Cree el ladrón que todos son de su misma condición

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de Antoni Bosch-DomènechCiril Bosch-Rosa

En Septiembre de 1988, el premio Nobel de economía Vernon Smith publicaba, junto a sus coautores Gerry Suchanek y Arlington Williams, uno de los estudios más famosos de la economía experimental. La idea inicial era estudiar el comportamiento de los mercados financieros creando un entorno experimental tan simple y transparente que éste convergiera rápidamente hacia un funcionamiento eficiente. Al fin y al cabo Vernon Smith venía de demostrar que los mercados de bienes experimentales convergían rápidamente a sus precios de equilibrio (Pedro Rey Biel lo explica en esta entrada del blog).

El experimento consistía en 15 periodos de cuatro minutos donde los participantes podían comprar y vender unas acciones virtuales que, junto a un dinero virtual, se les había entregado al principio del experimento. Las acciones tenían cierto valor porque al final de cada periodo pagaban un dividendo aleatorio de $0.00, $0.08, $0.28 o $0.60, cada uno con la misma probabilidad (esperanza matemática del dividendo en un período = $0.24). Así pues, el valor intrínseco de una acción en el primer periodo era de 15*$0.24=$3.60, o lo que es lo mismo, el valor esperado de todos sus dividendos. En el segundo periodo el valor esperado era un poco menor (14*$0.24=$3.36), en el tercero de (13*$0.24=$3.12) y así hasta que en el periodo 15, y ya habiendo pagado el último dividendo, la acción dejaba de tener valor. Por si las moscas Vernon Smith entregaba a cada participante una tabla que contenía estos cálculos.

La manera de comprar y vender acciones era la misma que había hecho converger los precios en los mercados de bienes: durante cada uno de los periodos, y durante cuatro minutos, todos los sujetos podían anunciar públicamente los precios a los cuales estaban dispuestos a comprar o vender sus acciones. Si en algún momento había alguna coincidencia de precios de compraventa, entonces la transacción se llevaba a cabo. No había límite alguno al número de transacciones que cada sujeto podía hacer, ni al número de veces que podía cambiar el precio al cual quería comprar o vender. ¡Era difícil imaginar un mercado más simple y transparente!

El resultado causó sensación; una tras otra, en todas las sesiones del experimento el mercado formaba burbujas, llegándose a pagar ¡hasta un 200% del valor intrínseco de las acciones! (véase Figura 1). El patrón era siempre el mismo: precios por debajo del valor esperado en los primeros periodos del mercado seguidos de un incremento vertiginoso del precio, muy por encima del valor esperado (el valor intrínseco calculado arriba), para finalmente derrumbarse 3 o 4 periodos antes del último periodo. Que en un mercado trasparente y donde todos conocían las reglas se crearan tales burbujas era un torpedo a la línea de flotación de la hipótesis de los mercados eficientes y malas noticias para su principal promotor, Eugene Fama, otro premio Nobel.

Figura 1: Evolución de un mercado experimental de Smith y coautores

En el eje vertical vemos los precios. En el eje horizontal (abajo) el número de transacciones por periodo. EN el eje horizontal (Arriba) el periodo. Nótese que en cada periodo una línea horizontal marca el valor esperado de la acción (en el grafico “Expected dividend payout remaining”)
En el eje vertical vemos los precios. En el eje horizontal (abajo) el número de transacciones por periodo. EN el eje horizontal (Arriba) el periodo. Nótese que en cada periodo una línea horizontal marca el valor esperado de la acción (en el grafico “Expected dividend payout remaining”)

Las replicaciones del experimento original no se hicieron esperar y en 1993 King y coautores modificaron el mercado de Smith de tal manera que los participantes pudieran apostar contra la subida de precios de las acciones tomando posiciones cortas. ¡Y las burbujas persistieron! Otra variación de King y coautores fue cambiar el tipo de participante en el experimento. En vez de estudiantes de carrera invitaron a brokers profesionales. ¿El resultado? Burbujas aún mayores que las de los estudiantes.

Durante los años que siguieron al experimento de King y coautores se publicaron decenas de modificaciones del estudio de Smith: en unos se pagaban los dividendos acumulados al final del mercado en vez de al final de cada periodo para asi evitar “inflacion”, en otros se añadía un coste de transacción a las compraventas, se añadió un mercado de futuros, se dieron más alternativas a los participantes para que no comerciaran “por puro aburrimiento”, se les proyectó un video relajante al principio del experimento… En todos se observaban burbujas. El resultado de Smith era tan sorprendente como robusto a las modificaciones del experimento.

En 2001, un artículo de Lei y coautores pareció confirmar la inestabilidad intrínseca del mercado de valores experimental. La hipótesis era la siguiente: comprar acciones a un precio de mercado (muy) superior a su valor intrínseco solamente es racional si uno espera poder venderlas posteriormente a un precio aún mayor. Esta teoría se llama la teoría del “greater fool” en inglés, y viene a decir que el valor de un objeto no es su valor intrínseco, sino el valor al que esperas revenderlo. Por lo tanto, en esta interpretación, las burbujas no serían un resultado intrínseco al mercado financiero, sino una respuesta racional de los inversores a su predicción de que en el mercado existe algún participante dispuesto a pagar un precio aún mayor por sus acciones. Si esta era la razón detrás de las burbujas en el mercado de Smith y coautores, entonces un mercado donde una mitad de los voluntarios sólo puede vender y la otra sólo comprar, no debería generar burbujas. El resultado de este mercado concreto en la Figura 2.

Las lineas marcadas como NoSpec son las sesiones sin especulacion. La linea gruesa decreciente es el valor esperado de la accion
Las lineas marcadas como NoSpec son las sesiones sin especulacion. La linea gruesa decreciente es el valor esperado de la accion

El articulo parecía definitivo: las burbujas son intrínsecas a los mercados financieros. Tan enraizada estaba la idea derivada del experimento original de Smith que politólogos de reconocido prestigio llegaron a echar en cara al senado norteamericano no haber tomado medidas contra la reciente burbuja inmobiliaria ante la “clara evidencia experimental” (Knott, 2012, p.86).

No fue hasta 2012 cuando Kirchler y coautores publicaron un artículo que apuntaba hacia un posible problema de comprensión por parte de los participantes en estos experimentos. Al parecer, si en vez de llamar al activo financiero “acciones” se le llamaba “mina de oro que se agota al cabo de 15 períodos”, las burbujas se reducían considerablemente. Su hipótesis era que en los mercados financieros no es común encontrar un activo que como el que se compra y vende en el experimento de Smith y, por lo tanto, las burbujas eran causadas por la artificialidad del mercado y la consiguiente confusión de sus participantes.

Si el artículo de Kirchler estaba en lo cierto (hubo alguna crítica sobre su metodología (Baghestanian y Walker (2014)) y las burbujas eran fruto de la confusión de los participantes, en un mercado donde todos los voluntarios pudieran entender cómo realmente funcionaba el mercado experimental no deberían verse burbujas.

Así fue como junto con Antoni Bosch-Domenech y Thomas Meissner nos pusimos manos a la obra. La idea era crear un mercado en el que todos los participantes tuvieran una “alta capacidad cognitiva”. La idea era que si un sujeto respondía bien a la serie de test que le planteábamos en la sesión de diagnóstico, entonces seguramente entendería bien el funcionamiento del mercado financiero experimental y, por lo tanto, las burbujas desaparecerían.

Para poder crear estos mercados de “alta capacidad cognitiva” diseñamos un experimento en dos fases. En la primera se “diagnosticaría” la habilidad cognitiva de los voluntarios a través de una serie de tests. En la segunda se llamaría, por separado, o bien sólo a sujetos de alta capacidad cognitiva, o bien sólo a sujetos de “baja” capacidad cognitiva. Los resultados fueron espectaculares (ver figura 3).

CB3

En el panel de la izquierda vemos el resultado de los mercados poblados solamente por sujetos con baja capacidad cognitiva. En el de la derecha solamente participan sujetos con alta capacidad cognitiva. No hacen falta sofisticadas técnicas estadísticas para ver lo obvio: mientras en los experimentos con sujetos de baja capacidad cognitiva las burbujas campan por sus respetos, en los mercados con sujetos de alta capacidad cognitiva los precios de las acciones son prácticamente idénticas a su valor esperado.

La interpretación es sencilla: las burbujas no ocurren de manera “natural” en los mercados financieros experimentales. Los resultados típicos de décadas de experimentos son fruto de las particularidades del experimento de Smith y coautores que dan pie a la confusión de sus participantes. Después de docenas de variaciones sobre el experimento inicial, después de más de un millar de citas (Según Google scholar) resulta que el experimento de Smith y coautores no es un instrumento válido para estudiar los mercados financieros, ¡los resultados son fruto de la confusión de sus participantes!

En una reciente entrevista de radio (noviembre 2014) Vernon Smith repasaba su carrera como investigador y decía esto: “We then turned to asset markets in the 1980s, and we started with a very transparent market, an asset that could be re-traded but there was a yield, a dividend on it that was common information. And we thought that would be very simple. It would be transparent and people would trade at fundamental value. Well, wrong [...] These markets are very subject to bubbles in the lab. And people get caught up in self-reinforcing expectations of rising prices. We don't know where that comes from. It's incredible, but they do…”. El pecado de Vernon Smith fue pensar que lo que para él era “very simple” y “transparent” también lo era para la mayoría de la población. Como ocurre con demasiada frecuencia entre economistas, “creyó el ladrón que todos eran de su misma condición”.

Hay 35 comentarios
  • Soy un absoluto lego en la materia, pero realizando una preselección de los sujetos del estudio, y además por parte de los propios autores del mismo, ¿no se corre el riesgo de introducir un sesgo en los resultados? o, si el objeto del estudio es realmente delimitar el tipo específico de sujeto no afectado por ese comportamiento "burbujístico" (permítaseme el palabro), ¿qué aplicabilidad tienen las conclusiones?

    • Como dices, la idea era introducir ese sesgo. Nuestra teoria era que el experimento de Smith y cia era demasiado complejo para el participante medio y por eso se observaban bubujas.

      La aplicacion que tiene el resultado es desmentir que las burbujas sean un resultado natural de los mercados de valores, una creencia que se habia instaurado en el ambiente dada la robustez de los resultados de Smith y cia.

      • Pero para desmentir esa creencia falta demostrar que los participantes de mercados reales tienen una capacidad cognitiva superior a la media, algo poco probable, sobretodo después de la versión del experimento que introducía brokers profesionales.

  • Muy interesante, mi duda está en "Otra variación de King y coautores fue cambiar el tipo de participante en el experimento. En vez de estudiantes de carrera invitaron a brokers profesionales. ¿El resultado? Burbujas aún mayores que las de los estudiantes."

    ¿Concluimos que los brokers tienen baja capacidad cognitiva en lo que hacen o que deliberadamente actuan con fines especulativos?

    • Como digo mas abajo, es una sorpresa para todos. Pensando sobre el tema, hay un estudio reciente (no publicado) que demuestra que si se expone a los participantes de un mercado del tipo Smith y cia a una dosis de testosterona, entonces las burbujas son mayores.
      ¿Podria ser que los brokers en general tengan mayores niveles de testosterona? Parece factible, pero es solo una teoria.

  • Gracias por este post tan interesante que plantea el problema de si los diseños experimentales son demasiado complicados para el común de los mortales. Esta es una discusión nada trivial y en la que deberíamos ahondar en general. Sin embargo, en el caso concreto de las burbujas en los mercados, tengo la duda de si la gente genera burbujas debido a sus "bajas capacidades cognitivas" que les llevan a no entender el experimento (lo que llamáis "confusión de los participantes"), o si lo que ocurre es que sí lo entienden pero funcionan como los especuladores de la vida real que aplican el this time is different y piensan, irracionalmente, eso sí, que efectivamente hay un greater fool. En otras palabras y en políticamente incorrecto: ¿no entienden el experimento porque son idiotas, o lo entienden pero se comportan estratégicamente mal porque son idiotas? Tendré que leerme vuestro paper... ¡Gracias de nuevo!

    • Hola Anxo, gracias por le comentario. Es una buena pregunta y de hecho la abordamos en el paper. Si te fijas en el panel de la izquierda de nuestro grafico (el panel de los "listos") hay dos tipos de mercado, los que llamamos "Ses" y los que llamamos "NoCo". La diferencia es que en Ses los sujetos sabian que todos los participantes habian sacado "buena nota" en el test de capacidad cognitiva, mientras que en los tratamientos NoCo (no common knowledge), los participantes no sabian que habia habido una seleccion previa.

      Que el resultado entre ambos tipos de mercado sea identico nos indica que para que exista una burbuja no solamente hay que tener participantes que crean que hay un greater fool, sino que ademas es necesario que estos greater fools participen en el mercado! En otras palabras; la creencia en los "fools" no es una condicion suficiente para que haya burbujas.

      Par mi la pregunta que abre este paper es: ¿cuantos fools necesitamos en un mercado para que haya una burbuja? ¿es necesaria una mayoria de fools o pueden un par de decisiones ilogicas "incendiar" un mercado? Proximamente en sus pantallas (o eso espero).

      • Debria matizar mis palabras. Lo que indica nuestro resultado es que para que haya la creencia del "greater fool" en un mercado, entonces efectivamente tiene que haber greater fools en el mercado. Si los participantes (listos) no observan a nadie comportandose "irracionalmente", entonces la idea del greater fool no parece prender.

      • Ciril,

        Es cuestión de tiempo. Las burbujas explotan o cuando se percibe una masa crítica (ya hay muchos fools participando y la probabilidad de nuevos es baja), o cuando se produce un shock.

  • Y no se supone que los brókers de las primeras réplicas deberían parecerse a los individuos de alta capacidad cognitiva?
    Para ellos el experimento no tendría que ser complicado...

    • Efectivamente, es una sorpresa para todos que incluso los brokers se vena inmersos en estas burbujas. Quizas, como se sugiere en el comentario anterior, resulta que el filtro de contratacion de los brokers no es el mas adecuado.

  • La conclusión podría ser que los bancos de inversión están llenos de gente con baja capacidad cognitiva.

    • Curioso... Es la misma conclusión a la que he llegado yo tras años de trabajar en banca de inversión.

  • Bueno, puede haber otros motivos por el que los banqueros hacen lo que hacen, por ejemplo, su baja catadura moral, que les lleva a comportamientos destinados a engañar a otros, recientemente demostrada en un experimento de la gente de Fehr en Zürich (aquí escribí un resumen sobre la cuestión).

  • Pues si la no existencia de burbujas depende de que los participantes en los mercados, tipos con una pinta lamentable- camisas a rayas, tirantes y pelo engominado – y claras dificultades para hablar con algo de propiedad, tengan alta capacidad cognitiva- suficiente para valorar productos derivados de tercera generación- creo que vamos de c… y cuesta arriba

  • Tal vez no es una cuestion de que los participantes esten confundidos, tal vez hay una diferencia cognitiva entre los bienes tangibles y los activos financieros (en los que la especulacion puede que sea intrinsica dada su no tangibilización)

    Creo que un diseño experimental interesante seria no haber separado los de alto y bajo nivel cognitivo .. y ver ex post si hay diferencias en el comportamiento y, sobre todo, en las rentas finales de ambos grupos. En la realidad no todo el mundo es homo oeconomicus.

    Otra vuelta de tuerca volver a hacer el experimento con los mismos sujetos (para ver si aprenden) o haciendo que la mitad de los sujetos se hayan leido antes vuestro estudio (diciendoles claramente que la otra mitad no lo ha leído).

    Este diseño experimental sería mas parecido con la realidad ya que una parte de los inversores hacen analisis fundamental mientras que otro montón de inversores se creen a pies juntillas cuestiones de analisis técnico como las ondas de elliot, los hombros/cabeza...herramientas que, aún teniendo el mismo valor predictivo que la vivisección o los vuelos de golondrina que analizaban los augures romanos, curiosamente tienen algo de impacto porque son en sí una self-fulfiling prophecy.

    Mi hipotesis es que habrá una burbuja , lo unico es qu elas rentas obtenidas por el grupo de alto valor cognitivo que haya leido el articulo seran positivas... que buen claim para tener que estudiar finanzas avanzadas!!!

    • Dejame contestar a tus sugerencias con algunas referencias. Encontraras todas las referenicas en esta pagina: https://sites.google.com/site/opowell/market-experiments

      1) Hay dos articulos que yo sepa donde se muestra correlacion positiva entre capacidad cognitiva e ingresos en un mercado a la smith (Corgnet, Hernán, Kujal and Porter es uno, el otro es de Breaban y Noussair)

      2) Los sujetos aprenden, y aprenden rapido. Si repites el mercado tres veces, independientemente de la composicion de los mercados, los precios reflejaran el valor intrinseco. Este es uno de los resultados del paper original de Smith y cia. Mira Kirchler, Bonn, Hüber and Razen para un paper reciente en lo que sugieres. Pero hay muchisimos mas articulos sobre el tema.
      2.1) Me parece recordar que los resultados de mezclar sujetos con experiencia con sujetos "nuevos" siguen exactamente tus predicciones: burbujas donde los experimentados ganan significativamente mas que los no experimentados. Diria que es un articulo de Smith pero no recuerdo cual.

      Como bien dices muchas de las tecnicas de inversion son cercanas a la alquimia, por desgracia estudiar finanzas avanzadas no es para nada como tener experiencia en nuestro experimento....sino todo el mundo lo haria! Te sugiero escuchar este podcast para incidir mas en el tema: http://www.econtalk.org/archives/2015/03/campbell_harvey.html

  • No conozco los detalles de los experimentos. Así que probablemente no diga más que tonterías. Pero una forma de hacer cuadrar los resultados de los brokers con los de alta capacidad cognitiva sería que los brokers lo que buscaban en el experimento era fardar, especialmente si el dinero que se jugaban no era mucho. Sería su comportamiento igual si se jugasen millones de dólares y pudiesen ser despedidos? Por otro lado, con respecto al último experimento, como puedo estar seguro de que "sujetos de alta capacidad cognitiva" no significa "sujetos que se van a comportar como yo desearía"?

  • Es una conclusion tentadora pero que va mas alla de los resultados de nuestro experimento. Las burbujas en "el mundo real" podrian estar causadas por un sinfin de causas diferentes y no necesariamente por la capacidad cognitiva de sus participantes (o si!).
    Nosotros solo podemos hacer una aseveracion: en un mercado al estilo Smith y coautores, cuando los participantes son de alta capacidad cognitiva, entonces no se observan burbujas. Siendo la conclusion que el mercado de Smith y cia quizas no es el mejor ecosistema para estudiar la formacion de burbujas.

    • Estoy con Fernando. Podeis afirmar eso, pero solo para una cierta definición de "alta capacidad cognitiva". Que de hecho creo que no es la más común.

      Leyendo el paper, veo que para medir "capacidad cognitiva" utilizais instrumentos como el CRt, que decis que "[is] designed to measure the ability to override an intuitive response[...]. It has been shown that the test results are highly correlated [... ]with compliance to expected utility theory, as well as with lower discount rates (higher patience) for short horizons and lower levels of risk aversion." Esto no es solo seleccionar por capacidad cognitiva, es seleccionar por un tipo de personalidad (por lo visto no muy frecuente entre brokers) aversa al riesgo y con tendencia a tomar decisiones a largo plazo. No creo que el problema sea que los otros participantes "no entienden el experimento", creo que es que tienen otros estilos para enfrentarse a problemas.

      Aparte, al hacerles un test que claramente mide la capacidad para pensar a largo plazo, es muy posible que los esteis primando para comportarse así en el experimento.

  • Enhorabuena por su paper. Un artículo que contradice justificadamente un artículo clásico en un campo suele pasar a la historia, grande o pequeña, de ese campo.

    No obstante, ¿creen que su resultado es relevante para el mundo real? Ante una situación real, en la que la distribución de probabilidad del flujo de beneficios casi nunca es conocida, ¿serán relevantes las "habilidades cognitivas" de los inversores? ¿O más bien estaremos todos en la misma situación en que estaban los sujetos del experimento de Smith?

  • Por otro lado, os propongo una modificacion más, para hacer el mercado más parecido a lo real: introducir un "premio" que pague un "bonus" al que consiga más beneficios al final de los 15 periodos. Esto es frecuente entre los brokers: se les paga un bonus dependiendo de cuanto consigan de rendimiento 'por encima de la media del mercado'. Sin este bonus, mantenerse en el rebaño es suficiente para un tipo de persona aversa al riesgo, pues no hay gran incentivo para tratar de "outperform" al resto. Con el bonus, casi la única manera de conseguirlo es salirse del precio "esperado" de la accion y tratar de conseguir rendimientos "extra" (y de suma cero) mediante especulación, que acaba creando una burbuja.

  • Una posible explicación para el comportamiento de los brokers es que ellos no buscan obtener beneficios para el comprador sino únicamente generar comisiones de gestión que aumentan con el volumen negociado y los precios de transacción. No en vano algunos gestores de fondo dicen que los clientes no existen.

  • No se olvide que, en las burbujas reales, hay idiotas que ganan y listos que pierden. El que compra en plena burbuja no lo hace necesariamente porque sea idiota y no sepa que el precio está inflado, sino porque espera que va a seguir subiendo, LO CUAL ES CIERTO LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO. Que la burbuja estalle o no justo cuando acaba de comprar, sin darle tiempo a vender, no deja de ser una cuestión de suerte.

    En relación con las burbujas, creo que tiene más interés hablar de una responsabilidad compartida y de una idiotez social. Un individuo que contribuye a la gestación de una burbuja no es necesariamente una persona de baja capacidad cognitiva. En cambio, sí es una sociedad idiota la que no posee instituciones saludables que atajen las burbujas a tiempo.

    Esto pone de manifiesto, una vez más, lo falaz de la tesis liberal fuerte. El orden emergente nacido de múltiples decisiones individuales no es siempre preferible a uno condicionado por la acción política. La mano invisible es, también, capaz de generar procesos patológicos capaces de hundir en la miseria a toda una generación.

    Al hilo de esto, me permito recordar a los lectores cómo ahora se está intentando cebar otra burbuja inmobiliaria. En un país como el nuestro, con sus indicadores de paro y en descenso demográfico, los medios de comunicación ya propalan a toda voz que “el momento de comprar es ahora, porque los precios de los pisos van a volver a subir con fuerza”.

  • Muy interesante el artículo. Si el hallazgo se mantiene, implicaría que la formación de burbujas se produce cuando hay nuevos entrantes en un mercado y los expertos detectan la situación de "greater fool". No parece muy descabellado.

  • Excelente artículo, me ha encantado.

    Creo que el experimento sigue teniendo sesgos, por ejemplo no me queda claro que los participantes sean conscientes de las pérdidas en su patrimonio que les produce el hacer "trading" por encima del valor intrínseco de las acciones.

    Sin embargo, me parece muy interesante lo esencial de lo que contáis: que para que exista una burbuja hace falta gente que crea en la teoría del "greater fool", así como que haya "fools". Ahora bien, en el caso de la burbuja inmobiliaria española, me pregunto: quiénes han sido los "fools"? No se suele hablar mucho de los perdedores de la burbuja, pero hay millones de ellos.

    Y, si ha habido perdedores, también habrá habido ganadores... y no me refiero a los que se han llevado las comisiones.

    Ah, una cosa más. A mí no me extraña en absoluto el resultado para "brokers", y al que lo haga, es que no entiende qué es un "broker" y cuál es su función. Estos sujetos son intermediarios financieros, que compran y venden los activos para sus clientes, según las instrucciones que éstos les dan, y se llevan una comisión o un "spread". Otra cosa sería que el experimento se hubiera hecho con gestores de fondos, que compran y venden según su criterio y se llevan lo que queda después de que sus clientes hayan tenido plusvalías.

  • Muy interesante Ciril.
    Hablando de ladrones, sería muy interesante aplicar el experimento a la normativa fiscal y las penalizaciones fiscales por incumplimiento. Dado lo intrincado de la materia fiscal podría resultar que en paralelo con los mercados financieros se dan burbujas de sanciones y multaa por comportamientos abusivos de los agentes, de donde estaría en la ventaja del legislador fiscal preservar un nivel de complejidad por encima de la capacidad de los paganinis para maximizar recaudación.
    Enhorabuena.
    Teo

  • Aunque su experimento me parece muy interesante, no veo que refute para nada las conclusiones del de Smith. Más bien es su experimento el que no es válido para estudiar los mercados de valores.
    En los mercados financieros encontramos tanto participantes sin "alta capacidad cognitiva" como burbujas.... cual de los experimentos es más apropiado para simular la realidad parece bastante obvio.
    Por otra parte, si para entender ese sencillo modelo (y además disponiendo de tablas explicativas) hace falta "sujetos con alta capacidad cognitiva", entender los mercados financieros, donde además no hay forma de saber el valor real de un activo, es imposible. Es decir que nos encontramos en el primer caso.... un mercado que sus participantes no entienden y que, como en el experimento de Smith, provoca burbujas.

  • Podríamos endurecer las condiciones de forma que, para participar en este mercado, hubiera que tener "alta capacidad cognitiva" (más que los brokers, que parece que no dan la talla) ¿Creéis que así desaparecerían las burbujas? (O su frecuencia, o su intensidad...)

    Por otra parte, ¿no sería conveniente repetir más veces el experimento (con o sin variantes) para comprobar la solidez de los resultados?

    En todo caso, muchas gracias por la entrada.

  • Antoni/Ciril,

    Como siempre habrá (bastantes) participantes en los mercados financieros sin "alta capacidad cognitiva", y además siempre habrá "nuevos participantes" (sin experiencia) en cada momento, las barbujas financieras acaban por ser "naturales" y inevitables, no?

  • Hola, por favor, ¿Podrías explicar porque el que solo la mitad pudiera comprar y lo mismo.vender debería evitar las burbujas?
    No lo entiendo.
    Gracias

    • Hola Cherva, quizas no fuimos muy claros en al explicacion. En el disenho de Lei y couatores los sujetos se dividen en dos grupos, aquellos que SOLO pueden comprar y aquellos que SOLO pueden vender. Esto quiere decir que si eres un sujeto con derecho a comprar, automaticamente no tenies derecho a vender, y por lo tanto no hay incentivo a la especulacion.

      • Perdonad que no haya intervenido en la discusion. Es que si bien Ciril, Thomas y yo escribimos el paper, este post lo ha escrito Ciril solo y, aunque me mandó un borrador, hasta ahora no lo acabo de leer. Me encanta que haya despertado tanto interés y que los comentarios sean tan interesantes.
        Una cosa tiene que quedar clara. Nosotros hemos evidenciado que cuando los participantes en el experimento clásico de Smith et al cumplen unas condiciones determinadas (se las puede llamar cognitivas o no, pero algo tienen que ver con su capacidad de raciocinio) las burbujas desaparecen. Con esto resultado quizás consigamos evitar comentarios (abundantes) del tipo "es muy fácil que haya burbujas en los mercados (reales) de valores, no hay más que ver que son inevitables incluso en mercados de valores muy simples, como se ha encargado de demostrar la experimentacion economica".
        Y ahora la pregunta del millón. ¿Qué nos enseña este resultado experimental sobre lo que ocurre en las bolsas (reales) de valores ? Esto es harina de otro costal y sabedor de la complejidad de la realidad económica diré que probablemente poco y no digo que nada porque de los experimentos económicos siempre acabas aprendiendo alguna cosa.

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