Los Parados de Larga Duración de la Actual Recesión (II)

Esta es la segunda vez que hablo de este colectivo en el blog. En Marzo de 2011 describía ya este colectivo [aquí] y con cierta preocupación destacaba que contábamos con casi un millón y medio de desempleados de larga duración, y que representaban a uno de cada tres parados de nuestro país. Pues bien, dos años después, la evolución no puede ser más negativa. La importancia cuantitativa y cualitativa de este colectivo creo que se merece una segunda entrada. Si bien en aquélla el foco lo puse en la caracterización de este colectivo, en ésta centraré más el análisis en las posibles políticas tendentes a combatir el problema.

Recordemos en primer lugar qué entendemos por desempleados de larga duración: Son aquellos individuos desempleados que llevan buscando empleo desde hace más de 12 meses. El gráfico presenta la magnitud de este fenómeno antes de la crisis – en 2007 y en la actualidad - 2013 según los datos de la sub-muestra anual de la Encuesta de Población Activa. En 2007, en España había alrededor de 500.000 personas en esta situación y en 2013 esta magnitud se ha multiplicado casi por SIETE, sobrepasando los tres millones y medio de personas. El 53% de este colectivo son varones.

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El aumento de este colectivo es espectacular, no sólo en términos absolutos, sino también en cuanto a su importancia sobre el colectivo total de parados: En 2007, el 28% de los parados eran de larga duración pero esta proporción se ha duplicado en 2013, alcanzando el 57% del total de desempleados.

El fenómeno del desempleo de larga duración es enormemente preocupante. Existe amplia evidencia de que el desempleo de larga duración afecta negativamente no sólo a la renta disponible, sino también a otros aspectos como la salud y por tanto representa un deterioro sustancial en el bienestar individual. Tiene además un impacto muy negativo sobre la carrera profesional de los individuos al provocar una descapitalización intensa del capital humano adquirido en las etapas formativas y laborales previas. Además, la salida hacia un empleo desde el desempleo se dificulta extraordinariamente a medida que se prolonga el tiempo que los individuos están desempleados. Por estas razones, la reducción de la incidencia del desempleo de larga duración es o debe ser una prioridad clara para los responsables de la política económica.
La primera pregunta que podemos hacernos es si éste es un fenómeno propio de la actual recesión, y en consecuencia, si los países de nuestro entorno están también sufriendo de una u otra manera este incremento en la incidencia del desempleo de larga duración. En este sentido, si se analiza la UE-27 en su conjunto, la incidencia del desempleo de larga duración se ha mantenido relativamente estable y alrededor del 40% entre 2007 y 2011. Sin embargo, la figura de abajo muestra grandes disparidades entre países. Los incrementos más importantes en la incidencia del Desempleo de Larga duración (LTU en inglés) se han producido en Islandia (IS), España (ES), Lituania (LT), Latvia (LV) e Irlanda (IE). En el otro extremo se encuentran países como Holanda (NL), Polonia (PL), República Checa (CZ) y Alemania (DE), donde la incidencia del desempleo de larga duración, lejos de aumentar, ha disminuido en estos años.

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Una segunda pregunta que cabe hacerse, y que es necesaria para el diseño adecuado de políticas tendentes a combatirlo, es qué provoca la existencia y persistencia del paro de larga duración. En este sentido, el hecho de que en media en la UE-27 el 40% del desempleo sea de larga duración indica que existen factores estructurales que provocan que casi la mitad de los parados no puedan encontrar un empleo en un tiempo razonable. Entre estos factores estructurales, destacaría por su importancia la falta de habilidades (skills) para el mercado laboral que presenta una gran parte de este colectivo, como consecuencia fundamentalmente de la falta de una formación previa suficiente o de una falta de formación continua en el trabajo que impide a los trabajadores ir actualizando y adaptando su capital humano a las necesidades del mercado. Ante este problema estructural, las soluciones pasan necesariamente por la formación de estos trabajadores, bien volviendo al sistema educativo – los más jóvenes, o diseñando para el resto una formación especializada que les permita volver a ser empleables. Este tipo de problemas están claramente en la agenda de países como Bélgica, Bulgaria, Grecia, Francia, Malta, Eslovaquia, España y Turquía.

Si bien los factores anteriores provienen del lado de la oferta (los trabajadores), también existen factores de demanda que pueden contribuir a la existencia y persistencia del Desempleo de Larga Duración. Si los costes de contratación y de despido y las contribuciones a la SS son elevados, la demanda de empleo se restringe lo que provoca que muchos individuos que quieran trabajar no puedan hacerlo y en consecuencia su situación en el desempleo puede perpetuarse. Para impulsar la contratación en estos casos, muchos países están desarrollando programas que otorgan exenciones fiscales a empresas que contraten a parados de larga duración. Tal es el caso de países como Bélgica, Bulgaria, Alemania, Austria, Suecia e Islandia.

El desempleo de Larga Duración también puede aparecer y perpetuarse por una inadecuada combinación de altos impuestos sobre la renta y subsidios o ayudas relativamente generosas a los desempleados. Esta combinación puede desincentivar la oferta de trabajo sobre todo en individuos de salarios bajos al elevar el coste de oportunidad de aceptar una oferta de empleo. Países como Eslovaquia, Latvia o Lituania parecen tener en su agenda el tratar de solucionar estos conflictos para reducir el desempleo de larga duración. En estos casos, las soluciones pasan por vincular el subsidio al desempleo con una búsqueda activa de empleo así como por la monitorización del comportamiento de los desempleados con respecto a las ofertas de empleo.

¿Qué está haciendo nuestro país para reducir el problema del Desempleo de Larga Duración? Me temo que no mucho, o al menos, no lo suficiente:

• Información: El Ministerio de Empleo y SS tiene disponible un portal dirigido a este colectivo [aquí] en el que sobre todo se ofrece información a los individuos interesados, pero no puedo valorar su eficacia por falta de información. Me gustaría que algún lector que haya acudido a él pudiera informarnos sobre su utilidad.

• Ayudas a la Contratación: Para facilitar la contratación de este colectivo, existe una bonificación de hasta 4.500 euros por la contratación de parados de larga duración mayores de 45 años. El colectivo de mayores de 45 años es aproximadamente el 35% del total de parados de larga duración. No existen datos públicos que nos permitan valorar si esta ayuda ha fomentado la contratación de este colectivo, que se enfrenta, no sólo al problema de ser parado de larga duración, sino también al problema de la edad.

• Formación: Para paliar el problema de la falta de capital humano de una parte considerable de este colectivo, nos queda un importante camino por recorrer. Es preciso un re diseño completo de la estructura y financiación de los cursos de formación a desempleados. Reconozco que su implementación no es sencilla, pero no por ello puede abandonarse. A día de hoy, creo que no me equivoco al dudar de su eficacia. Parece que a partir de ahora, algo se mueve en las Políticas Activas de Empleo, como muy bien describieron Samuel Bentolila y Marcel Jansen el otro día en su entrada (aquí). Parece que la financiación de los cursos de formación va a ir unida a una evaluación de su eficacia, lo cual es sin duda un principio positivo, pero sinceramente, con la maraña de indicadores que se describen en el Plan Anual de Política de Empleo dudo mucho que la evaluación sea la adecuada. Con lo sencillo que sería que simplemente tuvieran una ficha informatizada de todas las actividades de cada individuo que entra en el SEPE así como un seguimiento de su trayectoria laboral posterior. Y después ofrecer esa información a aquellos que estén especializados en la Evaluación de Políticas, para que utilicen las herramientas adecuadas para la correcta evaluación de cada curso. Muchos de nosotros estaríamos encantados de contar con esta información para realizar esta tarea de evaluación de modo riguroso e independiente y colaborar así en la mejora de los cursos de formación y reciclaje a desempleados, que consideramos un pilar fundamental de las políticas activas de empleo.

Hay 4 comentarios
  • Buena mirada la suya en : " Existe amplia evidencia de que el desempleo de larga duración afecta negativamente no sólo a la renta disponible, sino también a otros aspectos como la salud y por tanto representa un deterioro sustancial en el bienestar individual.", lo que produce MAYOR DEBILITAMIENTO SOCIAL.

    Una sociedad muy TEÓRICA, pero nada PRÁCTICA. Nada más que se habla de proyectos , más proyectos y tales programas pero la realidad no marcha bien, las palabras quedan muy monas pero si luego se quedan en pura teoría, de nada sirven.

    Es muy importante los Cursos de Formación, bien programados y que pudieran ser efectivos y con sus garantías de un buen aprendizaje para los alumnos, pero por Dios...que sea así, no que sirvan para el pillaje.

    https://www.youtube.com/watch?v=AY5lo93EfbA

    Saludos.

  • Un problema muy importante es la falta de razones que tienen las empresas para contratar parados de larga duración, especialmente mayores de 35 años. Efectivamente, éstos vienen de un largo periodo sin formación y suelen estar afectados psicológicamente, por no hablar de la devaluación salarial en términos reales que se ha producido en España en los últimos 20 años y que supone que la persona con 20 años de experiencia compite - y pierde - con aquellos que con 10 años de experiencia trabajan con igual fiabilidad y cobran menos. Ante este panorama, la opción más rápida para resolverlo parece el autoempleo, pero no he visto en las últimas leyes de emprendedores muchas cosas para mayores de 45 años.

    • De acuerdo, este colectivo (+35 de larga duración) es, probablemente, el que más ayuda (en el sentido de incentivos a su empleo) necesita, más incluso que los jóvenes. Por mucho que se cacaree sobre el enorme, desde luego, paro juvenil.

  • Al ver el enlace al ministerio de empelo y SS no pude resistirlo y entré a cotillear. Dentro de la sección solo veo un punto interesante, el buscador de formación https://sede.sepe.gob.es/buscadorcursos/RXBusqInsCursosWebRED/busquedaFormacionAvanzada.do . Resulta que para toda España tenemos actualmente 85 cursos, si segmentamos a una provincia como Madrid obtenemos 4 cursos, si además nos fijamos en las fechas vemos que todos están comenzados y no se espera ninguno . Más o menos la misma utilidad que el aeropuerto de Castellón.

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