Por Santiago Cueto, Diether Beuermann, Julián Cristia, Ofer Malamud y Francisco Pardo
Los países en desarrollo han realizado grandes inversiones para expandir el acceso a la tecnología con el objetivo de mejorar los resultados educativos de los niños. Sin embargo, a pesar de estas importantes inversiones públicas y privadas, la evidencia sobre sus impactos educativos ha sido ambigua, con una combinación de efectos positivos (Muralidharan et al. 2019), efectos nulos (Beuermann et al. 2015) e incluso efectos negativos (Malamud y Pop-Eleches 2011). Con algunas excepciones (Lakdawala et al. 2023), la mayor parte de esta evidencia se basa en estimaciones de efectos de programas en el corto plazo.
Una de las iniciativas más difundidas que involucró la provisión de computadoras personales a estudiantes en países en desarrollo fue el programa One Laptop per Child (OLPC), implementado en más de 40 países. Una evaluación experimental a gran escala del programa OLPC en Perú no encontró efectos sobre el rendimiento académico ni sobre la matrícula durante la educación primaria tras 15 meses de implementación (Cristia et al. 2017). En esta entrada presentamos los resultados de un estudio experimental que se basa en ese trabajo previo y examina los efectos de largo plazo del programa OLPC en Perú (Cueto et al. 2025). Para ello, utilizamos datos administrativos y de encuestas que nos permitieron seguir durante diez años a una nueva muestra de estudiantes en 531 escuelas.
Aunque no se observaron efectos en el corto plazo, la expansión del acceso a tecnología en las escuelas podría generar impactos en el largo plazo a través de dos canales. Primero, a nivel de las escuelas, si docentes y directivos necesitan tiempo para aprender a utilizar la tecnología con fines pedagógicos. Segundo, a nivel de los estudiantes, si una mayor exposición a computadoras modifica actitudes, comportamientos o habilidades que a la larga se traducen en mejores trayectorias educativas. En este estudio analizamos ambos canales, examinando tanto el desempeño académico de las escuelas a lo largo del tiempo como las trayectorias educativas de los estudiantes desde primaria hasta educación terciaria.
Estudiando el impacto de entregar computadoras portátiles a los estudiantes
Nuestro análisis se centra en 531 escuelas primarias rurales que fueron asignadas aleatoriamente a un grupo de tratamiento (296 escuelas) y a un grupo de control (235 escuelas). Las escuelas tratadas participaron en el programa OLPC y sus estudiantes comenzaron a recibir computadoras portátiles personales (“XO”) en 2009. Estas computadoras, de bajo costo y diseñadas para el aprendizaje, incluían alrededor de 200 libros electrónicos y 39 aplicaciones. En principio, los estudiantes podían llevarlas a sus hogares, aunque solo alrededor de una quinta parte lo hacía en la práctica.
La Figura 1 muestra que el programa incrementó rápidamente el número de computadoras XO por estudiante en las escuelas tratadas, pasando de 0 a casi 1 hacia finales de 2009. A partir de 2011, algunas computadoras también se distribuyeron en escuelas del grupo de control, de modo que el ratio promedio en estas escuelas alcanzó 0,4 en 2019. Aunque el ratio disminuyó gradualmente en las escuelas tratadas, se mantuvo una diferencia sustancial en el acceso a computadoras entre ambos grupos.
Figura 1: Computadoras XO por estudiante a lo largo del tiempo
Las computadoras no mejoraron el rendimiento académico en el largo plazo
En primer lugar, analizamos el efecto del programa OLPC sobre el rendimiento académico de las escuelas entre 2009 y 2016 utilizando datos de las evaluaciones nacionales anuales de segundo grado en matemática y lectura. Los resultados, presentados en el Panel A de la Figura 2, muestran efectos estadísticamente no significativos y sin un patrón claro de evolución en el tiempo. Al agrupar los datos de todos los años estimamos efectos negativos pero imprecisos, lo que nos permite descartar efectos positivos mayores a 0,05 desviaciones estándar en matemática y 0,03 en lectura. Esta evidencia sugiere que el programa no mejoró el desempeño académico de las escuelas en el largo plazo.
Figura 2: Efectos en las escuelas a lo largo del tiempo
También analizamos el efecto del programa sobre la proporción de estudiantes de primaria que avanzaron al siguiente grado entre 2009 y 2016 utilizando datos de los censos escolares recolectados anualmente por el Ministerio de Educación. Como se muestra en el Panel B de la Figura 2, los efectos son mayormente negativos y, en general, no significativos. La estimación agrupada indica una reducción de 1 punto porcentual en la progresión de grado, lo que sugiere que la introducción de computadoras individuales en el aula podría haber tenido algunas consecuencias no deseadas.
Las computadoras no tuvieron efectos positivos sobre las trayectorias educativas
A continuación evaluamos el impacto del programa OLPC sobre las trayectorias educativas de los estudiantes a medida que avanzaban en el sistema educativo. Utilizamos datos de las evaluaciones nacionales de cuarto y octavo grado, pruebas de quinto y sexto grado administradas en un subconjunto de escuelas, y datos administrativos longitudinales sobre progresión educativa desde la primaria hasta la educación terciaria.
Para resumir los resultados y evitar problemas asociados a múltiples pruebas de hipótesis, construimos dos indicadores agregados: uno que promedia los resultados en exámenes y pruebas (“rendimiento académico”) y otro que mide los años promedio de escolaridad completados (“años de escolaridad”) para todas las cohortes hasta 2019. Los impactos estimados sobre estas dos medidas se presentan en la Figura 3.
Figura 3: Efectos sobre las trayectorias educativas de los estudiantes
Los resultados muestran que los efectos estimados sobre el rendimiento académico y los años de escolaridad son negativos y no significativos. En consecuencia, no encontramos evidencia de que el programa OLPC haya mejorado las trayectorias educativas de los estudiantes en el largo plazo.
¿Por qué las computadoras tuvieron efectos limitados?
Para entender por qué el programa OLPC no logró mejorar los resultados educativos, analizamos datos de encuestas que recolectamos en 2013 en un subconjunto de 140 escuelas. Encontramos que los docentes en escuelas tratadas tenían 35 puntos porcentuales más de probabilidad de reportar haber recibido capacitación en el uso de computadoras XO que los docentes en escuelas de control. Sin embargo, no observamos mejoras en sus habilidades digitales para usar computadoras XO, computadoras personales o internet, ni un aumento sustancial en el uso de computadoras en el aula con fines pedagógicos.
En el caso de los estudiantes, el programa incrementó en 20 puntos porcentuales el uso de computadoras XO en el hogar el día previo a la encuesta. En línea con ello, encontramos efectos positivos importantes (0,4 desviaciones estándar) en las habilidades digitales de los estudiantes para usar estas computadoras. No obstante, no hallamos efectos sobre un índice de habilidades cognitivas que combina el test de Matrices Progresivas de Raven, pruebas de fluidez verbal y pruebas de codificación. Estos resultados sugieren que, aunque el programa mejoró habilidades digitales específicas, tuvo efectos limitados sobre otros resultados intermedios relevantes para el aprendizaje.
Implicaciones para futuras investigaciones
Dado el continuo interés de los gobiernos de países en desarrollo por expandir el acceso a computadoras e internet, resulta clave complementar la evidencia de corto plazo con evaluaciones de largo plazo. Nuestro estudio sobre el programa OLPC en Perú no encuentra efectos positivos ni sobre el desempeño de las escuelas a lo largo del tiempo ni sobre las trayectorias educativas de los estudiantes.
La creciente disponibilidad de recursos tecnológicos tanto en las escuelas como en los hogares hace aún más importante comprender cómo utilizar estas herramientas de manera efectiva para mejorar los resultados educativos. De cara al futuro, una agenda de investigación prometedora consiste en analizar si los avances recientes en inteligencia artificial pueden abrir nuevas oportunidades para aprovechar la tecnología y mejorar la provisión de servicios educativos a bajo costo y a gran escala.
Nota: Esta entrada se basa en los resultados reportados en el estudio publicado por Cueto et al. (2025) y constituye una versión actualizada de una entrada previamente publicada en inglés en los blogs VoxDev y Development Front.



