NeG Visual y Básico: Algunos indicadores demográficos

de J. Ignacio Conde-Ruiz y Clara I. González

En el mes de Enero se han publicado nuevos datos demográficos que merecen la pena analizar: i) los flujos migratorios para el conjunto del año 2011, ii) los datos definitivos para 2010 de los principales indicadores demográficos  y iii) las cifras del padrón a 1 de enero de 2011.

Según las Estimaciones de Población actual del INE, en el año 2011 el flujo migratorio neto fue de -50.090 personas. Como se puede ver en la siguiente figura, se trata de la primera vez que la cifra de salidas supera a la de llegadas desde 1990. Después de 20 años de llegada neta población inmigrante, superando las 600 mil personas al año entre 2002 y 2007, la cifra conocida supone que España deja de ser un país netamente receptor de inmigración.

Figura 1. Flujos migratorios netos 1960-2011 (miles)

Fuente: Elaboración propia con datos FBBVA e INE

En más detalle, con los datos publicados se puede saber que el saldo fue negativo tanto entre españoles (-20.484 personas) como extranjeros (-29.606 personas), siendo en este último caso el primer año en el que se produce una mayor salida. Por sexo, únicamente el grupo de mujeres extranjeras ha presentado un saldo positivo.

También se han publicado los datos definitivos de los principales indicadores demográficos para el año 2010:

  • Aumenta la esperanza de vida al nacer. Para los hombres se sitúa en los 78,9 años y para las mujeres en los 84,9 años, lo que supone 0,4 y 0,3 años más respectivamente. Una persona que alcance los 65 años esperaría vivir, de media, 20,4 años (0,3 años más que en 2009).
  • El número de nacimientos desciende por segundo año consecutivo. En 2010 nacieron 485.252 niños, un 1,7% menos  que en el año anterior.
  • El número medio de hijos por mujer presentó un ligero descenso en 2010 (1,38) respecto a 2009 (1,39). Es relevante destacar que, mientras que entre las españolas esta cifra se mantuvo (1,33), entre las mujeres extranjeras descendió por segundo año consecutivo (1,64 en 2010 frente a 1,81 de 2008).

Finalmente, a 1 de enero de 2011 según el Padrón la población total residente en España es de 47,2 millones de personas (de los cuales 5,8 millones es población extranjera). Aunque la población total en 2011 todavía es superior a la de 2010 en un 0,4%, es importante ver qué ocurre por grupos de edad ya que se ha registrado el primer descenso de la población entre 16 y 64 años (-0,2%), continúa aumentando la población mayor de 65 años y desacelerándose la menor de 15 años.

El evolución de estos indicadores es relevante ya que tienen importantes implicaciones, por ejemplo en términos de mercado de trabajo y para el sistema de pensiones. En el período 2000-2008 la llegada de importantes flujos migratorios permitió rejuvenecer la población residente en España al encontrarse mayoritariamente en edad de trabajar y permitió que la población activa creciera a un ritmo del 3%. Este alto crecimiento de la población activa, y que haya seguido aumentando en los últimos años, explica el hecho de que desde el inicio de la crisis hayan engrosado las listas del paro 3,5 millones de trabajadores mientras que la destrucción de empleo neto fue de 2,7 millones.

El cambio de tendencia que estamos observando implicaría una reducción de la población activa que tendrá efectos sobre la tasa del paro, pero principalmente supone que el envejecimiento de la población española este avanzando más deprisa de lo que se preveía hace unos años. Si se mantuviera la tendencia actual de reducidos flujos migratorios, la tasa de dependencia (población mayor de 65 años entre población 16-64) alcanzaría el 60,6% en el año 2050, frente al 48,7% del escenario migratorio del INE en 2005. Este mayor aumento del número de personas receptoras de pensiones implicará un mayor gasto en pensiones que el que se había estimado y llevará inevitablemente a acelerar el proceso de reformas para adaptar nuestro sistema de pensiones a la realidad demográfica.

J. Ignacio Conde-Ruiz

Es Doctor en Economía por la Universidad Carlos III de Madrid, Profesor Titular de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Complutense de Madrid, y subdirector de Fedea.

Campos de Investigación:
Economía Política, Economía Publica (mercado de trabajo y sistema de pensiones) y la Macroeconomía.

Recientemente ha escrito el libro “¿Qué será de mi pensión?” (Península (Planeta))

Hay 8 comentarios
  • Si se mantuviera la tendencia actual... todos emigramos. Vamos a ver, la tendencia actual es fruto de la recesión, si esta persiste hasta 2050 que nos cojan confesados. Lo que ha demostrado la tendencia (hasta la recesión) es que a ciertas tasas de crecimiento económico, y con la estructura actual de la población española, la población activa (y la ocupada) crece (ya sea por incorporación de mujeres o por inmigrantes). Lo que significa, si no fuéramos tan pesimistas, que si se vuelve al cierto crecimiento (no el de los años burbujosos) es posible mantener los ratios de dependencia. No es tanto!!!

    • Francisco,
      Gracias por el comentario, es verdad que los flujos migratorios se ven afectados por el ciclo económico pero en el caso de la esperanza de vida y la fertilidad, son variables que siguen una tendencia clara desde el siglo pasado. Las mejoras en las condiciones de vida ha llevado a que cada vez vivamos más años, lo cual sin duda es una buena noticia.

      La tasa de dependencia actual es del 25%. Según la proyección a largo plazo del INE de 2010, si sigue aumentando la esperanza de vida y se produjeran unos flujos migratorios anuales de 70.000 personas la tasa de dependencia sería del 60,6% en el año 2050. Como se puede ver en http://www.fedea.es/pub/est_economicos/2012/01-2012.pdf, en la anterior proyección del INE en 2005, con una llegada neta de 275.000 personas al año la tasa de dependencia sería de 48,7%. Por lo que, aunque se produjera la llegada de numerosos flujos migratorios, la tasa de dependencia casi se multiplicaría por 2 y la pirámide de población seguiría transformándose.

  • "llevará inevitablemente a acelerar el proceso de reformas para adaptar nuestro sistema de pensiones a la realidad demográfica." ¿Inevitablemente? ¿Y no sería posible actuar con más inteligencia para adaptar la realidad demográfica al sistema de pensiones que queremos? ¿Cuántas generaciones más podrán soportar las extraordinarias rigideces de este modelo de movilidad laboral internacional?
    Un saludo.

    • Disculpa Gonzalo Fanjul:

      Cuando dices "¿Y no sería posible actuar con más inteligencia para adaptar la realidad demográfica al sistema de pensiones que queremos? ", ¿a que te refieres?¿adaptar una realidad demografica a un sistema de pensiones, eso como se hace?, me interesaria mucho descubrir a que te refires.

  • Muchísimas gracias a ambos autores por los datos ofrecidos.
    Tengo un gran desconocimiento de esta materia y necesito algo de orientación para resolver alguna duda.
    Comenzaré con el aserto de que la esperanza de vida crece.

    Llevo unos años asistiendo a funerales, cada vez con más frecuencia, y visitando camposantos a pesar de esta costumbre de la incineración que en algún momento merecería estudio ecológico y psicológico.
    Lo que me encuentro --al comparar las fechas de fallecimiento de las generaciones que nos precedieron con las actuales-- es lo contrario.
    Es decir, en mi muestra (ya unos cientos) se está produciendo una clara reducción de los años de vida. Lo contrario de lo publicado.
    Y esto a pesar del remoto asunto de las guerras y de la mortalidad postparto (hoy inexistente). Nuestra generación y posteriores viven factores como muertes por drogadicción, tasas crecientes y alarmantes de suicidio y la de los accidentes de tráfico de menos peso en nuestros abuelos y padres.
    Os invito a hacer lo mismo en vuestro entorno.

    Por ende hemos descubierto, en nuestro propio círculo, un fenómeno extraño.
    Están falleciendo ahora abuelas de hijos, nueras, yernos y de sus amigos y parientes.
    En este grupo de señoras, la última con 93 años (es decir, nacida en 1919) es bastante frecuente encontrar DNI's falsificados que reflejan diez años menos de la realidad. En dos años cuatro casos de diez.
    Muchos registros civiles y parroquiales fueron destruidos durante la guerra con lo cual para bastante población no hay forma humana de establecer documentalmente la edad.

    Como quiera que el proceso por el que se establecen esperanzas de vida parece ser estadístico/actuarial y que los datos son escasamente fiables (muestras sobre muestra..) --a lo que parece ya no se hacen censos reales-- y estamos sometidos a unos procesos migratorios de caballo ¿qué confianza merecen estas informaciones?

    Lo peor es que este dato es de gran interés político porque es casi lo único "positivo" que, como clase, pueden argüir a favor de su acción de gobierno.

    Muchas gracias.

  • Hola Manu, mi impresión es que tu muestra no debe ser representativa

    En promedio, lo habitual es vivir algo más que nuestros padres, que también vivieron algo más que nuestros abuelos. James Vaupel lo contaba hace tiempo en Redes http://www.rtve.es/television/20111014/claves-para-aumentar-esperanza-vida/468355.shtml

    La prosperidad económica y los avances médicos han sido los responsables. Y en los últimos años nuestros mayores fallecen cada vez más tarde

    Saludos

    PD Si queremos reducir los gastos sanitarios tenemos que ser conscientes de lo que puede suponer

    PPD La tesis del último libro de Steven Pinker The Better Angels of our Nature es que los humanos cada vez tendemos a matarnos menos. Esto también ayuda

    • Ya, Penny, eso mismo pensaba yo cuando comencé a tomar nota de lo que vivieron los abuelos y de qué pronto están desapareciendo buenos amigos con vidas muy buenas y muy acomodadas, incluso con nueve hoyitos casi a diario.

      Este último año se me han ido dos de ellos con 71 y con todas las papeletas para llegar a los 90. Para colmo sus viudas no les sobrevivieron. Otra anomalía.

      He comenzado a mirar cómo se calcula lo de la esperanza de vida y no es nada simple. Por lo visto se hace sobre una generación y calculando las tasas de mortalidad anuales, es decir, una construcción estadística sobre otra estadística basado en datos de origen no constrastable con facilidad.
      Lo que hago es comparar casos reales: Nació en XXXX y murió en YYYY, ergo.... Esto, con nuestros registros debiera ser automático e indiscutible, pero claro, falla la base: los registros.
      No estoy seguro de haber entendido muy bien la metodología y voy a dedicarle un ratito durante las próximas semanas. De momento lo que veo es que nuestros abuelos vivían mas que nuestros padres y sus hijos, mi generación de nacidos entre 194o y 50, va muriendo no más tarde sino antes que sus antepasados.
      Teóricamente si las partidas de nacimiento y defunción fueran completas sería posible calcular exactamente y no andarse "con tablas".
      En la base del INE hablan de la población de, por ejemplo, Madrid. Es decir, un padrón que ni siquiera se verifica censalmente y que tiene errores masivos porque puede haber una población "flotante" de hasta el 25%.
      Esto tiene más agujeros que un Gruyère.
      Saludos

  • Como se ha resaltado aquí algunas veces, la tendencia demografica de bajísima natalidad sumada a la desaparición de la entrada de inmigrantes hará insostenible el sistema en unos decenios. Partiendo de la base de que otra década milagrosa no parece posible (no habrá mas 6000.000 inmigrantes anuales)... el futuro es desalentador a largo plazo. Ni reformando el sistema de pensiones hasta el límite se podrá evitar la degradación del sistema. No creo que haya razones para el optimismo al respecto.
    Si a eso unimos como cierto lo que hace bien poco se decía en este foro, de que sin una buena formación se limitará el crecimiento (creo recordar que se relacionaba formacion y PIB), es mas que posible que aunque se estabilice la situación económica ésta se quedará en limites bajos (puede disminuir el paro, pero no subirá el PIB), mas bajos de los que hasta ahora estabamos acostumbrados: o sea, nos quedaremos de media mas pobres durante mas tiempo, quien sabe cuanto.
    Pero si además tenemos en cuenta un peak oil, con todas sus consecuencias socioeconómicas y geoestratégicas: con infraestructuras inutiles como el AVE y las autopistas, sin una red de trasporte por ferrocarril densa y sin hábitos al respecto, con un estado compartimentado, caro, ineficiente y tendente a crear identidades particulares, con una clase política digna del nivel de la sociedad en valores... podemos hacernos una idea de que, a poco que se manifieste será muy desestabilizador a largo plazo.

    No, la verdad es que no creo que resulte facil recuperar lo pedido, a no ser que tengamos mucha suerte... pero somos una nación que no se caracteriza por saber aprovechar las oportundades "históricas": Acabamos de ver pasar una y nos hemos quedado pasmados

    Saludos...

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