Por Joan Costa-i-Font y Cristina Vilaplana Prieto
La dependencia y los cuidados de larga duración constituyen un creciente reto para los gobiernos europeos, tal y como han destacado recientemente varias entradas de este blog (ver aquí o aquí).
En la mayoría de los países europeos, los cuidados informales —cuidados no remunerados prestados por familiares o amigos— siguen siendo la forma predominante de apoyo a las personas mayores y la que responde con mayor intensidad incluso a subvenciones relativamente pequeñas (Kredler y Barczyk, 2018). Si bien algunas políticas ofrecen ayuda económica, formación y servicios de atención temporal (“respiro”) a los cuidadores informales, estos no suelen recibir la misma protección social que los cuidadores profesionales. Como resultado, el valor económico de los cuidados informales suele quedar oculto en las estimaciones oficiales de los costes de los cuidados de larga duración (CLD), lo que conduce a una subestimación sistemática de su contribución.
En un estudio reciente (Costa-Font y Vilaplana 2025), intentamos cuantificar el valor económico de los cuidados informales en Europa, evaluando tanto su valor total como su valor por hora. Los enfoques financieros tradicionales para valorar los cuidados informales son sesgados, ya que no tienen en cuenta los costes indirectos y los efectos sobre el bienestar de los cuidadores. Un enfoque más completo debería incluir no solo los beneficios para los destinatarios de los cuidados, sino también los costes de oportunidad, el estrés y la carga emocional que experimentan los cuidadores.
Métodos para valorar los cuidados informales
La valoración de los cuidados informales requiere evaluar costes intangibles como la fatiga, la tensión emocional y el impacto en la vida laboral y social de los cuidadores. Un reto fundamental es cuantificar el valor económico del tiempo dedicado a los cuidados, en particular distinguiéndolo de otras tareas domésticas. La bibliografía emplea principalmente dos enfoques: los métodos de preferencia revelada y los métodos de preferencia declarada.
Métodos de preferencia revelada
Estos métodos deducen el coste de los cuidados informales observando los comportamientos relacionados en el mercado, en lugar de obtener directamente las preferencias individuales. Existen dos enfoques principales:
- El método de bienes sustitutivos estima el valor del cuidado basándose en el coste de contratar a un cuidador profesional. Sin embargo, este enfoque puede no reflejar el verdadero valor del cuidado informal, ya que los precios de mercado de los cuidados profesionales pueden no estar en consonancia con los sacrificios personales que realizan los cuidadores.
- El método del coste de oportunidad valora el tiempo dedicado al cuidado basándose en el mejor uso alternativo de ese tiempo, como el trabajo remunerado o el ocio. Si bien este método requiere que los cuidadores distingan entre las actividades sacrificadas, asignar un salario adecuado es difícil, especialmente para los jubilados o las personas que están fuera del mercado laboral.
Ambos métodos proporcionan estimaciones incompletas, ya que no reflejan plenamente las preferencias de los cuidadores y los beneficiarios de los cuidados.
Métodos de preferencias declaradas
Estos enfoques obtienen directamente las preferencias de los cuidadores mediante la evaluación de situaciones hipotéticas o reales de cuidado. Algunos modelos dentro de esta categoría son:
- El método de valoración contingente (CVM) estima la disposición de los cuidadores a renunciar a ingresos a cambio de evitar la carga que supone el cuidado. Si bien capta los costes indirectos, puede dar lugar a respuestas estratégicas o a la doble contabilización de las preferencias.
- El análisis conjunto y los experimentos de elección discreta (DCE) presentan a los cuidadores situaciones hipotéticas y les piden que elijan entre diferentes atributos del cuidado. Estos métodos reducen el sesgo estratégico, pero pueden ser exigentes desde el punto de vista cognitivo.
Método de valoración del bienestar
El enfoque del bienestar evalúa el impacto total de los cuidados informales en el bienestar subjetivo de los cuidadores (Van den Berg y Ferrer-i-Carbonell, 2007). El valor estimado de los cuidados corresponde a la compensación monetaria necesaria para mantener el bienestar de los cuidadores, definida como el “excedente compensatorio”, es decir, los ingresos equivalentes necesarios para compensar la desutilidad neta que experimentan los cuidadores informales.
Las ventajas de este método incluyen:
- altas tasas de respuesta y sensibilidad a las preferencias individuales;
- evita el sesgo de selección al no requerir la identificación previa de los cuidadores;
- captura tanto los costes tangibles como los intangibles de la prestación de cuidados; y
- considera los posibles efectos beneficiosos de la prestación de cuidados para los cuidadores.
Evidencia de varios países europeos
Estimamos el excedente compensatorio en varios países europeos. Nuestros métodos se basan en la estimación del efecto causal de la prestación de cuidados sobre el bienestar subjetivo utilizando datos longitudinales para un conjunto de países y una estrategia de variables instrumentales. Estimamos el efecto causal tanto de la decisión de prestar cuidados (margen extensivo) como de la intensidad de los cuidados prestados (margen intensivo) sobre el bienestar subjetivo de los cuidadores. Además, nuestras estimaciones del excedente compensatorio utilizan medidas de los ingresos actuales y permanentes.
Un enfoque metodológico clave que utilizamos es el método del bienestar subjetivo, que consiste en evaluar la relación entre el cuidado y la satisfacción con la vida, controlando al mismo tiempo los factores socioeconómicos. Este método nos permite estimar cuánta renta se necesitaría para compensar a los cuidadores por la carga que soportan. El análisis revela que dedicarse al cuidado informal reduce el bienestar subjetivo medio en aproximadamente un 1% en comparación con la media, y que los cuidadores que conviven con el beneficiario experimentan una reducción más pronunciada, de alrededor del 6 %. Esta cifra pone de relieve el importante desgaste emocional y psicológico asociado a la prestación de cuidados informales, especialmente para quienes conviven con el beneficiario.
Como era de esperar, la pérdida de bienestar es más grave entre las personas que prestan más de 20 horas de cuidados a la semana, lo que indica que los cuidados intensivos provocan un estrés, una fatiga y unas limitaciones de tiempo considerables. Las cuidadoras, que constituyen la mayoría de los cuidadores informales, experimentan mayores reducciones en su bienestar, lo que puede atribuirse a las expectativas de cuidados basadas en el género y a la carga adicional de compaginar los cuidados con otras responsabilidades.
Valoración económica en relación con el PIB
También estimamos el valor económico de los cuidados informales como porcentaje del PIB de un país. Los resultados indican que este valor oscila entre el 4,2 % en Francia y el 0,85 % en Alemania. Cabe destacar que los países con un mayor gasto formal en cuidados de larga duración tienden a tener un valor relativo más bajo de los cuidados informales, lo que sugiere un efecto de sustitución entre la prestación de cuidados formales e informales. Estas estimaciones proporcionan a los responsables políticos una imagen más clara de la importante contribución económica que realizan los cuidadores informales. Si los cuidados informales se sustituyeran por servicios formales, el coste fiscal sería considerable, lo que supondría una carga adicional para los presupuestos sanitarios.
Diferencias entre países en la prestación de cuidados informales
La dependencia de los cuidados informales varía entre los países europeos, dependiendo de la disponibilidad y la asequibilidad de los servicios de cuidados formales, las normas culturales y las políticas sociales. En países mediterráneos como España, Italia y Grecia, los cuidados informales desempeñan un papel predominante debido a las expectativas culturales y a la limitada oferta de cuidados por parte del Estado. Por el contrario, los países nórdicos, que cuentan con sistemas de cuidados de larga duración bien desarrollados, muestran una menor prevalencia de cuidados informales intensivos, pero siguen dependiendo de los familiares para obtener apoyo complementario. Sin embargo, cuando examinamos la relación entre el excedente compensatorio individual por hora de cuidados informales y el gasto per cápita en cuidados de larga duración, encontramos tres grupos de países:
(1) bajo gasto en cuidados de larga duración y alto excedente compensatorio (España) o excedente compensatorio moderado (República Checa, Italia);
(2) gasto intermedio en cuidados de larga duración y excedente compensatorio (Austria y Francia); y
(3) gasto elevado en cuidados de larga duración con excedente compensatorio bajo (Bélgica, Dinamarca y Dinamarca) o excedente compensatorio intermedio (Suecia y Suiza).
Análisis comparativo del coste por hora de cuidados
El excedente compensatorio medio en PPA 2020 es de aproximadamente 9,5 € por hora para todos los cuidadores, 22 € por hora para los cuidadores que conviven con el beneficiario y 6,7 € por hora para los cuidadores que no conviven con el beneficiario. Como era de esperar, el excedente compensatorio medio es mayor para los hombres que para las mujeres, independientemente del tipo de cuidador. Por países, el excedente compensatorio para los cuidadores oscila entre 5 € por hora (España) y 22 € por hora (Suiza), lo que también se aplica a los cuidadores no residentes.
Implicaciones políticas
Entender el valor económico y social de los cuidados informales es fundamental para planificar sistemas de cuidados a largo plazo sostenibles. Aunque los sistemas formales de cuidados a largo plazo se están ampliando en muchos países europeos, siguen siendo insuficientes para satisfacer la creciente demanda (Kotschy y Bloom, 2022). Los cuidados informales seguirán desempeñando un papel fundamental, pero sin el reconocimiento y el apoyo adecuados, los cuidadores pueden verse afectados por un empeoramiento de su salud y su estabilidad financiera. A medida que Europa se enfrenta al envejecimiento de la población, será fundamental lograr un equilibrio entre la prestación de cuidados formales e informales. Un sistema de cuidados de larga duración bien integrado que valore tanto a los cuidadores profesionales como a los informales es esencial para garantizar la sostenibilidad de los cuidados y el bienestar tanto de los cuidadores como de los beneficiarios.
Este post está basado en una columna publicada en VoxEU el 9 marzo de 2025. Traducción de Dolores Jiménez Rubio y Deep L.

Hay 1 comentarios
Enhorabuena por la entrada.
Se trata de un tema muy serio que va a afectar cada vez a una mayor capa de población.
Yo soy cuidador informal 24/7 y me las veo y me las deseo para poder compaginar actividades de formación o la búsqueda de empleo activa. De hecho muchas ofertas he de rechazarlas ante la imposibilidad de garantizar una dedicación adecuada a mis funciones laborales debido a la demanda de cuidados de la persona a mi cargo.
Esta situación se prolonga en el tiempo y aunque tengo el apoyo de una auxiliar del servicio de ayuda a domicilio resulta insuficiente. Además delegar funciones y cuidados es un tema a considerar, ya que hay que dar con una persona que de el perfil profesional y que además garantice una calidad humana adecuada, y cuando no falla una cosa, falla la otra.
Como se ha comentado por aquí, dado el envejecimiento progresivo de la población, la alta longevidad que aportan los estándares de bienestar nos podemos encontrar con una situación crítica.
Ojalá se destinen más recursos, se regularice de forma adecuada el sector y se siga el rigor y las recomendaciones en materia económica y social como las que concluís al final del post.
Saludos.
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