Brecha digital infantil y el COVID-19

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De Teresa Garín MuñozTeodosio Pérez Amaral y Mercedes Garín Muñoz (CEIPSO Príncipes de Asturias, Pozuelo)

Son muchos los cambios sociales que se van a producir como consecuencia del COVID-19. A nadie se le escapa que uno de ellos será la mayor presencia en nuestras vidas de Internet.

Durante esta crisis, el teletrabajo y la enseñanza online están demostrando ser herramientas extremadamente útiles para evitar una paralización completa de la economía y la educación mientras dure el confinamiento. Y lo están haciendo con enorme éxito a pesar de que ni los trabajadores ni los usuarios se habían preparado previamente para ello. La crisis nos cogió desprevenidos, como lo demuestra el hecho de que durante los primeros días del confinamiento se registró un enorme incremento de la compra de ordenadores portátiles y equipos electrónicos.

La crisis finalizará, pero habrá marcado un antes y un después en lo que se refiere al cambio de hábitos. El teletrabajo, tras haber demostrado su eficacia, sustituirá en parte al trabajo presencial. Y, en lo que se refiere a la educación, las herramientas online que se están utilizando ahora, se seguirán utilizando de manera mucho más integrada y como complemento a la enseñanza tradicional.

Se ha escrito mucho sobre la educación universitaria y el potencial de la utilización cada vez más intensiva de las nuevas tecnologías, pero no tanto con respecto a las primeras fases de la educación (menores de 16 años). Y eso es lo que nos proponemos analizar aquí.

Profesores, alumnos y padres de alumnos han tenido que adaptarse a las nuevas circunstancias. Sin embargo, no siempre se ha conseguido o, por lo menos, no ha sido fácil. Hay una serie de obstáculos que vencer. La escasez de equipos informáticos y el acceso a Internet son algunos de ellos.

En este post, utilizando los datos de la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los hogares (INE, 2019), presentamos una panorámica de la situación TIC de los hogares españoles en los que alguno de sus miembros es menor de 16 años. Concretamente nos interesa saber cuántos de esos hogares cuentan con acceso a Internet y disponen de un ordenador, cualquiera que sea su tipo (sobremesa, portátil, tableta, notebook, etc.).

El objetivo del análisis es cuantificar las carencias del equipamiento mínimo imprescindible (conexión a Internet y ordenador) para poder disfrutar de las ventajas de la enseñanza online. Es decir, queremos determinar cuál sería el coste necesario para proveer a los niños que no tienen acceso a los equipos y la conectividad suficiente para garantizar su inclusión digital.

El acceso a las TICs de los hogares con menores a su cargo

Según datos del INE, durante 2019 residían en España un total de 7.177.375 menores de 16 años. Dichos menores estaban distribuidos en 4.627.296 hogares. Así pues, nos centraremos en analizar la situación de esos 4.627.296 hogares en los que alguno de sus miembros es menor de 16 años. Eso significa que alguno de sus miembros está cursando estudios de educación infantil (0 a 6 años), educación primaria (6 a 12 años) o educación secundaria obligatoria (12 a 16 años).

Nos interesa conocer la situación de esos hogares en lo que se refiere al acceso a Internet y a la disponibilidad de ordenador. En la Tabla 1 presentamos esa información a nivel nacional y desagregada por CCAA[1].

Tabla 1. hogares con miembros menores de 16 años según dispongan o no de
conexión a internet y ordenador

Como puede verse, a nivel nacional, un 1% de los hogares con menores de 16 años no disponen de conexión a Internet. Este resultado varía bastante entre territorios. Destaca el caso de la ciudad autónoma de Melilla con un 9,6% de los hogares sin ningún tipo de acceso a Internet y le siguen Castilla La Mancha (2,4%), Canarias (2,3%) y Aragón (2,2%). En el otro extremo se sitúan Castilla y León, Murcia y Ceuta donde todos los hogares con niños disponen de acceso.

Cuando se analiza el equipamiento informático por parte de estos hogares con menores de 16 años, la situación es peor. A nivel del país en su conjunto, un 6,1% de ellos carece de cualquier tipo de ordenador (sobremesa, portátil, tableta, PDA, etc.). Como en el caso anterior, las diferencias territoriales son llamativas. En esta ocasión, incluso los que tienen mejores resultados (Navarra, Madrid y País Vasco), aún tienen un largo trecho por recorrer para salvar la brecha entre unos escolares y otros.

Pues bien, teniendo en cuenta que para aprovechar las ventajas de la enseñanza online se necesita conexión a Internet y ordenador, presentamos en la Figura 1 el porcentaje de hogares a los que les falta alguno de estos recursos.  El porcentaje de hogares que necesitarían ayuda sería un 6,5% a nivel de todo el territorio nacional, pero, de nuevo aquí, existen marcadas diferencias entre territorios.

Figura 1

Una cuantificación del número de familias a las que habría que proveer de los recursos en cada CCAA, así como el coste asociado se presenta en la Tabla 2.

Facilitar una tableta con tarjeta SIM o un ordenador básico a cada uno de estos hogares no tendría un coste demasiado elevado. Rastreando por Internet, se encuentran opciones de tabletas por menos de 200€. En la última columna de la Tabla 2, presentamos un cálculo de lo que estimamos que se necesitaría invertir en cada territorio para garantizar que en todos los hogares con niños hay, al menos, un equipo suficiente para evitar la exclusión social de los mismos. El cálculo se ha hecho bajo el supuesto de que el precio unitario de la tableta es 150€.

Tabla 2. Hogares con menores de 16 años que necesitan equipamiento y coste asociado

Es decir, ayudar a 301.556 hogares representaría un gasto de poco más de 45 millones de euros. ¿Es esto mucho? Pues depende de con qué lo comparemos. Si pensamos que un kilómetro de AVE cuesta de media 18 millones, no parece que sea una cifra exagerada. Y, sobre todo, depende de lo claro que tengamos que el valor social de la educación de TODOS nuestros niños es una prioridad.

Por otra parte, en España se está realizando un enorme esfuerzo financiero para el despliegue de fibra óptica. Dicho esfuerzo nos ha posicionado a la cabeza de la UE y según datos de 2019, España terminó el año con más instalaciones conectadas que la suma de Francia, Alemania, Italia y Reino Unido juntos. De este modo, según el Consejo Europeo de Fibra hasta el hogar (FTTH), el 54% de los hogares españoles dispone de fibra en su hogar.

Estas iniciativas para mejorar la conectividad son más que bienvenidas además de ser un compromiso de la Agenda Digital Europa para el año 2020. Pero, mientras se trata de conseguir una Internet de calidad que llegue al 100% de la población, no hay que olvidarse de una parte de los hogares que ni siquiera disponen de los medios para conectarse.

Mientras escribíamos este post, hemos tenido conocimiento de unas declaraciones de la Ministra de Educación con respecto al comienzo del curso 2020-2021: «Si no hay un remedio, los centros tendrán que estar a la mitad de su capacidad. Esto obliga a que una parte de alumnos estén trabajando presencialmente y, otra parte, telemáticamente». Así pues, es hora de ponerse manos a la obra. Y, dado que desde las instituciones se da por hecho el seguimiento online de la enseñanza, habrán de facilitar y financiar el acceso a los medios que ello requiere.

Por último, hay que decir que aquí solo hemos tratado de los recursos materiales de los niños. Sin embargo, existen otras barreras a la generalización del uso de las TIC en las primeras etapas de la educación. Su eliminación pasaría por mejorar las dotaciones informáticas y de conectividad de los colegios, proporcionar equipos y facilitar la formación de los profesores que lo necesiten. Pero esto ya sería un nuevo post.


[1] Esto es algo importante, si pensamos que el gasto se abordase desde esas entidades territoriales.

Hay 15 comentarios
  • De mucho interés, gracias por el post.

    Mi experiencia (dos hijos en Primaria, colegio público bilingüe en la ciudad de Madrid) está siendo nefasta. No es ya un problema de falta de tablets, es mucho más profundo:

    1) Las plataformas digitales de las principales editoriales son bastante malas. ANAYA online se cuelga y no es intuitiva. BLINKLEARNING se adapta mal al ordenador y regular dependiendo de las tablets. Es Oxford University Press. Por último MacMillan (HIGH FIVE) tiene una plataforma que no ha variado en 6 años y que es un trasunto del libro. Difícil en las tablets por el teclado.

    2) Las tres plataformas citadas -de las principales editoriales- tienen en común el problema de que son trasuntos del libro, de manera que la interacción del niño requiere un profesor en la sala.

    3) Me llama la atención que aplicaciones mucho mejores -como Smartick, o incluso Academons- no se usen, pese a tener más herramientas que favorecen la interactuación.

    4) Buena parte del profesorado de primaria no está familiariazo con las herramientas. Tienen problemas para crear un blog. Necesitan formarse mejor.

    5) A pesar de existir muchos tutoriales en You Tube de las materias más variadas, muchos profesores no las usan porque no están habituados.

    Hay una brecha digital. Sí. Pero también de formación del profesorado, y de calidad de los materiales educativos (también en papel, es cierto). En mi casa no habrá problema, pero mi colegio (900 alumnos) verá aumentado el fracaso escolar.

    • Muchas gracias Violeta. Me da la impresión de que tienes mucha razón en todo lo que comentas.
      Nosotros en este trabajo nos centramos en las dotaciones de hardware estrictamente necesarias. Para que el sistema funcione también son importantes las dotaciones físicas y de conectividad de los colegios. Esto no lo hemos analizado en este post. Quizá lo abordemos en otro posterior. La calidad de las plataformas disponibles también merece análisis. Tú ya aportas una información muy relevante sobre ellas. Por el lado de la oferta (y la demanda) educativa llama la atención las bajas habilidades de muchos segmentos de la población. Esto lo corrobora la encuesta del INE que comentamos aquí y las continuas alertas que la Comunidad Europea hace a España precisamente por este tema. Un tema no menor. Muy preocupante.

  • Una foto muy clara y sencilla sobre una realidad concreta. A ver si aprenden algunos que lo complican todo y se hace imposible entenderlos, parece cómo si se expresaran en otro idioma.

  • Un post muy interesante y necesario para adelantarnos a lo que viene. La situación en cuanto a desigualdad puede ser aún peor en la medida en que muchos hogares dispondrán de un solo ordenador para toda la familia donde, aparte de varios hermanos, puede que los padres también teletrabajen (sin entrar en cuestiones como la calidad, o el tipo de conexión). Afortunadamente los gastos necesarios para solventar el problema, parecen muy pequeños, sobre todo comparados con los potenciales beneficios. Esperemos que no falte voluntad.

    • Gracias por tus comentarios, Pedro.

      Efectivamente, sería conveniente saber cuántos ordenadores hay en el hogar y para cuántos miembros. Sobre todo, en una época como la actual en la que todos los miembros de la familia utilizan intensivamente el ordenador (para trabajar o estudiar). Sin embargo, en la Encuesta TIC-H no está disponible dicha información.

  • Muchas gracias por tus comentarios, Violeta. Los comparto totalmente.

    Ya dejamos claro en el último párrafo del post que el equipamiento informático y la conectividad de los hogares son sólo una de las muchas barreras a la generalización del uso de las TIC en las primeras etapas de la enseñanza.

    Las habilidades digitales de los profesores y de los padres pueden marcar grandes diferencias entre los niños.

    También el equipamiento informático puede ser muy distinto entre colegios (incluso entre colegios públicos), dependiendo de la capacidad adquisitiva de las familias. En algunos colegios, son los padres a través del AMPA, los que financian este tipo de cosas. Para ello, no solo hay que disponer de los recursos, sino que también hay que reconocer la importancia de la utilización de las TIC en la educación de sus hijos.

    En lo que respecta al tema de los materiales que ofrecen las editoriales, no tengo nada que decir porque es un tema que no conozco.

  • Gracias por llamar la atención sobre un tema tan relevante!!! Me parece especialmente interesante que hayáis incluido su valoracion económica, porque asi vemos que además es viable y realizable. Ojalá haya voluntad para impulsarlo!!!! Un abrazo. JULIO

    • Gracias, Julio. Efectivamente, con un coste bastante reducido se solventaría un gran problema.

      Conscientes de este problema, algunas ONGs (Save The Chlidren, por ej.) y algunas empresas han comenzado a hacer donaciones de tablets a los niños más desfavorecidos.

      Ahora falta la voluntad de las administraciones…. Ya veremos.

  • Violeta, muchas gracias por tus comentarios.
    Muchas de estas dificultades las estamos percibiendo también desde el profesorado. Esta situación nos está suponiendo un reto a todos (niños, padres y profesores) y de él, todos estamos aprendiendo.
    Las editoriales sé que están haciendo un esfuerzo por ponerse al día, ya que lo que se les pedía por parte de los clientes (padres y profesores) no era lo que se les pide hoy. Hasta ahora, poder utilizar las páginas del libro en la pantalla y alguna ayuda para la explicación/motivación de los alumnos, pero las actividades, mayoritariamente en papel.
    Las familias, entre las que había un grupo que renegaba de hacer actividades con aplicaciones o plataformas, son ahora las primeras que apoyan y piden más iniciativas de este tipo. La capacidad de adaptación de las familias a los recursos digitales no es igual dependiendo de distintos factores que afectarán a la brecha digital. Desde mi punto de vista, es muy importante que los alumnos aprendan en clase el uso de las herramientas que les pediremos que utilicen en casa, ya que de esta forma la brecha será menor.
    Hay que valorar el gran esfuerzo que está realizando el profesorado que, como todos, ha tenido que adaptarse a esta situación. La inmensa mayoría usando sus ordenadores personales y buscando el apoyo de los compañeros para aprender a marchas forzadas y ponerse a disposición de alumnos y padres.
    Estoy segura de que todos aprenderemos de estos meses.
    Un saludo

  • A mi me preocupa es que se sacrifique a los niños para proteger a los ancianos principalmente. La función de bienestar social es siempre complicada, y al agregar no se muy bien que ponderación se les ha asignado. Pero el tratamiento tan estricto que se les ha aplicado a los niños en España ha sido tremendo. Hasta los perros podían salir a la calle, pero los niños no. Es injusto con ellos, afecta a su
    futuro, especialmente con los menos favorecidos que no tienen medios digitales ni ayuda en casa. Resultaría tremendo si se les vuelve a retirar de la escuela durante los próximos dos años, cuando surjan nuevas oleadas. Y posiblemente les haya aislado de forma innecesaria:

    https://adc.bmj.com/content/archdischild/early/2020/05/05/archdischild-2020-319474.full.pdf

    • Tienes razón, a los niños les ha tocado hacer un confinamiento “total y absoluto” durante mes y medio.

      Se habla mucho de la resiliencia de los niños y gracias a ello han llevado la situación mejor que los adultos. Algunos, incluso, dicen que les ha venido bien porque les ha permitido pasar más tiempo con sus padres. Sin embargo, hay evidencia de ciertos problemas: dificultad para dormir y miedo a salir de casa, entre otros.

      La vida social de los niños gira entorno al colegio y , por tanto, la ausencia de actividad escolar no representa únicamente un problema académico sino también la privación de relacionarse con sus compañeros. Tratando de paliar este problema, me consta que en algunos colegios, los profesores se reúnen virtualmente con grupos pequeños de alumnos para que se vean y hablen entre ellos. Es un parche a una situación muy difícil, pero algo es.

      Un saludo

  • Estos datos me sugieren que esta pandemia ha puesto en evidencia profundos errores estratégicos de nuestra sociedad, pero a la vez muestra caminos a recorrer. El sistema social con el que nos organizamos en España no puede permitirse depender de terceros para disponer de equipos de protección individual, de equipos médicos, de fármacos, de vigilancia y control de las residencias geriátricas…, y las circunstancias que estamos atravesando -los muertos en muy primer lugar- nos muestran sin margen para la duda la necesidad de respuestas tan inmediatas como nos sea posible,
    Además, educación, riqueza y salud están estrechamente relacionados, por lo que la corrección de esta brecha digital también ha de servir para reducir los estragos del coronavirus.
    Voy a intentar que estos datos lleguen a la Consejería de Educación de mi comunidad autónoma.
    Muchas gracias por vuestro esfuerzo.

    Wenceslao

    • Muchas gracias. Efectivamente el tema de los suministros médicos da la impresión de que ha sido gravisimo. El tema de la inclusión o exclusión del sistema educativo también es muy grave y debería estar resuelto a primeros de Septiembre. No se puede esperar más. Por otro lado, la solución parece económicamente factible. La operativa puede ser algo más compleja. Supongo que habría que hacerlo a través de los colegios, que sería lo más eficiente para identificar a los más necesitados.

  • Estaba mirando yo también el otro día esos mismos datos y echo en falta en el análisis dos cosas a las que presté cierta atención:

    1) El desglose de esos hogares según el nivel de renta. Parte (pequeña, pero sustancial) de esos hogares sin medios tecnológicos son de rentas medias-altas.
    2) El motivo alegado para no disponer de esos recursos. Algunos alegan el coste. Pero otros dicen tener otros motivos (que no los necesitan, que no saben manejarlos,…).

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