces una multa lo suficientenmente alta.
    – ¿Qué sucedería si, en algún momento del largo plazo (??), se valorase la opción norteamericana de no rescate? A ellos les proporcionó reputación y romper los problemas del riesgo moral? Aquí se podría cuestionar el tamaño de la externalidad negativa que un no-rescate genera (y que depende mucho de quiénes son los tenedores de los bonos que entran en default y de la credibilidad del nivel de gobierno superior para no verse demasiado afectado) con sus beneficios en términos de reputación. Una referencia útil de la experiencia norteamericana:
    http://www.jstor.org/pss/2118266

  • La idea de subir automáticamente algún impuesto en la comunidad que “se pase” para reducir su déficit parece una idea tentadora, sobre todo si dicho mecanismo no depende para nada del gobierno regional. ¿Sería factible, jurídicamente hablando?

  • Menos amagar y más dar o ¿la imposible? cuadratura del círculo. Las urgencias de la consolidación fiscal colocan en estos momentos a las CCAA en el ojo del huracán. Con una desviación de 1,4pp de PIB en el OEP para el total de las comunidades, éstas lideran el incumplimiento de déficit, pero seguidas bastante más de cerca de lo que parece por la AGE y la SS (la gran tapada) con una previsión conjunta de 0,8 pp.
    Un régimen de sanciones disuasorio a aquellas, puede ser lógico, pero tengo la sensación que lo que ha pasando en el C de PFyF tiene mucho de escenificación y cortina de humo. De hecho, las sanciones podrían ser de iure (dentro de la ley orgánica de estabilidad presupuetaria) o de facto a través del control de la liquidez que se ha habilitado por parte del Estado hacia las CCAA. La línea de financiación ICO, avales a sus emisiones o la ampliación a diez años de la devolución de las liquidaciones pendientes, suponen de hecho un rescate encubierto y una teórica poderosa arma de control por parte del gobierno central. Lo malo es que huele (¿las circunstancias políticas obligan?) a una inversión de la doctrina Merkel, y aquí la zanahoria va delante del palo, y quien los sujeta puede quedarse sin la una ni el otro. Ha ido a segar hierba y ha empezado por regarla. Con la crisis de deuda lejos de estar terminada, las necesidades de re/financiación del Estado a corto en el aire (160 millardos), un trágico escenario de recesión y desempleo alejados del marco macroeconómico del Programa de Estabilidad, la crisis bancaria “a su ritmo” y el crédito a los sectores productivos más cerrado que nunca, las querellas sobre sanciones a las CCAA parecen más bien fuera de lugar. El OEP para el 2012 DEL CONJUNTO de las AAPP es ya más una quimera que un objetivo creíble.

  • En la Lei de Responsabilidade Fiscal e Finanças Publicas Municipais brasileña aprobada el año 2000 se introdujo la figura de las sanciones personales a los gestores (desde multas hasta penas de cárcel pasando por la prohibición de presentarse a las elecciones) y parece (los estudiosos no se ponen de acuerdo) que ayudó a controlar las finanzas públicas de las administraciones territoriales en los años posteriores.

  • ¿Ahora resulta que el Reino Unido no está siendo castigado en los mercados de deuda por tener reglas fiscales? ¡Pero si nuestros descontrolados y manirrotos políticos generan menos déficit que los bien regulados británicos!

    ¿Qué fue de todos aquellos sesudos posts metodológicos sobre las cosas que hay que tener en cuenta antes de hacer inferencias causales?

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