La reforma del sistema de pensiones: el factor de sostenibilidad

Las extra­ordinarias circunstancias actuales han adelantado el déficit previsto para mediados de la década de los veinte al año 2011 (0.24% del PIB) y 2012 (1% del PIB). Es decir, la crisis ha hecho en dos años lo que la de­mografía debía haber hecho en quince. Como consecuencia, la relación entre cotizantes al sistema (excluyendo los cotizantes desempleados) y el número de pensionistas se ha ido reduciendo desde el máximo alcanzado en el año 2007 (2,5) a un nivel de 2,1 en diciembre de 2011 y por debajo de 2 a finales de 2012 (véase a este respecto el post de José I. Conde de ayer). Asimismo, el deterioro del ratio de cobertura (relación entre cotizaciones y prestaciones sociales) es espectacular: 111.8 en 2007, 85.0 en 2011 y (aprox) 80.0 en 2012.

La solución tomada por el gobierno ha sido  la de financiar el desfase de 2012 acudiendo a los excedentes de la mutuas (la caja negra del sistema de protección social) y al fondo de reserva. Sin embargo ambas son medidas transitorias que no solucionan los problemas de fondo deri­vados de unas perspectivas demográficas y unas condiciones económicas y de déficit muy adversas, que persistirán, al menos, durante 2013. Para atajar el doble problema (de insuficiencia financiera corriente y de deuda futura) hacen falta medidas más radicales tanto a corto como a largo plazo.

De no mediar una súbita recuperación económica (e incluso mediando) la única opción a corto plazo es, nuevamente, la de congelar la revalorización de las prestaciones. Las opciones a largo plazo pasan necesariamente por una reducción de la generosidad de las pensiones. La justificación es bien clara: el rendimiento de las cotizaciones en un sistema de re­parto depende de la evolución de la demografía (véase la figura 1) y el mercado de trabajo (figura 2). Cuando ambos fallan, el retorno de las “inversiones” debe ajustarse a las nuevas condiciones. La reforma de 2011, reconociendo la insos­tenibilidad del sistema a largo plazo, es un paso en este sentido. Lo único que ahora cabe, dadas las desfavorables condiciones económicas, es acelerar la aplicación  de la reforma, quizás aprovechando para simplificarla (tal y como comento aquí y aquí, aunque no parecen estar por la labor), incorporando un factor de sostenibilidad (ya previsto en la ley 27/2011), en función de la esperanza de vida y las condiciones económicas, al cálculo de la pensión a recibir en el momento de la jubilación.

Figura 1. La evolución de la población española: 2012-2052 (no siendo especialmente pesimistas).

poblacion

Fuente: Presentación de Meneu et al (2012) sobre sostenibilidad del sistema de pensiones

Figura 2. La evolución reciente de la ocupación y el paro.

empleo

Fuente: EPA

El factor de sostenibilidad

El factor de sostenibilidad es un mecanismo de equilibrio financiero que ajusta los parámetros fundamentales del sistema según la evolución de una o un conjunto de variables exógenas (aunque no necesariamente) al sistema de pensiones. Para su correcto funcionamiento es crucial que las reglas de activación sean públicas y conocidas (evitando, por tanto, la incertibumbre asociada al gobierno por RD), por lo que una correcta información al ciudadano es imprescindible. Un muy buen ejemplo es el orange envelope que cada año recibe cada ciudadano en Suecia describiendo claramente sus opciones e incentivos bajo escenarios diversos (también es interesante el informe sobre el estado del sistema: Swedish Orange report).

Tal y como comentan en un excelente trabajo Meneu et al (2012), miembros del grupo de trabajo en pensiones  de la Universidad de Valencia  y Extremadura (http://www.uv.es/pensiones) , según el parámetro que se ajuste el riesgo recae sobre un colectivo u otro. Por ejemplo, el ajuste de los años cotizados o la edad de jubilación recae sobre los nuevos pensionistas, el ajuste de revalorización en los ya existentes, y el del tipo de cotización en los cotizantes. Por otra parte, según la variable a la que se vincula el factor de sostenibilidad se cubre al sistema de un riesgo u otro. Por ejemplo, si se vincula a la experanza de vida, protege de riesgos derivados de los cambios en la supervivencia; si se vincula a la tasa de dependencia (efectiva o potencial), cubre de riesgos demográficos en general; si se vincula al crecimiento del PIB y/o productividad, cubre los factores del ciclo.

Existen múltiples configuraciones posibles del factor de sostenibilidad, sin embargo podemos considerar dos principales: aquellas que tienen en cuenta la esperanza de vida para corregir la edad de jubilación futura; y, aquellas que tienen en cuenta la evolución del número de cotizantes y/o el PIB. En la figura 3, nuevamente tomada de Meneu et al (2012) tenemos una descripción del diseño del factor de sostenibilidad en países europeos seleccionados.

Figura 3. Diseño del factor de sostenibilidad en algunos países europeos.

factorsostenibilidad

Un buen ejemplo del primer caso es el danés, donde la edad de jubilación normal quedará fijada en 67 años en 2022, para posteriormente vincularse a la esperanza de vida a los 60 años tomando como base la del año 2020 y con un desfase de 5 años. Así:

formula1

Donde EJ es la edad de jubilación y EV es la esperanza de vida.

Sobre el segundo caso son especialmente interesantes Suecia y Alemania. En Suecia, que en 1999 introdujo un sistema de cuentas nocionales, si los pasivos del sistema superan a los activos se pone en marcha un mecanismo automático de estabilidad financiera que reajusta a la baja la indexación o el crecimiento de las cuentas nocionales. Alternativamente, Alemania que tiene un sistema de puntos mediante el cual el importe de la pensión de cada año (no sólo la inicial) depende del valor de cada punto. Aunque dicho valor depende del nivel salarial medio, desde el año 2005 se ajusta por la evolución del tipo de cotización y por un factor de sostenibilidad (véase aquí) que depende del ratio pensionistas-cotizantes , siendo el ratio función tanto de variables demográficas como económicas. A mayor ratio menor revalorización del punto. Veamos un ejemplo de la fórmula:

formula2

donde P denota la pensión, IN el promedio de ingresos netos de contribuciones sociales y DR es la tasa de dependencia (ratio entre pensionistas y cotizantes más desempleados). El factor α  reparte la carga de los cambios entre pensionistas y contribuyentes. Cuando α=0 la fórmula de indiciación es la vigente antes de la introducción del factor de sostenibilidad, lo que implica que la carga financiera por una mayor fracción de pensionistas recae sobre la fuerza laboral. La comisión de reforma alemana fijó inicialmente α=1/4 con el objetivo de mantener las tasas de contribución al sistema en el entorno del 20-22 por ciento.

Implicaciones para el caso español

La reforma de pensiones española prevé un factor de sostenibilidad en función de la evolución de la esperanza de vida y las condiciones económicas. En Meneu et al (2012) se calculan las implicaciones de revisar las prestaciones en base a la esperanza de vida  a los 67. El menú de consecuencias acumuladas de mantener un equilibrio financiero en 2045 serían bien un aumento de la edad de jubilación hasta los 70 en 2047, o un incremento de los años cotizados hasta entre 42 y 43 años, o una reducción de la pensión inicial del 20 por ciento.

En caso de hacer depender el factor de sostenibilidad de las condiciones económicas las consecuencias serían asimismo importantes.  Por ejemplo, ¿Qué hubiera pasado en el caso español si se hubieran revisado las pensiones en base a la evolución del ratio cotizantes vs pensionistas?  Qué en 2012 sólo se  hubieran trasladado a revalorización un 30 por ciento del incremento del IPC. Alternativamente, ¿Qué hubiera pasado de corregir el valor de las nuevas pensiones según el balance entre contribuciones y pensiones? Qué éstas se hubieran reducido alrededor de un 20 por ciento en 2013.

En definitiva, la mayoría de países europeos que han visto que  el rendimiento del principal activo al que está ligado la sostenibilidad de sus pensiones ha aumento su incertidumbre  han planteado un tránsito, más o menos explícito desde un sistema de prestación definida a un sistema de contribución definida. En nuestro caso, donde no sólo el principal activo (la demografía), sino también el secundario (el mercado de trabajo) están sujetos a gran incertidumbre, también daremos, probablemente más temprano que tarde, pasos en la misma dirección, y quizás no solo para el sistema de pensiones sino también para otros programas de protección social.

 

Hay 17 comentarios
  • Dos breves matizaciones:

    La primera es que creo que también habría que citar la metodología estadounidense y japonesa, por lo que supone de variación sobre la sueca. Si el balance sueco se realiza con cotizantes y pensionistas actuales, sin proyecciones a futuro, EEUU y Japón, al realizar proyecciones a muy largo plazo (buscan, más o menos, el plazo de extinción total de los existentes en el momento) incluyen escenarios demográficos y macroeconómicos. Aunque supongo que no tiene demasiado sentido, en el caso de EEUU, porque luego no hay reequilibrio...

    La segunda matización es que yo creo que la función del Orange Envelope no es informar del balance actuarial del sistema y de la necesidad, o no, de ajustarlo; sino, más bien, del valor de la cuenta nocioonal de la Inkomtpension y el de la Premium Pension, con proyecciones de pensión futura. La información sobre el balance actuarial se aporta en el Orange Report, que también enlazas.

    En todo caso, brillante artículo.

    • Estimado Miguel Angel, gracias por el excelente comentario. Efectivamente hay otros casos de factor de sostenibilidad, fundamentalmente en paises OECD. Sin embargo decidí ceñirme a países europeos, que constituyen la referencia para el caso español.
      Finalmente, efectivamente el orange envelope describe el estado de la cuenta individual, pero también los incentivos a retirarse anticipadamente y las proyecciones de pensión bajo escenarios alternativos (que en definitiva son escenarios del factor de sostenibilidad).

      Sergi

  • Sergi,

    Si se quiere salvar el sistema público de pensiones, el cambio a un sistema de contribución definida es necesario. El problema es si será suficiente ya que fácilmente se cae en promesas falsas por ignorar los factores que condicionarán los beneficios o prestaciones que recibirán los pensionados. Como dije en comentario a la entrada de ayer, bien harían en revisar el sistema chileno.

    Pero lo más importante es la línea final de su entrada cuando dice que quizás lo mismo ocurrirá con otros programas de gasto social. Tiene razón y en realidad se queda corto porque lo que está en juego son todos los programas de gasto público --todos, sin distinción alguna. La gravedad de la situación fiscal requiere una profunda revisión de todos y cada uno de los programas de gasto público para ver qué se puede salvar. En otras palabras, una vez resuelto el desafío de establecer un sistema impositivo que permita el crecimiento económico, el problema inmediato es el presupuesto entendido como instrumento para coordinar el financiamiento de la totalidad de los programas. Los trade-offs involucrados en este problema son difíciles para cualquiera pero mucho más si quienes deben tomar las decisiones son políticos con incentivos para maximizar su tajada como si la recaudación impositiva fuera un recurso de libre acceso.

  • Gracias por el post. Muy interesante, especialmente lo del Orange Envelope. Sería fantástico tener algo así en España. Ya puestos a pedir,podría incluir también la evolución de la rentabilidad de los fondos de pensiones...
    Desgraciadamente me parece poco probable. La actuación de nuestros políticos se basa en ocultar sistemáticamente la información a la sociedad. Lo peor es que ni siquiera estoy seguro de que eso sea necesariamente malo. Con algo de cinismo, podríamos decir que el sistema de pensiones se sostiene en España porque todos creemos que podremos sacar de él al menos lo que hemos puesto. Si el vecino, en su maldad, nos mostrara que va a ser un beneficiario neto mientras que nosotros seremos los paganos, se montaría un conflicto social de enormes dimensiones. Bueno, hay un factor que suavizaría el problema. Todos somos marcadamente optimistas cuando se trata de nuestras esperanzas de vida. Esperamos vivir tantos años que, aunque los cambios legislativos no dejen de sangrarnos, le sacaremos a la Caja el doble de lo que habremos puesto 🙂

  • Basta ya de asustar con las pensiones. El problema que tiene España no es de pensiones sino de productividad, que según Eurostat está estancada desde 1996. Obviamente, esto está relacionado con el tercermundista modelo económico español, razón de más para comenzar ya a cambiarlo (para mejor), un proceso inevitable que va a ser largo y caro (y que ciertamente va a ser imposible sin el apoyo de la UE).

    Aunque lo más sencillo, por supuesto, es lo que se ha hecho desde 2010: intensificar ese modelo tercermundista a través de bajadas de costes salariales (como si esos costes no fueran también un ingreso, que obviamente influye en la cuantía de la inversión privada), de recortes de inversión pública en sanidad, educación o I+D o de oligopolizar todavía más un sistema financiero obviamente ineficiente en su asignación de recursos, tal y como se demostró durante la burbuja inmobiliaria. El modelo Bangladesh en vez del modelo Finlandia (y sí, ya sé que el éxito finlandés se basó en la exportación, de ahí mi mención al imprescindible apoyo de la UE: quizá haya obstáculos políticos para cambiar el modelo económico español, pero desde luego no técnico-económicos).

    Y, concretamente en relación a las pensiones, lo más interesante es la lectura del breve opúsculo sobre las pensiones de Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón (especialmente págs. 31 y ss, 41 y ss y 55 y ss):

    http://www.attacpv.org/docs/Pensiones_Attac.pdf

    Un poco más de seriedad, por favor.

    • Estimado Luis, gracias por tu comentario, que me da pie a hablar de Navarro & adláteres, expertos en jugar con los sentimientos de los ciudadanos.

      En primer lugar, en mis post siempre en primer lugar encontrarás soporte científico: qué ha pasado y cuáles son los datos que lo ilustran. Después de una breve valoración, siempre comento algunas soluciones, que por cierto son las que, viéndole el rabo al toro, han empleado "todos" los países de referencia de Europa, cuyo modelo persiguen Navarro & ad. denodadamente.

      De hecho lo que creen Navarro & adláteres es que España se puede convertir en un país de organización soviética (el estado absorve todo el excedente y lo reparte) pero con productividad americana (por no poner otro ejemplo más extremo). Ojalá tuviera razón. Además lo quiere hacer manteniendo un mercado de trabajo dual y pseudo soviético.

      Estoy de acuerdo en que son muchas las reformas necesarias, yo personalmente he participado en muchas propuestas recientes (mercado de trabajo, pensiones, educación, dependencia), bajo el principio fundamental de que para crecer hacer falta ganar en eficiencia y ello no se hace pidiendo peras al olmo (típico discurso de Navarro & ad.).

      Finalmente, creo que todos (al menos por nuestra parte) creemos en los programas de protección social, pero no creemos ni el cuento de la lechera (la realidad siempre es obstinada) ni en las fuentes del maná. Creemos, dentro de un marco de transparencia, en el esfuerzo y el trabajo.

      Sergi

      • "De hecho lo que creen Navarro & adláteres es que España se puede convertir en un país de organización soviética pero con productividad americana".

        Nunca lo había visto así. Brillante.

        Por lo demás, no es la primera vez en nuestra Historia que este sueño lo sueña alguien...

      • Sergi, me parece que es un poco excesivo tildar de organización soviética a lo que proponen Navarro et al, más teniendo en cuenta que precisamente eso (que el Estado absorba todo el excedente via impuestos y lo reparta, todo ello con alta productividad) es lo que funciona desde hace bastante tiempo en Escandinavia.

        Hay entre los neoliberales un gran miedo a los impuestos (dicen que tienen efectos distorsionadores sobre la economía), pero esos argumentos tipo Laffer son obviamente falsos. Escandinavia es una prueba de ello desde hace decenios, lo mismo que los Estados Unidos entre los 50 y los 70. De hecho, hay quien dice que el tipo marginal máximo óptimo podría ser superior al 80%.

        Por otro lado, en países como Suecia o Alemania, por ejemplo, hay una alta protección del empleo, lo que como es notorio no ha obstaculizado su crecimiento económico. Las pensiones tampoco se han privatizado totalmente. Claro que en los países en que sí se ha hecho la cosa no ha ido muy bien, como es el conocido caso de Chile.

        De forma que no, la culpa de no es de negativas planificaciones centralizadas soviéticas ni la solución son (presuntamente) miríficas políticas de oferta. Y sí, ciertamente el soporte científico en todos los posts siempre es importante.

        • Estimado Luis, gracias por tu comentario, mucho mas moderado y atinado que el anterior. Solo dos cosas:

          a) en la versión de reforma del sistema de pensiones y mercado de trabajo que proponemos están implicitamente el modelo sueco y la flexicuridad (no verlo es miopía) Luego la etiqueta ideológica la pones tu.

          b) Te recomiendo encarecidamente que leas el post de juan de mercado de hoy (http://nadaesgratis.es/?p=28956).

          Sergi

          • Sergi, la flexiseguridad está muy bien pero ¿es realmente posible en España? Volvemos a la cuestión del modelo económico español, bastante diferente al sueco, por desgracia. España no tiene un problema de pensiones sino de productividad. Por cierto que una cosa que no dices es que las pensiones suecas tuvieron algunos problemillas como consecuencia del crash de 2008. Pero, por suerte para los suecos, su modelo económico es bastante sólido.

            He leído el post de Juan de Mercado, y cuando llegué a "la solución del problema de deficiencia de demanda tiene que iniciarse en el sector exterior, con aumentos de las exportaciones" dejé de leer. Al parecer, la solución neoliberal estándar para estos casos es que todos los países exporten. Es impresionante que el autor no sepa qué es una falacia de composición. ¿Ideología o ignorancia?

            • Luis,
              ¿En qué línea del post de JdM se dice que la solución al problema de demanda ha de ser AHORA y en TODOS LOS PAISES una mejora del sector exterior? Lo que se dice es que en el caso de España, y en una situación de desequilibrios competitivos en la Unión Europea, hay una fuente de aumento de la demanda via exportaciones y demanda extranjera directa.
              Otro de los problemas de los que se acercan a la economía desde una posición exclusivamente ideológica es que creen leer lo que quieren leer, no lo que está escrito.
              Saludos,
              JdM

              • Juan, aparte de la falacia de composición, ¿de verdad tiene España en estos momentos de recortes y "reformas" por toda la Eurozona "una fuente de aumento de la demanda via exportaciones y demanda extranjera directa"? Según los datos más recientes, las exportaciones españolas crecen cada vez menos. Claro que la demanda exterior puede ser útil, pero de ninguna de las maneras es la gran panacea que algunos (no digo necesariamente tú) nos intentan vender. Ni las exportaciones han resuelto la crisis española (ni tan sólo la han aliviado sustancialmente) ni son sostenibles en un ambiente en el que todos los países intentan exportar como solución a sus problemas, en parte autocreados.

                Además, intentar convertir en un periquete (vía reducción de costes laborales, no de aumento de la productividad) a España, tradicional gran importador, en un gran exportador es simplemente ridículo. España no va a ser Alemania con las recetas neoliberales que se están aplicando. Como máximo será Bangladesh, con pensiones y democracia bangladeshíes.

                Por otro lado, que los que han olvidado a JM Keynes y que no saben quien es Hyman Minsky se dediquen a dar a los demás lecciones de buen hacer científico es como mínimo sorprendente. El capitalismo desregulado ha fracasado totalmente, y no una sino dos veces: en 2008 y en 1929. Ese fracaso es, además de puramente económico, también social y político, como demuestra claramente el caso de Estados Unidos. Demasiados datos hay al respecto. ¿Es ideología o ignorancia? Pues las dos cosas, por supuesto.

      • ... cuyo modelo persiguen Navarro & ad. denostadamente.

        Estimado Sergi:

        Supongo que ha querido decir denodadamente (con esfuerzo), denostar es sinónimo de insultar, agredir verbalmente.

        PD: no es necesario que publique el comentario, pero creo conveniente corregir el texto.

  • tengo entendido que hay 1 millón de funcionarios en activo que no cotizan a la caja de SS ¿qué impacto tendría su inclusión como cotizantes en el RGSS ?

    • Estimado Manuel,

      en principio seria un mero maquillaje contable, ya que dichas cotizaciones saldrian del presupuesto público (mayoritariamente) y de Muface (menos).

      Sergi

  • Excelente artículo y documenta de forma certera el peligro real que corre nuestro Estado del Bienestar.
    Con tu permiso copio el enlace en el grupo que acabo de abrir en Linkedin denominado "Pensión por Consumo", un proyecto que intenta que los ciudadanos consoliden Planes de Pensiones -privados- a través de sus compras de bienes y servicios en los comercios y empresas adheridos a este sistema.
    De esta manera, enfocando el consumo de una forma determinada, te procuras recursos para tu jubilación.
    José Luis

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