La incipiente recuperación económica y el rescate de los desempleados

Hoy publicamos el Observatorio Laboral de la Crisis correspondiente al tercer trimestre de 2013 [aquí]. Como bien avanzó el Gobierno, los datos mejoran la situación observada en trimestres anteriores. De hecho, y por segundo trimestre consecutivo, al analizar las transiciones laborales, el número de personas que acceden a un empleo (1.230.170 personas, el 6,8% de los que no tenían empleo en el trimestre anterior), supera al número de quienes lo pierden (1.090.472 personas, el 6,5% de los ocupados en el trimestre anterior), como bien muestra el gráfico siguiente:

figura1

Además, si comparamos estas transiciones con las observadas en el mismo trimestre del año 2012 se observa que la pérdida de empleo se ha suavizado, tanto en términos absolutos como relativos. Como puede apreciarse en el gráfico del observatorio, esta situación favorable ha alcanzado a hombres, mujeres, a casi todos los grupos de edad y a casi todos los niveles educativos.

Hasta aquí las buenas noticias del mercado laboral. Podríamos estar en los inicios de una incipiente recuperación de la actividad económica. Sin embargo, no pensemos que dicha recuperación por si sola va a ser capaz de devolver al mercado de trabajo a gran parte de los que ahora están desempleados. Conozcamos algunos detalles de nuestro mercado laboral que nos ofrece el Observatorio y que nos hacen pensar que la posible recuperación económica que quizá estemos comenzando a vislumbrar no va a rescatar del desempleo a ciertos colectivos.

¿Cuáles son estos detalles? En primer lugar, reconocer que entre nuestros desempleados – casi 6 millones, más de la mitad son desempleados de larga duración, y lo que todavía es más preocupante, 2 millones llevan desempleados durante un tiempo superior a 2 años. Este es un colectivo por tanto MUY numeroso. Y al observar quiénes son los desempleados que acceden a un empleo en este trimestre, el Observatorio muestra la siguiente distribución: De cada 100 desempleados con una duración menor a un mes, 38 han accedido a un empleo. Esta proporción disminuye a medida que la duración del desempleo aumenta, y en particular, para los parados de larga duración, de cada 100 desempleados sólo 10 han encontrado empleo en este trimestre. Y si comparamos la probabilidad de acceder a un empleo de un desempleado que lleva más de un año desempleado con uno que lleva menos de tres meses y cuyas características son similares, el primero se enfrenta a una probabilidad SIETE veces menor de encontrar un empleo que el segundo. En consecuencia, nada hace pensar que el colectivo de desempleados de larga duración pueda sin plan alguno volver a encontrar un empleo. Por otra parte, no creo que exista un “plan general” para recolocar a estos parados. En cada región, los parados tienen características diferentes en cuanto a edad y nivel educativo. Además provienen de sectores diferentes y en consecuencia, las tareas que han realizado en su experiencia laboral anterior son distintas. Por otra parte, las fortalezas productivas regionales difieren. Es necesario descender al terreno de lo local, y que las agencias públicas y privadas de empleo, junto a las empresas diseñen cuáles son las necesidades de las empresas y las características de sus desempleados con mayores problemas de reinserción y que entre todos, y de modo coordinado, diseñen planes de formación y recolocación de estos parados. Esta debiera ser una primera prioridad en un momento en el que se vislumbra una posible recuperación económica. Sin un plan de empleo bien dirigido, nuestros parados de larga duración no serán rescatados del desempleo.

En segundo lugar, el Observatorio nos ofrece también algunos detalles sobre hacia dónde va nuestro mercado laboral en esta incipiente recuperación económica: qué empleos se están creando, en qué sector y bajo qué tipo de contrato. En este sentido, el Observatorio revela que de los nuevos accesos a un empleo, el 60% de los mismos pertenecen al sector servicios, y el resto se reparte de modo muy homogéneo entre la Agricultura, la Industria y la Construcción. Y si uno indaga más en qué rama de actividad dentro del sector servicios observa que prácticamente la totalidad de los empleos creados están relacionados con el turismo. Y otro dato más, de cada 100 nuevos accesos a un empleo, 78 son asalariados temporales, 10 asalariados indefinidos y 12 son autónomos. Nos gustaría también conocer otros detalles de estos nuevos empleos, como el salario medio y la duración de los contratos temporales, información de la que no disponemos con la EPA. Sin embargo, Sergi y Marcel ([aquí] y [aquí]) ya nos han mostrado que los salarios medios de los que acceden a nuevos empleos (movers) están muy por debajo de los que tenían en sus empleos anteriores. También sabemos que las duraciones medias de los contratos temporales son inferiores a un mes.

En consecuencia, yo no lanzaría campanas al vuelo con la recuperación económica. Nos enfrentamos a un mercado laboral en el que una gran proporción del stock de desempleados no será rescatado del desempleo a no ser que se diseñen políticas activas dirigidas específicamente a ellos. Y además, los trabajos que parecen estarse creando son precarios, de bajos salarios y por ahora relacionados exclusivamente con la excelente campaña turística que hemos tenido.

Hay 18 comentarios
  • Entiendo la preocupación, pero ojo: hay que tener cuidado con las medidas que se tomen para arreglar esta situación. Si son medidas para mejorar el capital humano de los parados, estoy totalmente a favor. Si estamos pensando en bonificaciones para que se contrate a la gente que lleva más tiempo parada, no lo tengo ni mucho menos claro. Creo que estas bonificaciones no crean empleo, solo hacen que se contrate a unas personas en vez de a otras. Pienso así porque vivo con una parada de 33 años que continuamente pierde oportunidades de trabajo en favor de gente claramente menos preparada pero con menos de 30 años y por tanto más barata de contratar.

    La única razón para estas bonificaciones sería si pensamos que darle el empleo a una persona en vez de a otra va a generar efectos positivos sobre la economía y por tanto los efectos de segunda vuelta van a generar empleo también para los que en primera vuelta se han quedado fuera. Pero no tengo nada claro que este sea el caso con las bonificaciones actuales o con las que seguirían a los argumentos de este artículo. Si acaso, pensaría que los efectos de segunda vuelta serán positivos si la empresa contrata a los trabajadores más productivos, que es justo lo que haría en ausencia de bonificaciones.

    Ayudar a los parados de larga duración para que otros mejor preparados se conviertan en parados de larga duración no tiene sentido.

    • Samuel, gracias por contestar y entiendo perfectamente tu preocupación. De hecho, yo también la tengo. Sin embargo, si nos situamos en un contexto de reactivación económica, debemos pensar que las empresas comenzarán, con mayor o menor intensidad, a demandar empleo. Y los parados que están preparados serán entonces los primeros en salir. Esto se está observando ahora: de los accesos al empleo, los más beneficiados son personas entre 25 y 34 años con estudios superiores. Y además, si llevan poco tiempo desempleados, es decir, si no han salido del sistema, entonces la facilidad de encontrar un empleo se multiplica. Pero los que llevan más de 1 año y más de 2 desempleados están fuera del sistema, además de poco preparados. Habría que combinar formación con ayudas a la recolocación, al menos temporales para que vuelvan al sistema. Pero comprendo tu comentario. Parto de la base de que los parados preparados encontrarán empleo sin ayudas cuando la reactivación se produzca.

  • Muy de acuerdo con lo de no echar las campanas al vuelo porque parece que se reduce la población activa a un ritmo algo superior al de la destrucción/renovación de empleo.
    Por otra parte, al hablar de nivel educativo, me parece que si los seis millones de parados fuesen cirujanos cardiovasculares, doctores actuariales y arquitectos especializados en estructuras espaciales, estaríamos en una situación parecida a la actual, es decir, con una gran base para la emigración y poco más.
    Sin embargo, en un círculo con un radio de 180 kms y centro en Madrid hay apenas cuatro personas capaces de hacer un buen zapato, tres en Toledo y una en Tordesillas, un botero. Tienen lista de espera.
    Parece que nuestras medidas de capital humano están muy off-target. Y que en lo que se refiere al capital de verdad, el de saber hacer algo concreto que resuelva necesidades reales, estamos fatal. Necesitamos resolver este problema para no tener que vivir del crédito de quienes sí "hacen".

    Saludos y gracias por el artículo

  • Extraño resultado... Hay mas ocupados en los sectores más vulnerables, 19-24 y mayores de 55, y menos en las edades intermedias. ¿Será la reforma laboral o que ya no se pueden destruir más empleos en estos grupos?

    • Adrian, gracias por tu comentario. No sé de dónde sacas este resultado. Lo que se muestra en el observatorio son transiciones desde y hacia el empleo, y no ocupados en sentido estricto. Por otra parte, como la EPA indica, la mayoría de los ocupados se concentran en la franja de edad entre 25 y 55 años, y no entre los extremos como sugieres. No estoy segura de entender a qué te refieres.

  • Solo una sugerencia quizás errónea pero el gráfico me resulta en exceso" expresivo", no puedo evitar entender (aunque las cifras en ordenadas digan otra cosa) que la pérdida de empleo se ha reducido a la mitad respecto a 2012, o que el acceso en 2013 duplica a la pérdida.
    Me he llevado una inmensa decepción al buscar los datos concretos.
    Un cordial saludo

    • Elena, fíjate en el eje de ordenadas, que es quien marca el número absoluto de pérdida y acceso. La reducción en la pérdida de empleo con respecto a lo que se perdió en el tercer trimestre de 2012 es de unas 100.personas, alrededor del 10% menos. Espero haber aclarado algo.

  • Yo si creo en las ayudas, pero no desde luego en las ayudas a jovenes. El unico grupo (de tamaño importante) que merece ayudas es del mayores de 50-55 con paro de larga duracion. Ese grupo si tiene un problema terrible para encontrar empleo y con la edad como agravante.

    Y coincido con manu en que la formacion de la poblacion y la demanda no coinciden en absoluto. Puestos de especializacion tecnica de baja formacion existen y hay demanda, pero no da la sensacion de que cubran.

  • Sobre la última EPA varioos apuntes:

    La población activa experimenta un descenso de 33.300 personas en el tercer trimestre de 2013 y en términos anuales, se reduce en 370.400 personas. Una tercera parte es por descenso poblacional, el resto por falta de expectativas. El paro baja porque los parados desisten d ebuscar trabajo, dadas las escasas posibilidades y que ya no tienen cobertura alguna de desempleo. De los 72.800 parados menos en este trimestre 33.300 se deben al descenso en la población activa.Si no hubiera descendido la población activa en el último año, el número de parados se aproximaría a los 6.300.000 y la tasa de paro sería ligeramente superior al 28%.

    El empleo creado es estacional. La ocupación cuando se ajusta estacionalmente cae un 0,42% intertrimestral, y un 2,91% interanual. Y ajustado por estacionalidad el paro aumenta en el trimestre un 0,2%, y un 17% durante 2012 y 2013.

    Y se sigue destruyendo empleo indefinido y se crea empleo precario. El total de asalariados con contrato indefinido baja en el trimestre 146.300 y el de asalariados con contrato temporal se incrementa en 169.500. En el último año los contratos indefinidos descienden en 406.200, gracias a la reforma laboral.

    ¡ incipiente recuperación económinca?? Un crecimiento del PIB en el último trimestre de un 0,1%, hasta que se revise el año que viene la contabilidad nacional preliminar de 2013 y ya no sea crecimiento, no es recuperación económica. Es que hemos tocado fondo.

    • El cuadro que pintas es el que es. En efecto, hemos tocado fondo. Y el problema es que no tengo claro que veamos una salida en la dirección adecuada.

  • Gracias, Sara

    Una duda para todos: viendo la foto que queda, a saber, porcentaje alto de gente excluida del mercado laboral, dos mercados muy diferenciados, etc... me hace pensar en los problemas existentes en varias economías en vías de desarrollo.

    Es esta una comparación justa? Nos hemos "africanizado" un poco al maltratar a la clase media?

    Saludos,

    • No sé si africanizado es un término muy extremo. Desde luego, la desigualdad está aumentando, tenemos bolsas de trabajadores inempleables, y TODOS nos estamos empobreciendo. Por este camino, desde luego no parece que la dirección es la que se nos está tratando de hacer ver.

  • Todos los días veo montones de inmigrantes ocupados y oigo a montones de españoles quejándose, desde sus pueblos o sus barrios, de que es imposible encontrar empleo.
    Me parece que la competitividad del parado español es una de las competitividades más bajas del mundo. Muchísimo menor que la de las empresas. Y eso no se arregla con bonificaciones sino todo lo contrario.
    Un parado de larga duración es una persona que ha tenido 2, 3 ó 4 años para prepararse perfectamente para muchísimos trabajos. Cosa distinta es que no sean en España ni en su barrio.
    Por ejemplo, en Andalucía hay un paro brutal. ¿ Qué datos tenemos sobre la emigración de andaluces en los últimos 5 años al resto de España o al extranjero ? Yo, cuando veo datos demográficos de Andalucía no veo que los habitantes hayan caído en un millón de personas, entonces ¿ qué ? ¿ bonificaciones ? Creo que no.

    • Hola Pablo, gracias por tu comentario. Creo que no es bueno generalizar, aunque tú tengas la percepción de que la actitud de los trabajadores hacia el empleo no es la adecuada. Debemos pensar en primer lugar que esta percepción está condicionada por el lugar donde vives y por la parte de sociedad a la que estás expuesto, que es solo una parte del total. Dicho esto, pienso que las personas se guian por incentivos. Si para un español es más beneficioso seguir cobrando el paro, por ejemplo, que aceptar una oferta de trabajo que quizá le paguen muy poco (menos que el subsidio) y quizá tenga que desplazarse (y por tanto aumentan los costes) tendrá mayor probabilidad de quedarse parado. Por esto, lo que es muy importante es diseñar bien los incentivos y las ayudas. Creo que esto es lo más importante para conseguir que el comportamiento de los individuos es el que se espera para el buen funcionamiento de la sociedad.

  • Muy interesante el análisis hecho por Sara de la Rica.

    La tendencia que se dibuja hacia el futuro es, ciertamente, preocupante. Nos dicen que saldremos de esta crisis y que se volverán a recuperar los empleos perdidos y probablemente se recuperarán algunos.

    La cuestión es si, con la globalización, los avances tecnológicos y tantas otras cosas que influyen, a largo plazo tendremos más puestos de trabajo y mejor retribuidos, como siempre hemos supuesto, o si vamos a un futuro con muchos menos empleos.

    Y si el escenario al que vamos, dentro de 20 o 30 años, es de muchos menos puestos de trabajo, ¿Qué cabría hacer? ¿Hay alguien pensando en esto?

    Recomiendo este artículo: http://www.otraspoliticas.com/politica/%c2%bfhabra-trabajo-para-todos-en-el-futuro

    • Luis, gracias por contribuir al post. Es cierto que los avances tecnológicos en general implican una menor intensidad del factor trabajo. Sin embargo, también es cierto que la evolución tecnológica también abre nuevas posibilidades, nuevos empleos, en general más cualificados. Por esto lo que sí sucederá dentro de unos años es que los empleos más susceptibles de ser sustituidos por máquinas o por internet irán desapareciendo, pero irán naciendo nuevos empleos. Por otra parte, también hay que tener en cuenta que muchos empleos no cualificados no pueden sustituirse por máquinas. Me refiero a empleos relacionados con servicios donde la presencia es importante. Parece que este tipo de empleos también están creciendo de modo notable y se espera que lo sigan haciendo en el futuro. Por tanto, yo no sería pesimista en este sentido, los puestos de trabajo cambiarán, pero no creo que tengamos que ir necesariamente hacia un escenario con muchos menos puestos de trabajo.

    • No es el futuro, es el presente. Incluso con la economía a su máximo potencial, en un país desarrollado ya no puede haber trabajo para todos. La tecnología ha destruido muchos más puestos de trabajo que los que ha creado (y especialmente ha destruido trabajos estables y razonablemente bien pagados). El pleno empleo que solía haber hace 40 años ahora es un imposible.

      Incluso un país netamente muy exportador como Alemania sólo mantiene la apariencia del pleno empleo porque el 30 % de la población activa vive precariamente de minijobs y trabajos a tiempo parcial, con lo que el desempleo equivalente a jornada completa ronda el 20 %. En otros casos, se ha creado empleo a base de endeudamiento insostenible.

      Negar esta realidad y creer que todo se resuelve "flexibilizando" sólo va a conducir a una espiral depresiva de la economía.

  • Gracias Sara por tus interesantes trabajos alrededor un sector tan importante y estratégico, como el mercado laboral...
    Me gustaría, dejar un par de pequeñas reflexiones, la primera viene a vueltas con el tema de la flexibilidad... y que en este país se ha interpretado como una precarización del mercado laboral, a través de impulsar políticas de aumentar competitividad a través de bajada de sueldos...
    Esa, es un arma de doble filo, pues una economía apoyada en la demanda interna, la pérdida de renta significa el desplome de la economía....
    Mayores niveles de precaridad laboral, produces unos efectos devastadores en la demanda interna de un país...
    Un país que apuntala y fortalece el mercado laboral aumenta su riqueza y capacidad de competitividad al generar un mercado laboral, motivado y con ganas de avanzar..
    Creo que el error es, no fomentar esto último cimentar una estabilidad laboral, para lanzar una economía a conquistar los mercados exteriores...
    Se puede ser competitivos en muchas cosas.. innovando ( mercado laboral estable y bien formado) bajando costes.. (Materias primas, como energía) y capacidad exportadora (generando medios de transporte sostenibles y rentables..)
    Lo dicho la clave pasa por crear un mercado laboral estable, no precario como ahora....
    Y un último apunte necesitamos desapalancar a las familias sobre endeudadas..si nos, no hay margen de maniobra..un abrazo y gracias por tu trabajo.

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