Junta Directiva (Antonia Díaz, Judit Vall, José Penalva y Beatriz González López-Valcárcel) y equipo editorial (Ainoa Aparicio, Andreu Arenas, Jordi Panigua, Luis Puch y Santiago Sánchez-Pages).
Estimado/a lector/a:
Estos dos últimos días, servidora, la presidenta de esta asociación, participó en un congreso en París donde una de las conferencias invitadas la impartía Anton Korinek. El tema era el impacto de la Inteligencia Artificial en el trabajo de los economistas académicos. El conferenciante, según se mire, fue muy optimista (los economistas somos superfluos y reemplazables por inteligencia artificial generalista) o pesimista (los economistas somos superfluos y reemplazables por inteligencia artificial generalista). Al fin y al cabo, Keynes especulaba sobre un futuro donde los economistas habremos refinado tanto nuestras teorías y políticas que un algoritmo se podría encargar de la regulación diaria y todos nosotros, junto con el resto de la población, podríamos dedicarnos a beber té o whisky o absenta (elija su opción preferida) y discutir sobre arte o el sexo de los ángeles.
En la acalorada discusión que siguió se formaron rápidamente dos bandos. Aquellos fascinados con el potencial de la IA y los que defendían que no todas las capacidades humanas son reemplazables por un algoritmo evolutivo. Servidora hablaba con algunos fervorosos de la IA y decía, “perdona, pero aún no estamos en la era de Matrix”, “¿Qué es Matrix?”, me respondió. No comment. El tumulto de la discusión puso de manifiesto la gran preocupación del momento. ¿Es la IA complementaria al capital humano o sustitutiva del capital humano? ¿Podría la IA generativa reemplazar a los editores de Nada es Gratis? Yo creo que aún nos queda mucho recorrido. Desde mi punto de vista, la preocupación fundamental es que se está desarrollando una tecnología generalista con un potencial tremendo para aumentar la productividad de todos nosotros y que está en manos de unos cuantos magnates. Son los derechos de propiedad, amigo. Esperemos que la competencia traiga más DeepSeeks y, con suerte, más Le Mistral.
De momento, la junta directiva y editores de “Nada es Gratis” creemos que aún tenemos mucho que decir para ayudar a comprender estos tiempos turbulentos. A diferencia de los propietarios de las diversas IA que dominan el mercado, nosotros creemos férreamente en el bien común. De ahí que apelemos a vuestra ayuda para seguir sosteniendo este proyecto. Desde la asociación “Nada es Gratis” queremos darte las gracias por leer nuestro blog. Nuevamente apelamos a tu generosidad para poder desarrollar esta labor.
Hace un mes y un día lanzamos nuestra campaña para captar donaciones. Durante este tiempo, hemos alcanzado prácticamente el 60% de nuestro objetivo de recaudación. GRACIAS. Desde aquí, animamos a todos nuestros lectores a contribuir y así llegar a nuestro objetivo.
Si donas 50€ o más serás reconocido en la página de amigos y amigas del blog, si así lo indicas en la página de blog al respecto. Las donaciones pueden llevarse a cabo mediante el formulario de acceso a PayPal que aparece en esa página. Alternativamente, puedes realizar una transferencia a nuestra cuenta de Bankinter (Titular: Asociación Nada es Gratis, IBAN: ES24 0128 0024 4901 0006 7026). En caso de emplear esta segunda vía, te rogamos que nos indiques en el texto anexo a la transferencia si deseas aparecer públicamente como amigo o amiga de Nada es Gratis. También puedes indicarlo enviando un mensaje a info@nadaesgratis.es.
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Asociación “Nada es Gratis”

Hay 4 comentarios
Como siempre ocurre, lo importante que haya un final (algo ineludible) sino cómo se llega a él.
En la discusión sobre si la IA llegará a sustituirnos siempre me parece que subyace un prejuicio infundado: la idea de que la inteligencia humana tiene algo de "especial", inmaterial, algo "insustituible". No lo tiene, como tampoco lo tienen la intuición o la estética. En semejante manera de pensar subyace el antropocentrismo (ya la religiosidad) que llevan miles de años acompañándonos y que una y otra vez se han demostrado infundados.
La IA llegará (pronto), para alcanzarnos primero y superarnos inmediatamente después en TODOS los órdenes de nuestras capacidades. Pero nada de eso importa (ahora). Eso es solo la evolución natural de las cosas, queramos admitirlo o no.
Lo que importa hoy es que esta realidad aún no ha llegado, y le quedan años. Mientras tanto, necesitamos una buena transición, con menos superficialidad y más gente crítica e informada. Según qué vientos soplen llegaremos al destino de mejor o peor manera. Y eso SÍ importa.
Nada es Gratis es uno de esos vientos que, en su pequeña medida, nos empujarán en la travesía, y por eso, porque es de los vientos buenos, merece una donación.
Por mucho que haya avanzado la economía cuantitativa siempre la base subyacente es social y psicológica y como tal impredecible NO olvidemos a hayek gran olvidado en las universidades.
Si la IA nos fuera a ganar la partida, hace años que los fondos QUANT nos hubieran arrasado, en conversaciones con ella ya me ha confesado su falta de improvisacion que no intuición.
Aunque no nos engañemos antes se mercadeaba con calculadoras y ahora con transformers en la era matrix, pero dentro de cada transformers hay un humano. Alguien recordara los dibujos, pero el simil entre los dibujos y la realidad de la tecnologia LLM es curiosa. Recuerdo que en el inspector gadget ya salia una chiquita con un libro igual a un IPAD. Al final los niños proyectan lo,que ven.
¿Por qué donar a NeG? (uno)
Nada es gratis. Sentenció Friedman mientras apuraba su bourbon. El coste de las cosas implica un esfuerzo y un valor, y ambas variables son inseparables del trabajo. De lo que no habló es de la compleja relación esfuerzo-valor, o del reparto del valor del trabajo, dejando a nuestra sesgada interpretación el acomodado desenlace final.
La pregunta que su mente dejó en la atmósfera del auditorio fue: ¿Implica que nada es gratis, o que todo tiene un coste, que todo coste es justo o moralmente válido? Como por ejemplo, el coste de la vida de un minero en una mina de oro en Sudáfrica, o el coste del desempeño de una labor política por un asesor político. Ambos tienen un coste, un esfuerzo, cuyo valor en el primer caso se considera irrisorio y que en el segundo podría ser tachado de desproporcionado.
Es curioso que el mismo fenómeno de la acumulación o concentración de riqueza, se relacione de forma circular con nuestra interpretación del valor acerca del coste de las cosas, aunque ese coste no haga justicia con cierta frecuencia a la realidad económica. (sigo…)
¿Por qué donar a NeG? (dos)
En esta definición de defensa del bien común que se manifiesta, creo que NeG ha realizado un giro aperturista, sin obviar el necesario rigor académico, en el sentido de dar voz a una pluralidad de puntos de vista que complementan la interpretación rígida y formal de la ciencia económica. Enriqueciendo el debate y refinando las conclusiones.
Esto aumenta el potencial divulgativo y permite ampliar el espectro de la transmisión de información de calidad a todas las esferas, permitiendo que nuestra interpretación del valor se adapte a aquellas prerrogativas dimanadas de dicho bienestar común.
Por todo ello, la donación cobra un valor incalculable.
Saludos.
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