A hombros de Jeff Bergstrand: 40 años de gravedad en economía

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Por Jordi Paniagua

En 1676, Sir Isaac Newton acuñó el aforismo "Si he visto más lejos, ha sido subido a hombros de gigantes", que aún utiliza Google Scholar como lema. Cada disciplina académica tiene sus gigantes, aquellos investigadores que con sus artículos más influyentes viran el rumbo de la investigación desplazando la frontera del conocimiento y marcan una generación. En el campo de la economía internacional, cuatro referencias esculpen el monte de los padres y madres fundadores de la ecuación de gravedad, la herramienta fundamental para estimar los determinantes del comercio internacional (ver Figura 1).

Figura 1: Mount Gravity (créditos: T. Zylkin)

Entre estos gigantes destaca la figura del Profesor Jeff Bergstrand por varias razones, y no solo la obvia relacionada con su elevada estatura (aunque el premio Nobel Angus Deaton podría discrepar por la relación existente entre estatura e ingresos, ver aquí). El profesor Bergstrand cierra una etapa de más de cuarenta años dedicado a la ciencia económica y sus coautores, amigos y compañeros de profesión nos reunimos a principios de abril para celebrarlo de la mejor manera que sabemos: con un congreso en su honor (ver Figura 2). Aparte de las interesantes investigaciones académicas (ver el programa aquí), en el congreso se destacó la huella de Bergstrand en el campo de la economía internacional, con sus valiosas contribuciones teóricas, empíricas y de política económica.

Figura 2: Congreso celebrando las contribuciones de Jeff Bergstrand

El profesor Bergstrand se elevó sobre los hombros de gigantes como Robert Baldwin, André Sapir, David Richardson y Rachel McCulloch, su comité de doctorado (cada uno de ellos daría para otra entrada) en la Universidad de Wisconsin en 1981, donde defendió su tesis.Allan Deardorff mantiene una interesante genealogía de economistas especializados en comercio internacional (aquí), con información sobre los alumnos y los "abuelos" académicos (los directores de los directores), entre los cuales figuran nombres como Paul Samuelson, Ludwig von Mises y John Maynard Keynes.

La evolución de sus contribuciones ha ido en paralelo con la evolución general del campo. Sus primeros artículos de los años 80 sentaron las bases teóricas de la ecuación de gravedad. Hasta finales de los 70, la ecuación de gravedad, que por analogía refleja que la intensidad del comercio entre dos países es proporcional a su masa económica e inversamente proporcional a la distancia entre ellos, carecía de base teórica. Anderson (1979) y Bergstrand (1985,1989) sentaron las bases teóricas de un campo de investigación tremendamente influyente en la política comercial mundial. Posteriormente, su investigación adquirió una dimensión empírica y se centró en la identificación causal de los efectos de los acuerdos comerciales en el comercio, los determinantes de los acuerdos de integración económica, la inversión extranjera directa y las empresas multinacionales.

Sus trabajos han dejado una huella en el campo académico, pero también en las decisiones de política comercial. Como se puede apreciar en la Figura 3, el número de acuerdos comerciales regionales y el interés por el estudio de los mismos (medidos por las citas a los trabajos de J. Bergstrand) ha crecido exponencialmente desde principios de los años 90.

Figura 3: Citas y número de acuerdos comerciales (créditos: Lach, Limao, Yotov)

Aunque los lectores habituales de NeG saben de sobra que no se puede atribuir causalidad, es innegable que hoy tanto académicos como responsables de políticas conocemos mejor los efectos de la política comercial y la globalización. Trabajó con la Comisión Europea entre 2007 y 2009 en los análisis económicos iniciales sobre el fallido acuerdo transpacífico TTIP. Fue uno de los 15 expertos seleccionados para asesorar al Consejo de la Unión Europea y ha prestado servicios como asesor de la Comisión de Comercio de EEUU (USITC), donde he tenido la suerte de colaborar con él en la confección de una de las bases de datos más completas sobre la actividad de empresas multinacionales (MREID).

La escasez de bases de datos de calidad lastra el avance de la ciencia y como nos recuerdan habitualmente desde este rincón, nada es gratis (ver, por ejemplo, aquí). Bergstrand ha prestado un servicio público impagable en este aspecto. Desde hace más de 15 años mantiene actualizada la base de datos más completa de acuerdos de integración económica (NSF-Kellogg Institute Data Base on Economic Integration Agreements).

Más allá de su dimensión como investigador, Bergstrand ha sido un excelente docente y un mentor generoso de muchos jóvenes profesores (aunque no tenga un programa de doctorado específico en su departamento de finanzas de Notre Dame). Le conocí cuando acudió a una sesión matinal donde presentaba una comunicación de mi doctorado por primera (en un congreso donde era él era Keynote). Más adelante, tuve también la oportunidad de asistir a su curso de economía internacional y, aunque me hizo sudar en algunos ejercicios, descubrí a un excelente profesor que, con los años, me ha estimulado y retado a mejorar como investigador y docente. Durante los años que trabajé con él en Notre Dame, ha sido exigente, rigurosos y extremamente atento a los pequeños detalles.

Con su jubilación, Bergstrand nos deja un legado de conocimiento, datos, alumnos y colaboradores marcados por la impronta de un gigante sonriente. Si quieren conocer su trabajo mejor, busquen su perfil en Google Scholar (aquí). Y si quieren hacerse una idea de su personalidad, busquen sus fotos; les costará encontrar una en la que no esté sonriendo. Si queremos ver más lejos, es subiéndonos a los hombros de gigantes como Jeff.

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  • Un artículo ejemplar que ilumina no solo la carrera monumental de Jeff Bergstrand sino también el impacto perdurable de sus investigaciones en la economía internacional. Hoy disponemos de herramientas más robustas para interpretar las complejidades del comercio global y la integración económica. Este artículo no solo celebra un legado, sino que también motiva a la próxima generación de economistas a seguir elevando y expandiendo las fronteras del saber. 😉

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