CIA NeG. Financiación - Constitución y disolución de Sociedades

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de Jose Manuel Gómez Martí

El actual escenario de endurecimiento de las condiciones de acceso a la financiación  por parte de las empresas, lleva a plantearse si se puede establecer una correlación directa entre el menor acceso, y por tanto, uso de financiación, y la creación de nuevas empresas. Además de si su mayor restricción o escasez, desencadena un incremento del número de disoluciones y liquidaciones de sociedades.

A partir de los datos publicados por el Centro de Información Estadística del Notariado (CIEN), a finales del 2012 se puede prever un descenso del 59% (1.711 mil actos aprox.) en comparación con la cantidad de actos relacionados con la formalización de préstamos, créditos, descuentos y de arrendamientos financieros (Gráfico 1) registrados al comienzo de la crisis económica. En este sentido, cabe destacar que las cuantías promedio de las anteriores operaciones de financiación (Gráfico 2) no experimentarán una variación significativa. Estimándose un descenso del 29% (25 mil euros aprox.) en el caso de los arrendamientos financieros, y del 10% (12 mil euros aprox.) para préstamos y demás operaciones.

Gráfico 1: Financiación (número de actos)[1].

                En cuanto a la constitución de nuevas sociedades (Gráfico 3), de seguir la evolución actual, el año 2012 reflejará una caída del 30% (42 mil operaciones aprox.) en comparación al año 2007, y todo ello pese al incremento del 15% (13 mil operaciones aprox.) en 2012 respecto al 2011. Por otra parte, desde el año 2010 viene observándose una tendencia estable, o incluso positiva, que refleja unos aumentos anuales de alrededor del 3% en el número de actos de constitución de sociedades registrados. Esto representa una evolución opuesta a la plasmada por la tendencia (decreciente) de los actos de financiación analizados anteriormente, y que por tanto, vendría a contradecir el primer supuesto (a menor facilidad de acceso a financiación, menor número de empresas se constituyen), porque se estarían constituyendo nuevas sociedades pese a las actuales dificultades para obtener financiación. Una de las posibles explicaciones, se encontraría en las altas tasas de desempleo registradas por la economía española, que junto a la posibilidad de recibir la totalidad de la prestación por desempleo en un pago único, siempre con la condición de destinarse a la creación de una empresa, estaría fomentando que un gran número de desempleados optasen por el autoempleo, puesto que contarían con esta inyección de capital inicial.

Gráfico 2: Financiación (cuantías promedio)[2].

Gráfico 3: Constitución de sociedades (número de operaciones)[3].

Referente a la disolución y liquidación de sociedades (Gráfico 4), el año 2012 cerraría con un aumento de solo el 4% (1.700 operaciones aprox.) en comparación con el año 2007. No obstante, esta variación cobra mayor relevancia cuando analizamos el ratio de número de operaciones de sociedades disueltas y liquidadas por la cifra de operaciones de empresas constituidas, que pasa de un 0,32  en 2007 a un 0,47 en 2011, y con un estimado de 0,44 para el 2012. En este caso, y con la excepción de los años 2008 y 2010, la evolución creciente en la cantidad de operaciones de disolución y liquidación registradas parece guardar cierta relación con la disminución de los actos de operaciones de financiación, lo que en un principio vendría a confirmar que las actuales dificultades para cubrir las necesidades de financiación de las empresas están provocando un aumento en el cierre de negocios.

Gráfico 4: Disolución y liquidación de sociedades (número de operaciones)[4].

En resumen, el repunte en el número de sociedades constituidas desde 2007 a 2012 no parece coherente con el descenso en el número de operaciones de financiación registradas. Todo lo contrario suceder con el aumento en el número de sociedades disueltas y liquidadas en dicho periodo. Sin embargo, debe tenerse en cuenta la limitación que supone el solo uso de una única fuente de datos estadísticos para soportar dichas afirmaciones.


[1] En este gráfico se considera la suma del número de actos registrados para préstamos, créditos y descuentos, con y sin afianzamiento (referencias 1701 y 1702, respectivamente), y arrendamientos financieros (referencia 1707), para el periodo comprendido entre enero de 2007 y marzo de 2012. En cuanto a las cifras correspondientes al año 2012, estas se han extrapolado a final de año. Estimándose, a partir de la evolución de años anteriores, que el primer trimestre suele representar un 25% del total anual, en el caso de los arrendamientos financieros, y un 27% de los préstamos, créditos y descuentos.

[2] Se ha empleado el promedio de las cuantías promedio para las variables utilizadas en el gráfico 1. Sin embargo, para la cuantía promedio de préstamos, créditos y descuentos con afianzamiento de Vizcaya para el año 2011, se ha estimado que representa un 70% de la cuantía promedio de préstamos, créditos y descuentos sin afianzamiento. Puesto que la cuantía promedio original refleja un importe de 6.776.761,49 €, lo que podría ocasionar una distorsión en su interpretación.

[3] En este gráfico se ha incluido el número de operaciones registradas de constitución de sociedad limitada (referencia 1912), sociedad limitada laboral (referencia 1913), sociedad anónima (referencia 1914), sociedad anónima o limitada de nueva creación (referencia 1917+1918) y cooperativa (1925), para el periodo comprendido entre enero de 2007 y marzo de 2012. Además, los datos del primer trimestre del 2012 se han extrapolado para reflejar una cifra representativa de la totalidad del año.

[4] En este gráfico se ha incluido el número de operaciones registradas de disolución de sociedad mercantil (referencia 1941) y de liquidación y extinción de sociedad (referencia 1971), para el periodo comprendido entre enero de 2007 y marzo de 2012. Estimándose, a partir de la evolución de años anteriores, que el primer trimestre suele representar un 18% del total anual.

Hay 1 comentarios
  • Sin tener en cuenta los datos por no disponer de ellos, tengo constancia de un aumento de creación de pequeñas empresas; unas veces a costa del crédito familiar y otras al del ahorro, pero nunca por el del banco y muy pocas por haber recibido la totalidad del desempleo. De hecho, en relación a este último caso, solo conozco una nacida en el 2008. Y de las empresas conocidas por mí, que son muchas, solo esta última se mantiene en pie.
    Mi antigua empresa la cerré en el 2011, aunque ya se había decidido en el 2010 y lo hice de manera ordenada. Luego abrí otra, por causas que no vienen al caso, esta vez sin mediar crédito ni pedirlo, con solo el ahorro de años y una estructura pequeña. Debo confesar que, contra todo pronóstico, la empresa funciona y día a día parece asentarse con más fuerza.
    ¿Por qué?
    Quizá por no haber buscado financiación bancaria ni ayudas estatales, o por confiar exclusivamente en los propios recursos, en una época que son caros e inseguros, por no soltar una invectiva poco diplomática.

    Sin empresas ni innovación nunca saldremos de esta, ni siquiera podemos soñar en prosperar como sociedad; y todo parece indicar que es imposible, por lo menos con las actuales premisas.
    Para salir adelante, crear empresas, consumo interno, empleo y futuros exportadores, solo cabe una solución: crear una nueva masa monetaria, en este caso y por necesidad, fuera del Euro.
    No es la primera vez que lo propongo, en realidad la primera fue en septiembre de este año, luego no hubo semana o mes que no lo publicitara en este blog o en otros con más o menos detalle. En algún caso explicando de la mejor manera posible su funcionamiento y cómo expandirla, incluso propuse un nombre para que tanto portugueses como españoles pudieran considerarla suya.
    En fin, debido la necesaria estrechez de los comentarios, la volveré a publicitar en mi blog.

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