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Ser joven en España y las cicatrices de las recesiones

Por Ismael Gálvez-Iniesta

Los jóvenes españoles se enfrentan a enormes dificultades al entrar al mercado laboral que se han agravado a partir de la Gran Recesión de 2008. Visualicemos por un momento el entorno laboral en 2009 de un joven recién graduado. Durante los siguientes nueve años (2009-2018) la tasa de paro de su grupo de edad (20-29 años) superará el 30% y la tasa de temporalidad rondará el 50%. Si bien el empeoramiento del mercado laboral tras la Gran Recesión ha ocurrido en la mayoría de países de la UE, el aumento del desempleo en España es el mayor con mucha diferencia (ver Figura 1). Ello nos convierte en los campeones europeos del desempleo juvenil.

Analistas del mercado laboral español han señalado la dualidad del mercado como el factor principal que explica el alto desempleo, su volatilidad y su heterogeneidad entre grupos demográficos. Si bien los efectos negativos derivados de la entrada al mercado laboral durante una recesión son conocidos en la literatura económica (y discutidos en NEG, aquí o aquí), los efectos de largo plazo son más difíciles de cuantificar. En una investigación en curso con Andrés Erosa y Matthias Kredler (aquí) desarrollamos una teoría de acumulación de capital humano y de transiciones laborales en el mercado laboral español con un doble objetivo: 1) cuantificar los efectos de largo plazo de las recesiones en la carrera laboral de trabajadores por  edades y niveles educativos; 2) identificar el papel que juega la dualidad laboral y la acumulación de habilidades en la amplificación y persistencia de los efectos macroeconómicos de las recesiones.

Nuestro estudio concluye que la Gran Recesión (GR) ha tenido efectos permanentes y sustanciales sobre los ingresos laborales de los jóvenes que se incorporaron al mercado laboral en 2008. En concreto, los trabajadores con estudios secundarios experimentaron una caída del 7,5% en sus ingresos laborales acumulados a lo largo de su vida laboral respecto a lo que habrían obtenido si no hubieran sufrido la GR.

Además, concluimos que buena parte de los efectos a largo plazo se deben a una menor acumulación de capital humano lo cual se explica por dos factores: (i) mayor tasa de separación, especialmente para los jóvenes que tienden a estar empleados en trabajos temporales; (ii) menor probabilidad de encontrar empleo en recesiones. Todo esto se traduce en menores tasas de empleo que afectan negativamente los salarios incluso muchos años después del final de la GR.

¿Cómo estimamos estos efectos? El marco teórico desarrollado en el artículo, disciplinado con datos administrativos de la Seguridad Social, es empleado para hacer ejercicios contrafactuales. Para ello, realizamos un estudio empírico que documenta la evolución de las transiciones laborales a lo largo del ciclo vital de los trabajadores españoles. Mostramos que su alto desempleo se debe a la acción conjunta de una baja probabilidad de encontrar empleo y de una alta probabilidad de separación del empleo. Además, estimamos cómo dichas transiciones dependen de las habilidades de los trabajadores (usando como proxy los salarios) y del estado agregado de la economía (recesión o expansión).

Nuestra teoría se basa en Heathcote, Perri, y Violante (2020). Se trata de una teoría de ciclo vital que modela las transiciones laborales y dinámica de ingresos en expansiones y recesiones económicas. El modelo incorpora dos tipos de empleos: temporales y permanentes. La teoría permite que, tal como estimamos en los datos, las transiciones laborales (probabilidad de encontrar trabajo y de separación) dependan del tipo de empleo, de las habilidades y educación del trabajador y del estado agregado del mercado laboral (expansión (B) y recesión (R)). También incluye explícitamente la inactividad laboral, un estado que muchos trabajos empíricos dejan de lado, al no aparecer en ciertas bases de datos. La economía transita entre B y R con cierta probabilidad. Dicha probabilidad la elegimos en base a los precedentes de recesiones y expansiones de la economía española. Con estos ingredientes, el modelo es capaz de reproducir los patrones empíricos sobre la evolución de salarios y del empleo a lo largo del ciclo vital, así como la heterogeneidad en las historias laborales y de los salarios de los trabajadores.

El mecanismo del modelo que explica los efectos de largo plazo es sencillo: los trabajadores jóvenes tienen más probabilidad de estar empleados bajo contratos temporales que los trabajadores mayores, lo cual aumenta su probabilidad de perder el empleo en una recesión. Por otro lado, la duración del desempleo aumenta en una recesión por la baja probabilidad de encontrar un puesto de trabajo. Ello disminuye el capital humano lo que a su vez reduce la probabilidad de encontrar empleo. En resumen, la interacción entre la acumulación de habilidades y la dualidad laboral implican que los efectos de las recesiones sean duraderos, especialmente para los trabajadores jóvenes que ingresan en el mercado al comienzo de la recesión. La inactividad prolongada antes de ingresar al mercado laboral también juega un papel clave.

Una vez desarrollado el marco teórico, el siguiente paso es evaluar los efectos de la GR en España. Para ello, simulamos una historia de “shocks” que imita el mercado laboral español a partir de 2008. Con este ejercicio podemos calcular los resultados laborales (ingresos, desempleo) de trabajadores que entran al mercado laboral al comenzar la GR. A continuación, comparamos dichos resultados con los que obtendrían si hubieran entrado al mercado durante una expansión económica típica.

Encontramos que la GR disminuye las ganancias esperadas a lo largo de la vida de los jóvenes en función de su nivel de educación: en un 5,7% para los que no completaron la educación secundaria (DO), 7,3% para los trabajadores con educación secundaria (HS) y 3,4% para los individuos con educación universitaria (CO). En términos monetarios, para los DO esto representa una disminución de 41.530 euros. La reducción en el empleo esperado a lo largo de la vida es mucho menor para los CO (0,7 años) en comparación con los otros grupos educativos (1,5 años para DO y 1,75 años para HS). Pero, dado que la acumulación de habilidades es más importante para los trabajadores universitarios, un año sin trabajo implica una penalización mayor en sus ingresos futuros esperados, implicando unas pérdidas sustanciales a lo largo de la vida. Al comparar entre cohortes, las penalizaciones salariales disminuyen para las cohortes más jóvenes debido a que están menos expuestas a la GR, pero siguen siendo significativas incluso para la cohorte que entra en 2014 (ver Figura 2).

Para evaluar el papel de la acumulación de habilidades, simulamos la GR en una versión de nuestro modelo en el cual la evolución del capital humano es independiente de la historia laboral. Concluimos que la GR reduce los ingresos a lo largo de la vida en un 2,5% para la cohorte con educación secundaria que ingresó en 2008, lo cual representa aproximadamente un tercio de la penalización encontrada en nuestra economía base. Estos hallazgos resaltan que la acumulación de capital humano amplifica sustancialmente los efectos de shocks  macroeconómicos.

Por último, ¿qué papel juega la dualidad laboral en los efectos de las fluctuaciones macroeconómicas? En un experimento del modelo clonamos trabajadores jóvenes que tenían un empleo permanente y les asignamos un empleo temporal (de esta forma podemos medir los efectos de la temporalidad, controlando por los potenciales efectos de selección que dificultan los estudios empíricos). Como consecuencia de la temporalidad, estos individuos pierden en media un 3,2 salarios anuales a lo largo de su carrera. Además, este efecto es mayor en una recesión (5,24 salarios anuales). Por lo tanto, un mal comienzo en el mercado laboral disminuye la acumulación de capital humano, lo cual tiene un impacto (esperado) negativo en el empleo y en el crecimiento de los salarios futuros. Dichos efectos se amplifican sustancialmente durante las recesiones.

En resumen, el riesgo macroeconómico en España tiene un impacto alto y persistente sobre el empleo y los salarios a lo largo del ciclo vital de los trabajadores. La dualidad del mercado laboral y su interacción con la acumulación del capital humano son fundamentales para entender los efectos del riesgo macroeconómico sobre la carrera laboral de los jóvenes españoles.