¿Miedo al contagio? Impacto electoral de la COVID-19 en las elecciones vascas: Un análisis preliminar

Por Tania Fernández-Navia, Eduardo Polo-Muro y David Tercero-Lucas

Nota de los autores: Las opiniones que figuran en esta nota son enteramente nuestras y no representan las de nuestros colegas o nuestras respectivas instituciones.

Colina de Pnyx, referente de la democracia helenística.

Hace un siglo, el dramaturgo y Premio Nobel de Literatura Bernard Shaw esgrimió la frase “las epidemias han tenido más influencia que los gobiernos en el devenir de nuestra historia”. La peste de Justiniano en pleno auge del Imperio Bizantino, la peste negra en la mitad del siglo XIV o la gripe española de finales de la década de 1910 tuvieron un gran impacto, no sólo en la economía, sino también en la estructura y las características de las sociedades de la época. Aunque los efectos más destacables de la COVID-19 se verán en el largo plazo en sectores tan importantes como la educación o la digitalización, su impacto en el corto plazo está siendo imponente. De hecho, en este mismo blog se ha mostrado numerosa evidencia del efecto de la pandemia en la desigualdad de género (aquí, aquí, o aquí), el empleo (aquí), el turismo (aquí), o la educación (aquí o aquí).

En esta entrada, nos centramos en el efecto de la pandemia en las elecciones. Existe mucha literatura que estudia cómo distintos acontecimientos son capaces de alterar votaciones. Por ejemplo, Manuel Bagués (aquí), y Libertad González y Sofía Sierra (aquí) analizaron los efectos de las incidencias del 1 de Octubre y de los disturbios que sucedieron a la sentencia por sedición de los principales líderes independentistas en las elecciones autonómicas catalanas de 2017 y 2019 respectivamente. Otros estudios han intentado examinar el impacto de diversos fenómenos como los ataques terroristas (aquí o aquí), los conflictos armados (aquí) o las catástrofes naturales (aquí) en el comportamiento de los votantes. En esta columna -y en un WP que saldrá en breve-analizamos los efectos de la COVID-19 en las elecciones celebradas en el País Vasco el 12 de julio de 2020.[1]

En concreto, nuestro ejercicio pretende extraer conclusiones sobre los efectos de la pandemia en los resultados electorales de participación y apoyo al partido de gobierno en el poder (tanto a nivel autonómico (PNV) como a nivel nacional (PSOE). Como se puede ver en la Figura 1, la evolución de los nuevos casos de COVID-19 parecía estar bastante controlada en el día de las elecciones. Sin embargo, la figura 2 muestra que la tasa de participación fue sustancialmente menor a la de las elecciones autonómicas de los años 2012 y 2016. De hecho, la tasa de participación fue la más baja de la historia en unas elecciones autonómicas vascas. Numerosos medios de comunicación se apresuraron en decir que esta bajada se debía a la pandemia (aquí). Con el fin de corroborar o desmentir esta hipótesis, en primer lugar, hemos estudiado el efecto de estar expuesto a la COVID-19 en la decisión de votar.

Figura 1: Número diario de nuevos casos de COVID-19 en el País Vasco

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Centro Nacional de Epidemiología (https://cnecovid.isciii.es/).

Como no disponemos de datos individuales, procedemos a comparar la tasa de participación de aquellos municipios en los que hubo (grupo tratado) y en los que no hubo (grupo control) casos positivos de COVID-19 desde el inicio de la pandemia hasta el día antes de las elecciones, en procesos electorales que sucedieron antes (2012 y 2016) y después (2020) de la pandemia. En otras palabras, implementamos el método conocido como diferencias en diferencias (DiD). Antes de ir a los resultados, la figura 3 muestra que, en elecciones anteriores, la participación en municipios con y sin COVID-19 era diferente en niveles, pero su evolución fue similar. Sin embargo, la caída de la participación en las elecciones del 12 de julio fue especialmente notoria en los municipios expuestos a casos de la infección.

Fuente: Elaboración propia con datos de Euskadi.eus

Nota: En la figura 3, la línea discontinua en azul es la proyección de la participación en ausencia de la COVID-19.

La tabla 1 muestra los resultados de estimar el DiD. Todas las estimaciones incluyen efectos fijos de municipio, provincia y año. Apoyándonos en la literatura que estudia el impacto de distintos fenómenos en los procesos electorales, utilizamos como variables de control el nivel educativo, el porcentaje de población en cada rango de edad y el nivel de paro registrado del mes de febrero por municipio. Así mismo, en la columna 3 de cada regresión reestimamos los coeficientes ponderando por población. De los resultados obtenemos dos conclusiones principales: (1) la participación electoral fue entre 2,5 y 3,8 puntos porcentuales inferior en los municipios expuestos a casos positivos de COVID-19 (algo que supone entre el 27% y el 41% de la caída de 9,2 puntos porcentuales que se registró), y (2) los votantes no castigaron a los partidos en el poder, tanto si miramos al partido en el gobierno regional como al partido de gobierno nacional.

Tabla 1. Efectos de la COVID-19 en las elecciones autonómicas vascas.

Fuente: Elaboración propia.

Nota: La muestra incluye todos los municipios del País Vasco (51 municipios de Álava, 88 de Gipuzkoa y 112 de Bizkaia). En paréntesis se presentan las desviaciones típicas. Los errores standard están agrupados a nivel municipal. *, ** y *** indican resultados estadísticamente significativos al 10, 5 y 1% respectivamente.

Los resultados son robustos a definiciones alternativas de grupo de control y tratados (por ejemplo, municipios con casos de COVID-19 por encima y por debajo de la media y mediana), o tratamiento continuo. Finalmente, para contrastar si el grupo tratado y el grupo de control son realmente comparables, hemos realizado análisis de placebo, conocido como pre-trends, utilizando los datos de las elecciones autonómicas de 2012 y 2016 como si fuesen los años de interés. Esto nos permite ver si la divergencia entre ambos grupos surge después de la COVID-19 (lo que indicaría un efecto causal) o si por el contrario se recoge una tendencia previa a la aparición del coronavirus. Los resultados indican que no hay diferencias significativas en la evolución de las tasas de participación entre el grupo de control y el de tratamiento antes del inicio de la pandemia.

Estos resultados tienen dos implicaciones relevantes de cara al futuro. En primer lugar, y en relación a la caída de la participación, será interesante ver qué sucede en las elecciones de EE.UU. Con unas elecciones tan importantes aproximándose y unos pocos estados bisagra, entender el impacto que la COVID-19 puede tener en la participación es algo fundamental para analizar y predecir qué le depara el futuro a EE.UU. y al resto del mundo.

Si el mecanismo por el cual la COVID-19 reduce la participación es el miedo, y cada bloque (Demócratas vs. Republicanos) lo percibe de forma asimétrica (véase la Figura 4), la reducción de la participación también puede ser asimétrica, algo que podría perjudicar al candidato demócrata y beneficiar la reelección de Donald Trump. 

Figura 4. Porcentaje de gente muy preocupada por la COVID-19

Fuente: Civiqs

A su vez, nuestros resultados indican que los territorios más expuestos a los contagios por Covid han tenido una participación electoral menor. Esto tiene relevancia en cuanto que algunos estudios han puesto de manifiesto que los gobiernos de derechas obtienen menos votos cuando la participación es mayor (aquí) y que el partido en el gobierno se tiende a beneficiar de ratios de abstención altos (aquí) en elecciones locales. En segundo lugar, los resultados indican que los partidos en el gobierno no fueron castigados por los electores en los territorios más afectados por la COVID-19. Veremos si este resultado se observa en Estados Unidos.

Los autores quieren agradecer a Francisco Coll Morales (editor de Economipedia y responsable de estudios de Civismo) sus comentarios sobre el artículo y la aportación de la figura 4.

[1] El día 12 de julio también se celebraron las elecciones autonómicas gallegas. No obstante, no hemos podido obtener datos de las infecciones de COVID-19 por municipios en esta C.A., quedando así descartado su uso en el estudio.

 

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