¿Cómo afecta la custodia compartida al divorcio, la distribución del tiempo dentro del matrimonio y el comportamiento de los adolescentes?

Por Daniel Fernández-Kranz y Natalia Nollenberger

La custodia compartida de los hijos menores tras el divorcio se ha expandido de manera extraordinaria en España en los últimos 10 años. Como explicamos aquí, esa expansión se debió a que, entre 2009 y 2011, algunas comunidades autónomas introdujeron cambios legales para promover la custodia compartida. En un artículo recientemente publicado, hemos aprovechado esta heterogeneidad regional para estudiar los efectos de la custodia compartida sobre la probabilidad de divorcio, el empleo femenino tras el divorcio, el empleo de ambos miembros de la pareja dentro del matrimonio y el comportamiento de los hijos adolescentes.

El caso de España es particularmente interesante. A diferencia de lo que sucedió en Estados Unidos en los 80s-90s, donde varios estados implementaron reformas para promover la custodia compartida legal de los hijos menores tras el divorcio, las reformas introducidas por las regiones españolas promovieron la custodia compartida física, exigiendo, en la mayoría de los casos, que ambos progenitores compartieran el mismo tiempo con los hijos tras el divorcio (equal parenting time, or EPT). Además, las reformas que sucedieron en España supusieron un incremento muy pronunciado en la incidencia de la custodia compartida (de 30 puntos porcentuales en solo 5 años) en las regiones que implementaron reformas (tratadas) en comparación con las que no lo hicieron (de control).

Figura 1. Sentencias que conceden Custodia Compartida como porcentaje de todas las sentencias de divorcio: diferencia entre las regiones tratadas y las de control. España (2006-2015)  

 

Efecto de la custodia compartida sobre el divorcio

Para estimar el efecto de las leyes de custodia compartida sobre el divorcio, usamos los microdatos de los registros anuales de nulidad, divorcios y separaciones del Consejo General del Poder Judicial. Comparamos la evolución de las tasas de divorcio en las 5 regiones que introdujeron reformas pro-custodia compartida frente a las demás regiones para el período 2007-2016 (antes y después de las reformas). Como grupo de control adicional, utilizamos a las parejas sin hijos menores a cargo. Controlamos por las condiciones económicas y la composición de la población por sexo de las distintas regiones, además de introducir efectos fijos por año y región.

Si bien no encontramos un efecto significativo sobre las tasas de divorcios, sí encontramos cambios en la composición de las tasas de divorcio. La proporción de divorcios contenciosos disminuyó en las regiones tratadas en relación con las demás regiones entre las parejas con menores. Ello podría explicarse a que bajo un régimen que otorga por defecto la custodia compartida, ambos cónyuges tendrían más incentivos para llegar a un acuerdo y evitar un enfrentamiento judicial de resultado incierto. Además, encontramos que la proporción de divorcios iniciados por la esposa disminuyó, consistente con la idea de que las leyes de custodia compartida reducen el coste del divorcio para los hombres, pero no para las mujeres.

Tabla 1. Efecto de la custodia compartida sobre el divorcio

Divorce rate Contentious divorces Wife initiated divorces
(1) (2) (3)
Years since EPT law × minors -1.11% -0.44%*** -0.54%***
(0.67) (0.14) (0.15)
Notes: Results from estimating a DDD specification using annual province-level data from 2007 through 2016. In Column (1), the dependent variable is the divorce rate (number of divorces and separations per 1000 married or cohabitating adults). The dependent variable in Column (2) is the proportion of contentious divorces over total divorces and separations, while in column (3) it is the proportion of wife-initiated divorces over the total nonconsensual divorces. *** p < 0.01, ** p < 0.05, * p < 0.1.

 

Efecto de la custodia compartida sobre el empleo

Para comprobar cómo el pasaje de reformas pro-custodia compartida afectaron al empleo, utilizamos la Muestra Continua de Historias Laborales de España desde 2005 hasta 2016. En primer lugar, miramos cómo afectaron al empleo de hombres y mujeres tras el divorcio. Luego, miramos si tuvieron algún efecto en las decisiones de empleo de las parejas no divorciadas.

En cuanto al primer análisis, encontramos que para las mujeres que se separan en virtud de una ley de custodia compartida, su separación tiene poco efecto en su nivel de empleo (una disminución de menos de 1% en cuatro años). En cambio, las mujeres en regiones que no promovieron la custodia compartida sufren una disminución significativa de su empleo tras el divorcio (casi un 6% de disminución en cuatro años).

En cuanto a las decisiones de empleo dentro del matrimonio, encontramos que las leyes de custodia compartida aumentaron el empleo de las madres y disminuyeron el de los padres. Las horas trabajadas por semana de las madres aumentaron entre un 1,53% y un 1,71% por año y las horas de trabajo de los padres disminuyen aproximadamente un 0,9% por año. Los resultados son similares para el margen extensivo: el número de días trabajados al año de las madres aumenta entre un 1,32% y un 1,72% y el de los padres disminuyen entre un 3,28% y un 3,49% por año. Este resultado no es exclusivo de España. Otros trabajos también encontraron que las leyes de custodia compartida de Estados Unidos de los años 80 y 90 indujeron una reasignación del tiempo dentro del matrimonio (ver por ejemplo aquí, aquí y aquí).

Los efectos sobre las madres se deben principalmente a los grupos que esperamos que se vean más afectados por las nuevas leyes: las mujeres con bajo nivel de estudios, que son también probablemente las que antes de la reforma tenían un menor apego al mercado laboral y rechazaban la custodia compartida.

Figura 2. Efectos de la custodia compartida sobre el empleo en parejas casadas con hijos

Nota: Resultados de comparar las trayectorias laborales de padres y madres en las regiones que aprobaron leyes de custodia compartida frente a las demás regiones, antes y después de las reformas. Utilizamos los microdatos de la Muestra Continua de Historias Laborales desde 2003 hasta 2016. Muestra: hombres y mujeres de 25 a 44 años en parejas intactas con hijos. Los coeficientes reportan el cambio porcentual en la tasa de empleo con respecto a la media del perído anterior a la reforma en las provincias tratadas. Se controla por edad, educación y número de hijos y se incluyen efectos fijos de año y provincia. Todos los coeficientes y las diferencias entre hombres y mujeres son estadísticamente significativos al nivel del 1%.

 

Efecto de la custodia compartida sobre el comportamiento de los hijos adolescentes

Para comprobar si existe alguna asociación entre las leyes de custodia compartida y los resultados de comportamiento de los niños, nos basamos en la encuesta bianual y transversal ESTUDES de adolescentes, realizada entre 2006 y 2016, que incluye a aproximadamente 165.000 adolescentes de origen no inmigrante. La encuesta pregunta a los adolescentes con quién viven, aunque no el estado civil de sus padres. Por lo tanto, realizamos el análisis para toda la muestra de adolescentes, ya sea que vivan en familias divorciadas o no.

Este análisis es una instantánea del conjunto de adolescentes en un momento dado, y no necesariamente de aquellos más directamente afectados por las reformas pro-custodia compartida (cuyos padres se casaron o divorciaron en virtud de esas reformas). Esta limitación nos lleva a esperar que los efectos no sean muy grandes.

En primer lugar, consideramos tres medidas combinadas de conductas de riesgo: un índice sintético, otro de conductas de riesgo más suaves (beber en exceso, fumar marihuana, fumar cigarrillos, llegar tarde a la noche y consumir tranquilizantes) y otro con medidas de riesgo más duras (ser expulsado del colegio el último año y consumir drogas duras). En las estimaciones incluimos controles para el tipo de escuela, género, edad, nivel educativo; efectos fijos de provincia y año y tasa de desempleo a nivel de año-provincia.

Encontramos que las reformas pro-custodia compartida disminuyeron significativamente el comportamiento de riesgo de los adolescentes, siendo el efecto mayor entre los chicos que entre las chicas, aunque la diferencia entre ambos grupos no es estadísticamente significativa. El descenso del índice sintético está impulsado por los tipos de comportamiento más suaves.

Luego miramos el efecto de las leyes de custodia compartida sobre cuatro aspectos diferentes de la relación entre los adolescentes y sus padres. Encontramos que en las regiones tratadas mejoró significativamente la relación de los adolescentes varones con el padre, pero no con la madre. Además, hay un aumento en la percepción por parte de los adolescentes de que las normas impuestas por sus padres son menos claras, siendo el efecto de nuevo mayor para los chicos pero también significativo para las chicas.

Conclusiones

En definitiva, de acuerdo con los resultados de nuestro estudio, la rápida expansión de la custodia compartida en España no habría tenido efectos significativos sobre la probabilidad de divorcio, habría supuesto un aumento relativo del empleo de las mujeres con hijos tras el divorcio y una redistribución del tiempo dentro del matrimonio.

Además, habría llevado a una disminución de las conductas de riesgo de los adolescentes, una mejor relación de los hijos varones con su padre, pero a una percepción de normas menos claras. Es importante aclarar que debido a las limitaciones de los datos, no podemos descartar que estos resultados se deban a los jóvenes de familias no divorciadas. Podría ser, por ejemplo, que los padres que permanecen casados después de las leyes de custodia compartida inviertan más en sus hijos pensando que conservarán una mayor parte de esa inversión después del divorcio, y esto mejore la relación entre padres y chicos y el comportamiento de los adolescentes. Aclarar estos efectos es, sin duda, un tema importante para futuras investigaciones.